¿Quieres innovar y destacar en lo que haces?

Transcripción de una conversación en español entre Oso Trava y un segundo interlocutor sobre la difusa frontera entre periodismo, entretenimiento y comedia. El interlocutor defiende que la innovación exige primero dominar la técnica/oficio (ejemplos: narración deportiva, conductores televisivos, chefs), y que personajes y formatos pueden usarse creativamente solo tras ese dominio.
Parece que el periodismo se ha medio, La línea se ha puesto muy borrosa entre el periodismo, el entretenimiento e incluso la comedia. Y ciertamente tú creaste un personaje y muchos de tus compañeros han creado personajes que algunos tienen más sustancia periodística que otras. ¿Qué piensas tú de eso? ¿Dónde está la línea entre el trabajo y entre OK, lo que vende es nada más el personaje y entonces el fondo no importa?
Es una pregunta interesantísima, Oso, porque yo siempre trato de hacer la analogía con los grandes pintores, por ejemplo, los grandes artistas, bien lo decía Picasso, para poder romper las reglas, primero hay que dominarlas. Martinoli es quien es porque tiene toda la técnica de la narración y porque lo conozco desde hace 25 años y es mi amigo además. El tipo te domina lo que es la técnica de la narración, de la crónica deportiva y una vez que la dominó empezó a moldearla de una manera extraordinaria. Una vez que domina como el oficio ya lo puedes voltear, doblar, pintar de colores y hacer todo esto. José Ramón, por ejemplo. José Ramón es un innovador de los medios de comunicación, es uno de los grandes visionarios de la televisión mexicana. A él se le ocurrió en 1986 sentar a Andrés Bustamante y a Víctor Trujillo en una Copa del Mundo y ahora básicamente van más comediantes que.
Exacto.
A él se le ocurrió empezar a involucrar la mirada de la mujer en un ambiente donde privaban las voces de los hombres. Y 1986 fue Italia 90 según 88 y así él, pero porque él dominaba el oficio de la televisión, de ser el gran host de los deportes en México. En este caso, yo lo que te digo es, se vale todo, pero hay que dominar la técnica. Es como a mí me encanta la cocina, bueno, me encanta la gastronomía, yo no cocino, me encanta la gastronomía, soy un fan de los grandes cocineros del mundo. Y para poder hacer lo que hace Enrique Olvera o lo que hace Jorge Vallejo en Quintonil, para hacer lo que hacen los grandes cocineros mexicanos, primero dominan el oficio, dominan la técnica, dominan las técnicas de cocimiento, o sea, de cocción y ya después empiezan a deconstruir para que Enrique Olvera te pueda poner un guacamole dentro de un tubo de ensaye, porque el señor domina y ya después lo deconstruye y te pone el chicharrón en polvo y una reducción de limón. Esto ya nos lo dieron inventado. No, o sea, hace casi 100 años había un señor con un altavoz, ni siquiera eléctrico, un altavoz recibiendo por cable, por telégrafo, lo que estaba pasando en la Serie Mundial del otro lado del país, entrada por entrada. Entonces una vez cuando tú logras sumergirte en tu oficio, conocerlo, y a mí me falta mucho por conocer, ya puedes empezar a ser creativo y tu sustancia periodística será valiosa.
Me fascina lo que acabas de decir, si quieres romper las reglas, primero hay que sabértelas, y creo que eso es lo que a mucha gente nos falta, a veces no queremos correr antes de saber caminar, y es cuando faltamos no solo al respeto de la profesión, sino al respeto de, Y no sólo en comunicación, en todo lo que hacemos. Queremos hacer dinero fácil.
Sí, exacto. Sí, vamos, vivimos una era de inmediatez, de resultados inmediatos, de en este momento lo queremos todo. Yo en mi caso, como te digo, finalmente hago lo que hago porque me encantaba desde niño, entonces yo ya me estoy volviendo una especie como de romántico en este tema y quiero seguir contando historias bien contadas, historias en algunos casos que me toman mucho más tiempo armarlas, historias de largo aliento. Tú también, o sea, intentas entregar ese valor en tu podcast, en este espacio. ¿Ese es el riesgo de la nueva generación o de la generación que está en este momento? El riesgo es todo quererlo hacer rápido. Hay gente muy buena, hay gente muy buena, pero sí tenemos, yo creo que si queremos dominar nuestro oficio, si queremos ir a fondo con nuestro oficio, hay que pegarnos la caminada, o sea, volviendo a la analogía del Camino de Santiago, no te lo puede saltar, amigo, o sea, No te puedes ¿De qué te sirve llegar a Compostela y sacarte la foto si no lo caminaste? Camínalo, sufre lo que te llueva, que arda el sol sobre ti, que no puedas aguantar al otro día los hombros porque cargaste la mochila, que lamentes haberte parado a comer una pizza porque no te la debías haber comido, sino te tendrías que haber esperado hasta que cumplieras tus veinticinco, treinta kilómetros, porque si no, no puedes caminar, entonces no nos podemos soltar los pasos, yo digo.










