¿Qué es la Cetrería? | Arturo Islas Allende

Arturo Islas Allende started falconry at 13 after watching a neighbor fly hawks. He explains how training raptors demands constant care and describes cetrería's role in saving the peregrine falcon in the 1980s through international conservation efforts. His work with birds shaped his commitment to environmental projects for his three children.
Questions this video answers
About 13 years old.
350 kilometers per hour (in a vertical stoop).
Three children.
Chapters
Pues la cetrería es remontarme a momentos de mi vida valiosísimos. Quizás muchas personas se pregunten ¿Qué es eso? Y se trata de entrenar aves de presa, águilas, halcones, para cazar con ellos en su medio silvestre. Muchos dirán ¿Cómo Arturo tiene una relación con la cacería cuando es un protector de la naturaleza? Es un poco ambiguo, ¿No? Sin embargo, gracias a la cetrería se han podido rescatar muchas especies que estaban a punto de desaparecer. Como a lo mejor han escuchado sobre el halcón peregrino, que es el animal más rápido de la tierra, 350 kilómetros por hora en una picada en vertical para cazar a sus presas y los íbamos a perder. En los 80 y gracias a la Peregrine Foundation, a la World Wide Foundation y a diferentes instituciones internacionales muy fregonas y el trabajo de cetreros en todo el mundo, se pudo rehabilitar a esa especie que estamos a punto de perderla. Yo tengo un proyecto, una de las cosas que más me gustan son las aves de presa y ahora utilizo mis conocimientos de cetrería para poder rehabilitar y apoyar a proyectos de ese tipo y no perdamos a esos animales que a mí me sacaron de quizás haber tenido otro tipo de vida y de encontrarme realmente con el ser humano que yo quería hacer, identificarme con la naturaleza fue gracias a salir al campo a volar los alcohol.
Platícame un poco de eso, ¿Cómo te involucras tú inicialmente con la cetro?
Un vecino volaba los halcones, yo vivía en la colonia Florida en la Ciudad de México, me acuerdo que él volaba en la cancha de fútbol de una escuela conocida del Simón Bolívar y yo veía que los halcones se paraban en los árboles desde el patio donde yo jugaba y veía que llegaban los halcones y yo decía ¿Quién los tiene? Entonces me subía a la azotea para verlos desde arriba y ver cómo los volaba y veía que les llamaban y me apasionaba mucho. Entonces ese Arturo quiso buscar a ese vecino que vivía en unas calles de donde yo estaba, era unos años mayor que yo.
¿Cuántos años tenías tú?
Yo tenía como 13 años. 13 años cuando me llamaba mucho la atención y bueno pues mi mamá que era un poco ignorante en ese tema, que eres muy buena en otras cosas, mami, te amo. Pero era un poco ignorante en eso que ella decía que los halcones me iban a sacar los ojos. Entonces se volvió algo prohibido, no me dejaban porque mi mamá pensaba que los animales me podían hacer daño. Había una sobreprotección. Yo soy un hijo único, tengo ya medios hermanos que son a toda madre. Y me acuerdo que yo decidí que quería aprender eso y empecé a buscar a Jorge y me enseñó. Me enseñó mis primeros pasos. Empecé limpiando donde tenían los halcones y luego no comprendía cómo un animal que estaba en las nubes, no sé, mil metros, tú los ves con los binoculares, un puntito y no entiendes cómo ese puntito. Yo te oso, ahorita va a bajar. No, güey, ya se te fue. No, espérate, ahorita viene y baja. 350 kilómetros por hora en frente de ti. ¿Qué es esto? Y ahí me enamoré y ahí me cambió la vida. Y fueron muchísimas experiencias en el campo. Salir y aprender de la naturaleza de manera empírica. Esa es la realidad. Y Así empezó esto.
¿Qué es lo que te da a ti hoy en día la cetrería? Porque sé que obviamente tienes contacto con todo tipo de animales. Has viajado por todo el mundo en contacto con la naturaleza. Naturaleza. Si no estudiado profundamente, sí experimentado lo que es vivir cerca de seres que no mucha gente tiene contacto con. ¿Qué es lo que te da la cetrería? ¿Por qué regresar a algo que pareciera tener una mascota?
Sí, la verdad es que tiene ya mucho tiempo que no la ejerzo como tal. Al contrario, he podido asesorar algunos proyectos, pero no la ejerzo no porque no quiera. También se ha vuelto un tema de falta de tiempo. Dedicarle tiempo a un halcón entrenado es dedicarle tu vida entera. Es un halcón que tienes que poner en una báscula, saber que el peso sea preciso. Imagínate, para que un halcón sea un gran cazador, tiene que ser mucho mejor que los halcones silvestres. Los halcones silvestres son excelentes para cazar. La competencia es fuertísima. Imagínate una liebre y una aguililla, la batalla que tiene que haber. Son animales que corren a 60 kilómetros por hora y el halcón tiene que tener la fuerza para atraparla. Entonces, para poder tener un halcón en el mejor momento, tienes que dedicarle tu vida entera y levantarte a las 6 de la mañana, entrenarlos, darles el tiempo suficiente y ahora tengo tres hijos y tengo una labor social de la cual estoy enamorado y que para mí no es que sea más o menos importante que la cetrería, pero siento que la cetrería ya no iba a ser algo relevante para la sociedad y me empecé a dar cuenta que necesitábamos hacer cosas relevantes para la sociedad. Por darte un ejemplo, sin adelantarme, yo antes iba a volar a los campos de Pachuca, los halcones, y hoy en día esos campos se han convertido en casas de interés social gigantescas. Antes podía volar los halcones a veces en el camellón de la colonia Florida, ya nos quitaron el camellón, ahora son unos puentes y un puente subterráneo, ya no existe el camellón. Ahí los volaba, era un camellón súper ancho, lleno de árboles padrísimos. Han talado los árboles y como le pasó a ese camellón dentro de una ciudad, le está pasando al planeta. Entonces me pongo a entrenar halcones o me pongo a generar un poco de conciencia, porque todos me preguntan qué es lo que más me gustaría en la vida y me gustaría dejarle a mis hijos un mundo mejor.
Ahorita hablabas que tienes tres hermanas.










