Nada está Escrito | OSO TRAVA y ANA VICTORIA #042.

This is a Spanish-language interview episode (Cracks Podcast crossover on Más Cabrona que Bonita) in which Ana Victoria García interviews Oso Trava about his life and career. The conversation covers Oso’s background (engineering at Ibero, MBA at Stanford), early finance work (Goldman Sachs, UBS), entrepreneurial ventures (co-founder of Lo Mío Es Tuyo / Cash Converters and InstaFit Gym), notable failures and exits, mindset shifts (gratitude, coaching, letting go of external validation), personal turning points (near-eye injury, moving from New York back to Mexico), family and fatherhood, and experiential practices (Tony Robbins, Burning Man, guided LSD session). The tone mixes candid personal anecdotes, practical founder lessons, and reflective/philosophical insights.
Questions this video answers
Universidad Iberoamericana (Ibero)
Stanford (MBA)
Goldman Sachs and UBS
Lo Mío Es Tuyo (later Cash Converters) and InstaFit Gym
Cracks Podcast crossover on Más Cabrona que Bonita — episode titled 'Nada está Escrito | OSO TRAVA y ANA VICTORIA #042'
Chapters
No es tengo que tener, no es tengo que ser, no es tengo que hacer. Es gracias por todo esto a lo que tengo acceso. Y si tengo ese acceso es porque algo debo de estar aportando a la gente que me lo brinda. Y entonces si te pones a pensar, OK, nadie da las cosas de gratis. ¿Que estoy dando yo para merecerme esto? Y en ese momento te das cuenta que está bien recibir. Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo un episodio diferente. Cuando empecé Cracks hace casi un año, me fui de lleno y arrancamos con tres invitados, así que eso significó que no hubo episodio cero o un episodio en el que me presentaba yo y explicaba de qué se trataba Cracks y cuál era mi objetivo. La verdad es que no creí que me fuera escuchar mucha gente que no me conociera, así que presentarme me parecía que sobraba un poco. Pero bueno, ahora con más de 40 episodios y cientos de miles de reproducciones, ya hay quienes quieren saber un poquito más de mí de lo que me mueve, así que le pedí de favor a mi amiga y crack Ana Victoria García que me entrevistara. Y lo que sigue es un episodio que grabamos para su podcast que se llama Más Cabrona que Bonita, en el que el invitado es nada más y nada menos que yo. Vic y yo hoy hablamos de mi carrera emprendedora, mi manera de enfrentar el fracaso, de los cambios más radicales que he tenido en mi vida y de las cosas que más me motivan cada día. No me guardé mucho, así que sin pena, espero que disfrutes de este episodio especial de Cracks Podcast en Más Cabrona qué Bonita.
A Oso le gusta transformarse. Siempre inquieto, impaciente e incómodo. Incómodo ante un sistema, ante creencias impuestas y a estructuras demasiado rígidas. Intenso, curioso y muy preguntón. Oso colecciona personajes, libros y experiencias para aprender, siempre aprender y no quedarse con la duda de nada. Esto es Más Cabrona que Bonita. Reciente enemigo del status quo, Oso se ha cuestionado lo que hace y por qué lo hace, llevándolo a reinventarse por completo. Emprendedor, inversionista, amigo, papá, esposo, hijo de cumpleaños, olvidado por venir a este mundo el 25 de diciembre con una nobleza notable y corazón generoso y alguien de quien su historia sin duda vale la pena contar. Oso Traba, Bienvenido a tu show.
Oye, vi que hasta se me puso la piel chinita aquí.
Con la intro.
Con la intro. Intenso.
Eres eso. Intenso.
Intensísimo.
Intensísimo. Lo subrayamos. Oye, pues bienvenido a tu show. Gracias por invitarme a que juntos revelemos tu historia.
No, increíble que me ayudes. Esto es algo que la verdad me habían pedido y yo no soy de los que me gusta ponerme aquí en modo monólogo. Pues no, no solo eso, sino que ponerme yo enfrente de la cámara y yo ser el centro de atención. Lo que más me ha gustado del podcast es. Yo nada más pregunto. Pero bueno, hoy me toca a mí y nadie mejor que tú para ayudarme con esto.
Muchas gracias. Pues con un reto grande de entrevistar al entrevistador, pero feliz de tomarlo. Así que bueno, estudiaste ingeniería industrial en la Ibero, hiciste un MBA en Stanford e iniciaste tu carrera en el mundo financiero. Viviste en Nueva York, trabajaste en Goldman Sachs, en UBS. Co fundaste lo mío es tuyo. Una empresa de empeño. Te convertiste en emprendedor. Endeavor. Fundaste InstaFit Gym, que es una de rutinas de ejercicio y eres creador de cracks, podcast.
Todo eso.
Eso. Entonces me gustaría comenzar con unas preguntas rápidas para que aflojes el cuerpo porque te noto un poco nerviosa.
Esas son las que más tenso me ponen.
Empecemos. ¿Cuál es el mayor prejuicio que has sentido que la gente tiene sobre ti?
Híjole, yo creo que la gente cree.
Que soy un mamón, algo de Oso. Que poca gente sepa.
Que fui el chico Danonino, que soy el enano de un comercial de los 90s. De Danonino o de 2000.
¿Qué te hace reír?
Me encanta el humor negro, me encanta el sarcasmo y me encanta. Me encantan los chistes tontos.
¿Cuál es tu secret sauce para tener buena actitud en la vida?
Uff, si te la digo la tendría que saber primero. Creo que la buena actitud no siempre está ahí. Yo creo que soy de esas personas que ha sufrido mucho por tener mala actitud. Y ese es el cambio, yo creo que más grande que experimentado en los últimos dos años, meses. Este cambiar un poquito esa actitud creo que hace que la vida cambie y entonces cuando cambia tu propia actitud, tu entorno cambia y se hace mejor. Entonces como un círculo que puede ser vicioso o virtuoso y por mucho tiempo fue vicioso.
Si fueras un producto, qué diría tu EMPAQUE.
Manejese con precaución.
¿En qué crees?
En el karma.
El peor defecto del ser humano.
La arrogancia.
¿Tu mayor decepción?
¿Mi mayor decepción? Mi mayor decepción fue. Todas esas veces que me sentí menos.
¿Cómo pasaría su último día en este mundo?
Lo pasaría. Ojalá y todavía pueda. Es que ando con mis hijos y mi esposa.
¿Algún ritual, maña, algo que te distinga, que tengas al?
La gente dice que me meto en una burbuja y que puedo estar como que viendo al infinito y no saben si los estoy oyendo o no. Me pongo mis audífonos aunque no haya música y como que me aíslo, entró en un medio trance. Oso en dos palabras, intenso y soñador.
¿Cómo te gustaría ser recordado y por quién?
¿Creo que me gustaría ser recordado como alguien bueno, alguien honesto, pero no en la palabra honesto, de ahí es un cuate honesto que no te roba, o sea, si, obviamente quiero, más bien no quiero que se acuerden de mí como alguien que lo roba, no? Pero quiero que como alguien transparente y como alguien divertido, alguien que estaba ahí listo para ayudar. ¿Y por quién? Pues lo primero serían mis hijos, es ahora sí que mi inspiración y mi motor y mi motivación número uno y de ahí pues ojalá y toda la gente que toque.
Buenísimo. Pues vamos a tu inicio. ¿Cómo era oso de niño? ¿En qué soñaba?
La verdad es que digo que me acuerdo de relativamente pocas cosas de cuando era niño, pero creo que era un niño bastante, bastante inquieto. Era bastante ocurrente, pero como que con mucho drive. Me acuerdo que era inventivo, me la pasaba jugando e inventando juegos. Hay un juego, mi mamá tejía y entonces ponía. Tenía millones de estambres por toda la casa, o sea en los closets y demás, y yo tenía literas en mi cuarto y entonces amarraba hilos por todos los cuartos y después agarraba como que figuritas de acción, Spider Man o lo que sea y les ponía clips y entonces andaba echándolos como por tirolesas por toda la casa. Y mi mamá me acuerdo que un día a raíz de ese juego me dijo tú vas a ser ingeniero y es una de esas cosas que se me quedó grabada y que eventualmente tal vez hasta me hizo Inception y me hizo seguir un camino que terminé cumpliendo.
Casi pierdes un ojo en tus 20.
Ándale.
Sé que fue un momento impactante para ti. ¿Qué pasó por tu cabeza en ese momento? Hice mi research, papá.
Muy bien. Pues fue un borrachazo.
Pero acabaste hospital. Cuéntame qué pasó por tu historia.
Durísima, porque aparte en ese entonces era como, tenía como diecisiete, dieciocho años, iba supongo que en secundaria o en prepa y íbamos muchísimo a Valle de Bravo y en Valle de Bravo en La Pachanga, claro, era como tierra sin ley, entonces íbamos y nos poníamos unas trancas, pero de si te contara la de historias que salieron de borracheras de La Pachanga, pero esta noche fue una noche rara porque había unas sedecanes de algún whisky o algo así y pues yo para pronto dije la voy a caer a las sedecanes. Y en La Pachanga hacíamos muchas estupideces, o sea, desde luchas libres hasta acabar bañados en lo que tú quisieras. Y entonces estaban las edecanes ahí como que subidas en una, en una rampita que había lo que sea, y abajo de ellas había una mesa y en la mesa, ya sabes, las mesas de la Pachanga, unos sillones ahí asquerosos y en la mesa había una bola de botellas y ponen Surfing USA y dije con esta las agarro y entonces quito todos los vasos y las botellas de la mesa, las pongo en el piso y me acuesto como si fuera una plancha y me pongo a remar y a la hora de que me pesco de la esquina y me voy a parar, porque yo sumamente coordinado creía en ese momento que iba a poder literal surfear, la mesa se inclina y yo quedo como periquito agarrado de la orilla de las piernas y me voy de pura cara contra los vasos que estaban en el piso y me clavo un vaso justo alrededor del ojo y este, y bueno, bañado en sangre. Yo traía una t shirt que aparte había comprado en un tianguis, era, o sea, nuestro, nuestro rollo era ir lo más fachosos, lo más mugrosos, lo más, o sea, era deleznable nuestro estado en La Pachanga. Y mi t shirt decía Mr. Nachas Acapulco y era unas nalgas echándose un pedo soplando un pastel, sabes, o sea, entonces yo estoy ahí ahogado, bañado en sangre, con la cara desfigurada y bueno, pues me llevan al hospital que es la Cruz Roja en Valle Bravo y este, y yo pues en mi estado en el que estaba, tampoco como que estaba sufriendo, obviamente estamos echando relajo, mis amigos entraban, veían que se me veía el cráneo por la frente, este, que tenía todo el cachete o abajo del ojo, pues todo abierto, y a mí entre las cubas que traía y las inyecciones de dolaco, no sé qué me hayan metido, pues estaba yo de un muy buen humor. Siempre he sido un borracho buena onda. Exacto. Y entonces cotorreando a la enfermera y a la doctora, me cosieron, me lo enseñaron, dije no, no quedó tan bien, échale más ganas, doctor, me descosieron, me volvieron a coser y así quedé. Bueno, todavía la historia que siguió de esa noche, llegamos a casa de mi amigo, nos está esperando su papá, se armó todo un relajo y yo tuerto, este, total que estuve con la frente paralizada seis meses sin poderla mover, este, un ojo jalado y ese entonces yo de lo que hacía lana era como te digo, de ser el niño Danonino, o sea, yo hacía comerciales y lo que sea, se te acababa, yo no sabía hacer nada, todavía no chambeaba, obviamente mis papás a mí nunca me pagaron la escuela y les estoy sumamente agradecidos, pero yo toda mi adolescencia me lo pagué yo, entonces pues si era como que, ¿Y ahora qué sigue? No, o sea, nunca pensé en ser artista, pero en ese momento sí era mi manera de pagar las cubas en la pachanga.
Claro. ¿Viviste en Nueva York cuando cayó la crisis financiera?
Cuando cayó la crisis y cuando cayó el avión que el otro día estaba viendo la película de Tom Hanks y en ese entonces vivía yo en Nueva York. Órale, no, el avión de las Torres Gemelas, el que aterrizó en el Hudson.
Oye, y justo estabas, no sé, en Goldman Sachs.
Estuve en Goldman Sachs en 2007, partí el verano entre Miami y Nueva York y después ya cuando viví full time en Nueva York, fue un momento en.
El que empezaron a sonar los teléfonos y cada llamada era un despido.
Sí.
¿Qué pasó por tu mente diciendo yo soy el siguiente? ¿Qué, o sea, qué estaba sintiendo qué pasó?
Eso está bien interesante, porque es otra historia muy chistosa. Yo llevaba pues ya casi un año en este banco y definitivamente, bueno, yo había llegado a Nueva York porque era mi objetivo de toda la vida, o sea yo toda la vida había soñado con vivir en Nueva York, trabajar en Wall Street, tener una chamba respetable, una perspectiva de ingresos muy buena y cuando llegué y lo hice, lo dié, lo dié, trabajaba para un señor ya más grande, creo que era ecuatoriano peruano, que no me dejaba hacer nada, justo era la crisis financiera y entonces menos podíamos hacer nada, a UBS le estaba yendo muy mal, todos los días periódicazos, entonces mi trabajo terminaba siendo venir a México e ir a países a juntas con gente a la que le manejábamos dinero y que hacía cosas extraordinarias y yo nada más sentarme ahí a oír sus historias y hacer medio que su chalán y eso a mí me llenaba de frustración que yo quería estar del otro lado de la mesa. Y entonces cuando llega la crisis y se empiezan a correr rumores de que van a despedir a no sé si 8.000 personas en un día de UBS, yo como que fui a hablar con mi jefe y dije oye, si van, van a correr a la gente, yo me quiero ir y dije si voy a renunciar en un mes mejor que me corran y me llevo una lana porque los gringos te corren bien. Y el día pasó y empezaron a sonar los teléfonos y se empieza a ir la gente y como que ya se empezó, pasó el pico y ya parecía que todos los despidos habían terminado y yo seguía ahí.
Y tú querías la llamada.
Yo quería la llamada y en eso suena el teléfono, lo contesto que parece Recursos Humanos, me paro y empiezo a bailar y la gente se me queda viendo como que este güey ya, ya se nos fue, o sea se le está notando. Y llegué con Recursos Humanos a la sala de juntas y ellos como que diciéndome que si estaba bien, que si estaba necesitaba un doctor y estaba teniendo un nervos breakdo y yo nada más quería negociar mis Everest y decir vámonos a chupar ahorita en la tarde y listo. Entonces sí, la verdad pensé que no me tocaba y me tocó y gracias a eso pude regresar a México con una mano adelante, otra atrás, sin novia, sin coches, sin casa, sin trabajo, mucha maestría y mi cheque de severa de UBS y con eso fue lo que invertí para empezar lo mi estudio, que.
Ahorita vamos a ir para allá. Eres temperamental, ¿Qué bueno y malo te ha traído ser así?
Es difícil ponerle etiquetas si es bueno o malo. Creo que soy intenso, soy temperamental en el sentido de soy muy apasionado y creo que por muchos años, y te estoy hablando de 39 o casi 40, no fui muy consciente, entonces era muy reactivo, muy impulsivo, si eso es a lo que te refieres con ser temperamental. Siempre he sido muy apasionado por lo bueno y por lo malo, pero creo que puede ser apasionado sin ser impulsivo y eso creo que es lo que he aprendido a modular últimamente. Sigo sintiendo esos impulsos, pero tal vez ahora me tomo unos segunditos para antes de actuar, no siempre, y eso es una chamba que tienes que estar practicando cosas buenas. Creo que ser impulsivo pues me ha llevado a la acción y soy alguien que si algo me define es que don a mí, yo soy alguien que si no solo platico las cosas, sí creo que hay que hacerlas y creo que tomar acción es la única manera de quejarte, o sea, si te vas a quejar y no hacer nada, mejor cállate. Pero también ha traído muchas cosas malas, muchos desacuerdos, muchos resentimientos, prejuicios, porque la gente, yo reacciono y reacciono de una manera tal vez muy violenta, con un comentario tal vez no muy bien pensado, tal vez el contenido es bueno, el delivery es malo y eso ha generado que mucha gente se sienta agredida, que se sienta alejada por mí o rechazada y eso al final del día pues tiene impactos muy negativos en una cultura de la compañía y en cómo todo un equipo se puede alinear hacia un fin común. Entonces yo creo que esa es de las cosas más difíciles, inclusive a nivel personal uno es, hay gente que dice, no, así soy yo y si me quiere mi esposa, si me quiere mi novia como soy, pues es que así debe ser. Yo no creo eso, yo creo que hay que hacer compromisos de ambos lados y no solo por darle gusto a la demás gente, sino porque tú vas a ser más feliz.
Vamos a Oso como emprendedor, que además fue la etapa en donde te conocí.
Que hace como 10 años nos conocimos, yo que en 2010, entonces casi 10.
Años, 25 y 30, éramos unos niños, este emprendedor ambicioso, con visión agresiva de conquistar y arrasar post maestría, Stanford, venías infladito, eso es cañón porque justo llegué.
A Nueva York y yo llegaba con mis ínfulas de NBA y me daba órdenes un güey que acababa de salir de college pero llevaba un año y medio haciendo la chamba a la que yo había llegado, que tenía 22 años y yo no podía entender qué estaba pasando, a mí me habían educado que iba a cambiar el MUNDO.
Claro, claro. ¿Dónde está mi escritorio?
¿Dónde Está mi ejército de Minions? ¿Dónde ESTÁ la gente que abre la boca y se maravilla?
Pues así llegaste cuando estabas en el proceso de Endeavor, no te preocupes. Y con este lindo proyecto que era lo mío. Es tuyo. Cómo empezaste, o sea, dices que la lana la traías de.
Bueno, eso fue un cachitito.
¿Te asociaste con Diego?
Diego, Diego ahí es el mastermind, o sea, yo creo, y voy a ser muy honesto, yo no soy el idea man, yo nunca he sido la persona de las ideas brillantes, la verdad, y no me da pena decirlo, o sea, creo que las ideas valen mucho y me encanta la gente que tiene esas ideas innovadoras y que es súper creativa, creo que yo he descubierto mi creatividad más en los últimos años, pero yo soy algu. Creo que a la que la gente se acerca para hacer que las cosas sucedan y en este caso no fue diferente. Diego traía una idea, Diego también venía de hacer un MBA en España, él también había sido banquero, mucho más inteligente que yo, mucho más ordenado, mucho más. También muy agresivo. De hecho, Diego y yo cuando le dije a mi mamá que nos íbamos a asociar Diego y yo, me dijo ¿Con quién? ¿Con el que te peleabas todos los recreos?
No suena bien, lo estás pensando.
Porque nos conocemos desde que tenemos cuatro. Pero Diego trae esta idea porque su hermano tenía una cadena de casas de empeño. Diego en España había visto un negocio que podía funcionar como una. Como una modalidad del negocio de su hermano y me dijo vamos a echarle un ojo y le echamos un ojo y decidimos hacerlo como un negocio standalone. Entonces invertí yo toda la lana que tenía, Diego metió algo más de dinero y lo decidimos hacer sin relación al negocio de su familia o bueno, de su hermano, y es así como arrancamos, había ni fondos de inversión, no había obviamente Venture Capital, Endeavor pues creo que era muy reciente y tenía como que una, un grupo de empresas muy diferentes a lo que hoy son los emprendedores Endeavor eran empresas mucho más tradicionales, de más tamaño, de más tiempo.
¿Y qué querías lograr, o sea, cuál era tu visión?
Yo quería ser lana. Exacto.
Para ti ser exitoso era para mí.
Acumular dinero 100% era. Yo no sabía ni siquiera que era ser emprendedor. Yo me acuerdo, tengo dos conversaciones bien grabadas que han cambiado como que mi manera de ver mi vida profesional. Una fue en un bar en Nueva York, un amigo mío me dijo te quejas tanto de tu trabajo y de tu jefe, tú deberías de ser tu propio jefe, deberías de ser emprendedor. Esa palabra ni siquiera existía, o bueno, yo no la conocía, mi familia no era de emprendedores y aparte en ese entonces no eran emprendedores, eran empresarios, entonces yo dije bueno vamos a empezar nuestro, nuestro negocio y vamos a hacer lana y como que sí veíamos y veníamos los dos con educación de MBA y veíamos la posibilidad de vender nuestra empresa pues a un fondo, a un comprador estratégico y Diego tenía mucho más esa visión como que de negocio estructurada, vimos un par de compradores que podían ser.
Ya tenían su estrategia de salida desde el inicio.
Sí. Y la buscamos y esa fue la.
Que se dio, que ahorita vamos a ir ahí porque hubo un momento complicado, uno saliendo varios, pero uno importante saliendo de una mentoría de hecho con alguien de Endeavor, en donde tú y Diego tuvieron una conversación en el coche de decir frenamos el negocio o le tenemos que dar un giro transformativo. ¿Qué pasó ahí?
Nos sentamos con julio Gutiérrez, que julio Gutiérrez había sido, es uno de los.
Cuates más inteligentes con los que.
Pero es durísimo, yo no sé si él se acuerde de mí, pero fue de las pláticas más difíciles que hemos tenido porque éramos unos mocosos y julio llega y nos dice están hechos unos idiotas, este negocio no da así como siguen, o sea, ciérralo literal. ¿Y salimos y yo no sé si fue en el coche o en un café allá afuera y sí, sí nos cuestionamos de lo dejamos aquí, aquí terminamos o le seguimos? Y la verdad no sé por qué decidimos seguirle, pero decidimos seguirle, no sé por qué. Decimos entrarle. No sé por qué decidimos seguirle. Y al final del día, bueno, pues a base de garra y de empuje, mucho de Diego, o sea, lo mío es tuyo, el éxito es. Yo diría que de Diego es un tipazo y lo hizo extraordinariamente bien, pero pues la jalamos, ¿No? Y es un negocio que nos enseñó muchísimas cosas. A mí tenía yo todo este. Este ímpetu y este empuje y esta arrogancia de post MBA, primer emprendedor de primera vuelta, que crees que te vas a comer el mundo y crees que ahora eres jefe y tienes toda la presión y entonces crees que a base de gritos y a base de agresión y a base de puro empuje vas a hacer que las cosas sucedan. Y bueno, yo. Mi coche me lo rayaban mis empleados.
Cuéntame esa.
No, pues no era.
No eras tan querido, ¿Verdad? Pero por tu tipo de liderazgo.
Yo creo que no era liderazgo. Yo era un tirano. No sé si un tirano, pero era alguien muy frío, muy agresivo, que creía que tenía la razón. También Diego. Y yo creo que el error más grave que cometimos en ese entonces fue querer hacerlo todos nosotros. Y yo trabajaba de sol a sol, primero en las tiendas y después, yo me acuerdo, diseñábamos modelos de comisiones para nuestros empleados. Para los que no saben, lo mío es tuyo. Era una cadena de tiendas que compraban y vendían artículos usados. Y era una mezcla entre una cadena de empeño y un Electra, por decirlo así. Termina. Empezamos vendiendo ataúdes usados y terminamos.
¿Qué era lo que más raro te llegaba?
¿Un ataúd?
No. Una vez me dijeron que llegó un tigre, ¿No? Les querían empeñar un tigre o algo así. No sé si me contó.
Creo que nos dijeron que si tomábamos animales, pero nunca tomamos el ataúd. Sí estuvo en la tienda oficial.
De acuerdo.
Mesas de billar. Y pues muy poco, ¿No? Entonces, al final del día terminamos. En vez de tener tiendas de 2000 metros, teníamos de 40 o 70 metros con electrónica, videojuegos, todo ese tipo de cosas. Que estuvo difícil porque pues sí, o sea, nos robaba. Teníamos pocos controles, nos robaban nuestros empleados, nuestros.
Trabajabas de sol a sol. No dejaban ayudarse.
Exacto. Nunca contratamos un equipo que fuera mejor que nosotros. Yo creo que esa es la lección que más tiempo me ha tardado. Me he tardado en aprender y en aplicar, porque siempre que tienes un presupuesto tienes la opción de gastarlo en lo que se necesita o de invertirlo en una persona. Y la opción fácil es gastar en lo que se necesita y es lo más costoso. Yo creo que he hecho.
Ahora. Tuvieron una salida. Sí, pero igual lo mío es tuyo. No terminó como inicialmente lo habían planeado. Si ¿Fue algo que salió mal con base al plan inicial?
Bueno, yo creo que fue algo difícil porque fue una salida medio. Medio forzada, medio complica, porque tomamos inversión de este grupo al que nosotros habíamos pensado venderle, le vendimos el 51%. Bueno, primero tomamos algo de inversión, después creo que el 51% y cuando se hizo el 51% como que hubo una recapitalización. En ese entonces lo que pasó fue que Diego y yo siempre fuimos co CEOs, que hoy todavía hay algunas empresas que lo manejan. Yo creo que es un tema difícil, sobre todo cuando ninguno de los dos tiene experiencia. Y entonces cuando empezamos a tener un jefe mayoritario este fondo, y dentro del fondo tampoco estaba muy bien la comunicación entre ellos, yo tenía un jefe que me decía controla el dinero. Porque justo en ese momento cambiamos de roles. Yo antes era COO y CEO y Diego era CFO CEO. Y después cambiamos y me hice yo el CFO como para darle una visión nueva. Y Diego más empuja la parte operativa y a Diego le pedían escalar y a mí cuidar la lana. Y entonces los empleados nos confrontaron durísimo, al grado que yo también llegó un momento en que dije mis empleados me odian, llego a la oficina y siento una angustia horrible. Este. Obviamente tuvimos unos temas de seguridad y situaciones feas a nivel personal. Yo cuando era el director de operaciones tuve que salir de mi casa para manejar a Nesa y a Colonias así de la noche, porque me hablaba la policía que se habían metido alguna de las tiendas y dejar a Lucila dormida en la casa, o sea como que era. Era. Fue difícil. Y entonces se dio la posibilidad de yo vender mis acciones y salir. Y Diego recapitalizó la empresa, hizo algo. Diego es súper creativo para toda la parte financiera, Diego hace magia, entonces siempre tiene nuevos socios, siempre tiene gente que quiere comprar unos a otros y siempre sale bien. Y este. Y entonces eso hizo, Yo vendí mis ACC y Diego se quedó porque iban a recapitalizar la empresa todavía tomó deuda del fondo e hizo un joint venture con la marca que nosotros nos había inspirado, que era unos australianos. Hicieron unas tiendas padrísimas, les empezó a ir increíble, empezó a dar crédito y después estos cuates, los del fondo que nos compraron, se metieron en problemas a nivel global, o sea, su acción cayó 80% en la bolsa en 8 meses o 90. Y entonces decidieron dejar de fondear ciertas operaciones, entre ellas Lo Mío es Tuyo, que ya se llamaba Cash Converters y la cerramos.
¿Y cambiarías algo sin el choro de no, porque esto me trajo a donde estoy hoy, sino qué hubieras hecho distinto ahora? ¿Viendo en retrospectiva?
Sí, mira, creo que hay dos cosas. Una que creo que lo volví a cometer al empezar InstaFit. Yo cuando la gente, y se me acerca mucha gente como en que periodos de transición profesional y la gente cree que quedarse sin chamba o vender su empresa o no saber qué hacer es una maldición, y yo creo que es una bendición. Yo creo que cuando tienes chance de sacar la cabeza del agua, respirar y dejar de brasear sin saber a dónde estás braseando, es cuando puedes tomar decisiones de hacia dónde es tu siguiente brazada y probablemente no te va a llevar a donde quieras llegar en dos o tres, pero la siguiente va a estar un paso más cerca. Entonces yo creo que también me aventé a hacer Lo Mío es Tuyo sin saber mucho de qué industria, o sea, sin tener la conciencia plena de que lo que empiezas le estás dedicando mínimo 5 años de tu vida y de full time, full energy, full commitment, si no, entonces no lo haces, no va a salir. También cuando haces dos o tres proyectos a medias, pues las cosas no jalan. Entonces esa es una cosa, ¿No? Como que tomar más el tiempo y tal vez ser más estructurado. Hace poco mi coach me preguntaba que si yo era impulsivo o analítico y le digo, soy impulsivo después de hacer un análisis. Entonces sí, o sea, creo que. Creo que nunca he sido tan de bueno, voy a hacer todos estos análisis y gráficas, pero sí de haber tenido una noción mejor de hacia dónde iban las tendencias qué podía implicar este negocio. Y en realidad si era algo en lo que yo me veía cinco años adentro. No teníamos ni idea del negocio al que nos estábamos metiendo. Y otra cosa es esa, o sea, si hubiera. Sí creo que hubiéramos gastado más en equipo y lo volví a cometer en InstaFit. InstaFit lo fondeamos con medio millón de dólares de los cuales 400 y cacho mil iban destinados a marketing cuando yo hubiera hecho hoy al revés si hoy tuviera dinero, es más, hace un año dejamos de invertir en marketing y todo lo que gastábamos en marketing se fue a nómina y nunca nos ha estado, hemos tenido mejor equipo y nunca tenemos una. Hemos tenido una perspectiva tan positiva.
Yéndonos al tema de fracaso, no, no es que lo mío es tuyo haya sido un fracaso, pero tal vez fue algo que originalmente no habías pensado que iba a acabar así, entonces tomémoslo como eso, digamos. ¿Qué tanto te presionaba para afuera o te ha presionado en algunos otros momentos en donde sientes que fue un fracaso? ¿Te presiona más lo que el decir para afuera, el ya no estoy aquí, esto no funcionó, eso que te vendí ya no jala o qué tanto te duele más internamente?
De entrada es que yo si no considero lo mío, estoy un fracaso, o sea, a ver, fue una empresa sumamente complicada que logró cosas increíbles con gente que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo, o sea, sí tenía una misión muy noble, si hizo un cambio muy positivo en la gente a la que tocamos, pues nos reconocieron como emprendedores, Endeavor salimos en expansión como emprendedores del año 2010, Endeavor 2011, finalistas de Entrepreneur of the Year de Einstein Young en 2012, o sea, fue, fue algo que salió muy bien, nuestros inversionistas tal vez no tuvieron el éxito gigantesco, pero ninguno perdió dinero y eso también gracias a Diego, entonces no lo veo como un fracaso y definitivamente sin lo mío es tuyo yo no hubiera podido empezar instafit con la facilidad que lo hice.
Entonces cuéntame de algún momento en que si dices aquí me equivoqué, esto sí.
Fue un fracaso, o sea, un fracaso brutal, fue el primer año de Insta Feed, o sea, lanzamos, levantamos todo este dinero diciendo que íbamos a vender 100.000 usuarios, el primer año no llegamos ni a los 2.000, o sea, fallarle por 98% no es medio que me falló el cálculo, o sea, es la cagué. Fue un fracaso bien duro porque aparte nosotros como que todavía no entendíamos que habíamos fracasado y tan garrafalmente, entonces salimos a levantar dinero, dijimos ya vimos, tenemos que cambiar un poquito la estrategia, vamos a pivotear un poco, necesitamos más dinero y todo mundo nos dio la espalda y en ese momento fue difícil no tomarnos lo personal, fue muy duro y porque justo pues como que todavía no llevábamos tanto tiempo como para decir hay que tirar la toalla. Además en esos 500 mil dólares pues vienen no solo la gente que primero confió en ti, que eran amigos y gente como Alberto Taracena, como los Vargas de Bariv, sino también gente cercana, familiares, amigos.
¿Y cómo es tu proceso de darte cuenta que ya tienes que dejar eso, tienes que cambiar el rumbo?
Fíjate que eso, creo que soy malo para eso. Una frase, una frase que digo mucho es que la diferencia entre el necio y el perseverante simplemente es el resultado, o sea, al final del día vas a saber si eras necio y tenías que haberlo dejado o si eras nada más un visionario perseverante al que nadie entendía, pero eso te lo da el tiempo.
¿Y que te obligó a dar este, esta vuelta de timón? Como, o sea, que aprendiste, con quién hablaste, ¿Cómo te diste cuenta?
Yo creo que la vuelta de timón más grande, o sea, como que fuimos, eso fue yo creo que necedad, o sea, al principio fue simple necedad y fue, yo creo que algo que sí tengo yo y creo que también lo tiene Natalia, mi socia, es que tenemos una responsabilidad muy grande para quien confió en nosotros, entonces como que dijimos tenemos que seguir y creemos que va a jalar y creemos que lo podemos hacer, además de que también era una historia que estaba generando mucha, mucha atención, que eso es algo bien peligroso. Justo lo dices ahorita, muchos emprendedores empiezan a recibir atención, empiezan a recibir un premio o empiezan a recibir una portada, inclusive empiezan a recibir un poquito de fondeo, o sea 25 mil dólares de una aceleradora y eso creen que es una validación a su modelo de negocio y nos pasó a nosotros y eso te hace anclarte en indicadores positivos que son falsos positivos y que sólo alargan la agonía. A nosotros el cambio más importante pasó cuatro o casi cinco años después de haber empezado, cuando A ver Eric, en el primer y único consejo de Endeavor que tuvimos en instafit nos dije estábamos a punto de tronar Y nos dijeron, bueno, ¿Cuánto tiempo más le vas a dar a esto? Eric me hizo esa pregunta. ¿Cuánto tiempo más le vas a dar esto? Y esto fue hace tres o cuatro años. Y dije, no sé, no sé cuánto tiempo. Y pensé, tal vez uno, tal vez dos. Pues bueno, llevo cuatro años más y hoy no tengo una fecha de final. Ahora, lo que sí hemos tenido que hacer es dejar de tratar de cumplir los objetivos de gente que No somos nosotros. ¿Tenemos la responsabilidad para nuestros socios? Si. ¿Tenemos la Responsabilidad para nuestra misión de cambiar y mejorar la vida de millones de personas a través de tecnología y de contenido de bienestar? Si. ¿Tenemos la visión o la misión o la tecnología obligación de crecer al 7% mensual porque así crece y combinator no?
De acuerdo.
Y menos si eso viene a costar de la salud fundamental y básica del negocio. Entonces cuando empezamos, cada vez que hemos tenido dinero, lo gastábamos en marketing y no, padrísimo, hockey stick y todo mundo feliz. ¿Y cuando es la siguiente ronda? Y cuando no llegaba la siguiente ronda, entonces estabas vendiendo a pérdida. Tus números de usuarios no estaban quedándose porque el enganche de tu producto no era el que debería de haber sido. Y entonces decidimos tomar el control de la compañía y decidir, ¿Sabes qué? Lo único que importa es comprar tiempo para cumplir nuestra misión y enfocarnos en lo que realmente nos va a llevar ahí. Y decidimos dejar de preocuparnos por las métricas externas, dejar de tratar de apantallar fondos o apantallar aceleradoras o apantallar fellow entrepreneurs y bajar la cabeza y ponernos a chambear. Y cambiamos un poquito ese paradigma que teníamos de somos una empresa que hace aplicaciones por hacer. Por somos una empresa de bienestar, que somos extraordinarios haciendo contenidos de salud, que hablar de tecnología, que sabemos cerrar esa brecha entre marca, producto, cliente que busca bienestar. Y entonces decidimos abrir las puertas a hacer las cosas que sabemos hacer, no necesariamente con la cachucha de app de fitness. Y entonces se lanza este podcast y ahí estamos haciendo otros tres podcasts para marcas. Hacemos planes corporativos de salud. Se abren mil oportunidades porque no te.
Aferras a una expectativa externa también.
Exacto. Y oye, pero eso como escala, Tal vez no escala. Oye, ¿Cómo te van a evaluar eso en una siguiente ronda? Tal vez no nos valoren una siguiente ronda, pero eso genera lana hoy que nos permite seguir persiguiendo ese sueño con nuestro producto de Insta Fit Gym.
¿Y en este proceso alguna vez experimentaste el síndrome del impostor?
¿En este proceso llevo, creo que yo ese síndrome del impostor me lo enseñaron en 2006 y sentí que estaban hablando de mí y por eso te dije ahorita de que qué decepción tienes todas esas veces que me sentí menos, que siguen pasando y hay días que tengo que recordarme que ese sentimiento de menos solo existe en mi cabeza, que no es porque la gente de afuera me admire o me sienta menos, es porque les valgo madres a la gente afuera.
No le importas y cómo le das la vuelta, o sea, uno es hacerlo consciente, detenerte y tal vez frenar tu mente de esta basura que estás generando, pero cómo sales de ahí?
Creo que tienes que recordarte, primero es detenerte y saber que lo estás haciendo como bien dices, pero después que es como lo ¿Cuál es el contrapeso? Pues recordarte de todo lo bueno que si tienes, o sea, a mí todas estas prácticas de agradecimiento, de reconocimiento de las cosas buenas que te pasan todos los días y no agradecimiento tiene que ser como gracias por la vida y gracias porque puedo caminar, sí, sí, está bien, pero puedes agradecer cosas bien tangibles, o sea, gracias porque puedo despertarme y trabajar con gente que me cae bien, gracias porque vivo con mi familia y porque puedo pagar la escuela de mis hijos, gracias porque me invitaron a casa de no sé quién a Valle de Bravo, o sea, no es tengo que tener, no es tengo que ser, no es tengo que hacer, es gracias por todo esto a lo que tengo acceso y si tengo ese acceso es porque algo debo de estar aportando a la gente que me lo brinda y entonces si te pones a pensar, OK, nadie da las cosas de gratis, ¿Que estoy dando yo para merecerme esto? Y en ese momento te das cuenta que está bien recibir. Platicando con Héctor Sepúlveda la semana pasada me decía tienes que saber dar y dar mucho y leí un libro que se llama The Go Giver que me recomendó él, pero de nada sirve si no sabes recibir y en el momento en que te das cuenta que te mereces y no merecer de entitlement, pero de está bien recibir y vibrar en.
Abundancia, no en carencia.
Exactamente. ¿Si, esas palabras vibrar y lo que sea pueden ser medio místicas, no? Simplemente siéntelo.
Ahora quisiera hablar de estos puntos de inflexión que has tenido varios en donde han cambiado radicalmente tu rumbo, sobre todo estos momentos en donde tal vez morías de miedo pero decidiste dar ese paso y avanzar. ¿Cuéntame cuál ha sido el punto de inflexión más importante que ha dado este rumbo distinto a Oso?
Yo creo que es el último año, yo llegué a ver, yo cuando cumplí 30 años vivía en Nueva York y pues mi vida parecía que estaba a toda madre, o sea vivía en Nueva York viviendo soltero en un departamento en el piso 27, este hice una fiesta que vinieron 400 personas, este estuvo increíble y no sentí nada y los 30 qué dolor no me son, pero mis 31 fueron un periodo de gran transformación en el que me quedo sin chamba, regreso a México con una mano adelante y otra atrás y empieza lo mío es tuyo y entonces se viene una década en la que pues toda mi identidad se formó alrededor de ser emprendedor y todo lo que eso implicaba y.
De un camino como ya trazado. No te fuiste de maestría, eso fue en los 20.
Exacto.
¿Estás totalmente enfocado a generar dinero y de repente dices voy para allá o no?
Exacto, sí, o sea mis 20 fueron como la década profesional y todo caminito, caminito, caminito, lo logré y llego y pues no, aquí no era y entonces te puedes tirar por la ventana y decir que desperdiciar toda mi vida, ya tengo 30 y no sé qué hacer y estoy manejando el coche de mi abuelita o pues empezar otra cosa y aprender y entonces bueno, mis 30 fueron eso, pero llego a los 39 y totalmente insatisfecho, infeliz, vacío, frustrado, enojado, achicado.
Pero lo detonó una conversación. Alguien llegó a confrontarte a decir pues.
Mi esposo un día está pasando, pues un día mi esposa me dijo porque odias tu vida, o sea me lo dijo llorando porque yo me quejaba y yo generalizaba y dejaba que una cosa negativa nublar a toda mi vida si me había ido, yo veía un reporte de ventas de Instafit o un reporte el día que me tocaba hacer el reporte de inversionistas, si había algo malo eso dejaba que permeara y que me identificara a mí porque yo era Instafit, yo era emprendedor y si Instafit le iba mal por cualquier métrica, yo era mal, yo no valía nada entonces y eso hacía que yo viera a mi familia mal y a mi esposa mal y a mis hijos mal y entonces todo mal y me decía ¿Por qué no estás disfrutando esto? ¿Por qué no estás valorando todo lo bonito que tenemos? Porque odias tu vida. Y cuando te dicen por qué odias tu vida y te lo dice tu esposa, que es quien mejor te conoce y te da argumentos para decirte por qué esto no, porque no es suficiente para ti, o sea, si te hace preguntarte a qué le estás poniendo peso.
¿Y qué hiciste a partir de ahí?
Pues bueno, yo Llevo haciendo coaching 8 años, o sea, desde lo mío es tuyo y pues ha sido como que un proceso medio de tomármela más en serio y entonces la verdad es que desde el año pasado que pasan todas estas cosas, pues me meto mucho más a explorarme a mí mismo y a cuestionarme las reglas con las que estoy viviendo y las varas con las que me mido.
¿Qué es lo peor que encontraste en este análisis?
Introspección hacia mí, el dinero. El dinero era rey y todavía hace poco en un chat con mis amigos financieros como que se estaban quejando de cosas de dinero, ¿No? Y puse un comentario y me llovió, ya sabes, o sea, hay gente que ella es su vida y está perfecto y ellos viven en ese mundo y está increíble, pero para mí me estaba pesando mucho porque era la única manera en la que yo me medía y si yo me medía con alguien que tenía más que yo, que yo creía que tenía más que yo, no sólo me achicaba y me impedía tener una relación con ellos, sino que me hacía pensar y justificar el por qué yo no lo tenía. Entonces si tú tenías lana, tú eres malo, si me entiendes, o sea, es como la fábula esta del zorro y las uvas, que el otro día la leían mis hijos y está el zorro queriendo alcanzar las uvas y las uvas y la salta y salta y salta y no llega hasta que dice la chingada seguro estaban agrias. Y es lo mismo, lo mismo hacía yo con la gente y una cosa es el dinero, pero hay muchas otras reglas que que te pones y para justificar tu existencia miserable, entonces haces que todo lo demás en tu mente sea malo y eso te impide establecer una relación con ello y entonces yo me estaba perdiendo de oportunidades de amistad, de aprendizaje, de viaje, de experiencias, de cosas increíbles por mi mente chiquita.
¿Y como lo sanaste.
Otra vez? Pues primero dándome cuenta muchos trabajo este rollo de awareness y de cacharte y después de empezar a agradecer todo lo que sí tienes, digo, he leído, no sé si cuenta como guilty pleasure porque no es guilty, pero a mí este tema de libros de desarrollo personal se me hace que son joyas que la gente no sé por qué los pelucea, porque es de autoayuda, es de ¿Por qué? Porque necesita ayuda, si no me ayudo yo, ¿Quién me va a ayudar?
¿Algún libro que quisieras recomendar, alguna herramienta que te ayudó en este proceso?
Pues bueno, me fui a un curso, a un curso de Tony Robbins, este increíble, el de Unleash the Power Within, me fui ahorita en marzo con un amigo, pero antes de eso pues me fui a Burning Man y en Burning Man también te expones a mil cosas y tienes mil situaciones en las que pues también tus paradigmas te cierran y te limitan de vivir experiencias con gente que es claramente interesante, valiosa, lograda, exitosa en sus propias reglas.
¿Qué crees que es lo que más cambió en ti? Un tema de mindset 100% es que es lo único que importa ¿Que dejaste atrás y qué fue lo que más te costó dejar atrás?
Dejé atrás la necesidad de validación externa, dejé atrás que me importara lo que la gente iba a decir y si me iban a criticar y si no, o creer que les iba importar lo suficiente para criticarme, eso es, no es inseguridad, es yo creo que hasta más arrogancia, creer que eres tan importante como para que la gente pare su día y comente, no, ya viste que eso está haciendo no sé qué, o sea, todo mundo tiene una persona que es la que más le importa y son ellos, entonces eso ya automático te pone en segundo si bien te va.
Ahora, tu nueva visión del éxito, ¿Cuál es?
¿Pues es eso, o sea, yo todos los días pienso qué quieres ser y cómo quieres que te identifiquen? Pues me gustaría que me identificaran como alguien que ayuda a la gente a ser mejor, que los inspira a pararse y ponerse unos tenis o pararse y leer un libro o pararse y hacer la llamada y tomar la decisión de terminar una relación o de deja su chamba o de empezar un nuevo proyecto o de decirle a esa persona que la ama, o sea, yo lo que quiero es poder mostrar con el ejemplo que puedes ser quien tú quieras siempre y cuando pues no estés ahora sí que metiéndote en la vida de los demás.
Entonces podrías decir que tu propósito de vida hoy es justamente ser este catalizador de me encantaría pensarlo, de detonar estos momentos de OK, voy a ser quien.
Puedo, quiero ser, me encantaría que la gente me viera como alguien que si ese güey puede yo también, no que él puede porque tiene tal tal, que eso pasa mucho por ejemplo y me escribe gente que escucha. Mi objetivo con el podcast es que veas que la gente que está haciendo cosas extraordinarias no es diferente a ti, no importa si viene de familia rica, de familia pobre, vivió fuera, vivió dentro, vivió en la cárcel o no, mucha gente sigue creyendo que sí, que la vida se define por condiciones y no por decisiones. Tal vez hay países o economías en las que el sueño americano y la clase media es más común. Aquí todavía la gente no cree que cualquiera puede tener oportunidades, pero después ves historias como la de Lalo García que recogía fresas y ahorita digo no tiene una estrella porque no quiere. Entonces yo esto es lo que quiero que vean como una persona normal puede.
Hacer distintos caminos y distintas formas de ser feliz.
Pero todo empieza por tu cabeza.
Claro, ahora leíste seguramente el elemento y si no, pues es justamente encontrar este punto de encuentro entre tus habilidades y tus aptitudes, lo que quieres y lo que te gusta o lo que eres bueno también haciendo. ¿Cuál es tu elemento?
Creo que me gusta y soy bueno echando a andar las cosas, o sea viendo tal vez oportunidades, arrancándolas, tal vez motivando a gente a subirse al proyecto y esa es la parte que más me motiva, o sea como que esa parte del propósito, generar esta misión y contagiarla. Creo que me gusta hacerlo y creo que he tenido oportunidad de ponerlo en práctica un par de veces.
Para ti cuáles serían los dos y los don'ts de una sociedad cuando estás buscando socios, ¿Que les recomendarías a los emprendedores que están muy tal vez emocionados y están dispuestos a dar cualquier cosa y de repente ahí empiezan a regarla?
Tómense el tiempo de platicar de conocerse, de tomarse unas cervezas juntos, de conocer a sus familias, de entender si tu ética de trabajo es empata, ¿No? Porque igual y tú eres alguien que trabaja nada más dos horas al día y esa es tu filosofía de trabajo y aunque nos complementamos y tenemos los mismos valores, pero nuestra, nuestro tipo de. Nuestra técnica de trabajo no es la misma, entonces va a tronar, ¿No? Tiene que ser alguien a quien respetes, que te respete, que obviamente pueda hacer las cosas que tú no sabes hacer o que odias hacer y que a ellos les salgan naturales, pero pues también que compartan la misma visión de a dónde quieren llevar el negocio, ¿No? ¿Y Founders Agreement? Founders Agreement nadie lo hace hoy hay empresas que van a entrar a Y Combinator que no tienen un Founders Agreement, no hay vesting de ninguno de los founders, no hay nada que diga qué pasa si un founder empieza a echar la flojera o cambia de parecer y se va y eso puede ser el clavo de la muerte en el ataúd de la empresa. Claro.
¿Qué es lo que más has disfrutado de emprender?
La creatividad. Yo creo que me gusta cuando veo a alguien usar el producto, un producto, me gusta cuando alguien es tocado por algo que inventamos nosotros y le cambia la vida y tiene algo que darte las gracias, pues también por un gracias vienen también tres mentadas de madre.
Tampoco no nos lo vendas tan bonito.
No, no, no, no es bonito, pero sí me gusta mucho saber. Esa es yo creo que la parte que más me ha gustado de los últimos meses de InstaFit, saber que ya por quién estamos haciendo las cosas, ¿No? Que la estamos haciendo por nuestros usuarios, pero también por nuestro equipo y no por una persona que está en Nueva York detrás de un escritorio esperando a ver si nos escribe un cheque o no, que para mucha gente puede parecer una visión medio limitada o conformista o chiquita, pero yo no creo, o sea, yo creo que puedes hacer cosas muy grandes, todo con su tiempo, o sea, el tema de esto de lo necesito ahorita y para eso necesito 5 millones de dólares y si no, no puedo, creo que nos está cegando y nos está haciendo esclavos de sueños que ya no son nuestros.
¿Y cuál crees que es este ADN del emprendedor? Porque no creo que todos tengan material para emprender y está bien desde tu punto de vista, ¿Cómo puedes hacerte una auto observación de decir si tengo lo que necesito para emprender o no, ¿Qué.
Haces en un día malo? ¿Qué haces en un día cuando no te salieron las cosas bien? Yo creo que esa es una de las características más importantes de un emprendedor, es la piel gruesa, saber, aprender de esos errores y entender que un error no te hace o una cosa buena no te hace ni un error, te destruye y que siempre hay una puerta más que abrir, que tal vez esa es la parte que regresamos a lo que decía de necedad y visión, creo que el emprendedor nunca pierde la esperanza, que no sé si eso es bueno o malo porque sí, ya sé que todo salió mal, todo lo que te dije que iba a ser salió mal, pero acabo de ver esta oye, yo.
Siempre digo que cuando emprendes tienes que en tu equipo a huevo tener tres tipos de personalidades, el optimista, el pesimista y un ingeniero.
Me dijiste.
No, o sea y esta parte justamente es el que, el ver, el que ve el vaso medio lleno y es justo nosotros los emprendedores que siempre vamos a tener un por qué sí, después el güey que te va a decir el por qué no, que ve el vaso medio medio vacío y el ingeniero que te va a decir a ver el vaso está al 50% del agua.
Lo interesante es que no está 100% de las veces en la misma cubeta, o sea tú como emprendedor no me digas que somos los positivos y siempre hay un como sí, hay días que dices esto ya valió madres, no hay.
Manera de salir, hay una bipolaridad en.
Nuestra por suerte si estás solo, bueno pues es muy difícil y no tienes algún sistema de soporte familiar o de advisors que te pueda decir no estás viendo esto, pero bueno cuando tienes un socio o dos pues puedes generar estas dinámicas. Yo con Natalia y con Diego me ha pasado que yo el día que más oscuro la veo llegan ellos, me dicen nombre, esto está de poca madre y nos está yendo bien aquí y acá y acá y de igual manera.
Cuando ellos consiste en cómo ves las cosas claro, desde qué ángulo y con.
Qué posibilidades y la verdad es que todo mundo dice el ingeniero tiene que ser objetivo, que es objetivo Claro.
Y hay algo que tú tengas como una verdad pero que la gente, o sea que nadie te lo crea.
Es una pregunta que hago yo también. Qué difícil es, Yo creo que mi verdad es que nada está escrito. Y el tema es que probablemente la gente quiere creer que sí lo creen. Y claro, o sea, tú tienes el control de tu vida, pero no, la gente no lo cree. La gente le gustaría creerlo, pero no lo cree al grado de que están encadenados a sus escritorios en chambas que llevan 20 años porque les pagan un buen cheque o porque eso es lo que estudiaron, o porque su esposa le dice oye, no, no te puedes salir, o porque es lo que su mamá quería que hicieran, o porque es mi papá estaría orgulloso de que yo esté aquí. Su papá ya está muerto. Pero saber que puedes cambiar, empezando hoy, tal vez no necesariamente va a ser indoloro, ¿No? Pero que se puede, se puede.
¿Cuál es la elección más, más, más cabrona que has tenido?
Son. Son varias. Yo creo que uno, déjate ayudar. Cuando crees que pedir ayuda es mostrar debilidad y eso te hace chiquito, es un círculo que self fulfilling profes y no pides ayuda, entonces eres chiquito y te vas a hacer aún más chiquito. Rodéate de gente mejor que tú y trata de entender que no siempre para. ¿A ver, me pasó cuando llegué a Stanford, no? Yo dicen que todo mundo cree que es el Admissions Mistake, que todo mundo cree que él fue el error, que no debería de estar en ese cuarto.
Porque el archivo que se fue.
Muy impresionante estar con gente que consideras tan lograda, tan inteligente, tan exitosa. Y te das cuenta que cuando tú cuentas tu historia, que para ti suena aburrida, insignificante, yo era el niño este. Hay a gente que le parece fantástica, ¿No? Y este, y hasta inspiradora. Entonces entiende que en estos ámbitos en los que hay gente sumamente lograda, tienes mucho que aportar tú desde tu propia visión, desde tu propia experiencia. Y que estando en el mismo cuarto ahorita, hablando de lo mismo, si hubiéramos estudiado lo mismo, nació en el mismo año, ido a la misma escuela, tu vida es completamente diferente la mía. Y ya por eso puedes aportar y yo te puedo aportar valor.
Quiero irnos a un ratito de filosofía. Nada que ver con la otra. Primero, es algo que yo como que he detectado ahora, que es no nos volteamos a ver a los ojos. Vas caminando por la calle y no te aguantan la mirada. Hace el ejercicio y vete mucho más allá y sonríeles y la gente es como de está viendo que quiere, le gustó, no me va secuestrar porque crees que hemos perdido esta empatía y este, esta cercanía humana y no, nada más no nos vayamos por lo evidente, tal vez que es tecnología, ¿No? Porque no estamos separando, porque nos dejamos ver a los ojos.
Yo creo que es miedo enseñar quiénes somos, es miedo a ser vulnerables, miedo a mostrar que tal vez no tenemos todo el pedo bajo control, como decimos. Claro.
No sé si has oído el término horas paja, o bueno, al menos es algo que yo últimamente he estado pensando sobre. Hay muchos momentos que he vivido que volteo para atrás y que no recuerdo y yo creo que la vida al final del día consiste en todos esos minutos que te brindaron momentos que hoy recuerdas y que son importantes para ti. Entonces, de mis 35 años, posiblemente mis horas vividas, no sé, se van a 15. ¿Cuántos años paja tienes en tu vida y cómo se distribuye hoy justo esta vida?
Sí, creo que eso está cañón porque horas paja, aunque creas que estás haciendo cosas cuando estás multitasking, automáticamente se vuelve ahora paja y hoy parece que ser multitasker es hasta una virtud y yo lo hago muchísimo y significa que no estás en ningún lado ni en otro y estás en una comida y estamos hablando, o estás en una junta y estás mandando mensajes, o sea, yo creo que mucho sigue siendo la paja y creo que tienes que hacer un esfuerzo para de verdad sentirte presente y si, la verdad es que yo tengo un problemita con el celular y Lucila se va morir de risa cuando digo esto, pero sí, o sea, hoy tengo que hacer esfuerzos muy conscientes para estar presente y trato de hacerlo mucho más. Algo que ayuda para esto es un ejercicio bien interesante que leí, no sé si es un artículo de Wai, no me acuerdo cuál es, pero agarras y te pones a pensar a ver, ¿Cuántos años crees que vas a vivir? 80. 85. Eso significa que me quedan 45 años de vida. Ponte a pensar, ¿Cuántas veces ves a tu papá al año, o a tu mamá, o a tu mejor amiga? ¿Cuántas veces te metes al mar al año? Y entonces si te metes al mar dos o tres veces al año, te quedan 120 metidas al margen, pues entonces tal vez la próxima vez que te metas al mar vas a disfrutarlo y vas a decir una menos. Yo tengo en mi celular una app que es un contador de cuenta regresiva y lo que tengo es un número, ya no sé dónde está mi celular, pero es un número que me dice cuántos días me quedan de vivir. Pero nada, o sea, te hace ver ese número.
Nunca te da responsabilidad.
Me da responsabilidad y me da control y me da un recordatorio de este número nunca se va a hacer más grande hoy.
¿Has pensado en que hoy tal vez viviste un par de últimas veces y es cierto? Si, tal vez hoy fue la última vez que hice esto o que vi a tal persona.
Sí. Y que tal vez estabas multitasking y ni siquiera lo viviste plenamente. Lo viviste plenamente y fue un momento página y fue como si nunca hubiera pasado. Entonces pues sí, o sea, suena muy romántico y ojalá y todos pudiéramos estar más presentes. Más presentes, más tiempo. Es una decisión. A ver como dicen. No, o sea, un error que cometes dos veces no es un error, es una decisión. Y lo único que tienes que hacer entonces cuando cometes un error dos veces es entender qué es lo que estás decidiendo y qué te está dando ese error, qué necesidad tuya está satisfaciendo que te hace elegir cometer ese error, porque si no lo quisieras cometer, no lo cometerías. Creo que sí aprendemos, sé que eres.
Un papá muy presente, te encanta jugar con ellos, llevarlos sobre todo actividades outdoor e irte al mar, explorar al bosque. ¿Qué es lo más importante que quieres que aprendan de ti tus hijos?
Me gustaría que aprendieran a confiar en ellos. Creo que eso es lo más valioso que les puedes dar. Y es bien difícil porque creo que como papás tratamos de darle a nuestros hijos lo mejor que tuvimos o mejor de lo que nosotros tuvimos o todo lo que no pudimos tener. Y eso significa tratar de vivir a través de ellos. Y eso fija expectativas y fijaros creencias en nuestros hijos que tal vez no son las suyas. Y al rato, como tú no pudiste ir a la universidad, tiene tu hijo que hacer una maestría en la mejor universidad. Oye, ¿Por qué si eso porque yo no pude? Entonces hoy tú sí puedes, lo tienes que hacer. Espérate, tú no pudiste y no fuiste tu. Rollo, ¿No? Entonces a mí me gustaría darles esa confianza en sí mismos como para poder de manera muy consciente tomar decisiones. Sé que obviamente no pueden tomar decisiones súper maduras a los 8 años, pero. Pero sí reconocerles que tienen el poder de tomar una decisión y que si yo les estoy hablando desde mi punto de vista es para darles nada más data points de qué podría pasar de una o de otra manera.
Claro. ¿Y cuál es la lección más profunda que te han dado tus hijos?
Nos ha tocado vivir cosas duras que nos han hecho valorar mucho más la vida, entonces para mí eso es lo que me enseñaron, me enseñaron que lo más importante ya lo tengo y qué es lo que más debería yo de preocuparme por cuidar.
Entonces lo que más aprendiste fue a valorar.
Sí, sí, sí, sí, me enseñaron a valorar lo que tengo y saber que nada de lo demás importa.
¿Cómo será el mundo en 20 años y qué estás haciendo hoy para tú seguir siendo relevante en él?
Este. Yo creo que el mundo va a ser mucho más impersonal, o sea, sí creo que muchas decisiones van a estar tomadas por nosotros. No, o sea, hoy lo vemos, ¿Qué vemos? Pues lo que Netflix dice que compramos, lo que Amazon nos enseña, yo creo que así va a pasar y como que el mundo y la sociedad medio que se expandió con la llegada de las redes sociales y la tecnología y De repente tenemos 5.000 amigos y yo creo que al contrario se va a volver a achicar y nos vamos a hacer sociedades mucho más locales, mucho más nucleares en las que se hace todavía más importante ser más auténtico y yo creo que lo que estoy haciendo hoy al exponer estos casos de desarrollo, de éxito, al exponer la manera en que yo estoy viviendo mi vida y una transformación tal vez un poquito emocional me haga mantenerme ahí relevante para quien me importa, o sea, no busco ser relevante para alguien que no me conoce, si le ayudo, perfecto y si lo que yo vivo y lo que yo hago mejora la vida de alguien, está increíble, pero no, no, mi meta no es relevante.
¿Sabes cuál es la experiencia más mística o inexplicable que has tenido?
Pues más mística, este. Definitivamente lo más poderoso que he vivido en los últimos tiempos fue esta sesión guiada de LSD que hice con Paola Ambrossi. Digo, yo he hablado mucho y me interesan mucho el tema sesiones de microdosis. No, no, no, esta no fue una sesión de microdosis, esto fue una sesión macro dosis. Fueron casi 200 microgramos, 8 o 9 horas.
¿Solo? No, en equipo, era un grupo de.
5 personas guiados por 7, pero. Y bueno, con una experiencia creada con música y olores y demás. ¿Pero estás nueve horas con los ojos vendados, acostado en el piso y fuiste.
Por un propósito a trabajar algo?
Sí.
¿Y te sirvió o encontraste otra?
100% encontré mucho más. Es más, regreso a lo que te dije hace un poquito, o sea, como que en las sesiones de preparación pláticas un poco de a ver cuál es, a ver cuál es tu experiencia para medirle el agua a los camotes de cuando te van a dar. Y me dijeron, bueno, ¿Y qué tanto trabajo mental y de introspección has hecho? Que tantas filosofado sobre lo que quieres y lo que quieres encontrar, ¿Cuál es tu propósito para este viaje? Y entonces lo había pensado y dije bueno, yo quiero como que arreglar mi relación con la lana. Y en el momento que me senté justo antes de que me dieran mi dosis, me preguntan ¿Cuál es tu propósito? Y dije, qué estupidez estoy diciendo, eso no importa. Y lo que yo quería era conectar con la parte más sentimental que yo tengo. Llevaba 12 años sin llorar.
12 años a partir de algún suceso, ¿Algo sucedió o no te acuerdas?
No, no, no, no. La última nunca he sido. A ver, sentimental soy porque Sí, sí me da.
Pero no eres.
Pero nada más, no se, me sale este.
¿Y por qué? ¿Por pena? ¿No sabías?
No sé, yo creo que para mí, no sé si estoy en psicoterapia, pero como que. Pues sí, o sea, para mí, mis papás, mi mamá es una persona muy fuerte y me acuerdo que cuando la veía llorar o cuando lo he visto llorar, si es algo que me da mucha impotencia. Y a mi papá me acuerdo haberlo visto llorar una vez, que fue el día que se fue de mi casa y no sé si fue eso. Y entonces dije, quiero volver a conectar con eso, quiero, no con llorar, pero con sentimientos. Y dije, eso dije y me fui al viaje.
¿Y qué pasó?
No, en este viaje es una cosa.
Impresionante porque sensorial es más racional. ¿Cómo lo viviste?
La verdad es que yo todas las veces que había hecho psicodélicos había sido muy expuesto a estímulos externos en la naturaleza pues naturaleza, festival. Exacto, lo que sea. Y como que siempre con los ojos muy visual, entonces está esperando a ver qué fractales se visualizan o qué oyes o que sientes y la piel y lo que sea. Y aquí estás en un salón muy bien adecuado, pero estás con los ojos vendados. Y yo fui todo intenso, me compré el antifaz más blackout de los blackouts, de todos los blackouts. Entonces dije, no, si va a ser vendado, entonces que sea vendado. Triple X, triple, triplex y este. Y entonces ya sabes, pues empiezas y como que te empiezan a guiar con música y ya llevaba un ratito y me volteo y les digo, no, yo creo que yo necesito más, estoy grandote, denme un poquito más, yo creo que yo si aguanto. Me dicen, no, espérate. Y de repente, bueno, pues ya empiezas y este, y es una serie de cosas, ¿No? Y todo es hacia adentro, pero de repente se pusieron a cantar una canción que a mí me llegó durísimo. Y en ese momento te soltaste, pero a llorar. Como yo me acuerdo que Luci habla de Emilio, mi hijo como que llora con mucho sentimiento, Diego hace berrinches y grita y patalea y se enoja. Ese güey hace un berrinche. Cuando Emilio llora te rompe el alma.
Con un sentimiento de corazón.
En recuerdo haber estado llorando, pero en ese llanto no era un llanto de tristeza, ni de dolor, ni de pena, o sea, sí, pero sentí llanto de dolor, tristeza, pena, felicidad, empatía, emoción, alegría, cariño, amor.
Sentiste sentimiento.
Y eso fue lo más increíble que me pasó, porque me acuerdo y me di cuenta que esta incapacidad de sentir te impide tener empatía. Empatía es sentir lo que siente el otro y si tú no sabes cómo se siente el amor, si no sabes cómo se siente el dolor, es imposible que entiendas lo que está sintiendo la persona del otro lado de ti y eso impide que conectes. Y veía yo claramente en este viaje como había gente como que me tendía la mano y yo los empujaba, o sea, no los podía agarrar. Y bueno, eso fue increíble, sentir que ya lo estaba pudiendo hacer. De hecho, todo intenso, todavía como que decía, bueno, ya dejé de llorar, ahora quiero volver y ahora para ver si puedo volver a llorar como quería, quería, al final cuando termina la experiencia se acerca mi amigo que fue un guía y me da un abrazo y cuando le di gracias otra vez, ya sobrio entre comillas, otra vez me eché a llorar y me dio mucho gusto poderlo.
Y entonces fue algo que se abrió para no cerrarse. Hoy si sientes que estás más liberado.
Si, no he vuelto a llorar, esto fue hace un par de meses, cuatro meses, pero me gustaría, me gustaría Sal nunca me ha visto llorar, por ejemplo, entonces.
Qué fuerte, Mira, ¿Qué harías ya para ir cerrando, ¿Qué harías si nadie, ni tú te pudiera juzgar?
Siento que lo estoy haciendo un poco, eso es algo del más miedo que me daba, o sea, ahorita en mi TED hablo un poco de esto, el miedo más grande que sentía era justo esto al juicio, al que diría la gente, me importaba mucho y creo que hoy estoy dejando eso un poquito a un lado, tal vez no el don me vale madres, pero. Y estoy hablando de muchas cosas en vídeos, a ver, yo juré que nunca le iba a hablar a mi celular para grabar un videíto de Instagram y me acuerdo el día que grabé el primero y dije no puede ser que estoy haciendo esto y ahora lo hago cada semana y son temas que de verdad me importan, no digo algo por decir, miren hoy mis zapatos, o sea, la neta es que si hablo de cosas que estoy sintiendo y que muchas veces no son muy fáciles de articular o hasta de explicar, mucha gente decir ¿Por qué este güey está hablando de esto en Instagram? Pues lo hago por mí, no por nadie más, entonces si lo ven 10 personas o 300 o 3000, me da lo mismo, ¿No? Pero ha resonado, ha resonado, ha resonado y eso es lo más sorprendente, o sea, el podcast es, yo creo que de todos los proyectos en los que me he involucrado el que mayor tracción y más retroalimentación positiva ha tenido tan rápido y eso me ha hecho quererlo hacer más. Obviamente pues sí acaricia un poco tu ego, ¿No? Decir, estoy haciendo algo que gusta y entonces te pones a pelear, qué tanto debo de sentirme orgulloso por esto y qué tanto no, pero al final del día creo que también vilificar el ego tampoco es bueno, o sea, está bien sentirte motivado, está bien sentir que lo que haces le gusta a la gente si sabes cómo usar ese. No sé qué palabra usar. Poder. No es un poder, pero esa influencia, ese altavoz que tienes en la boca para hacer algo positivo.
De acuerdo. Quisiera que nos dijeras tres apps que la gente debería de bajar, tres libros que la gente debería DE leer y tres personas que la gente debería De conocer.
OK, tres apps. InstaFit, Gym, Comercial, App gratis. Hacer ejercicio no, pero apps, yo de audiolibros uso 2, una que se llama Scribd y una que se llama Storytell. Las dos son suscripciones mensuales, una de 7 dólares, otra de 9 dólares y audiolibros ilimitados. Entonces si quieres le ahí va a estar el 90 % o 95 % de todo lo que vas a oír. Apps, Google Calendar, Google Translate, yo uso muchísimo esas dos y estoy trabajando en un proyecto nuevo personal justo de un app de journaling, o sea, yo todos los días escribo en la mañana y en la noche, es algo que me toma dos o tres minutos, pero que me ayuda justo a lo que dijimos hace un momento que era que es a valorar y darte cuenta de las cosas increíbles que pasaron en tu día, a fijar una misión de qué pasaría hoy para que el día fuera increíble y entonces si lo pones en una lista, entonces es muy probablemente que lo vayas a buscar. Si ni siquiera sabes qué tendría que pasar que fuera increíble, tal vez es un día paja. Entonces es también enfocarte y diseñar tú tu propio día. Entonces esa es otro. Otra app que uso mucho. Y libros recomiendo mucho, Extreme Ownership de Yoko Willing, que habla justo de eso, de hacerte responsable y creo que los tres que voy a recomendar son justo de lo mismo en diferentes contextos. Joko Willink, ex Navy SEAL y habla de justo como si algo pasa malo, la responsabilidad es tuya. Oye, que el güey de mi equipo que es editor, no, gracias, es tu culpa por tenerlo ahí o por no, este. Si tú lo contrataste, tú lo contrataste, entonces es tu culpa y tú pudiste hacer algo para evitar o no lo entrenaste bien, o lo contrataste o no lo supervisaste bien, o no le dijiste bien lo que tenía que hacer. 2. Awareness de Anthony de Melo. Anthony de Melo es un padre jesuita que, o sea, yo no soy religioso, pero sí creo que soy más espiritual de lo que he sido nunca. En mi vida. Y Awareness te habla justo de que el único responsable sobre tu salud mental y tu estado de ánimo eres tú. Otra vez lo mismo y entonces puedes pensar que todo lo que está pasando afuera es blanco, negro, bueno, malo, cuando a final del día lo único que importa es lo que tú decidas y cómo actúes al respecto. Y el último, que es un libro literal de Sanborns que se llama Los cuatro Acuerdos, que también te habla de cuatro reglas sumamente fáciles de cómo vivir tu vida de una manera un poquito más sencilla y sin preocupaciones. Olvídate si quieres del primer y del cuarto acuerdo, pero no asumas y no te tomes las cosas personales. Y entonces cuando te das cuenta de que la verdad es que no están haciendo las cosas por fregarte a ti, todos estamos en el mismo barco y que la neta es que la gente la mayoría de las veces está haciendo lo mejor que puede. Y este y tres personas, tres personas que gente tiene que conocer. Jason Silva es un venezolano que vive en EEUU que fue conductor de un programa de National Joke Gráfica que se llama Mind Games, creo, sí, creo que Mind Games, pero tiene una serie de videos en YouTube que se llama Shots of Awe o Shots de Asombro y este güey entra en un como trance y tiene una diarrea verbal, o sea, no, no, no tienes una idea, pero expone conceptos de futurismo, tecnología, filosofía, trascendentalismo, transhumanismo, psicodelia. Otra persona que la gente debería de conocer, yo creo que vale la pena escuchar el mensaje de Tony Robbins. Y por último, pues no sé si conocer, dicen que en realidad, a ver, rodéate y eres el promedio de las cinco personas con las que más te juntas y dices, oye, pero yo en mi colonia no hay nadie que haya escrito un libro, ni que haya ganado un premio, ni un Oscar, ni mucho menos. Lee, lee y al leer te puedes estar juntando de toda esta gente y leer biografías, yo leo muchísimas biografías, entonces también leer libros como los de Steven Cutler que se me hacen buenísimos, desde The Rise of Superman, tiene una novela que se llama The Last Tanguin, Cyberspace, también futurista increíble, Stealing Fire, que habla de todo este tema de flow y él es una persona también súper inteligente, entonces lean biografías de deportistas que son increíbles como Andrea Gassi, la de Tiger Woods, o sea, como que te das cuenta que todo lo que hace a una persona diferente de la otra no son sus condiciones, sino sus hábitos, su mindset y.
Sus acciones. De acuerdo. ¿Qué mensaje escribirías en el cielo para que miles de personas.
Lo leyeran? Que nada está escrito. Que nada está escrito. Que si crees que hay alguien ahí arriba que ya definió lo que te va a pasar, estás condenado a vivir una vida de.
Silenciosa desesperación. ¿Un último mensaje que.
Quieras dar? No, estuvo muy padre con T.
De más. Lo padre es que yo la voy a editar, así que está en mis manos. Pues al fin eres otro más de los cracks de tu programa. Finalmente. Pues gracias Oso por.
La invitación. Gracias, Vic. Y felicidades a ti por tu podcast. Está increíble. Igualmente, como dije, no me guardé nada en esta plática y espero que te haya servido para conocerme un poquito más. Si te sirvió lo que escuchaste, envíale este episodio a alguien por mensaje usando el link Cracks LA y pregúntale si hay alguna cuál es la lección más valiosa que se lleva. También sigue Cracks Podcast en Spotify o suscríbete en itunes y califícanos con cinco estrellas para que más gente nos pueda encontrar. Y obvio, escucha el podcast de Anabik en cualquier plataforma de podcasts. Puedes encontrarlo como Más Cabrona que bonita. Suscríbete gratis a viernes de Cracks. Es el mail que mando cada viernes con las cosas más increíbles que encontré en la semana. Ya son más de 10.000 personas las que lo reciben. Y ahí incluyo descuentos, invitaciones a meetups, artículos, experimentos que estoy probando, videos interesantes, etc. Puedes hacerlo en Cracks LA video. Y como siempre, me encanta ver sus stories de Instagram. Mencionen mi Instagram como sotraba. Me encanta leer lo que escriben, me encanta ver dónde escuchan el podcast, me encanta ver lo que les hace pensar lo que escucharon. Y por favor menciona a Anabik como navictoriagarcía. Van a ver que tanto ella como yo vamos a estar contestando todo. Puedes encontrar links a todo lo que hablamos en cracks la 3. Y eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y que tengas una.










