RETO Construye un Negocio como un CRACK | DÍA 2

Segmento de un evento en vivo (día 2) conducido por Susi y Oso Trava donde se recapitulan aprendizajes del día anterior sobre transformar modelos de negocio para escalar; se enfatiza vender transformación y valor, fijar precios por valor, enfocarse en problemas urgentes, y construir relaciones a largo plazo. Anuncian grupo de WhatsApp, premio del día (Samsung Watch 7 + pase VIP) y logística para reclamarlo; se pasa la presentación a Oso para la parte principal sobre delegación y sistemas.
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Vamos a poder lograrlo. Ahora vamos a hacer un recap de lo que pasó ayer, porque fue un día espectacular. Ayer dimos un paso enorme, entendimos qué te frena y cómo transformar tu modelo para jugar en las ligas mayores. Aquí van los cinco puntos más importantes del día. Apúntenlos para que todos estemos en la misma página y lo tengamos presente. Número uno, el problema no eres tú, el problema es del modelo. Número 2, lo que te llevó de 0 a 1 no es lo que te llevará de 1 a 100. Necesita sistemas y es justo de lo que vamos a hablar el día de hoy. También vendes transformación, no productos. Tu cliente no compra un taladro, compra el hoyo en la pared. Comunica el resultado final y el valor que vas a entregar. Precio basado en valor, no en costo. El precio de tu servicio debe reflejar el tamaño del problema que resuelves y no lo que te cuesta a ti producirlo. Medicina vs Vitamina. Enfócate en resolver problemas urgentes y dolorosos. La gente paga para aliviar el dolor, no por algo que sería bueno tener. El amor en los negocios es atraer, convertir y retener. Construye relaciones a largo plazo con valor constante, no transacciones únicas. Ayer también, si están en el grupo de WhatsApp, te debió de haber llegado un PDF con el resumen. Si no estás en el grupo de WhatsApp, le voy a pedir a mi equipo que ponga aquí el QR para que pueda ser parte, porque estamos mandando constantemente diferentes herramientas que les van a poder funcionar y servir durante estos cuatro días y posteriormente ahí tienen el QR si quieren agarrar su celular, ahí este grupo de WhatsApp. Ahora, hoy vamos a liberar tu tiempo, vamos a regresarte energía, vamos a hablar de cómo poner orden, cómo soltar sin perder el control. Y esto no es teoría, es acción. Créeme que si aplicas lo que hoy Oso te va a enseñar en unas semanas vas a sentir que vuelves a respirar, que se te regresa la creatividad y pasión por tu negocio de nuevo. Pero antes de arrancar, quiero celebrar dos cosas bien importantes. Número uno, quiero que le demos un fuerte aplauso virtual para todos los que ayer tomaron la decisión de entrar a Negocio Atómico. Por favor, todos en el estudio, fuerte aplauso. Estefanía, Santiago, Francisco José, los estoy viendo a cada uno y nada me emociona más que caminar esto con ustedes. Y bueno, ya saben que tenemos premios increíbles estos días y quiero anunciarles cuál va a ser el premio el día de hoy. ¿Están listos? Quiero ver la emoción en el chat. Si no veo emoción, no les voy a platicar ¿Cuál va a ser el premio el día de hoy? El premio el día de hoy haremos el primer sorteo entre todas las personas que subieron su evidencia al post de Facebook. Como les indicamos, Samsung, Oso y su servidora. Les queremos consentir mucho el día de hoy. Y ojo, tendremos nuevos retos y premios todos los días. Así que quédense hasta el final para que sepan cuál va a ser el reto el día de hoy. Al final de la sesión Oso nos lo va a explicar ahora. El premio de hoy es. ¿Listos? Drumroll, please. Un watch número 7 de Samsung más un pase VIP para estar en el detrás de cámaras de nuestra próxima grabación del nuevo curso de Oso, donde vas a poder estar conmigo, con Oso y con todo el equipo viendo lo que realmente pasa detrás del telón de la creación de un curso y la estrategia para poder venderlo. Así que si están listos, vamos a anunciar la ganadora. Muchas felicidades a Lizzy Becerril. Un aplauso para Lizzy, por favor. Felicidades, Lizzy. Ahora, para reclamar tu premio, tienes que mandar un correo a ayudar. Ayuda Cracks. La Tienes que mandar tu nombre completo, tu perfil de Facebook y una foto de tu identificación oficial. En caso de que Lizzy no reclames el premio antes de que termine esta sesión, entonces se va a ir al segundo lugar. ¿Ahora sí, el segundo lugar dónde está mi persona que está en segundo lugar? Es un nombre.
Oscar Rodríguez.
Oscar Rodríguez.$ Os Oscar Rodríguez. OSCAR RODRÍGUEZ, TÚ ESTÁS EN SEGUNDO LUGAR. SI NO recibimos un correo del Easy durante esta sesión. Oscar Rodríguez, ganaste el segundo lugar. Los premios que no sean reclamados los rifaremos todos el día sábado. Ahora sí, prepárense todos, Agarren una hoja, agarren un lápiz, porque lo que viene te va a sacudir y para bien. Te dejo con alguien que no solo sabe de negocios, sino que lo vive, los construye y los cuestiona como nadie. Con ustedes, el Crack de Cracks. Denle un fuerte aplauso y bienvenida en el chat y en las cámaras. Todos con cámaras prendidas con ustedes. Oso traba. Venga.
Gracias, Susi. ¿Cómo están? Buenos días. Buenos días, buen jueves a todos. Día dos de negocio atómico. ¿Me prestas el día dos, no? De negocio atómico, de construir negocio como un crack. Y ayer fue un día espectacular. Yo es lo que estuve leyendo en el chat durante toda la sesión, lo que vi en el grupo de Facebook, después lo que hemos estado platicando con el equipo, la acción que tomaron tantas personas ya para ser parte de la comunidad de Negocio Atómico Cracks Business School y demás. Bueno, pues a mí solo me reitera lo que tú y yo hemos hablado mucho. Hay gente con ganas, hay gente que toma acción y es a la que venimos a servir el día de hoy. Así que ¿Por qué no nos arrancamos con el día 2 del reto construye un Negocio como un Crack? Porque si hay algo que yo vi ayer, ayer estuvimos conectando mucho con ustedes, todos ustedes ya quedamos la gran mayoría hombres y mujeres fundadores con sueños, con negocios, con impacto que están teniendo en sus vidas y la realidad es que vimos muchas cosas que nosotros sabíamos. A ver, llevamos, yo llevo 20 años casi trabajando con emprendedores, siendo uno, invirtiendo en ellos y siete desde que construí Cracks Educación, verdaderamente en contacto, tratando de darles las herramientas y veo que seguimos en el mismo lugar, el mercado cada vez es más grande y cada vez hay más lo bueno es más conciencia. La gente ya entendió que cuando te sientes lleno de juntas, lleno de correos buscando validación, buscando micro detalles en tu negocio, drenado de energía, no estás haciendo las cosas correctas cuando quieres tener un equipo potente, pero no sabes cómo atraerlo, cuando no sabes cómo liderarlo. Yo ya estuve ahí, o sea, no estás haciendo las cosas correctas cuando contratas gente. A ver, yo quiero que me levante la mano quién ya ha contratado una persona. Se me fue la pantalla aquí. ¿Quién ya ha contratado una persona alguna vez? Levanten la mano nada más para verlos. OK, Quiero que me digan y dejen la mano arriba quien ya ha contratado una persona en la que invierten una buena lana. Es este tipo de roles que contratas, tienes muchísimas expectativas de ellos, les das el título, les das el sueldo, les das los beneficios, les das la autoridad y pasan dos meses y no te acuerdas ni de que está ahí. Su impacto ha sido cero. Y bueno, queda el impacto en la nómina, claramente que se duele todas las quincenas, pero tú sigues igual que antes, sigues igual o peor porque ahora estás haciendo tu chamba, estás haciendo su chamba le estás pagando. Ahora ya hay tal vez un nivel que habías colocado entre tú y el equipo operativo, esta persona a la que querías delegarle tu operación y simplemente no funciona. Quién ya estuvo ahí, duele. Duele y da un coraje porque ahora no solo ya perdiste el tiempo de contratarlo, ya perdiste el dinero de invertir en él, de capacitarlo, ya perdiste el contacto entre tú y la operación porque le delegaste y ahora tienes que liquidarlo. Y eso en México cuesta un dineral, como ya lo sabemos. Y es horrible estar ahí, es horrible cuando crees que si no estás tú, las cosas se frenan, el día se va apagando fuegos, se va en este balance de no saber si sueltas, si retienes, si supervisas, si te alejas, si le entregas oportunidad y a ver. Y esto le pasa hasta en las mejores familias sucede. Yo he hablado con empresarios de cientos de millones de dólares que deciden meter a un nuevo CEO a su empresa, pasan meses tratando de contratarlos, se salen de la operación para darles la autoridad y a los dos años o año y medio regresan porque la empresa está en llamas y entonces no puedes ejecutar lo que tú como fundador tienes que ejecutar. Tienes mil ideas, pero no tienes la claridad, no tienes el tiempo para ejecutarlas y no estás haciendo las cosas importantes porque estás metido en las cosas urgentes y eso no es escalar. Si hoy tu negocio depende de ti, si estás en todas partes, si cuando te vas no puedes con la ansiedad y tu equipo no puede sin ti, entonces hay que aceptar que no tienes un negocio. Tú te creaste un trabajo con el jefe más exigente y quiero asumir porque lo he vivido y yo he estado ahí, es un trabajo bastante mal pagado, ¿Sí o no? Como fundadores a veces ni siquiera nos reconocemos el valor que traemos. Subsidiamos con nuestro tiempo y nuestra energía, a veces hasta con nuestro dinero, este negocio y eso nos engañamos para creer que es emprender. Y emprender no tiene que ser así, todos pasamos por eso, pero tenemos que cambiar la mentalidad de qué significa emprender. Y antes de hablar de herramientas, yo quiero dejar eso muy claro, porque no delegas para descansar. No, no se trata de eso. No se trata de quiero separarme de mi negocio para retirarme a los 22. No es así. El que piense así tiene una percepción incorrecta de lo que se trata crear un negocio, de lo que se trata ser un fundador. Delegas para crecer. ¿Hasta dónde vas a crecer? Hasta donde tú quieras. Ayer lo dijimos, tú tienes que pensar de qué tamaño quieres que sea tu negocio, pero tiene que ser intencional, no puede ser reactivo. Y por eso te lo digo sin rodeos. Si sigues creyendo que nadie hace las cosas como tú que eres. Tengo un buen amigo que se llama Jorge Rosas, que es uno de los mejores conferencistas de México, fue director de recursos Humanos de Cinépolis, de Disney, y él tiene una frase que es una frase, un personaje que él ha creado y que él comparte en sus ponencias, que dice Mr. Chingerson, Don Chingón, el que todo lo sabe, el que nadie le enseña nada, el que no puede, nadie puede hacer nada mejor que él. Te estás condenando a ser siempre tú el que hace todo y estás limitando tu negocio. Pero si aprendes a soltar, soltar con estructura, a delegar con intención, a formar un grupo de gente que piense y que ejecute sin ti y hasta mejor que tú. Entonces eso es lo que separa a los emprendedores de los empresarios. Es una gran pregunta que me hacen siempre. ¿Qué separa a los emprendedores de los empresarios? La capacidad de crecer sin que sea él el que lidera todo. La capacidad de rodearse de gente mejor que él. Y hoy quiero dejarlo bien claro, porque probablemente muchos de ustedes sean como yo. A mí no me gusta hacer equipos grandes. Yo he formado, voy cracks, educación, es una empresa con 17 colaboradores directos y hacemos eventos de miles de personas, eventos virtuales de decenas de miles de personas. Facturamos millones de dólares con 17 personas. Claro, nos apoyamos de equipos que crecen y se achican de forma externa, terceros, agencias y demás. Pero yo contrato a gente muy capaz y cada contratación me la pienso mucho. Y hoy hay herramientas para delegar sin que sea una persona, sin que todo le pegue a la nómina. Pero hay que hacerlo bien, hay que hacerlo de forma inteligente para que pases de operar en el caos a dirigir con claridad. Y eso cambia todo. Porque ahora puedes dedicar tu tiempo a la visión, a la estrategia y a la creación. Hacer cosas que solo tú sabes y solo tú puedes hacer. Yo escribí un libro en 2021 que se llama El Método DMS, que se llama Haz lo que importa. Y ahí enseño el método DMS de diseño y productividad, de vida y productividad. Y hablo de tu tiempo genio. Tu tiempo genio es este 20% de todo lo que haces. Tu tiempo 100%, el 20%, solo el 20%. Te apuesto a que lo estás dedicando a cosas que haces bien, mejor que nadie, tienen más impacto y además disfrutas hacer. Cuando tú puedes hacer eso y dedicar tu tiempo a eso y todo lo demás no se hace, se hace más fácil, lo hace alguien más. Entonces ya de ahí de saque tienes más de 5x la productividad que podrías tener. Cuando yo empecé como emprendedor hace en 2009, como les digo, yo caí como emprendedor porque no me quedó de otra, nadie me contrataba. Y emprendí, invertí mis. Mis 50 mil dólares que tenía en ese momento, esto fue en 2009, los 50 mil dólares no valían tanto como hoy en un negocio. Y le dediqué con un sueldo miserable años a trabajar 24 7 todo el día. A veces veía resultados, pero muchas veces se sentía que todo lo que habías trabajado simplemente no tenía resultados. Fallaba en contrataciones, fallaba en despidos, fallaba en la facturación. Yo hacía cobros. Se cayó el Internet, Ahí estaba yo. El sistema había que implementarlo, ahí estaba yo. Y después vendí esa empresa y fundé otra InstaFit. Y yo coordinaba grabaciones, yo coordinaba el equipo técnico. Se había que diseñar logos. Yo me paraba ahí. Casi casi que le decía a un diseñador, háganme el favor. Yo que tengo capacidad estética de una piedra, le decía al diseñador, cuántos grados mover a la derecha el pixel. ¿Y cómo creen que salía eso? Las ideas de crecimiento, las ideas de potenciación, de impactar más, quedaban enterradas abajo de mi lista interminable de tareas urgentes que a veces ni eran tan urgentes. Y con el tiempo aprendí que si quería crecer, tenía que dejar de ser el multioperador y convertirme en el líder. Y eso a veces genera incomodidad o miedo en nosotros, porque ya sabemos que sabemos disquehacer bien. Cuando no hacemos eso bien, entonces ¿Qué hacemos? Me vuelvo irrelevante. Tengo la capacidad para hacer algo más o voy a estar sentado sintiéndome inútil. ¿Conozco a gente que no quiere vender sus empresas multimillonarias porque ahora qué voy a hacer si no soy el dueño de mi empresa? ¿Ahora qué soy millonario, maestro? No, no, no. Yo quiero ser el jefe, quiero ser el que decide. Y en mis más recientes empresas lo que he logrado es hacer las cosas diferentes. He logrado atraer equipo potente, como les digo, 17 personas. Pero lo más importante es que me he apoyado en ellos para crecer. Les he dado más responsabilidad de la que a veces ellos pueden aceptar, de la que podrían incluso asumir con decencia y conciencia. Los empodero prácticamente de una forma irresponsable. Pero así las mejores personas, los verdaderos cracks, se suben. Y hay gente que bajo presión se quiebra y hay gente que bajo presión florece. Pero para eso te hablo de de no tener decenas de personas, pero sí soltar. Y entendí cuál es mi rol, entendí cuáles son mis fortalezas, mi tiempo genio. Y cuando contrato gente buena, les encomiendo una misión. No los encadeno a mi manera de hacer las cosas. Porque está claro que, y más en el mundo de hoy, yo ya no tengo los conocimientos técnicos, yo ya no conozco todas las herramientas que hoy puedes contratar a alguien de la generación Z que domina. Nacieron con el teléfono en las manos, dominan la inteligencia artificial. Y tú pues yo ya soy un viejito de 46. Sin ofender a ninguno, pero en ese contexto, por más que quiera yo aprender y entender, nunca voy a ser un nativo. No soy un nativo. Claro, rodearme de gente me educa y me complementa. Pero si yo quisiera hacer las cosas con mis dedos, me tardaría diez veces más. Y eso es justo lo que quiero ayudarte a hacer hoy. A ver, y quiero, quiero pausar y sí decir yo creo que yo voy a vivir más de 100 años. Yo creo que todos aquí también. Así que nos queda más de la los viejitos de 46 nos queda más de la mitad de la vida. Así que no tiremos la toalla, por favor. Pero lo estoy diciendo en el contexto de hay gente nativa, hay gente que no, hay gente que nació hablando inglés, hay gente que la tuvimos que aprender más tarde y cuesta más trabajo. Y hoy te quiero contar cómo se dio. Yo creo que la contratación que más me hizo entender este concepto porque yo estaba manejando mis empresas, seguía siendo yo el Director General de todo y sigo siendo el Director General, pero no tenía alguien en que verdaderamente delegara. Tenía Project managers, pero que tuviera la visión completa de lo que soy yo y lo que es mi ecosistema, No había nadie. Y eso, por ejemplo, en el negocio de los libros, las conferencias que doy, pues no podía atenderlo todo. Se me iban ventas entre las manos, me llegaban mails pidiendo cotizaciones que no atendía, no respondía, no agendaba bien y estaba ahogado en actividades operativas que hacía que incluso a los proyectos a los que yo le dedicaba mi tiempo completo tampoco explotaran, porque estaban limitados por mi propia capacidad. Y la empresa como tal no crecía a donde podía llegar porque no tenía yo el ancho de banda para dedicarle a estos proyectos grandes, a los moonshots. Yo quería mantener el control y creía que eso significaba hacerlo todo yo. Hasta que tomé un día una decisión que lo cambió todo. Y no fue a propósito. A veces las cosas pasan y tienes que dejar que pasen. Y tienes que entender que las oportunidades se toman cuando se presentan, no necesariamente cuando tú quieres. Un día me llegó un correo de una mujer, una profesionista, una mujer joven que quería trabajar conmigo. Y nos tomamos un café y vi su potencial. Y la verdad es que no sabía yo que la iba a poner a hacer. No tenía yo ni el presupuesto ni el rol definido para alguien de su calibre. Pero ella quería trabajar tanto conmigo que la contraté. ¿Dije, a ver qué hacemos? Y al principio, ¿Saben qué? Fue una persona así, que venía de trabajar en un fondo de inversión, fue mi asistente y al principio hacía. Es más, un día llevó hasta mis hijos a su clase de música. Hacía lo que se me ocurriera. Me fui acostumbrando a tener a alguien con su potencial cerca, y ella lo entendió así. Y poco a poco se volvió alguien sumamente estratégico. Y le delegué más actividades, actividades recurrentes, las más absorbentes, mi calendario. Y después empezó a tomar ella negociaciones. Empezó ella a liderar proyectos. Se entendió que su presencia en una reunión era exactamente igual que si estuviera mi presencia. Y eso me liberó a mí soltar. No fue fácil, claro que no. Pero entendí que Jimena no solo hacía tareas ellas había interiorizado mi manera de pensar y empezó a tomar decisiones alineadas con mi visión. A veces hacía las cosas mejor que yo, ya ni me preguntaba y llegaba yo y había algo más de lo que yo hubiera hecho por mi propia iniciativa. Y hoy es mi mano derecha, es algo que se llama mi chief of staff y me da una libertad que mueve la aguja, porque yo puedo estar a veces no trabajando, pero a veces sabiendo que los temas importantes se están atendiendo porque está ella, que es mi visión, es mis ojos, es mis manos, es mi espejo. Y entonces a mí me permite hacer cosas más grandes. ¿Y saben qué? Las ventas lo reflejaron, Mis ingresos se multiplicaron, pude lanzar nuevos productos, pude establecer sociedades como Cracks Business School, como lo que estoy haciendo con Susi sin Jimena, atendiendo las cosas que antes me amarraban. ¿No podría ser esto negocio atómico, una realidad? Y sí da miedo delegar, es clarísimo porque yo también he estado ahí y cada vez que tomo una decisión de contratar a alguien en la nómina, lo volveré a hacer, me va a volver a pasar, voy a tener que irme para atrás después y liquidar a esta persona. Ese miedo a que las cosas salgan mal, a que el cliente no reciba la misma calidad, el mismo trato que tú les das. Es más, cuántos de ustedes, estoy seguro que hay decenas o centenas de personas aquí o miles que tienen empresas de servicios y ustedes venden, pero entonces como ustedes vendieron, ustedes tienen que entregar el producto y el cliente exige que estés tú en cada llamada, en cada reunión, en cada presentación, casi casi que los PowerPoint traigan tu firma y eso cómo escala imposible. Y si tú estás pensando que ese es tu rol, tu negocio está condenado. El miedo a que las cosas salgan mal y que el cliente no recibe el mismo trato te está frenando. Ese pensamiento constante de es más rápido si lo hago yo, ¿Para que entreno alguien más? Es más, a ver, quítate, lo hago yo y en ese quítate lo hago yo, ya quitaste, quemaste la iniciativa, quemaste todo de la buena voluntad y quemaste el hambre de esta persona a la que le estás pagando para hacerse trabajo. Y entonces tu negocio de servicios se estanca y tú estás pagando a alguien por hacer su trabajo. Y ese miedo a veces parece protegerte, pero te frena. Y cuando aprendes a dirigir a alguien bien, a soltar con estructura, a delegar, te convierte en lo mejor que puede pasar, porque entonces te multiplicas y te multiplicas en las áreas en las que eres verdaderamente transformador. Yo lo he visto en mi negocio y en el de cientos de fundadores que cuando aprenden a dirigir bien, a soltar con estructura, delegar deja de ser un riesgo. Y eso es lo mejor que te puede pasar. Y hoy puedes delegar hasta sistemas a máquinas, porque delegar no es perder control, significa multiplicar tu propia capacidad y permitir que tu negocio avance sin ti. No te vas a ir seis meses de vacaciones, pero tampoco vas a estar tecleando y moviendo el mouse para diseñar el logo. Y hoy te voy a enseñar una herramienta que si la entiendes, entiendes. Es una herramienta. ¿Híjole, van a pero cómo? ¿Así de fácil? Sí, así de fácil.










