PAOLA ROJAS | El Poder de la Resiliencia y Vulnerabilidad #196

Paola Rojas, periodista, habla sobre cómo enfrenta el miedo a través del temazcal y la meditación. Cuenta su experiencia cubriendo desastres, los ataques digitales que sufrió hace cuatro años, y cómo la vulnerabilidad y la terapia la ayudaron a reconstruirse.
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Pau, bienvenido a Cracks Podcast, ¿Cómo estás? Muy bien, sé que tenemos poco tiempo y logramos hacer esto, eres de las personas con la agenda más ocupada que conozco, algo que me interesa explorar, pero me interesa empezar escuchando la historia. Sé que eres alguien de miedos y de enfrentar miedos, cuéntame esta historia En las pirámides de Egipto.
Ay mira, sí, sí, me parece que, que un poco eso, venimos como a superar nuestros miedos, a mí me frustra mucho dejar de hacer algo por miedo, o sea detenerme, perderme de algo porque me da miedo, cómo no soy esa persona, las pocas veces que me ha ocurrido algo así me han marcado y al final han sido para bien, o sea, yo solía regañarme mucho, estoy trabajando en regañarme menos, me exijo mucho, mucho, mucho. ¿Qué pasó en las pirámides de Egipto? Hace muchos años que fui, muchos, o sea casi ahí seguía Nefertiti, muchos años, la única vez además que fui Egipto porque no es que vuelves cada trimestre, había un calor importante y bueno pues sabes que para entrar a la pirámide de Keops, que la entradita es muy bajita, muy estrecha y estaban todos los turistas, todos ahí, todos estaban en El Cairo, entonces una fila brutal y cuando me acerco, sabes, me formo y estoy a punto de ingresar y sale como de la, sabes, de la entrada un vapor hirviendo y entonces siento esto terrible de no, no, no me voy a meter ahí, qué angustia, me voy a estar asando, está lleno de gente y además ya era como hormiguitas, una fila que entraba y una fila que salía, entonces, sabes, no era como que ya no quiero y me regreso y me angustió mucho el encierro, el calor, la sofocación y no entré y no he vuelto. Me perdí algo que cultural que históricamente es muy valioso porque físicamente sentí un breve como de pánico y qué coraje. Entonces me regañé mucho, Paola qué tonta y qué bárbara. Y bueno ya luego en vez de regañarme dije a ver, cura eso no, o sea que se te quite ese miedo o esa limitación. Y trabajé en serio, o sea, yo hago la tarea, fui, vaya, intenté por ejemplo junto a un temazcal estar primero afuera sintiendo ese calor y me fui acercando a la puertita y ya luego ingresé, me fui alejando, ya adentro, alejando de la puerta, entonces estando cada vez más en la oscuridad, más lejos del aire fresco, pero calmándome con respiraciones, incluso repitiendo un mantra hasta que logré pedir que ya cerraran la puerta y fui llevando ese proceso como de a ver, estoy aquí adentro y puedo respirar, claro, la percepción corporal es distinta a la habitual, pero no pasa nada y me permitió muchas cosas, me permitió, seguramente me ayudó mucho para luego bucear, que es también una sensación puede que similar, y me permitió incluso profesionalmente tener acceso a cosas que si no me hubiera entrenado para funcionar con calor, con, en fin, restricciones digamos de aire humedado que sea, a lo mejor no hubiera podido recorrer el túnel del Chapo, entonces de pronto no tienes ni idea para qué te estás entrenando, pero yo creo que superar tus miedos siempre es buena idea.
Esta mentalidad de enfrentar el miedo y utilizar algún tipo de entrenamiento, de entrenarte, lo haces de forma consciente, o sea, este tema del temazcal, dijiste me pasó esto, ¿Cómo puedo replicar la situación porque quiero estar del otro lado?
Sí, absolutamente, sí, absolutamente, sí, o sea, ¿Qué fue lo que me detuvo y replico justamente las circunstancias, las condiciones de ese momento, o no lo replico, pero algo similar, o sea, lo que me, lo que me ahuyentó fue ese como vapor aquí ardiente, ¿Sabes? Y respirar y sentir que no, pues que no llegaba ese aire fresco que me estaban pidiendo como los pulmones y el cuerpo, y entonces sí, fue absolutamente un esfuerzo, un esfuerzo consciente, ¿Sabes? De trabajar con mi mente para tranquilizar a mi cuerpo y fíjate, ahora mismo conforme te veo y lo verbalizo, seguramente me ha servido para muchas, muchas, muchas otras cosas más, o sea, encontrar calma en tu respiración yo creo que es una de las grandes herramientas para casi.
Todo como, y es algo lo que quiero tocar más adelante, porque tú has estado expuesta a estas situaciones personales que te llevan al límite o te sacan de tu zona de confort, pero también a sufrimiento humano que no necesariamente es el tuyo, pero muy crudo, situaciones bien difíciles. Háblame un poco de esta respiración que dices, ¿Cómo la usas, ¿Cómo es este momento en el que regresas a tu centro?
Mira, digamos que los primeros pasos hacia ello te los describí ya con este proceso para superar algo muy específico, pero ha ido evolucionando y ya se convirtió incluso como un ejercicio cotidiano de meditación en la pandemia. Siempre hace muchos años que quiero meditar y que toda la gente, pues digamos que, que tiene muchas presiones y que los veo que de pronto tienen este, este cambio hasta en su mirada y en su energía, y claro, ¿Qué fue lo que hicieron? Meditar. Y además tengo problemas de insomnio, en fin, que todos los ingredientes como para que me resulte urgente meditar. Entonces hace muchos años que quiero ser una persona que medita, pero no soy la reina zen, o sea, soy esta. Pues sí, o sea, mi mente, sabes, soy occidental básicamente, o sea, no hay mucho más que decir, me cuesta como esto de que los pensamientos se detengan poquito o se hagan para allá un momentín. Entonces en la pandemia, digamos que en el momento, no sé si el más crítico a nivel global, pero sí el más crítico para mí en términos del miedo que me daba, lo que pudiera ocurrir, contagiarme, salir a la calle cuando no estaba nadie afuera, en fin, todo lo que implicaba y la incertidumbre, yo temía que pudiera haber hasta estallidos sociales, ¿No? Porque claro, o sea, si la mitad de la economía es informal y no hay puestos de tacos ni de nada, ¿Qué está viviendo, no? Toda esa gente, en fin, era mucho en mi cabeza y dije, Paula, si ahorita te deschavetas, va a ser pues muy complicado, porque además tienes que ser la profesora de tus hijos y este, y no solo su profesora, sino quien les dé calma y contención en un episodio muy raro y muy largo. Y entonces dije, ahora sí meditas, o sea, ya. Y ahí sí me puse, o sea, cuando yo decido hacer algo, sí soy muy disciplinada, así como me obligo a entrenar diario, me empecé a obligar a meditar, o sea, como si fuera. Entonces no importa si estás cansada, si te dio, no te dio tiempo, si tienes flojera, meditas, o sea, sí o sí. Me obligué a hacerlo en la pandemia y logré convertirlo en un hábito y es lo mejor, que es probablemente de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. ¿Me da herramientas de entrada me imagínate, soy más feliz, o no sé si más consciente de mi felicidad, con lo cual me percibo más feliz cómo se.
Ve tu práctica de meditación, cuánto tiempo meditas? ¿Qué tipo de meditación es? ¿Usas alguna aplicación?
Si, normalmente hago meditaciones guiadas, porque insisto, no soy la reina Zen, entonces me ayuda como ir siguiendo indicaciones. La verdad es que voy saltando, digamos, quienes más me acompañan, quienes son mis principales guías, digamos, son Deepak Chopra, Joe Dispenza, pero de pronto, pues se puede atravesar básicamente quien sea. A veces me gusta sorprenderme a mí misma y hacer una meditación nueva de la mano de alguien a quien nunca escuché y no sé, el factor sorpresa siempre me divierte.
Este factor sorpresa ha sido una constante en tu carrera desde el inicio, de hecho llegaste al radio factor sorpresa, saltaste a las noticias factor sorpresa y trabajabas con Ricardo Rocha, quien te dio una responsabilidad enorme cuando eras muy joven. Háblame un poco de cómo viviste esta, cómo asumiste esta responsabilidad cuando eras tan joven y qué aprendiste en el proceso.
Muchísimo, aprendí muchísimo. Mira, ha sido sorpresa y no, porque la verdad es que creo que, a ver, esto no quiero que suene a soberbio, como de yo lo construí, no, porque creo que la vida ha sido generosísima conmigo y también hay que tener buena suerte y tengo muy buena suerte, muy buena suerte, o sea, me caigo y caigo parada, pero como sea, me he esforzado y he construido, o sea, para entrar al radio hice una audición, o sea, buscaban a la nueva voz, no sé qué, yo fui, me formé en la calle, hice una audición y me eligieron entre, no sé si eran centenas o cuántas chavas, muchas, había una fila muy larga, parecía que estábamos ahí para sacar la bisagringa, ya sabes, gran fila y me quedé. Entonces así entré al radio, o sea, sí, una sorpresa ganar la audición, pero me parece que hubo, o sea, estuve atenta a que hubiera una oportunidad antes, estudié para ello, me preparé como locutora, en fin, o sea, digamos que arropé a la buena suerte para que ocurriera. Y con el tema de las noticias, el director de Televisa Radio, antes se llamaba Radiópolis, era Ricardo Rocha, entonces yo entro a hacer radio musical vía una audición y en la cabina de al lado está Ricardo Rocha haciendo todas las mañanas el noticiero estelar de la XCW, pero es al mismo tiempo el jefe de todos, y yo la verdad es que tenía mucha curiosidad siempre y muchas ganas de estar en noticias, o sea, no es que se me atravesaron, sino que las busqué y entonces estaba ahí siempre como cercana al equipo de noticias. Y un día el chavo que leía los resúmenes informativos, así las capsulitas de dos minutos cada media hora, me acuerdo que estábamos en el comedor ahí de Televisa Radio, el pobre, así con una cara más o menos parecida a la que yo tengo ahorita, así todo cansado. Claro, entraban al aire 5.30 am, entonces el pobre parecía coche por abajo y me dice, no puedo más, voy a renunciar, no puedo seguirme despertando a las 4, me voy a morir. Le dije, ¿Cómo? ¿Yo entro en tu lugar? Entonces no, dije, hay una vacante dónde me formo otra vez. Y entonces supe que se iba por cansancio y levanté la mano yo y le extraño mucho a Ricardo porque yo era la chavita que presentaba música en la cabina de lado y me iba muy bien, tenía muy buen rating presentando a Mercurio, ya me entendiste. Entonces, ¿Cómo es que quiere? Bueno, tengo mucho interés. Y bueno, la audición era muy sencilla, había que leer un resumen con dignidad y ya, y pues eso sí lo pude hacer y entonces sí empezó, pero sabes, si tenía yo no solo mucha curiosidad, sino muchas ganas de que ocurriera y entonces fui buscando que creciera mi participación y de pronto llegaba y proponía una nota, un reportaje, seguramente muy malos, mal armados y en fin, estaba muy chavita y empezando y aprendiendo, pero eso permitió que mi participación fuera creciendo ahí.
Y de la manera en la que Enrique Rocha te da responsabilidad y te permite crecer aún cuando no sabías muy bien lo que estabas haciendo, ¿Qué es lo que te llevas? Porque entiendo que hoy. Y has dicho que tus equipos de repente se forman de las obras de Televisa.
Fue. Es que fue caso, fue muy casual eso del equipo, de cómo se conforma. Mira a ver si de pronto no le di su lugar a. A Ricardo Rocha, que fue importantísimo, o sea, no solo dijo OK, pues puedes leer los resúmenes, adelante, niña, sino que él sí fue un maestro, ¿Me entiendes? Y no sólo para mí, sino para otros periodistas que no lo hago la lista yo, porque me parece que a cada uno le toca decirlo, pero sí es muy generoso porque comparte su conocimiento y porque incluso de pronto te deja su silla para que te sientes y. Y aprendas ¿No? Y vayas formándote. Y la verdad es que eso no es habitual. Y entonces él fue un maestro muy importante y le agradezco la oportunidad no solo de dejarme de inicio, leer los resúmenes, sino de ir creciendo y además de darme luego consejos que fueron muy, muy importantes en mi carrera y en las decisiones que tomé. Por ejemplo, empezó a crecer mi participación en el noticiero, al grado de que ya me clavé en noticias. Tuve que renunciar a la radio musical porque no podía con todo y porque además había que perfilarse antes, pues el mundo era menos flexible y la gente no permitía que estuvieras con un pie acá y otro allá. Me gusta que hoy es mucho más libre y que, digamos, estar en el ámbito informativo no necesariamente tenga tantas limitantes como solía, pero bueno, me clavo más en las noticias. Y sin embargo, tengo muchas ganas en ese momento de estudiar fuera de México y de. Yo quería ser estudiante de tiempo completo porque empecé a trabajar tan chiquita que la carrera completita la cursé ya trabajando. Yo quería estudiar, estudiar, así de ¿Qué se sentirá ir a la escuela? Y ya, Y estudiar mucho, porque además me gusta mucho la escuela. Se me acabó pronto como esto de ser estudiante. Y entonces, antes de crecer y multiplicarme y todo, quiero ser estudiante y quiero irme a Europa a estudiar. Ahorré mucho para irme y me qué bueno que quieras estudiar, te felicito, qué bueno que para eso hayas juntado tu dinero. Pero te aconsejo una cosa, Paula, nunca se me va a olvidar, me dijo Ricardo rocha, espérate al 2000, o sea, el 2000 va a ser un año histórico, no solo en términos políticos, sino informativos. Y yo creo que si te quieres dedicar a esto, vale la pena que lo vivas. Cubre esa campaña, esas campañas, cubre esa elección. Va a ser una transición muy interesante para México y te va a dotar de un aprendizaje que no ocurre todos los días. Y por supuesto que le hice caso y me quedé y cubrí el 2000 y aprendí muchísimo y se lo agradezco. Y luego me fui a estudiar alemán a Austria. Y bueno, pues sí, la verdad es que acomodó muchas cosas el haberme quedado a trabajar en la información durante un año tan importante y de cambios tan profundos para mí.
¿Y has tenido oportunidad de tú mentorear a alguien que esté empezando su carrera y recordar estas lecciones cómo tratas a alguien que está tratando de subir o que ves tal vez en la misma posición o con la misma hambre que tú tenías haces, no sé, 20 años?
Fíjate que es muy curioso porque de pronto sin haber tenido como conversaciones con personas que arrancaron en su momento, crecieron y luego vinieron a agradecerme, igual no me hubieran dado ni cuenta de que compartí pues lo mismo un consejo que una oportunidad para quien estaba queriendo justamente arrancar o dar un salto. La verdad es que sí ha ocurrido en diferentes ocasiones y me da mucho gusto y me emociona mucho. Yo creo que la verdad es que sí creo en que digamos, la bondad se multiplica y como que alumbra y no sé, me alegra. Pues a mí me alegra, me alegra si alguien, si alguien busca una oportunidad y yo se la puedo dar, me gusta dársela, o sea, me entusiasma y ni siquiera porque espere algo después, sino porque justamente a mí se me han abierto caminos y entonces creo que nos toca, o sea, quienes hemos tenido oportunidades, nos toca generar oportunidades para los demás. Y mi equipo en tele me preguntabas esto de que se formó con las obras se escucha medio feo, ¿No? Así como de retazo con hueso las obras, pero porque, Pero fue así, o sea, fue una circunstancia muy peculiar y si lo destaco no es por, no es para minimizar al equipo, es más bien como para destacar la enorme fortuna, ves que tengo buena suerte, o sea, me toca armar un equipo, me dijeron OK, pues él ya no va a estar en tal programa y él ya no, o sea, hicieron una reestructura y los que estaban ahora sí que bailando y por quien sabe qué razones, pero no por decisión mía, se conforma un equipo y esto es lo que hay y éramos esos y qué maravilla porque esos resulta que congeniamos increíble, nos llevamos hoy muy bien, o sea, para mi fortuna todos son gente muy buena, o sea, buena, buena, buena integral, o sea, buenos de corazón, decentes, leales, pero además buenos en su trabajo, o sea, profesionales sólidos, pero cariñosos, pero divertidos, pero solidarios. Qué suertuda persona soy, ¿No? La verdad. Entonces un equipo que funciona muy bien, se nota esa como armonía y el cariñito genuino, se nota al aire y nos ve increíble. Y ese programa desde que nació tiene la más alta audiencia entre los informativos matutinos de este país desde que existe. ¿Qué padre no? Y lo hicimos con lo que había, no teníamos ni centro de costos.
Te ha tocado a ti abrir muchísima brecha, eres una gran defensora de derechos femeninos, de la mujer en el trabajo. ¿Tú dices que lo acabas de mencionar como que no tuviste esta infancia y te tenías que agrandar, incluso que te discriminaban, cómo fue esa época para ti y cómo te formó?
¿Mira, la verdad es que no lo percibía como discriminación, o sea, un poco le pongo, uso el término, ya después cuando me preguntan si alguna vez he vivido discriminación y entonces hago este esfuerzo por ubicar digamos episodios así, porque yo no lo vivía como discriminación, era lo que era, o sea, así toca, me entiendes? Y resulta que aquí nunca ha habido nadie de mi edad, soy la más chiquita en historia pues, y si algunos les parece que por eso no me va a alcanzar, les tengo que demostrar que sí, pero nada más lo veía como un requisito, o sea, como toca demostrar y habrá el que piense que porque no sé, o porque era muy chavita o porque no sé si alguien alguna vez pensó a esta porque es mujer no le va a alcanzar, no sé si lo pensaron así, ni lo vi porque yo no me lo planteaba, o sea, yo creo que para ver algo tienes que verlo antes tú. Yo nunca vi que vayan, o sea, no me pasaba por aquí el hecho de que por ser mujer no iba a poder lograr algo. ¿En mi casa nunca me, nunca me hablaron de limitantes por ser mujeres, sabes? No es que mi mamá fuera una feminista y leyera a Simón de Beauvoir, no, simplemente ella hacía todo lo que tenía que hacer y le salía muy bien y confiaba en que yo podría hacer todo lo que quisiera y me saldría muy bien y nunca se planteó si es porque era niña o niño o niñe o me da igual, me entiendes, o sea, el género no era un tema ahí, el tema es te esfuerzas, te salen las cosas, es un asunto de esfuerzo, disciplina, mérito. Con pelo largo, corto, con o sin bigote.
¿Toda tu vida has demostrado que tu vocación es esta de comunicar desde chiquita, cómo jugabas, cómo llegas a tu vida profesional? ¿En qué momento pasa de ser una vocación que somos muy buenos trabajando y tenemos mucho éxito y a un propósito que es algo diferente?
Probablemente lo ha sido, lo ha sido en muchos, digamos que en muchos momentos, pero ya hoy con una mayor conciencia. A ver, creo que no estoy siendo clara, digamos. Sí, sí, desde chiquitita sabía que me gustaba comunicar, y no sólo que me gustaba, la verdad, me daba cuenta del efecto, o sea, yo me daba cuenta de que hablaba y me escuchaban, sabes, Y entonces era la jefa de grupo, esta persona que estaba en todas las ceremonias cívicas, todas, siempre era la del micrófono. Pobres de mis compañeros, no creo que me extrañen, de seguro te ven diario, te imaginas qué visión. Bueno, pues el caso es que siempre supe que me gustaba comunicar, que me fascinaba, y desde que empecé a trabajar, desde que empecé a hacer periodismo, pero incluso, incluso cuando simplemente hacía radio musical, de pronto surgían como oportunidades de hacer algo por los demás, sabes, o sea, porque me mandaban, imagínate, o sea, las vías que teníamos en términos de tecnología para comunicarnos en ese entonces, que lo que me funcionaba cuando hacía radio musical al inicio era que me mandaban mails y entonces yo leía los chistes que me mandaban por mail y nos moríamos de risa, o me moría de risa yo, y asumo que alguien más, porque tenía muy buena audiencia y si no se reían, pues entonces para enojarse, pero me oían. El caso es que esas eran las vías de comunicación y sin embargo había de pronto estas oportunidades de ayudar a alguien y me gustaba mucho, o sea, la sensación, sabes, de ver que el micrófono puede ir más allá.
¿Tienes alguna de la que te acuerdes particularmente?
¿Pues mira, desde, por ejemplo, una bobada, o sea, de alguien que perdió algo importante y entonces usas esa vía para que pueda recuperar, enlazar a familiares, por ejemplo, que habían perdido contacto por la razón que sea, o sea, no había Facebook, no? Es como que te reencuentras con. Pero incluso en casos más dramáticos, o sea, en los que, en los que estaba ya en situación de indigencia, y entonces poderlo reconectar con su familia, y bueno, y ya luego más adelante, ya como periodista, digamos, cubriendo desastres naturales, acudiendo a. Me resultó cada vez más claro que donde yo llevara la cámara, pues evidentemente llevaba la atención, y llevar la atención significa muchas cosas, significa que muchas veces llega la ayuda tanto de la sociedad civil que se organiza, como incluso gubernamental, en fin, distintas vías, distintas circunstancias, pero, pero la felicidad de ver que ese trabajo informativo tenía un efecto práctico que se traducía en bienestar para esas personas. Se empezó a convertir en una motivación inmensa, ¿Sabes?
¿Tienes alguna historia en la que te haya impresionado no solo la inmediatez, sino también la profundidad o el gran impacto del? Tú fuiste a un lugar, dijiste algo, tal vez algo que nunca nadie hubiera escuchado o visto o se hubiera enterado y que haya cambiado de tal manera que dijiste, esto sí es. No voy a decir la palabra poder, pero influencia o impacto.
Sí. Bueno, me viene en mente, así de golpe, pues el sismo en Oaxaca, el del 17, el que fue en la primera semana de septiembre del 17, un par de semanitas antes de que temblara aquí, se pusiera todo tan brutal como se puso ese sismo de Oaxaca a mí me sacudió de manera como muy fuerte. Bueno, lo fui a cubrir, fue así una cosa muy repentina, no tenía ni zapatos, estaban tacones en Televisa, cuando ya me tenía que echar a correr para volar en un. Para volar con la Marina, porque además, pues claro, la aviación comercial y balismo, en fin, larga historia. Tenía que irme en ese instante a despegar junto con los marinos para poder estar ahí. Y me eché a correr con mi camarógrafo, me prestó sus botas un compañero del staff, Giovanni de audio. Por suerte tengo unos piezotes y Giovanni no, entonces pude usar sus botas y. Y en fin, o sea, me puse, sabes, con lo que traía, me fui a Oaxaca y sí, pues sí ves la diferencia, ¿Sabes? Cuando están las cámaras en esta comunidad sí y en esta no, y entonces llega la ayuda de esta comunidad sí y esta no, yo quería ir a todas, ¿Sabes? Fue. Fue tan claro como hacía la diferencia el darle notoriedad a un lugar para que entonces la ayuda a llegar a que yo quería llevar la cámara a todas partes y estaba en esta vorágine de ayudemos a Oaxaca y vamos a reconstruir y conseguir recursos y pedir ayuda. Y cuando tembló acá, y entonces, bueno, se me. Sí, se me descompuso hasta la salud, la verdad, porque quería hacer tanto que se me salió.
Me interesa mucho entender un poco más esto, ¿No? Cuando quieres hacer tanto, pero tu capacidad es limitada, no puedes estar en todos los lugares. ¿Cómo elegir a quién ayudas y a quién le tienes que decir que no, aunque sea tácitamente?
Ay, eso es súper difícil. Eso me sigue costando, pero justamente ese episodio fue el que me enseñó a que no es buena idea ir más allá de mi capacidad porque quería hacer tanto y no, no, es que la verdad es que soy muy sensible, yo soy muy sensible, entonces cubro, cubro un desastre natural, cubro cualquier tragedia y me vinculo y estoy aquí ya en plan confesión porque una regla del periodismo es que no te vincules emocionalmente, pero yo me vinculo emocionalmente, o sea, yo me vinculo, yo me, si me queda en el alma, mira, no, o sea, no quiero como detenerme en las imágenes de ese niñito, esa familia, porque me mira, me parte, la verdad es que yo sí me vinculo mucho, entonces como que desde esa sensibilidad decir no, pues acá ya no voy porque estoy muy cansada, cómo no, o sea, vamos, muévase. Pero pues sí, ya entendí que hacerlo más allá de mis fuerzas, pues no, o sea, tienes un límite simplemente como ser humano. Y entonces esa vez lo quise llevar más, más allá de mis fuerzas, no lo medí y se me salió de control y me enfermé, o sea, no me enfermé, digamos, no me internaron, pero fue como tan brutal que no podía dormir, no podía comer, estaba flaca como no tienes idea, o sea de aviéntenle un bolillo, muy flaca. Entonces digamos que sí, a partir de ahí además para ese momento pues ya era mamá, entonces ni modo que estés hecho una piltrafa cuando tus hijos te necesitan pues en orden y fuerte y sana emocionalmente para cuidarlos. Y luego además como tembló en su ciudad, ellos están asustados, entonces cálmate loca, tranquila. Y ahí entendí que que tengo que estar bien yo, algo que ya sé que es muy básico y que todos lo tienen claro desde hace mucho, yo.
Creo que menos gente de la que.
Debería, bueno, a lo mejor lo hemos escuchado, pero aplicarlo, este, digamos que yo lo aprendí a la mal, a la mal entender esto de que tienes que estar bien tú, ¿No? Para luego poder ayudar a los demás, porque si no, pues simplemente no es eficiente.
La vida pública tiene todos estos beneficios de impacto y tiene también el lado negativo. Uno es, como lo has dicho, no escondemos lo negativo por vergüenza, parece que tenemos que ser perfectos en la vida pública para no dar una mala imagen, pero también te expone tanto de una buena manera como de una mala manera. Y si Dices que en 2017 te pusiste a prueba, pues 2018 vino contuvo, sí. Cuéntame un poco cómo viviste este momento de estar expuesta más allá de lo que estabas acostumbrada.
Pues mira, con mucha dificultad, o sea, sigue siendo difícil, sigue siendo difícil porque justamente la pregunta regresa en entrevistas como esta y porque cada vez que toco el tema tengo que pasar por este mismo filtro de no plantear nada que sea difícil de procesar para mis hijos, entonces, pero sin embargo me sigue dejando lecciones, o sea, sigo aprendiendo conforme me alejo, digamos, conforme pasa el tiempo y me voy alejando del episodio y voy sanando y voy acomodando, voy encontrando nuevas lecciones. Fue muy difícil, fue en serio, fue muy vergonzoso, fue muy, muy doloroso. ¿Fue estresante, fue cansado? Fue brutal, fue brutal. Todavía, todavía no. Bueno, digamos que de lo luminoso que tiene es que si me demostré, siempre me considerado una mujer fuerte, la verdad, siempre confío muchísimo en mi fuerza, pero la fuerza que tuve en esa etapa me sorprende incluso a mí, de hecho me acuerdo que no había expresado yo casi nada al respecto y probablemente mi primer comentario alusivo y de manera como muy, muy sutil y breve fue escribir un tuit en el que decía, entre otras cosas, que soy mucho más fuerte de lo que pensaba. En referencia a todos esos ataques. Lo más terrible la verdad fue como si, los ataques en el mundo digital.
¿Te enfureciste contra tu profesión?
Pues yo creo que me enfurecí contra todo, o sea, fue todo tan, tan brutal y tan, la verdad tan espantoso, o sea, tener como no sé cuántos, porque no los conté, quería alejarme lo más posible, pero estaba como en todas partes, o sea, muchos mensajes de entrada tener como a toda una sociedad opinando, toda una sociedad opinando, o sea, saber que todo el mundo está hablando de ti, pero además algunos me parece que con mucha ligereza, sin tomar en cuenta que hay una mujer, una madre, eso fue muy brutal, Una cosa es saber que vives en un país profundamente machista y muy violento y otra cosa es vivirlo de esa manera y que te envíen todo tipo de obscenidades y que la gente piense que pues que, que puede ser parte de tu intimidad porque pues sí se abrió lo que es íntimo, entonces sí fue horrible, la verdad, sí fue muy, muy, muy, muy desagradable, fue un reto inmenso, pero al mismo tiempo también insisto con como con muchas lecciones luminosas, una me sorprendió mi fuerza, o sea, siento que es como si estuviera vacunada, sabes, o sea, es como que siento que soy capaz de superar básicamente cualquier cosa. Las demostraciones de solidaridad, de amor, de cercanía fueron, no te puedo explicar, o sea, me escribió mucha gente, me dimensioné la enorme red de amor que tengo en tono mí está grueso, o sea, sí tengo a muchos amigos, a muchos aliados, gente con la que a lo mejor ni siquiera tenía tanta cercanía y sin embargo había ese respeto, esa admiración, esa solidaridad bonita y además también porque se vale regarla, ¿Cuántas veces nos hemos reído como inconscientemente de cualquier cosa sin considerar que hay un ser humano detrás de ese chiste, un ser humano súper lastimado, Entonces mucha gente que a lo mejor al principio, digamos que se partió de risa o actuó sin esa conciencia, después se disculparon, sabes, y yo creo que ese es un proceso interesante, quiero pensar que sirvió al menos a esos para procesar de una manera diferente episodios similares y quiero pensar que gracias a eso serán menos hirientes con la siguiente víctima?
Ojalá llegar a este momento en el que te das cuenta que eres más fuerte de lo que creías no es algo que pasa de la noche a la mañana. Has hablado mucho de tu proceso y al principio fue muy difícil, te retraíste y por un lado has hablado de cuando se enfermó tu papá, cómo admirabas que siempre mantuvo una actitud positiva y eso al principio tal vez lo trataste de hacer tú y también parece que cambias la manera de pensar y empiezas a incluso a criticar este concepto del happycracy, o sea, la persecución o la apariencia feliz de que todo está bien y tiene que estar bien, siempre se vale estar mal.
A ver, no es que aquí de pronto sí me importa, sí me interesa mucho que no se confunda, A mí me parece que yo nunca quise dar en mi vida, o sea, ni antes ni después de ningún episodio en particular, he querido dar la impresión de que todo es feliz, o sea, porque de entrada es ridículo, eso no existe, No, no, o sea, y no creo en la falsedad y este no, no, no, no, o sea, yo nunca he buscado dar la impresión de que todo es feliz y todo es perfecto, o sea, sí creo que por ejemplo, no sé, en redes sociales a mí no me parece pertinente que si traigo un dolorón de estómago o compartirlo así de pronto enlazarme en vivo y decir es que no puedo del cólico, me estoy torciendo, porque siento que nos suma que la gente tiene suficiente con sus angustias y con sus líos como para que yo les cuente de mi cólico, les da igual, siento que las ventanas de pronto son para compartir algo que es útil o que es simpático, que algo que suma una información, no sé, algo positivo o por lo menos entretenido, ¿Viste? Pero no, o sea, no es que sea esta chava que busca como dar la impresión de que todo es feliz, para nada, o sea, que no se confunda, creo que, a ver, yo tengo un gran sentido de responsabilidad, gran sentido de responsabilidad y siempre me he planteado que al trabajo no se falta. Al trabajo no se falta y más yo que hago noticieros en vivo, o sea, yo he ido, yo lo mismo voy con fiebre a trabajar, digo antes de la pandemia, ya después hubo cosas que tuve que cambiar por protocolos, pero yo sé que entro al aire y la adrenalina del aire en vivo es tan poderosa que me curo al menos esos 60 minutos, ya luego voy en mi interno, pero el programa lo saco y si hay manifestación corro a pie con los tacones en la mano o me voy en moto, yo llego a trabajar y hago mi programa, o sea, esa soy yo, ¿Me entiendes? Entonces pasara lo que pasara, si hay manifestación o un escándalo familiar importante, no importa, yo llego a trabajar, entonces yo al día siguiente estaba haciendo mi programa porque es mi responsabilidad, o sea, que iba a reportarme indispuesta porque no la estoy pasando bien, al trabajo no se falta. Entonces esa es una cosa y otra muy distinta es mi vida es perfecta y. Y siempre despierto preciosa y no hinchada, no despierto como sapo diario y se me va quitando como a las 12, permítanme media hora y van a. ¿Se los demuestro? Sí, la verdad sí, porfa. Y eso me interesa como mucho, ¿Sabes?
Puntualizarlo incluso y tal vez para elaborar un poco en lo que quería yo expresar, tú decías que tuviste mucho cuidado y lo mencionabas justo cuando te hice la pregunta hace unos minutos, ¿Tienes que tener mucho cuidado con qué hablas, qué dices, qué le demuestras a tus hijos y tal vez esta fachada de fuerza, has dicho que hasta te volviste a enfermar?
Sí.
¿Cómo vives este momento y cómo has aprendido a expresar tu vulnerabilidad? Porque sé que es algo que hoy te importa mucho.
Me importa mucho y es algo en lo que estoy trabajando, Sí, también esta es otra parte, digamos que bueno.
A.
Lo mejor sí yo he llevado este sentido de responsabilidad, hoy lo entiendo a límites que van más allá de lo sensato, o sea, pues sí tienes que estar físicamente sano para funcionar y entonces si estiras mucho la liga pues claramente te enfermas y entonces sale peor, terminas faltando más a tu trabajo. No, o sea, si el objetivo es no ausentarte, pues entonces digamos buscar estar en equilibrio para que así suceda. Sí, trabajar con mi vulnerabilidad es hoy todavía una tarea, estoy muy puesta en eso, estoy consciente de que pues mira, también es que si hay un antes y un después. Sí, claro que me comunico desde otro lugar, o sea, finalmente cuando así de golpazo quedas como tan expuesta. Es así ahora y entonces pues desde ahí, desde ahí cómo me conecto, cómo me comunico, cómo vivo hoy te libera pues. ¿Sí, en muchos sentidos sí, o sea, en muchos sentidos sí, sabes? Si yo buscaba ser reservada sobre ciertos aspectos porque insisto, me parecía que no aportaba nada, pues digamos que ya cuando todo sale volando en esa vorágine, en ese tiradero, bueno pues toca primero ir acomodando el tiradero y todo además luego se acomoda distinto, entonces de ese nuevo lugar y desde esta reconstrucción que sigo haciendo de mí, encuentro cosas por las que vale la pena seguir trabajando, digamos, encuentro betas en términos de comunicación que considero valiosas, o sea, cuando me doy cuenta que muchas mujeres, muchas en todas partes, hasta la señorita de migración en lo que es ella mi pasaporte, o sea es una relación de tres segundos y medio y en ese tiempo ella me mira y me dice que gracias Paola porque yo no me atrevía y ya me atreví y no tengo claro que se atrevió, pero ella se veía muy aliviada y me lo agradeció a mí y yo le agradecí el sello en mi pasaporte, o sea, no sé exactamente qué historia había detrás de esa mujer, pero resulta que yo la inspiré, al menos eso fue lo que me verbalizó y pudo atreverse a lo que no se atrevía. Descubro muchas mujeres víctimas de violencia, muchas mujeres víctimas de miedos, que me hablan con una cercanía muy hermosa, muy hermosa, que me expresan un agradecimiento que, que atesoro y dijo vamos a trabajar con esto, este es un momento para las mujeres. El movimiento de las mujeres es muy poderoso y es bien interesante lo que está pasando con la sociedad en este reacomodo de los roles y en este nuevo, en este nuevo juego en el que las mujeres tenemos papeles distintos a los de antes, es muy hermoso, me parece, incluso entonces, dialogar con las mujeres y los hombres, pues, pero ha sido sobre todo vinculante con las mujeres, por razones obvias, me ha abierto una ventana, la verdad que muy importante, o sea, muy valiosa, muy cercana, muy poderosa, y yo creo que sobre eso, sobre una de las cosas que más quiero trabajar, o sea, lo estoy haciendo desde ya y en eso quiero construir.
Y este aspecto de ser más vulnerable, de compartir más tus historias, no solo la de esta situación, sino cómo te sientes cuando visitas un lugar donde ha habido una tragedia, es la manera en que ejercitas tu vulnerabilidad constantemente. ¿Hay alguna otra práctica que tengas para recordarte que tienes que tal vez bajar un poquito la guardia de vez en cuando?
Sí, meditar, o sea, meditar me pone en otro lugar, ¿Sabes? Y digamos que bajo todas las, o sea, ahí no hay blindajes, ni filtros ni nada. También hay una cosa un poco, hay cosas que planeo y hay otras que ocurren, o sea, entro a un programa como Netas Divinas, al que me negaba inicialmente a entrar, no lo acepté justamente por eso, porque había cosas que yo no estaba dispuesta a compartir y a contar, y porque me parecía que en mi caso y por mi personalidad soy, digamos que reservada con ciertos asuntos, pero cuando resulta que reservada ni que nada, o sea, ya todo voló todo al carajo, pues, entonces ya no. Además de que mucha opción no me dieron tampoco, la verdad. Pero bueno, pues digamos, si ya, si ya no tengo secretos y si estoy ahí sentada en ese programa, como te digo, yo ya más, yo no me enfoco en los obstáculos, no me gusta verlos, siento que solo te cansa, te quita el tiempo, o sea, yo más bien me enfoco en donde sí está el camino despejado y por ahí me voy, no quiere decir que me guste el camino fácil, pero más bien que no me enfoco en las puertas que se cierran, ¿No? Y entonces ya esa era la nueva situación y además simultáneamente voy descubriendo todo esto que te, que te describía de un acercamiento mucho más profundo con las mujeres y con la audiencia, ¿Sabes? Bueno, pues todo pasa para algo, esto de alguna manera va de la mano con mi realidad actual y pues listo, vamos a aprovechar ese espacio para, a lo mejor para compartir este proceso de sanación y de pronto, de pronto se multiplica, de pronto otras sanan conmigo, otros sanan conmigo, o por lo menos aprendemos juntos, ¿Sabes? Y a mí, yo sí creo en lo colectivo, o sea, bueno, si no, no me dedicaría la comunicación, seguramente haré otra cosa, o sea, sí creo en el poder de la palabra, cuán romántico, no sé cómo se escuche, pero sí creo en la palabra para tender puentes, creo en la palabra para transformar la realidad, me parece que es un gran instrumento y entonces, pues esto es lo que yo tengo para decir de acuerdo a mi propia experiencia, a lo que trato de aprender todos los días y. Y lo que más quiero es que sea útil, que le sirva a alguien, ¿Me entiendes? Que si alguien puede mejorar un poquito su vida, úsenme como sea.
Esta fuerza que proyectas, parece que naciste con ella, es algo a lo que mucha gente le llama resiliencia, ¿No? Naces o te haces resiliente y si te haces, ¿Cómo te haces?
Yo no sé con cuánta resiliencia nací, o sea, sí sé que medí tres kilos y medio, pero esa no me la midieron, la resiliencia. Pero sí creo que siempre fue una chavita fuerte, o sea, sí me recuerdo desde niña, bueno, no sé si, en fin, creo que siempre me recuerdo como una chavita que se planta, ¿Sabes que decide, pero yo creo que en buena medida también eso se hace, se construye, o sea, yo recuerdo por ejemplo, a mi mamá dejándome decidir que me pongo, yo me quiero poner esto y lo otro, y seguro me veo horrible, ¿No? Pero. Y combinaba mal, pero ella me daba mucha libertad para decidir qué ponerme, qué hacer, me tomaba en cuenta incluso para las decisiones familiares y yo creo que eso te da mucha seguridad, o sea, tomar decisiones es una de las cosas más complicadas que nos toca hacer en la vida, entonces empezar a ejercitar eso desde niños, creo que es buena idea y yo promuevo eso en mis hijos. No, o sea, incluso digo desde cosas muy básicas como a dónde nos vamos a ir de viaje o hasta por ejemplo, ya nos tenemos que dormir, mi amor, ya es tarde, no quiero otro ratito, a ver, te puedes quedar otro ratito, pero sabes un poco, mañana vas a estar súper cansado y tienes partido y, pero como tú quieras puedes ver la tele otro ratito, nada más que tú te haces cargo mañana de tu cansancio en tu partido, sabes, Y me voy y él decide si ve o no la tele otro ratito, pero él.
Decide y él paga la consecuencia y.
Él paga las consecuencias y al día siguiente pues claro, trae cara de loco y pierden el partido la siguiente vez no le tengo ni que volver a decir que ya es hora de dormirse, él solito ve el reloj y para.
La gente que tal vez no fue educada así y que está pagando la consecuencia, imagínate alguien que nunca le ha pasado por la cabeza la palabra resiliencia, ha vivido con temas, pero se encuentra una situación como la que tú viviste, ¿Como desarrollas, como, qué tipo de manera de pensar es la que tiene que adoptar en ese momento? ¿Cómo sales de un hoyo de ese tamañ?
A ver, déjame, déjame responderte, digamos en dos partes, yo espero que a nadie nunca le pasen cosas espantosas, pero creo que está bueno, yo soy súper precavida, sabes, Yo creo que está bueno prepararse en la vida para lo que sea que venga y no soy catastrofista, soy cero pesimista, sin embargo creo que está bueno, así como es importante tener tus ahorros, yo creo que es importante tener, estar tú en orden, saberte fuerte y tener una red de protección, o sea, construir tu red de amor, o sea, eso háganlo ya, si no la tienen se están tardando, o sea, sabes, el rodearte de gente querida por la que tú das todo, tener relaciones de amor incondicional con amigos, con familia, con gente con la que conectas bonito y que sepan que estás ahí para ellos y entonces ellos van a estar para ti cuando venga el golpazo, si viene o a lo mejor nunca hay golpazo, no importa, para celebrar que nunca hubo un golpazo, que nunca te pegaste así en tu lecho de muerte invicto, rodeado de amor. Entonces lo primero que te diría la resiliencia regreso a lo colectivo, se construye también con el entorno, hagan, armen su red de amor, esa está buena para todo. ¿Y al interior decirte, o sea, si tuvieron la posibilidad de construir autoestima, de trabajar en fuerza, seguridad, qué maravilla, si no, si ni les enseñaron a decidir desde chiquitos y no confían en sí mismos y como se llevaron un golpazo, no sé, espero que esto no se escuche ni banal ni absurdo, pero simplemente pensar, yo creo que ayuda mucho pensar cuando estás en medio de muchísima oscuridad o de muchísima estridencia, pensar que nada es permanente, o sea, esa realidad va a cambiar, eventualmente va a cambiar y va a pasar tiempo y con distancia ese ruido llegará a ser silencio, ese dolor llegará a ser fuerza seguramente, sabes, no es para siempre, ese horror no es para siempre, todo va a estar.
Bien, sabes qué haces con la gente que está alrededor de ti, que es gente cercana de tu familia, que simplemente no encaja en esa, en esa búsqueda, no? Que es de esta gente que tal vez por dolores internos, por traumas del pasado propios, simplemente no está ahí para sumar.
Fíjate que en general, afortunadamente estoy rodeada como de gente, pensaría, muy luminosa, muy padre y quien a lo mejor no necesariamente, digamos, es afín o no piensa igual, no se acomoda bonito, tampoco es que, tampoco es que me alejo, simplemente comparto poco tiempo. Yo creo que también de quién es distinto aprendemos mucho y entonces de entrada la verdad es que no sería capaz de como que poner así un muro de por medio, no soy esa persona, pero sí, bueno, comparto, prefiero compartir mi tiempo y así hago que suceda con personas que lo sienten y que piensan de esta misma manera, como de seguir adelante y sonreír y, Y bueno, y que saben ver todo lo bueno que tiene la vida. Además sabes que, o sea, de pronto esa decía pobre Paola, o sea, si se, la pobre chava, pues no, o sea, no me pobreteen tanto, la verdad estuvo feísimo, pero fue un episodio breve, lo resolví y ya, o sea, la verdad es que yo veo a mi alrededor y entrevisto a gente y digo madre mía, o sea, cómo me pobre tean a mí, carajo. No, no, en serio, o sea, hay personas con muchísimas, con dificultades serias y que salen adelante, hay mujeres que son víctimas de violencia recurrente y que salen adelante, que no tuvieron acceso a educación, a un trabajo, todo lo que yo sí, o sea, hay gente que en serio le cuesta todos los días y no se están quejando, entonces, sabes, por eso no me victimizo, creo que eso de victimizarse nos ha hecho muchísimo daño, este melodrama latinoamericano, no, o sea, es parte de lo que tenemos que quitarle a la idea de mujer, ¿No?
Paol, las lecciones se van haciendo más evidentes con el tiempo, ¿No? Bien decía Steve Jobs que con el tiempo, viendo hacia atrás, los puntos se conectan. Han pasado cuatro años de este episodio, hay una pregunta que yo le hice a la gente a los tres meses, cuatro meses de haber empezado la pandemia, en la que mucha gente perdió incluso la vida, trabajos, casas, lo que tú quieras, y les preguntaba si pudieras borrar la pandemia, y con eso se borra todo lo malo que pasó, pero también todo lo bueno que ha surgido de eso, ¿La borrarías o no? Y el 86% me dijo que no. ¿Tú borrarías esto si significara borrar todo lo que bueno que salió de ahí?
Es que te voy a decir, a ver, si me dio un tiempo con mis hijos que si lo atesoraba mientras ocurría, ahora que ya no los tengo y que están entrenando con una seriedad bárbara y que los veo muy poquito, lo atesoro más, o sea, ese año y medio encerrada con mis. Bueno, no encerrada porque yo se iba a trabajar temprano, pero tantas horas con ellos para mí fue un regalo precioso, pero también perdí a mi prima, ¿Sabes? Entonces, pues si tuviera que borrar esas horas con mis hijos, pero que yo estuviera viva, si lo borraba.
Y yéndonos más personal, ¿Borrarías lo que te pasó a ti hace 4 años y regresarías a donde estabas antes?
Es que te voy a decir, se me. Sí, sí, sí, la verdad sí, o.
Sea.
Sin embargo, insisto, es lo que hay, ¿No? Y yo no, como que justamente, ¿Qué crees? Tuvo que ir gordísima, pero creo, bueno, al menos a mí me funciona, ni siquiera el, ni siquiera plantearme la posibilidad de que un episodio que no me gusta no exista, o sea, más bien construye a partir de lo que existe, porque esa es mi realidad, o sea, para eso me alcanza la fuerza, para lo que sí tengo enfrente y cómo, y lo mejor de mí lo pongo para extraer lo mejor de esa situación, pero sí, sí lo borraría. Yo prefiero aprender, digamos que por la buena, por vías más constructivas y amorosas. Golpazos. Muchas gracias.
Eres una persona. ¿Cuántos trabajos tienes hoy? ¿Cinco, seis?
Menos. Cada vez tengo menos empleos. Lo que pasa es que estoy, bueno, ahora mismo hay en cocción cosas que espero que muy buenas, bueno, me gustan y creo que pueden ser bien interesantes. Estoy cocinando un par de proyectos que me tienen muy emocionada, que además venía como que arrastrando de antes y no los hacía por falta de tiempo y bueno, pues entonces estoy en eso, estoy además en tele en las mañanas, estoy en netas divinas. Por primera vez en muchísimos años no estoy haciendo radio, pero porque justamente pues tienes que elegir y las horas, o sea, el día, pues sí hacemos magia con los minutos a veces. Pero bueno, pues por lo pronto estoy, estoy en eso y la parte, sabes, es que soy una mamá ahí tan presente como me deja la vida y como me dejan mis hijos. ¿Y su nueva agenda que está bárbara.
Cómo se ve en alguien con una agenda tan apretada, con tantas demandas en las que no puedes, digamos, delegar tu presencia en el noticiero? Ahí estás tú con tu cara. ¿Cómo se ve el ecosistema de soporte que tienes, cómo se ve tu oficina? ¿Quién te ayuda en tu casa?
Mira, la verdad es que es una brigada de gente, o sea, sí, pero somos, bueno, brigada parecería que somos muchos, no somos muchos. La verdad es que mi equipo es muy compacto, es muy compacto, pero es muy eficiente y muy amoroso. Y en mi casa no podría, la verdad, hacer el trabajo que hago si no estuviera Jocelyn ayudándome con mis hijos, mi mamá también de pronto cuando toca viajar, en fin, que estoy como muy arropada para poder hacer el trabajo que hago. Sin embargo, la verdad es que no me gusta que me suplan en temas con mis hijos, quiero estar yo y quiero platicar con ellos yo y quiero ser yo quien lo haga. Y entonces también es parte de lo que el otro día alguien me decía, es que te extraño mucho en el radio. Y si, yo también extraño muchísimo el radio, pero sí le dije y me vino del alma, le dije, a ver, pero tú al final puedes escuchar a otra periodista en la tarde y mis hijos no pueden tener otra mamá, sabes o sea, tienen este, ya, entonces me parece que fue la decisión correcta. Hay que, hay que, hay que ir por donde hay que ir.
¿Hoy cómo se ve un día normal tuyo? ¿A qué hora te despiertas? ¿No tienes días normales?
No tengo días normales, empiezo muy am, me despierto, bueno, no tiene tanto, la verdad es que mejoré mis procesos con la pandemia, como sea, la borraría como ya dije, pero los mejoré y entonces yo empiezo como a revisar tempranito en casa y ya cuando dan las seis despierto a mis hijos, los lleno cinco media, los lleno de besos y ya me echó a correr a tele, y bueno, pues en tele todavía hay una última revisión, una juntita de producción, me ensamblan, ya sabes, establecí que despierto como sapo, entonces bueno, pues ahí hacen cosas con lo que hay y salgo, estoy al aire de 8 a 9, luego suelo tener una junta de producción y sabes, en teoría, o sea, el día sería tranquilo, pero no, porque hago muchas otras cosas, doy muchas conferencias, dos veces al mes nos reunimos para grabar notas divinas, pero a veces es más de dos meses, de dos veces, perdón. Hago algunas cosas de locución, escribo para el Universal, o sea, hago cosas que normalmente, digamos, son flexibles en horarios, algunas de ellas, otras no. Y bueno, pues mis hijos ya empezaron a entrenar, ellos juegan sóccer. Qué raro, ¿No? Y este, y bueno, ya de manera como muy profesional, aunque acaban de cumplir 11 años, uno de ellos ya está en fuerzas básicas, ya entrena a diario, vuelve tardísimo y entonces pues a veces voy a Coapa donde entrenan y pues bueno, ahí hago la tarea con uno, mientras entre el otro y, y en fin, este, pues eso, ¿No? Como que los voy acompañando en ese proceso, no sé si porque no estoy lista para soltar y que ya mis hijos los veo en la noche que regresan, no me resigno y entonces por eso voy a, y hago, hasta los persigo para hacer la tarea, aunque ya la hayan terminado.
Y dices que tienes problemas de insomnio, ¿Cómo te preparas para dormir?
¿Con sustancias?
Como, ¿Cuál es tu receta?
Siempre, fíjate que desde chiquita, o sea, yo me acuerdo y mi mamá me cuenta que sí, desde chavita, cuando yo tenía algo importante o así, me costaba muchísimo conciliar el sueño, y bueno, justamente el estrés y tal, lo convirtió en un tema complicado, ya te conté, en 2017 con todo el tema de esta sacudida de los sismos y lo que implicó profesional y personalmente, se me descompuso peor el sueño, y bueno, los años posteriores a ese tampoco es que fueron así de retiro espiritual, entonces si es un tema, ya estoy súper mejor. Hice un tratamiento de estimulación cerebral y todo.
¿En donde lo hiciste?
Aquí en México, en una clínica donde tienen esto, la verdad que muy avanzado, que solo existe, entiendo, en Taiwán, California.
¿Y esa clínica cómo se llama?
Pues es Electroestimulación Cerebral y me hicieron primero un electroencefalograma y vieron sí que mis ondas delta están, ya sabes, está loca que no para de pensar y entonces un poco cómo armonizarlas para que justamente yo aprenda a apagarme, porque ese es básicamente mi bronca, o sea. Y bueno, tuve varias sesiones, otro electro sigue muy. Otras 10 sesiones, en fin, que fue un proceso, acompañada con especialistas, un psiquiatra, etcétera, y ya luego de todo ese tratamiento, además tomo un medicamento que no es complejo, no se necesita ni receta médica, vaya, pero digamos ya eso y. Y en fin, con la meditación hago ejercicio, o sea, como que todos los complementos para. Para lograr apagarme en la noche y ya, entonces duermo bien casi siempre, casi siempre.
Oye, hablando del ejercicio y antes de cerrar, leí un comentario que hiciste alguna vez que decías que cuando estás trabajando una parte del cuerpo te la chuleas y eso te da mejores resultados.
Es que te va esto, pero ojo, o sea, esto, digámoslo, lo conté vinculado al ejercicio, pero creo que. Creo que puede aplicar para casi todo, o sea, es básicamente ponerle intención a la acción, o sea, yo la verdad justo ya planteé que hago muchas cosas y entonces para que el tiempo alcance, pues de pronto hay que. ¿No te diviertes? Bueno, bueno, hay veces que me divierto cuando entreno, es lo que toca y entonces entreno bailando, o sea, aunque corra estoy escuchando música y de pronto los pasitos más que de corredora, son de bailarina, mis vecinos ya se acostumbraron, ya no se asustan, solo les da tantita risa, o en la bici también como que. Como que medio bailo, pero en otros momentos le pongo intención al. Al entrenamiento. ¿Ah bueno, también ya hago mucha meditación en movimiento, nado repitiendo más que un mantra, porque si es en sánscrito como que no me entero, sabes? Mi mantra es en español, no que sea uno que planee ni que lo escribo diario, sino que yo empiezo a nadar, me relajo y normalmente lo primero que me viene digamos a la mente es gracias y a partir del gracias es gracias Dios, gracias vida o estoy sana, estoy sana, estoy fuerte, estoy sana Y entonces cada brazada repito un pensamiento, normalmente insisto, de agradecimiento, otro como de reafirmación. Hago mucha meditación en movimiento, sobre todo nadando, como que ese silencio, digamos, me ayuda mucho y ese tipo de movimientos como armónicos, uniformes, pero la pregunta puntual de que me chuleo, o sea, es más bien es qué es eso, le pongo intención a la acción. ¿Entonces estoy por ejemplo, ya sabes, morada, haciendo un esfuerzo cuando toca entrenar pierna y entonces pienso en esas piernas y las pienso saludables y firmes y torneadas y todo bien con mis piernas, sabes? Pero como que las apapacho y las veo sanas y entonces claro, pues entonces juntas no solamente es el esfuerzo físico, sino que estás de pronto así las cosas funcionan, como explican quienes entienden de física mucho yo, dispensamiento, etcétera. Pues además de todo le estoy mandando el bonito mensaje a mis células de que se acomoden lindo y que tenga pues ese doble efecto o triple o más bien múltiple efecto, ¿Sabes? De que sí que estoy entrenando, pero me estoy llenando de salud y también de belleza, ¿No? ¿Por qué no? Y pienso en mis rodillas y que entonces llevo salud a mis rodillas porque de pronto las articulaciones ya no me dejan entrenar como antes y entonces diálogo con mis rodillas para que me dejen entrenar todo lo que quiera.
Pau, sé que te tienes que ir y antes de irte me gustaría preguntarte si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Que diría?
Diría el amor es la vía.
Pues Pau, ha sido increíble tenerte aquí, gracias por hacer espacio en tu agenda, por compartir tu experiencia y aprendizajes de momentos bien difíciles que como dices, ojalá no mucha gente les toque vivir, aunque hay muchos que nos toca o les toca vivir peores. Eres una crack, me encanta lo que haces, me encanta lo que proyectas, me encanta lo que representas. Gracias por estar hoy aquí. ¿Dónde puede seguirte la gente? Es una pregunta medio tonta, pero ¿Dónde puede seguirte y encontrarte?
En casi todas las redes sociales estoy. Y así como Paola Rojas o Paola rojas oficial, en TikTok, en Facebook, en Instagram, en Twitter, en todos los lados.
Le das duro a TikTok.
¿De pronto sí comparto sobre todo noticias, pero de pronto también bailo y me da igual, sabes? Un poco ya creo que la nueva comunicación es eso, es mucho más flexible, es mucho más libre y yo creo en las libres y las impulso y entonces pues ahora además algunas las ejerzo con cierto cinismo y la verdad me resulta muy cómodo y me divierto. Y solo rápido antes de. Porque decía yo esto del mensaje que pondría el amor es la vía y no sé, siento que si no detallo un poco más se queda ahí como de ¿Qué dijo esta señora? Marihuana, o sea, con el amor es la vía. Si, lo que sea que hagas, le imprimes, le pones amor. Iba a decir un poquito, pero pues ¿Por qué poquito? Abundancia, todo el amor que es que sale mejor de entrada, lo experimentas mejor, lo disfrutas, el resultado es más exitoso, es más armónico. Si, le pones incluso amor a sanar, le pones amor a perdonar, le pones amor, amor a dialogar, le pones amor una entrevista, amor al trabajo, si le pones amor incluso a los momentos complicados, los enfrentas de otra manera, si le imprimes amor. Yo creo que es además es eso que nos puede ayudar, sí, a recuperar lo que hemos perdido, a sanar lo que hemos enfermado. Es el amor, el amor, la vida.
¿Algo que quieras agregar? Muchísimas gracias por estar aquí.
Gracias a ti. Muchas gracias, de verdad. Mil gracias.
De verdad que agradezco la apertura que tuvo Paola para hablar conmigo sobre temas que sin duda le son difíciles, incluso a mí me costó un poco de trabajo preguntarle. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link cracks la 196 donde están todas las notas del episodio. Y también sigue Cracks Podcast en Spotify y por favor suscríbete en YouTube para que más gente nos pueda encontrar. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección que más te llevas como sotraba y no olvides saludar a Paola en Instagram como aolarojas Y antes de irte, acuérdate que ya está disponible mi libro Haz lo que Importa. Ya está en todas las librerías de México, en Gandhi, en El Sótano, en Zambo, lo puedes comprar en Amazon México y también en Busca Libre en Colombia y otros países, así como escucharlo de viva voz narrado por mí en BIC. Y segundo, no olvides registrarte para recibir todos los viernes mi newsletter que se llama viernes de Cracks y es un mail muy cortito con 5 bullet points en los que te voy a recomendar artículos, libros, documentales, hacks, gadgets que pueden hacer tu vida más productiva, pero también darte algo con que iniciar una conversación interesante. Este fin de semana lo puedes recibir totalmente gratis yendo a Cracks la viernes. Y eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de Cracks.










