A took over RSR, a struggling nursing home chain in Florida with 800 residents, after entering as an investor. He describes them as family and says his inability to say no to need, combined with his faith in God, drives his financial decisions. He expects divine help to arrive, sometimes fast and sometimes late.
Me pasa con mi más reciente emprendimiento, que me está costando muchísimo trabajo, que son residencias de ancianos en Florida. En Florida. En Florida. Yo entré como inversionista y este, pues como inversionista, o sea, como el pino, este, a este modelo de inversión.
¿Con quién? ¿No es Belmont? No. Ok.
Se llama RSR, y pues el modelo iba en picada y pues no había quien lo rescatara. Y sobre todo, pues ahí viven con nosotros 800 personas que somos su vida, somos su casa, somos su hogar, somos su familia, etcétera. Entonces ahora estoy encabezando ese proyecto. Este es lo más reciente que Sí, es lo más reciente. Creo que no ha salido otra cosa, este, pero entonces siempre es la necesidad la que llama. Y a lo mejor es un defecto, pero nunca he sabido decir que no cuando está la necesidad. También en estas promesas a Dios, este, en esta relación con Dios, siempre el dinero viene siendo un factor de decisión muy importante. Y yo le dije a Dios, mira, o sea, Por dinero nunca te voy a decir que no, pero tú me tienes que echar la mano. Y hay veces que me la echa muy rápido y hay veces que me la echa muy tardadamente.