Interview (Spanish) in which Pati Jinich describes two career highlights — cooking for President Barack Obama and cooking with Cookie Monster/Elmo — and explains how Mexican food (notably tacos) can function as gastrodiplomacy, opening human connections and strengthening Mexico's cultural presence abroad.
¿Qué significó y cómo fue cocinar para Barack y Michelle Obama?
Yo te puedo decir que hay dos experiencias que yo te diría que han sido las mejores de mi carrera profesional, cocinar con presidente Obama en la Casa Blanca y la otra fue cocinar con Cookie Monster y Elmo Y como mexicana en el exterior fue decir aquí estamos los mexicanos y tenemos una silla en la mesa y contamos. Las dos ocasiones fue con comida, pues los americanos y el mundo quiere comerse nuestros tacos, entonces usemos ese taco para que nos conozca. Quería ser académica y quería contribuir desde el mundo de las ideas a cambiar la narrativa, a fortalecer la relación de México con otros países, pero me di cuenta que cuando hablas de comida, la gente se abre, la comida, el arte, la poesía, nos abren esas puertitas que nos vuelven más humanos y nos ayudan a conectar y no lo usamos de la mejor manera, lo suficiente.
Un concepto que se usa mucho en la diplomacia es el soft power, una forma de soft power es la gastrodiplomacia.
El soft power, la cultura para los mexicanos, el tequila, los mariachis, los tacos, son elementos que te van a ayudar a ganar corazones, que te van a ayudar a cambiar la percepción, crear nuevos amigos y a cambiar las relaciones, a cambiar la narrativa, no estar estancados. Y el soft power lo puede lograr.