¿Qué son las CONSTELACIONES FAMILIARES? | CRACKS PODCAST

Spanish-language podcast interview (Oso Trava with a practitioner) explaining family constellations: their purported origins (references to Bert Hellinger and cross-cultural rituals), three core principles (belonging, balance of giving/receiving, hierarchy), how disordered systems manifest (parentification, misplaced roles), and how constellations are run (representatives or objects, facilitator-led) with claimed rapid therapeutic effects and applicability to leadership and organizations.
Chapters
Quiero.
Quiero ahondar un poquito en algo que he escuchado muchas veces. ¿Mucha gente se me ha acercado a decirme que me puede enseñar que yo simplemente no he tenido como que el marco de referencia de para qué es, cómo sirve y cómo lo bajas de algo que pareciera mágico y místico a algo táctico y aplicable en el mundo de los negocios o el mundo real, que son las contralaciones familiares? ¿Qué es eso? ¿Cómo funciona? Tú que vienes de ser CFO, de me expliques qué es y cómo funciona y cómo usas una constelación familiar, ¿No?
Pues ya te imaginarás que uno de mis roles es ser puente entre mis clientes y estos marcos, ¿No? Que de no explicarse de manera apropiada, pues sí caen en el contexto místico y de entrar ahí, pues entonces genera una reacción alérgica enorme. Es un marco terapéutico que tiene mucha ciencia detrás. Bert Hellinger fue misionario misionero en las tribus Zulus a principios de los 1900 y se pasó muy buen tiempo con ellos, se familiarizó con sus rituales, se familiarizó con sus costumbres, con sus creencias y de repente se fue a otra tribu en África, luego se fue otra tribu en Asia, a otra tribu en Latinoamérica y se empezó a dar cuenta que los rituales, las costumbres y las creencias, sobre todo en aquellos hitos esenciales de la vida y crecimiento de los participantes de la tribu, eran exactamente los mismos y no tenían ninguna posibilidad de comunicación entre todas estas tribus. Y ya te imaginas un tío muy curioso y se empezó a dar cuenta que había una cosa a la que le llama el inconsciente colectivo y empezó a filtrar el inconsciente colectivo y a crear lo que le llama principios de vida. Y hay tres principales principios de vida que si ordenas cuando están en desorden, te ayudan a poder encontrar muchas cosas en tu inconsciente, por ejemplo esta herida, además de otros beneficios como para poder integrar. ¿Cuáles son estos tres principios que son esenciales y que además no solamente aplico a mis clientes, sino sistémicamente se aplica a todas las organizaciones? El primero es el principio de pertenencia. Tú tienes el derecho de pertenecer a la familia en la cual tú naces. Si por algún motivo una parte de ti se siente que no pertenece, va a entrar en buscar estrategias de compensación. Y es muy importante el poder encontrar entonces qué parte de ti no se siente que pertenece a tu familia de origen. El segundo, que es muy importante, es el principio del equilibrio en las relaciones. Tiene que haber un equilibrio en el dar y en el recibir. Mientras yo te doy y tú me quitas, y yo te quito y tú me das, vamos a ser muy amigos. Pero hay veces que en alguna etapa en nuestra vida, y pasa muy seguido, hay veces que de repente nos quitan más y de lo que nosotros debemos de dar, hay una excepción a esta regla en el dar y el recibir. ¿Cuál crees que sea esa excepción?
Papás a hijos.
Cuando están muy chiquitos, papás a hijos. No, o sea, deja chiquitos papás a hijos, o sea, los hijos toman y los papás dan y todo funciona, todo dar, excepto cuando en alguna etapa de nuestra vida hay una confusión en nuestros papás y los papás empiezan a tomar y los hijos empiezan a dar. Y cuando los papás toman y los hijos dan, los hijos empiezan a tomar un rol de papás o de mamás y en ese momento empieza a haber un desorden en la energía de la familia. El tercer principio, de hecho, este desorden se llama parentificación en contextos psicoterapéuticos, pero es un tema energético. El tercer orden principio de vida es el de jerarquía. Es muy importante que esté mamá o papá como uno. Y luego está el hermano uno, el hermano dos, el hermano tres y el hermano cuatro. Y hay veces que el hermano cuatro le hace de papá y hay veces que la hermana 3 le hace de mamá. Y eso le genera un enorme desorden al hijo 1 y al hijo 2 porque no están en el lugar que les corresponde. Y por lo general se empieza a mezclar este desorden con el desorden de relaciones y empiezan a dar y a quitar y a recibir. Y esto se lo traen estos desórdenes que te estoy diciendo, cuando los vives durante tu crecimiento, te los traes a tu organización como líder. Y les pasa muchísimo a muchísimos líderes que están haciéndole de mamás o papás en su organización, donde no son mamá y papá, son el jefe o la jefa. Y cuando le hacen de mamá o papá, los directivos se empiezan a comportar como hijos y le empiezan a exigir a mamá o a papá los mismos derechos que le exigen cualquier hijo a sus papás. Y por eso de repente los jefes no saben qué está pasando. Les están sacando la energía a sus equipos y lo único que no se están dando cuenta es que se están trayendo el mismo patrón energético que tenían de chicos. Cuando logras poner en orden y cada quien entra en lugar, el chair en su lugar, porque el chair no es papá del CEO o la mamá del CEO, el CEO en su lugar y el equipo en su lugar. Se ordena la energía del sistema y la energía del sistema fluye. ¿Como igual se ordena la energía del sistema en tu familia?
¿A ver, pero cómo se hace eso en términos reales? Yo he escuchado que hay como actores y entonces tú juegas el rol de la mamá y tú del papá y entonces se actúa una situación, pero no están los miembros reales de la familia en una constelación. Háblame ya de la parte de ejecución. Constelación.
Muy bien. Era importante platicarte de los principios, porque si te empiezo a hablar de la ejecución, no, no solo eso vas a decir este cuate que se fumó. No, deja, te platico antes. Inclusive decirte la ejecución que he hecho más de 80 de estas uno a uno con diferentes ejecutivos a los más altos niveles de las organizaciones con un 100% efectividad. Entonces empiezo con números, tengo que traer el CFO de mí, porque de lo contrario te empiezo a platicar la ejecución y no me la crees. Ahora hay otra parte que es importante y ahí es donde traigo la energía espiritual. Te platicaba de que para poder centrar la energía espiritual tienes que aprender a rendirte en aceptar el misterio de la vida, ¿No? Si no te rindes en aceptar el misterio de la vida y que hay cosas más grandes que nosotros, pues difícilmente me vas a creer lo que te voy a explicar. Pero de entender en principio que hay algo más grande que nosotros y de entrar en una constelación entendiendo que hay una ciencia detrás como la que te acabo de explicar, entonces pues entras más flojito y cooperando.
No sé si soltar una pregunta que creo que nos puede desviar por completo. Si crees que nos va a desviar, por favor, regresamos después a esa. Pero hablas del gran misterio de la vida, no rendirte a que hay algo más grande y hablas en tu libro de el libre albedrío. Renunciamos a él cuando no controlamos nuestras emociones. Y cuando dices que hay algo más grande, pareciera que podría ser interpretado como que todo está escrito. No tenemos mucha injerencia en lo que nos pase. Nos tenemos que rendir y que sea lo que tiene que pasar y podemos irnos por toda esa tangente y que sí me gustaría explorar para ti qué significa, sí podemos hablar de eso y regresar a las constelaciones o cerrar las constelaciones y después hablar de eso, como tú prefieras.
Cerremos las constelaciones porque de conectar con la constelación podemos entrar a esa parte que es esencial, porque de creernos algunas de estas cosas que acabas de comentar, pues básicamente para qué nos trabajamos si ya todo está escrito. Por el contrario, cuando te das cuenta que hay que actualizar esas creencias y de actualizarlas, te das permiso a darte cuenta de que no todo está escrito y que para poder tú ser el dueño de tu propia historia y que nadie la escriba por ti, tú te tienes que meter para poderte trabajar. Si yo no me meto y no entro a descubrir mi herida y no la trabajo, no la voy a poder trascender y todos esos patrones de secuestro con los que vivo se van a seguir repitiendo. Uno de los grandes logros o valores que he encontrado en el vivir constelaciones familiares como participante de mis clientes o participante yo siendo el que está viviendo su propia constelación, es precisamente el poder descubrir esa herida de abandono. En la participación es esencial que haya un facilitador que tenga un expertise psicoterapéutico profundo. Esther Martínez, mi maestra, por ejemplo, tiene un sinnúmero de certificaciones que le permite no solamente tener un contexto científico, sino también tener una expertise que vivió de tener a Hellinger como maestro. Yo me siento muy tranquilo de tener a alguien como Esther cuando estoy trabajando con mis clientes, mientras que esté participando en las constelaciones, en la participación de una constelación. Lo que dices es muy cierto, hay veces que tienes muñequitos y en los muñequitos cada muñequito va representando cada uno de los miembros de la familia y en la representación de los miembros de la familia se va descubriendo el inconsciente, pero lo mismo hacen otros marcos terapéuticos, por eso de repente de chiquito te hacían hacer un dibujo y en el dibujo iban interpretando, o los sueños, los sueños también tienen cierta interpretación. Pues lo mismo aquí, conforme tú vas ordenando ya sea los muñequitos o a los participantes en contextos específicos con una intención que tú estás queriendo descubrir, por ejemplo tu herida original y entonces un participante es mamá, otro participante es papá, o el abuelo, o la abuela, o el tío, o el hermano, empiezan a tener un orden y un movimiento que del movimiento y el orden que están llevando, empiezan a ayudarte a descubrir qué está en desorden. Alguien que sabe cómo debe de ser el orden, como por ejemplo Esther, se da cuenta que cuando pones a la familia en un lugar y la familia está en desorden, pues entonces ahí te vas dando cuenta, pues quién realmente es papá y quién realmente es hijo, quién está jugando en qué rol. Cuando los empiezas a ordenar, te vas dando cuenta cómo el participante, el cliente, empieza a sufrir durísimo, porque cuando llevas jugando el rol de papá durante años, porque lo que estabas haciendo era proteger a mamá, no quieres mover a mamá o no quieres mover a papá, y de repente te das cuenta ¿Por qué no quiero moverlos? ¿No? Si esto es un juego, está pasando, ¿No? ¿Por qué no puedo moverlos? Y físicamente no los puedes mover. Y cuando te vas dando cuenta que hay algo en ti que está luchando por mover y porque tú entres en tu lugar, oso es súper sanador, porque ahí te vas dando cuenta que una parte de ti sí existe y que no sabías que existía, y que cuando empiezas a ordenar te vas dando cuenta que lo que estaba haciendo era leal a ciertas creencias o a ciertas cosas que le llamamos lealtades invisibles, que de desatorarlas y de ponerlas en el orden correcto, puedes entrar en el lugar que te corresponde y puedes volver a ser hijo, y puede volver tu mamá a ser mamá, o tu papá a ser papá, o tu hermano a ser hermano, porque vas ordenando estas cosas y las vas sintiendo, no las vas pensando. Ya te imaginarás que este es un ejercicio que si te dedicas a pensar, pues de inmediatamente entra la vacuna, ¿No? Pero si lo va sintiendo. Piensa lo que te digo, la mente nos juega muchos trucos, pero el cuerpo siempre te dice la verdad. Y por lo general estas personas con las que trabajo son muy íntegras en sus pensamientos y en sus emociones, no quieren traicionar a papá y cuando no quieren traicionar a mamá, no lo quieren hacer. ¿Cómo logras confrontar esa lealtad invisible para que después se vayan dando cuenta que ellos mismos se están autolimitando? ¿Por qué? Porque al final del día eso no era lo que quería mamá, o papá para ti. Lo que querían mamá o papá para ti es que seas feliz, que seas exitoso. Entonces, si le das la intención original a cualquier movimiento o desorden que originalmente se dio a la intención real de mamá o papá, y te logras liberar de ahí, empiezas a cambiar tus patrones conductuales de inmediato y se van liberando todos esos traumas que llevas cargando de tiempo. Eso lo puede hacer una constelación familiar en un día, en un día, en un día, en un día. Y la gente cuando sale dice, ¿Qué pasó aquí? Oye, me estoy sintiendo como nunca me he sentido en mi vida. He descubierto. Porque además descubres cosas que no te imaginabas, ¿No? Porque les llevas toda la vida echándole la culpa a mamá, por ejemplo, y te vas dando cuenta que el que realmente, no es que sea culpable, pero el que realmente terminó afectando esa parte de tu vida era papá o el abuelo, ¿No? Y de repente, cuando vas encontrando de dónde viene realmente el daño que tú te creíste que era daño y que ellos lo hicieron con total amor porque aquí no hay culpables, empiezas inclusive a perdonar, pero a perdonarte a ti del daño que tú te creaste en ese momento con la mayor intención de protegerte. Y todo eso se va sanando. Real time. Es espectacular. La gente que sale de este tipo de ejercicios, lo primero que me dice es, oye, por favor, ¿Cómo me quedo con esto? No quiero perderlo. Esos son unos. Y los otros me dicen, oye, ¿Y esto qué significa para mi rol como CEO en una organización? Porque claramente viven en un mundo de compartamentalización donde creen que todo el trabajo personal no aplica al trabajo.
No solo eso, o sea, sino que mucha gente cree que estar en paz es una desventaja.
Claro. No me quites ese motor que me llegó a ser exitoso. No me quiero hacer un software, ¿No? Y cuando se van dando cuenta que son todavía más fuertes, cuando integran el corazón, te haces más seguro. Todos esos miedos que te han hecho ser lo exitoso que eres están sembrados de inseguridad. Cuando logras conectar tu corazón, te haces más seguro. Por eso es que integrar la energía emocional es esencial cuando quieres sobrevivir como CEO, cuando el contexto te ha cambiado por completo, cuando logra. Ahí vuelvo a regresar yo como puente. Entonces les ayudo a entender que todo lo que aprendieron en todo este día es lo que les va a servir para poder no solamente sobrevivir como CEOs, sino para poder disfrutar su rol y ser todavía más exitosos como CEOs. Ese es mi rol. Por eso es que yo no puedo entrar, aunque pudiera, porque ya puedo, la verdad es que lo sé hacer, pero no es mi rol entrar a ser terapeuta, porque entonces pierdo la credibilidad del puente de comunicación, de ayudarlos a reconectar todo lo que aprendieron en el ejercicio personal al profesional y que se den cuenta que no hay una diferencia. No existe diferencia entre lo profesional y lo personal. Eres la misma persona y ya luego si quieres lo platicamos. Pero ahí también en el libro lo que digo, yo coacheo a las familias cuando coacheo a mis coaches, yo coacheo a la esposa, al esposo y a los hijos. Y lo primero que le pregunto a los hijos ¿Qué es lo que le quita energía a papá o a mamá en todo este contexto de la constelación? Lo primero que me dicen es el trabajo. El 100 %. He entrevistado a más de 1.000 niños y todos me dicen el trabajo. Entonces tú te la crees que llegas a la casa y que eres buenísimo en separar todo lo que sufriste en el trabajo, los problemas del trabajo. Llegas a la casa y eres el papá o la mamá ejemplar. Mentira, no es cierto. Los hijos se dan cuenta de que tuviste un mal día en el trabajo y saben que no se deben de poner enfrente de ti porque no estás bien. Y al revés, cuando entrevisto a los equipos, ellos saben perfecto cuando tuviste un mal día en la casa y te la traes, tú crees que no te la traes y hasta te enorgulleces de poder separar uno del otro. Esa es una de las grandes creencias que limita la integración de la energía emocional en los líderes humanos. Cuando logramos suavizar este tipo de creencias, que no sé, en mi caso me la enseñó mi papá, tú quieres ser un buen papá, no traiga los problemas al trabajo, no traiga los problemas del trabajo a la casa. Y te la crees y trabajas y te haces un experto durante 30 años. Cuando logras de repente descubrir esto, empiezas a suavizar tus lealtades invisibles, empiezas a actualizar tus creencias, empiezas a encontrar tus heridas emocionales y las empiezas a integrar. Y eso hasta que lo sientas, es muy difícil.










