Pepe Aguilar talks about Simon Fuller's career managing the Spice Girls, David Beckham, and Amy Winehouse, and creating American Idol. He shares what Fuller taught him about staying calm under pressure, not getting attached to outcomes, and keeping decency in a brutal business.
Chapters
Simon Fuller es un británico que hizo.
Mucho dinero siendo manager, era manager de las Spice Girls, era manager de David Beckham, era manager de Yul, era manager de Amy Winehouse, era manager de varios artistas muy canijos de Rhythmics, luego de.
Annie Lennox, etc. Y tiene que ver.
Con el K pop muchísimo.
Y luego empezó a hacer programas de.
Realities, uno de ellos, el más grande que lo vendió en cientos de millones.
De dólares fue American Idol, donde hay.
Otro Simon, pero no es ese Simon, es el que sale, Simon Cowell, este Simon Fuller.
Entonces un tipo que le sabe bien y cuando hay que escuchar a alguien para qué hablas tú man, o sea.
Si este cuate tiene tanto que decir.
Y tanto que enseñar, lo escuchamos.
Ya a la hora de los negocios.
Entre los dos, pues ya no importa.
Cuánto sepa, no importa de dónde venga.
No importa quién sea, importa el negocio.
Que estamos haciendo y si estamos de.
Acuerdo y ahí sí hablaba. ¿Qué crees que fue la lección más, pues con más impacto que aprendiste de Simon?
Cómo mantener la calma en los tiempos.
Más complicados y cómo siempre.
Darte más importancia a ti.
¿Y en qué sentido? Pues si te estresas vives menos, si puedes solucionar algo, si algo tiene solución, pues soluciona, si no tiene solución te.
Das para un lado, no te aferras. Yo creo eso, yo creo que el.
No aferrarme, en no aferrarme a ningún outcome, a ningún resultado, de repente eso puede ser un mal recurrente, pero aprendí.
De él muchas cosas, digo eso es lo primero que se vino a la.
Mente, pero aprendí cómo se puede ser decente en un medio de indecencia, porque este medio está lleno, el medio de la música está lleno de gente improvisada y de gente malintencionada y este cuate no, este cuate siendo quien era me enseñó que se puede hacer, seguir siendo decente.