MONICA ASPE: AT&T, Politica y MUJERES | CRACKS PODCAST #314

Spanish-language interview (Cracks Podcast #314) of Mónica Aspe, director general of AT&T Mexico. The conversation covers her biography (public service, diplomacy, OCDE representation), being the first Mexican and first woman to lead AT&T Mexico, decisions about motherhood and autonomy, experiences of gender discrimination and efforts to visibilize violence against women, leadership practices (emotional intelligence, coaching, crisis routines), views on competition as social policy, and telecom/technology topics (5G monetization challenges, AI ethics, role of connectivity for nearshoring). The tone alternates between personal anecdotes and policy/business analysis.
Chapters
Tú fuiste la primera directora general de AT T, pero no solo eso, fuiste la primera mexicana. ¿Qué significa eso para ti?
La suerte se junta con la preparación y con las ganas. Yo no soy lo que hago. Yo no soy esa función, ese puesto que tengo ahorita, sino que soy mucho más. Soy un conjunto de capacidades, de experiencias que me permiten salir de esta situación como he salido de otras y que me permitirán salir de otras adelante. Y luego al plan. Se te caen unas, se te van a caer siempre. ¿Y quiénes son los mejores? Los que en el segundo que se les fue una, la ol, olvidan y van por la que sigue.
Fuiste servidora pública mucho tiempo y es un sector muy desprestigiado. ¿La política es cosa digna? ¿Qué te dice?
Hay una definición de la política que es hacer posible lo necesario. La política bien hecha es hacer posible lo que se tiene que hacer. ¿Qué pasa con G? Que viene la crisis de ¿Qué hacemos con esto? Porque es mucho más costoso que G. La industria de telecomunicaciones está globalmente muy retada. Y es bien interesante porque, por un lado, esta es la infraestructura del siglo XXI. La infraestructura, las redes de telecomunicaciones son la base de lo digital. No hay un modelo claro de retorno a la inversión de la infraestructura.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. No olvides dejarme en los comentarios la parte favorita del episodio y así podemos crear más clips y llegar a más y más gente. Hoy tengo como invitada a Mónica Aspe. La puedes encontrar en Twitter como Mónica. Es la directora general de AT T en México, un negocio de más de 4 mil millones de dólares de facturación anual. Tiene más de 20 años de experiencia y ha sido empresaria, funcionaria pública y diplomática. Antes de unirse a AT T, se desempeñó como embajadora de México ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y fue correpresentante de México ante la Agencia Internacional de Energía. También fue subsecretaria de Comunicaciones en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y directora General de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión. Además, Mónica es actualmente consejera independiente de la aerolínea Volaris y de la empresa de autopartes de aluminio NEMAC. Antes también fue consejera de Sky México. Hoy Mónica y yo hablamos de permitirte sufrir, de la importancia de la inteligencia emocional en el liderazgo, de qué espera de la tecnología en la próxima década y de encontrar un trabajo con significado. Espero que disfrutes de esta gran plática con Mónica Aspe. Moni, bienvenida a Cracks Podcast.
Muchas gracias, qué gusto estar aquí mucho.
Tiempo querer tenerte aquí y la verdad eres alguien que ha estado presente en mi vida directa o indirectamente. Compartimos dentista, ya lo platicamos, tu papá cuando éramos chicos y ahorita antes de empezar a platicar digo, eres una mujer con muchos logros, ciertamente un ícono de el poder femenino, pero también el ejecutivo en cualquiera de los géneros a nivel nacional, político y empresarial. Y platicábamos de un amigo mutuo y de cómo comparte tu abuelo una historia con una de las que me contó el, Manuel Arango y me contó cómo él ganó dos Oscares sorpresivamente por un hobby que estaba haciendo y me contó, tú me dijiste que este Oscar lo ganó en un proyecto que hizo precisamente con tu abuelo. ¿Me puedes contar esa historia?
Bueno, lo que te cuento es que mi abuelo Nacho Bernal, era arqueólogo y antropólogo, el primero me parece en México en tener el doctorado y demás, un pionero realmente en su campo y alguien muy orgulloso de México, quiso estudiar historia y dijo voy a empezar por el inicio de la historia de México y ahí se quedó y en la parte más antigua de nuestra historia y era una persona fantástica en muchos sentidos, tuve el gusto de conocerlo, murió hace muchos años, pero me duró suficiente que sí lo disfruté y tiene historias con muchas personas como Manolo Arango porque era alguien además de divertido, era alguien increíblemente culto y que realmente conocía México muy bien. Entonces ese documental se hizo con el arqueólogo Bernal.
¿De lo que pudiste convivir con él, hay algo que recuerdes que hoy sientas que forma parte de ti?
Mira los perros ya cuando era viejo hacía cosas terribles como que comían del mismo plato, entonces eso no lo he repetido, pero si el amor por los animales, decía que una civilización se muestra en su forma de tratar a los animales y eran tiempos en que esas cosas no se decían. Hoy es mucho más contemporáneo escuchar algo como eso y en ese entonces no, entonces sin duda esa parte un perro se comió una vez un libro y me parece que se comió el lomo de un libro de Aristóteles y dijo brillante, sabe empezar por los clásicos. Entonces mezclaba de una forma divertida y con humor el amor a su trabajo, una disciplina brutal, un liderazgo muy claro en su área y cuando veo que tú pones en tu oficina aquí do meaningful shit, hizo meaningful shit. Era alguien que que pues hacía cosas significativas, lleno de propósito y que fue su vida, lo hizo con todo y le dio un gran legado a México de conocimiento sobre nuestra propia historia.
Hablábamos en una cena que tuvimos hace poco sobre el impacto que tienen nuestro entorno y nuestras familias en particular en nuestra formación y arrancamos hoy con lo que te ha dejado tu abuelo y que podría parecer que el amor por los perros sonaría trivial, pero creo que la manera filosófica en la que habla de la cultura y la entereza de una persona, el trato a los animales o el amor por la historia o por la arqueología o por la literatura, pues nos construye y nos limita. En esta cena me platicabas de una de las decisiones más importantes que tú tomaste en tu en tu vida en la juventud, que fue la de no querer tener hijos y viene de un contexto familiar. ¿Me puedes contar la historia que me contaste esa noche en la cena?
Claro que sí. Cuando yo era chica algo que vi muy claramente es que las mujeres podían lograr mucho en la vida. Habían menos ejemplos que hoy en ámbitos públicos, en ámbitos empresariales, pero claramente ya habían. Siempre han habido historias de grandes mujeres y a mí me interesaba, no sabía qué quería hacer, quería hacer algo público probablemente y quería ser y sabía que le iba a echar ganas y que iba a hacer cosas. Y algo que vi muy claramente es que las mujeres cuando se casaban, pues esa no era tanto la bronca como cuando tenían hijos. ¿Y se me quedó muy grabado escuchar historias de mujeres que pero por qué no lo dejan, por qué no lo dejan en contextos de violencia doméstica, en contextos de abuso, en contextos de infidelidades? Y siempre la respuesta era por los hijos. Y me quedé eso muy grabado y dije bueno, pues yo no puedo tener hijos porque si quiero ser libre en la vida y si quiero construir una vida con significado y con profundidad desde mi libertad y desde mi autonomía, pues mira, parejas, OK, quizá me case, pero hijos no voy a tener. Y era muy chica. Obviamente es una decisión muy radical, pero son de esas que se toman de manera primero inconsciente y que luego un día se vuelven conscientes. Y me acuerdo que se los dije a mis papás y como que no me hicieron mucho caso, yo creo que no me creyeron. Y después pasaron los años y tan tan era así que pues me casé diciendo yo me caso pero no, no voy a tener hijos. Y pasaron los años y ya cuando tenía 38 años, en ese momento platiqué con mi esposo, con Toño, mi esposo que es un tipazo, y de repente estábamos caminando en el bosque, en Valle de Bravo y de repente como que le dije quizás sí, quizás sí, porque ya esa historia que me construí ya no es vigente, ya no hay un espacio donde se pueda hacer realidad, porque ya, porque me mantengo a mí misma, porque tengo una carrera, porque sé quién soy, porque tengo herramientas en la vida, porque además estoy casada con un tipazo, pero incluso si me fuera mal en algo en ese ámbito, pues ya soy totalmente autónoma en ese sentido y por lo tanto es algo que puedo explorar. Y ahí decidí que sí quería tener hijos o hija, que es lo que tuve una hija maravillosa y me embaracé luego luego y tuve a mi niña, que es lo mejor que me ha pasado en la vida.
Platicábamos de cómo la independencia económica es una de las mayores herramientas para erradicar la violencia de género. Tú tomaste una decisión de postergar tu desarrollo como madre o esa faceta de tu personalidad hasta no tener esta seguridad de que podías tú sostenerte a ti misma. ¿Hoy qué piensas? ¿Digo, a toro pasado es muy fácil decir lo hice muy bien, pero si te volvieras a poner en la posición de esta niña joven, tal vez con muchos sueños profesionales, hoy en el mundo de hoy, qué te dirías?
Que hice lo correcto. Sigo pensando que es un mundo en el que vivimos, que desgraciadamente tiene muchas capas de desigualdad, que tiene capas de violencia y que la historia pudo haber sido otra y entiendo por qué lo hice. Y este es un mundo y es una región del mundo y es un país brutalmente misógino y violento con las mujeres. Tengo la fortuna de que no ha sido mi experiencia, por lo menos no en términos de violencia física, de violencias de las peores formas de la violencia, pero ahí está, ahí está. En AT T patrocinamos una de las salas la desroridad de la exposición contra la violencia contra las mujeres, contra la violencia hacia las mujeres en el Museo Memoria y Tolerancia. Y es una exposición muy bonita, muy vivencial, para sentir, para ponerse en un lugar de cómo se vive eso, desde qué tipo de cárcel se vive eso, por qué las mujeres no salen de los ciclos de violencia, cuáles son las formas de la violencia, cómo empieza esto desde niñas, cómo cualquier instrumento doméstico, cotidiano, puede ser una herramienta de violencia en el hogar contra mujeres, contra niñas, contra niños, y cómo esta violencia en general es perpetrada por hombres. Y esto no quiere decir preferir a las mujeres que a los hombres, no quiere decir, por supuesto que no, simplemente como sistema, son las sociedades que hemos construido, y hay hombres extraordinarios y hay mujeres extraordinarias, y hay hombres nefastos y hay mujeres nefastas. Eso no estoy hablando de individuos, estoy hablando de un sistema. Y si es un tema bien estructural, donde pasan las generaciones y queremos erradicar la violencia contra las mujeres, la violencia contra niños y niñas, que es terrible, y no solo no la erradicamos, sino que aparecen nuevas formas, incluso se profundiza en momentos como la pandemia. Entonces, digamos, no vino de la nada. Sí con mi historia de hoy digo, pude haber tenido hijos antes, porque además me hubiera encantado tener más y ya no pude tener más, pero. Y ha sido la experiencia de nuevo más maravillosa de mi vida ha sido la maternidad. Pero también creo que leyendo esas señales de niña, leí señales que no eran falsas, esas historias fueron reales, y esas historias de vida de mujeres que vivieron su vida completa subyugadas, siendo sometidas a violencia, o simplemente con muy poca capacidad de ejercer de manera libre y de darle significado a su vida, de tener un propósito más allá simplemente de la reproducción y de los cuidados, pues eso es real y eso sigue siendo real.
¿Y el consejo entonces sería postergar la maternidad para desarrollarse individualmente, No, eso sí, o hay alguna manera de combinarlo de forma exitosa?
Eso, eso sí es mi decisión personal y no le daría un consejo a nadie, porque es lo más personal. Y yo no sé si la maternidad. Yo no viví una maternidad de ser una mamá joven, y me es muy difícil desde la experiencia, comparar una experiencia con la otra. Sí creo que hay ventajas y desventajas, sí creo que ser una mamá demasiado joven es muy peligroso y particularmente en el mundo en el que vivimos y particularmente si se vive en pobreza, sí creo que los matrimonios infantiles y juveniles pues son un horror. Por supuesto. Y que sí se necesita cierta madurez para tomar la decisión, probablemente la decisión más delicada que tomamos en la vida, que es ser madres o padres de seres humanos. Somos siete mil millones de personas y por eso lo tomamos un poco a la ligera, pero me parece que sí es la decisión que debiera ser la decisión más meditada y más libre y autónoma. Yo lo que más que en el tiempo diría debe de ser una decisión que se toma desde la libertad. Desde la libertad consciente Y desde la libertad consciente y responsable.
Te he oído decir que mujer que dice que no ha sido discriminada no está poniendo atención. Cuéntame tú, porque seguramente lo has vivido en contextos de mucha índole. ¿Cómo has vivido este aspecto de ser mujer?
Mira, porque hay muchas formas más silenciosas de la discriminación. Por cierto, estamos hablando de género y de discriminación por ser mujer, pero podríamos hablar de discapacidad y podríamos hablar de religión, de origen nacional, de etnicidad, por supuesto, de pueblos indígenas. La discriminación de color de piel, la discriminación, pues cada quien la vive desde su experiencia del cuerpo que habita y de la realidad a la que le tocó llegar a este mundo. Pero tiene muchas gamas. Cuando oigo a una mujer, y lo he escuchado de mujeres inteligentes, hace poco de un año, amiga talentosa, exitosa, que dijo, ay, pues a mí nunca me ha pasado nada por ser mujer. Yo he vivido idéntico. ¿Y digo y ese día que me dijiste que no te escucharon? Y cuando un señor junto dijo exactamente la misma cosa, le tomaron la idea y qué listo era. Y ese día incluso temas de acoso sexual más leve, ¿No? Que tomamos, que normalizamos, pero que está presente en el trabajo, sobre todo cuando somos más jóvenes, que está presente en muchos, en muchos lugares. Voy a contar, no sé si lo debería contar en público, pero bueno, ahí viene. Un día era yo directora de la Cámara de Radio y Televisión y me tocó organizar la comida anual de la Cámara y un gobernador de pronto siento algo y me mete una mano en la camisa y me volteé y me dice, perdón, creí que era SEDECAN.
Ah, OK.
Ah, OK. Ah, OK. Entonces eso que hiciste estaba mal porque soy la directora del lugar, pero si hubiera sido Ledeca no hubiera sido lo correcto Y eso otra vez, si alguien no ve esas cosas pues no puesto atención pues porque esas cosas son historias de hecho muy leves. Han de haber un mundo de mujeres que si escuchan esto dicen bueno y eso qué con lo que nos ha pasado, pero son muchos de esas instancias silenciosas, de esas instancias más pequeñas, no pasó nada, no dije mucho, después vi que le fue pésimo al gobernador y me dio gusto que perdió después su siguiente elección, pero en fin, es algo que es estructural, que está ahí pues. Y otra vez hay hombres extraordinarios y esto no quiero que suene a. A un tema, de hecho a veces digo, yo soy feminista, no soy mujerista, no es que prefiero a las mujeres que a los hombres. Lo que hay que combatir son las estructuras de discriminación y las estructuras de desigualdad en la sociedad.
La pregunta que te voy a hacer tal vez suena muy utópica y hasta imposible de responder, pero tú te juntas con muchas mujeres de rangos muy altos que seguramente viven este tipo de situaciones en formas que para muchas, como dices, podrían parecer insignificantes comparadas con las realidades que viven. Si se pudiera hacer hoy una cosa que fuera la que mayor impacto tendría en solucionar estos problemas que ustedes comparten con más frecuencia, ¿Qué sería?
Yo creo que todo empieza por la, por la visibilización, por verlo, porque creo que hay una labor pedagógica que hacemos muy mal, denunciar no es suficiente, hay muy buenos seres humanos, mujeres y hombres que simplemente nadie nos ha educado a ver estas realidades, entender cómo funciona una sociedad y aplícalo por ejemplo a chistes, a los chistes que veíamos en la infancia que podían ser racistas, que podían ser antisemitas, que eran obviamente misóginos, que eran muy discriminadores contra personas de la diversidad sexual y esos chistes que nos reíamos hoy los oímos y decimos qué pena que se quedó en mi cabeza, me daría vergüenza escucharlo hoy, pero estaban totalmente normalizados y no estamos tan viejos, esto es hace, o sea, hace tres décadas esos chistes de color de piel se podían contar y los escuchábamos y ya nos da pena. Entonces creo que la visibilización es lo primero, justamente hacernos conscientes de estos hilos comunes entre las anécdotas que parecen separadas y ponerlo ante los ojos de mujeres y de hombres que yo creo que fundamentalmente somos buenas personas. Yo creo que hay muchísimas más buenas personas que malas personas. Y juntos nos portamos mal, lo vemos muchas veces. Este de más joven, ahora menos, pero alguna vez. ¿Pero este tema de que caminas enfrente de una construcción de una obra y una chifliza y unas peladeces, no? A las chavas.
Y.
Te das cuenta que cualquiera de esos hombres que estaban en esa construcción, si te cruzan en la banqueta en silencio, uno a uno, no te diría nada. Eso son dinámicas de grupo. Son dinámicas de grupo que hacen que personas buenas hagan cosas malas, hagan cosas que dañan a otras personas. Y creo que tiene que ver justamente con este tema de visibilización y de darnos cuenta que aunque lo están haciendo los de alrededor, es algo que yo no haría cuando estoy sola, es algo que yo no le haría otra persona. ¿Por qué lo hago cuando estoy en un grupo? Muchos de los ataques sexuales son de ese tipo, por ejemplo. Porque hay una cosa en el poder del grupo de validar que es correcto lo que estoy haciendo. Entonces creo que la visibilización y por eso es tan importante que las mujeres lo veamos, lo entendamos, porque si no, ¿Como le exigimos a los hombres? Y luego nos vamos directo a la denuncia cuando no ha habido un camino de aprendizaje y un camino pedagógico y no ha habido una oportunidad de ser mejores. Todos merecemos una oportunidad de aprender y ser mejores, a vivir mejor en sociedad.
¿Y crees que en este esfuerzo de visibilización, digo, pasó ahora MeToo es un claro ejemplo en el que se visibilizó una serie de prácticas totalmente inapropiadas en una industria completa? ¿Por otro lado, todos los días hablas de la generación, no tú, sino se habla de la generación de cristal, de que ya no aguantamos nada, de que ya no se puede llegar a un bar y hablar con alguien, establecer una conversación porque parecería o podría rayar en el acoso dónde cae el péndulo? Porque por un lado creo que para llegar a un punto medio, si llevamos en un extremo toda la vida, pues vamos a llegar al otro extremo, simplemente para balancear. Y puede que estemos pasando esos momentos en los que pagarán justos por pecadores. No lo sé. ¿Tú cómo lo ves?
Me fascina tu pregunta porque también lo he pensado, porque también hay mucha despersonalización en las relaciones, hay mucho miedo. Yo creo que hay una generación de hombres con miedo de hacerlo equivocado, de hombres buenos que simplemente no saben qué es lo correcto y qué es no. Y cómo creces en medio del tendedero sintiendo que si volteas a ver una chava, entonces también puede ser acusado de algo, en fin. Y somos seres humanos todos, lo veo igual y me preocupa. Y esto se le suma a la tecnología y la capa de distancia en las relaciones, donde ahora hay teorías que las relaciones entre personas se van a volver mediadas por tecnología y que realmente incluso el enamorarse, por ejemplo, el equivocarse, el ligar, el acercarse y decir una tontería, todo esto, el romanticismo, el crecer de alguna manera y construir relaciones humanas se pone en riesgo por esta capa. Yo creo que de nuevo en la comunicación, en hablar, en la educación y en verlo desde un lugar pedagógico es lo que te junta los dos lugares. No es que se valga o no se valga meterle la mano en la camisa a una chava, es que no se vale sin su consentimiento. Y creo que la línea de entender el consentimiento, de entender dónde está la otra persona, lo puedes llevar al consentimiento hablando en escenarios sexuales, pero lo puedes llevar también hacia la línea de respeto, de escuchar simplemente cómo se vive ser una persona indígena en nuestro país y de escuchar esa realidad. Yo creo que eso es lo que lo que nos ayuda mucho más, acercarnos desde la pregunta y no desde la imposición, porque si no cerramos esa brecha, en efecto se vuelve una generación con razón o sin razón, pero se vuelve frágil, se vuelve una generación con mucha dificultad para construir relaciones humanas. Y la felicidad viene de las relaciones humanas. Al final eso es lo que queremos, relaciones humanas, relaciones de amor sanas, eso es lo que nos hace felices.
Hablabas hace un momento de cómo a lo largo de la historia ha habido prácticas normalizadas que hoy serían totalmente inaceptables. Platicaba yo con Juan Enriquezca, que probablemente lo conozcas, él escribió un libro que se llama Right Wrong y cómo la ética va cambiando con la tecnología y hablaste justo ahora de la tecnología, cosas que antes eran aceptadas, hoy la tecnología las visibiliza y hace que sean inapropiadas. Y vemos el cambio generacional y conforme avanza la tecnología, pues estos estos periodos, digamos, de aceptabilidad se hacen más cortos. Y podríamos decir, y es una pregunta que quiero hacerte, si la generación de nuestros abuelos fue racista y la generación de nuestros padres fue homofóbica. ¿Qué es lo que está haciendo nuestra generación que para la siguiente va a ser totalmente inaceptable, aberrante? ¿Cuál es ese pensamiento?
No sé, no soy una experta cultural de estos temas, para nada. Yo pienso que comer carne, que comer animales, creo que vamos a ver vistos casi como caníbales porque la tecnología sí nos va a dar alimentos con las características necesarias para no comer animales y que eso históricamente pues no era, no era tan posible o no era fácil o no era tan sano, etcétera. Y estamos llegando a un mundo donde hay personas veganas que viven 80 años, entonces ya no, ya no es un imposible. Creo que eso va a ser sobre todo con más conciencia sobre los sentimientos de los animales. Vemos videos en Instagram de puerquitos y de vacas, cómo les tocan una canción y abrazan a la gente y no, y ahí están los sentimientos de los animales. Y lo que hacemos es separarlo completamente en industrias que lo hacen frío y distante, donde viene algo empacado que no tiene una cabeza y que no te recuerda ese animal que conociste, que pudiste haber visto en algún lugar. Totalmente desensibilizado. Yo creo que eso, eso va a ser, y no lo digo como un juicio a las personas que comen carne, simplemente creo que va a ser una cosa generacional que va a cambiar poca. No la pido, si la hay me la como, o sea, si voy una comida y es lo que hay, me como un pedacito, este, nunca pido en un restaurante, no la hago, no, etcétera. Pero trato de no ser muy extrema en esas cosas, porque creo que al final, por ejemplo, en el componente de cambio climático de la res, ¿No? Que es terrible. Este, creo que lo que hay que hacer es no prohibirla y satanizarla y no comer nada. Lo que hay que hacer es encontrar un punto donde dejamos de desperdiciar masivamente cantidades de carne y donde comemos tanta cantidad de carne que es malo para nuestra salud. Entonces, malo para el mundo, es malo para nuestra salud, es malo para todo el exceso. Creo que hay otros lugares donde podemos empezar moderando sin tener que prohibir y que hacer, que avergonzar, que hacer shaming en torno a estas cosas que nada más nos polarizan.
Me llama mucho la atención lo que estás diciendo, porque conozco a muchas personas que cazan con arco y se comen todo lo que cazan. Y lejos de.
Conocemos a una los dos. A cuál no nos tocó este. Guillermo Arriaga.
Claro.
Y me fascinó su historia, porque es justo la historia de matar tu propia comida. Yo ahí veo un valor ético enorme, que es siéntelo. Siente lo que es matar un venado, siente lo que es matar una vaca. Siéntelo y a ver si lo desperdicias, a ver si tiras la hamburguesa completa a la basura.
Justo hace poco entrevisté a Alejandro Gutiérrez, que es fundador de un club de parrilleros de miles de personas, que se llama la Sociedad Mexicana de Parrilleros, y él me dice justo eso, o sea, cuando ent. Y respetas y honras al animal, no es que no comas carne, es que no tiras un pellejo. Fuimos a comer a un restaurante en Monterrey y pedimos una carne increíble, nos la comimos. Alejandro agarró el hueso y sacó de su cinturón una navaja y peló el hueso hasta quitarle lo último que tenía de pellejos, el hueso, y se los comió. Y te hace entender que they walk the walk, o sea, gente que verdaderamente entiende el concepto. Y Guillermo Arriaga es otro de ellos. Cuando tienes esa conexión con el ser que está donando tu vida, su vida por alimentarte, pues cambia todo el contexto de un paquete de carne congelada en el súper.
Totalmente.
Ahora, has vivido momentos de suma exposición, de sumo estrés, de suma responsabilidad, que no siempre te salen bien. Cuéntame del primer lanzamiento de satélite con el que estuviste involucrado. Este.
Mira, ya es una broma. Cuando entro un trabajo nuevo que. Que va a explotar, entré. Trabajaba en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. A mí me encanta el servicio público, digamos, no es lo que hago ahora, pero en mi vida ha sido algo muy importante. Y. Y me nombran subsecretaria. Ya llevaba ahí unos años, y me nombran subsecretaria, y entrando había este proyecto satelital y venía el lanzamiento de un satélite, y luego. Luego entro y viene el lanzamiento, y nos vamos a. Me parece, desde Hermosillo. Estábamos en el tema. Se lanzó en Baikonur, en Rusia, y viene el lanzamiento y parece exitoso, y pum. ¿Que? Y a medianoche empiezan a hablar, que no lo encuentran claramente. Ya no se ven los radares, el infierno. Y de hecho, muchos periódicos ya se habían ido a dormir los periodistas, y en la mañana decían lanzamiento exitoso. Y la foto de un cohete no había sido tan exitoso. Encontraron los pedazos en Siberia. Y fue mi primera semana en el trabajo. Entonces el seguro son recursos públicos, los medios, un infiernito pues, del que salimos bien hablando con la verdad, que es lo que hay que hacer. Hacer sobre algo que fue simplemente un accidente y haciéndolo correctamente, pero realmente en el momento te quieres morir. Es una cosa terrible. Y me pasó algo luego, en fin, no ha sido la única vez que empiezo un trabajo con aventuras de esas.
¿Qué más pasó?
Cuando entré at t, bueno, ya había entrado a la empresa, era vicepresidenta de asuntos Externos, que se la puerta por la que los. Quien ha sido funcionario público normalmente tiene acceso a las empresas privadas. No necesariamente porque era lo que quisiera hacer. Yo entré y dije, me voy a tratar de mover a ventas y voy a aprender la parte comercial del negocio porque quiero crecer aquí y luego quiero ser directora de la empresa. Tenía como muy claro ese camino. Creí que me iba a tener que ir a Estados Unidos, volver, en fin, creí que había más pasos. Ahorita cuento por qué no hubieron más pasos, pero. Pero bueno, esa era mi intención. La cosa es que entré ahí y luego viene la pandemia y renuncia mi jefe, Lauren Theribel, un tipazo que es el CEO de US Cellular en Estados Unidos Y me dice, oye, tengo algo que decirte. Una buena y una mala. Entonces, pues la mala es que me voy. Y yo, no, como el mejor jefe de la vida, de veras que es un tipazo. Y me dice, y bueno, para que te pongas medio contenta, te quedas de interina. Y yo como llevo un año, cuatro meses en la empresa, era funcionaria pública, venía de mi chamba ante la OCDE en Cancillería y no creo que esté preparada, pero bueno, Un, dos, tres, venga. Qué emoción. Y entro y la pandemia resultó. No sabíamos que era la pandemia. Era la primera semana, el home office. Entonces se cayeron 25 por ciento los ingresos de por sí de una empresa que en ese entonces perdía mucho dinero al año, quizá ya lo puedo contar públicamente, nunca lo he contado. Se fue alguien del equipo. Decidí despedir otras personas del equipo. Salieron una parte importante del equipo de liderazgo esa misma semana, que fue durísimo, pero fue en caliente. Gente que además me caía bien. Y a la que yo quería, pero que sabía que no estaban en los lugares correctos y. Y se sintió como que se desplomaba todo, como que me quedaba sin equipo, incluyendo sin el líder de red y de tecnología que era. Pues es el área más delicada, quizá una de las áreas más delicadas de la empresa, porque eso es lo que hacemos y eso es lo que vendemos y porque yo no tengo una formación de ingeniería, entonces por más que he aprendido en los años, no es ni será nunca, no soy ni seré nunca una experta y eso. Y se desplomaron los ingresos y se cayó la venta y tuvimos que tomar decisiones sobre cómo apoyar también a los colaboradores y fue realmente. Yo decía pues este es mi satélite de la nueva chamba.
¿Cómo manejas estos momentos que tienes? ¿Algún tipo de sistema de práctica o hábito de recurso al que acudes cuando las cosas se ponen tan duras?
Sí, lo tengo. Lo primero es lo siento, y sé que suena muy básico y hasta cursi, pero cierro los ojos y lo siento, siento el golpe, dejo que como que me invada esa sensación de impotencia, de que se está cayendo el mundo, de que es el fin de todo, porque son las cosas que pensamos en esos momentos y eso es humano y lo vivo como experiencia, este. Lo lloro, lo no. Y entonces hago drama una hora o un ratito y de ahí ya digo voy a salir de esta como he salido de otras, se parece a otras y me acuerdo de las otras y me acuerdo de las que he superado antes y digo, en ese entonces yo estaba menos preparada que hoy, porque hoy ya viví la pandemia, porque hoy ya viví el satélite, porque hoy ya viví muchísimas cosas que en crisis previas no había vivido y hoy tengo muchas más herramientas para salir. Entonces me acuerdo de eso y digo, si salí de esas, voy a salir de estas, de esta y de ahí a la acción. Entonces primero lo siento, después tomo distancia, me salgo del drama, dejo de ser una víctima y digo, si yo ya superé otras, esta la voy a superar. Y tercero, a la acción. ¿Cuál es el plan para salir adelante?
Y esta es una disciplina que has adquirido a lo largo de los años y que hoy en esta sistematización del proceso haces sola, o cuando necesitas salirte un poquito del bosque o para no ver el árbol y ver todo el panorama. ¿Tienes alguien que te ayude, alguien con quien rebotas estas situaciones, que tal vez te ayude a ver las cosas desde un punto más objetivo?
Lo primero es totalmente sola, que es sentirlo. Y creo que es el paso más importante, porque si yo lo niego, cuando mi experiencia pasada, cuando trataba de negar la gravedad de lo que está pasando, de no sentirlo plenamente, entonces las acciones que tomamos no son suficientemente profundas.
Es como un duelo.
Es como un duelo, y el duelo es algo puramente emocional. Y eso se vive, se siente. Después, el acordarme de cómo he salido de otras. Ahí ya paso a la conversación y muchos con mi familia, paso a la conversación y paso a ¿Cómo se siente esto? ¿Por qué la vida nos trae esto? A darle un poquito de reflexión, hablarlo, acompañarme, acordarme de la red que tengo, de mi red de apoyo, que es primero mi familia, tengo también grandes amigas, amigos, tengo una gran red en el trabajo. Y me acuerdo que hay mucho más, que soy mucho más que yo misma. Luego tengo pequeñas mañas, me pongo los anillos de mis abuelas, por ejemplo, en momentos difíciles. En momentos difíciles.
¿Qué hay detrás de eso?
Pues siento que ahí las traigo, que construyó sobre lo que ellas fueron y que si me están viendo en algún lado, están conmigo. Siento que soy más de lo que. Y haría lo mismo con los abuelos, pero es menos físico el tema, porque este. Porque la joyería ayuda a eso, no vive en el tiempo. Este. Entonces tengo. Tengo mis. Tengo dos anillos de cada abuela y me los pongo. Y entonces trato es justamente volver a las redes, volver a los apoyos, acordarme que soy mucho más que yo, que hay mucho más y que yo no soy lo que hago, que yo no soy esa función, ese puesto que tengo ahorita, sino que soy mucho más. Soy un conjunto de capacidades, de experiencias que me permiten salir de esta situación como he salido de otras y que me permitirán de otras adelante. Y luego al plan. Y ya que digo al plan, yo no veo para atrazos en eso. Ya que digo, vámonos al. Me acuerdo del béisbol. Índice de bateo. Tienes que levantar, subir el índice de bateo. Se te caen unas, se te van a caer siempre. ¿Y quiénes son los mejores? Los que en el segundo que se les fue una, la olvidan y van por la que sigue. Si están cargando emocionalmente con la que se les fue, no le pueden dar bien a la que viene, porque entonces entras en estas rachas. En el tenis se ve también esas rachas donde quien gana eventualmente los mejores del mundo son los más fuertes en la mente. Y los más fuertes en la mente, lo dijo Federer recientemente en su. En este commencement speech que hizo tan bonito en alguna universidad, y lo dice en otras palabras, pero dice un poco el mismo concepto, que es la que ya se cayó, ya se cayó y vamos por la que sigue, nos liberamos de eso y vamos para adelante. Y ese ya es el plan y es la acción. Y ahí trabajo con gente, trabajo en grupo, busco datos, busco recursos, pero eso ya es armar un ejército para resolver un problema ya sin el peso emocional del duelo.
Cuando hablas de esta red, hablas de dos cosas que me parecen muy relevantes. Uno, entender que traes experiencia, traes herramientas que te permiten enfrentar el reto de una mejor manera que lo hiciste en el pasado. Pero además de que no estás sola, uno puede ser más místico y otro puede ser más práctico y real, como tu red de apoyo y tu red de asesores, vamos a decir. Y tú hablas de tu familia como tu primer. Tu primera línea de defensa. Pues ciertamente vienes de una familia con mucha experiencia, manejando mucho tipo de crisis. Tu papá. ¿Qué lección crees que o recuerdas que ha sido la más importante en algún momento que te haya contado sobre algo que le pasó a él o que vivió él y que tú dijiste, esta es una lección que me voy a quedar para toda mi vida?
Mira, son. Son miles. Es una persona extraordinaria. Mi mamá lo es también. En el caso de mi papá hay muchísimas y podría hablar mucho tiempo de lo que le he aprendido, pero una para mí muy clara es el tema de no ver por el retrovisor si quieres manejar a 200 kilómetros por hora. Y me lo dijo cuando salí del gobierno, que en ese momento yo creía que iba a ser servidora pública toda mi vida, no política, sino servidora pública. Y porque eso ya había pensado, en fin, ya es lo que hacía y le metía todas las horas del mundo y toda la pasión. Y de pronto hay un cambio de plan y eso ya no es lo que trae la vida. Y ahora voy a trabajar en una empresa privada y dónde encuentro propósito y me la paso. Yo a veces pienso que por el motivo por el cual es tan difícil para muchas personas el cambio del sector público al sector privado y que gente extraordinariamente capaz y exitosa en el sector público después no lo es en el sector privado, es por este tema, estar viendo en el retrovisor, porque los valores, lo que importa, lo que sigue estando en ese pasado de una vida diferente y no en lo que veo hacia adelante en el camino y que tenemos que dejar de ver en el retrovisor para ver hacia adelante y poder manejar rápido. No hay otra manera de ser exitosos en un cambio de vida.
Fuiste servidora pública mucho tiempo y es un sector muy desprestigiado. La frase la política es cosa digna.
De Alonso Lujambio, ¿Qué te dice? Uy, me dice tanto. Mira, hasta me emociona la frase. Y por cierto, la empresa y los negocios también son cosa digna. Eso lo aprendí después cuando trabajé con Alonso Lujambio. Primero fue mi profesor, estaba en el ITAM, entré a Ciencia Política en el ITAM por una plática suya, porque le dije, oye, mira, yo quiero hacer Letras Hispánicas, quiero hacer Filosofía, quiero hacer Biología, quiero hacer Economía, todo me gusta. Me metí a una bola de carreras. Siempre he tenido como una crisis vocacional que de alguna manera sigue, no es una crisis, simplemente una duda vocacional en el sentido de qué me gusta más porque me gustan muchas cosas muy distintas y seguramente tendré capítulos diferentes en la vida hacia adelante. Y Alonso Lujambio me por eso estudia Ciencia Política, porque somos los confundidos. Él había sido doctor, contador, todo lo que se te ocurra, antes de ser politólogo. Y entonces me metí a Ciencia Política y en efecto me dio como esa base amplia. Y después un día estaba en una clase y era lo máximo trabajar con él. Era consejero en el IFE. Era un momento muy emocionante, el inicio, los tiempos de Waldenberg, el inicio del IFE y un poco de la formalización de la democracia electoral en México. Y me ponen un papelito, habíamos hablado de que si la oferta o la demanda laboral, porque se dice al revés, en el mercado laboral. Entonces me puso la oferta o la demanda es. Entonces me invitó a ser su asesora en el IFE y fui y fue una etapa, decidí exactamente, o la vida me puso enfrente. Afortunadamente también el mejor jefe que pude haber tenido para esa etapa de la vida, porque era un mentor, era alguien que te enseñaba a trabajar más allá del contenido, te enseñaba el método del trabajo, el método del aprendizaje, el método de escribir, el método de investigar, la dedicación y eso. De veras, yo vi un doble espacio a 10 metros en una hoja de papel, me dio un poco de TOC, pero fuera de la broma, fue un maestro extraordinario. Y lo otro que tenía era este tema de que la política es cosa digna, de que hacer política es cosa digna, porque la política es la forma de lograr objetivos relevantes. Hay una definición de la política que es hacer posible lo necesario. La política bien hecha es hacer posible lo que se tiene que hacer. Lo otro es corrupción, lo otro es estupidez, lo otro son otras cosas. Pero la política bien hecha, la política de la que escribieron los clásicos, es la de hacer posible, la de crear posibilidades para resolver problemas de la humanidad. Y eso es obviamente una cosa muy digna.
Uno de tus roles como diplomática, como servidora pública, fue, lo acabas de mencionar, en la OCDE, y tú dices, y me lo comentabas antes de empezar la entrevista, que la competencia económica es la mejor política social. Háblame un poco más de eso.
Bueno, sí, fui embajadora de México ante la OCDE. Fue un trabajo extraordinario porque la OCDE es una escuela de todo lo que tiene que ver con la política pública, de educación, de salud, de lo que quieras, microplásticos en el océano, cualquier tema que tenga que ver con política pública. ¿Cuántas semillas tiene un jitomate, entre cuántas y cuántas para llamarse un jitomate? Todo tiene que ver con la OCDE en los temas de política pública. Entonces este es menos visible porque no regula, pero genera los estándares que después se convierten en regulación a través de otros organismos internacionales y a través de las leyes de los países. Una cosa extraordinaria. Y ya me fui por otro lado, por la OCDE. La competencia, La competencia, bueno, ahí y antes en el gobierno y ahora en el mercado, algo que he aprendido y que para mí es un valor muy importante es la competencia económica. Y suena que la competencia económica es una cosa técnica, no debe ser un valor, pero para mí lo tomo como un valor porque y como una misión desde mi trabajo público entonces y mi trabajo privado ahora, porque nada empobrece a los pobres como la falta de competencia, como los monopolios. El costo social de un monopolio es mucho más alto en los hogares de los deciles de ingreso más bajo. Y esto está ampliamente documentado ¿Por qué? Porque los hogares más pobres destinan un porcentaje más grande de su ingreso a bienes básicos. ¿Qué porcentaje del ingreso de una persona rica se ve en tortilla? Insignificante. ¿Qué porcentaje del ingreso de una familia muy pobre se ve en Tortilla? Muy relevante. ¿Qué pasa si hay un problema de competencia económica en la tortilla? Que el que se va a molar es a la familia pobre. Y por eso es tan importante la competencia económica. Es muy importante también porque permite innovación, permite creatividad, permite emprendimientos. En ausencia de competencia económica es imposible o es brutalmente difícil tener ideas nuevas que se convierten en realidad, tener inventos que crecen. Por eso los grandes monopolios mucho de lo que hacen es comprar a los pequeños que tienen ideas para matarlos, no para crecerlas, porque de esa forma evitas futura competencia. Y eso es malo para el emprendimiento, para la creatividad, para la innovación y es malo para la humanidad, porque lo que queremos es tener más y mejores formas de hacer mejor las cosas en un mundo enormemente complicado.
¿Y es sostenible esta práctica de comprar para matar? Yo creo que en un mundo en el que las barreras de entrada para la creación de nuevas empresas, sobre todo gracias a la tecnología, hacen que, no sé, igual estoy siendo demasiado utópico, pero que sea muy difícil tapar todos los hoyos de un dique que está por colapsar.
Mira, creo que eventualmente es cierto y los viejos monopolios se les empiezan a ver las grietas porque se vuelven menos innovadores. En efecto, y porque hay disrupción. Al mismo tiempo, las nuevas grandes empresas que eran las buena onda, son los nuevos gigantes que empiezan a hacer prácticas terribles, no porque sean malas personas, sino porque tienen la posición de mercado que se los permiten. Claro, y empiezan a pensar que son genios porque todo lo que hacen les sale bien. Y pues hay economías de red y hay escala, y claro que todo la misma idea es mucho más efectiva cuando lideras un gigante que cuando lideras un changar. Eso por supuesto, tienes muchas más palancas para hacerla efectiva. Entonces sí hay disrupción. Pero otra vez nos hemos ido a un mundo donde los nuevos gigantes son todavía más grandes que los gigantes previos. Entonces va a ser muy interesante ver en la era tecnológica hacia dónde van estos que fueron los disruptores y que ahora son los protectores de sus terrenos.
Hoy en la mañana leía una frase que decía, el exceso nos lleva a convertirnos en eso que estábamos tratando de combatir. No sé si lo leí o te oí a ti decirlo, probablemente no lo.
Dije, pero me encanta.
Los revolucionarios se vuelven dictadores, los. En fin, el veneno está en la dosis.
El veneno está en la dosis, correcto.
Ahora, tú fuiste la primera presidenta mujer directora general de AT T. Entraste como interina, al cabo de un rato te hicieron oficial después de haber pasado tu pandemia. Pero no sólo eso, fuiste la primera mexicana, mexicana o mexicano en liderar AT T. ¿Qué significa eso para ti? ¿Más allá de ser la mujer, ser el mexicano?
En efecto, a veces me dicen, ay, la primera mujer. Y yo digo mexicana. Tuve suerte y siempre creo que. La suerte se junta con la preparación y con las ganas, pero sí tuve suerte. ¿Y por qué tuve suerte? Pues por este motivo, porque lo que te comentaba, que mi entonces jefe de pronto renunció un americano, siempre habían sido directores generales americanos. México era un lugar donde la empresa entrenaba sus mejores. Porque en Estados Unidos estos corporativos son de tal manera grandes que es muy difícil que los ejecutivos obtengan experiencia en distintas áreas, porque no puedes mandar al de red a mercadotecnia, ni al de mercadotecnia finanzas. Y entonces es muy difícil. ¿Cómo formas a los líderes de hasta arriba que tienen que ser transversales, son puros especialistas? Entonces es un reto muy grande del desarrollo de liderazgo. México era perfecto para formar estos grandes líderes, porque de pronto quien lleva la empresa en México lleva recursos humanos, Red, sistemas, mercadotecnia, ventas, finanzas, regulación, cabildeo, en fin, legal, demandas, todo lo que se te pueda ocurrir. Entonces temas sindicales, lo que sea. Y entonces, pues ese no iba a ser mi lugar. Yo por eso dije, me voy a tener que ir a Estados Unidos para después volver como directora de México. Pero vino la pandemia, se volvió muy difícil mandar un americano y estuve 11 meses como interina en la posición. Y la empresa Lori Lee, mi actual jefa, el entonces CEO global, la actual, en fin, todo mundo fue muy. Pues me dieron la oportunidad, la vida los puso en un lugar incómodo y tuvieron que elegir un interinato entre lo que había, que éramos los locales. Pero y después yo tuve que demostrar, obviamente, 11 mes. A los 11 meses sí ya dije, oigan, llevo 11 meses de interina, soy lo que hay. Si no les gusta, ya no, ya saqué todo lo que tenía, los conejos del sombrero, ya los saqué, todos los.
Anillos, me puse todos los anillos de.
Las abuelas, hice de todo, entonces ya. Y me ratificaron en la posición. Pero entonces hubo suerte, pero también hubo que probar durante esos 11 meses, y probablemente yo he trabajado mucho en la vida, esos 11 meses también fueron de un esfuerzo y de una disciplina brutal de aprendizaje, porque tenía que muy rápido tener las competencias para de manera más definitiva liderar una empresa muy grande y muy compleja.
Hablabas de transversalidad contra especialización, y eso es creo que una de las preguntas que más me hago, o se hace la gente también. ¿Tú qué crees? ¿Cuál es la fórmula? Se habla de las 10.000 horas de Malcolm Gladwell, y después Epstein dice es mejor ser un generalista y tienes a Tiger Woods por un lado, y tienes a Roger Federer, que lo acabas de mencionar, que tomó una raqueta, creo que a los. No sé si a los 8 o a los 16 años. Por primera vez. Ocho años debe de ser. ¿Tú cómo piensas sobre esta dinámica?
Mira, yo soy una generalista que trato de volverme una experta en lo que estoy haciendo en el momento. Yo creo que las organizaciones necesitan generalistas y necesitan expertos. Cuando se ponen generalistas sin suficiente base técnica, en posiciones altamente técnicas, y alguna vez lo he hecho, los resultados no son buenos, porque sí hay cuestiones altamente técnicas donde necesitas especialización, al mismo tiempo la dirección de a dónde vas. A veces los mejores en salud pública no son médicos, a veces los mejores en ingeniería civil no son los ingenieros civiles, sino porque necesitas un componente de finanzas, por ejemplo, que te diga si hay que hacer la presa o no hay que hacerla, no nada más saber cómo hacer el muro Milano, sino también entender otras dimensiones de los proyectos grandes. Y el mundo se ha vuelto mucho más interdisciplinario, las organizaciones son cada vez más interdisciplinarias, y para crecer los especialistas sí se atoran, o sea, es fundamental tenerlos, pero también hay un tope, salvo que desarrollen competencias más de generalista, esa es la combinación más bonita, cuando puedes tener alguien profundamente experto en algo que desarrolla también las competencias más generales. Para mí eso es lo más bonito. Yo empecé al revés, ya conté la historia de Alonso Lujambio y de no, si quieres hacer de todo sé politóloga, que hacemos un poquito de todo, vas a saber estadística, economía, historia, filosofía. Entonces eso es lo que hice. Después me moví a métodos estadísticos y un poquito más a datos y demás y me ha sido muy útil. Pero bueno, yo soy una generalista, sí trato en donde estoy, respeto lo técnico, ya sea en la OCDE, el respeto a los profesionales del Servicio Exterior mexicano y a su trabajo y a su técnica, para mí fue fundamental para tener éxito en esa posición. Lo mismo hoy el respeto a las áreas de ingeniería, a las áreas técnicas de la empresa, aprendiendo todo lo que puedo, porque ellos no solo se tienen que acercar, explicarme a mí, yo tengo que aprender suficiente en que me acerquen a cada área a poder entender una conversación técnica de todas las áreas de la empresa, aunque yo no sea capaz de conectar esa fibra porque no lo soy, tengo que entender cómo sucede y tengo que saber quién lo hace y cuáles son los grandes, digamos, la gran lógica de cómo sucede.
Dices que el liderazgo es más de inteligencia emocional que cognitiva. Y la inteligencia cognitiva es hacerte suficientemente educado en estas áreas en las que necesitas tener acción, pero al final del día vas a tener que manejar equipos. Y en empresas como AT T, ¿Cuántos colaboradores son? Son decenas de miles, 14 mil. ¿Cómo cultivas tú inteligencia emocional?
Mira, yo creo que la inteligencia, bueno, se necesita cierta inteligencia cognitiva, pues para el liderazgo en grandes organizaciones, por supuesto, pero ya en ciertos niveles todo mundo la tiene y la competencia es más lo que te distingue se vuelve la inteligencia emocional, se vuelve el edge en el margen contra otras personas. Para mí es algo que requiere trabajo constante, porque todos somos personas, fuimos niños, niñas, venimos de algún lugar, tenemos una carga emocional, tenemos algunos demonios, tenemos algunos recuerdos, tenemos algunos puntos de inseguridad, algunos miedos, y el trabajo sobre esos puntos tiene que ser constante, porque la conciencia sobre cómo, cuáles son los hábitos que hemos construido para contrarrestar esas debilidades que tenemos o esas características que pueden ser negativas potencialmente que tenemos y que no sean descarriladores, eso es un trabajo constante. Cuando dejamos de hacer el trabajo constante, volvemos a ser quienes éramos.
¿Y cómo se ve este trabajo?
¿Yo creo que se ve, mira, en yo hago, yo hago coaching, no? Siempre y voy cambiando, ¿Qué hago? Porque me gusta también que sean periodos limitados de tiempo.
Cambias de coaches.
Sí. Y entonces hago seis meses con una persona, luego cuatro meses, ¿No? Luego busco algo distinto según lo que estoy necesitando en ese momento en ciertas habilidades.
Por ejemplo, si pudieras compartirnos las últimas dos iteraciones, cómo se veían.
Mira, ahorita acabo de empezar un nuevo proceso de coaching con el que estoy encantada porque este es un coach fantástico que trabajó ya con la mayor parte de mi equipo, de las personas que me reportan directamente. Es americano y entonces conoce muy bien a mi equipo. Lo habíamos contratado para trabajar con mi equipo y ahorita empecé con él y estoy feliz porque ya no puedo esconderle nada porque me conoce perfecto, lo bueno, lo malo, lo horroroso, lo que jamás diría. Y hablo con todos y me puede decir cosas como Mónica, todas las personas que trabajan contigo piensan que. Y eso es muy poderoso porque no me permite esconderme. Esconderme, obviamente de manera involuntaria.
Contarle tu historia.
Contarle mi historia me obliga a ponerme delante de una realidad. Yo lo puedo explicar como quiera, pero el hecho es que todas las personas que trabajan conmigo piensan una cierta cosa, que algo podría ser mejor. Bueno, pues qué llamada atención y qué gran oportunidad de crecimiento.
Y el anterior, por ejemplo, el de.
La pandemia, fue un proceso increíble porque fue una. Eso sí fue una crisis. Los primeros meses de la pandemia, el interinato, la caída de los ingresos, se me vació el equipo, en fin, eso realmente era una crisis. Y fue alguien que me acompañó y que lo que más hizo fue no dejarme ser una víctima. Entonces era un agente que me ponía en el lugar de recordarme que yo estaba haciendo eso porque quería, que yo me estaba poniendo ahí voluntariamente y que me había comprometido algo y había una responsabilidad con una organización y con mantener las posiciones de trabajo de miles de personas y sacar a la organización adelante. Entonces fue un proceso muy bonito, duro, pero muy bonito, que me ayudó enormemente en esos meses. Y luego te digo un tercero. Un tercero trabaja con nosotros en la empresa, es mexicano, italiano, para que él sepa quién es cuando nos escuche.
¿Y de él, su nombre?
Carlo Clerico. Un tipazo. Y he aprendido de él varias cosas, pero una cosa que he aprendido es la definición de liderazgo que hoy tomo como propia que es la capacidad de detonar, de potenciar el talento de otras personas. Porque realmente en una organización grande para liderar tienes que liderar a través de otros. Las capacidades individuales tienen un límite muy obvio de lo que nosotros mismos podemos lograr. Entonces tiene que ser a través de otras personas. Y la capacidad de hacer que otras personas sean mejores me parece que es el requerimiento más importante de liderazgo. Y eso lo he aprendido muchas veces de manera muy concreta y con empujones.
Carlo, tú eres coach, eres mentora, eres board member de varias empresas, pero también eres mamá. ¿Cómo estás cultivando la inteligencia emocional de tu hija?
Bueno, esa es la que más me importa. Este va a salir como va a salir y es su propia vida y su propio camino, y no tiene por qué parecerse a mí en nada. Pero lo que sí me importa enormemente en este momento de su desarrollo, tiene 8 años, es justamente su inteligencia emocional. Porque yo no sé qué quiere hacer en la vida, yo no sé qué profesiones van a existir, yo no sé cómo nos vamos a comunicar con ella en términos incluso físicos, en términos de la tecnología que vamos a usar. Vamos a vivir un mundo súper brutalmente. El nivel de incertidumbre yo creo que lo hemos vivido pocas veces en la historia. ¿Y cómo preparas a un ser humano para enfrentar un mundo que no conoces? Esa es realmente la pregunta. Y yo creo que preparas un ser humano para enfrentar un mundo que no conoces con dos conjuntos de herramientas. Uno y el más importante es la inteligencia emocional, la adaptabilidad, la resiliencia, la curiosidad intelectual, las ganas de aprender y de conocer mucho más que el contenido. El contenido va a ser obsoleto. El que le demos el método también es muy importante. Entra más en la segunda. Entonces la primera inteligencia emocional y la segunda yo diría inteligencia emocional y valores.
¿Y cómo cultivas esto? ¿Cómo lo desarrollas?
Bueno, una con ejemplo, porque lo que ven es lo que al final eso se decanta como mucho más de lo que decimos. Y la otra con historias, con hablar, con. Para mí es muy importante con ella en las noches decir ¿Qué fue lo mejor de tu día? Todas las noches, ¿Qué fue lo peor de tu día? ¿Cómo te sentiste en eso? ¿Que fue lo peor? ¿Cómo reaccionaste? ¿Cómo te Sentiste de? ¿Cómo reaccionaste? ¿Cómo te hubiera gustado hacerlo? Porque yo creo que la inteligencia emocional de nuevo se construye con conciencia, con conciencia de nuestras emociones, nuestra forma de reaccionar ante los impulsos que nos da el mundo y cómo los interpretamos y cómo controlamos o generamos estrategias para responder a esas emociones que tenemos. Porque somos quien somos y vamos a ser humanos hasta el último minuto.
El mundo está cambiando para ellos y para nosotros. Y lo que vamos a vivir en los próximos 5 a 10 años puede ser algo que tal vez para ti es más imaginable porque estás viviendo en la orilla de la innovación tecnológica. ¿Pero qué es lo que esperas? ¿Digo, hoy? Yo creo que lo que más viene en tu área de conectividad, estamos hablando de G y todas las implicaciones que tiene para la inteligencia artificial. ¿Qué es lo que estás viendo tú a nivel tecnológico dentro y fuera de AT T?
Mira, por un lado, sin duda la inteligencia artificial nos va a traer cambios que yo creo que es difícil ver todavía a veces esta curva que dicen que normalmente exageramos los impactos de corto plazo pero subestimamos los de mediano. Creemos que en 10 años el mundo va a ser más parecido a como es hoy de lo que realmente va a ser. Y sin embargo, hace un año decíamos que hoy ya la inteligencia artificial lo había cambiado todo y no es cierto. Ha cambiado algunas cosas, pero el mundo en 10 años va a ser más difícil, perdón, más distinto de lo que hoy pensamos que va a ser. Para mí la inteligencia artificial es súper prometedora en muchas cosas. Claro que hay Una de las cosas, por ejemplo, que estamos viendo que me da optimismo es que más que sustituir empleos completos, sustituye tareas repetitivas dentro de empleos. Entonces no tienes que hacer la misma cosa cien mil veces, esa te la sustituye y sigues manteniendo mucho de tu función completa y de hecho pudiendo hacer más lo mismo. No sé si tú usas inteligencia artificial en lo cotidiano.
Todos los días.
Si, no, ya, todos los días. Textos, resúmenes.
Hoy venía en el coche y estábamos tratando de desarrollar una nueva marca, el nombre para una iniciativa de negocios que tengo, y venía platicando con el altavoz como si estuviera teniendo una llamada con chat GPT, haciendo un brainstorming de nombres e inspiración de ciertos comparativos en Internet. ¿Y la persona con la que venía en el coche le digo puedes creer que esto es un robot? No es una persona y es mindblowing.
Es mind blowing y no entendemos todos los cambios que van a ver hoy. Es una maravilla. No sé de tu experiencia esta historia no. Este, para mí, simplemente trabajando en una empresa americana, simplemente las traducciones precisas, instantáneas, resumidas, técnicas, en cualquier largas, cortas, boleteadas, lo que tú quieras, pues nos quita mucho tiempo, que la verdad es que yo no necesitaba dedicar. Creo que el reto es para la educación, porque nosotros ya fuimos educados en una. Yo ya tuve mi Alonso Lujambio y ya fui a una muy buena escuela y demás. Entonces el método, ya recorrí el proceso de hacerlo todo yo sola. El reto es para la educación. Cómo hacemos que en el cerebro y en las capacidades y en las emociones de la juventud esté construido ese conocimiento de cómo se hacen las cosas. Y luego me pregunto, ¿Importa o no importa? La verdad es que tengo más preguntas que respuestas. Pienso que importa porque yo lo viví, nosotros como generación lo vivimos, pero quizá no importa tanto tampoco. Y sí creo que como hay riesgos, el frente ético principalmente del uso de la inteligencia artificial, por ejemplo, también hay enormes oportunidades. Nosotros estamos trabajando en ambos lados, damos frentes en el técnico y en el.
Háblame del ético.
Lo primero para, desde mi humilde perspectiva, porque todos estamos empezando de alguna manera a caminar este camino de la inteligencia artificial en las organizaciones, es darle una estructura, un comité que aprueba proyectos, que tiene varias dimensiones, un comité de que revisa desde el punto de vista ético algo que no harías fuera de la inteligencia artificial, porque estaría bien éticamente hacerlo dentro de la inteligencia artificial, y que hace esas preguntas y que obliga a los líderes de los proyectos a pasar por esa reflexión. Hay muchos temas. Hablábamos al inicio de esta plática de diversidad, inclusión, discriminación, hay muchos temas. Esto que ya hemos visto muchas veces de mujeres con automóvil, hombre con automóvil, y la mujer con automóvil sale en bikini enjabonada encima del cofre del coche y el hombre sale manejando. Entonces la tecnología está llena de eso, porque la cultura está llena de eso. Y el reto es alimentarle mejores cosas a la inteligencia artificial para que nos dé mejores cosas. ¿Ahora, es un mal de la tecnología? No es una. La verdad, es un mal de la sociedad y el ser humano. Entonces tampoco hay que cobrárselo a la tecnología. Más bien, ¿Cómo construimos tecnología más incluyente? ¿Cómo construimos tecnología de alguna manera que sea nuestra mejor versión como personas A.
Lo largo de esas líneas? Hay un libro de Mogo Dot que se llama Scary Smart y habla de cómo la gente tiene mucho miedo y la primera mitad del libro pinta un escenario cataclísmico de distópico de la inteligencia artificial y después cambia la óptica. Y la segunda mitad del libro, básicamente el contexto es hoy la inteligencia artificial es un niño de 5 años al que estamos educando, ¿No? Con nuestras instrucciones, con nuestras acciones, porque cada clic, cada search, cada comentario de odio, cada todo alimenta y así es como nos interpreta como sociedad. Yo no sé si cuando tú usas chat GPT le dices por favor y gracias.
Sí, sí, le digo, yo también. ¿Así tú también? Yo también le pido por favor. Y luego digo, un día me va a dar vergüenza seguro. Cuando vean mis.
Porque ahí te va, ahí te va. Tú me acabas de decir que comer carne es esta práctica que va a ser pues vista mal en el futuro. Para mí yo creo que no estamos muy lejos de vivir un mundo en el que la idea de pensar que las máquinas nacieron para servirnos va a ser algo impensable, cuando tal vez pueda ser al revés y puede que me esté yendo muy lejos.
Pues sí, grandes preguntas civilizatorias dificilísimas de contestar. Te digo otra de la parte ética. No exponer nada de inteligencia artificial directamente a un cliente antes de haber corrido muchos procesos internos. Entonces la inteligencia artificial mediada siempre por un humano, es una herramienta que usa un colaborador de la empresa para hacer mejor su trabajo, para servir a un cliente. No me ahorro la flojera de hablar con alguien y le pongo la inteligencia artificial directamente al cliente porque pueden pasar cosas. Eso puede ir mal, como dijiste, es un niño de 5 años, muy listo, pero de 5 y pueden salir este. Pueden salir las cosas mal. Entonces eso siempre está atrás hasta que lleguemos a un nivel de madurez en que estemos seguros de que éticamente ya podemos ponerlo de frente al cliente.
Vienen, decías, la revolución de conectividad a través del G y la habilitación que da el G para muchísimos nuevos negocios, mucha más conectividad IoT. ¿Qué nuevos modelos visualizas de negocio, de monetización habilitados por esta nueva tecnología?
Esa es una pregunta interesantísima. Porque gana. Mira, voy a empezar con 2 y G, que fueron muy buenos negocios para las empresas de telecomunicaciones. Se hicieron inversiones masivas en capital, muchos miles de millones de dólares, se construyeron estas redes y hubieron retornos muy interesantes. ¿Y entonces qué pasó? Que llegó G y pues todo mundo dijo perfecto, la siguiente ola vamos a hacer estas grandes inversiones. Y los retornos no se dieron. El uso sí, pero no los retornos. ¿Por qué? Porque ya existían las grandes tecnológicas. Entonces esos retornos se fueron a las empresas, lo que decimos over the top, quienes vemos desde abajo, desde la red, a las empresas de streaming, a Meta Amazon, a Netflix, a quien quieras, ahí se fueron. De ahí vienen esos márgenes, de ahí viene de la monetización de la inversión de la red en G. Porque G lo que te permitió son cosas como video. Entonces la inversión lo hizo Telco, pero los retornos se fueron esas otras empresas. Entonces ¿Qué pasa con G? ¿Que viene la crisis de qué hacemos con esto? Porque es mucho más costoso que G. Y sin embargo ya nos quemamos en la vuelta pasada porque los retornos no se dieron. Entonces la industria de telecomunicaciones está globalmente muy retada. Y es bien interesante porque por un lado, esta es la infraestructura del siglo XXI. Es la infraestructura, las redes de telecomunicaciones son la base de lo digital y la base de la tecnología y de todo lo que está transformando nuest economía, sociedades, cultura. Y por otro lado, no hay un modelo claro de retorno a la inversión de la infraestructura. Entonces muchos países, hay algunos países que por la naturaleza de su mercado, Estados Unidos, China, algunos otros pueden hacer estos despliegues y monetizarlos aunque sea apretadón. Y hay otros donde simplemente no pasa. ¿Dónde va el gasto? Por supuesto en América Latina, pero también ve dónde va en Europa. Se empiezan a retrasar muchas áreas del mundo por este motivo. Entonces hay muchas conversaciones de cómo hacerle para encontrar estos nuevos modelos de monetización. Hay cosas muy claras de nicho, por ejemplo, los grandes estadios, las experiencias de los conciertos y de los deportes. Y cómo se puede monetizar una capacidad de red brutal que te permita en presencia de otras miles y miles de personas usando la misma red, hacer streaming, tiempo real, bidireccional, etcétera. Entonces ahí hay un caso de monetización muy claro para esa infraestructura de un lugar específico. Hay otro caso de monetización en AT T, Estados Unidos se llama Turbo, por ejemplo, que es un servicio que te permite pagarlo cuando necesitas una velocidad mucho más grande que la que tienes contratado o que la que digamos que la que te da el servicio normal. Entonces, turbo por un rato, no, o turbo por un periodo. Turbo para hacer una cosa específica durante un periodo. Ahí hay monetización de la construcción de esa infraestructura que te permite esas velocidades. Pero te diría que sigue siendo muy exploratorio y por eso los ciclos de despliegue de G en lo que estamos nosotros en México, pero no se dan con la misma velocidad en todos los países porque hay que monetizar la tecnología está en cuanto a tecnología, pues podríamos cubrir en el 2025 el 100% de América Latina con redes de G en un año. Eso, digamos, no hay un reto ahí. El reto está en la monetización, como con todas las demás infraestructuras. Y te digo una última cosa de esto. Las telecomunicaciones no se ven y eso hace que los gobiernos no entiendan muy bien su dinámica, porque tú ves las carreteras físicamente y entiendes que alguien tiene que monetizar esa cosa física que construyeron. Viste ahí las grúas y viste el cemento y la gente y todo lo demás entiende, ves una presa, ves todas las demás, ves incluso la energía es mucho más visible su despliegue. Las telecomunicaciones y particularmente móviles, son muy poco visibles. Entonces no se entiende que esta es una industria de infraestructura tan costosa o más y tan dura en muchos sentidos como es la energía, como son las redes de transporte y carreteras o cualquier otra infraestructura. Y al mismo tiempo es digital y es de futuro. Somos las dos cosas.
¿Qué rol juegan las telecomunicaciones? Se habla mucho del potencial de México con el near shoring y la situación geopolítica alrededor del mundo. Se habla de la gran necesidad o el hueco energético que tal vez va a limitar este potencial que tiene México. ¿Qué rol juegan las telecomunicaciones en el desbloqueo del potencial que tiene el país hoy?
Mira, México tiene la fortaleza de ser parte de Norteamérica. Norteamérica es la región comercial más importante del mundo y más importante de la historia de la humanidad. Y esta es la frontera más cruzada de la historia de la humanidad, no solamente por personas, sino también por bienes y servicios. Y esa es una ventaja fundamental de México. Y por eso México se ha separado de América Latina en tantos sentidos. Por eso tenemos una economía distinta hoy y por eso el norte es tan distinto que el sur y es mucho más difícil desarrollar el sur que desarrollar el norte. Esta fortaleza la tenemos que aprovechar. Esta fortaleza tanto geográfica, de ser vecinos, como institucional, de contar con el T MEC, con una serie de tratamientos y de instituciones en torno a la integración de América del Norte, son una ventaja increíble. Ahora son nada más una oportunidad, pues hay que aprovecharla. ¿Y cómo se aprovecha? Necesitamos los factores reales de producción. ¿Qué es eso? OK, voy a invertir en México. ¿Por qué? Porque es el vecino. ¿Hace sentido? Me queda más cortita la cadena de suministro que irme a Asia, a Vietnam o a donde sea. Y además tengo un tratado que me da certidumbre en los términos de la inversión. Perfecto, voy a poner una planta. Llego nave industrial, se están acabando, pero bueno, todavía me la pueden poner. Ah, caray, No hay agua, no hay electricidad, probablemente no hay telecomunicaciones en el nivel que se requiere. Eso te limita. Eso nos limita como país. Entonces, construir esas infraestructuras es absolutamente fundamental para aprovechar Norteamérica, para aprovechar ser Norteamérica, el tratar la cercanía geográfica, etcétera, sirven solo en la medida en la que construyamos esas infraestructuras, porque entonces vienen esas inversiones, se generan esos empleos, hay que, por supuesto, distribuir mejor, pero eso es lo que trae bienestar y crecimiento para el país. Y telecomunicaciones es una de esas. Las plantas, la producción cada vez es más conectada. Las plantas más avanzadas están conectadas con ganas, que tiene condiciones mucho más favorables porque es mucho más preciso que el wifi y otras formas, por supuesto, que el G, que otras formas que conectarse. Y se vuelve fundamental el despliegue de redes de G para las plantas manufactureras, por ejemplo, también para el transporte, para el control con iot de los bienes que se mueven en el territorio. ¿Dónde está mi contenedor, cuando ya se abrió, cuál es la temperatura de los bienes que estoy moviendo? Todo eso tiene sensores conectados a G.
El día que nos vimos la última vez, venías en otro de tus lutos, tal vez, que acababa de desaparecer el IFT. ¿Cómo juega eso en esta visión que estás compartiendo ahora?
Bueno, acababa de pasarse, supongo que la reforma constitucional, el IFT sigue existiendo hoy y existirá al menos, entiendo que 180 días posteriores a la emisión de las leyes secundarias que todavía no se hacen. Yo creo, y lo digo con todo respeto, yo creo que todo gobierno tiene derecho, sobre todo gobiernos democráticamente electos por márgenes como el que lidera la presidenta Sheinbaum, tiene derecho a definir sus cambios institucionales, a cuestionar lo que existe, a tener una visión de futuro. Para eso se le eligió y por supuesto que tiene ese derecho. Creo también que es un error eliminar este conjunto de instituciones. El INAI ha dado transparencia y certidumbre, de hecho no suficiente. Debió de haber dado más. Lo que había que hacer es fortalecerlo, no eliminarlo. En el caso de la COFECE y del IFT pienso lo mismo y lo digo de nuevo con respeto, pero también tenemos que cada quien decir lo que pensamos, porque esto es el diálogo que construye una mejor democracia y un mejor país. Y en el caso del IFT ha sido un regulador imperfecto, sin duda. Nos hubiera gustado que fuera más decisivo en muchas de sus, de las difíciles, difíciles decisiones que tuvo que enfrentar, pero que fuera más audaz. Pero habiendo dicho eso, el mundo con el IFT, México con el IFT ha sido un México mejor que México sin el IFT. Lo de antes ya lo conocimos, ya sabemos cómo era pedir concesiones en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, previa visita a la Secretaría de Gobernanza, y sabemos la diferencia que es pedir esas concesiones a un órgano técnico independiente. Y sabemos que ese marco institucional es lo que se ve en el mundo para tomar decisiones de inversión en México. Y si bien hay gente muy valiosa que pueda ocupar las instituciones y que genere confianza en lo personal, la confianza institucional para las inversiones de largo plazo es todavía más importante. Que la confianza esté en grandes líderes y personas que pueden ocupar esas sillas. Entonces, yo creo que la eliminación del IFT sí puede poner en riesgo inversiones importantes en el sector. Y diría lo mismo de la COFES en general para la economía y de otras instituciones que han sido recientemente o eliminadas o que están cerca. Bueno, pero más allá de la infraestructura, también hay algo que quizá es más general y más importante, que es la calidad de empresarios, emprendedores, empresarias en términos también de valores. Porque vemos en México, en otros lugares del mundo, pero en México, sin duda, un sector privado donde hay gente extraordinaria, líderes de organizaciones, de empresas de emprendimiento que hacen una labor de innovación, de crecimiento, de generación de empleo. Pero también hay personas en el mundo de lo que ahora llamamos factureros, en el mundo de elevación fiscal, en el mundo de la agresión a otras personas, en el mundo de no cuidar los derechos laborales mínimos de sus colaboradores, que no hay que llamarlos empresarios y que ponen un mal nombre al sector privado, cuando es el sector privado que genera 9 de cada 10 empleos en nuestro país y es el sector privado el encargado de ser la máquina de crecimiento de nuestro país. Entonces creo que hay que acordarse que se pueden hacer negocios desde los valores y separar un poco a los malos de los buenos, porque los buenos son muchos más, pero la reputación a veces llega por los malos.
Y cuando está normalizada esta práctica pareciera. Hablábamos de cosas que podrían ser impensables, pero están tan prevalentes que nos acostumbramos. Somos la rana en la olla que se va.
Es correcto y hay que. Hay que decirlo y hay que también predicar un poco con el ejemplo, no porque seamos perfectos o perfectas, sino porque le echamos ganas desde un lugar de decencia. Y de veras el valor de la decencia a veces se empieza a desdibujar y se empiezan a aceptar socialmente cosas que quizá no debiéramos hacer para cambiar.
Un poquito la velocidad. Me gustaría hablar un poco de las filosofías que compartes, porque eres una persona como de muchos primeros principios y uno de ellos es que trabajar de sol a sol no está peleado con ser feliz. ¿Para ti qué es el balance? Ha sido una persona que dices trabajo muy duro.
Eso dije yo. Qué terrible. Mira, este he trabajado demasiado en la vida, no mucho, sino demasiado. Este lo digo así hoy. Hoy trabajo mucho. Hoy no trabajo demasiado. En algún momento sí. En algún momento incluso fue un tema de amenaza a la salud. Muy claro. Sí. Creo que en el trabajo, y es un principio de algunas religiones protestantes, por ejemplo, que en el trabajo se encuentra mucho de la felicidad en el trabajo con significado, nos da propósito, nos da motivo, nos da legado, le da significado a la vida y creo que eso es, pues creo que es bien relevante. No es lo único, pero sí es una parte. El hacer, el crear, el aprender, el esforzarse y lograr, pues son algunos de los elementos que construyen felicidad.
Y cuando has tenido una carrera tan prolífica, tan diversa y como me lo has dicho, he sido buena para todo, Ay, qué pena. No, está bien. Y a mucho orgullo lo ha sido. Ve dónde estás, cómo decides a qué dedicarle toda tu capacidad.
Mira, yo sé que suena muy arrogante. He sido buena para todo. No te lo hubiera dicho así en este al aire.
No sé en qué contexto te lo dije.
No, lo puedes dejar, lo puedes dejar. Este, Pero lo que sí te puedo decir es le he echado las mismas ganas a todo. Y sí creo que cuando hemos tenido el privilegio de la educación y le metemos suficiente esfuerzo y ya tenemos algunas herramientas que son una experiencia, una serie de contactos y redes que hemos construido visión de a dónde vamos, claro que podemos hacer bien muchas cosas muy distintas. Desde ahí te digo. Si es cierto esa frase. ¿Cómo decido dónde ponerle el tiempo? Estudio mucho mi agenda. Algo que hago es una vez a la semana me junto con mi equipo y veo la agenda para la siguiente semana y veo exactamente cuánto tiempo voy a pasar en cada cosa. Veo la relación un poco también. Todos necesitamos, somos más o menos extrovertidos o introvertidos y necesitamos un balance entre tiempo solos y tiempo acompañados, entre roles activos donde presentamos, tenemos que dar respuesta, tenemos que hablar en público y roles más pasivos donde alguien más nos cuenta algo, nos platica, etcétera. Y el balance de este tipo de actividades lo tengo bastante catalogado porque es un balance que da energía. Cuando de pronto hay tres roles públicos, de hablar en público en tres lugares en un mismo día, eso es muy agotador. Yo necesito espacios de pensar, de estar en mi oficina, de estar con menos gente, etcétera. Y lo mismo del otro lado puede ser medio deprimente. Las horas y horas. Hola. De trabajo ahí abandonado tampoco. Entonces estudio la agenda, el calendario para mí es la herramienta, una de las herramientas básicas del éxito.
¿Usas alguna aplicación en particular?
Outlook, normal. Lo otro que hago que antes no hacía y empezado a hacer y me parece buenísimo, es en la noche veo la agenda del día previo. Ajá. Porque normalmente vemos la de mañana y estamos nada más viendo futuro, futuro. Veo la de hoy, cuando ya se acabó hoy y digo, y la veo rápido, pero sí la veo desde las emociones y digo ¿Cómo me fue en esto? ¿Cómo lo hice? ¿Cómo me sentí? Porque ahí aprendemos mucho. Es como una fuente de retroalimentación bastante inmediata de decir en esta conversación no lo hice bien porque yo el mensaje que quería era este y este otro. Aquí me sentí retada por esto. Aquí sentí que esto no me lo sabía suficientemente bien o aquí me fue increíble. ¿Y por qué salió tan bien? ¿Cuál fue la clave de por qué me sentí tan bien en esto? ¿Por qué tuve un resultado tan bueno? Entonces veo la del futuro, la de la próxima semana, una vez a la semana veo la de mañana todos los días, pero ahora también veo la de hoy para hacer un poco un examen de conciencia. Y eso lo aprendí por mi hija, porque como ella le pregunto ¿Cómo te fue hoy? Me cuenta y todo eso, de repente dije lo tengo que hacer yo también.
¿Y hay acciones puntuales que tomas derivado de este análisis de conciencia de tu día? Tal vez oye, me doy cuenta que estar con esta gente No, no me da.
Por supuesto, o pedir perdón o darme cuenta que tengo que volver a tener una conversación que no fue suficientemente efectiva o estudiar algo que me doy cuenta que no sabía suficientemente.
En los próximos 12 meses, ¿Cuál es el proyecto que más te emociona?
Mira, me emociona el proyecto AT T. Te voy a decir por qué. En este momento me emocionan varios, pero este me emociona particularmente este año 2024 es el mejor año en la historia de la empresa en resultados. Estamos cerrando un gran año. Es el primer año donde realmente cerramos en un lugar donde tenemos rentabilidad operativa, donde es una empresa que ya sacó la cabeza del agua. Eso hace un año no lo podía decir y ha sido años de mucho trabajo para darle la vuelta. Y estamos cerrando en un lugar donde dejamos de perder. Y este es el momento en el que empezamos el primer año donde vamos a ganar. Y eso culturalmente para la organización es precioso para el equipo de trabajo, porque ha sido un mundo de trabajo para salir del agujero, para dar un mejor servicio pero sin perder dinero, para poder hacerlo bien con el cliente y al mismo tiempo tener un negocio que es sostenible en el tiempo porque es rentable y estamos en ese caso cambio. Entonces viene un año que nos entusiasma enormemente de poderle meter mucho más a la red, de poderle meter más a tecnología y sistemas, de invertir más en la gente, de tener nuevos proyectos de innovación y es un momento precioso en el que estar de enorme motivación.
Y en cuanto a proyectos en los que tú vas a estar directamente involucrada, ¿Alguna iniciativa en particular? ¿Dentro o fuera de la compañía?
Mira, los temas de transformación digital me entusiasman muchísimo y estamos acelerando mucho. Es una ventaja competitiva nuestra en el mercado. Creemos que estamos más avanzados que la industria y le estamos metiendo mucho. Queremos ser los de hasta adelante y volvernos un líder digital. Claro, no solamente en la industria de telecomunicaciones, sino en México. Que nos pongan en esa lista de cuáles son las cinco empresas líderes digitales en México y estemos ahí. Entonces ahí estoy muy involucrada personalmente y me entusiasma el proyecto de la red, lo mío le vamos a meter mucho más y vienen cosas muy buenas. Me entusiasma Banamex, estoy en el consejo de Banamex, de Banamex a partir de la separación de Citi. Entonces me entusiasma. Esto es público, se ha anunciado. Yo no soy vocera de Banamex, soy consejera, pero en fin, es público lo que viene para Banamex y ser parte de ese proceso, poder aportar a una organización de tal legado y nombre en México y también con tan enorme potencial, me entusiasma. Y en una industria distinta que yo no conocía y estoy encantada de aprender y de aportar. Estoy también en NEMAC, en Volaris, en otras empresas fantásticas y todo eso me entusiasma. Y me entusiasma otro año de vida también con mi esposo, con mi hija, con esta edad de los niños, lo que se transforman cada año. Entonces, la verdad es que empiezo con mis papás, con salud, con mis hermanos. Bien, empiezo un año muy contenta de lo que viene.
¿Moni, para cerrar, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, qué diría?
Que hay que vivir la vida de una manera que cuando estemos al final de la vida y veamos para atrás, estemos orgullosos y tranquilos con la forma en la que la vivimos.
Ha sido padrísimo platicar contigo, Moni. Eres una crack. Lo que estás haciendo en el sector privado y la huella que dejaste en el sector público es un ejemplo para mucha, mucha gente, hombres, mujeres, por igual. Gracias por estar aquí. ¿Dónde puede la gente contactarte, saber más de ti, de tus siguientes planes, seguirte? ¿No sé si estás más frecuente en alguna red social, que es la que prefieras?
Pues ahora creo que en LinkedIn es donde más estoy. En LinkedIn, Mónica Aspe en X, que no soy tan activa, soy fácil de encontrar ya no tan activa en redes sociales porque estoy tratando de tener controversia constructiva y no pleito.
Muy bien. ¿Algo que quieras agregar, Moni?
Nada más, te agradezco mucho el espacio. Que gustazo estar aquí.
Igualmente, Muchas gracias a ti.
Gracias.
Si te gustó el episodio, por favor compártelo con alguien utilizando WhatsApp o el link Cracks la diagonal episodios y ayúdanos así a que más gente se entere de nuestro contenido. Suscríbete en Spotify, dale suscribir en YouTube y danos una calificación de 5 estrellas en apple Podcast para que más gente nos pueda encontrar. Y recuerda que si quieres recibir todos los viernes un correo de mi parte muy breve con 5 tips, artículos, libros, gadgets, frases, cosas que encuentro en Internet que me recomiendan mis invitados o mis amigos y que creo que pueden ayudarte a tener una conversación más interesante el fin de semana, una vida más productiva, puedes hacerlo registrándote totalmente gratis en Cracks la viernes y así recibir mi correo viernes de Cracks en tu Inbox puntualmente todos los viernes. Son más de 100.000 personas las que lo reciben cada semana, así que vas a estar en muy buena compañía. Eso es todo por hoy. Yo soy Uso Traba y espero que tengas una semana de Cracks.










