Mexicano en Silicon Valley | Alfonso de Los Ríos 🇲🇽

Alfonso de Los Ríos met mentor Esther Wojcicki at Stanford as a teenager. She helped him get visas, jobs, and a scholarship while teaching into her 70s. He recalls Stanford events where WhatsApp's founder and Maye Musk showed up to see her.
Chapters
Esther, historia bien rápida. Yo me fui a un verano que mis papás me regalaron como de cumpleaños, cumplí 16 creo, a Stanford en California, porque era un geek desde chiquito, me encantaba la programación, etc. ¿Estaba leyendo un libro que se llama How Google Works, Cómo funciona Google? Y venía la historia de que Google se fundó en el garage de una señora que se llamaba Esther Wojiski y venía una foto y esta historia es real. Entonces voy al Starbucks de Stanford a leer, como típico turista, quería leer ahí en el Starbucks de Stanford, no leía en ningún otro lado, pero quería leer ahí. ¿Y estaba sentada enfrente de mí mientras yo leía el libro, sabes? Ya había pasado ese capítulo, me acuerdo que ya lo había visto hace días, etc. Pero yo la vi y se me hizo muy conocida. Entonces me acerqué y relativamente soy alguien como medio tímido, perfil de programador, codear, etcétera, pero no, dije, esta es la oportunidad. Me acerqué y nada, resultó que le encantaba México y le encantaba Latinoamérica. Entonces, bueno, Google se fundó en su garage y sus dos hijas, una es CEO de YouTube, la otra es CEO de Twenty Three Andme, y le conté como mi historia. ¿Ahorita te cuento más de mi historia como personal, pero me terminó prácticamente adoptando en Silicon Valley, sabes? ¿Me ayudó a obtener visa, me ayudó a obtener mi primer trabajo, una visa en Stanford, una beca en Stanford, sabes? Me ayudó de cero a cien. Y nada, esa es la historia rápida.
¿Cómo te le acercas? ¿Qué le dijiste? ¿Nada más a fanear?
Sí, en verdad eso estuvo muy loco porque no tenía mucho que decirle, ¿No? Simplemente me acerqué y le dije, sé que esto es muy random, pero tengo un libro que habla de ti. Y abrí, ves que en los libros en medio vienen las fotos, ¿No? Y abrí la foto en la que ella venía y le dije como admiro demasiado como tu trabajo. Y eso pudo haber terminado como un gracias, o sea, un gracias. ¿Me acuerdo que le pedí una foto y ya ahí se pudo haber terminado, pero cuando le pido la foto me empieza a sacar plática, no? ¿De dónde eres? ¿De Monterrey? ¿Yo tengo amigos de Monterrey, etcétera, sabes? Y nos quedamos ahí como dos días. ¿Luego al día siguiente me invita a su casa, sabes algo? Pues yo estaba ya de viaje, me invita a su casa, tomo un Uber para ir y conozco, conozco como a sus sobrinos a la familia. Entonces en verdad me adoptó del día cero por, a ver, sin ningún interés como de ayudar desde cero.
Y a lo largo de tu experiencia conociéndola y entiendo que se hicieron buenos amigos y fue una gran mentora, ¿Qué crees que lo que hace la hace a ella tan exitosa?
¿Yo creo que el no creérsela y eso es algo que cada vez que hablo con ella, o sea, puede ser el premio de Forbes, Tori Under Tori o el de Peter Thiel, no importa, es como, OK, como siempre dice, day one, sabes? Estás en el día uno todo el tiempo. Entonces en verdad, a ver, fuera de lo económico, etcétera, es alguien que disfruta demasiado lo que hace, o sea, disfruta demasiado la tecnología, la programación, por eso da clases teniendo más de 75 años, ¿Sabes? Entonces, humildad y un poco no, no, no sobrecreerse lo que está pasando en el momento.
¿Y esta lección es una que te dio empíricamente, por ejemplo, o es un consejo que un día te sentó y te dijo, a ver, Poncho, así funciona el mundo?
Es mucho, por ejemplo. Creo que es mucho por ejemplo, pero también contándome lo que a ella le había pasado, sin entrar tanto a detalles, me contaba, a ver, Google pasó por situaciones en las que estaban a punto de tener problemas de management, por situaciones de acoso globales y por esto. Y ella me contaba que no importa si eres Google o eres Facebook o cualquier empresa, vas a tener los mismos problemas del día uno. Entonces tu pensamiento tiene que estar todavía en la ejecución, como en ser lo suficientemente humilde. Y ahora hace poco que le mandé un premio que nos dieron en Outwards de Peter Thiel, literalmente me dijo, muy bien, pero seguimos en el día cero, ¿Sabes? Entonces siempre se me queda mucho eso de, a ver, creo que juntarse con alguien como Esther o convivir con ella aunque sea te hace darte cuenta que falta demasiado camino por recorrer para lo que alguien le llamará éxito, éxito en un startup, en un negocio, etcétera.
De tu experiencia con ella, ¿Cuál ha sido la situación que tal vez la viste desenvolverse en algún lugar o alguien la llegó a saludar? Muy impresionante. Para ti ¿Que más te ha marcado?
Ahí va. Una vez ella da clases ahí en la Universidad de Stanford y una vez me dijo, oye, va a haber una plática a las 7 de la noche, todavía me acuerdo que era a las 7, y van a venir los CEOs de unas startups, de unos negocios, no sé qué dijo y yo, ah, OK. Y ya Estaba emocionado, pero 40 minutos antes me dice oye, si quieres llegantes a mí ya sabía dónde estaba su oficina, llegantes a mi oficina. Va a venir alguien quien me encanta y fue el founder de WhatsApp. Entonces yo vi que el founder de WhatsApp fue como admirándolo, admirándola tanto como yo lo hacía y decía como a la madre si es el día cero, sabes, o sea, es entendían eso y él era el que iba a dar la plática magistral ahí en Stanford en el teatro y esa lección, bueno, esa fue una Y la segunda, Elon Musk tiene una mamá que se llama Me Musk, que es una modelo, ellas dos son muy amigas. Entonces un día me tocó ir a desayunar a casa de Esther y estaba me Musk y con contaban anécdotas como que yo decía no puedo creer que estoy aquí, sabes, me sentía fuera de serie y también como lo llevaron a un nivel en el que se veía muy normal todo cuando obviamente yo admiro demasiado el trabajo de Elon Musk y de Kimball, etcétera.
Poncho, estamos hablando de algo que suena muy normal.










