¿Qué ME PASÓ en el IZTACCIHUATL? | OSO TRAVA #260

This is episode #260 of Cracks Podcast (YouTube) hosted by Oso Trava. The episode is a year-end audience Q&A where listeners (Juliana, Pato, Lili, Sandra, Mauricio, Tavo) ask about interviewing technique, making better questions, managing fear and failure, goal-setting systems (DMS method), and product strategy (open a new category vs. 'do better'). The episode closes with a first-person account of an Iztaccíhuatl ascent (≈5,260 m): weather complications, a near-fall stopped by a guide, group dynamics, and lessons about expertise and risk. The transcript mixes practical advice (habits, identity, Job-to-be-Done, innovation types) with narrative storytelling.
Chapters
El podcast son preguntas hechas desde un genuino interés. Creen que como ya estudiaron y ya se saben la respuesta al examen, entonces pueden hacer la pregunta y responderle ellos mismos. ¿Entonces para qué tienes un entrevistado? Y cometí este error cuando me decían, oye, ya cállate, quiero escuchar a tu invitado. Y dije, tiene toda la razón. Y nos decían, wow, es que tuviste este negocio 10 años antes. Pues sí, pero eso no es bueno. 10 años antes es tal vez igual o peor que que verlo 10 años después y es el lugar más asqueroso y desagradable en el que yo he estado en mi vida. Se va el hielo y con el hielo me voy yo y me empiezo a patinar en una pendiente así, o sea, y abajo había un desfiladero 300 metros, 400 metros. Y en ese momento escucho como nuestro guía se lanza y con una mano clava en el hielo su piolet y con la otra mano me pesca del backpack que traigo y me frena, me dice no te muevas. Juliana, Pato, Tili, Sandra, Mauricio, Tavo Gómez Bienvenido a Cracks Podcast. Hola, bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo el segundo de dos episodios de fin de año con preguntas y respuestas del público, de la gente que escucha Cracks. Así que gracias por participar, gracias por otro gran año de Cracks, el mejor año que hemos tenido. Y hoy vamos a hablar de de preguntas bien interesantes, cómo hacer buenas preguntas. Me preguntan cómo me preparo para algunos de los podcast de mi perspectiva y cómo pienso yo sobre el miedo. Hablamos hoy de romper el círculo vicioso que se genera por la frustración e incluso depresión cuando no estás cumpliendo tus metas. ¿Hablamos también para un emprendedor, emprendedora, es mejor abrir una categoría nueva, educar un mercado o copiar al líder del mercado? Hablamos también sobre consejos para alguien de 23 años, cuándo saber o cómo saber que es suficiente en lo que estamos persiguiendo. Y por último platico con Tavo sobre nuestra experiencia intentando hacer cumbre en el Iztaccíhuatl. Así que espero que disfrutes de este segundo episodio de Preguntas y Respuestas con el público de Cracks y gracias, gracias por otro gran año. Juliana, bienvenida a Cracks Podcast.
Muchas gracias, un placer de estar acá.
Cuéntame un poco de dónde eres y qué haces.
Soy Juliana, soy de Colombia y soy ingeniera industrial.
¿Y con quién trabajas?
Ahora mismo estoy en un receso porque tuve a mi hija.
Ah, muchas felicidades.
Gracias.
Pues cuéntame, cuéntame cómo puedo ayudarte hoy, ¿Qué pregunta tienes?
Bueno, he visto algunos de tus entrevistados en otros podcast y me parece que tú sacas las historias de una manera completa y como más profunda. Y mi pregunta ¿Cómo haces las preguntas? ¿Si tienes algún método creativo, si las improvisas o ya las tienes listas y si estudias alguna forma de hacerlas y cómo podemos aprender a hacer mejores preguntas?
Bueno, pues ese es un gran tema porque como bien dicen por ahí, la calidad de tu vida está definida por la calidad de tus preguntas. Y lo que es importante recalcar y es yo creo que el fundamento por lo que yo creo que a la gente le gusta Cracks es porque el podcast son preguntas hechas desde un genuino interés. Yo creo que puedes tratar de hacer muchas preguntas y podrías estudiar y planear una entrevista, pero si realidad, en realidad no te importa lo que te van a contestar, entonces va a ser difícil que la pregunta tenga mucho fondo. Sobre todo porque las buenas preguntas creo que parten de una segunda derivada a una pregunta anterior cuando indagas un poquito más. Y para saber dónde indagar tienes que entender un poco el contexto de lo que te está hablando. Para eso sirve tu preparación o un genuino interés, o sea, tú cuando estás pidiendo una mentoría y sabes la naturaleza del problema que quieres resolver, puedes hacer ese doble clic o desempacar un poco qué hay detrás de esta pregunta. Yo mucho de lo que hago es escuché que dijiste X, Y o Z, tal vez lo leí, tal vez me lo contó su esposa, tal vez lo escuché en otra entrevista. ¿Qué quieres decir? ¿Cuando? Y entonces vas un nivel más abajo, dos niveles más abajo. Cuando yo todo esto ya hace años, cuando acaba de lanzar Cracks Podcast, lancé un curso que sigue por ahí en Internet que se llama De Cero a Podcast. Es un curso muy básico de cómo lanzar tu podcast y hablo de justo este proceso para la creación de preguntas y la organización de entrevistas, sobre todo en podcast, de entrevistas uno a uno, que es diferente a cuando tienes una mesa redonda y cuento cómo yo uno de los recursos que utilicé fue un curso que tomé en una aplicación que se llama Creative Live que da Alex Bloomberg. Y Alex Bloomberg es el fundador de una empresa que se llama Gimlet Media, que creo que ya se vendió, pero es una de estas empresas que crearon o aprovecharon la gran ola de podcast. Y este curso se llamaba cómo How to Power Your Podcast with Storytelling, Cómo empujar tu podcast o elevar la calidad de tu podcast con Storytelling. Y una de las cosas que aprendí en ese curso es a entender cómo enmarcar el episodio. ¿Por qué estás haciendo una entrevista o por qué estás teniendo una plática? Y tenía una frase que decía, este episodio se trata de X y es importante porque Y Si tú tienes muy clara esa frase, ese objetivo, esa misión durante la entrevista, entonces tus preguntas van a ir muy enfocadas y se van a ir hilando una a otra. Y esto no es algo que se hace a la ligera, no es algo que se hace improvisado. A ver, hay muchos entrevistadores muy exitosos. Joe Rogan es uno de ellos. Me parece que no estudia gran cosa los entrevistados y lo sienta a tener una conversación muy variada, muy dinámica, también muy curiosa de su parte de tres o cuatro horas. Yo me voy por el otro ángulo. Yo sí trato de investigar para aprender. Como te digo, parto de un interés genuino. Todas las personas que vienen al podcast traen algo que yo quiero aprender, ya sea de su historia personal o su área de expertise. Pero sobre eso, pues sí trato de educar un poco más la conversación para tener muy claro de qué se trata y por qué es importante. ¿Cómo investigo? Bueno, lo primero se trata de aprender, no de demostrar que sabes más. Y eso es algo de lo que creo que muchos entrevistadores pecan. Creen que como ya estudiaron y ya se saben la respuesta al examen, entonces pueden hacer la pregunta y responderle ellos mismos y entonces ¿Para qué tienes un entrevistado? Y yo sí he aprendido y cometí este error también lo aprendí hablando de más. Y cuando me decían, oye, ya cállate, quiero escuchar a tu invitado. Y dije, tiene toda la razón. Y cuando vencí mi inseguridad y entendí que no se trataba simplemente de posicionarme a mí como experto, porque claramente no lo soy yo, yo soy un aprendiz eterno. Y cuando entendí mi rol, entonces pude dejar hablar a mis invitados y pude aprender más. ¿Cómo estudias? Pues si escribieron un libro, lo lees, le dedicas el tiempo, escuchas otras entrevistas. ¿Qué pasa? Hubo. Hay una vez que estaba escuchando una entrevista que le hicieron a Ari Borovoy y Ari empezaba a hablar de algo que verdaderamente parecía tener carnita y que se nota cuando escuchas a alguien que se prende hablando de un tema y la entrevistadora lo interrumpió y le preguntó de qué color eran sus calzones. ¿Y dije por qué hacer eso? Porque cero interés y cero conexión con lo que esta persona lo mueve. ¿Entonces escucha sus entrevistas, ve sus entrevistas en YouTube, lees artículos sobre ellos o si les hicieron algún perfil o ve sus redes sociales, de qué hablan, qué les interesa, por dónde puedes establecer esta conexión que rompe el discurso típico? Porque muchas personas que han sido entrevistadas muchas veces ya traen sus su cantaleta, su propia historia, la historia que quieren contar o el discurso que quieren comunicar. ¿Y cómo pasas detrás de eso y conectas con la persona? Bueno, uno, demostrando que tienes un interés genuino y estando alerta a los cues no verbales que te dan. Porque otra es, puedes preparar tu entrevista, traes tu batería de preguntas y te vas como relojito, una por otra, ta ta, como lista. Y entonces no importa si te contestaron que se acaban de divorciar o que su hijo tuvo un accidente o está enfermo, tú te sigues ahora a preguntarles por cómo fueron sus ventas el año pasado y hay que estar presente en esta conversación. Hablas con gente cercana a ellos, puedes, yo no lo hago mucho, tener una pre entrevista con ellos y saber a ver qué temas no quieres hablar, qué temas ya te cansaste de hablar, qué temas te gustaría empujar y entonces darles una entrevista al menos de eso se trata. Cracks en las que puedan brillar. Mi trabajo en Cracks es hacer que la persona que esté del otro lado de la mesa quede como un verdadero animal, un crack, un súper gurú exitoso con unas lecciones increíbles y de eso se trata. ¿Qué temas dominan? ¿Qué temas les gusta hablar pero no tienen muchos espacios para hablar de ellos? ¿Hay gente que quiere hablar de igualdad, hay gente que quiere hablar de justicia, hay gente que quiere hablar de beneficiencia y son personas que normalmente no tienen estos foros para hablar de ellos o incluso hasta de algún hobby personal, qué lado de su vida no recibe mucha atención? Y entonces cuando entiendes que de lo que se trata es un tema que es importante por XYZ y tratas de utilizar el intelecto, la experiencia y las historias de este personaje para resolver ese problema, la conversación se da de una forma muy sencilla y ahí hay que callarte. Bien dicen que hay tres maneras de oír. No escuchamos, oímos de tres maneras. La primera es escuchamos para ganar y todo el tiempo estamos oyendo con la idea de sacar un argumento que vence. Estamos confrontando, estamos tratando de ser el que hace uno más. Seguramente tienes un amigo o una amiga que tú estás contando tu historia. Ah, no, pero yo y es uno más. No te ha dejado ni terminar tu historia. No está escuchando lo que estás diciendo. Estás oyendo para ganar. Segundo, esto a veces lo hacemos sin mala intención, pero obstaculiza la generación de conexiones profundas que es oímos para arreglar y entonces te está contando algo alguien y tú automáticamente le quieres decir que no sufra más, que ya tienes la solución, que le vas a presentar a la persona correcta, que lo vas a recomendar con el doctor correcto, que le vas a recomendar el libro, que le va a solucionar la vida y no estás oyendo, estás simplemente esperando tu momento para dar una solución y y desactivar la situación que en tu mente tienes que arreglar. Pero la correcta y creo que es donde un podcast bien llevado te permite o te forza, porque no necesariamente funciona así en toda mi vida, es oír para aprender. Escuchas para aprender y eso implica dos cosas. Uno, que estás oyendo, o sea que no estás hablando. Dos, que estás poniendo atención y tres, que estás verdaderamente internalizando, tratando de profundizar los conceptos y llevarlos a una aplicación práctica en tu vida que pueda entonces generar este conocimiento. Cómo haces buenas preguntas teniendo en mente que lo que quieres es aprender, no ganar. No quieres sonar interesante. Oh, qué buenas preguntas hace este cuate. Y entonces ya se te olvida lo que lo que respondieron. Si partes de un interés genuino, un interés informado y le das el respeto a tu entrevistado de responderte, de educarte y de hablar, entonces la pregunta genera un goodwill increíble, genera mucho valor para ti y para quien escuche esa respuesta y además una conexión que muy pocas veces se puede replicar.
Gracias y felicitaciones por tu podcast.
Muchísimas gracias, Juliana. La verdad es que qué bonito es que gente como tú, profesional en Colombia, esté escuchando el podcast y llevándolo a la práctica. Gracias por ayudarme a compartir y por darle tu tiempo para estar en este episodio.
Gracias a ti.
Gracias, Pato. Bienvenido a Cracks Podcast.
Muchas gracias, Oso.
Cuéntame dónde estás, dónde te conectas y qué haces.
Me conecto aquí de la Ciudad de México. Soy fan de Crack Podcast. Yo trabajo ahorita con dos cracks en un fondo de inversión y aceleradora de emprendimientos sociales que se llama New Ventures. Creo que serían excelentes entrevistados para tu podcast. Y pues ahí básicamente lo que hacemos es fortalecer el ecosistema de emprendimiento social y darle un poco el toque de cómo haciendo el bien puedes hacer también lana. Entonces es un poco la filosofía. Tenemos un evento anual que es muy famoso que es el FL, el Foro Latinoamericano de Inversión de Impacto. Y pues ahí estoy yo me dedico a Project Manager y también para consultor con corporativos a cambiar un poco la perspectiva en torno a temas de sustentabilidad. Y pues eso ya llevo haciendo dos años de mi vida, aunque profesionalmente estudié para ser abogado y hoy ya no, ya no, ya no sigo ese camino.
Pues muy bien.
Gente como tú me ha inspirado a también tener un podcast. Entonces ahí vamos arrancando con un podcast centrado en la sustentabilidad corporativa. Inercia Podcast. Si, algún día Inercia Podcast.
Inercia Podcast. Pues muchas felicidades y cuéntame cómo puedo ayudarte hoy.
Pues mira, cuando hiciste el ejercicio me pareció excelente. Hay algo que he visto a lo largo de este tiempo, ya pasada la pandemia y más en una cultura mexicana y es el concepto del miedo. El concepto de miedo tiende a tener muchos significados dependiendo de dónde lo veas. Pero la pregunta que yo quería traer aquí a la mesa, sobre todo por una persona como tú que ha tenido diferentes roles desde emprendedor, inversionista, podcaster, etcétera. Papá, quería preguntarte ¿Tú cómo entiendes el miedo? ¿Cuál es tu relación con ella? Bueno, con esta emoción, con este, con este concepto del miedo, ¿Cómo lo vives en tu día a día? Cuéntanos un poco.
Bueno, definitivamente creo que ya la traes medio masticada. El miedo es algo que todos sentimos y es inevitable sentirlo. El que te diga que no siente miedo, yo creo que o no se está exponiendo lo suficiente o simplemente no ha entendido que lo que siente es miedo. Yo siento miedo y procuro sentir miedo seguido. Ahora digo, el miedo tenemos que entender lo que es, no es la reacción que tiene nuestra amígdala, es la emoción que sentimos cuando nuestra amígdala nos dice que algo nos amenaza. Y tradicionalmente cuando sentimos miedo y pensamos en miedo, creemos que algo nos está amenazando físicamente, pero la realidad es que el mismo sistema nos protege de una aparente o percibida pérdida de existencia, aunque sea intelectual, psicológica, es decir, que amenace nuestra identidad, nuestra independencia, algunos de nuestros valores esenciales. Y en realidad mucho a lo que le tenemos miedo hoy no tiene que ver con la vida y la muerte, o sea, son muy pocas las situaciones en las que verdaderamente tenemos miedo porque podemos morirnos y dejar de existir, pero sí le tenemos miedo a muchas cosas que tienen que ver con el rechazo, con el fracaso, con la insuficiencia, con la no pertenencia a no ser amado. La realidad es que sí, como seres sociales creemos que al no pertenecer a un grupo o a una manada, al ser rechazados, pues estamos en riesgo de morir porque no vamos a tener el apoyo o los recursos suficientes para generar sustento. Y la realidad es que eso hoy el miedo se usa muchísimo, incluso por agentes externos a nosotros, como una herramienta psicológica de sumisión y de control, pero más que por agentes externos, lo usamos desde nuestro propio interior. Nosotros mismos utilizamos este miedo o esta percepción de este sentimiento como un pretexto para para controlarnos, para limitarnos, para alejarnos de algo que podría abrirnos puestas. Y el miedo yo creo que si no lo tenemos muy bien identificado, tiene costos que a veces ni siquiera podemos calcular, costos de oportunidad gigantescos, porque nos paraliza, nos aleja de las oportunidades que podrían abrirnos estas. Estos caminos que para muchos de nosotros parecen imposibles o inalcanzables. Y es justo esta reacción fisiológica de nuestro cuerpo. Ahora, ¿Cómo nos superamos a eso? Si hablas de los estoicos, pues hablaban muchísimo de cómo pensar en el miedo. El miedo no se puede dejar de sentir, pero es inútil tener miedo por algo que no puedes controlar y tenían práctica premeditatio malorum, la premeditación de los males. Cómo puedes imaginarte, el peor escenario para ponerle nombre, para prepararte, para encontrar maneras de subsanar cualquier tipo de situación negativa en la que pudieras ver, pero sobre todo, yo creo, es para darte cuenta de que eso que te estás imaginando como un peor escenario, eso a lo que le tienes miedo, que muchas veces ni siquiera podemos articular, ni siquiera es tan malo. ¿No solo no es probable, no es tan malo, no? Y que lo que nos estamos perdiendo por no actuar derivado de este miedo, puede ser mucho más grande. Y es como que cambiar estas las proporciones de la balanza. Hoy creemos que todo puede ser malísimo y entonces ni siquiera estamos viendo lo que podría ser. Pero cuando le quitamos peso a lo negativo y contextualizamos en lo que podríamos estar perdiendo al limitarnos en nuestras acciones o nuestras ambiciones, entonces ya la discusión interna se vuelve muy diferente. Yo siempre digo que el miedo es un poco como. Seguramente viste esta serie Lost, la de la isla que chocaba el avión, y no sé si te acuerdas que en esta serie, que nunca nadie entendió de qué se trataba, pero había una nube negra, y salía una nube negra que hacía un ruido muy misterioso y todo mundo salía despavorido. Y nunca te explicaron en la serie que era la nube, nunca entendiste qué era, y como no sabías qué era, entonces no podías enfrentarla, no podías descifrarla y no podías superarla, entonces huías. Si te hubieran dicho que esa nube era una bomba fétida, o el escape de un camión o de un generador de luz, entonces no hubiera habido razón alguna para la cual correr. Y eso nos pasa en todos los contextos de la vida. Tenemos miedo, pero no sabemos a qué. Y como no hacemos el trabajo de nombrarlo, de especificarlo, porque en cuanto lo nombras, deja de ser un desconocido. Este problema gigantesco que sientes que es súper amenazador, cuando lo disectas y lo separas en sus pequeñas partes, puedes entonces hacer lo que hacemos todos los emprendedores, que es resolver, resolver este problema y atacarlo con una metodología y tal vez con una parte más chiquita en la que sea más fácil tener un poco de progreso. Y al ponerle nombre, entonces desmitificas esta nube negra. Y es así como yo pienso en el miedo. Ahora, la reacción fisiológica del miedo es una incluso hasta benéfica, o sea, la generación de adrenalina, noradrenalina, te da un enfoque, digo, lo habla un poco también Steven Kotler en su libro de The Rise of Superman. Este enfoque, que también se traduce como un poquito de flow, tiene mucho que ver con este estado de hiperalerta que sientes cuando estás ansioso, cuando estás con miedo, cuando estás preparado para hacer algo que te va a exigir. Hace poco corrí el maratón de Chicago y no había nada de qué tener miedo, pero hace mucho tiempo no me sentía o no sentía lo que sentí en el corral de salida. A ver, estaba yo en la cola, no iba a ganar el maratón, no, nada de eso, pero sentía una adrenalina y un empuje y un. Y eso lo que me hizo fue, o sea, al grado que tuve que hasta mesurarme para no salir con toda esa energía y entonces echar a perder mi plan y quemarme. Podemos domar ese sentimiento de miedo y utilizarlo a nuestro favor si entendemos que nos está dando incluso hasta superpoderes, que es lo que dice Kotler en su libro. Ves a atletas hacer cosas literal, sobrehumanas, conectados con este sentimiento de ansiedad, tal vez de miedo, de superenfoque. Ahora, eso es una parte, la otra tiene que ver con qué es lo que te está diciendo el miedo. Y el miedo normalmente se presenta cuando estamos llegando a los límites de nuestra zona de confort, de nuestro círculo de competencia. ¿Y cuando siento miedo? Tienes que estar muy consciente que tus decisiones están partiendo de esa. De esa sensación. Por ejemplo, hace poco estábamos hablando en la oficina de un proyecto que queremos hacer en 2024 y estábamos dudando si lo hacíamos, si no lo hacíamos, y tuve que frenar la discusión y les dije, la verdad es que yo tengo miedo de hacer este proyecto por A, B, C, D, descifré todo lo que a lo que le tenía miedo y les dije, tal vez tengo razón de tener miedo, todo esto tal vez son razones válidas para no hacerlo, pero precisamente como siento miedo, tal vez eso es lo que me dice que lo deberíamos de hacer. Al final decidimos no hacerlo este año, pero yo cuando siento miedo Y si esa era tu pregunta, ¿Cómo pienso yo del contexto del miedo? Para mí me hace poner atención en algo que tal vez debería de explorar una relación, una persona. Y a veces ni siquiera es este miedo de terror que te paraliza, es un sentimiento de a ver lo que te choca, te checa, no, no me está gustando esto, déjame hacerle doble clic, déjame entender qué es lo que está sucediendo en mi pensar o en mi cuerpo que está generando esta reacción adversa. Y es así como lo uso. Cuando veo que hay algo que me genera inquietud, tal vez lo volteo a ver y si hay muchas cosas que hago, ¿No? Buscando el extremo. A ver, este año corrí el maratón porque creí que no lo podía hacer, porque creí que físicamente mi cuerpo no estaba diseñado para eso por una cuestión en la sangre que tengo yo. Después lo hice y entonces dije, bueno, entonces tal vez ahora sí puedo hacer otra cosa que nunca creí que iba a poder hacer, que era subir el Iztaccíhuatl. Y sí, o sea, la verdad es que te expones a muchas cosas que no necesariamente deberías de estarte exponiendo. Y hay cosas que se tiene que hacer con mucha cautela, pero constantemente estoy buscando retarme de esa manera. Ahora me voy a hacer Heli Ski en Canadá en febrero. Y me gusta ese sentimiento porque me pone en el en el momento y no te tienes que ir tan lejos todos los días. No sé si te has metido en el hielo o te has bañado con agua fría. Yo cuando me baño con agua fría todos los días ese golpe de agua helada me saca de mi cabeza y me trae aquí. Y creo que el miedo tiene esa esa virtud de traerte aquí y de darte las herramientas para enfocarte y actuar en algo que probablemente es es la puerta a una vida más rica. Yo creo en vivir con intensidad, creo en sacarle lo máximo que se pueda a cada momento y el miedo es un gran indicador de que ahí hay algo que explorar.
Sin duda. Ahorita mencionaste dos palabras de las cuales creo que todo emprendedor se debe de exponer. Una es el riesgo y otra es el fracaso. Y hasta cierto punto tienes que abrazarlos también. Andrés Oppenheimer en su libro Crear o morir, México y en general Latinoamérica se enfrenta un gran reto porque no está preparado para abrazar el fracaso. Entonces me gustaría igual como complementando, ¿Cuál ha sido tu mayor aprendizaje del fracaso? ¿Qué entiendes tú de cómo ver y abrazar este fracaso como parte de la vida de un emprendedor?
El fracaso es inevitable, el fracaso es un requerimiento en el camino al éxito. Yo no conozco a nadie que no haya pasado por ser un, que sea un maestro sin haber sido un aprendiz, sin haber hecho el ridículo, sin haber hecho una pregunta tonta, sin haber tenido un resultado subóptimo. Ahora, yo lo veo mucho en mis invitados, todos fracasan, ¿No? Todos le llaman fracaso, pero todos aprenden de errores. Son iteraciones, el proceso científico, eso es teoría, experimento, resultados, iteración y vuelta a experimentar, ¿No? Y digo, seguramente lo dije mal para todos mis profesores de primaria que están escuchando, pero eso es, o sea, es a ver cuántas veces me puedo equivocar para llegar al resultado correcto y qué puedo aprender de cada iteración fallida. Ahora, un error que realizas una vez está bien, un error que cometes dos veces ya es una elección. Y a veces hay que entender por qué insistimos en tropezar con la misma piedra. ¿Qué estamos ganando cuando perdemos? Así como me decía Gaby Pérez Islas hablando de duelo, hay veces que ganamos cosas cuando perdemos y el fracaso a veces es una elección. Ganas atención, ¿Ganas empatía o simpatía, ganas una excusa para no hacer cosas más grandes porque te fue muy mal? Hay que entender también cómo estamos usando el fracaso para obstaculizar nuestro progreso, porque podemos usarlo para aprender y construir y generar interés compuesto sobre esos aprendizajes, o lo podemos usar para sentirnos mal de nosotros mismos y dar lástima y entonces tener un pretexto para no ser todo lo que pudimos ser.
Y ya para ir cerrando, ¿Cuál ha sido tu mayor fracaso?
No sé. Mi mayor fracaso depende de cómo lo veas hoy. La verdad es que creo que de todo se ha aprendido. Y sí, claro que puedes conectar los puntos solo viendo hacia atrás y en el momento en el que algo no te sale bien, parece, puedes, puedes sentir que es el final del camino, pero pues como lo dice Kenny Rogers en su canción de The Gambler, ¿No? El juego no termina hasta que el dealer decide y nunca cuentes tu lana. No ha terminado el juego hasta que no decides pararte de la mesa o el dealer cierre. Y muchas veces creemos que esta batalla que acabamos de perder es el final del juego, cuando yo creo que el juego termina cuando te vas. Fracasos ha habido muchos de tronado empresas, he cerrado empresas que no jalaron, he perdido lana de inversionistas, desaprovechado oportunidades de trabajar con gente muy buena porque no les di la guía o el liderazgo que necesitaban y terminaron yéndose por la compañía de la compañía. Yo creo que muchas veces he fallado como papá y como esposo, pero bueno, hoy en el balance creo que estoy en un buen lugar y me seguiré equivocando seguramente.
Increíble. Pues agradecerte Oso por darme la oportunidad de estar aquí haciéndote ahora yo estas preguntas y cambiar un poco tu rol.
Pues muchísimas gracias Pato. Gracias por escuchar, gracias por tomarte el tiempo de participar en este episodio y ahí seguimos en contacto. Suerte con el podcast.
Muchas gracias. Un fuerte abrazo.
Lili, ¿Cómo estás? Bienvenida. Cracks Podcast.
Hola Oso, ¿Qué tal? Muchas gracias por la invitación.
Oye, cuéntame un poquito de ti, ¿Dónde estás? ¿A qué te dedicas?
Mira, yo estoy en la ciudad de Querétaro, soy Godín, digamos la mayor parte de mi tiempo, pero pues ya sabes que no nos podemos estar quietos y me encanta jugarle al emprendedor y siempre ando en mil cosas, ¿No? Mil cosas. Además de ser mamá y compartir mi tiempo con las niñas. Y soy diseñadora gráfica, entonces eso me da chance de tener como muchos proyectos de diferentes industrias. Trabajo también con mi esposo, él también trabaja por su cuenta, entonces todo el tiempo andamos de arriba para abajo.
Bien, pues dime ¿Cómo puedo ayudarte hoy?
Bueno, pues por lo mismo de este quehacer tan tan alocado que te comentaba, de repente siento todo el tiempo corro, corro, corro, corro. Pues también la pregunta con la que me gustaría que me apoyaras es cómo romper con ese círculo vicioso donde no logras tus metas, tus objetivos y no los logras porque estás como en esta. No quiere decir depresión porque de repente suena como muy fuerte, pero si estás como bajoneado porque no alcanzas esas metas, no alcanzas esas. Esos objetivos que te planteas y entonces siento que cada vez te alejas más de esa meta porque dices ahora sí le voy a echar ganas. Ese episodio tuyo del Echaneganismo muy cierto, ahora sí le voy a echar ganas, pero no se trata de eso, o sea, ¿Cómo rompes con ese? Pues sí, es como un mindset que ya traes y que otra vez más para abajo, otra vez más para abajo, otra vez más para abajo, y contrario a cada vez estar más cerca, yo siento que cada vez me alejo de repente más de muchas cosas.
Pues bueno, gracias por la apertura y la vulnerabilidad. La verdad es que a nadie nos gusta fallar, a nadie nos gusta fracasar, a nadie nos gusta quedar cortos de las metas, pero hay una línea bien delicada entre fijar metas tan grandes, tan ambiciosas, que incluso ni nosotros nos las queremos, y fijar metas seguras, que es en lo que desafortunadamente terminamos cayendo. La mayoría fijamos metas ancladas en lo que hemos hecho en el pasado, en lo que ya sabemos que podemos lograr, nos la llevamos tranquilita, ¿No? Y muchas de las veces logramos nuestras metas y eso desafortunadamente nos hace validar los límites con los que ya nos habíamos definido, incluso quedarnos cortos de lo que podemos llegar. Y entonces hay que aprender a definir metas, ahora sí que ni muy muy, ni tan tan. Y si no, yo creo que tenemos que desanclarnos del pasado, si tenemos que soñar en grande, si tenemos que, como me decía Hugo Oliveras, tirarle a las estrellas para que mínimo aterricemos en la luna. Pero también hay que entender que poner metas grandes no es suficiente, o sea, no tener las metas no significa que las vamos a lograr. Si no estás cumpliendo lo que te propones, no necesariamente es porque pusiste mal las metas, sino por cómo estás trabajando en ellas. Y creo que eso es donde me gustaría anclarme el día de hoy, porque nada más de tu pequeña intro, pues pude ver que hay muchas cosas pasando en tu vida que tal vez te están alejando de el enfoque que necesitas para crear una meta. A ver, de entrada, yo no sé qué proceso sigues para tú crear metas, pero las metas, como lo platico en mi libro y en el método DMS, medibles, si no tiene un número que no, que puedes ir traqueando constantemente y es nada más un objetivo ahí medio abstracto, va a ser difícil, no vas a saber ni siquiera si la cumpliste, igual y ya hasta te pasaste exigentes. Y es ahí donde tal vez estás pecando un poquito de de laxa, no tiene que ser exigente. Pero cuando hablamos de exigencia no es imposible. Ahora sí imposible es lo que cada uno de nosotros cree y definitivamente muchas veces somos capaces de hacer cosas mucho más demandantes o mucho más grandes o mucho más complicadas de lo que inicialmente creemos. Pero cuando hablamos de exigencia es sí desánclate del pasado y fíjate metas que si todo sale muy bien le vas a llegar al 70%. Es decir, prácticamente estás definiendo planes, como me decían hace poquito en un curso que tomé, define un plan Z, Porque normalmente hacemos metas o fijamos planes asumiendo que todo va a salir bien. Y si tú todo va a salir bien es un 100%, pues sabemos que no todo sale bien siempre y que probablemente te vayas a quedar corta. Entonces fíjate una meta 150% que si todo sale bien le vas a pegar al 70% y entonces con eso en mente, tienes que entender que si estás fijando tus metas de una forma correcta, lo más probable es que te quedes corta, pero eso no significa que fracasaste. Y ahí es donde hay que cambiar un poquito la manera en que pensamos de nosotros, del éxito, del fracaso, de nuestra valía y de nuestro no valía, de la escasez y de la existencia o de la es estoy haciendo algo mejor de lo que creí y al exigirme más probablemente no llegué a este plan Z, pero estoy llegando mucho más de lo que hubieran sido mis metas mediocres jugando un juego seguro. Me t temporales, tenemos que fijar fecha de entrega. Si no fijamos una fecha de entrega, entonces probablemente nada más estamos haciendo wishful thinking. Y planes a futuro, que es un futuro que como no tenemos exigencia, no tenemos deadlines, nunca van a llegar. Y a actualizables, normalmente fijamos metas que para evaluar progreso tenemos que hacer prácticamente otro proyecto diferente. Y de lo que se trata es de poder ir midiendo tu progreso, tu avance de una forma frecuente y clara. ¿Para qué? Para que tengas esta retroalimentación constante de si estás en el camino correcto o no. Porque muchas veces nos fijamos una meta, empezamos a trabajar, pasa el tiempo, pasa el tiempo, pasa el tiempo, se acerca la fecha límite y es entonces cuando nos damos cuenta que estamos tan lejos por una decisión tal vez pequeña que tomamos al inicio del proceso, que no vamos a podernos recuperar y que la meta está totalmente fuera de nuestro alcance. Y entonces, pues pasa lo que probablemente te está sucediendo a ti, que por más que trabajas, no estás ni siquiera acercándote a las metas. Ahora ya tienes esta meta bien fijada. Y como te decía, no nos subimos al nivel de nuestras metas, nos bajamos al nivel de nuestros sistemas y tenemos que crear un plan. ¿Cómo se ve el camino? Estábamos hablando de metas actualizables, que puedes ir midiendo progreso periódicamente, pues tienes que saber en dónde deberías de estar cada mes, cada trimestre, incluso desglosarlo a tus prioridades semanales. Yo en el método DMS hablo de los parteaguas de la semana, estas acciones especiales que sabes que si no pasara nada más esa semana y realizaste esa única acción, verdaderamente va a significar un cambio en el nivel de tu juego. Vas a estar avanzando en las cosas que desbloquean las oportunidades. Y esto lo complementas ¿Con? Con hábitos, con hábitos pequeños. ¿Cómo se ven estos hábitos? Son cosas que son tan fáciles de hacer que a veces no hacemos. Son micro hábitos. Digo, lo dice James Clear en su libro Hábitos Atómicos o Das Light Edge. Hay muchas cosas que podemos hacer que parecen tan obvias, tan fáciles, que a veces dejamos por sentadas y no cubrimos las bases. Los hábitos tienen que tener características de generar fricción para las cosas que quieres dejar de hacer, o sea, que te cueste trabajo comerte la galleta, quedarte dormido en tu cama, o sea, pones un despertador, haces que se abren las cortinas automáticamente, le bajas a la temperatura de tu cama en las mañanas, algo así, y generas hábitos que reduzcan la fricción hacia donde te quieres mover, es decir, dejas tu ropa afuera, pagas el gimnasio, en fin, lo que quieres es generar un entorno que te permita acercarte a las acciones que sabes, porque ya lo tienes visualizado y planeado, que te van a poner en el camino para generar estos resultados. Ahora, hay una parte que yo hablo en el método DMS, que es lo que platico en mi libro y es de lo que hablo en mi comunidad de Achievers, que es la importancia de generar una identidad. Porque acuérdate que no se trata de lo que quieres lograr, no se trata de lo que quieres hacer se trata de en quién te quieres convertir. Una meta trata de quién quieres ser. Y entonces eso que puede que quieres ser, lo puedes empezar a hacer hoy. Puedes generar una identidad que te recuerde cómo es, cómo quieres comportarte, cómo es, cómo debes actuar todos los días. Ahora, este personaje idealmente va a estar alineado a ti. De eso voy a hablar un poquito más adelante. Pero para ayudar a tu identidad también puedes generar estas anclas visuales con símbolos. Símbolos que son personales, que son sencillos, que son visibles, que son cosas que te recuerdan qué es lo que quieres lograr, cómo te quieres comportar, cómo quieres reaccionar a las situaciones. Entonces tienes parteaguas de la semana, tienes hábitos que lo soportan, tienes esta identidad que te recuerda cómo te quieres comportar y además tienes estos símbolos o tótems visuales que te ayudan a tenerlo presente. Pero yo creo que donde todo amarra es en la pregunta que te voy a hacer. ¿Por qué quieres lograr lo que quieres lograr? ¿Por qué fallamos? ¿Por qué procrastinamos? ¿Por qué renunciamos? ¿Por Qué le echamos pocas ganas? Es porque en realidad muchas veces estamos persiguiendo metas que no nos llenan, que no están alineadas con nuestros valores, con quien queremos ser, no son propias. Estás tratando de impresionar a alguien más, estás tratando de huir de una situación, estás tratando de fingir o pretender que eres algo que no eres y que no te interesa ser. Y tal vez está ahí la razón por la que no estás trabajando en estas bases de las que estamos hablando. Tú dices que tienes 27 proyectos, pues no sé cuántas metas tengas, pero probablemente solo uno de esos proyectos está acercándote a la meta que quieres. Y los otros 27 simplemente te están distrayendo, te hacen sentir ocupada, te hacen sentir valiosa, te hacen sentir que estás apoyando a tu esposo o que estás siendo algo más que lo que dijiste un poco pues con negativa Godín y entonces quiere ser algo más que un Godín, pero no, estás sinceramente enfocando tu energía y tu tiempo y tus recursos en lo que es verdaderamente importante. ¿Y de eso se trata todo lo que yo hablo en el reto Gana tu mañana, no? Justo empezamos el 8 de enero.
Ya estoy dentro.
Buenísimo, 8 de enero. Pues ya sabes son 10 días hablando de enfoque, de hábitos, de cómo construir estas bases que te permitan definir un plan para lograr tus metas de 2024 como quieras y de cada año. No, o sea, pueden ser de salud, pueden ser de trabajo, pueden ser de relaciones personales, pueden ser de espiritualidad. Todo puede ser aterrizado a un sistema y todo tiene que ver con enfoque, con dedicación intencionada a las áreas que verdaderamente quieres avanzar. Si haces las cosas a lo loco, trabajar mucho no es suficiente. Mira lo que dice aquí atrás de mí en la pantalla, dice Do meaningful shit. Dice Do meaningful shit. Eso se traduce a cosas que importan. Haz cosas con significado. Tú puedes hacer muchísimas cosas y al final del día es como un perro que se corretea la cola, se va a cansar, seguro va a quemar un chorro de calorías, seguro no va a lograr nada con eso. Entonces, bueno, mi querida Lili, eso es lo que me gustaría compartirte a ti sobre cómo pienso yo de metas, cómo pienso yo de cuando no las estoy logrando. Y ahora recuerda que también se trata de un poquito cambiar la manera en que estás pensando sobre tu progreso. Si solo te estás enfocando en lo que dejaste de cumplir, tal vez estás fallando en reconocer todo lo que has avanzado. Claro, si solo nos enfocamos en lo que nos falta para llegar, nunca vamos a reconocer ni a disfrutar del camino que hemos decidido recorrer.
Por supuesto, también se trata de eso. Muchísimas gracias, Oso. Me encanta, de verdad gracias por todo lo que siempre nos compartes, por abrirnos de repente esas cajitas mentales. Claro, uno muchas veces tiene la respuesta hasta que te la ponen clarita, clarita y masticadita y es claro, puede ser una forma más fácil de trabajar esto. Y así como ahorita, 550 mil temas más que siempre trata súper interesantes. Muchas gracias.
Muchas gracias, Lili. Nos vemos el 8 de enero.
Super, ahí nos vemos. Gracias.
Sandra, ¿Cómo estás? Bienvenida a Cracks Podcast.
Hola, muy feliz de compartir este espacio contigo. Muchas gracias.
Muchas gracias a ti. ¿Cuéntame de dónde te conectas hoy y qué haces?
Estoy conectada desde la ciudad de Querétaro, la hermosísima ciudad de Querétaro. Yo soy emprendedora y tengo un producto reciente lanzamiento que se llama Metacao y.
¿Qué es lo que hace Metacao?
Metacao es cacao 100% tostado y molido para preparar una deliciosa bebida caliente. Entonces es un producto innovador porque nadie en el mundo toma así el cacao. El cacao tiene una fuerza impresionante en nuestro cuerpo porque nos da alimento y nos da también poderes porque al final del camino el cacao tiene nutrientes emocionales y físicos que sirven para nuestro día a día.
Pues mucho éxito con el emprendimiento y cuéntame ¿Qué puedo hacer por ti hoy?
Fíjate que tengo una gran pregunta. Nos hemos enfrentado con Metacao a que su principal barrera en el sentido del mercado pues es la apertura de una categoría nueva y de un lanzamiento de un producto nuevo, que al final el cacao se conoce, pero la gente no conoce la forma de tomar Betacao porque es un producto innovador en su proceso, tiene innovación. Y entonces mi pregunta ¿Abres categoría, abres mercado o copias al líder, o sea, o convertimos un cacao en chocolate, o sea, al convertirlo en chocolate tienes que ponerle azúcar y lácteos? Nuestro cacao no tiene ni azúcar, ni tiene lácteos, ni tiene grasa. ¿Entonces copio al líder y me convierto en un chocolate más o abro categoría y lanzo nuevo producto?
Mira, gran, gran pregunta. Hace poquito hablaba de eso con Eric Pérez Grobas en un episodio de Cracks. Eric fue el primer empleado de mercado libre en México. Es managing partner de uno de los fondos de venture capital más importantes de América Latina, se llama Wolev. Y él me decía lo mismo, que yo creo que es que educar a un mercado es caro, es tardado y es muy difícil. Dicho esto, no es ni copiar ni crear categoría y ahorita voy a ahondar un poquito más.
¿Ok?
Yo por ejemplo, hace poquito más de 10 años empecé una empresa que se llama InstaFit. InstaFit en su inicio era una plataforma para hacer ejercicio en línea. Esto fue hace 10 años, el año 2013. Olvídate. No había Netflix, no había Apple Music, no había ninguna Spotify, no había estas cosas por las que ya pagabas. No sé si Spotify había, pero creo que no, al menos no en Latinoamérica. Y la realidad es que nosotros estábamos creyendo que estábamos innovando. No, a ver, la gente, alguna gente hace ejercicio. Nosotros lo que estábamos haciendo es darles la manera de hacerlo en su casa, ¿No? Y tal vez llevando este punto de videos de ejercicio estilo Jane Fonda que han existido toda la vida de aerobics, pues a la era digital y la verdad es que nos costó muchísimo trabajo. Nos enfrentamos con que teníamos que educar a la gente a hacer cosas diferente, o sea, primero a valorar un producto 100% digital. Hubo un tiempo que tuvimos que, para tangibilizarlo, mandar lo que llamábamos los fit kits, que tú pagabas una membresía y te mandábamos una cajita llena de chunches, regalos, productos saludables, unas ligas, como que para que sintieras que sí habías comprado algo, porque la gente creía que comprar digital no estabas comprando aire, ¿No? Y nos costaba trabajo que nos pagaran. También nos enfrentábamos al reto de que no había pasarelas de pago digitales, empezaba una muy chiquita que se llamaba Payu y era súper complicado, ¿No? Después tratamos de meter pagos en Oxxo. La realidad es que nos dimos cuenta que educar al mercado era sumamente complicado, al grado que dejamos de hacer ese negocio, o sea, pivoteamos muchas veces y al final del día tomamos la decisión de dejarlo de perseguir de una forma tan, tan prioritaria. Después vino la pandemia y vino, ya sabes, las millones de apps y vino Pelotón y vino todo esto que ya conocemos y nos decían, wow, es que tuviste este negocio 10 años antes. Pues sí, pero eso no es bueno, verlo 10 años antes es tal vez igual o peor que verlo diez años después, porque no estás en el momento en el que la ola levanta, ¿No? Hace poco también entrevisté a Rodolfo Ramírez. Rodolfo Ramírez es el fundador de, yo creo que la agencia de innovación más importante de América Latina, que se llama Redbox, y él hablaba de cómo cuando estamos innovando tenemos que pensar de la innovación de dos maneras. Él le llama Do Better, que es innovación incremental, o innovación tangencial, o Do Different, que es haz las cosas completamente diferentes. Y la realidad es que la gran mayoría de las innovaciones del mundo son tangenciales, por más que parezcan disruptivas, son tangenciales, son una mejora sobre algo que ya existe o es en un mercado adyacente o es simplemente marginal o incremental. Yo creo que tú estás pensando cuando dices creo categoría Seguramente te ha sonado este libro que se llama The Blue Ocean Strategy, la estrategia del Océano azul y y todo mundo cree que un Blue Ocean Strategy es hacer algo radicalmente diferente donde nadie se pueda comparar contigo. Pero si lo pensamos, nadie se puede comparar conmigo porque es algo completamente diferente. Entonces tal vez la gente que estaba comprándole a los que ya les compran, pues no van a querer lo que tú quieres. Y lo que en realidad dice este libro de The Blue Ocean Strategy es que necesitas encontrar este balance simultáneo de diferenciación y bajo costo para que la decisión sea mucho más fácil de tomar para los incumbentes o los las personas que ya están comprándole a alguien que se encuentra en la industria. Y yo creo mucho en la innovación marginal, yo sí creo en la diferenciación, pero cuando existe un claro punto de referencia cómo puede ser mejor, pues tiene que haber algo contra lo que te comparas. Cuando no hay nada, lo que te comparas a ver sí es un escenario ideal, pero es raro el mercado que existe completamente desatendido porque si nadie lo está atendiendo, probablemente o no existe el mercado o es una oportunidad muy pequeña y lo podemos ver en cierto punto como lo que sucede en el mundo de pharma, ¿No? Hay enfermedades terribles de las que sufre gente y sufren sus familias y son cosas horrorosas que no le desearías a nadie para los que posiblemente sí habrá cura. Pero sucede lo siguiente, la cantidad de gente que sufre de estos padecimientos es tan pequeña que son muy pocos los laboratorios. Es más, ningún laboratorio grande decide invertir en investigación y desarrollo porque el tamaño del pastel, el payout que pueden recibir no llega a lo que ellos están buscando. Ya hay algunos fondos de inversión y algunos laboratorios que se especializan precisamente en desarrollar estos tratamientos para enfermedades muy raras. Pero si te pones a pensar, Uber, que muchos catalogamos como la innovación más disruptiva de los últimos décadas o de la última década, pues la verdad es que no es, no es do different, es do better, Es un taxi, nada más que lo pides mejor, te trataban mejor, ahorita ya no sé si tanto, te tenían tu agüita, sabías dónde estaba, podías no hablar con el chofer, vamos a decir, porque ya sabía a dónde ibas, entonces tenías la certeza de que sabía llegar, no se iba a perder, salía más barato entonces, pero tenías la comparación de un taxi, entonces podías decir esto sí es diez veces mejor. Es diez veces mejor y es más barato. No hay competencia. La única competencia que tuvo Uber era quien empezó a copiar el modelo de Uber, pero no estaba teniendo que educar a gente a comportarse diferente. La gente se tenía que mover de un lado a otro. Airbnb tal vez lo hizo de un poco una forma más retadora, ¿No? Al educar a la gente a quedarse en casa de extraños. Pero el concepto de ir y quedarte en una cama en la que alguien más había dormido la noche anterior, lleva existiendo toda la vida. Son hoteles, ¿No? Y hay cosas que sí son transformadoras, que sí crean estas. Estos nichos o estas categorías totalmente innovadoras, pero que tardan mucho tiempo en madurar. Tardan muchísimo tiempo en madurar. Y entonces aquí tenemos que hablar de dos conceptos que sobre todo se dan mucho en la tecnología y son dos curvas que probablemente como emprendedor has visto en algún momento, probablemente no. Hay una que es la curva de emoción de la tecnología, algo que se le llama el hype cycle, cómo la gente habla de ciertas tecnologías y lo hemos visto últimamente con inteligencia artificial, con cripto, con los NFTs, con muchas tecnologías que de repente tienen esta primera fase que es un pico y todo mundo está hablando de esto como la siguiente gran tecnología transformadora y después se enfría. ¿Por qué? Porque llegas a lo que se llama el valle de la desilusión. Todas estas promesas que nos habían hecho de que verdaderamente iba a transformar el mundo del arte, de las finanzas, del trabajo, de la innovación, simplemente hoy la tecnología no está en ese momento. Y entonces cuando ya perdimos las esperanzas y bajamos las expectativas, acuérdate que la mejor manera de sorprendernos es cuando no tenemos expectativas, cuando nuestras expectativas ya están por los suelos, empezamos a hacer catch up con lo que en realidad la tecnología sí puede hacer y es esta pendiente de la iluminación. Y empezamos a encontrar usos prácticos, tal vez no tan revolucionarios ni transformadores como los que nos habían prometido inicialmente, pero reales. Y empieza la adopción y al final termina en un nivel, digamos, de utilización de esta tecnología en la que sí es útil, si es transformadora, no es un milagro. Y todas pasan por este ciclo. Y este ciclo a veces lleva años. Lo vimos los NFTs en 2021, todo mundo compraba Changos y dibujitos por cientos de miles o millones de dólares y después esos mismos valen cinco dólares. ¿Qué pasa? Nos prometieron una tecnología revolucionaria, nos la creímos, después no pasó. Y probablemente la tecnología blockchain de los NFTs vaya a ser extremadamente útil en industrias muy diferentes al arte real estate, traqueo del origen de ciertos alimentos, autenticidad incluso de trabajos de arte. Ciertamente el mundo financiero. Ahora, ese es cómo pensamos psicológicamente. Y después viene cómo se adopta la tecnología. Y esta es una curva más parecida a una curva normal, una curva de campana. Y ahí tenemos cinco partes o cinco pasos en cómo la tecnología, y tú puedes hablar de tu café o no tu café, tu cacao como una tecnología. Lo dijiste, la descripción es una tecnología diferente, un proceso innovador. Y primero están los innovadores, ¿No? Y son los que tal vez empiezan a usar esta tecnología en este hype y nunca la sueltan porque ellos no les interesa lo que digan los demás, ellos verdaderamente quieren explorar y son los que empiezan a tomar este producto porque creen en la en la teoría detrás y porque quieren probar. Incluso a pesar de que tal vez es muy difícil hacerlo al principio, comprar criptomonedas al principio cuando no había exchanges, tenías que tener tus claves y meterte unos sitios sumamente complicados. Para muchos sigue siendo una gran fricción. Y después vienen un vacío en el que nadie lo quiere usar. Es este, esta caída en el hype y entonces se quedaron los verdaderos innovadores. Pero después nadie se quiere meter a experimentar. Y después pasa un momento en el que ya empieza lo que tú y yo tal vez conocemos más como los early adopters. Estas personas que OK, no soy el que me aviento todas estas dificultades para probar la tecnología, pero ya que está en un nivel mínimo de usabilidad. Claro. Y me da estatus, me da esta hora de innovación. Y después vienen la mayoría temprana, que es el centro de la curva, la mayoría tardía y después los rezagados, los que apenas están comprando la cosa que ya todo mundo lleva hablando y está a punto hasta de pasar de moda. Tienes que entender muy bien cómo funciona tu mercado y cómo funciona la psicología humana alrededor de la innovación. Qué tanto estás teniendo que luchar contra una tendencia o una práctica, un hábito, una creencia, una costumbre que va a ser muy difícil de cambiar. Y eso ¿Sabes quién te lo va a decir tus clientes? Mi error principal cuando innové fue innovar desde mi trinchera, desde mi punto de vista, desde mi realidad y no desde la de mis clientes. Oye, claro, está muy fácil, todo mundo puede entrar y pagar por Internet. ¿No tienen tarjetas de crédito? No, porque nunca han comprado por Internet. No, porque no tienen Internet de alta velocidad en su casa. No, porque no pueden descargar el app, porque sus celulares tal vez no tienen la capacidad libre. En mi celular todo eso funcionaba, pero no en la de un mercado. Y entonces cuando me doy cuenta que para que ese mercado alcance las condiciones que yo estaba buscando o que yo necesitaba para que mi negocio progresara, sabes que ya me había quemado par de millones de dólares y era demasiado tarde.
Pues me queda clarísimo y puntoso. La verdad es que sí hoy con esta explicación que me brindas, tengo la claridad de decir no, sigo al líder y soy un Do Better, o sea, si me cao es un Do Better porque tiene beneficios incrementales versus lo que hoy hay en competencia, versus el café, los tés, etc. Es un producto que no tiene azúcar, que no tiene lácteos, que no tiene grasa y que brinda grandes beneficios nutricionales y emocionales al consumidor. Pero sí puedo compararme contra alguien y sí sé contra quién compararme, incluso en esta competencia o en esta carrera, porque las personas que están buscando productos sanos, productos que les brinden energía, nutrición, etcétera, pues puedo competir incluso contra una proteína, no contra un café o contra, no sé, un té o una bebida caliente de una cafetería.
Entonces ahí hay una categoría que probablemente te puede sonar muy similar y es este té de hongos. Hay muchas bebidas en Estados Unidos, té de hongos adaptógenos para gente que quiere tener este nivel de energía y de claridad sin la cafeína, vamos a decir, está sustituyendo el café o bueno, el pitch de marketing, aunque es un producto totalmente innovador, están atacando al café y están sentando eso como un proxy o un comparable, que es un mercado que tomas café, tienes estos sufrimientos que no puedes dormir, tienes el crash después de un par de horas de haberte tomado la cafeína, esto puede ser una solución. Sirve. Acuérdate de el concepto de Job to be Done. Job to be Done. Búscalo en Internet, hay varios TED Talks sobre eso. Job to be done. ¿Cuál es el trabajo que tu cliente necesita que sea realizado para él? Cuál es la solución que está buscando. ¿Y entonces cómo posicionas tu producto para hacer no lo que tú quieres, sino lo que el cliente necesita? Domino's siguió haciendo pizzas, pero innovó en el delivery con entrada a domicilio 30 minutos y construyó un imperio. Todos la sabemos. Sandra, muchísimas gracias por tu tiempo, gracias por la pregunta, gracias por escuchar Cracks.
Oso, muchísimas gracias. Felicidades, que tengas unas felices fiestas y gracias por escuchar mi propuesta y ojalá un día tome su me saca hecho.
Muchísimas gracias.
Feliz día.
Mauricio, bienvenido a Cracks Podcast.
¿Qué tal?
¿Buenas tardes, cómo estás? Muy bien. ¿Tú dónde estás? ¿De dónde te conectas hoy? De Liceo Chihuahua. ¿Y a qué te dedicas? Tengo una inmobiliaria actualmente y tengo 23 años. ¿Muy bien y cuéntame qué puedo hacer por ti hoy? ¿Más que nada es por ejemplo, cada año pues van surgiendo nuevos, nuevos desafíos.
Nuevos obstáculos, pero entonces cómo parece una bola de nieve que no se termina, este año quieres tanto dinero, tantos desafíos.
El siguiente año nuevos desafíos, cómo lograr.
Esa, esa calma o cuándo saber pues cuándo es suficiente?
Bueno, pues es una pregunta que qué bueno que haces cuando tienes 23 años, porque mucha gente se la hace a veces como yo a los 40 cuando ya le hundió 20 añitos a perseguir metas que nada más no llenan, no me suena muy, muy conocida esa historia. Yo muchas veces cuento sobre mi vida como una vida que divido yo en cuatro olas. La primera ola digamos que es de los 0 a los 20 y siempre digo que es como ser niño, no todo es aprender. Tu meta final es aprender, tal vez entrar a una buena escuela, tal vez conseguir tu primer trabajo, divertirte, hacer amigos, tener novias o novios o lo que quieras. ¿Y la realidad es que es eso, no? Es vivir y vives mucho en el presente sin mucha preocupación por el futuro. Tal vez ya cuando tienes 15, 16, 17 empiezas con la idea de bueno, a qué carrera me voy a dedicar o dónde voy a estudiar o si me voy a salir de casa de mis papás, pero la realidad es que no tiene muchas complicaciones y los costos que se pagan pues tampoco son muy grandes en el momento. ¿Pero después pasas a una segunda etapa y esa fue yo creo que mi segunda ola y es una ola que se define justo al momento de elegir carrera y entonces definir qué es el éxito para ti? Y eso creo que se amarra con tu pregunta. Para mí en esta segunda etapa que yo digamos que considero de los 20, los 30, el éxito para mí se veía como trabajar, como conseguir un trabajo del que mi familia estuviera orgullosa, que me permitiera ganar mucha lana ¿No? ¿Cómo se veía esto? En mi mundo ideal yo quería trabajar en Nueva York, vivir en esa ciudad y tener un trabajo en banca que fuera pues de prestigio, que la gente dijera qué bien, qué buena chamba y entonces tenía que trabajar para lograr eso y fue que me volví ingeniero industrial, fui presidente de mi carrera para poder tener un buen currículum que me permitiera entrar a una buena maestría, después de la maestría o bueno incluso durante la maestría diseñé mis cursos para que pudiera conseguir ese trabajo y al final terminé trabajando en Nueva York y ahí cuando lo tenía no encontré lo que estaba buscando, este, esta satisfacción, este sentimiento de logro, esta idea de que encontré para lo que había venido, no estaba ahí. Y casualmente cruza con la crisis financiera de 2008 y me regreso a México, pierdo mi trabajo y por necesidad me vuelvo emprendedor Y entonces empieza digamos que la tercera etapa, ya me di cuenta que el reconocimiento, el trabajo, la lana, la escalera corporativa no era donde estaba la cosa y entonces me vuelvo emprendedor porque no pude conseguir otra chamba, literal y entro a una dinámica en la que mi definición de éxito cambia y esta definición de éxito ahora la basaba no en lo que me había dicho mi mamá o mi familia o mis amigos, sino ahora en lo que, en lo que define como éxito la gente que me rodea. Y al ser emprendedor, bueno pues eso se ve como tal vez éxito financiero, como reconocimiento en las revistas, como premios de emprendimiento o aceleradoras y validación porque levantaste capital de ciertos fondos de inversión y entonces es un, son 10 años de trabajar en base a un éxito definido por el reconocimiento, por validación externa y aún cuando logras de cierta forma algunos de estos hitos o de estas metas, llega un momento en el que como tú dices, ser emprendedor es siempre querer más, nunca es suficiente. Es tal vez nunca ser suficiente, porque me pasaba, trataba de llegar con un inversionista nuevo y me decía no, cuando logres algo más tal vez vaya a invertir en ti, ¿No? Porque hay alguien más que está haciendo lo mejor que tú, ¿No? Porque X, Y o Z. Y se volvió sumamente frustrante, sumamente doloroso, me quemó por dentro, me llenó de resentimiento. Y la verdad es que me volví en una persona infeliz, que por más que sucedían cosas buenas, no las apreciaba, que por más que trabajaba no llegaba lo que verdaderamente quería yo y que me tenía en una situación la que no disfrutaba mi vida. Al grado de que mi esposa, y lo cuento en mi libro, me dice un día ¿Por qué odias tu vida? Y yo ya tenía una esposa, dos hijos, una empresa. Ahora por abajo, por atrás, detrás de las nominaciones a Emprendedores del Año y lo que tú quieras, pues había muchas carencias, ¿No? Y es entonces que llega este momento de quiebre y creo que por ahí quiero irme a responder tu pregunta. ¿Qué haces? ¿Qué haces?¿Cuando? ¿Cómo sabes cuando es suficiente? Bueno, pues lo primero que tienes que hacer es frenar. Y hay veces que frenas porque te frena el mundo, como tal vez la pandemia. Frenas porque te frenan porque quiebra tu empresa, porque te corren del trabajo, porque te deja tu esposa. Y es en ese momento en el que tienes que entender qué es lo que eres y qué quieres hacer con tu vida. Y entre antes hagas eso, ojalá no tengas que tocar este fondo real, sino que puedas hacerlo de una forma voluntaria, intencional. Entonces puedes empezar una transformación. Una transformación que te alinea con un camino que sí tiene esa recompensa y no al final la tiene. Durante Eberto Taracena, que ha sido mi amigo, mentor, inversionista e invitado en el episodio del primer aniversario de Cracks y hace cuatro años me platicaba y en alguna plática que tuvimos, no sé si fue en el podcast, pero también por fuera, sobre un libro que se llamaba Bury My Heart in Meeting Room B de Stan Slap. Y en este libro hay un ejercicio acerca de la definición de tus valores. Empiezas con 50 palabras y vas haciendo varias rondas de eliminación hasta que te quedas creo que con tres. Y me decía en el episodio, lo que te choca te checa. Y hay muchas veces que estamos enojados con el mundo por algo que no entendemos que viene desde adentro de nosotros. Y cuando frenas y conectas con tus valores, entonces puedes tener más claridad de hacia dónde te puedes dirigir y qué metas sobre todo deberías de considerar, perseguir, qué es la parte difícil mi querido Mau, tomar decisiones. Porque una cosa es tener la fórmula para convertir el plomo en oro y otra cosa es estar dispuesto a usarla porque el cambio pues es doloroso. Muchas veces tenemos ya una carrera de años universitaria y después de años profesional que decimos oye, ya me di cuenta que esto no es lo que soy, ahora ¿Cómo voy a dejar todo eso, este costo hundido? Y tienes varias opciones porque puedes hacer una de dos cambiar, dejar todo eso que has invertido en el pasado y empezar de cero. Escalar la montaña correcta, aunque implique aparentemente retrasarte y tal vez cuando te compares con alguien que empezó hace cinco años, tú vas a estar en un nivel de novato. Pero en ese caso tomar las decisiones que verdaderamente se alinean en ti y que inmediatamente empiezan a tener mejores resultados. En mi caso, cuando yo era emprendedor y me estaba enfrentando a estas situaciones en las que nunca me sentía como suficiente, no tenía la validación y aunque la tuviera, el hecho de que alguien más tuviera una validación mayor me carco mía fue dejar de perseguir un crecimiento basado en capital externo, en Venture Capital y generar empresas rentables que generan dividendos o que generan flujo y construir para mí negocios que para mucha gente están hasta mal vistos, que son estos negocios que se llaman Lifestyle Businesses, negocios en los que tal vez no tienes inversionistas o no tienes inversionistas, pueden generar mucho flujo de caja y entonces te permiten tener una vida a ti que te ayuda y sobre todo te ayuda a trabajar en un área en la que te sientes comprometido y feliz. Pero tienes otra opción. Una vez que descubres que estás haciendo algo que tal vez no quisieras y que no se alinea contigo y no estás dispuesto a pagar el precio del cambio porque hay un precio, entonces decides quedarte y ahí sabes que ahí tienes que entender que te estás quedando porque decidiste y entonces te dejas de quejar. Y si decidiste quedarte, entonces la clave es entender que el éxito no va a llegar después. El éxito está pasando en este momento. El éxito es despertarte hoy a hacer todo lo que hay en tu agenda, todo lo que hay en tu lista de pendientes, todos los enfrentar todos los obstáculos que tienes que sortear hoy porque tú así lo decidiste. El peor escenario es quedarte y no comprometerte y seguir quejándote porque lo que estás haciendo hoy y sobre todo como emprendedor tienes que entender que es una decisión tuya y de nadie más. ¿Si? ¿A ver, si ya decidiste y tomaste capital de externos y tienes empleados, bueno, pues sí tienes una responsabilidad, tienes un compromiso que cumplir, pero eso no significa que tenga que perpetuarse, no? El cambio no puede, no necesariamente tiene que ser de tajo, pero puedes empezar a tomar decisiones que en un muy poco tiempo te van a colocar en este camino de realización personal. Y eso es justo lo que yo estoy viendo en mi, digamos, cuarta ola que empezó hace 5 años y casualmente como que se detona, no sé si es causa, efecto, causalidad o coincidencia o si tiene alguna correlación. Empiezo a tratar transformar la manera en que pienso de mí en perseguir metas que defino yo y no define mi entorno y empiezo a hacer cosas que me llenan por dentro antes de pensar que me deben de llenar por fuera y creo el podcast, lanzo una empresa de educación, escribo un libro, empiezo a dar conferencias y la realidad es que independientemente de que estoy viviendo la mejor época en términos de, no sé, retorno financiero, de reconocimiento, de todas estas cosas que busqué por muchas décadas en mi vida, hoy estoy viviendo una vida mucho más plena, mucho más realizada, mucho más conectada, mucho más rodeada de amor, de amistad y estoy viviendo esta, digamos, cuarta ola de mi vida en términos de una meta que yo le llamo realización. Y la realización, ¿Sabes quién te la da? Te la das tú. Entonces, si me preguntas hasta cuándo es suficiente, ¿Sabes qué? Pregúntale a la persona que te voltea en el espejo.
Perfecto, muchísimas gracias.
Ya para finalizar, porque sé que siguen.
Más invitados, si le pudieras dar un.
Consejo a una persona 23 años, ¿Qué consejo le darías? A ver, yo creo que en vez de darnos clases vocacionales, de orientación vocacional en la escuela, nos deberían de dar orientación de autoconocimiento. Hazte esas preguntas, no te dejes llevar por lo que ves en redes sociales, no te dejes llevar por todas estas definiciones de éxito, por estos falsos dioses del éxito, el dinero, la fama, la fortuna, la apariencia. Entiende quién eres tú por dentro y en la medida de que tú te sientas seguro, o sea, es como cuando desarrollas esta autoestima. Cuando tú empiezas a conocerte, agradeces lo que tienes, desarrollas autoestima, dejas de depender de validación externa. Por eso lo mejor que podemos hacer para nuestros hijos es construirles una autoestima propia, saludable. ¿Para qué? Para que no tengan que estar persiguiendo falsos ídolos, falsas visiones de éxito que después los dejan sintiendo vacíos y frustrados de haber desperdiciado 20 años de sus vidas persiguiendo cosas que nunca habían querido para tratar de impresionar a gente a la que no le importas tanto y que tal vez ni siquiera te cae bien.
Perfecto.
Muchísimas gracias, Oso. Y un gusto conocerte, Mau, muchas gracias a ti. Gracias por participar en este episodio y por escuchar Cracks. Feliz año, Tavo. Tavo Gómez. Bienvenido a Cracks Podcast. Hola, Oso. No esperaba estar aquí ni hoy ni pronto, pero emocionante. Y creo que soy el indicado para hacerte la siguiente pregunta que todos quieren saber. Bueno, espera, espera, espera. A ver, Tavo, Para quien no sepa, Tabó es genio que me ayuda a que Cracks Podcast sea real. Es con quien hago todo research, me acompaña en mis viajes y además es una persona que creo que no joven como es de 21 años, no mide mucho las consecuencias de sus palabras. Así que en más de una ocasión se ha encontrado inmiscuido en situaciones poco favorecedoras para él y un tanto arriesgadas. Y esta de la que vamos a hablar hoy es una de ellas. Así que, Tavo, bienvenido. Bueno, pues vámonos directo a la pregunta y cuéntame cómo viviste la subida lista Cihuatl. Cuéntame con detalles ¿Qué pasó antes? ¿Cómo dormiste esa noche? ¿Con quién ibas? ¿Quiénes se bajaron? Bueno, no quiénes, sino ¿Qué fue lo que pasó? Bueno, hace unas semanas, es buena pregunta. Tabo y yo, junto con todo un grupo de miembros de Cracks Mastermind, decidimos subir el Iztaccíhuatl, que es la tercera montaña más alta de México. Tiene una altitud de. Creo que son 5.260 metros. Y esto es algo que hace un par de años que junto con toda la membresía de Cracks Mastermind, que es esta membresía que tengo yo de empresarios emprendedores que nos reunimos una vez al mes y hacemos desde educación, viajes, conferencias, experiencias, subimos el Nevado de Toluca. Bueno, yo tenía la idea de dos semanas después de hacer el Nevado de Toluca, subir el Iztaccíhuatl y me partió el queso el Nevado de Toluca, al grado que dije no, no hay manera, no lo voy a hacer y ahí se quedó. Pero me quedó la espinita de querer subir esta montaña de lo que había platicado con gente, era una experiencia padre, era una experiencia retadora, pero pues era una experiencia para la que te tenías que preparar. Entonces pasó el tiempo y nunca se hizo. Así que este año 2023, cuando decidí correr el Maratón de Chicago, que corrí el 8 de octubre y prepararme para este maratón, dije, bueno, estoy seguro de que cuando termine el maratón, después de haber hecho todo este proceso de entrenamiento, pues voy a estar en mejor forma aeróbica, al menos de lo que estoy ahora. Si logro correr el maratón, puede que haya trabajado en mi sistema cardiovascular y en mi capacidad de hacer cosas que requieran mucha condición física, que es algo que yo creí que no tenía. Esa es la razón principal por la que decidí correr el Maratón de Chicago y dije bueno, ¿Qué hago para aprovechar que ya me entrené? Dije, claro, vamos a subir el IST. Entonces, la gran ventaja de tener una comunidad como la de Cracks Mastermind es que tú se te ocurre una idea loca, algo retador, algo incluso arriesgado y siempre hay un puñado de gente que te va a decir jalo. Entonces armamos junto con algunos guías, la compañía Ponce de León, que es, me parece, líder en el mercado y ha hecho experiencias en el Himalaya, o sea, hicimos las cosas bien, preparamos una serie de hikes de preparación y se apuntaron 10 miembros de cracks Mastermind. Entonces estábamos listos para, creo que era a finales de noviembre, subir esta montaña. Una semana antes nos fuimos a Mérida, nos fuimos toda la comunidad de Cracks Mastermind, viajamos dos veces al año a una ciudad y tenemos nuestro evento mensual en una ciudad diferente y nos fuimos a Mérida, hicimos varias cosas interesantes, una experiencia en una hacienda, fuimos a unas cantinas y en las cantinas estábamos ahí ya un poco más enfiestados y Lucila, mi esposa, que trabaja conmigo en Cracks Mastermind, andaba medio nervioso de que me fuera yo a Listaccíhuatl y para ella se le hizo muy fácil desboltear con Tavo y decirle tú vas, tú lo vas a acompañar, ¿Verdad? Tú lo vas a ir a cuidar, básicamente era su manera, su manera de decir esto, y Tavo sin deberla ni temerla dijo sí. Y esto era una semana antes de listas, iba, no se había entrenado, no tenía ni el equipo completo, ni siquiera estaba en sus planes, le dije entonces vas a jalar, Jalo. Entonces ya estaba el equipo y estábamos a 8 días de subida lista en una fiesta que terminó a las tres, cuatro de la mañana. Ahora, esa semana Tavo le dije bueno, vamos a comprar equipo, nos fuimos a ir a las tiendas a comprar pantalones aislantes y botas que faltaban y sleeping bag, etcétera, etcétera. Pero dos o tres días antes de que subiéramos el Iztaccíhuatl hubo un frente frío y una súper, súper, súper nevada en los volcanes, en el Parque Nacional de los Volcanes, en la Ciudad de México, en Puebla y entonces empezó a poner un poquito más intensa la cosa, al grado de que no sabíamos si íbamos a poderlo subir y nos dijeron que el parque estaba cerrado, que no íbamos a poder subir y que pues no había mucho que hacer al final del día. Después de eso, tres miembros, ¿No? Si, fueron tres o cuatro miembros de los de la expedición, ya con boleto pagado todo, dijeron ¿Sabes qué? Esto ya se puso muy, muy extremo, ¿No? Vamos. Y entonces empezamos a perder miembros justo antes de, o sea, incluso antes de haber empezado la expedición, pero nosotros dijimos seguimos fieles a la meta y vamos a hacerlo. Entonces nos lanzamos al Parque Nacional de Popoísta y nos reunimos ahí con todo el campamento, se completaron los lugares con algunos amigos de las personas que nos estaban ayudando a organizar el viaje, algunas personas habían subido lista dos o tres veces, unos de nuestros guías, obviamente guías profesionales, los habían subido incontables veces y otra persona lo había subido 40 veces, o sea, íbamos con gente, profesionales, amateurs muy experimentados, algunos amateurs normales, pero si veníamos varios que nunca habíamos hecho montañismo, incluidos Tavo y yo. Entonces llegamos, llegas como a las 7 de la noche o 6 de la tarde ahí a las faldas y casualmente como el parque estaba cerrado, entonces había un tramo y estaba cerrado porque si estaba abierto, lo único que cerraron es el acceso a los coches a una zona que se llama Tavo, ¿Cómo se llamaba la zona? No, no es el Arenal, es, no me acuerdo cómo se llama la zona, a la zona donde normalmente acampa la gente, que es como 8 kilómetros más arriba más y si no, la altitud del cambio de altitud no es mucho si estás 8 kilómetros más cerca del punto de inicio, cerca de los pies vamos a llamar. Pero esta vez no podíamos llegar ahí en coche, entonces teníamos que acampar en el Paso de Cortés, que es donde digamos, empieza el parque y tendríamos que a la una de la mañana emprender el camino hacia la cima sumándole 8 kilómetros más a la expedición. Esto pues ciertamente fijaba un nivel de reto mucho mayor y bajaba las probabilidades de cumbre de entrada. Y entonces tras unas negociaciones y algo de ingenio, logramos que algunas personas ahí, trabajadoras del parque, no nos dejaran meter nuestro coche, pero a la una de la mañana empezaran a hacer viajes de estos 8 kilómetros en una pick up que nos dejaron en esta parte donde verdaderamente iniciaba. Entonces para cuando nuestro grupo, bueno, claro que no duermes nada, yo intenté mejorar mis condiciones de dormir, que en teoría tienes que dormir de 7 de la noche como a 12 de la noche que no puedes dormir por el frío que hace, por la emoción. Oso en la cajuela de su coche, metí a mi cajuela a la camioneta y tampoco dormí nada, pero mínimo estuve calientito. Pero bueno, a la una empezamos a dividir este grupo en pequeños grupos más pequeños que incluían a guías y entonces éramos alrededor de, yo creo que 14 personas, una cosa así. Pero mi grupo, que era el segundo, básicamente llegó al punto de inicio del ascenso como a las 3 de la mañana. Entonces ya traíamos dos horas para atrás y empezamos a subir y empiezas a subir pues en oscuridad y al principio pues los guías como que venían a un paso bastante moderado y yo empecé como que decir, oye, podemos ir más rápido, no sé qué. ¿Al cabo de, no sé, 20 minutos yendo más rápido, ya andaba yo echando el pulmón y me dijeron ya viste que no puedes? Y bueno, está perfecto. Entonces bueno, empezamos a subir y a subir y a subir. Alcanzamos al primer grupo, lo pasamos y llegamos a un lugar increíble como a las seis y media de la mañana. Yo calculo que no debemos de haber estado mucho más arriba de 4.000 metros. Había sido un hike relativamente fácil y vimos un amanecer espectacular. Ahí estábamos grabando anuncios para el reto Gana tu Mañana que empieza el 8 de enero. Si bien había si una exigencia aeróbica, nada grave para todo esto, obviamente Tavo llegó sin agua, sin comida. Afortunadamente lo mi esposa me había dicho, Tavo Rue iba a llegar sin preparación y le mandó un kit de comida y lunch y todo igualito que el mío, estaba cubierto. Y entonces, bueno, llegamos a este lugar del amanecer y brutal. Vemos el Nevado de Toluca, vemos la Malinche, vemos el Popo, obviamente majestuoso, vemos el Pico de Orizaba en el fondo. Y si hubiéramos terminado ahí el viaje hubiera sido un gran viaje porque las siguientes 10 horas fueron durísimas. Primero seguimos avanzando, llegamos a lo que se llama el refugio, que el refugio está justo abajo de las rodillas, que es la parte yo creo que más empinada. Llegas a un lugar que se llama la Cruz de Guadalajara, que es una cruz donde parece que se murieron varias personas, pero llegas al refugio y dices bueno, en este refugio, es un refugio, te debes de sentir seguro. El clima afortunadamente estaba muy bueno, pero si, la nieve era. Era un tema. Sí, sí, las condiciones, se veía precioso, estaba increíble. Pero el ascenso se hizo mucho más complicado, al menos para mí. Todavía no nos poníamos los crampones, no veníamos encordados. La verdad es que yo creo que para los profesionales era un ascenso relativamente ligero. Si se empezaba a poner demandante o así lo sentí yo, tal vez mis expectativas eran otras. Entro al refugio donde dije bueno, aquí tantito calientito, lo que sea. Y es el lugar más asqueroso y desagradable en el que yo he estado en mi vida. Un olor a humedad y humanidad que me hace tener un reflejo de vómito nada más de acordarme de eso. Tuve que salir despavorido de ahí a arquearme. Pero bueno, ahí echamos una botanita afuera del refugio y emprendimos la parte más retadora. Era la próxima hora. Fue verdaderamente dura, técnica y físicamente. Hubo momentos en los que teníamos que estar clavando ya los crampones prácticamente de lado para poder tener algún. Algún tipo de soporte. Y si hubo momentos en los que sentí. Sentí algo de riesgo físico, no veníamos amarrados y había momentos que sí me hacía dudar si estábamos haciendo las cosas bien. Pero bueno, seguimos, seguimos subiendo, cada vez se hacía más difícil dar un paso o hilar 20, 30, 50 pasos sin tener que frenar. Y se hacía más evidente poco a poco que no haríamos cima, que no. No nos daría tiempo suficiente para llegar y regresar, considerando que de bajada ya no iba a haber camioneta. Entonces ya que llegáramos a la base, íbamos a tener que caminar los 8 kilómetros de regreso al Paso de Cortés, que iba a sumar dos horas a nuestro camino, que para quien sepa qué significan dos horas después de hacer 13 horas de ascenso a una montaña, es muy duro, sobre todo anímicamente. Entonces seguimos subiendo, llegamos primera rodilla, segunda rodilla y nos quedaba un cacho más. Sabíamos que no íbamos a hacer cumbre, pero podíamos llegar al. A lo que le llaman el Ombligo, que es la orilla del glaciar. Y dijimos bueno, a donde lleguemos antes de las 10 30 de la mañana. A las 10 y media emprendemos la vuelta y llegamos a este lugar que es arriba de los 5.100 metros. Tomamos unas buenas fotos, vimos el glaciar, vimos el Popo, muy bonito y todo y decidimos regresar. Ahora, en este momento pasa algo que es providencial y es una de las lecciones que hacen que valga la pena esta experiencia, porque empieza a haber una tipo discusión, una fricción de repente ya un poco acalorada, entre nuestro guía profesional y el par de alpinistas amateurs experimentados que venían con nosotros. ¿Cuál era la discusión? La discusión era estamos de acuerdo que no vamos a hacer cima. Nos sentíamos muy bien, muy contentos, muy orgullosos de haber llegado a los 5.100 metros. Eso no pasó nada, no nos sentíamos como que no habíamos logrado algo, algo relevante y para nosotros era suficiente. Pero la decisión era la ruta por la que íbamos a bajar. ¿Cuáles eran nuestras opciones? Bajar por la misma ruta que habíamos subido, que había sido muy demandante de su vida y simplemente pensar que tendríamos que bajar por ahí, nos ponía muy nerviosos de su vida. Era difícil, sentíamos que de bajada iba a ser mucho más difícil y mucho más arriesgado. Las condiciones de la nieve, el hielo, el deshielo, porque empezaba a deshielar, lo hacían arriesgado o la opción que proponían estos dos montañistas más experimentados, sin ser profesionales, que era bajar por otra ruta. Ojo esta segunda ruta implicaba una hora menos de camino y eso lo hacía sumamente atractivo porque decías, bueno, ¿Dónde firmo? ¿Dónde me ahorro una hora de bajada? Y empezaron a decir, no, bueno, en nuestro guía decía, no, no, no, esa es una ruta que la verdad es que yo no me gustaría tomar, al final hay una pendiente considerable, además las condiciones de la nieve y yo no sé si van a estar buenas. Y los otros dos respondían, las últimas veinte veces que hemos venido hemos llegado por ahí, llegas más rápido, estás más cerca, no está tan difícil, está muy bien. Y yo por dentro decía, claro, claro, por donde sea más rápido, por donde esté más fácil. Yo esta ruta por la que subimos está durísimo. Cabe mencionar que de los 10, en este punto en el ombligo, en los 5100 metros, estábamos tres de los que estábamos subiendo, Tavo, yo, una persona más, nuestro guía profesional y estas dos personas. Entonces de los, digamos, montañistas íbamos, o clientes, íbamos tres y a todos los demás habían ido llegando uno al refugio, uno a la Cruz de Guadalajara y se habían ido bajando como es normal, ¿Por qué? Porque diferentes razones y cada uno tiene su propio reto y está increíble, pero nosotros seguimos empujando y ese día fuimos los que más alto, vamos a decir, llegamos en la montaña de nuestra expedición y creo que de todas las expediciones de ese día. Pero empieza esta discusión y empieza la fricción y yo pues sí me quería ir por el lado corto, pero mi guía dice no, no, no. Y de repente toma una decisión que hasta me hizo sentir, me hizo sentir mal, porque les dice a los otros, ustedes se pueden ir por donde sea, pero estos tres se vienen conmigo. Y dije, a caray, ¿Ahora por qué me está agarrando como de novato? Pues, ¿Por qué? Porque uno, porque soy novato y dos, porque le pagué para cuidarme y porque está cobrando para ser responsable de mi vida. Entonces dije, no, la voy a armar de tos, me voy a ir por donde diga este brother y vámonos de regreso. Entonces los otros dos deciden venirse con nosotros y emprendemos la bajada. Y la bajada, pues sí, o sea, es muy difícil, te dicen. Y cuando hablaba con Viri Álvarez, con Luis Álvarez, con Carla Willock, gente que ha hecho cumbre en el Everest, y te habla de cómo la gente se muere y no estoy por ningún motivo comparando subir el Istacíhuatlu, Toluca, con subir el Everest, nada más que quede claro. Pero si te da un sentimiento de por qué te dicen que la bajada es más difícil y por qué la gente se muere de bajada, porque de su vida traes. Traes un drive que te hace encontrar energía donde ya no hay. Y de bajada es técnico. Si pierdes la concentración, puedes lastimarte un tobillo o peor aún, ir a dar al vacío y ya estás cansado. Además de que de subida está subiendo con tu cadena posterior, con glúteos, isquiotibiales, y de bajada está subiendo, bajando con los muslos y con las rodillas, y es muy agresivo para el cuerpo la bajada. Pero bueno, ahí veníamos y empezamos a bajar y en una de estas partes sumamente empinadas, yo venía en, no sé si segundo o tercer lugar de la fila, y de repente piso. No ha pasado ni media hora. No ha pasado ni media hora de que empezamos a bajar, de esta discusión en la que yo estuve pensando, deseando irme con el equipo más novato, vamos a decirle, se va el hielo y con el hielo me voy a. Y me empiezo a patinar en una pendiente así, o sea, y me empiezo a patinar, me empiezo a patinar y abajo había un desfiladero de no sé si 300 metros, 400 metros, rocas, como. Hubiera sido como un pinball ahí. Y veía yo solo una piedra, una piedra grande en la que dije, traté de clavar primero mi pole, no se clavó. Y pensando en qué hago cuando. Cuando te caes esquiando, no tratas de clavar los esquís, tratas de clavar los poles, lo volteas, nada funcionaba. Y esto está pasando en fracciones de segundo, pero. Pero sientes que estás yéndote al vacío. Y estaba yo como que tratando de atinarle a una piedra, que era una piedra, digamos, del tamaño de una pelota de fútbol, que era lo único que veía que podía yo, digamos que si clavo los crampones ahí y me aguanta, tal vez la libro, si no me voy a ir a la fregada. Y en ese momento escucho como nuestro guía se lanza y empieza como, me imagino así como una escena de una película de acción, a patinarse ligeramente arriba de mí y a deslizarse y con una mano clava en el hielo su piolet y con la otra mano me pesca del backpack que traigo y me frena. Y él se queda así como Spider Man agarrándome. Ya que me frené, me baja poco a poco hasta la piedra que yo estaba, a la que estaba apuntando y me dice, no te muevas, no te muevas. Y en ese momento, o sea, puse a pensar y dije, lo que una decisión puede hacer en tu vida. Si. 30 segundos, 30 minutos antes, digo, esto que hizo fue increíble. Al menos así lo viví yo. Y hay una foto que obviamente no le hace justicia al escenario que estábamos viviendo, pero hay una foto en la que se muestra que me hubiera esperado si no me frena. Y me puse a pensar si por irme por el camino fácil, por ahorrarme una hora, por no quererme arriesgar, hubiera decidido no estar cerca del experto, del máximo experto al que yo tenía acceso. Probablemente el resultado hubiera sido. No digo que no tengan experiencia las otras dos personas, no digo que sepan exactamente y que probablemente el camino era un buen camino, pero yo no sé si hubieran tenido el entrenamiento. Ciertamente no tenían las herramientas. Y tercero, yo no sé si hubieran tenido el instinto y la voluntad de arriesgar su vida por mí, como lo hizo mi guía. Y ahí mi lección es, todo el tiempo tenemos la opción de acercarnos a un experto, ya sea a través de un libro, a través de un podcast, a través de un coach, a través de un entrenador, a través de un amigo. Si tienes la oportunidad de acercarte a un experto, no la desperdicies. Total, sacudí eso, bajamos la parte más empinada. Si, nos encordaron. Estuvimos ahí bajando en grupo. Bajamos, bajamos, bajamos, bajamos. Y la bajada, si bien duró como cuatro horas y media o cinco, fue durísima. Fue muy costosa. Emocionalmente parecía Tavo me decía, siento que estoy en un videojuego que se reinicia y cuando vencemos a un jefe, volvemos a empezar del mismo punto, en el mismo nivel. Porque pasabas la lomita y había otro valle y otra subida y otro valle y otra subida y no terminabas. Lo que hace muy exigente Lista Cihuatl es que no es simplemente subir y bajar. Aquí subes y bajas y subes y bajas y subes y bajas y subes y bajas y entonces se vuelve muy demandante psicológicamente. Y ya que habíamos bajado, descendido a la zona del deshielo, era un lodazal, te resbalabas, piedras sueltas, agua, ríos, lodo, muy cansados, había hecho mucho sol, incluso mucho calor. Entonces fue una experiencia muy desgastante que me hizo apreciar la dificultad de todas estas cosas que nos platican. Vimos a mucha gente tratar de subir al istigo, todos a sin equipo, sin guía, sin preparación, sin tener ni la más remota idea de lo que estaban haciendo ahí. Y yo creo que la gente cree que es un hike y me extraña que no haya más lesiones ni más fatalidades, porque no es juego. A ver quien lo hace, tendrá sus razones y está bien, si lo vas a hacer, hazlo bien, entrénate, prepárate, infórmate y acompáñate de un experto. Así que bueno, Tavo por ahí ya lo vi deshidratándose a la mitad de la montaña le dimos de nuestra agua porque nada más traía 600 mililitros al final estábamos realmente cansados cuando llegamos a la base. Y bueno, pues fue una experiencia muy bonita en el sentido de que sí nos enfrentó con nosotros mismos, nos ayudó a hermanar a todos los que fuimos, al menos hermanar en nuestra miseria a los miembros de Cracks Mastermind que nos ¿Cómo te fue? Estuvo de la fregada, o sea, todos lo sufrimos, fue un. Fue un momento, eran con muy complicadas. Pero bueno, pues una buena anécdota, pero sobre todo un buen aprendizaje. Acércate al experto, no desperdicies la oportunidad. Y bueno, de ahí viene un nuevo libro, no sobre lista, pero si esta lección de tener a los expertos cerca de ti y echar mano de su conocimiento, que te ahorra a ti tenerte que poner en la torre para aprender la lección. Bueno, siempre es bueno tenerlo en mente. Así que bueno, ahí está mi tabo. Yo no sé si quieres agregar algo, ¿Tú cómo la pasaste? Pues yo en la caída iba justo atrás de ti y no hubo tiempo de pensar nada. Lo único que me pasó por la cabeza fue qué le voy a decir mi quincena, dije no va a haber aguinaldo este año. Y no estuvo padre, la verdad. Ya ese momento bajando nos preguntamos ¿Volverías a hacerlo? Ni de chiste. Pero dos días después me volviste a preguntar y me sonó a que hay ganas de al menos el pico Lucila me decía, te voy a grabar, te voy a grabar porque esto se te va a olvidar y va a querer hacer otra cosa, pero bueno, ya veremos y esa es otra historia. Así que gracias, gracias Tavo por acompañarme, gracias por grabar estos estos grandes videos y fotos que tenemos. Gracias por inyectarnos juventud y por ser una parte clave de Cracks. Gracias por invitarme y nos vemos en la siguiente. Si te gustó el episodio, por favor ayúdame compartiéndolo con alguien. Puedes compartir un clip de mis redes sociales, el link del episodio en Spotify o la página Cracks la y me puedes ayudar a llegar a más y más personas para así seguir creciendo el podcast. También por favor suscríbete en YouTube o itunes y si es ahí también calificarnos con cinco estrellas para que más gente nos encuentre o dale seguir en Spotify para recibir una notificación cada vez que salga un episodio de estreno. 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