Mujeres en los Juegos OLÍMPICOS | Karla SOUZA, Azul Almazán y Moni Pizani

A recorded panel discussion (YouTube) featuring Oso Trava with Karla Souza, Azul Almazán and Moni Pizani (recorded July 20, 2024). The conversation centers on mental resilience, discipline and family influence (Azul), internal mindset and social expectations for women (Karla Souza), and structural barriers to women's participation in sport in Mexico including caregiving burdens, lower investment, and violence/harassment (Moni Pizani). Panelists discuss athlete mental-health preparation for the Olympics, how external critics and sponsors affect athletes, and each speaker’s desired legacy (resilience, empowerment, gender equality).
Questions this video answers
One in three women (33%).
Chapters
Cómo superas para alguien que apenas está formando, que muchas veces, no muchas veces la gran mayoría de nosotros carecemos de fortaleza mental cuando somos niños y es normal. ¿Cómo te enfrentas a estos desafíos? ¿Cómo te aferras a esa disciplina? Por un lado es entendible que como no conocías nada mejor decías bueno así nos toca a todos, pero sigue siendo un desafío difícil física y mentalmente. ¿Cuál fue eso que te ayudó, esas tácticas, estas mentalidades, estos consejos que te ayudaron a ti a sobreponerte a estos momentos difíciles?
Primero mi familia, mi familia era disciplinada, mi familia tenía orden en cada aspecto de su vida y eso pues yo lo asimilé desde muy temprana edad, pero también era ese deseo que yo creo que está en una persona. Hay quienes nacen con con el gusto para la competencia, como lo platicábamos, hay quienes nacen con ese que cuando compites, cuando empiezan los retos, lo disfrutas, lo amas y es lo que no te deja dormir en la noche y hay quienes realmente sufren con esos sentimientos, el dolor físico, el reto físico duele tanto y hay quienes detestan esa sensación. El hecho de que yo amaneciera dolorida era algo que a mí me encantaba porque yo decía se me va a hacer más grandote, entonces yo veía esas diferencias de muy temprana edad que muchas personas sufrían y yo lo amaba. Entonces ahí yo creo que es algo que también es genético, también es aprendido, pero también es reforzado por una familia que te lo ayuda a mantener y a cultivar.
Carla, me gustaría trazar algunos paralelismos con tu propia carrera, porque ciertamente tú también te enfrentaste a un entorno que tal vez no apoyaba lo que tú querías hacer. ¿Alguna vez en tu carrera como artista incipiente creíste que no importara todo lo que tú te esforzaras, simplemente el mundo estaba en tu contra, todo estaba conspirando para que no lograras lo que tú querías lograr?
Creo que de alguna manera a veces siento que lo que más, el reto más grande era mi propia mente, no el entorno en el que yo estaba, era la forma en la que yo misma creía que no podía por la sociedad que nos dice, Porque como veo que de alguna manera subconscientemente la mujer es tratada en cierto ámbito, si eres más, pues calladita te ves más bonita, entre más chiquita eres mejor, no tengas ambición no puedes llegar muy lejos, a ti te toca solo este lugar. Entonces, de alguna manera creo que para mí lo que. Lo que ha crecido y lo que me ha permitido crecer es cambiar esa mentalidad y afrontar esos retos que existen y seguirán existiendo siempre, pero de una manera interior y con una transformación interior. Porque a veces no podemos cambiar el entorno en el que estamos.
Suena muy fácil, nada más cambia tu manera de pensar. Nosotros somos nuestros críticos más grandes, los más duros, los más severos. ¿Cómo logras ese cambio de mentalidad cuando el exterior probablemente te está reforzando ese sentimiento, esa creencia limitante?
Sí, pues escuchar tus podcast.
Luego te paso la lana.
Exacto, exacto. No, pero creo que la inspiración en la inspiración. Mi papá me contaba historias y yo creo que como decía su las familias dónde estamos puestos y la gente que nos rodea es a veces la pieza clave para que nos levantemos en la mañana y le echemos esas ganas que es esas. Esas gotitas de pensamientos que nos están metiendo las personas o las cosas que estamos escuchando, los podcast o lo que sea. Y para mí es muy importante si yo de repente veo que estoy bajoneada, no tengo esa motivación, no tengo esa inspiración, o sea, de verdad, no lo digo de broma, escuchar cosas que nos motiven a decir a ver si esta persona lo pudo hacer. Escuchar Azul hablar de su carrera, de los momentos en los que ella, digamos, no pagó violencia con violencia, sino que lo transformó de alguna otra manera. Son cosas que a mí me inspiran. Entonces de alguna manera para mí el escuchar estas historias son las cosas que me ayudan yo tomar las riendas de mi propia situación y cambiarla.
Azul, estamos a escasas semanas de los Juegos Olímpicos, algo con lo que tú estás muy familiarizada. Este momento lo estamos viendo aquí en Sports Summit, como que trae el reflector a los atletas. Los torneos internacionales ponen mucha atención en algo que por cuatro años es olvidado y está en un rincón oscuro, que es el entrenamiento. Y aquí se enfocan en los resultados. Hay presión, hay expectativas. ¿Cómo la manejas desde el punto de vista del atleta?
Es la pregunta del millón de dólares. Eso quisiera tener todos los países, saber cómo manejar esa presión, sobre todo cuando tenemos un atleta que tiene posibilidades de medalla. Aquí se decía, tienes. Antes se pensaba que es lo que estaba yo observando que se decía tienes que colgar la medalla desde antes para que te puedas acostumbrar a su peso y a su responsabilidad y que deje de asustarte y que puedas llegar a la competencia y lograrlo sin que te esté pesando esa presión. Yo pensaba eso y yo es que eso me faltó. Por eso yo no logré ese segundo lugar que veníamos por la medalla, porque me la colgué poquito antes. Debí de haberme colgado antes. Pero en Inglaterra yo tengo una entrenadora que se llama Jane Figuerido, que es la entrenadora de Tom Daly, que es el que hacía chambritas en Tokio. Esa entrenadora es una fabricante de medallas olímpicas. Y lo que sucedió en los Juegos Olímpicos, no de Tokio, sino en los pasados, es que sus alumnos estaban por ganar la medalla de oro. Ellos estaban pronosticados para llevarse todas las medallas de oro en los hombres, más que los chinos. Y se colgaron la medalla desde un año antes, preparando psicología, todo el entorno preparándose, acostumbrándose, sabiendo y entrenando. Con ese enfoque llegaron los Juegos Olímpicos. Ni siquiera pasaron a las finales. ¿Qué pasó? Estaba muy cómodo y no sucedió. Me faltó ese jugo, ese jugo que necesitas. Entonces decí bueno, entonces hay un error. ¿Dónde está ese balance entre creértela antes o ya de repente acostumbrarte a que si eres muy bueno? Porque hasta los chinos en mi deporte se han caído del trampolín y no han pasado a finales. Entonces lo que se hace es buscar de todas esas experiencias y estar abierto, investigar. Estamos investigando qué están haciendo los mejores del mundo. Y lo principal es estar sereno, siempre buscar una salud mental del atleta. Y es lo que ha pasado. Cuando tenemos atletas que tienen salud mental, que su entorno es seguro, que su entorno es sano y que se pueden enfocar únicamente a lo que tienen que hacer, sin preocuparse por el dinero, por la presión de la medalla, por los patrocinadores, por cualquier cosa, y no están sufriendo en sus hogares, en sus familias, y podemos fisiológicamente controlar su estrés, porque eso también es genético. Hay quienes se estresan fisiológicamente y hay quienes estresan mentalmente. Cuando se logra controlar eso y mantenerlos en un entorno seguro, y ellos tienen una paz en su corazón y su vida atrás está resuelta, tienen mejores resultados. Ya sé que es imposible de pensar, pero se ha logrado y se ha.
Demostrado me gustaría hacer doble clic ahí, porque estás tocando creo que un punto medular en la situación deportiva, sobre todo de México, porque una cosa es lo que hace el atleta con su disciplina, con su preparación psicológica, la mente, otra cosa es lo que puede hacer la familia e incluso vamos a poner en esa misma cubeta patrocinadores, el comité y los sponsors, resolverle la vida al atleta. Creo que pocos tienen la vida resuelta, pero después estamos toda la bola de críticos de sillón que cómo hubiera metido al otro y que sabemos todo y nunca vimos 4 años, 12 meses de entrenamiento brutal y de sufrimiento y dedicación, pero hoy tenemos la solución de lo que debieron haber hecho y es una voz tan fuerte de callar que tal vez esa presión hace que todo lo demás pase a segundo plano. ¿Cómo manejas eso? ¿Qué opinas de todo el público y su sentimiento de que se las deben?
Un atleta siempre sabe que eso va a existir siempre, porque no van a estar atrás de ti todo el tiempo, los Juegos Olímpicos y todos los eventos fuertes, es la pasión, la inyección de la gente que quiere ver siempre a México ganar, pero no podemos hacer entender a todas las personas, se van a sentar, pero no van a ver algo muy bueno, entiendan que se lastimó la semana pasada, ellos quieren ver a su México y están asumiendo que las autoridades encargadas del deporte o que todo el equipo deportivo está haciendo ese trabajo que es preparar al deportista por todos esos cuatro años que no se ven. ¿Estamos asumiendo que cada quien está haciendo su trabajo en su trinchera, como debe de ser, para qué? Para que el día que se presenten ante todo México, que ni los conocí a veces, hagan un buen trabajo. Entonces no debemos de cambiar la mentalidad de la gente que quiere esperar los mejores resultados. Tenemos que asegurarnos que todas las personas en el puesto que tienen, en sus federaciones, en sus asociaciones, estén haciendo lo que tienen que hacer para que esto funcione, porque así debería de ser. Si cada quien hace lo que tiene que hacer, esos cuatro años van funcionando y el atleta va llevando sus procesos como debe de ser, se lastima, tiene sus procesos, su rehabilitación correcta en tiempos correctos, pero si todo está descompuesto o a lo mejor solamente funciona en ciertas áreas y no hay sinergia porque hay muchos intereses, cuando el deportista necesite ir circulando por las diferentes entidades, va a haber unas que no van a existir o que van a estar en controversia con la otra y ya no fluye esa preparación, pero el público no tiene la culpa, no tenemos que decir al público que deje de esperar mucho, al contrario, es nuestra exigencia, debemos entregar eso.
Karla, tú no eres extraña a las expectativas externas, Creo que en las carreras alternativas, los que no nos mandan a ser ingenieros, como nos dijo nuestra mamá cuando teníamos 11 años, a veces es difícil esta danza entre cumplir las expectativas de la sociedad, de nuestras familias, incluso de nuestra religión y perseguir nuestros sueños. Tú como artista te enfrentaste a eso, te costó una relación incluso ¿Cómo bailas este baile?
Ay, ay, ay. Bueno, primero gracias Azul por justificar nuestra pasión, como dijiste, como de los de sillón, somos espectadores de sillón, coaches de.
Sillón, expertos de sillón, ¿No?
Y creo que tiene toda la razón Azul, de alguna manera cuando yo me presento a trabajar hay una expectativa de que yo llegue preparada al trabajo y no va a funcionar o no sirve de nada que yo llegue con 30.000 excusas de que pues no dormí toda la noche porque mi hija de tres meses se le está saliendo el diente y entonces mi otro hijo está enfermo y a nadie le importa en realidad. Entonces yo llego a trabajar y tengo que hacer bien mi trabajo y de alguna manera eso es una disciplina que aprendí como gimnasta de niña, esta disciplina de aunque estás agotada, aunque estás cansadísima, tienes que presentarte de alguna manera. Ahora también como Azul mencionaba, uno quizás no se da cuenta de todos, todas las cargas que uno está llevando, aún más como mujer, todos los cuidados en casa que son digamos, invisibles, que uno llega a trabajar y las mujeres cargan con el 90 % de toda la gestión del hogar y entonces dices bueno hay una equidad, hay una paridad de ya tienes el trabajo que querías y ya hay 50% de las mujeres o de las atletas que están yendo a las olimpiadas, pero las atletas mujeres quizás están teniendo que gestionar y llevar todo un cargo y una expectativa de ser madres, de ser la que está cuidando a la tía, al abuelo, la que tiene que ver por toda una familia. Entonces creo que ahí tiene que haber también una visibilidad y un compromiso privado, público de la sociedad de compartir esa carga para que no se sean solo las mujeres las que cargan con estas expectativas que tenemos por el estereotipo de lo que es y de lo que debe de llevar la mujer. No te contesté a tu pregunta para nada.
¿Verdad? No, pero estuvo padrísimo todo lo que respondaste. ¿Cómo le haces tú.
Para? Sí, qué me dijiste de una relación que.
Qué la.
Expectativa. OK, es que tenía un novio del. Novio del. OK. Tenía un novio que quería que yo dejara la actuación. ¿De eso hablas? Si, estaba yo muy enamorada, pero el novio y la familia no querían que yo, o sea, salió después de un año de andar con él que como que, pues que no les latía que yo fuera actriz, como que yo podía hacer, me dieron así como todo un abanico de cosas que yo podía hacer, pero actuación no. Y yo estaba muy enamorada y todo, pero no se, me empezó a quemar la. Se me salían las lágrimas, me quemaba así la cara mis lágrimas del. Pues como del coraje de que no aceptaran mi sueño. Y creo que todos tenemos ese sueño, todos tenemos esa pasión que siento que se nos es dada desde que nacemos y cada quien tiene esa pasión que dices no puedo no, no hacer esto y que traten de moldearte para que no seas eso, o que traten de callarte o que traten de, no sé, llevarte por otro lado. Ahí sí mi personalidad no lo.
Permitió.
Y esa era mi siguiente pregunta. ¿Te sigues acordando de ellos? Te paras en un escenario, recibes un premio, sacas el póster de tu nueva película y dices, o sea, digo.
Ahí de hecho hablo en el texto que dije, dije bueno, si tú, si tu motivación es que tu novio se arrepienta de haberte cortado y no lo voy a. Digo, no lo voy a. Digo, a veces sí digo, ¿Y qué pensará ahora? ¿Porque él juraba que yo no iba a poder ser madre y ser actriz y ahora que ya tuve mi tercer bebé es como qué pasó? Soy actriz y soy madre y también puedo ser miles de otras cosas. Entonces no sé, no sé, sería bonito a ver qué.
Pensarán. Moni, estabas hablando hace un momento de el razonamiento, de la meta, de lo importante que es que la difusión del deporte se haga y que obviamente haya mucha más participación. ¿Qué resultados han visto? Porque no sólo en lo que hablamos de las olimpiadas y la participación, sino cuál es el efecto de segundo orden en una sociedad que tal vez no es atlética, pero que a través del deporte puede ver el cambio que.
Necesitamos. Bueno, yo voy a hacer un poco lo que hizo Carla y me voy a desviar un poco de la pregunta porque Karla puso un punto que es muy importante y ahí yo quiero mencionar, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo acá en México, vamos a hablar particularmente de México, solamente una de cada tres mujeres se puede incorporar al deporte, una de cada tres, o sea, el 33% de las mujeres son las que se pueden incorporar al deporte, en comparación con los hombres que cerca del 50% lo hacen. ¿Y por qué lo hacen? Tú mencionaste uno de los puntos clave, por los temas de cuidado, o sea, las mujeres nos han asignado la responsabilidad del cuidado y de la atención de la familia, de las personas enfermas, de las personas con discapacidad, de los ancianos y eso por supuesto limita en el deporte y en otras áreas también nuestra participación. Hay otro tema también, o sea, para las mujeres, de acuerdo con estudios que hemos hecho, se invierte menos, se les da menos posibilidades para que se puedan incorporar plenamente en el deporte. Y por otra parte, el tema también de que existe violencia, violencia física, sexual, acoso en muchos espacios, incluyendo el espacio del deporte. Entonces, si tú me dices cuáles son los efectos, la primera cosa que tenemos que hacer es revertir esos datos, ¿Verdad? Para poder lograr que se incorporen todas las mujeres que se quieren incorporar, porque hay muchas mujeres que quisieran ser deportistas, pero lamentablemente por su origen étnico, sociocultural, religioso, por razones económicas o por los estereotipos no lo pueden hacer. Entonces es un cambio que tenemos que hacer muy grande para lograr esa plena incorporación de las mujeres en el deporte y eso es lo que tenemos que trabajar, tenemos que trabajar todas y todos para lograr eso y eso es lo que nosotros impulsamos. Nosotros impulsamos el empoderamiento de las niñas en el deporte, porque vemos que esa es una forma de que se desarrollen más maduras, con más seguridad, que logren realmente las metas que se proponen, así como lo han logrado ellas, que son excepciones, ellas son dos personas excepcionales, o sea, ustedes son excepciones porque no, la mayoría de las mujeres no logran. ¿Tú lo estabas contando antes, o sea, tenías un novio que quería, que a lo mejor si tú no hubieras sido tan segura, si no hubieras tenido un apoyo, una red de apoyo sólida, a lo mejor desistes y te hubieras casado con ese novio, a lo mejor fueras la persona más infeliz del mundo, porque? Porque no lograste lo que tú querías. Entonces ellas realmente han demostrado tener una personalidad fuerte, han tenido apoyo, han logrado desarrollarse plenamente en lo que ellas han querido. Entonces yo creo que son un ejemplo para otras mujeres también y por eso son tan amigas y aliadas.
Nuestras. Bueno, a eso quiero llegar y con eso creo que vale la pena cerrar porque las tres son mujeres de mucho impacto, con proyectos profesionales sumamente exitosos, cada una en sus áreas. Y ahora quiero que dejemos eso a un lado y que toquen justo lo que estás mencionando. Tú hablabas de genética, tú hablabas de tal vez conectar con tu dolor. Quiero que pensemos en legado, cada una de ustedes. ¿Cuál es el legado que quieren dejar en este mundo? Si quieres empezamos por ti Carla. Toca.
Fácil. Es que yo no entiendo muy bien lo que es un legado. A ver, explíquenme. ¿Es como de qué quieres que se acuerden de ti? ¿Es eso? Qué difícil.
Eso. ¿Pues no sé si quieres que.
Se acuerden de ti, pero qué quieres dejar en el.
Mundo? ¿Qué quieres dejar en el mundo? Dicen deja el lugar mejor del que lo encontraste. ¿Cómo se ve ese.
Mejor? Sí, sí, que lo dejé todo, digo que lo di todo, que lo dejé todo, que dentro de las capacidades y de los talentos que se me dio, que los sembré y que ayudé al.
Prójimo. Azul A mí me gusta mucho la palabra resiliencia, que no es resistencia, no quiere decir que seas fuerte o que no te caigas mil veces en el mismo agujero, sino resiliencia, regresar a tu forma original, la que tú decidiste que es tu ser original. Entonces yo quiero dejar ese término bien plantado en todas las personas que yo atiendo, a mis alumnos, a mis estudiantes y a las personas que me rodean. Hay que ser resiliente. Escoge cuál es tu yo original, el que te hace plenamente feliz, con el que te sientes fuerte, que te sientes alegre y completo. Y cada que te rompas, cada cada que te deshagan, que puede ser mil veces que busques la manera de regresar a ese que tengas muy claro cuál es tu forma original y siendo así puedes vivir una vida plena a pesar de las dificultades, a pesar de los abusos, a pesar de cualquier cosa. Se vale ser frágil, se vale llorar, se vale que te pisen y te rompan pero constrúyete a lo que te hace feliz cada.
Vez. Gracias.
Azul. Moni, yo lo que quisiera.
Dejar.
Que es el mismo legado que el de ONU Mujeres, ¿Verdad? Porque para mí trabajar en ONU Mujeres es una pasión más que un trabajo. Y el legado que nosotros quisiéramos dejar es un mundo de iguales, donde todas las personas y independientemente de su sexo, género, condición social, económica, tenga las mismas oportunidades de desarrollarse y de disfrutar plenamente de todos sus derechos.
Humanos. Pues sumamente inspiradoras las tres su trayectoria. A mí me gusta la idea de que la filosofía no se platica. Ustedes son muy buenas platicando aquí, pero la filosofía no se platica, la filosofía se actúa, y ustedes tres son un claro ejemplo de eso. Les quiero agradecer a las tres. Un aplauso, por favor, para Carla, para Zul y para Moni. Y mucho éxito este.
Año. Gracias. A ver, Uri, por favor, un hombre para acá. No nos pongamos los dos.
Hombres. Gracias. Gracias. Agarré ahí medio de bajada, perdón, pero así, mira, ya vas calentando para.
París. Ah.
OK. Qué.
Bueno. ¿Oye, ahorita, bueno, no sé con quién valga la pena, nada más para ponernos de acuerdo de qué quieres hablar, de qué no quieres hablar en París? Ves que te voy a entrevistar en París para que esté buena la paz, la plática, pero no quiero ponerte incómoda de ningún.










