Mentalidad, RUTINA y Meditación Trascendental | GABY LOPEZ #280

This is a long-form interview (Cracks Podcast) with Mexican professional golfer Gaby López (recorded Apr 30, 2024). The conversation covers her career (three LPGA wins, Tokyo 2020 flagbearer), mindset and routines (meditation trascendental, breathwork, journaling, sleep hygiene), measurement tools (Muse, Whoop, HRV tracking), recovery and supplements, coach/team relationships, and her approach to pressure and professional identity. Practical, actionable descriptions of her daily routines and performance hacks (20 min meditation morning/night; Wim Hof breathing sets; Whoop for sleep) are interleaved with personal stories and career highlights.
Questions this video answers
April 30, 2024.
Transcendental Meditation: 20 minutes in the morning and 20 minutes at night.
60% (her highest so far; a friend reached 96%).
Three sets of ~30–35 breaths (done morning and night; helps with sleep).
Whoop band for sleep tracking; HRV averages cited ~35 last week (varies with travel).
Chapters
Hago todo a la perfección. Y eso No es equivalente. ¿Que vas a ganar? Tú puedes ser todo perfecto y justamente puedes alejarte del resultado. Lo estás persiguiendo tanto que no estás dejando que llegue a ti. Si. Hoy se acaba mi carrera profesional. Estoy muy orgullosa de ella porque lo he dado absolutamente todo porque le he dedicado mi vida a un sueño que tenía desde que tenía 13 años. Yo fui una adicta del mejoramiento. Cada desglose de mi carrera, y a eso me dediqué, fue full. Yo trabajo todos los días para ser la número en el mundo, pero hay gente que dice, no, no, mejor ni me la enfrento. No, enfréntate a tus miedos. Enfréntate a esa parte oscura que cada una tenemos, a tus dudas. Para mí, ser la nieta de mi abuela Vania es más importante que ser Gaby la golfista. Por eso vivo en México. Por eso estoy con mi familia. Soy una mujer jugando un papel de golfista. No soy una golfista jugando un papel de mujer. La victoria más grande que tuve no fue ganarle a la número uno, ni a la número dos, ni haber ganado un torneo de la LPGA. ¿Fue haberle ganado a los miedos y a las negaciones que tanto tiempo tenía Gaby dentro de su cabeza?
Hola, bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo como invitada a Gaby López. Puedes encontrarla en Instagram como Abi López Golf. Gaby es una golfista profesional y atleta olímpica mexicana. Fue abanderada en las olimpiadas de Tokio 2020 y ha sido tres veces ganadora del circuito más grande del golf, la LPGA, uniéndose a Lorena Ochoa como las únicas mexicanas en tener múltiples victorias en el circuito. Al día de hoy, Gabi es la golfista rankeada número 49 de todo el planeta. Hoy Gaby y yo hablamos de ser una adicta a la mejora continua, de mejorar tu diálogo interno, de pensarte como una profesional incluso antes de serlo y de cómo vencer tus miedos. Espero que disfrutes de esta muy inspiradora plática con Gaby López. Gaby, bienvenida a Cracks Podcast.
Gracias, Oso. Muy contenta estar aquí.
Pues bueno, la número 49 del mundo. Hoy. ¿Que se está grabando?
¿Que?
¿Qué día es? 30 de abril. Día del Niño y con mucho, mucho por hacer. Me gustaría empezar porque me contaras la vez que casi dejas plantados a Bill y Hillary Clinton.
¿Cómo te sabes esa historia? Fíjate que Carlos Bremer, que yo lo considero el padrino de mi carrera profesional, es una persona con un corazón enorme. Creo que tuvo más corazón que cabeza, que cuerpo. Entonces él siempre me incluye en todos sus planes. Me empezó a patrocinar en 2017 y a partir de ahí empezamos a tener una amistad más que una relación de patrocinador jugadora. Y tuve una conexión muy bonita donde yo lo veía como un papá y un padrino porque siempre estaba al pendiente de mi golf, siempre me echaba porras cuando me iba bien, cuando me iba mal, como que me decían no hombre, tranquila, no pasa nada. Y llegó un momento, estaba yo en San Francisco y en San Francisco no jugué bien, fallé el corte, estaba Santiago en ese entonces, mi novio, conmigo y el viernes en la tarde recibo una llamada y era de Carlos. Y yo ¿Qué onda Carlitos? ¿Cómo estás? Ya sé que fallaste el corte, no te preocupes, te tengo un plan mucho mejor. Vente a la pelea del Canelo, ya te tengo los boletos a Las Vegas mañana y vamos a tener una cena y vamos a estar aquí Chobi, va a estar aquí Paola y vamos a tener una cena con los Clinton. Entonces venga. Y yo como no, no, Carlos de un minuto para otro y Santiago de que por supuesto nos vamos. Entonces cambiamos los planes, nos fuimos a Las Vegas y desde que llegamos, bueno, Carlos con una, ahora sí que con un corazón y unos brazos abiertos de que qué bueno que estás aquí, olvídate del golf este fin de semana no pasa nada. Y entonces Carlos nos dijo, bueno, tenemos una cita con los Clinton en tal lugar, ¿No? Y estábamos Choby, Paola y otro grupo de personas, Santiago y yo. Entonces pues fuimos de shopping ahí para la ocasión y al final Carlos nos pidió, y siempre lo hace en muchas de sus cenas, él cena antes, cenaba antes porque muchas veces no le encantaba la comida fancy, entonces de que si el caviar, que si la carne, no sé qué, ¿No? Entonces era de que nos vamos por unos tacos o nos vamos unas hamburguesas antes y luego nos vamos a la comida y a la cena con los Clinton. Entonces efectivamente nos fuimos por nuestras hamburguesas con él Delicioso y después pues ya llegamos a la cena, pero si fuimos de los últimos en llegar porque nos atoramos en el Shake Shack.
Cuéntame de la relación con Carlos, digo, en paz descanse, creo que no hay deportista en México que no tenga buenas palabras para lo que ha hecho él por lo que hizo él por su carrera. ¿Además de como tú dices, de ser un amigo, de ser un patrocinador o un económico, qué otro tipo de lecciones te dejó la relación con Carlos Bremer?
Yo creo que el poner a los demás enfrente de ti, Carlos siempre le gustaba mucho la farándula, le encantaba el spotlight, le encantaba él está en la primera página pero nunca para él, siempre como que intentaba poner a alguien más enfrente de él y así fue como llegué yo a Shark Tag, o sea, siempre fue con la oportunidad de con quién puedo beneficiar, a quién puedo ayudar para que alguien más brille, no nada más él. Entonces compartía mucho el escenario, pero creo que la virtud de realmente poder ver y poner a los demás enfrente de ti es valiosísima y nos enseña a mí muchísimo porque estamos, sobre todo yo en mi carrera, que es un deporte de mucho, pues de mucho yo, yo, yo, de muchos mis tiempos, mis prácticas, ya sabes, y poder poner por ejemplo a los, al staff de los torneos a los que yo voy, a los, a los cocineros, a los ground keepers, a toda esa gente que está detrás de los torneos en frente de mí, creo que es algo, una lección muy valiosa y es algo que Lorena también hacía, entonces yo creo que eso es de lo más bonito que me quedo de Carlos.
¿Hay algún momento que recuerdes en el que una palabra suya, algún tip o alguna puerta que te haya abierto en particular haya sido de importancia o mayor importancia que el?
Sí, yo creo que pues la oportunidad de estar en Shark Tank fue mucho por él.
¿Y sí generó un cambio en tu vida?
¿Pues más que generó un cambio, yo creo que generó un cambio interno donde él siempre veía como a Gaby y no la golfista, como que me decía, él veía mucho que yo me flagelaba, yo solita me exigía, yo solita como que me torturaba internamente porque quería más y las cosas no me salían, entonces tenía que dar ese extra y Carlos siempre me decía no, no, no, mi chingona, estás bien? Hey, mi chingona, vas a llegar chingona, ya ganaste. Les ganaba las más grandes del mundo, la número uno, la número dos, tranquila, entonces como que ese reconocimiento propio siempre como que me lo aventaba poco a poco, ¿No? Como que me da una dosis, una gotita de self love y eso, híjole, se lo agradezco muchísimo porque se me pone la piel chinita y lo recuerdo con mucho cariño.
Esta plática interna a veces negativa, tal vez exigente, digo mucha gente y yo lo creo, a veces somos nuestro peor enemigo. ¿No ha sido algo que has logrado manejar? ¿Tienes alguna técnica para al menos detectarlo, escucharlo, callarlo o hay veces que sigues siendo víctima de tus propios discursos internos?
Es muy circunstancial. Si te puedo decir que es justamente lo que más hoy por hoy trabajo, ese diálogo interno y me empiezo a nutrir sobre todo por el equipo de trabajo que tengo alrededor. Yo tengo un equipo de trabajo bastante grande y hay veces que yo me quiero encargar de todo, me quiero encargar de lo físico, de lo técnico, de lo mental, de lo emocional y justamente mi profesor me dijo úsanos. Y esa técnica de mucha conciencia para poder darme cuenta qué es lo que está pasando de mi mente, pues viene a través de la meditación que me ayuda muchísimo. ¿La meditación trascendental de dónde la aprendiste? De un psicólogo que también tengo, es como mi psicólogo espiritual de hace 10 años que se llama Steven Yelin y él me dijo, estaba en la universidad todavía y me dijo 20 minutos en la mañana, 20 minutos en la noche, te sientas y nada más tienes, tienes un mantra, tienes que, de hecho tienes que ir a como una certificación, tienes que ir a un curso para que te den tu un mantra para que.
Es una esto y es un mantra que no nos puedes decir.
No te puede decir, exacto. Entonces ya de hecho fui con toda mi familia, me llevé mi papá, mis hermanos, a todos dije se vienen conmigo, vamos a a este show. Mi papá de que el rollo zoom, zoom, zoom no le encantaba, pero total llegamos a este lugar hecho fue en el Pedregal y nada, estamos con una señora, ya sabéis, una señora, una casa con muchas veladoras y muchas blusas y todo como que medio, medio oscuro. Mi papá de este rollo zoom, zoom no me late y yo no me importa, se viene. Yo tenía lo que 20 años. Entonces ya nos sentamos y lo hicimos y yo fui como con la que me quedé con eso y al principio no lo hacía tan regular y poco a poco me dar cuenta de que si lo necesitaba mucho más porque el nivel de exigencia, el nivel de presión, el nivel de tensión que yo manejaba entre más pasada mi carrera era más alto Entonces necesitaba yo una manera de poder calmar mi mente de una manera suave porque creo que muchas veces nos hablamos de una manera como que no estamos gritando mentalmente un tono muy alto Cuando empiezas a hablar suavecito, cuando empieza a tomar control de tono de lo que estás hablando y cómo te hablas empieza toma el control de tu mente y cómo te hablas y ahí está la clave, es el tono y el cómo te lo dices no es realmente lo que te dices, es el cómo te lo dices que realmente te impacta y te impregna la piel, el espíritu, tus creencias, tu cuerpo Entonces el cómo te lo dices es más importante que el que.
Dame un ejemplo, Tú tienes esta práctica de meditación trascendental 20 minutos en la mañana, 20 minutos en la noche y durante este tiempo estás respirando y repitiendo tu mantra.
Exacto.
Esto tiene un efecto calmante cuando estás en un momento de estrés. Háblame de un momento de estrés normal en el que este efecto sucede en el que cambias el tono en el que te hablas.
A ver, un momento de estrés en el campo de golf estoy a dos golpes del líder en un domingo y me quedan tres hoyos y vengo de hacer tres verdies o par par verdi y ya sé que estoy cerquita de la líder entonces todos tus sentidos empiezan a tensar, me pongo nerviosa, mi corazón se empieza a agitar y de la nada falla un tiro, pon tú que falla un pot a cuatro pies que es muy cerquita y lo fallo y luego luego viene el juicio de fuck, o sea acabo de dar oportunidad, acabo de hacer boggy y ya me fui y no a dos ahora tres golpes atrás de la líder Entonces empiezo como que a enjuiciarme, empiezo como que a hacer ya esta mala amiga para Gaby y ahí es donde empiezo como que hablarme suave y empiezo como que no, tranquila, estoy aquí contigo, está haciendo tu mejor esfuerzo y empiezo a hablar más suave y más suave, más suave para poder tomar el control de lo que yo me estoy diciendo Entonces empiezo a caminar más lento, empiezo a respirar más lento. Entonces ¿Qué pasa? La presión y los momentos de tensión, todo hace que el tiempo vaya más rápido. La presión hace que todo te quiera acelerar, hace que la cabeza empiece a. Empieza a ir muy, muy rápido. Es que tienes que hacerlo contrario, tienes que irte para atrás, irte más lento. Y en el momento que yo empiezo a caminar más lento, mi cabeza follows, mi mente follows. Si me sigue, si mi cabeza va rápido, mi cuerpo va rápido. Y ya no puedo controlar el palo de golf ni el impacto de la pelota. Entonces es justamente como darle instrucciones a tu cerebro, como hacks de estoy bien, tranquila, a un pace en el que yo sé que yo puedo controlar.
Dime algo. Esta me sonó a que te hablas en tercera persona, como que te hablas desde afuera.
Buena pregunta. Yo creo que me hablo de las dos maneras. Como que sí, hay veces que digo, como que Gaby, tranquila, estás bien. Y hay veces que digo, estoy nerviosa. And it's OK, it's fine. Estaba platicando una vez con Miguel Ayuna, hace poquito tuvimos un torneo de golf, somos buenos amigos y estábamos ya en esta conversación súper deep en el campo de golf, porque él es fanático del golf y estábamos yo creo que en Loyo 16. Y llega y me dice, es que yo le empecé a preguntar ¿Qué hacías tú cuando estabas muy nervioso? Pues en un partido de México con la selección, con toda la presión de que es culpa del Ayuno, de que tienes todo esto encima. Y me dijo, ¿Sabes que? Cuando yo le di el clic a mi carrera, cuando le di la vuelta, fue cuando me permití sentir, cuando realmente me doy chance de sentir lo que estoy sintiendo. Y no trato de bloquearlo, no intento de negarlo, no intento de ignorarlo, porque cuando lo ignoras, cuando lo niegas, cuando no lo aceptas, se hace más fuerte y tiene más poder. Y se empieza a revolucionar esta idea de no, estoy nerviosa, estoy nerviosa, no estoy nerviosa, tranquila, tranquila. En vez de sí, estoy nerviosa, lo acepto, no pasa nada. Y lo empiezas a digerir y empieza a pasar y. Y empieza a irse y empieza a perder el poder sobre ti. Pero cuando empezamos a tener esta fricción de no, si, no, si, este fuego interno crece, crece, crece y es imposible pararlo, o sea llega un punto donde se para cuando ya se acabó y dices oye tuve la chance, tuve la oportunidad ¿No? Entonces justamente yo creo que esa es como la clave, el permitirte sentir pero no dejar que las emociones tomen el control del coche, tú lo tienes pero va a pasar y para eso son como las pausas, yo muchas como que me quedo parada en el green y me quedo viendo una hojita de un árbol sin nada 5 segundos y luego ya OK, se empieza a disolver en vez de que empieza a tomar el control y me empieza a amarrar y no tengo estar nerviosa, tengo que respirar, tengo que estar tranquila, como que es una línea muy finita porque pues el permitir sentir puede ser que la agarren los nervios y tengan el control del coche y te estrelles, ¿No? Pero creo que esa práctica pues es una disciplina mental muy cañona y solo con la experiencia, o sea Yo le pregunté 150 veces a Lorena como Lorena tú estuviste allá arriba, ganaste 27 veces, qué demonios hacías, o sea a mí no me vengas aunque la experiencia te lo va a dar, a mí me hoy por hoy qué hacías, o sea, y Lorena muchas veces me lo decía como no es que la experien tranquila, la experiencia te lo va a dar y yo de que no, o sea qué hacías, qué te decías y yo creo que Lorena era una persona tan natural, como que si tú la conoces, una mujer tan echada para adelante de naturaleza, es una mujer que una adversidad lo va a tomar como un reto muy natural, siempre con lado positivo, siempre con el lado optimista y yo no, yo soy un poquito más de como que lo siento, me pega y luego lo enfrento, entonces Lorena como que me decía y yo de que no, dime cómo y yo luego ya entendí. Claro, la experiencia es aparte, la experiencia aparte de que solo tú y todo está dentro de ti para poder calmar y para poder ejecutar.
Hay algo que me llama mucho la atención de lo que estás diciendo porque, y creo que eso fue lo que más me quedé de la conversación que tuvimos hace poco que fuiste a cenar a la casa, lo mental que eres y déjame, déjame explicarme un poco, llevo casi 300 entrevistas, muchos de esos son atletas y como te platiqué antes de arrancar nos encanta oír cómo estructuran sus procesos, hábitos, decisiones, tácticas. Algo que me ha pasado con muchos atletas de clase mundial es que no te lo pueden articular porque es tan natural. Si es un talento interno, que simplemente se dejan fluir y las cos pasan y no le tienen que echar tanta cabeza a la metodología. Claro que cuando escarbas un poco te das cuenta que tienen sistemas para todo, desde cómo se van a parar antes del tiro, o cómo respiran, o cómo meditan, o cómo comen, o cómo descansan. Claro, pero cuando les pides que te digan como le pediste a Lorena, dime cómo le haces, lo que te contestan muchas veces es solo pasa.
Claro. Y a mí me frustraba mucho hasta que yo sí soy una adicta del cómo, o sea, el que todo mundo lo sabe, el tirar poquitas, el tranquilizarte, el relajarte, el silencio. Todo mundo sabe el cómo es lo más importante. Y acabo de empezar a trabajar con otro psicólogo que se llama Eugenio, y Eugenio me ha enseñado muchísimo el cómo, y yo no lo tenía tan claro, justamente por eso necesitaba ayuda, el cómo. Y la meditación trascendental, pues sabía que era buena, pero no sabía cuál era como realmente la raíz de lo que cómo me enseña, cómo me ayudar o como. Entonces Eugenio es una persona, Ayer tuve una sesión con él y decimos que somos ardillas los dos, o sea, estamos todo el tiempo activos, estamos volteando a ver que nuestro sistema nervioso está muy activo, entonces está pendiente de todo y todo lo quiere hacer, y todo lo quiere lograr, y todo lo quiere solucionar. Entonces me decía Eugenio, como que este cerebro súper activo es muy importante, es muy bueno, pero hay que saber ponerle frenos, Hay que frenarlo, hay que. Cuando tenga la curva cerrada, hay que ponerle freno bueno, para que no te estrelles, para poder dar la curva buena, ¿No? Entonces Eugenio me ha enseñado muchísimo a usar la meditación, a medir la meditación con una banda que se llama Muse. Entonces con esta banda yo mido la meditación. Los pajaritos. Los pajaritos y la lluvia. Y entonces.
Entonces meditas con Muse.
Medito con museos. Entonces la misión trascendental como que fue la introducción a mi vida de la meditación, pero ya con Eugenio estoy usando más la parte un poco más técnica de cómo yo lo puedo llevar al campo de golf. Entonces con Eugenio estamos haciendo esa parte y está muy padre, muy interesante porque como dice Horacio, mi profesor, el que no mide, adivina. Entonces, si no estamos midiendo el progreso, si no estamos midiendo el avance, si no estamos midiendo lo que tu cuerpo, lo que tu mente está haciendo, ¿Cómo sabemos a dónde vamos y que tenemos que cambiar para ir más lejos? Entonces Eugenio me está ayudando como que a medir mis cosas, a medir cómo duermo, a medir cómo descanso, a medir cómo medito.
A ver, cuéntame qué tanto mides, mides. ¿A ver, la meditación con Muse, la meditación con musas, algo más para medir la meditación? No, Y la indicación es porcentaje en meditación profunda.
Exacto, sí.
¿Y en qué porcentajes andas?
A ver, mi más alta, porque llevo. No, si no llevo ni siquiera un mes. Mi más alta ha sido 60. 60%. Y tengo un amigo que se llama Álvaro Ortiz, que también está en el mismo rollo que yo y está trabajando también con él. Y entonces él ya tuvo su máxima de 96 y me pica que me gane, digo, tengo que llegar 96, pero justamente así no funciona.
Pero no es contraproducente, entonces me sale otra cosa, ¿No?
Pero nos damos tips y nos estamos ayudando de cómo hacer que los pajaritos suenen en la meditación. Pero está súper interesante porque al final es un proceso muy personal, es una receta que cada quien tiene que vivir. Lo que le funciona a Álvaro, yo lo aplico y no me funciona. Entonces yo tengo que ver qué es lo que a mí me gusta, qué es lo que a mí me funciona, que a mi cabeza le ayuda a calmarse. Y son cosas diferentes, ¿No? Como que te ayuda como me pongo el mew, cierro los ojos, estoy sintiendo el cuerpo, en vez de sentir la respiración, estoy haciendo un scanning, ¿No? Estoy sintiendo los hombros, los cuellos. El cuello, como que ya hay cosas que son tan. Y cambia, o sea, otro día la respiración, o sea. Y ese es el truco de la meditación, que no podemos agarrar un security blanket para nada. Siempre hay algo, somos diferentes, estamos en proceso y en cambio constante. Entonces es cómo somos tan flexibles para ajustarnos y para poder sacar lo mejor.
De lo que tenemos hoy meditación. ¿Yo, bueno, la vez que yo usé Muse para medirme lo hice con ayuda de Juan Pablo Álvarez, El Señor de los Hielos, y el día que grabamos su episodio, no grabía video en ese entonces en Cracks, pero lo que hicimos fueron tres sesiones, no? Primero me midió la meditación, después respiramos y me midió la meditación otra vez y era más profunda, y después tuvimos una inmersión en hielo y después midió la meditación y la profundidad a la que se llega después de cada una de estas iteraciones te hace ver que si hay muchas cosas que te afectan.
¿Y cómo le haces tú? ¿Qué haces tú para llegar a ese profundo?
Te voy a decir algo, yo hoy meditar es algo en lo que soy malísimo, no lo hago mucho. Yo hoy tengo una mente que no puedo frenar muchas veces. Estaba escuchando antier un podcast de Andrew Huberman que se llama Non Sleep Deep Rest NDR y hay técnicas de respiración que te ayudan a entrar, es medio una meditación y no tiene uno en Spotify NSDR de 30, de 20 minutos y otro de 10 minutos, me parece. Lo voy a poner en viernes de Cracks pronto, pero pues para mí tomarme estos momentos no se me da. Y me quedo dormido, eso me pasa mucho.
Pero está bien, está bien, o sea, yo también ahorita estoy justamente es que Alvarito Ortiz, un gran amigo que quiero muchísimo, me metió en respiración en el Win Hof Method. Entonces este Álvaro lo pongo como ejemplo porque es lo que sé, es el único que comparte este tipo de cosas tan profundas, pero él llega a aguantar la respiración 4 minutos, yo lo máximo ha sido 2 y ya me estoy muriendo, o sea, me estoy desmayando. Pero este tipo de cosas que son justamente cómo hacer la conexión entre tu corazón y tu mente a través de técnicas de respiración, de hielo, de meditación, de todo este tipo de cosas, es súper importante y más para nuestro nuestro deporte que llega a ser de mucha presión sin tener que hacer mucho. Estás parado y de repente el corazón te está latiendo muy fuerte y sin hacer nada, ¿Me explico? Entonces tienes que tener una técnica de respiración, un método de diálogo interno y pues de meditación en sí en sí, para poder calmarte. ¿Pero está bien que te quedes dormido, porque yo también me quedo dormido muchas veces y el mus lleva nueve horas ahí dando vuelta, no?
Cada cuando haces Wim hof y es. ¿Lo haces también con los hielos o simplemente la respiración?
Cuando estoy en torno a. Fíjate que me ha cambiado un poco mi manera de hacer todo este tipo de recovery, pero como estaba al principio en mi carrera profesional, todos los días me metí al hielo, o sea, hacía en la tina ponía 20 kilos de hielo mi mamá y vamos al Oxxo o allá en EEUU al súper, poníamos el hielo y me metí a 10 minutos y todos los días de lunes a domingo y era cuando no tenía yo el capital para poder tener a un fisioterapeuta, entonces era mi manera de recuperarme, ¿No? Y esto lo aprendí en la universidad en Arkansas, ahí fue donde dije, pues esto a mí me forzaban, pues ahora me forzo porque pues estoy en ligas mayores y tengo que elevarme. Lo hacía, lo hacía, lo hacía y luego pues empecé, ya tenía, ya podía tener más patrocinadores y tenía justamente el dinero para pagar un fisioterapeuta que ya me. Pues a mí mi pensar ya no me tengo que sacrificar. Meterme al hielo me ayuda a hacer estiramientos, me ayuda como que flush, las piernas, la espalda, todo, todo. Entonces como que paré la parte del hielo y me metí más a la parte de respiración. Entonces hoy por hoy nada más hago respiración, hielo, perdón, respiración, meditación y si es que en algún momento pues como que tengo el tiempo o me doy el espacio, pongo el hielo.
¿Y la respiración de Wim Hof cuánto tiempo la haces? ¿Cuántos sets?
Hago tres sets de 30 respiraciones, de 35 respiraciones y en la mañana y en la noche me ayuda más en la noche para. Para dormir, como que mi H baja mucho.
Ahora vamos a hablar. Entonces, ¿Qué más te mides? Porque te mides. Ya entendí que mides el HRV, mides el sueño, ¿Con qué lo mides? ¿Y qué más mides?
Mido el sueño con el Whoop, banda, whoop, banda, whoop. Este. Regresé Eugenio otra vez, mijo. ¿Vamos a medir todo, no? Vamos a medir qué sirve, que no sirve, porque él viene de la industria de las motos GP, entonces él también pues era como que tengo que medir todo para que ese mínimo, o sea, marginal gain, pueda aplicarlo porque pues puedo dar un extra. Entonces un poquito todos los días. Y así como muchos libros como el de Atomic Habits que te dicen un poquito todos los días, neta si hacen la diferencia. Entonces la meditación, las respiraciones, la visualización, el descanso y todo, si lo vamos como que midiendo y lo vamos haciendo cada vez mejor, pues en tres meses, seis meses, un año va a dar frutos. Entonces sí mido el sueño.
¿Que mides del sueño? ¿Porcentaje de deep sleep?
¿No, es bastante, o sea, yo tengo una bitácora que lleno todos los días que es Sleep performance, cuántas horas estoy durmiendo HIV Y cuánto duermes? Si, trato de dormir de 8 a 9 horas, pero me cuesta mucho porque hay veces que duermo, tengo que viajar y duermo 5 o 4, o sea, si hace mucho, hace un impacto muy grande.
¿Y ves la diferencia en tu performance cuando duermes poco?
Sí, sí la veo, sobre todo en el POT, o sea, cuando no duermo también, si de repente siento que mi sistema nervioso está como que más activo, entonces ya no puedo conectar también, o sea ya es que el POT es una calma, una paciencia que tienes que estar pues tranquilo para meter la pelota, si no, si no está tranquilo, el POT es muy mental y emocional, si no está tranquilo y no estás calmado no la vas a meter.
¿Tu HRV?
Mi HRV no es muy alto, es bastante, bastante bajo, bueno, un buen día.
Es 65.70, estás hablando con el de 22.
23, pero mi hr había llegado a ser y ahorita por ejemplo la última semana tuve un promedio de 35, entonces cuando está muy alto pues sí, pero también tiene que ver mucho que yo estoy todo el tiempo en diferentes camas, diferentes almohadas, estoy en hoteles, estoy hace calor en una casa que no puede acondicionar, me explico, como que muchos factores que justamente no, yo viajo con mi almohada y digo bueno pues mínimo yo esto es lo que siempre tengo igual, entonces.
¿Y mides tu ritmo cardíaco en reposo?
Sí, pero no lo pongo tantísima atención, pero más que nada yo lo que es la alimentación, el recovery y bueno, la meditación.
¿Cómo se ven tus dos horas antes de dormir?
A ver, mis dos horas antes de dormir depende, por ejemplo, si el día siguiente voy a jugar temprano y tengo competencia a las siete de la mañana, tengo que estar en el T número uno, me duermo, o sea ya intento dejar el celular alrededor de las 8, entonces lo dejo, empiezo a hacer mis meditaciones, mis respiraciones y agarro un libro y un journal, mi journal, y empiezo a escribir como que lo que siento en el cuerpo, en la mente, para poder como que entrar en este mindset el día siguiente, como que empezar a.
Competir, qué es lo que escribes, lo que sientes en el presente, lo que deseas que pase, lo que pasó en el día. ¿Querido diario.
Fíjate que me escribo como que desde mucho amor propio o soy muy dura conmigo? Y me lo dice Horacio, mi profesor, que es mi mano derecha. No, o sea, justamente estaba en Los Ángeles hace 5 días, el primer día de competencia tuve un día muy frustrante y estaba muy enojada y platicando, o sea, con lágrimas de coraje, de frustración, de enojo y hablando con él me decía, es que neta eres muy dura contigo, Gaby, o sea, para poder conectar con Gaby tienes que entender a Gaby y tienes que entender la que está haciendo cambios, cambios técnicos, tienes que entender la que está haciendo cambios mentales, cambios de hábitos y todo eso. No puedes esperar que de un día para otro salga, pero mi intensidad, mi fuego, mis fears, pues eso quiere y eso dice ya. Entonces pues sí, al día siguiente, pues escribí ese día por ejemplo, escribí como gaby, te entiendo, tranquila, estoy contigo, está haciendo un cambio y te va a salir como hemos pasado por muchos momentos muy fuertes, muy duros y esta es una piedrita más que te va a hacer llegar y tener un castillo más bonito. Lo dice mucho Will Smith en su libro, como que just focus on laying one brick at a time perfectly well. Y eso es, es pasito a pasito, muchas veces el jueves ya queremos estar de líderes y el jueves empecé en lugar 95 y acabé el domingo en lugar 8, octavo, ¿No? Entonces si, es un pasito a pasito, es paciencia, es ser buena, es ser tranquila, estar calmada, es el darme mucho self love, ¿Por qué? Porque hago todo a la perfección, o sea, le dice Horacio, es que yo estoy haciendo todo a la milimétrica potencia, muy, muy bien. Y me sí, pero eso no es equivalente, ¿Que vas a ganar? Tú puedes ser todo perfecto y justamente puedes alejarte del resultado, ¿Por qué? Porque lo estás persiguiendo tanto que no estás dejando que llegue a ti. Entonces, este, afortunadamente, como te lo dije al principio, tengo a gente increíble a mi alrededor, impresionante que me puedo recargar, ¿Que puedo decir? Tengo este problema ahorita mental, tengo este problema técnico, este problema físico, el cuello, lo que sea, y ellos se encargan de ayudarme para poder poner todo en función y que el coche vaya. Así que a 300 kilómetros por hora en una recta.
Regresemos a tu rutina para dormir. ¿Respiras? ¿Journaling, meditación? ¿Tomas algo para dormir?
Si, magnesio. Magnesio, Si, todo magnesio todos los días. Eso es lo creo que lo que más me ayuda. A mí el magnesio me ha cambiado la vida, el magnesio. Y tengo mis suplementos que tomo en la mañana y la noche y si, o sea, pero eso es justamente como que escribo y rezo y me duermo.
¿Qué suplementos tomas?
Se llaman Divine Nature, es de un cuate que está en Scottsdale, Arizona, y él estudió medicina y estudió, le encantó, o sea, como que la parte todo de lo que era la autonomía y todo lo que era la sangre, y a la mitad se salió de la carrera porque dijo no, está envenenando y no están metiendo en la mercado farmacéutico que solamente están mintiendo y envenenando a la gente, o sea, esto está mal. Entonces si, se salió, hizo su propio research. Y este cuate básicamente tiene una teoría súper, súper interesante que dice, el cuerpo, hemos escuchado que se sana solo, que se cura solo, pero así como el cuerpo, mucha gente dice que eres lo que comes. Es un error enorme. Eres lo que digieres. Entonces no todo mundo puede digerir bien la proteína, la grasa, el azúcar, entonces tú no puedes digerir, por más que tú y yo comamos, igual tú dijeras una cosa mejor que yo, pues yo voy a tener un problema más de salud, ¿No? Entonces su teoría es, la sangre corre dos veces por minuto en todo nuestro sistema. Si la sangre, si la sangre corre sucia, va a haber problemas dos veces por minuto, por mucho tiempo, por años, meses, va a haber problemas en una úlcera, va a haber problemas en una arteria, va a haber problemas de colesterol, o sea, de muchas cosas, ¿No? Pero así como nosotros cambiamos el aceite del coche una vez al año, hay que limpiar la sangre una vez al año y hay que limpiarla a través del hígado, entonces él tiene unas enzimas que es nada más para limpiar el hígado y te las tomas por un mes y tu sangre ya empieza a limpiarse y solita ya empieza como que a sacar lo que no necesita Y básicamente todo lo que tiene es natural, es súper orgánico, es de semillas, es de plantas y así es como te ayuda a limpiarte, o sea, por ejemplo, hubo un caso donde Jason Day, un golfista súper famoso, su mamá tuvo un cáncer enorme en la cabeza y fueron al doctor y le tu mamá tiene cuatro semanas de vida Entonces Jason desesperado va con este, con este cuate que se llama Randall Grant, va con él y le dice tranquilo, ven conmigo, vamos a darle estas enzimas, se las tiene que tomar una vez cada hora por cuatro semanas y vamos a limpiar su sangre después de cuatro semanas. Cada hora. La tenían que levantar en la noche para tomarse la pastilla, se levantaba por cuatro semanas, llegaba al hospital, le hicieron un MRI y el cerebro limpio, limpio. Entonces este cuate pues mucha gente dice pues EEUU puede ser una potencial threat del cáncer. No, o sea, pero es una persona, para mí es como un ángel, yo lo veo yo a él me recargo mucho en todo lo que es la suplementación, sobre todo porque él es una persona buena, yo me gusta rodearme de personas buenas y él tiene un corazón enorme y es como que el ayudar es un propósito más grande que lo que tengo de regreso.
Y en términos de compuestos, ¿Qué es lo que estás tomando en la mañana, en la noche?
En la mañana tomo colágeno por el tema del ligamento que te digo, también obviamente para el tema beauty, pero las pastillas lo que hacen. Pero tomo colágeno, un multivitamínico que me mandó él tomó uno, una cajita que. Bueno, un botecito que se llama Adrenal Support que es para las hormonas, tomo las enzimas en la mañana, omega 3 y bueno, todos los días creatina cuando estoy en el gimnasio, entonces eso es como que lo base y ya.
¿Durante tu gimnasio?
Sí, no lo tomo en la mano, se lo tomo más pegado en el gimnasio, pero eso es básicamente lo que tomo. Entonces como que a mí el tema del sueño es un tema que yo he tenido mucho problema en los últimos años, entonces él me dice tenemos que regular tus hormonas y para eso tenemos que pues los adrenals es súper importante pero sí, básicamente es como que la base y si tengo algún tema, por ejemplo, el tema hormonal de la mujer es impresionante y es muy importante, sobre todo como golf, como atletas profesionales, nuestro periodo menstrual perdemos mucho hierro, entonces a fuerza es mi dosis de hierro cuando tengo mi periodo y me siento como un día normal, perfecta, no tienes una idea, yo a todas las mujeres por favor tomen hierro porque realmente es un game changer, o sea, tomas hierro y te sientes un día normal porque tu cuerpo pierde mucho, mucho, mucho, o sea, y se desgasta. ¿Entonces estos cólicos y todo esto viene de la deficiencia de hierro y tomas.
Hierro derecho o metilfolato?
No, hierro derecho, igual este cuate me las manda y entonces cuando estoy en competencia en vez de que me sienta mal, ya estoy perfecta.
Quiero hablar un poco, regresar al tema de la presión y el diálogo interno porque me quedé pensando algo que tú dices mucho es que nosotros generamos nuestra propia presión. ¿Qué te presiona a ti? ¿Te presiona decepcionar a tu coach y a tu familia? ¿Te decepciona? ¿Te preocupa no ser la número de mundo y y que siempre te comparen con alguien como Lorena? ¿Qué es lo que te presiona a ti?
Yo creo que lo que me presiona sí es esa parte del resultado, por supuesto, yo creo que la presión del. De la chivar.
De lograr. De lograr, pero por probárselo a alguien.
Más, por más que eso, porque le pongo tantas ganas, tanta energía, tanto y digo que tanto esto no valga la pena y sí, por supuesto que yo tengo etapas de poder, de miedos, de decepcionar a mi profesor, a mi familia, a mis patrocinadores, a México, o sea, sabes, soy humana y al final pues estás en un spotlight donde tu trabajo está a los ojos de todo el mundo, o sea, cada decisión, cada, cada torneo y hay cosas que la gente no sabe que detrás no, o sea, puede estar pasando un momento muy difícil y he pensado mucho en hacer este video porque la gente creo que no tiene el tacto, no tiene el entendimiento de lo que detrás de un deportista olímpico o un deportista profesional y es, hay muchos factores que influyen en esta salud mental que es tan importante para poder desarrollar aún para tener un buen performance. Entonces pues sí, o sea, la preocupación de eso si llega. ¿He podido también formar y justamente esta semana le diste el clabozo, yo no sé si es un brujo, no sé qué te que te pasa por ahí, pero en mi journal esta semana escribí porque bueno, en Woodlands antes de Los Ángeles me fui a cenar con una amiga, que ella también es, ella fue olímpica de long jumping, de salto, entonces está cenando en su casa, es una tipa, se llama Ivonne Treviño y la amo, la adoro y me dice, es que neta, te tienes que recordar todo el tiempo que tú ya no tienes que probarle nada a nadie, o sea, tu nombre, ya le hiciste tu marca, ya la hiciste, ya ganaste tres veces en el Tour, nadie más lo he hecho más que Lorena y tú, qué más? ¿Como que date la oportunidad de disfrutar, como que yo sé que no me quedan nueve años en el Tour, no los quiero porque en un punto quiero tomar es una familia, pero me decía como que darte la chance de que cuando voltees a tu carrera contenga cincuenta, sesenta años y tengas esos tres años digas, sabes qué? Los jugue para Gaby, los jugue para divertirme, los jugue para mí y lo gocé y no estaba frustrada con el resultado, con el número, con el ranking, con el. ¿Ya sabes, esta parte competitiva de mí, pues tiene esta fricción porque quiere llegar a ser la mejor, pero pues si viene desde un amor propio, desde una aceptación, desde un entendimiento de como que afortunadamente no tengo que probarle nada a nadie y es verdad, porque no lo hice una vez, lo he hecho tres veces y hoy por hoy lo digo con mucho orgullo porque me ha costado sangre, sudor, lágrimas, estrés, momentos muy, muy, muy darks dentro de mí y hoy digo, wow, well done, Si hoy se acaba mi carrera profesional, estoy muy orgullosa de ella porque lo he dado absolutamente todo, porque le he dedicado mi vida a un sueño que tenía desde que era, desde que tenía 13 años y lo he logrado y qué difícil, qué cañón que mi cabeza se enfoque muchas veces el 80% en lo que no tengo, en lo que no he alcanzado, en lo que sabes? ¿Y tener esta pausa y esta gente a mi alrededor que me hace ver la pintura desde más lejos y decir no, no, no, no te equivoques, has hecho cosas increíbles, no? Y eso me lo dio esa sensación. La que más he podido como que vivir ha sido el abanderamiento de México en Tokio 2020, o sea, cuando yo llevé la bandera de México conjunto con Rommel Pacheco en los Juegos Olímpicos era algo en lo que yo soñaba y me desvivía desde que tenía seis años jugando golf, porque yo juré que iba a ser gimnasta olímpica de chiquita. Yo pensé que esa era mi vida, ¿No? Pero al final, pues fue el golf. Pero el agarrar la bandera de México y caminar y desfilar y decir nadie me regaló esto, yo me lo gané, o sea, yo me lo estoy ganando con todo el esfuerzo detrás. Puede sonar muy egocéntrico, pero después de todo lo que. Detrás de un atleta, después de todos los momentos tan duros que también pasamos, tener un poquito de apapacho se vale.
Hablemos un poco de esos momentos duros, porque ciertamente tomaste decisiones que te pudieron haber sido más fáciles y tenías opciones para hacer tu vida más fácil. En particular la elección de universidad. Tienes 34 ofertas para college en Estados Unidos y me platicabas que decidiste irte a la Universidad de Arkansas para vivir en una granja y para no tener distracciones.
Total, sí, tuve muchísimas oportunidades para irme a la universidad que fuera, no UCLA, usted you name it, Pero me fui a la Universidad Arkansas con esta visión de me voy a hacer una carrera de golf, si me voy a graduar, si voy a tener una licenciatura en comunicación y en Sports Management, padrísimo. Pero mi enfoque es el golf. Entonces, ¿A dónde tengo que ir para quitarme todas las distracciones, todas esas cosas, bichos y toda la parte social? Y si de por sí el ambiente gringo a mí me choca, ¿Que te puedo decir? ¿Pero el poder irme a un lugar donde era golf y Gaby y mi coach, donde se acabó? Y me obsesioné tanto porque realmente pasaba de los fines de semana, llegaba a las ocho, a las nueve y me salía las seis, siete de la tarde y mi coach me decía, vete a descansar, ya relájate. La coach de la universidad, Shona, me decía, suficiente. Y yo no. ¿Qué pasa? En el golf hay mil millones de cosas que puedes practicar, ¿No? La trampa, el. El approach, el drive, la madera, el juego corto, o sea, todo. Puedes practicar tantas cosas que. ¿Y qué pasa aquí en México? Pues los campos de golf pues son más enfocados a la recreación, al hobby. ¿Cuando llegas a un programa universitario, tienes las instalaciones que tiene al grado de Tiger Woods, dices, yo esto nunca lo.
He vivido, pero qué diferencias hay, no?
Bueno, la práctica tienes diferentes tipos de pasto, tienes tipo bermuda, tienes tipo soya, tienes diferentes target, es una práctica que mide, que te puedo decir, 500 metros. Entonces tienes diferentes cosas que puede hacer el juego corto, es un juego corto enorme con diferentes la sube, bajada, el green es rápido, aquí en México como llueve y estamos todo el tiempo como que con este, como que golf más de hobby, pues los greenes son más suaves, son más lentos, allá los son súper rápidos, son duros, entonces son situaciones muy distintas a las que yo estaba acostumbrada, pero cuando llego allá y estoy ya ahora sí que empapada, dije aquí o me hago buena o me hago buena, si no soy bueno, si aquí no me hago buena, el golf no es para mí. Entonces yo fui una adicta del mejoramiento, una adicta de la práctica, me volví obsesionada de cómo puedo mejorar cada desglose de mi carrera y a eso me dediqué, fue a full. ¿Entonces yo cuando estaba en la universidad entré en este mindset de yo ya soy una profesional, yo solita en mis journals escribía cuál es la diferencia de una profesional amateur? Pues sí que juegan el LPGA, pero fuera de eso, la seriedad, el compromiso y las cosas chiquitas que hacen la diferencia de una profesional a un amateur. ¿Entonces yo el tour de college lo tomaba como yo ya soy una profesional, los demás son amateurs, pero yo soy profesional porque yo hago todo a la misma, la misma perfección, yo ya entré en el pot, el approach, el drive, pero todo con una seriedad brutal, o sea, nada de que traigo los audífonos y nada de que estoy, no, no, no, o sea, mi celular se queda en mi bolsa de golf y yo me quedo entrenar, sabes? Entonces a ese tipo de cosas que yo empecé a decir ya soy una profesional. Entonces cuando me hice profesional la transición no fue tan, tan distinta o tan fuerte o tan complicada porque yo ya sabía que yo sabía, yo ya era, yo ya sabía que tenía lo que ya estaban haciendo, obviamente llegas y pues compites contra leonas y no estás compitiendo contra pues unos cops, sabes, Ya estás en unas ligas más grandes, pero me emociono muchísimo porque empecé a tener amigas muy buenas que me empecé a dar cuenta que yo necesitaba más también y ahí empieza como que este ciclo sin fin de más, más, más, mÁs, mÁs.
¿En qué sentido?
Pues por ejemplo, llegas al tour y dices, no soy la que más, lo que más duro le pega, no soy la que mejor le pega, no soy la que mejor aprovecha, entonces pues dices, tengo que practicar más, tengo que mejorar esto, ¿No? Y ahí empieza un poco la comparación, por eso empieza un poco complicado a partir del segundo, tercer año en el tour. El primer año del tour es la cosa más fácil, a mí se me hizo muy fácil, ¿Por qué? Porque eres nueva, porque no tienes ninguna expectativa, porque vas y no le pones etiqueta a que si ésta ya ganó este torneo, que no tienes ni idea quién es quién, entonces vas y le tiras y te pones al tú por tú, con quien tú quieras, ¿No? Entonces pues juegas un gol sin miedo, brutal, que así se debe de jugar, pero al segundo año ya dices, ay, este campo no le jugué tan bien el año pasado, y luego no, es que esta me ganó la última ronda en tal torneo, este es mejor que yo porque potea muy bien, o sea, ya empiezas como que a meterte en esta burbuja, en esta, en esta, En esta nube de historias. Absurda. ¿De historias, pero absurda y dices que demonios, estoy pensando que si está, que si la otra, pero qué pasa? Pues claro, tu cabeza dice, si quiero ganar esta, pues tengo que llegar a hacer esto, esto mejor, entonces es una línea muy finita, pero es muy padre.
Cuéntame, cuando estás jugando contra Leonas y no Cachorros, hay juegos mentales entre los jugadores, o sea, más allá de. Del reto que puede presentar el campo y tu propio diálogo interno y tu propia preparación, Digo, en todos los deportes, hasta en el tenis me contaba Gabe Jaramillo como de repente si te está yendo mal, te tienes que tomar un break de baño para romperle el ritmo al otro jugador. ¿Hay algo así en el Golfo?
No como tal, sobre todo yo creo que en stroke play, que es la acumulación de golpes al final, a comparación de match play, match play es más uno contra uno, ahí sí tienes un juego más mental, pero en lo que es el 90% de los torneos que jugamos que son stroke play, yo te diría que no, a menos de que estés en la última ronda, en el último grupo y que sean dos jugadoras las que están ya súper separadas de las demás.
O un playoff.
O un playoff, exacto. Y ahí sí ya se vuelve un poco más mental, Entonces si tienes que a ese nivel, a ese punto, demostrar como que menos emociones, tienes que ponerte más en el sentido de como que yo soy muy buena y soy mejor que tú, como que tienes que engrandecer, ¿No? Pero al mismo tiempo tienes que enfocarte en ti, o sea es como que esta línea muy finita de como que te voy a ganar, pero me voy a ganar primero a mí misma.
¿Y tienes algún alter ego, alguien en quien te conviertes antes de entrar a una de estas situaciones? Pues mira, digo, hasta Beyoncé dicen que tenía su alter ego.
Sí, o sea, digo, sí te puedo decir que más que un alter ego, sí diría como que intento como que meterme en esta, como que mucha gente me pregunta Gaby, ¿Cómo describes a Gaby? ¿Como qué figura le pondrías? ¿Y yo le pondría como la de una guerrera, o sea como que no matar, what? ¿No me voy a rendir, como que no mater, what? Voy a darlo todo y voy a pelearte hasta el último tiro, entonces como que es más que nada esa transformación mental de decir lo que me venga me va a repelar, lo voy a soltar, pero lo voy a engrandecer, o sea como que ese intento como que mentalmente diga OK, toda la preparación ha construido esta confianza para que tú puedas decir voy a la bandera y ahí voy y me salga.
Cuéntame de tu segunda victoria en la LPGA Playoff de siete hoyos dos días. Cuéntame de ese momento que probablemente ha sido uno de los más estresantes de tu carrera.
Sí, sí, fue una. ¿Fue un día donde la líder a la última ronda íbamos 5 golpes atrás, entonces me acuerdo que mi Cádiz en ese momento me decía Gaby, si llegamos a menos 12, ya lo hicimos y yo no más me decía no, no, no, tu chamba es llegar a menos 12, entonces efectivamente vamos a menos 12 y llegamos a playoff y el playoff era con Invin Park, o sea la mujer ha ganado muchísimos Majors, un icono del golf, creo que número 5 del mundo en ese momento y contra una japonesa, NASA Ataoka igual era creo que número 3 del mundo, entonces tú cómo estabas ranking? No, yo creo que era la 60 o la 70, no sé. Entonces nos toca el primer Y ahí me acuerdo que esa ronda me metí una burbuja y dije nel, o sea estaba metido en la meditación, estaba leyendo un libro muy bueno, entonces dije todo, todo está bien, todo está bien dentro de mí, estoy fuerte, estoy mentalmente estoy bien.
Entonces no había comentarios alrededor de este trío en el que decían esta mexicanita por aquí no pertenece.
Por supuesto, o sea, yo era la que menos tenía los odds de ganar, o sea, era la que bueno, pues obv, envy o NASA gana, pero es la belleza del golf que cualquiera puede ganar un buen día, no importa si es la número 500 del mundo, puedes ganar, eso es lo más increíble. Entonces fueron seis hoyos, cinco de playoff, era un par tres de 215 yardas, yo pegaba y de cuatro, el domingo hacia un calor de 35 grados y al día siguiente estábamos en Orlando, en Florida y al día siguiente pues son cinco hoyos donde no acabamos el playoff porque por luz, o sea, al tercer hoyo INVI hace bogi, entonces solo nos quedamos NASA y yo y ese día pues no acabamos, entonces tuvimos que regresar al día siguiente. Al día siguiente la temperatura empezó, empezamos en 4 grados, entonces pues un cambio climático durísimo donde pues otra variable que tienes que echarle a la ecuación. Y entonces me acuerdo que Horacio, mi profesor, el domingo, él iba a venir al siguiente torneo de la siguiente semana y yo le marqué, el aterrizó el domingo y le marqué y le dije ¿Dónde andas? Dijo no, pues estoy a dos horas de Orlando donde al siguiente torneo dije vente para acá. Y me dice ¿Por qué? Y le dije, porque quiero que me veas ganar. Entonces se vino, manejó dos horas, él estaba súper nervioso. Al día siguiente pues bajó la temperatura muchísimo, yo no estaba preparada, yo no tenía pantalones, alguien me prestó un gorrito, me puse unos leggins abajo de la falda que nunca uso, o sea, rarísimo todo. Y Horacio puso el trackman, que es un, pues una computadora de golf, por así decir, que te da todos los números, te dice cuánto la pelota a la temperatura en la que tú estás. ¿Entonces Horacio puso el trackman y vamos a ver, ya sabemos la distancia del par tres, 215 yardas, entonces pues ahora qué palo le vamos a hacer para eso? Entonces puso el trackman, empezamos a pegar los híbridos, era el híbrido 3 perfecto para ese momento y el primer hoyo de playoff hicimos par las dos y yo les dije a los de la LPGA, es un hoyo muy complicado, o sea, es un par 3 muy largo con agua a la izquierda, la bandera a la izquierda, o sea, cámbialo de hoyo, está muy complicado que sigamos aquí, vamos a pasar otro día aquí. Entonces al segundo yo ya, bueno, al séptimo yo de playoff, yo meto un pot de 30 pies. NASA tenía la oportunidad de empatarme a 8 pies y no la metió. Y ahí fue donde pues me declaré campeona en el torneo de campeonas. Estuvo increíble la verdad porque estaba Horacio, Horacio me vio ganar. Qué padre. Qué mejor que ver a tu alumna ganar un torneo de la máxima liga. Estaba Santiago, que en ese momento era mi novio y pues sí, esa fue un momento como que muy, muy único.
Y tu tercera victoria, habías tenido una mala temporada, venías de, entiendo, lesiones y venías con muy bajas expectativas de lo que podías lograr. Acabas de decir que lo bonito del golf es que no importa Si es la 500 del mundo, puedes ganar. Pasa lo mismo, si vienes jugando muy mal, también puedes ganar. ¿Y por qué? ¿Cómo conviertes un mal torneo o un mal día en uno bueno?
Es una excelente pregunta. ¿Cómo conviertes un mal torneo en uno bueno? Cuando conectas contigo mismo es un tema muy profundo. Pero esa temporada yo venía de una lesión en la muñeca, entonces pues fue complicado porque pues también no estaba como que en buen ritmo, no venía de buenas sensaciones. Y mi Cádiz y yo al principio de la semana estábamos en Ohio, nos sentamos y dijimos a ver, ¿Qué tenemos que hacer? Pegar más greenes, Vamos a pegar más greenes, que ese sea el objetivo esta semana, pegar más greenes. Entonces estaba esa semana vino mi psicólogo espiritual Steven Yelin y cambiamos, hicimos un tweak en mi rutina que era más como que concentrarnos en el espacio de silencio antes de pegar la pelota. Entonces ese espacio de silencio antes de pegar la pelota como que me da el acceso de lo que yo ya he entrenado. Lo que te decía, como que este ruido mental. No, o sea, si estamos como un chorro mental, entonces no vas a poder tener el acceso, la libertad de poder pegar el golpe que quieres o la claridad. Entonces hicimos ese cambio y pues la combinación de pegar más guines con ese cambio de espacio de silencio fue la receta perfecta donde al final estábamos en la última ronda, estaba jugando con una de mis mejores amigas, con Carlota y con otra jugadora muy buena con Megan Kang y pues fue una ronda donde yo también me encapsulé, me puse una burbuja y dije pues empecé a agarrar ritmo, hago verde en los primeros dos de los tres hoyos, entonces entro en ritmo y de repente se empiezan a dar las cosas, ¿No? Empiezas como que agarran momentum y de repente está cañón. El cerebro entra en este flow, en esta zona donde lo que ve lo hace y no hay interrupciones y no hay distracciones y no hay el hoy no me va a salir. Ay, a lo mejor no, a lo mejor si no es te sale porque lo tienes tan claro, estás como en este, en esta conexión de emoción con cabeza muy Deep y tiramos 8 menos, hicimos verde en los últimos 3 hoyos para ganar el torneo por una. Entonces me acuerdo que volteó mi. Volteo mi Cádiz a Chiapas que ha sido una aportación muy bonita en mi equipo de trabajo porque él me ha dado esta tranquilidad, esta calma que más en estado bajo presión. Entonces lo voltea a ver y fue como lo logramos. Tenemos como que este inside joke que era desde el sofá, como que esta analogía de como que relajado desde aquí lo logramos como desde la tranquilidad porque mi psicólogo Steven Yelin nos tiene una teoría que dice el golf es como si tuvieras una cena de 25 personas y tú invitas a 50. 25 que te caen muy bien y 25 que no te caen tan bien. Entonces tú estás en tu casa y no sabes quién se va a parecer, no tienes ni idea y está sentado en el sofá esperando que llegue pues la combinación correcta de personas, tus 25 amigos. Pero amigos. Pero cuando generalmente en la vida, cuando tú te anticipas, cuando quieres como que acelerarte, ¿Quién va a venir? ¿Quién? Y entonces estás asomándote por, por la, por la puerta de no, no, es que quién va a venir, mi amigo, Este, generalmente se llega a la combinación incorrecta de personas, ¿No? Entonces llega la gente que no quieres que llegue o así es como él lo platica. Entonces me dice, no, just stay on the couch, siéntate en el sofá relajada y let them come to you. Que lleguen a ti. No vayas a perseguirlos a los verdes, por así decir en este caso, ¿No? Como que haz que los verdes lleguen a ti, no vayas por ellos. Y eso fue como que es el inside joke, volteo a ver a Chapas y me dice lo logramos desde el maldito sofá.
¿Y hay alguna otra área en tu vida en la que trates de implementar esta misma filosofía de no perseguir las cosas? Conozco mucha gente que logra cosas extraordinarias y las logra a pesar de todo porque son buenísimos en forzar a que el mundo se acomode y después el resultado no es el mejor porque hay cosas que son mejor no completadas.
Exacto.
¿Hay alguna otra área en la que tú digas, sabes que? Que sea lo que tenga que pasar.
Pues en el día al día, al final como que, no sé, el típico voy al tráfico, estoy todo en que voy al campo de golf y voy un poquito tarde y es como que vengo estresada, no puedo forzar avanzar más rápido en el tráfico, sabes, como que me tengo que relajar y sentar en el coche y tranquilizarme y bueno pues a la hora que llegue va a estar bien, o sea como que muchas veces siento que entre más empujamos, más forzamos, más queremos, más perseguimos, más estamos detrás de las cosas. Generalmente no llega una psicóloga, otra psicóloga, porque tenía mucha gente, otra psicóloga hace mi principio, mi carrera, hace como 8 años me dijo Claudia Rivas, me dice Gaby, el golf es como una gallina y yo, ah caray, cómo Me dice, ¿Qué pasa cuando vas atrás de la gallina? ¿La gallina se va correcta, pero qué pasa cuando alimentas a la gallina? La gallina viene, se acerca y esa es esta analogía del golf, lo mismo, o sea, no vayas por los verdes, no, no, como que no los quieras de más, ¿No? Como que empieza a nutrir, alimentar esta actitud, este silencio para que empiecen a llegar a ti.
Creo que es ahí donde casa. Yo estaba viendo como un poco polarizante las dos filosofías, por un lado hacerlo desde el sillón que podría parecer me vale y ni le voy a echar ganas y por otro lado sentirte profesional antes de serlo.
Claro.
Y creo que lo que te está diciendo es bueno, si quieres la gallina, pues no va a llegar si no le, Si nada más te paras y no le das de comer.
Exactamente. Totalmente. Mi filosofía de la vida es para, o sea, perdón mi francés, pero párate y chingale, o sea, trabaja lo más duro que puedes. Hoy por hoy la gente me pregunta, ¿Y cuál es tu objetivo? ¿Qué quieres llegar a hacer? ¿Qué quiereS lograr? No, pues claro, la número uno del mundo me fascinaría. Yo trabajo todos los días para ser la número en el mundo. Mi intención y mi esfuerzo, mi atención, mi dedicación, todo está en ser la mejor posible. Yo hoy por hoy, ya si llega el ranking, ya si llega el resultado, pues estoy en el sofá, estoy en el sillón esperando que a ver a dónde voy a llegar, ¿No? Porque hay tantas cosas que no podemos controlar y menos en el golf, el resultado, porque no puedes controlar lo que la de enfrente haga de ti. Si tu mejor golf fue quedar en quinceavo lugar, pues OK, y si tu mejor golf no le ganó a la número uno, OK, y si tu mejor golf le ganó, OK. Pero es siempre en esta versión de ser la mejor versión de ti misma.
Y puedes ganar sin tu mejor golf.
Exactamente. Me ha pasado, o sea, justamente creo que fue mi segunda victoria de torneo de campeonas. Yo venía de pegar tres semanas shanks en la práctica, yo me paraba en la práctica. En noviembre del 2019, yo tuve una condición y un tuve un problema de cuello, me tuvieron que infiltrar, me infiltraron y me dijo el doctor, tienes que cambiar tu swing, o sea, algo estás haciendo que está haciendo muchísimo estrés en tu cuello que no puede seguir así porque no te va a aguantar la carrera. Entonces Horacio me dijo, pues vamos a cambiar el swing, ni modo, pues a mí me importa más que tengas más años de carrera, tengas una sea más longeva, a que pues mañana te me retires. Entonces empezamos a cambiar el swing y yo por tres semanas chanqueaba en la práctica y yo lloraba. Yo decía, yo en mi vida he pegado un shank en mi vida y ahora estoy pegando todos los días shank, o sea, ¿Qué demonio estoy haciendo? No, o sea, si es por mis. Le dije, no, prefiero tener seis meses de carrera y tener el problema de que yo irme, yo irme frustrada de que pego shanks, o sea, me da a mí el patatús. Entonces al final, dos días antes de irme a Orlando, al torneo, me dijo Horacio, bueno, ya fluye, está muy cerquita de lo que queremos, pero fluye con lo que puedas. Y llegué con poca expectativa el torneo y dije, voy a usar estos torneos como warm up y de repente, pum, pum, pum, se empieza a conectar, empiezo a conectar conmigo misma, está como que Gaby interna y empiezo a forzar esta. No forzar, a crear esta confianza y acabamos ganando el playoff. ¿Pero cómo haces que de algo tan catastrófico llegues a algo tan bueno? Pues es conectar contigo. Yo siempre se los digo, y conectar contigo implica el tener conversaciones muy fuertes, el tener conversaciones honestas, el que no te gustan, el cuestionarte cosas que no nada más ay, yo me conecto y soy muy buena para eso. Buena. No, no, no tengo miedo de esto, tengo, no me gusta esto, tengo un problema aquí. Me explico, o sea, ya son. ¿Qué es lo que no me gusta de mí? No, y nadie te lo va a contestar más que tú. Y son momentos donde yo me enfrento a mí misma muy, muy seguido. ¿Que estoy haciendo hoy que no, que no me está dejando? Y llegar a donde quiero ir. ¿Qué hábito haciendo, que me está haciendo para atrás? Las redes sociales. Perfecto. En los torneos, vámonos, la elimino, adiós redes sociales.
¿Qué otras cosas haces en los torneos para mejorar tu enfoque?
Muchas veces ir como que cuando necesito este cleanse de redes sociales, elimina las redes sociales. Creo que lo más cañón que he hecho ha sido apagar el celular por 10 días y literalmente no veo el celular por 10 días en un torneo. En esto fue en K School, ahí está cañón. Yo tenía, esto fue en 2015 y yo me pregunté, estaba haciendo un journaling y QSCH, para quien no conoce, son las tres etapas clasificatorias para entrar a la LPGA. Entonces es eliminación directa. Primera etapa, juegan 300 jugadoras, solo pasan 60 jugadoras a la segunda etapa. En la segunda etapa hay 250 y solo pasan 80 la tercera etapa. Y en ese momento, cuando yo jugaba en Kusko en 2015, eran 150 jugadoras y solamente 20 tenían la tarjeta para el 2016 de la LPGA. Entonces yo. Generalmente todas son profesionales y yo entré como amateur, era mi último año de universidad. Entonces yo entré, clasifiqué y en ese momento yo me pregunté a mí misma, ¿Qué puedo hacer para ayudar a Gaby esta semana que es tan importante para allá? Dije, apago el celular, apago el celular, medito, me meto al hielo, estiro, hago journaling, me voy a dar una vuelta a la playa, conectar con eso hice, entonces apague el celular, estaba Horacio, era mi Cádiz, mi mamá estaba conmigo y una tía, entonces mi mamá se encargaba de la alimentación, me cocinaba muy bien y esa semana tenía mi periodo menstrual, entonces cuando estás en tu periodo, pues los picos de insulina afectan mucho más hormonalmente y emocionalmente a las mujeres, entonces no pueda tomar, comer un gramo de azúcar, o sea, ni una, ni una, ni un arándano, para que me entiendas, o sea, ni un plátano o un cachito, o sea, era todo muy extringido. Entonces, ¿Qué pasa? Metía Gaby en esta, como en esta caja, en esta burbuja de es lo que puedo hacer, lo que puedo controlar y pues ya veremos qué pasa, ¿No? Entonces efectivamente, así juegue Q School Horacio, si necesitaba un poco de azúcar en los últimos hoyos del torneo, como los últimos 15 16, 7, 18 para meter un poco más glucosa al cerebro, pero si fue un momento donde pude controlar lo más posible y eso fue, y me enfoqué y dejé de ver el leaderboard y como que dije, OK, en todo este tipo de cosas que hago, como que para ver cómo puedo ayudar a Gaby para que se dé lo mejor de ella, y soy muy fuerte y soy muy extremista y soy muy dura, pero me funciona porque me conozco, porque yo sé lo que me afecta, yo sé lo que no me afecta, yo sé lo que me gusta, yo sé lo que no me gusta, yo sé lo que realmente me saca de mí, de mi carril. Entonces conocerte a ti misma es probablemente el poder más fuerte cada ser humano puede tener si tú conoces a la perfección este tiro, lo hago muy mal, Perfecto, pues ese tiro, por más lo que, lo que dice el dicho, lo que te choca, te checa, entonces vas y ese tiro y lo practicas millones de veces hasta que estés cómoda, ¿No? Pero hay gente que dice no, no, como que lo difícil mejor, como que mejor ni me la enfrento porque, porque me cuesta y mejor me dedico a lo que me sale bien, no, enfréntate a tus miedos, enfréntate a tu, a tus momentos difíciles, enfréntate esa parte oscura de cada una tenemos a tus dudas, ¿No? Y ahí vas a encontrar una guerrera, porque una vez que los superes, la victoria más grande que tuve en China, mi primera victoria, jugué en el último grupo con la número uno y la número dos del mundo. Y la victoria al final no fue ganarle a la número uno ni a la número dos, ni haber ganado un torneo de la LPGA, fue haberle ganado a los miedos y a las negaciones. ¿Que tanto tiempo tenía Gaby dentro de su cabeza? El no puedo, I'm not good enough, nunca voy a ganar, me va a costar, no soy lo suficientemente buena. Y conquistar esa cima, esa montaña, me pongo chinta, es lo más chingón que le puede pasar al ser humano, porque agarras esta fuerza interna y eres imparable, nadie te para. ¿Por qué? Porque lo más cañón que tenemos dentro de nosotros ya lo vi, ya lo viví, ya lo superé, ya lo conquisté. Entonces creo que ahí es la grandeza del ser humano. Cuando lo más feo, lo más duro, somos honestos con nosotros mismos, lo identificamos y tenemos un plan de acción para atacarlo. Y cuando lo atacas, híjole, realmente eres invencible. Entonces yo, todas estas niñas y mujeres que volteo y les digo, por favor dediquen su vida a ser independientes económicamente. ¿Por qué? Porque ese poder va a hacer que tú estés donde tú quieras estar y no donde necesites estar. Yo lo viví en mi casa, mi mamá, yo la volteaba, híjole, yo la veo atrapada a pesar de que mi mamá es la persona más fuerte de este planeta, o sea, mi mamá, yo la volteo, esta mujer, yo heredé lo más bonito de ella, esa fuerza está, estas ganas de no me importa lo que se venga, pues lo voy a luchar a pesar lo que me cueste. Es como la grandeza más bonita que tiene ya. Y eso le heredé de ella. Y afortunadamente pude ver desde lejos como esto, su realidad es esta, se dedicó a sus hijos, a su casa, que es también la bendición más bonita de mis hermanos y mía. Pero ahora lo quiero hacer yo sin tener que depender de uno, de un hombre, quiero hacerlo yo porque quiero este lugar donde yo tenga el poder y el control de decir aquí estoy y aquí me voy cuando yo quiera. Entonces estas niñas que muchas veces estamos en la sociedad de pues me junto con el riquito, me junto con el que me va a hacer la vida fácil, No, por ahí no va, porque mañana cuando no esté, ¿Qué vas a hacer? Y no hay nada más bonito que la satisfacción propia decir esto lo construí yo me lo gané, nadie me lo regaló. No, o sea, realmente creo que es la satisfacción más bonita del ser humano. Entonces yo crecí en una casa donde pues mis hermanos eran dos hombres, tengo dos hermanos cuates y ellos son realmente el pilar de mi vida porque gracias a ellos yo desarrollé también está como costra de decir dos contra uno, nel, ahí les voy, no, yo no me dejaba y mamá, no te dejes, enséñales, dale. Entonces yo también era como la bruja de mi casa. Mis hermanos me decían, es que es mi mamá, pues sí, pero porque no me voy a dejar, porque es una mujer fuerte y yo también lo voy a hacer. Yo crecí con un papá que nos decía a los ojos, nos voltea y decía, a mí no me importa que no me quieras, yo voy a hacer de ti una mujer de bien y un hombre de bien. Y era muy fuerte de chiquitos escuchar eso, ¿No? Decir, a mí no me interesa que no te caiga bien, que no sea tu papá cool, yo me voy a encargar que tengas principios y valores y que te conviertas en una mujer de bien. Y hoy por hoy tú conoces a mis hermanos y la gente que los conoce dicen, es que son personas muy, muy, muy educadas, donde van, llegan, se paran, saludan, la gente los quiere, son gente increíble, ¿No? Y no te lo digo porque pues yo los conozco y son gente que impactan en donde están y es lo más bonito también. Entonces creo que de donde yo vengo es realmente pues toda la, el foundation y la base de lo que yo soy por hoy. Hoy por.
Oye, Gaby, a ver, algo que has mencionado mucho es el tamaño de tu equipo. Y aquí creo que se conjugan dos cosas que creo que le pasa mucho a celebridades, atletas, sobre todo, personas de las que depende mucha gente, personas a las que mucha gente colabora su éxito. Pero por ejemplo, tú me estabas diciendo, estabas en esta semana en el que toda la alimentación, todo el celular, todo se tenía que adaptar a ti. Te conoces también, sabes lo que te duele, lo que no, lo que te gusta, lo que no, lo que te hace fuerte, lo que no. Y tienes a un séquito de gente encargada de que la vida sea lo que tú necesitas que sea para ser la mejor que puede ser.
Sí.
Dónde se rompe el sentido de la realidad en el que eres el centro del universo para tanta gente, si te dicen que no y te dicen que sí, te llevan, pero al final del día eres lo más importante que hay en ese entorno. El ego no juega en este, en esta realidad.
Es que oso. Para mí ser la nieta de mi abuela Vania es más importante que ser Gaby la golfista, por eso vivo en México, por estoy con mi familia, por eso no me voy a EEUU como muchas a perseguir, claro, la mejor versión de la golfista, pero si yo estoy en este núcleo donde todos los días me recuerdo que soy hermana, que hoy soy esposa, que soy nieta, que soy hija, que soy amiga, Gaby regresa a esas bases, soy una mujer jugando un papel de golfista, no soy una golfista jugando un papel de mujer. Y en esta vida se confunden esas dos y es súper importante que lo tenga yo muy claro y por eso mi papá, mi familia, Horacio, mi profesor, toda esta gente, sí, obviamente pues trata de darme lo mejor de ellos, pero yo también soy una persona bien sencilla, o sea, a mí me gusta la simpleza, a mí no me gustan los grandes lujos, a mí me gusta está en mi casa y ve una película, a mí no me gusta, o sea, soy, viví con esta parte de mi infancia donde Viajes de nieve, nombre. ¿Cuál? Ir a Europa, No hombre, cuál, o sea, ir a un torneo de golf a Puerto Vallarta, vamos, o sea, no había para ir a Europa, no había para ir a la nieve, había para pues a Vallarta jugar golf, Perfecto. Entonces esa era mi felicidad y hoy por hoy sigue siendo mi felicidad, pero no sé, me gusta, me gusta, soy una persona que me gusta mucho regresar a tomar un café con mis amigas y llevar a mi abuela a la lechucita a comer un taquito, o sea, eso lo disfruto mucho más, obviamente. ¿Qué pasa en el golf lleva mucho, llevo ya nueve años de profesional y llega un punto donde pues lo que te lleva ya no te llena tanto?
Explícame.
Sí, al principio, como te decía, en los años de profesional, pues todo es nuevo, increíble, vamos a Singapur, voy a Tailandia por primera vez, viajo, estoy con las jugadoras del tour, me explicó, ya todo es así como que wow, todo es pues un Disneylandia, pasan dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve años y es lo mismo todo el tiempo y el viaje de 18 horas a Singapur ya no me, ya no me emociona tanto, sabes, el jet lag, porque aparte mi cuerpo también he pasado por tantas lesiones que digo, híjole, o sea, empujar un poquito más me va a costar y me costó, te lo conté hace ratito, vengo de una lesión del pulgar por ponerme de intensa a jugarle, a subir la velocidad, ¿No? Del driver. Entonces lo que me llenaba. ¿Como estas? Yo antes hacía gimnasio siete veces a la semana, donde hacía dos sesiones dos veces al día, una vez hacia una sesión de seis de la mañana y la siguiente a las cinco de la tarde de gimnasio y en between era ocho horas de entrenamiento. Entonces pues me llevaba. Claro, ese empuje me llevaba, me llevaba, pero pues llega. Hoy por hoy, pues a mí ya no me llena ir al gimnasio siete veces a la semana, a mí me llena ir con mi abuela, darle el espacio a mi familia, ¿Sabes? Entonces es un balance porque al mismo tiempo pues soy la persona más competitiva de este mundo, o sea, me fascina, yo voy y hago todo lo que puedo a la intensidad que puedo para ganar. Claro. Y hoy por hoy mi objetivo sigue siendo jugar, ganar, ganar y a los olímpicos. Medalla olímpica. Claro, o sea, todo sigue hacia el objetivo. Pero lo complemento con esta parte increíble que justamente ayer que regresé de Los Ángeles, fui a visitar el torneo, acabó el domingo y manejé de sorpresa dos horas a San Diego para visitar a una prima que acaba de tener un bebé en San Diego y me quedé con ella, llegué de sorpresa y cuando estaba en el coche platicando con mi mamá me decía, claro, es que llenarse del amor de familia es lo más bonito que nos puede pasar, ¿No? Esos momentos que hacen que conectes con esa Gaby y esa mujer qué es en todo sentido pura, que no hay nada superficial, que no hay nada que afecte esa parte tan raw de ti, ¿No? Entonces, claro, me fui, estaba con mi prima, con su. Con su hijo, con mis primos, con mi tía y era como que guau, qué rico, o sea, esto me llena. El tirar 75 no me llena. A nadie le lleno, no tirar 80, no, a nadie.
No te sabría decir la verdad, me declaro totalmente ignorante, pero sí, o sea.
Entonces es encontrar ese balance de que me lleve y que me llene. Me lleva mis objetivos, me llenan mis prácticas, me lleva a esto, pero me llena mi familia y ahí es donde mantengo los pies en la tierra y en el momento que no los tengo, mi esposo Horacio, mi mamá, mi papá van y me jalan de los pelos y me ponen en la tierra.
Hablemos de Horacio. 16 años con un mismo coach a través de tantas etapas diferentes. No es normal, No es normal. Muchas personas como que se van graduando y hay veces que un nuevo swing, un nuevo trabajo mental, Sí pues requiere un cambio de equipo. Tú probaste ya un cambio de equipo y regresaste. ¿Dime qué se necesita para que una relación, y no necesariamente hablando de Horacio y de ti, sin una relación de coacheo pueda ser así de longeva que puedan crecer juntos?
Te puedo decir que lo primero es como la química, o sea cuando hay una química entre dos personas no tiene que ver una química de amor, no tiene que ser una química, tiene que ser una química donde tienes amigos con los que conectas más que con otros. Entonces yo tengo una química donde él es muy parecido a mí, él es un sinfín de trabajar, él es un límites de mejorar, de darse el update de qué hay, que tengo que ver para crecer y eso me lo contagió mucho a mí y luego de la manera yo se lo contagio a él, ¿No? En este círculo de más, más, más, mejorar, mejorar, meJorar. Eso es muy bonito porque pues no estamos dando el update constantemente. Yo también creo que es una relación de mucho profesionalismo. Lo que pasa es que Horacio, hemos tenido una amistad también muy bonita, ha sido profesional y ha sido mucha amistad. Yo en momentos difíciles con mi familia, hasta con Santiago he acudido a él porque me conoce, porque me quiere como una amiga y yo también y tenemos un respeto muy padre donde podemos pintar la línea. Eso pues obviamente a través de los años se empieza a deslavar un poquito. Entonces todo el tiempo estamos justamente como que dándonos espacios de decir OK, ahorita es chamba, vamos a practicar, vamos a platicar del swing, vamos a platicar del approach del golf y cuando nos damos breaks de ir a comer ahí en el club de golf que practicamos, OK, aquí podemos platicar, echar un poquito de desastre, de, De bueno, platicar de qué me está pasando fuera, lo que quieras, ¿No? Pero una vez que pisamos el campo de golf es como que otra vez el swing, otra vez el pot y el golf. Entonces es difícil, pero ha sido muy bonito porque yo siempre lo he dicho, él ha sido el mejor aliado de mi carrera, el mejor. Y si yo me separé de él el año pasado, seis meses, porque justamente como que creo que se nos deslavó un poquito esa línea de, híjole, nos complicamos un poquito la relación personal y fue como que hoy ya metimos un dramas que no tenemos que haber metido, ya metimos X o Y. Entonces pues mejor yo me decidí separar, me fui con otro coach y luego dije no, esta persona, Horacio me conoce a la perfección, es cosa de comunicarse, a ver Horacio, vamos a hacer las cosas así, así, así, cómo te gustaría a ti que fueran, cómo me gustaría a mí que fueran y un plan de acción para adelante. Pero la comunicación lo es todo. Sin comunicación, híjole, podemos llegar a una tercera guerra mundial.
No fue difícil después de haber tronado, vamos a llamarle así, como que esa reconciliación, aceptar tal vez que los dos se habían equivocado en ciertas cosas, sí.
Fue difícil, pero al final tuvimos una intermediaria que es mi wellness coach, que es la persona Alejandra Ortiz, ella me ayuda muchísimo en el tema de alimentación. Entonces yo conocí a Alejandra por Horacio y con Alejandra también toco temas, algunos temas, algunos temas como de emocionales. Entonces pues yo venía con Horacio, yo venía con Alejandra, le contaba, Horacio venía con ella, entonces ella fue como que el puente para poder regresar y se lo agradezco muchísimo porque Ale ha sido la verdad que un pionero más en mí, En mi carrera y la adoro y la quiero, este. Y ella nos cuidó para que pudiéramos volver a conectar y si, a mí me gusta mucho también cuidar de mi gente, de mi entorno.
¿Cómo los cuidas?
Yo creo que no hay nada más bonito que la palabra gracias, agradecer, o sea, desde lo más pronto corazón, agradecerle a una persona su tiempo, su. Su tiempo, su dinero, su dedicación, su. Sus ganas, su energía, es de lo más bonito que podemos hacer para que una persona se siente esa conexión, ¿No? Y como bien lo dijiste, mucha gente dedica mucho tiempo para mí, entonces les doy mucho cariño, les doy un bonus, o sea, hago muchas cosas como para que esas personas se sientan que yo las quiero porque me importan. Y qué feo que muchas veces a lo mejor tengan que hacer el dinero uno de los medios, pero lo es. No, o sea, también el poder premiar a una persona que hace bien su trabajo, oye, es muy válido. Entonces tengo una muy buena comunicación con todo este tipo de personas que tengo a mi alrededor y y los cuido porque, porque conecto y porque me importan como seres humanos.
9 años de carrera dices que no vas a estar otros 10, no sé cuánto tiempo le calcules que le queda tu carrera, pero ciertamente lo estás tomando y de lo que escucho como, pues como tal vez una fase final no puede durar cinco, siete, lo que tú dices y en esta fase final tus prioridades se están reacomodando, pero no deja de haber puesto ya un, una cuenta regresiva y cada torneo es uno menos de los que te quedan por jugar. No es como vivir que no sabemos cuánto tiempo más vamos a vivir. Tú probablemente tienes un estimado de hasta dónde va a llegar tu carrera, qué es lo que se hace más difícil cuando no sé si cada derrota implica que es una oportunidad menos para llegar cada triunfo lo vas a tomar como tal vez es una señal de que debería de quedarme, qué es lo que te estás preguntando en esta nueva etapa.
Lo platicaba con Eugenio y lo más difícil es este sentimiento de urgencia de I wanna perform and I want to perform now. No, o sea, te digo, no sé exactamente, yo no te podré decir exactamente cuando el golf me va a decir hasta aquí, lo que sí sé es que voy a estar obviamente muy involucrada con el deporte, ya después, hoy por hoy si vivo más al entro el campo de golf y digo gracias por todo lo que me has dado, o sea, me ha dado tanto oso, me ha dado una educación personal, un desarrollo que yo no hubiera tenido si no hubiera sido por el deporte, me ha dado literalmente mi esposo lo conocí por el golf, me ha dado una vida económica estable que jamás hubiera imaginado que hubiera podido tener, me ha dado la oportunidad de ayudar a mi familia, la oportunidad de conectar con más gente, amigas de toda la vida que se queda en mi corazón y las fomento. Entonces me ha dado tanto que hoy por hoy si te puedes ir, que ya no vivo el golf, a lo mejor con tanta exigencia si lo veo más con agradecimiento y si me estoy haciendo en ese enfoque, el agradecer y el aceptar, porque por más intensa y por más trabajadora y por más trucha que pueda llegar a ser mis entrenamientos, pues es, llega un momento en la hora de competir que es lo doy todo, pero lo agradezco tanto y lo acepto tal cual como ese es perfecto porque porque claro, lo platicaba justamente con otra amiga golfista, me decía pues si, todos nos gustaría retirarnos en los brazos, en alto, ¿No? Como Lorena, la número en el mundo, ganó todo y ya acabé, ya lo conseguí todo, ya. Pero hay veces que you just have to walk away y no tengo que ahorita como que ya me voy a retirar. No, o sea, me quedan años, o sea, yo estoy consciente de que me quedan los mejores años de mi golf están dentro de mí, o sea, están saliendo, ¿Por qué? Porque tengo mejor conocimiento de mí, porque estoy cada vez más sólida desde el TI, estoy entendiendo cada vez mi stroke del pot, o sea, tengo tantas cosas que ya antes no entendía y ahora ya las entiendo y digo, si hago ABC me funciona. Entonces sí, estoy consciente de que el mejor golf de mi vida va a salir, pero no lo quiero presionar ni forzar, lo voy a agradecer y voy a disfrutar cada meditación, disfrutar cada respiración, disfrutar cada gimnasio que hago, porque de eso se construye la vida, del proceso y no del resultado. Entonces si yo en unos años me retiro y digo lo di absolutamente todo, I'm OK with it. Pasó como tenía que pasar, he hecho como te he hecho una carrera hasta el día de hoy muy bonita, muy exitosa, a lo mejor no la de Nelly Corda, pero dentro de mí ha sido increíble algo que yo a los 16 años cuando gané el torneo mundial del Callaway Junior World, yo me prometí a mí misma, yo voy a ser campeona mundial de grande a los 16 y hoy por hoy puedo decir que lo fui y lo soy, ¿No? Eso dices, wow, o sea, qué bonito me lo ha dado, lo trabajé y lo conseguí y lo logré. Ahora pues me pongo una meta y hoy por hoy quiero más, ¿No? Y ojalá, ojalá y se llegue, pero ya lo veo desde un lugar mucho más amoroso, ya no desde tanta la exigencia de la fuerza me tiene que salir, ¿No? Porque ya me salió.
¿En qué otras áreas de tu vida eres profesional?
Sin buena pregunta. Yo creo que he aprendido a ser profesional en mi relación con Santiago, justamente mi cuñado cuando me casé nos dijo a Santiago y a mí el noviazgo fue jugar college, fue el amateur, fue pues el equivocarte, el tirar 85, pues no pasa nada, un día mañana tiro 73 y no pasa nada. Pero ya el matrimonio ya es entrar al EPGA, ligas mayores, donde los silly mistakes ya no son, ya son más costosos que antes. Entonces como que sí he podido tener esta parte más profesional y ver que el drama innecesario, no hay lugar en la casa, o sea como que sea más consciente de ese tipo de cosas, porque antes era más fácil pues dejarte llevar y las emociones, entonces el poder controlar un poco más mis emociones ha podido ayudar muchísimo a mi relación con Santiago. Y el cual es la persona que más agradecida estoy de este planeta que esté a mi lado, porque es un hombre que no sabes cómo me ha impulsado a brillar, él siempre ha querido que yo brille y que una mujer brille, pues es en una sociedad de mucho machismo, de donde los hombres tienen mejores oportunidades que las mujeres, pues es difícil, pero él ha sido una persona que su ego no lo, no lo determina la sociedad, no lo determina el ambiente, sino que él está muy consciente de que él quiere una mujer fuerte, valiente a su lado y eso se lo agradezco muchísimo porque él siempre ha hecho primero tú vas, tú brilla, ya después me tocará a mí y tú estarás conmigo. Y justamente si, yo estaré con él cuando él le toque brillar a lo máximo. Y él sabe que el golf no es para siempre, entonces dice pues justamente yo quiero que ahorita tú tengas ahorita y para siempre, pero ahorita que es más tu carrera más intensa, que tengas todo lo necesario para poder salir adelante.
Donde tus sueños te lleven. ¿Por qué te gusta tanto este libro de Javier Iriarte?
Ay Javier, es que te puedo decir, a Javier no lo conozco físicamente, pero hablo con él una vez al mes, entonces lo conocí por Carlota, mi amiga Carlota, sí gana una promoción del golf de la LPGA y me dijo una vez, lee este libro, me encantó, un libro que te habla, parece que nos habla a todos porque todos podemos conectar con tantos temas que hay en el libro, como el perdón, como en la superación personal, entonces me encanta. Javier tiene ya ahorita, ya acabé de leer su último libro, tiene esta parte del crecimiento personal que te impulsa a seguir creciendo, creciendo y creciendo. Él dice cuando dejamos de crecer morimos, entonces como que nunca estamos en esta etapa de ya, ya acabé, o sea, Gaby ya acabó, pues no, estamos en constante cambio todo el tiempo, son diferentes etapas, diferentes momentos, entonces Javier tiene esta parte de ver la vida padrísima y a mí me encanta, entonces tengo filosofías muy deep con él también me recargo de mucha gente.
Ahora Gaby Golf, estás regresando, te acabas de quedar en octavo lugar, ¿Qué proyecto es el que más te emociona? Porque sé que tienes juntas, que es como apoyas a deportistas, estás metida mucho con Lorena en su fundación, acabas de lanzar la tienda de artículos de golf y algunas otras cosas. Gaby López Torre ¿Qué tanto traes en la mesa?
Lo que más me motiva es en un futuro dar conferencias para niñas y dos tipos de conferencias como para niñas para impulsar sus sueños y decir a mí me cambió la vida el enfocarme, el trabajar y ver por mí y el trabajar para que las cosas salían adelante y dar conferencias sobre sobre el manejo de estrés y depresión. Creo que vimos una sociedad donde hay muchísima presión, muchísimo estrés, sobre todo con este we should, we need, we must, entonces darle a entender a la gente cómo poder manejar este tipo de depresión y de tensión en empresas, en donde sea, pero sobre todo poder trascender a niños y niñas, porque ahí está la base, cuando somos niños, lo que nos digan generalmente no los creemos, entonces hacer este cambio en este, en estos niños y niñas donde el profesionalismo no está tan lejos como pensamos, está dentro de ti hoy y volver, voltear a transformar a niños profesionales desde chiquitos hacen mejores seres humanos, más a futuro, que sean más comprometidos, que sean puntuales, que sean entregados, que sean disciplinados, es una formación muy grande.
A ver, y es una corriente que está pasando mucho la sobreexigencia a los niños también tú vas a tener hijos en tu casa, hablas mucho de cómo a ti nunca se te presionó, sino que el golf era una actividad para divertirse.
Sí.
Y ahorita me mencionas cómo tenemos que inculcar a los niños esta mentalidad de pensar y comportarse como profesionales.
Que tanto, o sea, yo creo que más que, no te diría que en los niños de 8 o 10 años, pero más en los adolescentes, o sea, yo he escuchado muchos niños que yo quiero ser como tú, yo quiero ser profesional. ¿Ah bueno, para eso tenemos que enfocarnos en ABC, no? El golf sigue siendo un juego, o sea, no quitemos el foco de eso, ¿No? Que tiene que ser divertido, tiene que ser alegre, tiene que ser un espacio donde la gente disfrute. Si, te diría yo que vivimos en una sociedad ahorita de tantas distracciones, donde en mi punto de vista, si no les exigimos a los adolescentes pues ciertos parámetros en los que en un futuro van a estar, pues es muy fácil desviarse, desviar las vidas, desviar las carreras. Entonces no sé, yo a lo mejor por cómo viví, como crecí, que yo viví todo intensamente y todo porque yo quería, no, o sea, puede ser el mejor vendedor de chicles, no me importa, pero o lo hacemos a full o no lo hacemos. A mí me choca la gente que hace las cosas medias, me choca la gente que no es o todo o nada, o sea, me vas a dar tu 100% porque tus 30% pues no, mejor vamos a hacer otra cosa que te gusta al 100%. El chiste es descubrir eso y una vez que lo descubramos, yo te voy a ayudar a apoyar a que sea todo a tope para que tengas las herramientas a que tú puedas hacer eso que quieres. Lo platicamos con Terry, que Terry quiere que su hija sea tenista profesional y yo le dije no le cortes las alas, dáselas, o sea, es dificilísimo, pero si puedes, déjala soñar porque you never know. Como papás, a lo mejor yo no tengo hijos y a lo mejor muy fácil para mí decirlo, pero como papás es como, híjole, no sé, es lo mejor para ella. El deporte siempre va a ser una de las mejores opciones que tenemos como niños o como adolescentes. Es una educación brutal, el deporte te da. Te da una disciplina, te da exigencia, pero al mismo tiempo te da que tienes que ser buena contigo misma, tienes que levantarte. Es una disciplina que, o sea, tú en Estados Unidos, a muchos de los puestos que de gente que se acaba de graduar EEUU, tú pones a una persona que estudia ingeniería normal, un buen estudiante que sacó 10, sacó puro for point, y aún a un ingeniero que a lo mejor sacó un GP de 3.2 pero fue atleta, se lo van a dar la teta, el puesto se lo dan a teta, al student athlete, porque viene mucho más atrás. Entonces el deporte es una educación increíble. Entonces, desafortunadamente México no tenemos ese apoyo a todo el deporte, pero si involucrarnos en tener las oportunidades, que el deporte sea una educación en México es importantísimo y en eso pues en eso me gustaría enfocarme, en inspirar a niños y niñas que sigan el deporte, que no se desvíen por la fiesta a los dieciséis, diecisiete años, porque es bien fácil y sobre todo con el celular y los medios y las redes sociales y el Instagram que queremos estar donde no estamos, entonces ¿Como lo hacemos? Pues sí, sacrificando un poquito ahorita la fiesta, pero nadie se acuerda de toda la fiesta de los 15 años, nadie. En cambio el esfuerzo que yo hice de no ir a la fiesta, irme a un torneo me paga hoy por hoy en la inversión de nosotros, entonces es difícil obviamente, pero es como encaminar y abrir los ojos a los niños de qué vale más la pena para poder desarrollar más. Lorena Sochoas, más golfistas, más tenistas que al final pues son iconos que hacen que México también siga teniendo esas victorias de las cuantas tenemos mucha sed.
París 2024, terceros Juegos Olímpicos.
Sí, estoy muy emocionada, obviamente siempre soñado con una medalla olímpica toda mi vida desde que era, desde que se gimnasia, desde los 8 años ya he hecho mucho más paz con él, a lo mejor no gano, pero sí pues algo tengo en mente, entonces voy a hacer todo lo posible para alcanzarla, lo que tengan que ser necesario y bueno, sería el regalo más bonito de mi carrera, o sea, mucha gente me pregunta ¿Ganaron mayor o ganar una medalla olímpica? Híjole, los dos, pero si tengo que escoger yo creo que me quedaré con el sabor de la medalla olímpica porque es algo que Desde que tengo 8 años lo he soñado, a lo mejor con la gimnasia, pero es algo muy personal que siempre me he pensado que pues en algún momento ojalá se dé.
Y para cerrar Gaby, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
Diría dedica tu tiempo, tu corazón y tu cuerpo, hacer lo que más te gusta hacer todos los días y nunca tomes un no por respuesta, si puedes solo levántate y hazlo, ponte a trabajar.
Pues es un claro ejemplo de que eso sí, sí funciona. Eres una crack Gaby, qué padre es platicar contigo, es increíble verte jugar y contagias la motivación de salir y comerte el mundo. Gracias por estar hoy aquí dónde puede la gente seguirte, saber de tus torneos, seguirte en la carrera, contactarte.
Gracias, estoy feliz estar aquí contigo Soto, también eres una persona que admiro muchísimo y lo disfruté cañón. Me pueden seguir mis redes sociales Gaby López Golf y tenemos una página de Internet para comprar gorras especializadas en mujer, Gaby López Store Com. Entonces sí, ahí nos vemos.
¿Algo que quieras agregar?
Nada, agradecerle a toda la gente todo el apoyo que tengo detrás, mis patrocinadores, a toda la gente, mi equipo de trabajo, mi familia, mi esposo, que han hecho que Gaby pueda cumplir sueños hoy por hoy y eso estaré eternamente agradecida siempre.
Gracias a ti Gaby.
Gracias.
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