MI MAMÁ sobre el MATRIMONIO, PATERNIDAD, y enfrentar la MUERTE | CONSUELO ALBARRÁN – #213

This is a Spanish-language YouTube interview (Cracks Podcast #213) where host Oso Trava interviews his mother, Consuelo Albarrán, on her 70th birthday (published 9 Feb 2023). In this chunk she narrates childhood in Santo Tomás de los Plátanos, family dynamics (father's alcoholism, mother's social life), a near-fatal 1974 car accident, parenting experiences (birth of Oso on Dec 25), career shifts (dentistry, events promotion, medical editorial work, regulatory services), and long caregiving for her own mother (15-year decline after a cerebrovascular event).
Chapters
Cuando yo tuve el primer accidente, debí de haberme muerto. ¿No sé por qué no? Hasta la fecha me lo pregunto y lo mismo me pregunto esta vez. Eso no cambia, aunque hayan pasado 50 años.
Era yo una chica de 21 años.
En la universidad, con muchas cosas por delante, no tenía hijos, no estaba casada, no tenía.
¿Tenía la vida entera por delante porque estábamos en Acapulco, porque a dónde? Que digo, oigan, estoy teniendo un infarto, llévenme al hospital, ¿A cual hospital? A las una de la mañana en 31 de diciembre, a cuál, o sea, también me puse a pensar en todo eso y luego se me quitó.
¿Que te voy a decir?
Estoy muy enojada, muy enojada, tal vez.
Con quién, con la situación, conmigo misma, con el médico, muy enojada porque va a significar una bola de cambios en.
Mi vida que no quiero hacer.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Antes de empezar, no olvides que cracks está en YouTube, así que si quieres ver esta y todas mis entrevistas en vídeo, simplemente suscríbete en YouTube com crackspodcast. Hoy tengo un episodio extra de media semana y es un episodio que la verdad tiene mucho significado para mí. Hoy tengo como invitada a Consuelo Albarrán, la puedes encontrar en Instagram como Albarrán Consuelo. Consuelo es fundadora y directora general de DEFI Healthcare, un tercero autorizado por COFEPRIS para el predictamen de dossiers para registro sanitario de medicamentos alopáticos, herbolarios, vitamínicos, biotecnológicos y dispositivos médicos. Antes de fundar DEFI, Consuelo fue emprendedora en los ramos de mercadotecnia, investigación de mercados, editorial médica y fue docente de la carrera de odontología de la UNAM, de donde se tituló. Además de todo esto, Consuelo es la invitada más especial que he tenido en Cracks Podcast porque es mi mamá y quise hacerle esta entrevista para conmemorar su cumpleaños número 70, que es hoy 9 de febrero de 2023, día en que estoy publicando esta entrevista. Hoy Consuelo y yo hablamos de ventas, de cómo cambiar de carrera un sinfín de veces, de consejos para una buena vida de pareja, de cómo ser mejores padres, de cómo era yo de chiquito y cómo fue el día en que yo nací, de la vida después de un infarto y de muchas anécdotas que la han formado para ser la persona que más ha influido en mi vida. Esta entrevista toca temas muy personales, tanto de su vida como de la mía, con preguntas que nunca le había hecho, que me ayudaron a conocerla mejor y que invitaría a cualquier persona a hacerle a sus papás antes de que sea demasiado tarde. Espero que disfrutes de esta entrevista tanto como lo hice yo. Y sin más preámbulo y con mucho orgullo, te presento a mi mamá, Consuelo Albarrán.
Este episodio se está publicando el día que cumple 70 años y es una gran oportunidad que te agradezco para explorar tu vida, tu desarrollo y ciertamente el impacto que has tenido como la persona más importante en mi vida. Y me gustaría empezar por preguntarte ¿En qué piensas cuando piensas en la palabra sacasonapan?
Pues pienso en mi infancia, pienso en un aguardiente que no mucha gente conoce, pero es de aquellos que pegan, que se llama ciguaquio.
Y pienso en mi papá, hay una canción que se llama Zacazonapan, que estuvo muy de moda por ahí de los años 70 y 80.
Y bueno, pienso en Santo Tomás de.
Los Plátanos, que queda muy cerca de.
Zacazonapan, pienso en gallos de pelea, en.
Llevar a pelear a los gallos, de los cuales mi papá era creador, a las ferias del pueblo con los sombrerudos con mucha lana y apostar en las peleas de gallos.
Háblame un poco de esta infancia de la que te acuerdas, ¿Qué recuerdos tienes de tu papá y de tu mamá?
Pues mira, mi papá y mamá eran personalidades completamente diferentes. Mi papá era un hombre crecido en ranchos.
Mi abuelo estuvo en la Revolución Mexicana, acompañó a Madero a la entrada a la ciudad, a la tan famosa Marcha a la Lealtad que le llaman, que exactamente fue el día de mi cumpleaños, un 9 de febrero, cuando entró el presidente Madero acompañado por los cadetes del Colegio Militar.
Mi abuelo era militar, entonces debió de.
Ser con mi papá y con sus hijos, una persona bastante exigente con nosotros, sus nietos, no Era un amor.
Y mi mamá, pues era la it girl, como le podrías decir, del momento de los años cincuenta, cuarenta. Se conocieron en Acapulco. Mi mamá tuvo siete años, un novio español que siempre pensó en casarse con él y tejió y tejió manteles y.
Sábanas y no sé qué tanto, y.
A la mera hora el novio se le fue y se casó con otra. Entonces en un viaje a Acapulco para consolarla, conoció a mi papá, que era un chancludo ahí de huarache de cuero en la playa. Y ahí empezaron a salir. Mis abuelos adoraron a mi mamá desde.
El momento en que la vieron, porque de haber dicho mi abuelo le decía a mi mamá la chaparrita cuerpo de uvá. Esta chaparrita cuerpo de uva va a poner en orden a Teodoro, mijo. Pero nadie lo puso en orden nunca.
Sin embargo, bueno, pues se casaron, tuvieron.
Cuatro hijas, todas mujeres, cuando mi papá siempre quiso tener un hijo hombre para enseñarle a andar a caballo y a echar balazos y a estar en la borrachera, como dicen ahí.
Y no, pues pura mujer. Ya después de la segunda no le importó en lo más mínimo que seguía.
Ya lo demás no le importaba.
Pero se cree, sentí, siento que siempre.
Fui la consentía de mi papá.
Me identificaba mucho con él. Mi papá leía mucho, era una persona que pese a parecer bronco, era muy intelectual, sabía mucho, le gustaba estudiar, lo contrario de mi mamá. Mi mamá era una muñequita de biscuit, como decían en esa época, y yo era muy estudiosa, me gustaba mucho leer y platicaba muy a gusto con mi papá. Entonces en esa época pues crecimos todos juntos como, Pues como pollitos en un.
Rancho, en una casa que construyó mi.
Abuelo en este pueblo que te digo que se llama Santo Tomás de los Plátanos y que muchas de mis amistades llegaron a conocer también. Supongo que tuyas, porque tú también pasaste.
Parte de tu infancia ahí.
Hicieron esta casa maravillosa que tenía una huerta y tenía un río hasta el.
Fondo, tenía árboles frutales y animales y casas del árbol y cuartos de cacería con leones y con tigres ahí.
Disecados. Y pues todos los primos éramos 20, pasábamos todas nuestras vacaciones ahí.
Fue una infancia, yo creo que no podría haber sido mejor, muy queridas siempre.
Pues no nos sentimos propiedad de nadie y somos, fuimos propiedad de todos, porque.
Igual mis tíos nos regañaban que mi papá le jalaba las orejas a mis primos y ahí no había de que, ¿Sabes qué? No toques a mi hijo.
Aquí todos eran hijos de todos y.
Se regañaban y se consentían por igual.
Entonces fue una infancia muy bonita. Muy bonita, muy. Pues que yo también en determinado momento.
Quise compartir esa parte hasta donde se pudo con ustedes.
Dices haber tenido una relación bastante cercana a tu papá, tu papá era una persona como dices, especial, muy intelectual, muy viajado. ¿Qué crees que es lo que más te quedas de esa relación?
¿Qué es lo que más le aprendiste a mi papá?
Su sentido del humor. El sentido del humor de mi papá era muy especial, no todo mundo lo entendía, pero a mí me causaba mucha risa y yo admiro mucho las personas que me hacen reír porque no todo.
Mundo tiene ese don.
Mi papá se vestía o salía en las tardes de acuerdo a lo que se le antojaba, él tenía disfraces de todo, se disfrazaba de camellero egipcio, se disfrazaba de señor de vidas y haciendas.
Con los sombreros, ya sabes, de charro y el cinturón piteado y el pantalón de rayas y se iban los gallos.
A jugar gallos y tenía unos dichos muy mexicanos. Aparte de eso también le admirara mi papá pues también su conocimiento.
Su estudio, su lectura, el ser una persona muy.
Culta y al mismo tiempo bueno pues le decían el estereofónico porque tenía una voz estentoria en el club de golf no había que preguntar ¿Dónde está Teodoro?
Porque se oía desde donde estuvieras el.
Sonido de su voz. Entonces era divertido mi papá cuando era.
Divertido, porque cuando no era divertido era un gran problema para todo mundo.
Yo me acuerdo muchas noches en Santo Tomás, el día era de dominó para los señores y torneos y borracheras interminables y la noche era torneo de maratón en el que todos jugábamos en contra de mi abuelo y casi siempre nos ganaba a toda la familia junta y creo que de ahí yo me llevo una gran afición por estos juegos de preguntas y tal vez por la curiosidad que ahora veo también reflejada incluso en mis hijos. Dices que tu papá era muy fácil, muy divertido, menos cuando no lo era.
Menos cuando no lo era.
Háblame de eso.
Pues mi papá era un alcohólico desde.
Que era muy joven y eso se acostumbraba, ahorita estamos hablando de los fumadores, de las personas o de esas épocas donde no había nada prohibido como ahora, todo está prohibido, pero en esa época.
Pues uno era, siento que más libre.
Tal vez no para bien, porque muchas veces de esos vicios que agarrabas pues eran en contra de tu salud.
¿Y a mi papá le pegó eso.
Mi papá de toda la vida, su.
Gran.
Pues que le podría decir? Diversión, que hasta se enorgullecían de eso. ¿Y no nada más era él era pues cuánto bebes? Y para él tenía un reloj que nosotros le regalamos que decía la una hora de tomar la primera copa y de ahí para adelante. Yo recuerdo a mi papá sentado en el cuarto de la televisión de mi.
Casa con una botella de Ron Castillo.
Sentado en una mecedora y esperando que son el teléfono, porque él trabajaba, él era ingeniero metalurgista, él estudió en Estados Unidos y tenía una especialidad, pero pues nunca le gustó mucho trabajar, decía que era tan fácil su trabajo que lo podía hacer desde su casa. Él inventó el Home Office, nada más que con Ron Castillo sentado. Entonces pues claro, ninguna empresa que lo contratara le duraba mucho tiempo. Entonces estuvo sin trabajo pues en múltiples ocasiones y se le ocurrían cosas medio extrañas como ser creador de gallos o.
Como ser apicultor y crear, tener cajones de miel y tratarlos de vender internacionalmente cuando la miel estaba en el precio más bajo.
Entonces pues todo esto tronaba y bueno, era difícil cuando querías que fuera una persona responsable y seria.
Y resultaba pues que con el alcohol no lo podía hacer. De hecho mi papá, no sé si.
Ya lo dije anteriormente, murió de cirrosis.
Hepática provocada por un alcoholismo.
Y para mí, pues la que más le admiré a mi papá fue que cuando le diagnosticaron la cirrosis, dejó de beber. Dos años antes de morir dejó de.
Beber, o eso quiero suponer o pensar.
Yo la verdad es que no me consta.
Y era un vicio tan arraigado, una adicción tan arraigada que quién sabe, igual, igual siguió bebiendo escondidas, pero pues yo quiero pensar que dejó de beber.
Entonces pues para todas ¿No?
Cuando llegaba tu papá, por ejemplo, el día que mi papá o tu papá, perdón, perdón, siempre hago eso, mi papá, mi papá cuando llegaba y me iba a pedir la mano. Tu papá iba a pedir mi mano. Ahora sí tu papá con su hermano, que como tu abuelo murió muy joven, de aquel lado iban a pedir mi mano, pues yo le leí la cartilla a mi papá y le pobre de.
Ti, donde tomes algo porque van a venir a pedir mi mano y aquí está mi suegra y yo quiero que te portes muy bien y tal y cual. Se enojó horrible conmigo, se salió de la casa, me dijo que yo no.
Confiaba en él, se fue a refugiar a casa mi abuela, le tuve que hablar a mi abuela para que me.
Lo mandara de regreso y lo peor de todo fue que llegó sobrio a.
Mi casa pensando que iba a ser un buen papel. Y el que llegó hasta el gorro fue el hermano de tu papá. Entonces mi papá se puso furioso, me.
Cómo me pides a mí que yo no beba cuando me traes a este qué es esta cayendo de las sillas, tu Chichí, en Yucatán le dicen chichí a las abuelitas, lloraba en la cocina, que qué oso, que qué barbaridad. Fue una verdadera tragedia, pero cuando uno lo platica no es tragedia, es parte de la vida que hasta dices tú cómo es posible que me haya pasado.
Esto, que hasta el día de mi.
Boda haya tenido algo de chusco, algo de.
De extraordinario, el día de mi pedida por.
Y te digo que muchas de estas cosas las provocaba mi papá por su carácter.
¿Cómo era la relación con tu mamá? Cuando una persona es alcohólica, pues definitivamente no sólo son estos momentitos, sino es algo que impacta la vida de toda la familia, de ti, tus tres hermanas, tu mamá. Qué relación tenía y cómo eso a ti te impactó, la manera y el rol que tuviste que jugar desde muy temprana justo para con tus hermanas, de las que eres la más grande.
Sí, soy la mayor, somos cuatro hermanas. Pues sí, mi mamá la pasó mal.
Pero tampoco tan mal, porque ella tenía sus escapadas, le encantaba jugar póker, tenía muchas amigas, jugaba golf, la gente la.
Quería muchísimo, la invitaban, era muy sociable.
Bueno, yo no puedo decir que de.
Principio mi mamá sufriera muchísimo, sí, porque.
Mi papá no trabajaba y ella tampoco.
Después mi mamá empezó a trabajar y.
Su vida cambió completamente. Ella puso una boutique en Polanco, se dedicó a eso y todos nosotros trabajamos con ella. Y sí cambió más para la familia. Pero cuando yo era una niña, pues la verdad y a mí no me gusta hablar más de mis papás, pero estas son anécdotas.
El día de mi primera comunión, cuando uno está emocionado y no puedes dormir de que es tu primera comunión y te van a hacer los chinos y te van a peinar y te van a poner un vestido blanco precioso y.
Tu mamá te va a poner los aretes perfectos, pues bajas a las 7 de la mañana a la sala de.
Tu casa y tu mamá está jugando.
Pócar con otras cinco mujeres que traen.
El mismo vestido de la noche anterior y traen una ficha pegada aquí en la frente para la buena suerte y.
Las mujeres no se paran de la.
Mesa y tú ya estás desesperada que ya te vistan. Pues así, tal cual se pararon de la mesa. Así se forma la primera comunión. Entonces, pues no deja de tener también sus cosas mi mamá, pero yo creo que cada uno en su forma, pues a nosotros nos quiso muchísimo. Cada uno de nosotros absorbió o tomó de ellos lo mejor que pudimos, porque.
Sí hubo temporadas muy difíciles.
Al final acabaron separándose, aunque no divorciándose. Mi papá siempre estuvo enamoradísimo de mi mamá.
Mi mamá yo creo que se hartó un poco de él y ya no tanto.
Y la relación con mi mamá, yo en lo particular, fue más difícil que con mi papá. Mi mamá no era una intelectual, yo.
Era una niña de lentes de fondo de botella, pesaba como 20 kilos más de lo que peso ahorita, una adolescente.
Que leía todo el santo día.
No me gustaba salir con mi hermana, la que seguía de mí, que era el hit de todos los chavos. Y a mí no me gustaba ir a fiestas, no me gustaba ir a nada, y mi mamá me obligaba a acompañarla y ella lo odiaba y yo también lo odiaba. Mi mamá era una muñequita, como ya te dije, vestida la última moda, con el último peinado, salí en todas las.
Revistas.
De los viernes de socialité, etcétera, etcétera, y yo nada que ver con eso.
Entonces sí, cuando yo me casé un poco antes, mi relación con mi mamá se vio muy afectada, porque me di.
Cuenta que mi mamá era manipuladora y mi papá no lo era. Entonces me fui más del lado mi papá, aunque ya estaban separados. Eso cambió con los años.
Porque mi.
Mamá tuvo una enfermedad muy larga. A los 76 años le vino un evento vascular cerebral, la mitad de su cerebro se quedó muerto, vacío. Si tú ves las radiografías era negro.
Y se quedó sin poder hablar, sin poder moverse más que una mano y sin poder comer.
Todo se le metía por una sonda.
En el estómago durante 15 años y durante 15 años yo la vi poco a poco desbaratarse, disolverse, aunque te reconocía y creo que tú no lo podrás negar que jugábamos póker, pócar y ganaba, jugábamos dominó y sabía que qué pizzas poner y este y tenía esa inteligencia en los ojos que no podía uno negar, pero no podía. Estuvo prisionera de su cuerpo durante 15 años y nosotras las cuatro nos costó mucho trabajo pero hicimos un compromiso con ella y hasta el último día lo cumplimos. Estuvo acompañada siempre. Yo no me quedo con ningún remordimiento.
En cuanto a cómo traté a mi.
Mamá ni a mi papá tampoco. Nada más que la enfermedad de mi.
Papá fue muy, muy rápida y la.
De mi mamá si duró mucho tiempo y después del tiempo todo esos tipos.
De cosas de que si no eres compatible no se perdona porque pues la vida es, la vida viene con muchas diferentes tipos de sorpresas, unas muy buenas, otras muy malas y hay que apoquinar con la que sea y salir adelante con la que sea y si te comprometes pues no hay más que una palabra y a eso hay que seguirla.
Situaciones como la de mi abuela 15 años desbarata familias en el tema económico y sobre todo en el tema anímico y moral. Lo que ustedes hicieron como cuatro hermanas lidiando y cooperando y peleándose y regresando y pasándose la batuta es algo que creo que a mí ya todos mis primos y toda la gente que las vio nos dio una gran lección. ¿Cuál crees que fue el éxito para que esto se diera así?
Mira, no fuimos las cuatro, el éxito.
Fue ese el día que tu abuelita murió y tuve que decir unas palabras ahí en la iglesia.
Es que no fuimos nosotros cuatro, fueron todas las personas que formaron equipo con nosotros. Fueron sus tres enfermeras, fue su muchacha, fueron nuestros esposos, fueron nuestros hijos que cuando nosotros no podíamos de alguna forma estar el día que nos tocaba, ustedes se hacían cargo y le iban a ver y le ponían una película y.
A ella se le iluminaba la cara cuando veía cualquiera de ustedes.
Entonces fueron pues sus hermanas también, sus hermanas, dos hermanas que tenía vivas, pues también le iban a visitar. Entonces se nos hizo menos difícil que no menos pesado por eso. Entonces básicamente el equipo que se formó, hay muchos de ese equipo que nosotros que pensábamos que contábamos con ellos, que a las primeras de cambio no volvieron nunca más, nunca más. A mí me sorprendieron muchas personas que se suponía que eran las gentes más cercanas a ella y no volvieron. Yo no sé si no volvieron porque les dolía mucho verla como estaba o no volvieron porque no supieron lidiar con.
Eso o no volvieron simple y sencillamente porque les molestaba.
Pero pues poco a poco te das cuenta con quién si cuentas y con quién no cuentas. Y la verdad contamos con un equipo que no nada más fuimos nosotros cuatro. Si nos costó trabajo, si tuvimos unos pleitos feos por tontadas que al final dices tú, bueno, es que yo no voy a ir hoy porque no sé, tengo la comida con mis amigas, pues me vale gorro, te toca ir a ti, no me importa, pues por favor mil quite, pues no te hago el quite, ya sabes. Y esos pleitos que no valen la pena y que al final pues lo único que valió ahí fue que nos unió más como hermanas. No sé si a los nietos también o a los. A tus primos o ustedes también lo vivieron y también formaron parte de esto y tal vez también sirvió para unirlos a ustedes. Lástima que se fuera haya sido por un sacrificio tan espantoso como fueron los.
15 años de enfermedad de mi mamá.
¿Hoy qué haces cuando te decepciona alguien así? ¿Como te decepcionaste de estas personas con las que creíste que contabas? ¿Cómo reaccionas hoy cuando alguien no cumple tus expectativas?
Mira osito y yo aprendí hace mucho tiempo, ¿Que hago? Simple y sencillamente las borro de mi vida.
Las borro.
Para mí nadie vale la pena sufrir ni darles un segundo pensamiento si las personas no quieren estar ahí. Entonces cada quien toma su decisión. Esas personas o quien sea toman la decisión de querer estar contigo en la vida pese a que pudieran haber problemas o que pudieran haber algunas diferencias, pero yo las borro en mi vida tan tranquila porque me hace mucho daño seguir sobre lo mismo. Yo siento que el pasado hay que darle una vuelta y es un libro, pasas la página y empezar la siguiente página y no ganas nada releyendo y releyendo y releyendo la misma frase que no entendiste porque no vas a entender nunca. Entonces mejor pasa página y a lo que sigue. ¿Y así ha sido con mis trabajos igual, no porque yo los haya dejado, porque no me haya gustado, sino en el momento en que empieza otra cosa yo me olvido de lo anterior, no? ¿Vuelvo a lo mismo dice Joaquín Sabina, dice en el lugar que has sido.
Feliz nunca debieras tratar de volver y.
Tiene razón.
Mucha gente me pregunta que cómo le hago yo para ser tan desapegado, a veces lo ven como un, como una virtud, otros como un defecto y creo que mucho viene de ti, o sea este approach que tú tienes tan pragmático en la vida es algo que toda la vida te ha admirado que creo que gracias a eso estamos hoy aquí, pero también viene con costos, eres una persona que he visto llorar contadas veces en mi vida casi no? Y creo que cuando ha sido, ha sido por la muerte de alguien.
¿Cómo piensas tú de esto, o sea.
Probablemente viene también de tu papá que era alguien muy duro, muy estricto, muy recto y tal vez eso lo trae.
De su papá que era militar?
Mi papá era muy honorable, mi papá.
Era todo un señor que en su.
Vida robó, aunque tuvo grandes necesidades, nosotros no teníamos zapatos para ir a la escuela, nosotros nos mantuvieron siempre y quien lo oiga no podrán negarlo, mis abuelos, gracias a Dios mis abuelos tenían una buena posición y como mi papá era el primogénito de la familia y en esa época para todos los jóvenes que oyen pues el primogénito era todo y si había una concha y los demás tenían tortillas pues la concha iba para.
El primero y eso era mi papá, entonces pues siempre nos mantuvieron nuestros abuelos pero mi papá nunca robó un centavo aunque hubiera tenido oportunidad a nadie y eso se lo admiro mucho, entonces pues así fue, no sé si la pregunta.
La contesté, era más alrededor de tu pragmatismo, tu enfoque en no engancharte y no darle vueltas a las cosas y.
Solucionar, ver todo como un problema que.
Se tiene que solucionar y no simplemente como algo que se tiene que sentir. ¿Eso ha cambiado a lo largo de tu vida?
¿No, a fuerza siempre me tachan de que soy mis hermanas sobre todo que pues como somos muy cercanas son las que más me juzgan, no está difícil que un amigo te juzgue y te.
Diga oye sabes qué, por qué eres tan dura y por qué eres tan, por qué eres así, por qué no te tocas el corazón?
Mis hermanas si hablamos de todo, entonces sí me han dicho eso, que soy.
Muy dura, pero no ha cambiado, sí.
Como dices tú y dijiste exactamente las palabras que quisiera decir. Cualquier problema, porque me ha pasado en la vida que he tenido problemas serios y grandes, pues no hay de otra más que afrontarlo y buscar la solución y una vez que la encuentras, poner acción. La parte más difícil es tomar una decisión. Mientras tomas la decisión estás completamente indefenso. En el momento en que tú tomas una decisión, hay que actuarla de inmediato. No sé si sea buena o sea mala, pero si ya la tomaste para que tenga un efecto y no se quede en el limbo, se hacen como bolas de nieve que luego no puedes parar. Entonces a veces sí soy demasiado, cómo.
Te diré, que tenga demasiada prisa en que yo digo voy a hacer esto y empiezo al día siguiente y lo.
Hago y no descanso hasta que no lo termino. Tanto así como por ejemplo, pues el año pasado mi meta era vender este rancho tan maravilloso que nos duele a todos, éramos 20 primos, pero estaba convirtiéndose o ya se había convertido en un.
Gran problema debido a la inseguridad en.
Esa parte del Estado de México y debido también pues al tipo de personas que estaban viviendo en el pueblo, que ya no eran personas buenas también éramos 18 los herederos de este lugar. Y también ponerse de acuerdo sobre quién pagaba y quién no pagaba y unos iban y otros no iban, fue complicadito. Entonces decidimos que pues al precio que fuera íbamos a venderlo. Nos había llevado como cinco años tratar.
De encontrar un comprador. Lo encontramos, pero fue complicadísimo porque había.
Que adjudicarse no sé cuántas herencias, había gente que vivía afuera, no tenían pasaporte mexicano. Bueno, tú sabes hoy en día todo.
Lo que te piden para poder vender una casa.
Pero el día antes de irnos a Acapulco, a final de diciembre, el día 21 de diciembre lo vendimos y fue mi.
Digo, todos, Claudia, mi hermana, hizo mucho.
Por muchos años, pero fue mi frialdad la que hizo que se pudiera vender.
Porque casi, casi lo regalamos. Nos sacamos tres pesos cada quien.
Y no me toqué el corazón para decir es el patrimonio de mis hijos, es la herencia de mis abuelos, porque era un riesgo. No sabemos si pasa mañana, nos meten una fosa común ahí y nos meten unos muertos, no sabemos cuál de nosotros va a vivir el siguiente mes y entonces serían seis herederos más o cuatro herederos más. Y hasta que no lo logré me dediqué en cuerpo y alma con los notarios, con los abogados, con quien tuve que hacer que lidiar en venderlo. Y el día antes de irnos a Capulco lo logramos vender. Eso es una satisfacción al mismo tiempo que te duele, ¿No? Te duele porque te deshiciste de un.
Lugar con historia de parte de tu historia.
Pero como dices tú pose el desapego, mijito, porque de qué me sirve estar llorando por Santo Tomás cuando voy a estar llorando dentro de un tiempito si me meten ahí droga o me meten.
Una fosa común y acabo en la cárcel.
¿Sabes que?
Mejor yo previniendo más.
¿Como conociste a mi papá?
Uy, a tu papá lo conocí en la universidad.
Yo soy dentista de profesión. Este, tu papá era dos años mayor que yo, era muy guapo, era muy reconocido en este, en la universidad y.
Pues nos daba clases, nos daba a.
Veces, o sea, no era una clase.
Cuando no iba la maestra de esa.
Materia, la daba tu papá.
Entonces siempre yo lo iba siguiendo y.
Siempre les decía a mis amigas que me gustaba, etcétera, etcétera. Pero bueno, digo, de ahí no pasó.
En el año 1974 yo tuve un.
Espantoso accidente que no me costó la vida, no sé por qué. Nos fuimos en el coche a un picnic y de regreso el coche se fue para abajo, me rodeé 150 metros fuera del coche en un pedregal y la chica que era mi amiga que venía conmigo falleció esa vez.
Y pues fui incomprendida por muchos de mis compañeros de la universidad en esa época que culpaban al amigo que venía manejando de ese accidente. Entonces me sentí como que para mí en esa época la universidad lo era todo y me sentí segregada, me sentí que me culpaban del accidente de mi.
Amiga, de haber, de su fallecimiento.
Y tenía una amiga, otra que trabajaba de asistente de tu papá en el consultorio, porque yo trabajaba en el consultorio de mi tío que era gastroenterólogo, nada que ver. Y ella sí trabajaba en el consultorio con tu papá de dentista. Entonces le platicó lo que me estaba pasando y le ay, pues dile que después del consultorio de su tío se venga a pasar un rato aquí. Y yo sí quería aprender, pues no me estaba sirviendo mucho ser secretaria de alguien.
De un médico, cuando mi carrera era ser dentista.
Entonces sí empecé a tomar la palabra.
Y empecé a ir a este, al consultorio y ahí fue cuando conocí un poco más a tu papá. Tu papá ya se iba a casar o tenía otra novia.
Y pues ya sabes cómo soy yo dije no, no se va a casar y este se.
Va a casar con mi hijo.
Y pues si me lancé un poquito, yo lo invité, era su cumpleaños, yo ya sabía que pues tenía otra novia y le dije ya sé que el día de tu cumpleaños igual vas a.
Ir con tu novia a otro lado.
Pero el día siguiente, ¿Por qué no vamos a bailar? Y lo invité a un lugar que estaba muy de moda en esa época, se llamaba El. Y nos fuimos a bailar El. Y desde ese día en adelante pues seguimos saliendo, dejó a la novia y a los dos años nos casamos, pues con muchas ilusiones, los dos siendo dentistas.
Pusimos un consultorio, él tenía el suyo, yo tenía el mío por acá, que era un consultorio mucho más popular, en una colonia muy popular, la colonia Pensil. Peligrosa. Hasta peligrosa, pero a mí siempre me cuidaron todos mis pacientes y a mí nunca me pasó ningún incidente en los 15 años que estuve ahí.
Y así conocí a tu papá en la universidad fue mi maestro.
¿Qué recuerdos tienes de la parte temprana de la relación?
Pues era muy divertido tu papá luego.
Luego se ganó a mi mamá y a todo mundo.
Porque tu papá era una persona o es. Sigue siendo una persona muy.
Servicial, muy amable, muy servicial, muy buena persona, ayudaba a quien podía y si necesitabas que.
Te llevaran al aeropuerto, pues él iba y te llevaba. Y si mi mamá se necesitaba que le arreglara la estufa, él arreglaba la.
Estufa y le gustaba cocinar. Y en el rancho pues siempre todo mundo lo quería muchísimo a tu papá, entonces pues fue un noviazgo bonito, pues.
Con la aceptación de todo mundo.
¿Y cuando supiste que la relación no funcionaba?
Después de muchos años, hijo, yo creo que las personas empezaron a. Empiezan a separarse cuando sus intereses no.
Crecen al mismo tiempo.
Entonces pues tal vez yo de esa niña intelectual y seria y lectora y del lente de fondo de botella, empecé a descubrir otro tipo de persona en mí, que era más sociable, me gustaba estar con los amigos, con las amigas, invitar a gente a la casa, siempre me gustaba mucho la música, pues la lectura nunca la he dejado. A mí me gustaba pintar, desde siempre me ha gustado, me enseñó mi abuelo y me gustaba pintar, entonces me dedicaba a eso y descubrí que vendía, que yo era buena vendedora. Ahí fue donde descubrí que las pinturas que hacía me las compraban, las llevaba.
A los bazares de las escuelas en.
Diciembre y acababa vendiendo.
Y luego en lugar de hacer un cuadro, pues hacía un cuadro dentro de.
Una canasta y eso me lo compraban y me empezó a gustar vender. Llegó un momento en que pues, pasados.
Muchos años yo empecé a estar muy triste, me convertí en una persona de ser alegre, de ser, sabes que me encanta disfrazarme y canto y bailo y hago y torno y hago comidas y.
Fiestas, no, ya nada de eso, o sea, muy triste. Y me empecé a dar cuenta de mi tristeza y de que mi carácter.
Había cambiado por completo y de que.
Yo no era feliz. Pero me costó muchos años porque estaban ustedes chicos, luego tuve a Federico, que nació 10 años después que tú, entonces.
Federico era un bebé, era un niñito de 5 o 6 años cuando me separé de tu papá, aunque ustedes ya fueran adolescentes.
Entonces pues. Pues ahí fue donde me di cuenta. Y te quiero decir que no nada más lo pensé, me costó mucho trabajo decírselo, no nada más lo pensé por. Por mí, que estaba yo triste, que no estaba contenta, que ya no quería estar en el consultorio, que ya no quería esa vida, que ya no quería nada de eso, sino también teníamos 40 años, teníamos tu edad, más jóvenes que tú. Y también pensé, si no lo hacemos ahorita, cuando vamos a hacer, cuando tengamos 70, que ya no podamos rehacer nuestra vida. Y si él no lo entendió en un principio, le decía yo, es que lo vas a entender, un día vas a estar feliz, vas a estar contento, porque tú Tampoco eres feliz.
¿Alguna vez fueron a terapia? ¿Buscaron arreglar las cosas?
Intentamos, pero con muy malos resultados, porque.
Igual no escogimos la terapeuta ideal. Yo no sé si en esa época también nos usaba, pero la misma terapeuta era terapeuta de mi hermana y de su esposo. Entonces ahí hubo una serie de cosas que no debían de ser chisme y que dijo y que no dijo, y yo lo mandé a la fregada inmediatamente.
En la terapia no soy muy creyente. Y al final, bueno, si tu papá se fue, tu papá encontró a otra persona que yo creo que lo ha hecho muy feliz los últimos 30 años y yo encontré otra persona. ¿Y si tu papá tuvo algún momento un resentimiento en contra de mí? Yo creo que eso ya pasó. Yo en unos años pasados estuve en.
El hospital, problema de una deshidratación y pensé que me iba a quedar ahí.
En el hospital y saliendo de ahí le hablé por teléfono y le dije que quería pedir una disculpa, que nunca había sido mi intención pues dañarlo ni lastimarlo en nada, que.
Quería que él.
Lo supiera y él también me dijo pues no fue cuestión tuya nada más.
Ahora entiendo que fue de los dos.
Y creo que nuestras vidas después de esa decisión, como te digo, la decisión, en el momento de la decisión de separarme de tu Papá me llevó 6 años, 7 años.
¿Que era lo que te daba miedo? ¿Porque no tomar la decisión?
Pues mira, me da miedo el que dirá. Me daba miedo mi mamá. Mi mamá me llamó un día y me dijo a mí tú te separas de tu marido y a mí me quitas un cuarto de mi felicidad. ¿Así me amenazó me quieres hacer infeliz? Tú te separas de tu marido. Y luego me dijo y no vas a hacerlo hasta que no seas independiente financieramente. Y yo no lo era, porque la verdad es que si tenía el consultorio, pero el consultorio no me dejaba para mantener la casa.
Tal vez me dejaba para un viaje, para una cosa así que les invitaba a todos, pero para mantener la casa y para mantener los gastos pues no me dejaba. Entonces también me daba miedo eso.
Pues tienes que entender que no es la época de ahorita que la gente.
Se casa y quién sabe, capaz que dentro de un año ya no estás junto.
En esa época en la que la.
Gente se casaba siempre bueno, tengo un tío que pobre de nosotras porque nos.
Dejó de hablar porque éramos las divorciadas. A Marusa y a mí durante muchos años no nos hablaba porque estábamos divorciadas.
¿Cuál crees que fue el peor error que cometiste en esa relación?
Yo creo que no darme cuenta a tiempo que tu papá y yo no éramos compatibles. Yo no debía de haberme casado con tu papá. No debí de haberme casado con tu.
Papá porque todavía el día de la.
Boda tenía mis dudas. ¿Pero cómo se lo iba a decir? Como si toda la familia ya está encima de ti. ¿Ya están, ya sabes, ya te compraron Ya compraste vestido de novia, ya te llevaron a San Antonio? Aquí sé cuánto mi mamá y mis tías decidieron qué día me iba a casar, en dónde iba a casar, dónde iba a ser la fiesta y qué día. Todo lo decidieron ellas. Un día que me levanté en el rancho en Santo Tomás, ya tenía la boda planeada. ¿Cómo dices que no? A mí me costaba mucho trabajo decir que no y todavía me cuesta mucho.
Trabajo decir que no.
Siempre soy, todavía sigo siendo la persona.
Mona que trata de agradar a todo mundo.
Cuando me hartas si te corto, pero mientras soy mona.
¿Y en qué momento pintas la raya entre lo que es bueno para ti y las expectativas de los demás?
Cuando me dejas en enojar, o sea, cuando las personas son groseras. En el momento que son groseras, en el momento que insultan, en el momento que son intolerantes, en ese momento pongo una raya. Lo demás, te juro por Dios que soy bastante ligera y tolerante. Yo no te voy a cortar de mi vida si no me has ni insultado, ni me has traicionado, ni me.
Has tratado de forma grosera, eso no voy a hacerlo.
¿Si tuvieras un consejo para mí, para mis hermanos, que se lo puede robar quien sea que lo está escuchando, en relación a nuestras parejas, a nuestra vida matrimonial o de pareja, cuál sería?
Pues mira, este. Yo digo que hay que tomar una.
Decisión, digo consejo, que sean súper felices y que traten de todas las formas de trabajar la relación con su pareja, porque igual si se puede, pero igual si te casaste con la persona incompatible y si estás creciendo tú en una dirección y la otra persona en la otra dirección, no te tardes mucho en.
Tomar una decisión, pese a los niños, pese a la situación económica y pese.
A las presiones de la familia, porque.
Bien que mal no te estás divorciando de tus hijos, te estás divorciando de otra persona y tus hijos pueden seguir viendo a su padre y tú puedes seguir educando a tus hijos. Bueno, pues ustedes lo vivieron, a ustedes les costó trabajo porque tu papá se separó de ustedes, no al mismo, no nada más mía, sino también de ustedes, pero yo nunca lo hubiera hecho, yo.
Nunca los hubiera dejado y nunca los dejé.
Entonces, pese a eso, es mejor vivir feliz, porque vas a ser feliz a los que te rodean. ¿La felicidad está en ti, no? No está en otro lado, está en ti. Y esa se contagia alrededor y tal vez en un principio tus hijos no lo entiendan, pero después lo van a entender perfecto.
¿Siempre quisiste tener hijos?
Sí, siempre quise tener hijos. Fíjate que en un año quise. Un año me casé, escribí mi tesis, que no fue plagiada en esta ocasión, de la UNAM. Escribí mi tesis, para mí fue como un libro. Y tuve un hijo que te tuve a ti entonces. ¿Si, no? Y después de que naciste tú, verdaderamente fue.
Enloqueció el mundo, porque mi papá, que había tenido cuatro hijas y quería a su tuvo.
El primero que tuvo nieto fuiste tú. Y eras un niño tan precioso, tan simpático, tan inteligente, que toda la familia te adoro, te adoro. Causaste envidias entre muchos, porque mi abuela.
Te llevaba al rancho, te llevaba acá, te llevaba allá. Mi papá no cargaba más que contigo.
Todo mundo te adoro. Entonces, pues ¿Como no voy a tener? Después de tenerte a ti, ¿Como no iba a querer tener más hijos? Tuve a Danny a los 2 años, y luego si me tardé 10 años en tener a Fede. Y si él oye esto, no quiero.
Que piense que fue este. Digo, no estaba planeado tener a Fede, pero cuando resultó que Federico iba a venir, pues me dio mucho gusto y me dio una alegría, porque era tan.
Parecido a ti físicamente, que veíamos fotos y no sabíamos quién eras tú y quién era Federico.
Diez años después.
Y fue un niño muy alegre, un niño con mucho carisma, muy cariñoso, y me acompañó en muchas de las épocas en donde estuve más sola, porque ustedes ya eran adolescentes cuando se fue tu.
Papá, pero Federico era un niño, entonces él estuvo conmigo en las épocas más solas y mis épocas de trabajo más duro, pues tenía que cargar con él.
Cuéntame sobre el día que nací.
Ay, el día que naciste, osito, tienes que venir con todo. Así como naciste, estabas planeado como para finales de diciembre, y resulta que el día 24 de diciembre mi mamá me invita a desayunar, Yo ya era una.
Tonina para entonces.
Y me sirve 10. 10 hot cakes. Mi na. 10 hot cakes, uno encima del otro. Me los trago todos. Y luego ya no pude subir al piso de arriba que quería, no pude porque ya me faltaba el aire y todo. Entonces papá quería ir a ver a.
Su hermana que vivía en Tepepan.
El hospital donde ibas a nacer tú estaba 10 minutos de la casa donde.
Vivíamos, pero él quiso ver a su hermana Tepepan. Y para llegar a Tepepan está lejos.
Hay mucha terracería y muchas piedras, es como empedrado. Entonces yo creo que con el movimiento, en el momento en que me bajé del coche estaban todos tus primos y.
Todas las Vivían en una privada, toda.
La familia en el jardín.
24 de diciembre El 24 de diciembre, dos de la tarde, en el momento en que me bajé del coche y fui a saludar, sentí que se me rompió la fuente en ese minuto y empecé a gritar como loca y me puse a correr a casa de tu tía Chely porque yo no sabía qué estaba pasando.
Ya Chely me dijo no, no, no, Coco, no te preocupes, el niño va a nacer hoy. No sabíamos si era niño o niña.
En esa época no se sabía, entonces.
Hay muchas cosas que no sabía.
Entonces pues te tienes que calmar y vete al hospital. Entonces ya me fuimos al hospital, tardamos dos horas en llegar en lugar de 10 minutos.
Y pues 24 de diciembre el doctor.
Estaba pues muy ocupado, él como que no le. Como que dijo ya vino a fregarme la vida esta señora.
Y empecé con unos dolores muy fuertes, no te sé decir si sea cierto.
O no, pero yo sentía que me iba a morir de los dolores.
Para las 8 de la noche llegó el doctor y dijo no, pues sabes qué todavía tienes apenas dos centímetros de dilatación, te falta mucho tiempo. Entonces me voy a tomar una copa y a brindar con mi familia, al fin que vivo aquí cerquita. Y regreso no, bueno, pues empecé a gritar como loca, me dejaron sola y tu papá caminaba conmigo y creo que el doctor tuvo una buena idea y le dijo al anestesiólogo algo que yo no. Entonces el anestesiólogo regresó y me dijo.
Te voy a poner una.
Un bloqueo y taka takata. Y me puso una jeringa y me puso eso y pues se me quitó el dolor por completo. Duré de las ocho de la noche a las doce sin dolor. De repente empecé a sentir que se.
Me abría toda la espalda y me.
Dice el Doctor llegó como 20 minutos.
Tarde, entonces por eso naciste el 25, porque estaba brindando.
Entonces me dijo, ahora que nazca el bebé te voy a decir un secreto. Y le dije no, ya no me lo necesitas decir, me pusiste la jeringa y no me pusiste el líquido, o sea que yo pensé que estaba anestesiada todo ese tiempo y nunca estuve anestesiada, para que veas cómo es la mente sobre cosas físicas, de que puedes controlar un dolor de parto si no estás concentrada en cerrarte así y relajada y pensando que pues estás anestesiada y no lo estás, Entonces claro, se quedó toda la cena, siempre estén vamos en casa, mi abuelita sequé toda la cena sin comer y tú viniste ya el 25.
Pero a medianoche, entre el 24 y el 25.
¿Y nunca te ha gustado mucho tu cumpleaños? Pero hijito, yo No lo escogí.
¿Alguna vez tuviste miedo de ser papá? ¿De ser mamá?
De ser mamá.
No, nunca. Nunca tuve miedo de ser mamá, de no poder. No lo pensábamos mucho. Ahora es diferente, ahora piensan más en la carrera, en la superación personal. ¿Nosotros se nos daba, tenías un hijo, escribías un libro, plantabas un árbol de diario, o sea, es lo que se esperaba de ti, acuérdate que son los años 70 y personas educadas en los años 50, entonces lo que se esperaba no era bien visto la el tomar.
Medidas para evitar la familia, a menos.
Que ya estuvieras casada y te quisieras.
Dar un tiempito de dos años antes del siguiente, pero todo mundo te estaba preguntando qué horas es el siguiente?
Y tú lo que querías sí era tener una familia pues más juntita, para.
Que no te pasara lo que me.
Pasó a mí, que diez años después.
Yo seguía recogiendo a uno en la discoteca y al otro en la fiesta infantil.
¿Qué es lo más difícil de criar hijos?
Encontrarles a cada uno su forma, encontrar la personalidad de cada quien y.
Fomentar.
Esa personalidad con Hasta donde puedas. Hasta donde puedas. Por ejemplo, a mí siempre me gustó leer, pero yo sé que a ti no te gustaba, en esa época no eras muy lector, a Daniela sí, entonces a Daniela le fomente más la lectura. ¿Tú eras emprendedor, te gustaba vender? Y a mí me gustaba.
Me gustaba vender de chiquito.
Sí, sí, te gustaba vender, te gustaba vender estampas, tazos, hacías tus negocios con eso, sino que me pediste un quinto. Entonces te gustaba vender. Y a mí me gusta vender, pero no me di cuenta sino hasta después, ¿Me entiendes? Que era lo que me gustaba más que nada era vender y la gente, eso de vender, lo toma así como que ay no, yo quiero un trabajo, pero que no sea de vendedor, qué tontos, porque no saben lo que se puede ganar vendiendo, o sea, yo creo.
Que mientras creas en un producto o en tu producto, vendes lo que sea.
Entonces pues eso, fomentar las cualidades que veas en cada uno y darles mucho amor, nada más, no veo más allá.
¿Qué tipo de cosas hacía yo cuando era chico que te frustraban?
No, bueno, muchas, muchas.
Por ejemplo, a veces era muy sangrón, pero ya adolescente, vamos a empezar por.
Más chico, el día que Federico, yo creo que cuando nació Federico y hablándolo en plata, a ti te dieron bastantes celos, o sea, eras el adorado de todo mundo, y luego llega Federico que se parece tanto a ti físicamente, pero.
Muy diferente en personalidad, y si no.
Te gustó nada, entonces sí me lo.
Encerrabas y Federico me consuelo dentista, ábreme la puerta.
Me lo encerrabas, un día lo metiste.
A la regadera y lo rapaste en pleno invierno y el pobre niñito de cuatro años iba a la escuela, le tenía que poner un gorro porque se estaba congelando. Otras veces, pues una vez fui Estados Unidos y pues a mí me estaba yendo mal porque aparte del papá de los niños, pues tampoco cooperaba mucho con eso y me hace falta dinero, entonces me fui a Estados Unidos, no me acuerdo a qué, a San Antonio, algún trabajo, algo así, y les pregunté que querían que les trajera, entonces Daniela me pidió unos tenis y Federico me pidió un balón o X o y un.
Juego, y Oso me pidió unos manteles.
Individuales porque le chocaban los manteles individuales de la casa que estaban muy viejos, se veían horribles, entonces pues un precio, pese a que yo me gusta darles.
Todo a mis hijos, dije ahora le.
Voy a llevar sus manteles individuales. Entonces llegué cargada, regalos para los demás.
Y a Osito le traje sus individuales y le dije, pónganle Osito sus individuales diario. Yo todavía me acuerdo cómo eran esos.
Individuales.
Y cosas así, o digo, tú entiendes, no estamos aquí para decirte la neta o no, la neta no estamos aquí para eso, tú sabes que yo.
Te amo y te adoro como eres, pero si eras muy frustrante, o sea, si hacías cosas, contestabas feo. Yo sentí que cuando se fue tu papá tú quisiste hacerte el. Y es entendible, el jefe de la casa y este. Y eso si no se lo permitía, entonces si chocábamos muchísimo.
Y contestan muy feo. Y contestas horrible y eres sarcástico y hay veces que la gente no lo entiende bien. Yo ya te conozco, entonces no tengo caso.
Cuando el sarcástico.
¿Y que hacía que te gustaba?
Bueno, era el honor roll todas.
Sacaba 10 en todas calificaciones, de todo me hacías caso.
En ciertas, por ejemplo, yo también te obligué mucho a ser perfeccionista. ¿Me echo mucho la culpa de eso, porque te pedían un dibujo, entonces tú hacías un dibujo y te decía, a.
Ver, tu dibujo está bien, pero este.
Dibujo vale la pena que lo pongan en la pared? Porque solamente uno ponían en la pared. A mí me parece que no. Yo creo que nos tenemos que esmerar para que este dibujo esté en la pared. Entonces si lo forzaba mucho.
Si te forzaba mucho a.
A ser perfeccionista. Y llegó un momento en que ser perfeccionista.
Llega un momento que ser perfeccionista te hace sufrir mucho, porque el mundo no es perfecto. Y luego pues puros dieces y puras becas. Y este. Pero yo sentía, por ejemplo, en la primaria que te buleaban. Te buleaban, pero no por ser el niño de la beca.
No, ahí estás equivocado.
Sino por ser el niño del diez, de la perfección, de que todo lo que hacía Oso estaba bien.
¿Eso hay algo que cambiarías de la forma en la que nos criaste? A mí, mis hermanos, pues me gustaría.
Poderles haber dado más viajes, porque los viajes ilustran, los viajes.
Te hacen. Te abren la mente. No tenía yo dinero para hacerlo, vivíamos con muy poco, y cuando había dinero, pues Santo Tomás era nuestro refugio. Digo, ahí no se aprendía más que de la naturaleza, lo cual es mucho.
Pero viajes así, así como los que haces tú con tus hijos ahora, que.
Tanto que aprenden y absorben todo, a mí me hubiera gustado muchísimo hacerlo.
Por lo demás, no me arrepiento de nada.
Los estuve con grandes.
Sacrificios en las mejores escuelas que pude y en la.
Escuela que le correspondía a cada quien. Porque, por ejemplo, Federico no estuvo en la misma escuela que ustedes, pero su carácter, o su personalidad, o su trastorno de déficit de atención me llevó a darle otro tipo de educación. Lo bueno es que me di cuenta a tiempo y no me engañé toda la vida diciendo ah no, Federico tiene que ir a la misma escuela que Oso tiene que hacer el mismo trayectoria.
Que hizo Daniela, no, no, no, yo en primaria me di cuenta que pedí.
Que era diferente y lo cambié.
¿Cuál crees que fue el error más costoso o el que más me trataría a mí y a mis hermanos de ayudar a no cometer en nuestro rol como papás o mamá?
¿Si, pues darlos por sentados, pedirles demasiado, pedirles y yo sé que tal vez ahora dicen que los padres.
Son muy, como decía mi abuelo, mangancha con sus.
Hijos y les permiten muchas cosas, pero.
No creo, yo creo que en lo.
Principal no juzgarlos, no juzgarlos, no juzgar.
Su intelectualidad hasta donde la tengan y.
Un error de padres pues no apoyarlos en lo que los hijos quisieran hacer.
O sea yo te digo yo me hubiera gustado ser pintora, me hubiera gustado ser restauradora de obras de arte, pero eso cómo crees?
Eso era de hippies, eso no se hacía en mi familia, había que estudiar.
Una carrera y si era una universidad privada mejor, yo no tenía para universidad privada y a mucho orgullo soy puma de la UNAM, pero.
Eso no ver o tratar de sobreseer el que tú sabes que tus hijos tienen fallas y tratar de ver como si no existieran. No, no, ahí existen y entre más grandes son más se van a ver y no quiero hablar de ninguno de ellos en particular porque los cuatro tienen.
Los cuatro nietos que tengo tienen sus personalidades muy específicas, pero algunos de ellos.
Tienen problemas, o sea y que los papás no sean guajes, que los vean.
Hoy ¿Como te ves como abuela en relación a cómo fuiste como mamá?
No, bueno pues como abuela estoy a.
Todo dar y como mamá fui a todo dar también, digo yo siento que si agarré a golpes en algunas ocasiones muy frustrantes a ti, a Daniela y.
A Federico, a los tres, a ti.
Con una escoba porque ya no te alcanzaba en la cocina. ¿Con una escoba porque? Porque me ponías un brazo aquí y.
Pues yo ya no llegaba, entonces tras.
La escoba junto y con lo que pude Federico todavía no hace mucho en mi casa de acá me puso tan loca que me le fui a golpear y eso no me pasa a mí.
Generalmente yo no soy de las personas.
Que se van a golpe, soy bastante medida o me doy la vuelta y me voy y ya no te vuelvo a hablar. Pero eso no. Este.
Con los nietos, Con los nietos. En mi vida, en mi vida me saldría una cosa así. Yo los adoro, cada.
Es que son un regalo todo. Cada palabra que te dicen es un descubrimiento nuevo. Yo no tengo obligaciones con ellos, yo no tengo que enseñar nada. Si les enseño es porque quiero, y les enseño lo que yo quiero, lo que ellos deben de aprender según lo que yo quiero. El otro día le enseñé a Diego a cómo hacer este inocente palomita a su tío.
Entonces, oye, tal vez eso esté mal para alguien más, para mí no. A mí me pareció que ya era hora que supiera que el 28 de diciembre se hacía inocente a las personas, que se ponga abuso.
Y a Emilio le enseño cuentos y vemos cuál es. Emilio le encantan los cuentos, entonces contamos muchos cuentos y vemos cuál es la moraleja de cada cuento y la desmenuzamos.
Me gusta mucho platicar con ellos, los.
Dos chiquitos están muy chiquitos, entonces todavía.
No puedo interactuar mucho. Este. Soy más abuelita de niños más grandes.
Cuando dices que cuando te separas de mi papá pasas un momento muy difícil económicamente, estás muy sola, en el que mi hermano te hace compañía. Cuéntame de aquella noche en el Bar Siqueiros.
En el Bar Siqueiros.
Fíjate que ahí tengo una anécdota maravillosa.
Tu abuelita siempre andaba buscando quien la.
Llevara y quien la trajera, y como.
Todas sus hijas estaban casadas menos yo, entonces me buscaba a mí. Era una noche donde yo trabajaba con una gran amiga que si me oye.
Le mando mil besos, que ya la entrevistaste, que se llama Silvia Olmedo, y ella fue una de mis salvadoras de esa época. Yo trabajaba con ella, pero trabajaba muy duro.
Hacíamos entrevistas con médicos, líderes de opinión.
De temas muy complicados, y pues yo.
Las analizaba en un Internet del año.
De caldo, que se te cortaba cada.
Minuto.
Que entraba una llamada y se te cortaba y hacía un ruidito extraño y yo estaba muy mal humor, estaba lloviendo horrible, se me cayó el techo.
Encima el plafón de que estaba mojado y suena el teléfono y me cortan.
En Internet y yo estaba furiosa y.
Era tu abuelita y me dice ay Rina, ¿Qué haces? ¿Y yo me entendo, madres, mami qué.
Quieres que haga, o sea se me.
Acaba de caer el techo, me dice no es que yo te hablo para que nos lleves a un bar a lleves, lleves a quién? ¿Pues a tu tía Neca que era.
Su mejor amiga.
Y a mí, es un bar, piano bar, Ay no mamá dónde está esto? Pues está en el sur, ahí en el World Trade Center, mamá está loca, está lloviendo horrible, yo estoy en pijamas, ay reina, dije bueno mira de veras que nada más oí hay reina y dije ay pobre no salen a la esquina, me voy a vestir y las voy a llevar, entonces me vestí, llego.
A este lugar, no Oso, era un lugar de profesionales, yo pensé que yo iba a cantar La Chica Yeyé, cuál.
Chica Yeyé ni que nada, aquí todo mundo cantaba como si fueran Agustín Lara.
Maravilloso, tenía un piano rojo en el.
Centro y estaba adornado, lleno de caricaturas de artistas famosos, periodistas, escritores, etc. ¿Etc? ¿Y junto a nuestra mesa nos dan.
Una mesa de las mejorcitas porque ya conocían a la tía Neca.
Y volteo a ver y está la caricatura enorme.
De Gabriel García Márquez y bajo la.
Vista y en la mesa de abajo.
Está sentado Gabriel García Márquez, entonces fue mi autor preferido, soy fan de sus libros, los he leído todos, cuantas veces se me ocurre no tengo que leer y vuelvo a sacar a García Márquez.
Y digo mamá ahí está García Márquez, Como reina? ¿Le dije es que necesitamos sacarles un autógrafo, pero a mí me da pena, pero cómo le hacemos? Y le digo a la amiga de mi mamá mira tú vives aquí cerca, dame las llaves de tu casa, me voy rápido. ¿Tienes libros de García Márquez? Sí reina, sí tengo, están en la Biblioteca Quillacá, dame las llaves, me voy rápido, traigo los libros y entonces ya con un libro de él va a valer la pena el autógrafo y efectivamente.
Corriendo porque pensé que se iba a ir García Márquez. De ahí regreso con mi bola de libros y hasta que encontré el momento ideal para pedir el autógrafo, acabamos siendo íntimas, criticando a todo el mundo que cantaba, atacados de la risa y me firmó. ¿Cuánto libro llevé?
Yo me quedé con uno que es.
El de El Amor en Tiempos del Cólera que es el preferido, el que a mí más me gusta y es uno de los momentos pues más contentos, más alegres de mi vida.
Dices que te sentiste identificada con él, también, con uno de sus personajes, porque estabas esperando el cheque de la pensión.
Es que, Es que yo, mira, en este caso yo escribo crónicas de vez.
En cuando, cuando algo me sorprende, y esta crónica la escribí ya hace un tiempo, bastantes años después de que pasó.
Y sí, sí, pues hice una crónica.
Tomando, usando los personajes de García Márquez, al final sale que yo salí rodeada de mariposas amarillas y elevándome hacia el cielo con mi libro abajo del brazo. Si no has leído Cien años de soledad, así sale Úrsula, o se remonta a los cielos o Soy el coronel, no tiene quien le escriba y esperando el cheque de la pensión o ya sabes, el día que conoció a Aureliano Buendía, El hielo. Pues ese día fue el día que cayeron hielos adentro de mi casa, entonces también me sentía un poco un personaje García Márquez, entonces esa crónica la escribí como un poco usando todos los personajes de García Márquez para platicar ese día tan feliz que tuve de conocerlo personalmente.
¿Y cómo era el momento que estabas viviendo en ese?
No, ese día era nefasto, ya te platiqué más allá del día, pues estaba trabajando con, Con Silvia, había dejado el consultorio, después dejar consultorio me metí a.
Trabajar en una disco, la más padre de todo México, nada más que yo.
Era un poco más grande que el.
Resto, yo tenía 38 años y todos.
Los de ahí tenían 25, entonces me decían la mamá Consuelo.
Entonces pues me contrató Luis Herrera, entrañable.
Amigo también este lugar en el Quetzalcóatl, El Quetzal, El Quetzal era la discoteca más importante y más famosa en esa época, en mitad de Reforma, la más nice, Y pues yo quise en esa.
Época ya la escuela con ustedes, me.
Involucré mucho, pero ya están un poco.
Más grandes, entonces sabes que en la mañana puedo trabajar en otra cosa, ya que no estoy en la escuela, y en la tarde voy al consultorio. Tengo una amiga queridísima, que es mi amiga Pía Cáceres, que ella me presentó a Luis Herrera.
Luis me contrató como relaciones públicas.
Cosa que nunca había hecho, de estar encerrado.
En un consultorio popular en la colonia Pensil. Pues sí, fue una gran diferencia, entonces.
Yo vendía eventos y yo no sé, pues tuve suerte, te digo que yo vendo, entonces empecé a vender eventos buenísimos. Vendí, vendí uno rarísimo que se llamaba Capicúa, que se leía, es la fecha que se lee igual de derecho al revés, o sea de derecha a izquierda que de izquierda a derecha. Entonces hubo alguien que decidió que eso valía ser un fiestón en Quetzal enorme.
Y esa pues la vendí yo los 15 años.
Luego se me ocurrió todos los 15 años de mis amigas estaban dando. Entonces pues vendía muchos 15 años. ¿Y pues llegó un momento en que.
Luis me dijo, sabes que?
Ya no me sirve que estés en las mañanas.
Aparte yo tenía que ir en la noche. Si vendías un evento a la europea o algunos de estos que vendía, yo hice disc jockeys y hicimos obras de teatro e hicimos x nombrarlo.
Y me dijo ya no me sirve que estás en las mañanas, te podrías venir en la temporada fuerte que es.
De octubre a diciembre, en las tardes y en las noches, porque lo que yo vendía, yo tenía que ir en las noches.
Entonces le dejé mi consultorio, le dije si, dos meses. Le dije a mi asistente que se llama Mari Carmen, tú la conoces perfecto.
Que estudió toda la carrera mientras fue.
Mi asistente, le dije te voy a dejar consultorio de dos meses y regreso y nunca regresé, le dejé el consultorio puesto y yo me dediqué a la.
Farándula, lo cual no le gustó nada a tu papá, porque pues él no.
Le gustaba esa onda.
Yo me divertía muchísimo, muchísimo.
Entonces se me ocurrió hacer las tardeadas.
Esas ustedes las inauguraron el domingo, el Quetzal estaba libre porque pues ¿Quién iba a ir a disco el domingo?
Pues se nos ocurrió a los hijos.
De los dueños que tuvieran, pues ya.
Fueran adolescentes, invitarlos como si fueran socios a las tardeadas del domingo.
Nada más se daban palomitas y dulces.
Y refrescos, pero les abríamos pista como.
Si fueran a partir de las 4.
De la tarde, como si fueran sus papás. Entonces eran de 4 de la tarde a 8 de la noche y ahí iban los niños de todas las escuelas.
Y bueno, vigilándolos y todo, nada de.
Alcohol, nada de droga, muy cuidado y fue un hitazo.
Entonces pues le sacaba yo sus tarjetitas que decía Socio Miembro del Este y se las daba Oso. Y entonces Oso era el más popular porque repartía todos lados y sus amigas y sus amigos iban al las tardeadas hubo si, papás que decían que no.
Que como crees, pero los que fueran.
Eran así cool, eso sí, dejaban ir.
A los hijos, muy divertido y este, y de ahí pues dejé el consultorio para el resto de mi vida, o sea. Bendito.
Pero tu papá no le gustó nada.
Después de separarte de mi papá tuviste una época de salir con mucha gente, mucha gente bastante dudosona también, o sea era mediados de los 90s y tú estabas conociendo gente por Internet.
Si, fui de las primeras.
Pues es que como los conoces, o sea siendo una persona sola y yo.
Trabajaba muchísimo, que te lo diga Silvia, me iba toda la república a entrevistar.
Doctores y regresaba el mismo día y.
Las entrevistas eran a profundidad de dos.
Horas y media, todas científicas, no como.
Esto de pláticas fácil, sino que tenía yo que saber todo lo que se había descubierto de SIDA, de cáncer, de.
Trasplantes, de cosas muy complicadas y luego las analizaba por la noche y luego.
Ya Silvia hacía una presentación que damos.
Al laboratorio, entonces pues no tenía yo.
Tiempo de salirme a las discotecas, sino era al Siqueiros con tu abuelita.
A conocer o dónde se conocía gente en esa época fue difícil porque aparte no era una chavita, ya tenía yo cuarenta.
Años, cuarenta y tantos y este, y.
Me encontré con que había un sitio.
De Internet, ¿Te acuerdas cómo se llamaba?
No me acuerdo, no me acuerdo, no.
Era Tinder ni nada de eso. No era, no, fíjate. Y entonces este, me sorprende que sepas.
Que es Tinder hoy, pero de eso hablamos.
No, nunca he abusado eso, pero esa.
Época era algo similar y te ves una causa que, que me sorprendió de eso, que la gente que conocí decía la verdad al principio pues dudaba muchísimo del que me estaba diciendo que era.
Cirujano cardiólogo de cardiología y jefe de la unidad de quién sé qué tanto fuera eso o el que me decía no, yo soy director de películas y no sé cuánto y fuera director de películas que me decía yo trabajo con, con la Fundación Carlos Slim, tú lo conociste, o sea trabajaba en, no sé.
En algo de Slim y de veras.
Fuera, yo lo dudaba mucho, entonces la.
Primera vez pues me llamó la atención un tipo que me escribía poemas y hablábamos de libros y todo esto y tenía más o menos las mismas características que yo buscaba y pasaron semanas escribiéndonos Entonces un día me dijo, no, es.
Que te quiero conocer, él era el cardiólogo cirujano, súper guau, dije, bueno, pues.
Y le dice a mi mamá, me quiere conocer este tipo, No, reina, no lleves tu coche, te lo van a robar, te van a secuestrar, vete en un taxi. Que exagerado. Total, me fui y nos quedamos de.
Ver en el bazar del sábado.
Pues nunca nos mandabas una foto antes, Oso, antes no había eso de mándame una foto, no tenías fotos digitales, ¿Cómo le hacías? Entonces pues más o menos me dijo, voy a estar sentado así y asado otra vez. Conocí a uno que creo que ustedes.
También conocieron, que no lo acabé de conocer, era del Pedregal, la familia y.
Sus hermanas habían estudiado conmigo, o eso.
Decía en el francés del Pedregal que estudié yo la prepa y me llevó a presentar a los papás y yo.
Creo que ya se quería casar conmigo y iba a la casa y hacía y tornaba y me decía. Y nos íbamos a ir a un.
Viaje nosotros de fin de año, yo tenía dos semanas de conocerlo a un.
Crucero y ya se había apuntado para irse al crucero con nosotros y la verdad es que muy agobiante. Entonces iba a ser mi cumpleaños y me dijo, insistió, insistió y ya no quería salir con él que quería llevarme al cumpleaños, que quería llevarme. A mí siempre me han gustado los catabares y los. Ya sabes, el show y todo esto. Y había uno en Interlomas, le dije, OK, el día de mi cumpleaños no puedo, pero al día siguiente llévame, te.
Acepto la invitación, llévame al de Interlomas.
Pues ahí estuvimos, tacatacatá. Pedí dos cubas, me las tomé, pedimos algo de cenar y cuando nos íbamos a ir no tenía un quinto para.
Pagar la cuenta, entonces tuve que pagar la cuenta. Yo nunca más lo volví a ver, nunca más. Pero bueno, no salió nada de ahí. Pero sí lo hice, si lo hice. Entonces no me extraña nada, Era poco divertido porque podías hacerlo a las 3 de la mañana para entretenerte un rato después de una entrevista y empezar la otra.
¿Tres de la mañana?
Sí, o sea, tú escribías. Bueno, yo hacía la transcripción de Silvia, pero eso del Internet de conocer a gente, pues no había horario. No había horario, no es que iba.
A estar fulano dormido, tú le escribías y te contestaba al día siguiente.
Y cómo conoces a Mike, que hace un momento dijiste que tanto mi papá como tú encontraron a alguien más. ¿Conociste a Mike, que es tu pareja desde hace ya casi 20 años?
20. 20 años. A Mike lo conozco también por vueltas que era la vida, porque. Pues ahí va, como te digo, trabajaba con Silvia, hacía entrevistas, me metí en la cosa médica.
En el Inter hice encuestas. Hice encuestas.
Pues encuestas para todo, para política, para Aéreo México, para galletas, para nombrarlas. De eso hay unas historias hasta espeluznantes del tiempo que hice encuestas.
¿Como cual?
¿Encuestas en la calle de ir a tocar casa por casa? Pues me metieron a dos encuestadoras a la cárcel porque estaban preguntando por el comandante Marcos en las políticas. A otro lo agarraron. A uno de mis chavos que era gay le dieron a golpiza en Veracruz, casi lo matan. Luego trabajaba, tenía estudios de Kimberly Clark, donde había que recolectar pañales sucios de cada casa. Ay, no, no sabes.
Con combis. Tuve que contratar combis y pañales sucios.
Porque iban a sacar unos pañales nuevos.
Entonces había que traerte todos esos pañales, bolsas y pesarlos en unas básculas que nos ponían.
Ahí renté un departamento.
A ver cuánta caca hacía un niño promedio.
Exacto.
Y entonces abrías esas. Esas bolsas y salían moscas panteoneras. No, no, pero hice de todo. Me la pasé en el parque Lincoln tratando de entrevistar a personas de nivel. Aquí le decían AB. Nivel socioeconómico alto.
Digo, ¿Y quién te quería contrastar una?
A mí me veían decente, entonces muchas veces me iba a Las Lomas y tocaba las casas. Si pasaba yo de la muchacha y de los dos choferes. Ya la había hecho, pero no era muy seguido. Entonces en el Inter tuve todos esos trabajos después de la discoteca. Luego tuve una de decanes y modelos.
Yo no sé si me ponía de.
Demostrador en los supermercados y aquí mide. Mánchele, y ahora con este líquido se le va a quitar toda la mancha. No sé si te conté alguna vez.
De eso, pero pues yo me. Cuando faltaban las demostradoras al súper, pues me ponía yo en el lugar de las demostradoras o las edecanes que se sentían Juan Cabaney y yo no hago esto, yo no hago lo otro. Y luego me decían mis clientes se las habían encontrado unos reventones espantosos y yo defendiéndolas. Eso me llevó a las encuestas. Las encuestas me llevaron a Silvia Olmedo mucho más serio, un trabajo mucho más.
Serio.
Y científico de entrevistas a profundidad. Siempre me ha gustado la medicina, entonces entendía bien de esto. Entonces estuve con Silvia muchos años, primero en una empresa que nos contrataba a las dos y luego Silvia decidió que se iba a ir a vivir Estados Unidos y los clientes de la empresa empezaron a hablarme para decirme si Silvia no hace este trabajo, no lo voy a hacer con nadie más. Entonces si lo hablamos ella y yo y dijimos bueno, pues es que aquí están los clientes, yo me encargo de hacer las entrevistas aquí en México, tú viaja por el mundo, nada más vienes y presentas.
Y eso fue lo que hice muchos años. Pero Silvia tiene razón. A mí me dijo que en esa época ya el Internet estaba mucho más adelantado y me dijo sabes qué Consuelo.
Estás cobrando me Y pues era lo que yo necesitaba vivir. Y me dijo en España hay gente que me lo hace por menos dinero.
Y sí, porque todo se podía hacer ya por Internet y mandarlo a ver si te vas consiguiendo algo que te.
Pague un sueldo fijo, porque todo con lo de Silvia era a destajo.
Y un amigo de mi mamá, súper querido, que siempre vio por nosotras, me mandó con una editorial médica que era muy conocida en ese momento, se llamaba Mundo Médico, y ahí vendían publicidad en revistas.
Yo siempre odié vender la publicidad.
Yo vendo, como te digo, me encanta.
Vender, pero en lo que yo creo. Y la publicidad iba de salida, porque ya estaba el Internet, ya estaba las cosas virtuales. Estos eran revistas que eran tirajes de 10.000 y 15.000, en donde se anunciaban paramédicos que ponían dos artículos y el resto eran anuncios de los laboratorios. Entonces de eso vivía la empresa. Y la empresa había sido exitosísima, pero empezaba a decaer. Y estuve con ellos varios tiempos hasta que llegó mi oportunidad.
Ahí conocí a Maik, porque a mí me dijeron, eran como seis vendedores que llevaban 20 años ahí. Imagínate, la industria farmacéutica es chiquitita, conocían a todos los gerentes de la industria, ya tenían amartillados a sus crías. Y yo una nueva pues cuando me iban a dejar un cliente, nunca. Entonces este amigo de mi mamá, que también me recomendó ahí, un día fue a la embajada de India a un. Él era cónsul a un evento y me habló y me trajo una tarjeta de un hindú y me dijo, ese laboratorio hindú, los conocí ayer, ayer en la noche, háblales a ver qué les vendes. Yo de inicio sé que los laboratorios.
Genéricos y los hindús son genéricos, no compran publicidad, ni compran ni hacen promoción entre los médicos. Entonces yo sabía que no voy a comprar nada, pero no podía quedar mal con este señor. Entonces empecé a hablar con el hindú.
Que me contestó y pues bueno, las cuentas del Gran Capital y me iba a comprar páginas web y me iba a comprar no sé qué tanto y bueno, eran como un millón y medio de pesos de esa época, que era.
Mucha lana, que yo ya estaba feliz de que iba a poder vender porque no había vendido nada en dos o tres meses.
Entonces de repente me llegó un correo en donde dice Mrs. Consuelo, I'm leaving Mexico, please contact Mister Mike. Y yo pensé que Mr. Mike era otro hindú, no sé, ahí que trabajaba en el laboratorio y dije, chihuahuas, ya me quedé sin contrato, ¿Qué voy a hacer? ¿Cómo le voy a decir a Patricio que era mi jefe, el dueño de la empresa? Que lindú. Me plantó. Y entonces empecé a buscar al tal.
Mister Mike como loca, como loca, porque correos, teléfonos, todo y nunca me contestó.
Total, un día tuve la suerte de que me contestó, me plantó otra vez.
Me volvió a contestar, me volvió a plantar, su secretaria me hablaba cinco minutos antes para decirme que no podía llegar.
Hasta que un día que no me plantó. Entonces fui y había una oficina así con cristales y todo y me encuentro ahí a un chico que yo conocía de Roche, de cuando trabajaba con Silvia y empezamos a platicar y me empecé a dar cuenta de que me iba.
A plantar de nuevo el tal Mr. Mike, de que no iba a ir y que el que al que había mandado en su lugar era este amigo mío que no tenía ningún poder de decisión de nada.
Y en eso vio pasar a un.
Tipo que pasa y se regresa y.
Se sienta, entra y se sienta en la mesa y empieza a tumbarme toda mi venta, ya sabes. ¿Y de qué hablan? Porque llegó y dijo, ¿De qué hablan? No, pues de esto y el otro.
No sé qué no sé cuánto.
Yo en inglés, porque le oí el acento y empecé a hablar en inglés.
No era inglés, no, no, hindú.
Sentí más cómodo, ¿No? Y me empieza a tumbar toda mi venta, que yo ya la daba por sentada. ¿Volteé y le dije, Who are you? Y entonces furioso voltea y me dice, ¿Ves esta mesa donde está sentada y esta silla donde está sentada? Pues esa mesa y esa silla las compré yo. Esta empresa es mía. Y ahí me di cuenta que Mr.
Mike no era individual, era él. Y entonces ya no sabía yo cómo zafarme.
Dice, ¿Pero qué nacionalidad eres? Le dice, te falta el turbante.
Ahí se murió de la risa porque pues tenía que sacarme de algún momento.
Tenía que sacarme de ese embrollo en.
La que me había metido.
Me dice, pues sí adivina mi nacionalidad, volvemos a hablar, te vuelvo a dar.
Otra cita muy sangrona. Entonces pues empecé por alemán, seguí por noruego, seguí por gringo, seguí ninguna. Resultó que era brasileño, canadiense, pues no le di a ninguna.
Pero de ahí como que nos caímos bien y empezamos a vernos.
¿Para esto mismo yo creo que me doró la píldora mucho tiempo con todas las ventas que me iba a hacer y a la mera hora, no?
Y me dijo, bueno, mira, yo no voy a comprarte nada. Si tu jefe. Mi jefe jugaba polo con el Príncipe Carlos.
Era de Gasné.
Si, era de Gasné. Y salían todas las revistas del Club del Reforma todos los viernes. Era la persona más socialista de este mundo. Estaba casada con la sobrina del Shah de Irán. Estaba casado con ella. Entonces dije ¿Cómo? Si tu jefe tiene que venir a conocer mi planta en Toluca.
Mi jefe, Patricio de Gasneider, calcetín de rombos, no va a ir nunca.
Pues total, fui, le dije, Ay Patricio, fíjate que este. ¿Te acuerdas del hindú? Pues sí, pues no es Hindú. Qué barbaridad. ¿Pues que es? Pues es una mezcla ahí de brasileño y me caen bien los brasileños. Y le digo, pues este quiere que vayamos a Toluca. Cómo dije, busque a conocer su planta. Pues OK, yo por ayudarte, claro que voy.
Muy mono Patricio, ¿No? Porque él no andaba en esa. Y este. Y nos fuimos.
Me planta tres veces todavía, Mike. Tres veces. Justo antes de salir me habla para decirme que no va a ir. Y yo con la cara patricio, ¿Qué crees? No vamos a ir hoy. Pero yo ya había apartado pues sí, pero me acaba de plantar hasta una vez que no me plantó. Entonces ahí vamos a Toluca y entonces.
Lo veo a Patricio, el del Ghazné, el del traje Hermes, la corbata Hermes, el traje Hermenegildo Segna, los zapatos Ferragamo, salir con una gorra de red azul en la cabeza.
Con sapines de quirúrgicos y con una bata espantosa y me moría yo de la risa de verlo. Y ahí hizo clic así con Mike empezaron a hablar porque Mike llegó a México con una transnacional y entonces pues.
Patricio se conoce la historia de todas las transnacionales y empezaron a hablar de esa transnacional y muchas otras. Tanto Mike como Patricio conocían toda la industria y se hicieron así de clic rapidísimo.
Entonces nos invitó Maika a comer ahí.
A la carretera de Toluca, en un.
Lugar y muy agradable, los dos fumaban.
Puro, los dos tomaban coñac. Bueno claro, Patricio tenía 70 años y 40 menos, no había cumplido ni 40, creo que estaba por cumplir 40.
¿Entonces este, salimos de ahí, me dice Patricio, oye, me dijo, te está tirando los perros Mike?
Le dije, ya me di cuenta Patricio.
Le dije, pero yo con mis clientes.
No salgo, nunca he salido con uno.
Y no voy a empezar ahorita. Me dijo, no seas tonta. Me dijo, es un ganador, yo te doy permiso de salir con él. Dije bueno, pues tú eres mi jefe, si quieres sí. Entonces me dijo, háblale por teléfono para darle las gracias de mi parte de la comida. Y esa noche le hablé por teléfono y me dice, ¿Y qué vas a hacer mañana? Y yo tenía la fiesta de mi mejor amiga Pía, de 50 años, ella cumplía 50 años, yo ya los había cumplido y era de Elvis Presley y.
De los años 50 y ya sabes, todos disfrazados.
Y le dije, Pia, yo ya tengo.
Mi disfraz, pero no voy a ir disfrazada porque pues invité a este cliente que es gringo, que es extranjero, que ni lo conozco. Entonces pues bueno, normal, si no te importa. Me dijo, no hombre, tráetelo así.
Y Mike me decía ¿Y cómo hay que ir vestido? Y se animó a decirle, ponte una peluca de Elvis, no sabía, Le dije, no, no, no, ponte unos jeans.
Y yo me fui normal, no me puse mi. Ya tenía mi gran falda con un puzzle aquí, no me la puse.
Y llegamos ahí y era una producción Televisa total, ya sabes, como si estuvieras.
En una cafetería de los años 50, todo mundo, hasta el abogado más reconocido.
De México con una peluca de plástico.
De Mi Alegría, así de Elvis, los.
Lentes, las capas, las chavas igual. Entonces y todo era blanco y negro.
Y te servían las copas en una de esas de malteado. De malteada.
¿Y quienes crees que estaban?
The Show, Tú no vas a saber.
Los Tintops originales. Los Tintops es el grupo de los animales 50 y 60 de México, ahí.
Cantaba Enrique Guzmán, o sea, más reconocido. Pero Los Tintops ya en los años 2000 ya me decía Mike se van.
A caer y se van a morir. ¿Quiénes son esos viejitos?
Eran los cine tops.
Ándale tops.
Entonces pues me dijo, ¿Y que todas estas chicas, todas estas mujeres son de tu edad? Le dije sí, claro, pues si, son amigas mías desde el kinder. Entonces él sí sabía qué edad tenía, yo no sabía qué edad tenía él, porque yo lo veía y lo veía de la misma edad que yo, tal vez unos dos años más chico, porque.
Mike se ve más grande de lo que es.
Entonces de ahí empezamos a salir a.
Ratitos que para ver si me compraba y a ratitos al cine y a ratitos a esto y al otro, hasta un día que me dijo, es que.
Ya no sé qué hace con. No sé si invitarte ya a salir.
Más formalmente, una relación personal, ofrecerte trabajo.
Le dije, lo que tú quieras, las.
Dos las necesito, así es que tú escoge.
Entonces pues ya me invitó a su casa, estuvimos platicando, este, conoció a mi mamá, al segundo día que conoció a mi mamá fue y le dijo que quería casarse conmigo, tenía una casa espantosa en Bosques, pero helada, horrible. Habló con ustedes, les dijo que querían que todos nos mudáramos a su casa.
De ahí de Bosques, horrible, helada. Yo me negué, le dije sabes que en mi casa está calientita, es mía, no la rento, mejor vente tú.
Y se llevó perfecto con ustedes, o sea, porque creo que llegó la primera vez que lo conocieron, el techo estaba.
Todo roto, a Mike le encanta arreglar cosas, entonces llegó a decir yo voy.
A componer esta casa.
Y este, ya habíamos pedido pizzas y él las pagó, entonces eso nos cayó.
Muy bien, yo no tenía pagar la pizza, eran bastante caras. Entonces ustedes eran muy tragones y de ahí hizo clic, sobre todo contigo desde el principio y ya luego con los demás y poco a poco se fue deshaciendo de ustedes de la mejor manera.
Posible, o sea, o Si tú tienes 24 años, ¿No crees que ya es hora que te vayas a vivir con tus amigos?
Daniela, tienes 25 años, encontré un departamento aquí a la vuelta, aquí a tres.
Pasos y yo te ayudo con la.
Renta y así se fue deshaciendo de todos y nos quedamos él y yo.
Viviendo en esa casa durante 10 años con Federico que pues ¿En qué momento.
Te diste cuenta que era 10 años más chico que tú?
Pues te digo que como un año.
Después de esa fiesta me invitó Acapulco, como nuestro primer gran viaje a Acapulco solo ya había hablado con mi mamá.
Favor como Si estuviera, éramos 15 años y me invitó Acapulco al Princess y traía un coche espectacular que yo nunca.
Había visto en mi vida. No me fijo en esas cosas, ni en el coche ni nada, pero será un coche muy impresionante, así chaparro y con los asientos de cuero y todo y me dice, se pasa la velocidad, venía como a 200 y nos paró la policía, entonces me dice pásame la mi licencia y ahí en la licencia veo la fecha de nacimiento, le dije.
No te creo, dije, o sea que cuando yo te conocí no tenía ni 40 años y yo ya tenía 50, entonces le llevo 11 años casi. Desde entonces hemos estado juntos, ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida. Tal vez en un principio ni él.
Ni yo caímos redondos así en el enamoramiento de la adolescencia ni mucho menos, sino que sí fue muy pensado, yo lo analicé mucho, vi que era una persona que valía la pena, era una persona decente, honesto, trabajador, que me quería, que le interesaban ustedes básicamente y ahí.
Se fue dando esa relación poquito a poquito hasta que se fue a vivir a la casa con nosotros y hasta la fecha seguimos juntos.
¿Qué ventajas y desventajas tiene una relación de este tipo en la que No solo es 10 años más chico que tú, sino además llevan trabajando juntos prácticamente 20 años?
Pues mira, no es juntos, es juntos.
Pero separados, porque yo después de eso de que te dije de que conocí a Mike en este editorial médica, me llamaron de otra editorial mucho más importante, era un editorial internacional donde estuve nueve, diez años de mi vida, la más feliz vendiendo, ya no era publicidad en revistas, sino material científicos a los laboratorios para que explicaran sus productos a los doctores. Y me involucré muchísimo y gané premios y fui la mejor vendedora y también innovamos mucho. Tú te debes de acordar que fuimos por la primera editorial donde que se usó un iPad para que la fuerza de ventas de los laboratorios pudieran explicar a los médicos.
Y esos iPads te los vendí yo también, los iPads.
¿Por eso te digo que te des acordar, porque eso fue un hitazo de.
Ventas, o sea, que te puedo decir? Después de que se enteraron que habíamos vendido 1500 iPads a un laboratorio, todos están una empresa transnacional de más de 8.000 empleados.
Entonces hicimos, hicimos una junta cada año.
En una junta en Europa. Y bueno, el hitazo fue. ¿Cómo le hiciste para vender el iPad para que no te agarraran en el compliance? Porque los laboratorios ahora está mucho más duro, pero en esa época empezaba el compliance de que no puedes darle a los médicos tal cosa. ¿Y Dónde conseguiste las iPads? Ahí entraste tú. Todavía no me acuerdo bien cómo conseguiste las iPads, pero creo que por cinco.
Pesos tú eras más barato que el otro proveedor.
Y eso pues fue lo que hizo ganar, no que fueran mi hijo, porque si tuve mis roces ahí de que es que es porque tú es tu hijo, no, es porque más barato. Entonces si las conseguiste más baratas. Y vendimos ese gran proyecto que fueron las 1500 iPads. Fue uno de los últimos proyectos que hice con ellos.
Pero regresando al punto de la relación, o sea, diez años menos, tal vez a los cuarenta, cincuenta, pues no había gran diferencia, sobre todo porque tenían, compartían este, pues el interés por la industria farmacéutica. Compartían el interés también. Los dos han sido siempre muy buenos anfitriones, les gusta viajar, les gusta comer. ¿Qué retos tiene una relación en la que la diferencia es grande, pero sobre todo en la que la mujer es la mayor?
Pues mira, yo creo que el reto es de la mujer, el poder mantenerse, seguir manteniéndose activa y joven. Mike no me deja echarme en mi laurel ni darme a la desgracia. Este, he tenido varias, no muchas, pero he tenido dos, dos en mi vida. Con Mike he tenido dos problemas de salud un poco más serios Y este. Y al día siguiente ya me está levantando. Me dice, no te vas a quedar aquí porque no te me vas a hacer vieja y no te voy a dejar. Y a ver qué te pones a hacer.
Y ya le hablaste a fulano y.
Ya le hablaste a mengano y te va a presentar otros hindús.
Y me tiene así. Es él.
Es él.
Y él es una persona muy vital.
Muy, este.
Le gusta mucho lo que hace.
Le encanta lo que hace. Si, de hecho lo que yo hago viene a través de él. Yo trabajaba en la editorial y estaba muy feliz, pero la vendieron. Entonces, pues las cosas cambian y a.
Mí no me gustan los cambios, nada.
Los odio, los odio, los odio. ¿Entonces, por qué odias los cambios?
¿Te da ansiedad? Me da ansiedad porque no sé qué.
Va a traer el futuro.
Porque no sé si estaba tan feliz. Yo me había quedado ahí para siempre. Si estaba bueno, me da miedo. Me daba miedo hasta el cambio de.
Un año del otro.
Porque tú completaste tu meta como la.
Mejor vendedora del mundo y ahora completa.
El año que entra, cuando empiece enero, dices, chin.
Y voy a poder.
Y luego te vas enredando en las cosas y sin pensar si puedes, ¿No? Entonces, en este caso, pues vendieron la empresa. Mike me dijo, este fue un ciclo que ya cerró y se está abriendo otro en asuntos regulatorios de la industria farmacéutica, con la COFEPRIS, con el gobierno. Yo en la vida había trabajado con el gobierno, no sabía lo que era.
Asuntos regulatorios, no tengo idea de cuáles son las normas y las leyes.
Y pues concursamos, no concursé. Yo concursó la empresa con una química que ganó las mejores calificaciones. Yo ni la conocía. Entonces, Mike, en realidad, esa empresa me dijo, ganamos, ahora llévala tú porque yo.
No puedo estar involucrado porque es conflicto.
De interés, Entonces llévala tú. Entonces me salí de la editorial justo a tiempo y empecé a llevar esto sin saber ni en lo que me metía. En dos años de tener una persona.
A mi cargo, tuvimos.
Llegamos a tener hasta 45.
Fuimos muy grandes. Fuimos al tercer autorizado, en tercer lugar en ventas y en tercer lugar en número de personas que trabajaban ahí. Y este, Pues aprendí y todavía me declaro un ignorante. Yo trabajo con mi equipo, que son verdaderamente. Es que son puros químicos y algunos médicos, pero los químicos, mis respetos, son unos eruditos.
Es que todas las preguntas que tengo me las contestan están. Entonces empecé el tercer autorizado hace 10 años y en eso sigo.
Nos ha pegado todo, la pandemia, el cambio de administración, nos han acusado de.
Muchas cosas, pero ahorita no tengo 45 personas, tengo 12, pero seguimos y no sé, yo sigo vendiendo, me siguen buscando, gracias a Dios. Mis clientes han sido verdaderamente increíbles, tengo clientes de mi época, de hace años, que todavía me buscan y ahora que estuve enferma me llamaron muchas veces y tengo clientes nuevos y son leales. Entonces estos clientes leales yo les agradezco en el alma y he tratado de resarcirles con un buen trabajo, resolviéndoles los.
Problemas que tiene, porque son muchos.
Para ser tan buena vendedora, ¿Cuál crees que es la clave para ser tan exitosa como lo has sido tú en diferentes ramas de la venta, vamos a llamarle?
Pues si, no me había dado cuenta.
Te digo que yo era vendedora, pero.
Básicamente eso sí lo he pensado mucho, es creer en el producto que estoy.
Vendiendo o que estoy promoviendo, pero creerlo de forma de que hasta yo lo.
Use o hasta yo lo compre, ¿Me entiendes? Entonces siempre investigo bien qué es lo.
Que voy a vender. Por ejemplo.
Hace poquito, no hace poquito, pero hace unos años un dispositivo médico súper novedosísimo, este, me habló un cliente.
Que es un laboratorio y me estaba.
Diciendo que este dispositivo médico que lo quieren registrar en México y que sirve pues para aquellos pacientes que no ven.
Yo siempre, como te dije, era súper ciega, entonces usaba los lentes de contacto, los lentes de ver la lupa y mi secretaria que me leyera todo lo que no podía yo leer.
Y entonces me empezó a explicar de estos lentes, se llaman lentes intraoculares, yo les llamo mis ojos biónicos de las maravillas, porque se van adaptando y te corrigen todo. Antes nada más te corregían, por ejemplo, los usaban cuando tenías cataratas y te corregían una parte de la miopía, pero estos te corrigen todo lo que tengas. Y me aventé y hablé con Cofepris, convencí de que, convencía de que yo los iba a usar, le dije yo quiero ser la primera paciente en México que use este, que use estos lentes y quiero convertirme en, aunque no me daba nada, ¿Me entiendes?
Quiero convertirme como en embajadora, como en.
Promotora de mi historia. Y si, en un día me cambiaron, los trajimos, los importamos de volada, la gente cofepris, fue increíble. También tengo amigas extraordinarias que ya saben quiénes son, que me ayudaron sin ningún interés de ningún tipo. ¿Y pues me operé un ojo y.
El día que un ojo? Un lunes y abrí los ojos y.
Tenemos un jardín muy bonito y unos.
Árboles muy altos y pude ver un.
Pájaro en la punta de ese árbol.
No podía yo creerlo.
El jueves me operé el segundo ojo y desde entonces yo no uso un lente de contacto, un lente para ver.
Un lupa, una nada. ¿Desde entonces tengo estos ojos biónicos maravillosos, que los tengo gracias a mis amigas tanto de la industria como del gobierno y creo que también a mi insistencia.
De creer en ese producto y de decir sabes que? Yo me aviento en mí misma porque creo tanto en el producto. Sí el doctor por supuesto que me tomo uno, este, un vídeo y toda la experiencia y cuánto tiempo y ta.
Ta, ta, ta, ta.
¿Y que sentiste, que no sentiste?
Entonces ese video se promueve pues entre los médicos como un testimonio de alguno de los pacientes.
Primero que nada, creer en el producto. Segundo, es que tienes que creer en el producto, si no, no vendes nada.
Pero una vez que crees en el producto, ¿Qué es lo que hace que conectes con las necesidades de un cliente, con la personalidad de un cliente, que quites la pena?
No, es que yo no soy penosa, yo no tengo pena, o sea, a pena robar que te agarre, ¿Me entiendes? Yo llegaba con los clientes y les decía ¿Qué presupuesto tienes? ¿Cómo preguntas eso, Consuelo? Le digo, pues ¿Para qué? ¿Para que nos hacemos guajes? Dime qué presupuesto tienes y cuánto estás dispuesto a gastarlo. ¿Quieres gastar todo? Quiere gastar la mitad, ¿Para qué le damos vuelta? Así es más seguro, más a lo que vamos. ¿Y algunos me decían el presupuesto, otros.
Me decían, no, no sé, pero luego.
Me saco mis chistes, menos que esto o más que esto?
¿A ver, la verdad, me alcanza con.
Esto, no te alcanza con esto? Y así. Y la creatividad, la creatividad para que a tus clientes les llegues a ofrecer algo que cubra sus necesidades, porque puede.
Ser una necesidad el lente contacto para un cliente, pero otra necesidad pudiera ser como comunica al doctor los beneficios.
Entonces los escucho, los escucho y como ya tengo tantos años en la industria, no me limito a asuntos regulatorios. Yo sé, por ejemplo, cuando me dicen no, es que este producto lo necesito tener aquí porque mi plazo de caducidad es de tanto. Yo entiendo cuál es su problema. Su plazo de caducidad es que va a tener que tirar todo su producto a la basura. A la basura, porque te dan 60 días para que lo tires a la basura y volver y si no se va a quedar en desabasto y los que pagan el desabasto somos tú y yo. ¿Y nosotros como estamos ahorita con las medicinas? ¿Quiénes están pagando el desabasto? Las instituciones, ¿No? Esas les vale gorro, esas se ríen, esas se burlan, dicen no hay y ya estuvo. ¿Quién paga el desabosto? Tu hermana que no tiene un medicamento en su pueblo donde vive para bajarle la fiebre a su hijo porque no hay, o tú que estás buscando Oseltamivir para Diego y no hay pediátrico, entonces tienes que estar moliendo pastillitas.
Ahora dices que tienes tus chistines, ¿No? Para salirte con la tuya. Y hace rato también dijiste que tuviste que inventar algo para salirte del problema en el que te habías metido. Cuéntame del día que mandaste un mail a la gente equivocada.
Ay, te digo que luego se me pasa nada.
Un día con los altos ejecutivos de COFEPRIS, pues ya ves, yo no soy muy respetuosa, yo creo que ya por mi edad de nadie, la verdad es.
Que para que yo respete una gente.
Así como se respetan a los adultos mayores, no, no es de formas.
Si, no, no soy de formas, yo.
Soy como soy y quien me. Como dicen, no soy monedita de oro, pero bueno, pues tampoco soy odiosa.
Entonces me llega un correo diciendo que de en adelante todos los papeles que nosotros firmamos de terceros autorizados tienen que ir firmados por 7 personas con 8 copias y luego se tienen que regresar no sé dónde y luego se regresa quién sé qué y una burocracia tal que pues me pareció una exageración y entonces escribí diciendo, para variar, una vez más COFEPRI con su burocracia ya me.
Tienen harta y en lugar de mandárselo a mi gerente, se lo mandó a todo COFEPRIS.
A toda la lista de distribución de ese mail que venían todos.
Los terceros autorizados, laboratorios, personas que yo ni conocía.
¿Y una de ellas quiero muchísimo, que sigue siendo mi amiga, me habla, ella.
Estaba en Cofepris, me habla de inmediato.
Y me dice Consuelo, qué acabas de hacer? Y yo, qué acabas de contestar esto a todo mundo, son una lista como de 30 personas. ¿Ay no, le digo, y qué hago? Digo, déjame pensarlo, me voy a hacer guaje.
Porque ahí estaba un gran ejecutivo, un gran funcionario, Cofepris, que era el más alto, es el que había mandado correo. ¿Entonces dije chin, qué hago, qué hago?
Me voy a quedar callada, no voy a decir nada, no voy a contestarle a nadie que me hable para preguntarme que por qué demonios contesté ese correo. Y como a los tres días este.
Alto ejecutivo, que era muy mi amigo también, y nos reímos, me escribe y.
Me dice doctora, no entendí qué quiso.
Decir con su correo y no se.
Me ocurrió otra cosa más que decir.
No haga caso, estaba borracha.
Y entonces acabó siendo una anécdota chistosa en lugar de ser, ser una cosa de quizás que Consuelo, cómo se atrevió.
A hacer esta falta de protocolo, acabó siendo chistosa.
No haga caso, ingeniero, estaba yo borracha.
Y no tuvo consecuencias, nada, nada, nada.
Más nos acordamos y nos reímos. Antes me ponía yo roja y me daba, ya sabes, pero ahora ya no.
Van de dar risa.
Has tenido muchísimas carreras, ¿No? Dentista, promotora de fiestas, emprendedora, vendedora de publicidad e investigación especializada, empresaria en el ramo regulatorio, médico, pintora. Y dices al mismo tiempo demostradora que no te gusta el cambio. ¿Entonces, cómo eliges cuál de las opciones amerita la incomodidad de hacer un cambio?
¿A ver, mijito, no he elegido nunca, me he tenido que elegir, no? Me han puesto dos cosas para elegir.
Es la que se abre, o sea.
Si se está cerrando una, he tenido la gran suerte de que la que se abra sea la que pues, o bien o mal, o un poco menos, sea la que tenga que tomar y ya si ya la tomé, me dedico y ya no me sigo con el valle de lágrimas de que me gustaba más mi otro. Y si, hay trabajos que me han gustado más que otros, pero pues ya no podía regresar. No, no he tenido que elegir, gracias a Dios. He tenido la gran suerte de que cuando se abre, se cierra una puerta se abre una ventana y la ventana más o menos ha logrado cubrirme necesidades por poco tiempo, otras por mucho más tiempo. Si es por poco tiempo, pues generalmente ha sido la siguiente que se abre es mejor.
¿Cuáles crees son tus habilidades o las cualidades que te han permitido ser exitosa a lo largo de diferentes carreras?
Pues como te digo, una de ser muy honesta, yo no engaño a nadie nunca y creo que mis clientes saben eso sí, creo que saben que lo que yo les diga es lo que es y no les voy a doler.
La píldora y yo no prometo lo que no será.
Y si tú llegas conmigo y me dices me está pasando, ¿Sabes que tengo un producto que guara, guara, cura quién sé cuánto cura el cáncer, es lo máximo que hay, es hindú, es chino, tiene 5 ingredientes activos al mismo tiempo y quiero sacarlo y que Cofebrez me lo apruebe en seis meses, de plano te digo, ¿Sabes que?
No soy yo la persona que te.
Va a ayudar con eso, porque sé hasta dónde puedo llegar y eso siempre he sido muy sincera en decirlo Y este que mis clientes lo sienten, tal vez la forma de decirlo es que ellos sienten que estoy diciendo la verdad, que no los voy a engañar, nunca engañado a nadie en mi vida. Yo generalmente no digo mentiras, no te voy a decir, sabes que nunca digo.
Mentira a una que otra mentira y este piadosa, piadosa como que estaba borracha, pues sí la dijo.
Para salirte tal.
Vez de algún momento embarazoso, pero no.
Eso es ser honesto y el decir la verdad y él. Y está de ellos que te lo.
Crean porque pues igual no te lo creen, ¿Me entiendes?
Sin embargo, no sé, tal vez es.
La forma de hablar, la forma de.
Comunicarte y pues muchos de mis clientes antes eran personas grandes de mi edad, ahora todos son jóvenes, entonces los trato, no los hago menos para nada, ¿Me entiendes? Y me intereso por muchas de sus cosas, cómo llegaron hasta ahí, en qué.
Laboratorio estuvieron antes, cuáles son sus metas a lograr.
Hace poquito, hace dos días estuvo una.
Gran amiga mía que es chava, tiene 40 años y estamos hablando de eso, ¿Qué quieres lograr en tu carrera? Marketing, ¿De dónde vienes, ¿Hasta dónde vas, ¿Cómo lo vas a lograr?
Yo ese tipo de cosas ya no.
Ya No, ya tengo 70 años, yo ya no pienso que voy a inventar el lino negro, ni me voy a volver a cambiar de carrera. Creo que va a ser muy difícil que yo lo haga a estas alturas.
Me contaste como cuando eras joven tuviste una experiencia muy cercana a la muerte, en la que desafortunadamente murió una de tus amigas. ¿Y hace unas cuantas semanas tuviste una segunda a los 69 años tuviste un evento cardíaco como cardiovascular o como le dijeron? Infarto.
Infarto. Un infarto, para que se entienda bien.
Y este, hace 15 días estaba yo.
En el hospital y la sentiste cerca. Cuéntame qué has aprendido de cada una de estas situaciones. Son 50 años de diferencia. ¿Cómo se vive estar cerca de la muerte en diferentes etapas de la vida?
Pues muy diferente, te quiero decir, muy diferente.
Mira, cuando yo tuve el primer accidente que debí de haberme muerto, no sé por qué, no hasta la fecha me lo pregunto. Y lo mismo me pregunto esta vez. Eso no cambia, aunque hayan pasado 50 años.
Este, era yo, una chica de 21.
Años en la universidad, con muchas cosas por delante, no tenía hijos, no estaba casada, no tenía.
Tenía la vida entera por delante. Tal vez dije qué suerte, no me di cuenta y seguí con mi vida sin darle un segundo pensamiento. Conforme fue pasando los años, ahora cada. Esto pasó un 17 de noviembre de 1974. Cada 17 de noviembre lo recuerdo, ya sea en Facebook, ya sea X o.
Y, o yo misma diciendo hoy hace tantos años, yo volví a nacer por. No debía de haber sobrevivido a ese accidente tan espantoso que tuvimos al principio.
Estás más en esa época estaba yo más en que quién tuvo la culpa.
¿Quién no tuvo la culpa?
Pobre de la mamá de esta chica, pues se le había muerto el hijo también dos años antes de una leucemia. No, no, no, una tragedia. Y este. Y decir bueno, yo voy a seguir con mi vida.
Sí tuve un shock como postraumático donde dejé de hablar, no sé si por unos 3 o 4 días o 5.
No me acuerdo, pero no me lo cuestioné, nunca me lo cuestioné. ¿Como que lo das por hecho a los 21 años? Pues no me morí. Continúa. Ni lo vuelves a pensar. Lo empecé a pensar cuando había empezado 40 años de ese día estaba yo.
En Valle de Bravo, en los parapentes.
Y era ese día exactamente. Y entonces Dije, hoy hace 40 años, yo de una altura de estas donde estaba, me desplomé de cuerpo gentil entre rocas. Y no me morí entonces, pero fue 40 años después, después de que ya había pasado toda mi vida. Y en esta ocasión, yo antes de tener este infarto, yo había hablado mucho de la muerte.
Yo hablo mucho de la muerte porque.
Pues tuve el caso de mi mamá.
Que duró 15 años sin morirse, con una vida pues no lo quiero llamar.
Triste, porque hicimos todo lo posible por.
Hacérselo lo más llevadera posible.
Pero si te planteas cómo te quieres morir y tal como te quieres morir, pues eso se lo plantearía, tal vez.
Sería lo más deseable poder decidir cómo te quieres morir. No puedes decidirlo. Y ahora me di cuenta que no puedes decidirlo porque puedes llegar a un hospital y no querer llegar a un hospital para morirte. Yo lo que quería era morirme ahí en.
Acabo de.
No que me llevaran a ningún hospital, porque.
Porque yo ya hice recuento de mi vida.
Yo siento que a los 21 años yo no tenía nada logrado.
Y ahorita yo ya siento que tengo mucho logrado.
No quiere decir que quiera morirme, pero.
Sé que estoy pues cada vez más cerca.
Los años te acercan cada vez más a la muerte. Y yo no me quiero morir como mía después de una agonía de 15 años encerrada en mi cuerpo.
Y a veces pienso, tengo.
Tenemos un.
Tú tienes un tío o un cuñado al que queremos muchísimo, que tiene cáncer desde hace mucho tiempo y él ha decidido pues no hacerse ya nada más. Pero ha tenido tiempo de pensarlo y la decisión de no hacerse nada más y no saber dónde tiene cáncer. Y cada vez va perdiendo más funcionalidad. Pero si te podré planear. ¿Bueno, sabes que?
Tampoco quiero sufrir. Nadie quiere morirse sufriendo. Entonces pues voy a conseguirme a una persona de cuidados paliativos, a un algólogo, un médico del dolor, para que en determinado momento pues me haga más llevadera la transición. Pero él lo tiene muy claro que no quiere hacer nada, ni siquiera una radiografía para saber dónde está el cáncer. Ya no más.
Entonces, todo eso con. En los últimos años lo he hablado mucho, hemos hablado mucho Mike y yo de eso de la voluntad anticipada, que.
Es un documento que vas a sacar.
Con un notario que no te ayuda de nada si estás en un hospital, porque nada más lo único dice es.
No me revivan, pero si no estás muerto, pues no sirve de nada, ellos siguen haciendo todos los procedimientos indispensables para mantenerte con vida.
Entonces esta vez fue muy diferente, esta vez empecé a sentirme mal y yo no creas que no estaba consciente de.
Que el fumarme dos cajetillas de cigarro no me iba a mellar mi salud, claro que sí, sin embargo pensé que iba a ser un cáncer y dije un cáncer me va a dar tiempo de pensarlo, de planearlo, nunca me imaginé un dolor como éste, nunca me imaginé la inmediatez de todo esto. Y estaba yo bailando muy feliz, pues tú estabas ahí cuando empecé con este dolor que no puedes, no puedes ni siquiera imaginar lo que es, pero se.
Me quitó, pero yo sabía el 31.
De diciembre que yo estaba teniendo un infarto y no lo dije, ¿Por qué? Pues porque era 31 de diciembre, porque.
Todos estamos este, porque estábamos en Acapulco, porque a dónde, que digo oigan, estoy teniendo un infarto, llévenme al hospital, ¿A cual hospital? A las una de la mañana en 31 de diciembre, a cuál, o sea, también me puse a pensar en todo eso y luego se me quitó. Entonces cuando se me quito dije pues ya pasó, seguramente es una estrechez, una.
Estenosis, se le llama llamas muerto vestida.
De Marilyn Monroe, hubiera sido súper cool.
Way to go super cool.
Entonces este, pues al final de cuentas pasaron los días y no me volvió a dar ese dolor, pero no creas que se me olvidó, siempre lo tuve un poquito aquí. Y el día 5 de enero, sentada sin estar bailando, sin estar de Marilyn Monroe, sin estar tomando, me empezó este dolor que sientes. A mí me gustaría ocupar este espacio aunque sea brevemente y lo haré ya cuando escriba acerca de. No me he sentido todavía con ganas.
De escribir acerca de esta anécdota de mi vida. Es un dolor que la gente debe de saber reconocer y no esperar si quiere vivir, porque yo ya no sé si quería vivir o no, porque me esperaba, esperé mucho tiempo. Empieza como si estuviera sentado un elefante en el pecho, se te va las mandíbulas, pero como si te arrancaran los dientes, a los oídos, al hombro, al codo, al brazo, a los dedos, se va por la espalda y empieza del otro lado. Y llega un momento en que lo único que quieres es perder el conocimiento.
Para no sentir ese dolor y morirte, porque yo sabía que en el momento que perdí el conocimiento yo me iba a morir, no perdía conocimiento y no entendía por qué. Yo nada más me senté y todavía me acomodé porque dije, si entran los niños, entra Mike, no quiero que me encuentren tirada en el suelo, que me encuentren en mi cama acostada. Y no, no se paraba ese dolor. Acabé en el hospital de Acapulco, en una clínica donde tú también conoces y acabaste que tienen dos camas y volteas para arriba y están las lámparas llenas de moscos.
Algo me dieron ahí me sacaron los.
Estudios y decidieron que yo no tenía un infarto. Yo sabía que tenía un infarto, yo.
Sí sabía porque el dolor, digo, no.
En balde he trabajado con medicinas toda mi vida. Pero entonces, Mike, muy inteligentemente te digo.
Que entre los dos nos acoplamos de todo mi apuntó todos los medicamentos que.
Me dieron y entre uno de ellos.
Es una pastilla sublingual, que no sé si has visto en las novelas y en las películas de Pedro Infante, que.
Ay, la señora le da un coraje, se toma el pecho y llegan con su pastilla y se la ponen abajo de la lengua y la señora ya.
Se siente sin dolor.
No es así, pero es un medicamento que hace que por lo menos algo.
Las arterias se dilaten y pasa un poco más de sangre que lo que antes. Entonces apuntó el nombre, pues yo me.
Regresé a mi casa con un diagnóstico de indigestión, así fue, o de una.
Gastritis intercostal, de una estenosis, de un. De algo entre las costillas, de los.
Músculos de las costillas, pero pude dormir esa noche sin dolor. Al día siguiente estuve sin dolor.
El día 6 de enero todavía fueron mis primos a comer a la casa.
Tomamos tequila, estuvimos en la playa y otra vez a las 7 de la.
Noche empezó con todo.
Ahora sí ya no pude más.
Entonces le dije a Mike, me voy a morir, le dije, pero no podemos irnos ahorita Acapulco a México, porque te vas a ir matando, son las no sé qué horas de la noche y es muy peligroso. Y a ver, vete a la farmacia, ¿Cuál es la medicina que nos dieron anoche? Y compro una caja que aquí la.
Traigo, no la vuelvo a dejar. Y este, y con esa me la.
Llevé porque pues se supone que tienes.
Que tomarte dos máximo abajo de la.
Lengua cada cuatro horas, pero a mí me valió gorro, a mí en cuanto me volví el dolor fuertísimo otra vez, porque no se quita, se disminuye un poco, otra vez otras dos y dije.
Pues si no me mata esto, me.
Va a matar la pastilla, prefiero que me mate la pastilla.
Y nos venimos y regresan a México, te hacen la operación, te ponen el stent, te sale todo bien. Me acuerdo haber tenido la oportunidad de verte antes de que, justo antes de que te llevaran a cirugía y nos tomamos una foto, que en ese momento pensé que puede ser la última foto que nos íbamos a tomar y este, te pedí que no me dejas plantado hoy.
Sí, sí, así es, Me dijiste que.
No te dejaba plantada, plantado, pero ya estando ahí, pues bueno, ten derechos de paciente. Muy chistoso porque te digo que estás en el hospital y ya no tiene nada que decir con respecto a tu vida, nada. Entonces es mejor pues si decides morirte, no llegar al hospital. Qué horrible, ¿Verdad? Qué horrible esto que estoy diciendo. Pero es que no te dan ninguna opción de nada, o sea, te mantienen con vida estés como estés.
Cuando piensas en cómo asimilaste tu experiencia a los 21 años versus esta vez, ¿Cuál crees que es la diferencia principal? Dices, ahí me faltaban muchas cosas por hacer, ahora parece que dices yo ya estoy lista para irme cuando sea, pero.
Yo estoy lista para irme cuando sea.
Pero creo que tu actitud no ha sido esa, o sea, de entrada tomaste decisión de dejar, de dejar de fumar, llevas 20 días dejando de fumar. Tampoco soy suicidar, no, pero qué cambio de mentalidad, o sea, creo que cuando te volví a ver después de la operación, pues hablamos de la gratitud que tenemos que sentir, al menos que yo siento, de tener esta oportunidad, ¿No? De. Yo también hemos hablado mucho de que tu vicio te podía matar y yo llevo, ya te lo dije, todo el año pasado pensando que podía estar cerca ese momento y me da gusto que haya pasado y que haya pasado porque.
Ya pasó, ya lo vimos, lo sobrevivimos.
Y ahora pues podemos reevaluar la forma en que llevamos la vida, No mucha gente tiene esta segunda oportunidad. ¿Tú como la? ¿Cómo piensas de ello?
No quiero vivir con miedo, o sea, eso es lo único, yo no quiero vivir con miedo.
Es muy reciente esto que me acaba.
De pasar, ¿Que te voy a decir?
Estoy muy enojada, muy enojada, tal vez.
Con quién, con la situación, conmigo misma, con el médico, muy enojada porque va a significar una bola de cambios en.
Mi vida que no quiero hacer o no quería hacer. Los estoy haciendo porque sé que no es justo que ustedes y la gente.
Que está a mi alrededor vayan a vivir de esto y me vean suicidándome o matándome día con día, fumando más cigarrillos. ¿Yo no te puedo prometer que lo pueda lograr hasta ahorita, después de 55 años de fumar dos cajetillas diarias de cigarros, pues llevo tres semanas o cuánto fue? 15 días de no fumar uno solo.
Y estoy mordiendo unos palos ahí, parezco. No importa, no puedo. Estoy enojada de tener que tomar tantas medicinas. Este, no te quiero ni platicar que son 10 medicinas en la mañana y 10 pastillas en la noche y si eso va a ser por el resto.
De mi vida, eso, el cigarro igual no lo vuelvo a agarrar, pero el.
Tomarme 10 medicinas mañana y noche, eso no lo voy a hacer, no lo voy a hacer, no voy a ser esclava del medicamento que quién sabe cuáles.
Efectos secundarios traiga, aparte de los que no me he puesto a leer, ¿Me entiendes? Aparte de los beneficios, todos traen efectos secundarios.
Estoy enojada de eso.
No quiero que me limite a decir, ¿Sabes qué? Puedes caminar en lugar plano, tampoco he.
Sido de mucho ejercicio, ni me voy.
A poner a correr, ni voy a.
Correr el maratón, ni mucho menos, pero esas limitaciones nunca me han gustado. Esa es la diferencia que tuve la vez pasada a los 21 años, que.
Nada cambió, nada cambió con lo de ahora.
Ahora mi vida entera y todo como la conozco cambió y va a seguir cambiando, ¿Me entiendes?
Y como te digo, no me gustan los cambios.
Y a raíz de. Si todo esto es lo negativo, ¿No? Todos los cambios en hábitos, todos los cambios en precauciones y demás, la gente.
Tú dices negativo, la gente siempre te.
Lo va a tomar positivo y eso.
De échale ganas, no, no, no, vamos a hablar del otro lado, o sea, ¿Sientes que tienes una nueva oportunidad de hacer algo? ¿Sientes que podrías? ¿Has cambiado tu manera de decir o de pensar sobre aquí le dedicas tu tiempo a raíz de esto o nada va a cambiar?
Siendo bien sincera como soy, no creo que nada vaya a cambiar. Yo tengo 70 años, no voy a empezar una carrera nueva, creo que tengo una vida feliz, veo a mis nietos.
Cuando ellos quieren verme, cuando es posible.
Si quiero viajar más, pues siempre me ha gustado viajar, pero no quiero viajar.
Con miedo de tenerme que llevar en una maleta con 40 pastillas. Sí ¿Que me hubiera pasado si esto nos pasa en Cecilia en septiembre pasado, pues quién sabe, quién sabe, pero no.
Voy a dejar de ir a Cecilia.
Por una cosa así, ¿Me entiendes?
Si, es muy diferente. Es muy diferente.
Es como te digo, en esa época pues tenía toda la vida por delante.
Hoy no es que siente que mi vida está acabada. No quiero dar esa imagen ante nadie, ¿Me entiendes?
Yo sigo trabajando, yo sigo vendiendo, yo sigo viendo a mis nietos.
Claro, ahorita apenas llevo 15 días de esto, ¿No? Y si se presenta una oportunidad, seguiré.
Viajando y seguiré yendo a Acapulco y seguiré vistiéndome de Marilyn Monroe.
Pero ya sé lo que se siente desear morirte, que no sabía en esa época, hace 50 años, desear morirte por un dolor que no puedes con él y que tú tal vez crees, o.
Por lo menos la situación, la que.
Estaba yo en ese momento, que es el único formato de salirte de ese.
Dolor, es perder conocimiento y ya no estar.
Y sabes que no pensé, y como te digo, soy muy sincera, no pensé ni en mis nietos, no pensé ni en ustedes, no pensé lo que hice bien o lo que hice mal en mi vida, no pensé en todo lo que me quedaba con hacer, no pensé nada más que en el dolor. No te da tiempo, no quieres pensar en nada más que te quiten ese dolor. Dice el doctor que no es la primera vez que oye eso, que es muy común que sus pacientes les digan, es uno de los dolores en los.
Que se desea la muerte.
Tal vez sea eso, porque en el.
Caso de cuando me accidenté, yo no tuve dolor alguno. Si me caí, si me fracturé, pero no tengo.
Memoria de haberme dolido nada. No, o sea, y si me dolió.
Fue por unos momentos y ya cuando.
Me llevan a la Cruz Roja me pusieron una inyección y ya estuvo.
Y después cuando sales, ya que tienes chance de pensar un poquito, te hubieras quedado con ganas de hacer algo, de decirle algo.
Bueno, siempre te quedas con ganas de decirle algo, alguien. Durante el año pasado les estuve escribiendo una carta a ustedes, poquito a poquito.
No, ni saben dónde está ni nada.
Igual nunca la van a encontrar. No sé, ahí está escondida entre mis papeles, entre mis documentos, y eso sí.
Pensé, chin, no acabe la carta. Porque todo está planeado, o sea, yo así como soy, que todo planeo. Si voy a hacer una comida para.
50, pues dos semanas antes ya tengo todo listo, pues así está planeado.
Bueno, mi mamá es de las que se va Sicilia, pero su maleta está empacada y cerrada un mes antes.
Sí, así es. Y si me voy a Acapulco el.
Viernes, yo desde hace 8 días ya la tengo hecha, entonces todo planeo, y en este caso, pues tenía planeada o.
Tengo planeada mis cosas para que ustedes no la pasen mal, para que no.
Anden buscando dónde están mis nips y no tengo nada que esconder, que todo mundo lo sepa y usted sea esa.
Transición lo más fácil posible, porque puede llegar a ser una pesadilla todo eso.
Entonces, pues que me quedé con ganas de hacer, como te digo, viajando y no me quedé con ganas de nada.
Porque lo voy a hacer.
Seguir viajando, seguir. Lo que más disfruto es estar con los nietos, y más, digo, ahora los tuyos que tienen esas edades que verdaderamente.
Me sorprenden con cada pregunta que hacen y con cada comentario que hacen, el.
Llevar a mi empresa adelante. Me decepcionó lo que pasó con el gobierno y todo esto en que me hizo hacerme más pequeña, no quito el dedo del renglón en decir, ¿Sabes qué? Me voy a esperar a que pase esta administración y vamos a ver si se puede mejorar, y si no, pues también tengo mi resolución de este año.
Era meter una denuncia legal para que no de un plumazo me quiten mi licencia, porque no tienen por qué, yo he pasado todos los controles.
Y ya, pues tal vez dejar un poquito en manos de mi gente el día a día de la empresa. Y pintar, pues sí, digo, me gusta.
Pintar, pero es un hobby, tampoco vivo de eso y tampoco es descubrir el.
Hilo negro este, pues siempre seguir recibiendo.
Viéndolos, viajando, yendo Acapulco, estar con los.
Niños básicamente y ayudar a Maik en.
Lo que pueda, ¿Me entiendes? Porque pues tú me preguntaste hace un rato cómo ha afectado eso de que.
Los dos tengamos no la misma profesión.
Porque no es la misma profesión y no tiene nada que ver lo mío.
Con lo de Mike, pero si están entrelazados. Entonces él hace unas cosas, yo hago otras, mi empresa hace unas, él hace otras, pero confiamos mucho el uno en el otro y los consejos que nos damos con respecto a eso creo que los tomamos en cuenta. Confío, yo confío en Mike 100%, es.
La persona que yo creo que a estas alturas, como debe de ser, es la más importante en mi vida, luego seguirán ustedes y luego seguirán los niños, pero Mike es la persona con la que comparto todos los días y tiene todo mi amor, todo mi respeto y es la persona que en la que me voy a apoyar siempre. Y ahora esta vez se portó increíble, pero tampoco me está dejando, o sea, no es que no me deja, ¿Me entiendes? Sino que está tómate el agua, tráete y háganle la señora tal cosa y levántate y estás en pijama todavía y quién sabe, o sea, yo sé que.
No va a dejar, entonces seguiré así, seguir hasta donde yo quiera. Yo creo que ya es momento de hacer lo que yo quiera y que no.
Sentirme obligada, sobre todo en el trabajo, ¿No? De hacer cosas que no quiera.
¿Qué crees que pasa después de la muerte?
Nada, nada. Soy una persona completamente agnóstica, siempre lo he sido. Yo creo en la ciencia y la ciencia no me ha demostrado ni que hay un cielo ni un infierno y tampoco me ha demostrado cuánto pesa el alma, tampoco me ha demostrado si el espíritu está vagando por aquí.
Cuando vine para acá pensé que me.
Iba a hacer esta pregunta y me.
Imaginé a cientos de miles y de millones de espíritus como una nata que están aquí a nuestro alrededor, de espíritus.
Y de almas así como a nuestro.
Alrededor, porque pues son tantas millones de.
Personas que los debemos de tener encima. No, yo no creo nada de eso.
Yo creo que la inmortalidad y se crearon la inmortalidad y la eternidad viene de mientras las personas.
Sigan hablando de ti, te sigan recordando, tú no vas a morir, o sea, yo ahorita acabo de recordarte o acabo de hablar de personas que se murieron hace 50 años.
O más, entonces ellas no están muertas, viven en mi recuerdo y pues te los platico a ti para que vivan.
En el tuyo, porque pues eres parte.
De eso, pero nada de eso de.
Que hay cielo e infierno y me voy a ir con la Virgen de Guadalupe. No, no, no, no soy muy científica en eso. Yo siento que como cualquier ser vivo, pues uno nace, crece, se reproduce y muere y acaba convertido en cenizas en la propia tierra. Regresar a la tierra.
Aún así no dejas de pedirle a Santa Gudulita que te encuentre todo lo que pierdes.
Esa es la única santa en la.
Que le pido y yo no sé.
Ni siquiera si es santo o no es santa. Esa es una excepción.
Dicen que todas las reglas tienen una excepción. Y Santa Gudulita te encuentra. Claro que si te lo robaron no te encuentra nada, pero si lo pierdes, pide con fervor a Santa Gudulita que.
Te lo encuentre y te encuentra todo.
Y sí o no soy testigo.
Sí, si encuentra todo. Santa Gudula es la patrona de Bélgica.
Dicen que. Dice la historia por ahí que Santa Godula salía a ayudar a los pobres, a los pobres en las noches y llevaba una candela, una luz y el diablo se la apagaba y siempre tenía un ángel junto que la volvía a prender. Entonces por eso es la patrona de las cosas perdidas, porque ella encontraba su camino con la luz del ángel.
¿Ma con qué tres palabras podrías describir quién has tratado de ser en la vida o con qué tres palabras te.
Gustaría que te record que me recordaran?
Feliz.
Agradecida, generosa.
¿Cuáles crees que son las tres mejores decisiones que has tomado en tu vida?
Uno, la primera, este.
Está con Mike.
La segunda es tener hijos y la tercera es que cada vez que tuve una puerta que se cerraba, agarra la ventana que estuviera abierta.
¿Si pudieras cambiar una sola cosa de tu vida, cuál sería? ¿Esa y por qué?
Pues es que yo creo que ya la cambié, ya la cambié, entonces ahorita no cambiaría nada.
Cuál. ¿Cuál es esa que?
Pues es que toda esa. Esa persona que fui yo de adolescente.
Triste y toda apachurrada y buleada y todo eso, pues me la sacudí de encima un día y lo cambié por completo y me volvió otra persona, entonces.
Nada, a partir de eso, nada.
Dices que te buleaban a ti, Dices que me buleaban a mí, bulearon a mis hermanos y mis hijos están entrando a una edad en el que el bullying se hace presente. ¿Cómo se lidia con eso?
Pues solamente, como te digo, dándoles armas. Tú no puedes ir a regañar al.
Niño que está buleando al otro porque.
Lo van a aventarlos por la ventana.
Si te dan ganas de matarlos, de matarlos, porque la van a agarrar más contra el torneo, ¿Me entiendes?
Yo creo que las escuelas deben de.
Ayudar muchísimo en eso, porque uno como papá solo está difícil, como no estás todo el día ahí, no estás viendo qué pasó. Igual tu hijo también tuvo algo de que ver para que lo estuviera boleando.
Darles armas a los niños en forma no de agresión, no contestar agresión con agresión, sino que hacerlos fuertes para que se les resbale un poco, porque ya siendo adultos no les va a pasar. Entonces pasa uno malas épocas cuando es niño, aunque seas feliz, aunque los niños sean felices, todos los niños tienen malas épocas, malas situaciones, pero cuando eres adulto y con el cariño de tus papás y de la gente que te rodea, lo puedes lograr.
Ma, ¿Has usado un par de T shirts con números conmemorativos?
¿No?
Una que decía Nena 65 y sobreviviendo en un viaje que hicieron con tu mamá a Nueva York.
Pobre mi mamá, 65 y sobreviviendo. Pobrecita de haber dicho que estábamos locas.
La llevaron a Nueva York, Tú y tus hermanas hicieron todo un show con T shirts por todos lados. Y otros que sea Tito 70 para los 70 años de tu papá, en el que tenemos una foto en Santo Tomás, toda la familia. ¿Que hay para ti este año que cumple 70? ¿Cómo lo vas a festejar?
¿Pues mira usted, me invitaron a comer.
El día de mi cumpleaños, no?
Después de esto del infarto no he pensado. Pero my cumple también 60, tú cumples.
45, lucila cumple 40, megan cumple 30, entonces tal vez no este mero febrero que cumplo 70, pero más adelante nos gustaría hacer una fiesta o algo donde todos los que cumplan años se reúnan. Básicamente eso, porque no me esperaba yo tal vez iba a hacer alguna comida con mis amigas el día de mi.
Cumpleaños, etcétera, etcétera, traer a alguien que.
Cantaría, pero no me siento ahorita con esa energía para hacerlo. Que sea dentro de ocho días.
Hace un momento decías que una de tus tres palabras era feliz. ¿Eres feliz hoy?
Sí, sí, desde hace mucho tiempo que soy feliz desde hace mucho tiempo, si.
No, no te podría decir. ¿Sabes que? Estaba lista para morirme.
Más. Si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran. ¿Que dice?
Diría pues mira, Oso, yo sé que esta pregunta la hace seguido, entonces si la pensé antes. No me está saliendo de inspiración, pero tampoco es una frase mía, pero creo.
Que resume un poco toda esta historia.
De la que estuvimos hablando. Hablamos de.
Pues de más de 100 años de.
Historia, porque no te platiqué nada más de mí, te platiqué de mis papás, mis abuelos y todo esto, y esto lleva más de 100 años de historia. Entonces una frase de mi autor preferido que es Gabriel García Márquez, que la vida no es como uno la vive, es como uno la recuerda. Y como la recuerda para contarla.
Tal vez la mitad de lo que te dije no es cierto, pero así la recuerdo.
Eso es lo que cuenta y como reinterpretamos el pasado y cómo pensamos de él, creo que es la forma en la que escribimos el futuro. Ma la verdad es que ha sido una plática increíble. Te agradezco tu apertura, te agradezco ayudarme a recordar cosas que tal vez ni siquiera sabía. Olvídate de recordar. Que me ayudan a entenderme mejor a mí, obviamente entenderte mejor a ti y a valorar todo lo que has hecho hecho por mí, por mis hermanos. Ciertamente, quién soy yo hoy, todo lo malo y todo lo bueno lo puedo rastrear a quién eres tú y todas las lecciones que nos has dado. Eres la persona más importante en mi vida, sin duda alguna, quien más influencia ha tenido en mí y eso te lo agradezco profundamente. Ha sido mi gran maestra, mi gran inspiración y el amor de mi vida. Muchas gracias por estar aquí. Eres una crack. ¿Donde puede contactarte alguien si quiere platicar contigo? ¿Tus redes, seguirte, ver tus fotos de mesas?
Mis fotos de mesa. Bueno, en Facebook estoy como Consuelo Albarrán.
En Instagram estoy como. Ya no me acuerdo.
C. Albarrán Albarrán Consuelo. ¿Tu Instagram? Barranconsuelo. Ma ¿Algo que quieras agregar?
No, hijito, muchas gracias. Me sentir muy a gusto y recordar todas estas cosas de mi vida que tal vez no tengan importancia en el sentido tal vez de emprendimiento o de. Pero bueno, tal vez haya gente como nosotros, como yo, que le guste oír historias de vida de otras personas. Tal vez se aprende, tal vez no se aprende, tal vez estén de acuerdo conmigo, tal vez no, pero esa ha sido mi vida. Y el contarla, pues siempre te da alegría y más que hayas pensado que pudiera ser, pues no quiero usar la palabra digna, pero este, que podría ser suficiente para que lo oigan toda tu.
Cantidad de seguidores, de escuchas que les pudiera parecer interesantes.
Si algo pueden sacar de eso, que mejor, y si no, pues yo me.
Divertí mucho y eso es lo único que me importa.
Yo también. ¿Y ahora, hablando de un poco de estas historias, que como las recuerdas y como las cuentas? Cuando escribí el libro, pues hay muchos pasajes de mi vida que cuento como los recuerdo y, y tenía yo la preocupación de que al leerlos tú me fueras a decir, esto no fue así, este, o hasta molestarte de que mi percepción haya sido algo, pues que a ti no te pareciera y tu respuesta fue así, fue si es así como lo recuerdas, está perfecto que lo cuentes así y eso me hizo sentir pues muy apoyado y eso también te lo quiero.
Sí, pues cada quien es, digo, tal vez vengan tus tipos y a decir, Coco, ¿Por qué dijiste eso?
Eso no es cierto, no, pues bueno, no me importa porque eso es lo que yo recuerdo, así lo viví yo desde mi perspectiva, así, este, así lo.
Puedo contar y tal vez si le aumento un poco, le quito un poco.
Pues ahí está la sal de la vida también.
Pues ma, muchísimas gracias por estar hoy.
Aquí, mijito, por Dios, gracias a ti y gracias por tus palabras. Este, tú sabes que tú y yo tuvimos nuestras diferencias mucho tiempo, chocábamos mucho, etcétera, etcétera, pero creo que de que eres un hombre maduro ahora nuestra relación.
Ha sido de que te dejaste con tonterías.
Desde que dejaste de hacer tontadas, nuestra.
Relación ha sido maravillosa y yo te agradezco muchísimo de confiar en mí, de sobre todo para invitarme aquí, pero de confiar en mí siempre, de platicarme las cosas que te están pasando y sobre.
Todo de darme esos dos niños que.
No me los puedo quitar de la mente.
Pues ma, Happy birthday.
Gracias, mijito.
Esta plática fue todo lo que esperaba y mucho, mucho más. Y si de algo estoy seguro es que no va a ser la última conversación de este tipo que tenga con mi mamá, aunque sea fuera de la Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link Cracks LA.
Y.
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