SECRETOS del POLLO FELIZ | ARNOLDO DE LA ROCHA #202

YouTube interview (Cracks Podcast) in which Arnoldo de la Rocha tells his life story from a childhood in the Sierra of Chihuahua to building Pollo Feliz. He describes early poverty and nomadic life, prison at 16, mentors (Dr. Carlón), founding and scaling Pollo Feliz, values (discipline, faith, continuous improvement), family and social responsibility, and practical business lessons (franchising-like family model, buying real estate, negotiation tips). The speaker frames entrepreneurship as vision-led risk management and emphasizes social impact and patriotic civic engagement.
Questions this video answers
About 50 years.
More than 20,000 jobs.
Over 1,000 branches.
In the Sierra of Chihuahua (near the tri-border of Sinaloa, Chihuahua and Durango).
He is the oldest of 12 siblings.
Chapters
Y mira que nadie está orgulloso de vender pollos, pero yo siempre digo, quiere lo que haces para que termines haciendo lo que quieres. Y yo sostengo la teoría que antes que ser aventados hay que ser visionario, porque el emprendedor visionario no toma riesgos, administra riesgos. Por eso uno de los grandes valores que tienen esta vida difícil y este origen difícil que yo he tenido es que si yo lo puedo hacer, lo pueden hacer muchos. El que diga que el dinero es la felicidad, lo único que está gritando es que no tiene dinero. Y el que no es feliz con lo que tiene, tampoco lo será con lo que consiga. Así de simple.
Arnoldo, bienvenido a Cracks Podcast y encantado.
De estar contigo y dispuesto a dejar el alma con ese propósito de servir a alguien.
Así es. Hoy antes de empezar te decía que ojalá pueda hacerte. Sé que eres un gran comunicador y que lo has hecho como vocación y que cada vez que das una conferencia donas todos tus ingresos de las conferencias a las causas que soportas o que apoyas. Y decía, ojalá pueda hacerte preguntas que no te hayan hecho nunca. Y me decías, no, hazme las mismas para saberme la respuesta. Las respuestas estoy seguro de que te las vas a ver. Y me gustaría empezar contando historias. Y la historia que me gustaría que nos contaras al inicio es la historia de quién es el psicodélico.
Bueno, es un sobrenombre que me ponen en mi pubertad, que en su momento fue muy incómodo, ¿No? Yo trabajaba de becerrero con mis papás en un rancho en la sierra de Chihuahua y un día un grupo de tíos hicieron un comité para ir a hablar con mi papá que pusiera a sus hijos en la escuela. Y llegamos al pueblo de Palomas, en aquel tiempo el centro Social, Económico y Cultural del municipio de Morelos. Y llegué a estudiar la primaria, me hicieron un examen Y ocupé el cuarto año de primaria. Y al llegar al cuarto año de primarIa, de 11 años, era el más alto, el que más se notaba. Ya se habían acabado los pantalones en el pueblo porque comencé la primaria en el mes de noviembre y ya no había pantalones de acuerdo a la moda de la región. Y me compraron los que sobraban, los que quedaban ahí rezagados. Y eran unos pantalones que habían puesto de moda un grupo musical que se llamaba Lopsil Psicodélicos, y eran pantalones pintos de verde con amarillo y camisas muy coloridas. Entonces, al llegar a la primaria, lo primero que se les ocurrió a los chamacos mayores que yo Ponerme por sobrenombre El Psicodélico. Y al principio no me sonó desagradable el nombre, pero con el correr de los días alguien me dijo que no estaba bien eso y se convirtió en un verdadero problema que me pusieran El Psicodélico. Tuvieron que pasar muchos años para que yo superara ese tema. Después de 20 años de llevar arrastrando ese terror que aparecía por las noches, un día me encontré con el chamaco que me había bautizado. Me acerqué a él pensando en encontrar una respuesta ya más ecuánime, más respetuosa. Y Al verme me ¿Qué hubo, pinche psicodélico? Todavía vives en el pueblo. Entonces, pues es una etapa de mi niñez que la escribo y al final con un mensaje, un mensaje positivo. Nadie te puede dañar si no tienes la seguridad suficiente para ir por el mundo. Recordemos que el ave que descansa en la rama, su confianza no está en la rama, está en sus alas. Y seguramente cuando yo llegué a la escuela no confiaba ni en la rama ni en mis alas.
Es una historia que me parece muy divertida y habla mucho de tu niñez, porque hablas de que hubo un comité para meterte a la escuela cuando tenías 11 años. Eres el mayor de 12.
Yo soy el mayor de 12 hermanos. Nací en lo más recóndito de la sierra de Chihuahua. Conocí los carros hasta los 11 años, precisamente, y asistí a la escuela hasta los 11 años de edad. Entonces, para mí ha sido un. México ha sido un mundo de permanentes cambios. Y en esta plática que tenemos, Oso, este día, lo único que voy a dar como verdad absoluta es el cambio. Y para mí ha cambiado el mundo a una velocidad increíble, increíble. Conocí los carros y obviamente hoy conozco el Internet. Entonces, entre la distancia que hay entre ellos, entre vivir en este mundo y el mundo en el que nací, es un mundo de cambio.
Tuviste esta infancia de, como dices, un mundo de pura supervivencia. No había diferencias entre la gente porque todos eran igual de pobres.
Bueno, una economía de sobrevivencia se llama así porque no hay medios de comunicación, no hay medicina, no hay doctores, no hay mucha comida. Y el primer reto es sobrevivir. Hay una mortandad infantil muy alta. Las distancias para llevar a curar un enfermo son muy difíciles. Entonces hay que sobrevivir. El primer reto es sobrevivir. Una economía de autoconsumo también se le nombra porque comes lo que produces. Se le nombra también una economía de alternancia, porque los recursos te llegan del ganado, de los cultivos, de frutas silvestres, de la chiva, de las vacas. Entonces llega de muchos frentes los recursos. Entonces por eso es una economía de sobrevivencia, de alternancia, de autoconsumo.
Al mismo tiempo tienes esta experiencia de ser El mayor de 12, de estarte mudando tres veces al año, parecían una familia.
Bueno, ese es un episodio extraordinario de mi vida, porque yo viví dentro de una economía de sobrevivencia, pero también con algunos principios de vida nómada. Nosotros emigrábamos de un rancho a otro, siguiendo el pasto, buscando el agua, huyendo del frío, arriendo nuestro ganado. Entonces esos cambios los determina la naturaleza y ese es un estilo de vida que se empareja con la vida primitiva. Y a pesar de que México es la catorceava economía en el mundo, y Chihuahua es un estado vanguardista, en el estado de Chihuahua y en muchas otras regiones de nuestro país, sobre todo en los pueblos indígenas, se practican algunos principios de vida nómada. Todavía en nuestro país, y a mí hoy, por fortuna lo digo, me tocó vivir esas etapas de la vida. Recuerdo con claridad llegar a un nuevo rancho, ir a explorar los alrededores y recorrer un río, abriendo las hierbas, brincando charcos, y hasta hallar un árbol de guayabas y visitarlo durante muchos días, ¿No? Son actividades primitivas que desarrollaron en mí ese gen de vida nómada que me permite sensibilizar el mundo de muchas maneras.
Me gustaría ahondar un poco en eso. ¿Cómo estas experiencias de la niñez, de una vida nómada, como le llamas, te han equipado a lo largo de tu vida como empresario, para tener el éxito que has tenido?
Bueno, hay que tomar muchos retos. Lo primero, para poder sortear los obstáculos que se te presentan en una vida con esas características y la vida que llevo en este momento, lo primero es tomar retos, romper paradigmas, estudiar, relacionarte, prepararte. Para mí fue una tarea muy difícil. Por ejemplo, al llegar a la ciudad, aprender a comer contenedores oso. Seguramente tú no recuerdas el primer día que usaste un tenedor, porque fueron parte de tu vida siempre. Para mí, llegar a la ciudad y aprender un protocolo elemental como convivir con una persona de la vida urbana. Había que aprender a comer con tenedores. Y yo siempre he dicho que cuando uno deja la tortilla como herramienta, la comida cambia de sabor. Y lo viví, ¿Por qué? Porque uno no tiene la práctica con los tenedores, porque las mezclas ya no son iguales, pero sobre todo una resistencia al cambio que existe, hacer las cosas de manera diferente. Entonces rompí paradigmas, entonces tomé retos, estudié, me aventé sensibilicé, he recorrido este México nuestro con la mente abierta para aprender, pero el criterio firme para no desviarme de mis sueños. Entonces, ¿Qué personas rompen paradigmas? Y quiero señalar por qué yo he rompido paradigmas. Los locos rompen paradigmas. Si nosotros vemos un hombre vestido de rojo aquí, con zapatos rojos, guantes rojos, sombreros rojos, ¿Ese está loco o está loco o viene de fuera? Los hombres que vienen de otra sociedad rompen paradigmas, pero también puede ser que sea muy inteligente y ya se dio cuenta que de rojo no le caen rayos o alguna cosa así, pero también puede ser y es otra manera de romper paradigmas, forzado por las circunstancias. Entonces, locos que vienen de fuera es muy inteligente y forzado por las circunstancias. ¿Dónde me acomodo yo forzado por las circunstancias? Tengo algo que transpiro como consecuencia de una necesidad interna de investigar, de luchar, de arriesgar. Tengo el alma inquieta, Tengo el alma inquieta y voy más allá de lo establecido y eso me permitió obtener reconocimiento de talla internacional, eso me permitió ser nombrado el empresario del año en nuestro país, eso me permitió desayunar con el príncipe Carlos de Inglaterra, hoy el rey Carlos III de Inglaterra. Desayuné un día con ello. Entonces cuidar Chivas en la Sierra de Chihuahua y desayunar con el príncipe Carlos es una tarea que se tienen que romper paradigmas. No se te da de manera facilita.
En este desayuno no sabías historia. ¿En este desayuno tuviste oportunidad de platicar algo con él?
Fíjate que sucedió algo curioso y lo tengo que platicar como debe de ser. Yo soy parte del comité de captación de recursos de una casa hogar en la ciudad de Puebla y tenía muchos años trabajando allí. El príncipe Carlos vino a dar un donativo a esa fundación e invitaron a los filántropos más importantes que mantienen esa casa y entre ellos estaba yo. Llegó el príncipe Carlos se portó como lo que era, un príncipe. Caminaba como príncipe, saludaba como príncipe, y llegó y se sentó en un extremo de la mesa. Nadie se ocupó en presentármelo a mí personalmente. Me tuve que fajar en una nube de guaruras hasta que estuve frente a él, le di la mano, lo saludé, me despedí, pero también salí ganando, porque en esta, la era de la comunicación, yo supe, sí, quién era él, y él nunca supo quién era yo. Pero para efecto de presumirlo, desayuné con el príncipe Carlos.
Válido.
Válido.
Dices que tu papá fue un gran maestro de personalidad que te enseñó, entre muchas cosas, a montar un caballo, a usar una pistola. ¿Qué otras características para ti de tu personalidad vienen de esas lecciones de tu papá?
Mira, mi papá era un extraordinario personaje en la región donde nació. Bueno para andar a caballo, bueno para usar la pistola, bueno para cantar, bueno para tomar lechuguía. Y una característica que heredé de mi padre y que es algo extraordinario, es atreverse a romper paradigmas. Mi papá rompía paradigmas. Y el romper paradigmas significaba que al llegar a una ciudad buscaba el mejor hotel para hospedarse allí. Y sin hacerle muchas cuentas a la economía, pero rompía paradigmas mi papá. Y además mi papá es un contador de historias. Es un contador de historias. En alguna borrachera de mi tierra, alguien empezaba un chiste y los demás borrachos lo callaban, que lo cuente don Arnoldo, porque eso los contaba mejor. Entonces, seguramente mucho de su manera de contar historias me llegó. Y el de romper paradigmas, pues es parte, pero finalmente también en el mundo de los negocios no puede nada más contar historias, tienes que ser objetivo. Y en este caso mi mamá era y sigue siendo, porque mis dos padres viven muy objetiva. Entonces mi papá soñaba, mi mamá administraba. El adquirir los sueños de mi padre y la objetividad de mi madre me dan un equilibrio para poder encarar los retos que nos manda este mundo contemporáneo.
Además de tu padre como mentor, hablas de otro mentor que tuviste en una etapa un poco más madura, el Dr. Carlón.
Bueno, no exactamente. El Dr. Carlón mira, la sierra de Chihuahua, en su última sierra hacia la frontera con Sinaloa, ofrece la posibilidad de vacacionar para escapar del calor de la costa sinanuense. Entonces algunos empresarios importantes de Sinaloa construyeron unas cabañas cerca de Zarupa y ahí iniciamos un intercambio de productos. Nosotros vendíamos leche, quesos, nos convirtimos en guías de turistas, hicimos un intercambio, pero en ese intercambio, en esa cercanía, surgió una amistad y cuando nosotros emigramos, forzados por la circunstancia a la ciudad, nos acercamos con el Doctor Carlón, que en aquel tiempo era el director del Seguro Social en el estado de Sinaloa. A los primos y tíos mayores que yo les dio trabajo de choferes, de afanadores, de jardineros. Yo tenía 17 años. Me preguntó qué sabía hacer en la ciudad, le dije que no mucho. Entonces me diseñé un puesto que se llamaba asistente para lo básico, o sea, mandadero, reportando directamente con el Doctor Carlón. Entonces cortaba el jardín, lavaba la camioneta, iba por el periódico. Ahí estaba yo trabajando con el Doctor Carlón, cuando uno de los miembros de la familia se pusieron a vender pollos en la Juárez y Degollado en Los Mochis, Sinaloa. Les fue bien, me hablaron y me existe la posibilidad de que te enseñemos y te ayudemos a que pongas un negocio.
Quiero llegar a eso.
Un poco más adelante, ellos se convirtieron en mis ángeles de la guarda. Entonces presenté mi renuncia con el Doctor Carlón, me deseó buena suerte, me vine a Los Mochis, me dieron el curso, me entregaron el título y desde ese día me he dedicado a dignificar mi oficina.
Del Dr. Carlón y de la experiencia que tuviste con él, ¿Qué es lo que te llevas? Y tal vez él venía de un mundo más sofisticado que el que tú vivías en ese momento. Y cómo las experiencias que tuviste alrededor de esta persona de influencia de mundo, porque entiendo que comía en los lugares más elegantes. ¿Cómo te han ayudado después a la hora de relacionarte en esos niveles?
Bueno, el Doctor Carlona acostumbraba desayunar en el Hotel Ejecutivo, en la calle Obregón, en la ciudad de Culiacán, y en aquel tiempo era uno de los lugares más importantes del noroeste del país. Para mí fue un verdadero choque, porque al bajar a la costa sinaloense, antes de bajar a la costa sinaloense, yo viví en una casa de de techo de tableta, troncos de pino y sin piso que no fuera más allá de la tierra, con piso de tierra. Entonces, al llegar al lobby del Hotel Ejecutivo fue un primer choque que tuve yo con la vida urbana. Entonces me sorprendía caminar sobre aquellos azulejos tan elegantes. Había unos sillones de piel de camello rojo que pasaba lejos de ellos. Por algún momento pensé, si llego a manchar un sillón de esos con mi sueldo asistente para lo básico, todavía lo estuviera pagando en este momento. Entonces el Dr. Carlón simplemente significó la confianza que otorgó en mí para darme un trabajo. ¿Y ese proceso de adaptación a la ciudad? La ciudad, aquel que viene del campo, sin duda alguna la ciudad ofrece un proceso de adaptación muy minucioso porque en la ciudad no se barbecha, en la ciudad no se jinetea un caballo, en la ciudad no se cuidan las vacas. Entonces a un habitante del campo lo que más le genera es incertidumbre. Y esa incertidumbre del brazo del Dr. Carlón me permitió superarla.
Hablas de que conociste al Dr. Carlón en estas cabañas en las que tenías esta actividad de trueque y comerciabas quesos tú, una tienda, tu familia, tu papá y encargadas tú de ella. Y derivado de esta actividad, durante tu adolescencia viviste dos años muy difíciles.
Definitivamente.
Cuando piensas en la serenata, ¿En qué piensas?
Hasta me cuesta trabajo agarrar aviada en ese tema. Bueno, yo como hijo de la sierra de Chihuahua tuve que pagar el precio de ser hijo de la sierra de Chihuahua. Yo nací en la frontera de Sinaloa, Chihuahua y Durango, en lo que es conocido en el mundo como el triángulo de la muerte. Y soy un testimonio fiel de que se le puede dar la vuelta al efecto de la región, al efecto del entorno donde tú naces. Erich Fromm El hombre es fruto de la sociedad donde nace y difícilmente escapa a la influencia de su entorno. Yo escapé a la influencia de mi entorno, no sin antes pagar el precio. Y efectivamente, allá por los años 70, un día me aprendió la policía y me metió dos años a una prisión en Los Mochis. Un día hubo un intento de fuga en esa prisión y metieron a todos los detenidos a una bartolina, que era lo más cercano que yo conozco al infierno aquí en la tierra. Y ahí pasé muchas horas hasta que realmente nos estábamos muriendo, nos sacaron y al estar dentro de la bartolina, el primer sueño era abandonar la cárcel dentro de la cárcel y luego salir a la cárcel normal y luego salir a la libertad y rehacer realmente la vida. Cuando tienes 16 años y estás rodeado de ese mundo, tienes que tener mucha fuerza, mucha disciplina y mucha decisión para darle vuelta al camino que tenías trazado. El camino que tenías trazado el día que saliera de la cárcel, dije lo que era de la cárcel, se quedé en la cárcel y al hombre le podrán arrebatar todo menos la libertad de actitud para definir su propio destino. Y de eso me he ocupado los últimos 50 años de mi vida, porque tengo 50 años vendiendo pollos de manera honrada y contribuyendo al crecimiento de nuestro país, a la economía y participando para ser un México mexicano. Entonces darle la vuelta a esto no es una tarea difícil y todavía te puedes dar cuenta. Me cuesta trabajo platicar de ello, pero es parte de mi historia y es parte de lo que yo soy. Y estoy convencido que no hay hombre más desdichado que aquel que no conoce la adversidad. He vivido la adversidad en un extremo extremo, pero le di la vuelta. He tenido la oportunidad de regresar a la sierra de Chihuahua, dar conferencias a Guadalupe y Calvo, a Batopilas y he dicho a los jóvenes, hay un efecto cultural aquí en el entorno donde están. Seguramente habrá ejemplos de su padre donde trazan un camino, entonces les honren a sus padres, pero no sigan su ejemplo. Pero sobre todo soy un ejemplo de que se le puede dar la vuelta a la vida, porque finalmente somos consecuencia de lo que pensamos. Lo que vemos en el exterior de un hombre sólo es lo que piensa. Entonces lo que hay que cuidar son los pensamientos.
Cuéntame un poco más en estos dos años de estar rodeado de gente que tal vez entró con la misma inocencia e inocencia tanto legal como inocencia personal a la cárcel por motivos que desconocen o desconocemos, que no tuvieron la misma disciplina o la misma fortuna de haberse mantenido en el camino correcto. Sé que tienes un amigo que después te volviste a topar y él había tomado una vida completamente diferente. ¿Cómo eran tus días? ¿Cuál era el pensamiento en tu cabeza y cómo te mantenías no solo cuerdo sino firme en tu en tu decisión de seguir por un camino del bien?
Bueno, mira, primero te voy a decir qué cosas influyeron para poder darle la vuelta a este pensamiento. En primer lugar, yo tengo una familia numerosa y con valores firmes. El valor y el apoyo y los valores de la familia ayudaron muchísimo. Ayudó muchísimo que yo vivo actualmente en la ciudad de Puebla, entonces me alejé de ese medio ambiente. Ayudó muchísimo que me casé con una mujer extraordinaria, con los pies en la tierra y valores firmes, ayudó muchísimo que nunca he dejado de estudiar. Hoy en la mañana todavía estuve haciendo, preparándome para algunos exámenes. Entonces nunca he dejado de estudiar, nunca he dejado de prepararme. Y no solamente me he preparado, sino he recorrido el mundo con la mente abierta. Porque leer no solamente significa descifrar manchas de tinta sobre papel, leer significa leer las calles, las nubes, a la gente. Cuando tú das una conferencia, tienes que tener una lectura del público, si no te puedes equivocar. Entonces nunca ha dejado de leer de las formas que tengo al alcance. Entonces estudiar, mi mujer, mi familia, encontré una oportunidad extraordinaria de negocio que me dio libertad, que me dio posibilidades de crecimiento y que me dio autonomía y que me ha permitido tener una influencia en la sociedad. Entonces, la combinación de todos esos factores y carácter, disciplina, disciplina para controlar tu vida. Entiendo perfectamente que disciplina es una mente fuerte y entrenada al servicio de tu vida. Y si no tienes disciplina, es muy difícil que puedas lograr este tipo de cambios. El cambio que logré fue extraordinario, sin confundir lo grandote con lo grandioso. Esto que yo hice fue grandioso porque me dio libertad, porque me dio autonomía, porque me dio salud, porque me dio crecimiento. Puede ser muy grandote un aeropuerto en el mar construido por mí. No lo he hecho. He hecho un negocio que me ha dado todo esto, pero le he dado la vuelta a la vida.
Y en estos momentos de dificultad en los que pareciera que no había salida de este hoyo, de esta situación que vivías, ¿No hubo un momento en el que dijiste tengo que jugar este juego para simplemente sobrevivir?
Bueno, cuando estás en una prisión, con el grado de incertidumbre que representa, que puedes pasar ahí 30 años de tu vida dentro de una cár, el único pensamiento que tienes es salir. Por eso hay muchas personas que se deprimen al salir, porque piensan que la salida es la felicidad. Entonces el único pensamiento que tengo yo es salir. Y cuando sales sabes que hay que trabajar y que hay que responsabilizarse y que hacer muchas otras cosas, Entonces te deprimes. El pensamiento para darle la vuelta a esta línea de vida que me habían trazado, lo obtuve cuando estuve en la calle y pude reflexionar y pude, y pude ver el entorno, pero no, sin duda alguna. Hay momentos que dices, bueno, ahora me la pagan porque por aquí viene. No, no, no. Soy hombre y nada humano me es ajeno. Yo soy consecuencia de muchas circunstancias, pero también soy emotivo, soy emocional, soy echado para adelante. Entonces hay veces que sí pasan por tu cabeza esas cosas. No lo hice y hoy agradezco a Dios no haberlas hecho.
¿Y recuerdas de haber echado mano de algo, alguna oración, algún libro, algún dije, algún recuerdo, alguna fotografía en ese tiempo que te mantuvieras?
No, no, no. Yo no he dado un paso en mi vida sin hacerlo. Yo todos los pasos que he dado en mi vida los he dado de la mano de Dios. Y eso es fe. Y cuando tienes fe, la fe no hace las cosas fáciles, las hace posibles. La fe hace. No te elimina los obstáculos, te ayuda a superarlo. Entonces yo lo he hecho con fe, con mucha fe. Inclusive Oso, cada vez que se abre un negocio es una manifestación de fe. Fe en mi producto, fe en mi mercado, fe en mi liderazgo, fe en mis colaboradores, fe en el futuro. Entonces las cosas las he hecho con fe.
Hablabas hace un momento de que fuiste a la universidad. Cuéntame de la Universidad de Juárez y de juego.
Bueno, he ido a muchas universidades, he ido a muchísimas universidades.
A la primera que fuiste.
Pero la primera universidad fue justamente la que te mencionaba hace un momento, cuando me hablaron a la ciudad de Culiacán y me vente aquí a Los Mochis, en la esquina de Juárez y Degollado. Era una caseta de lámina negra, de cartón, donde asábamos pollos, con una enorme fila de clientes comprando los primeros pollos asados que se asaban en nuestro país. Y ahí me dieron un curso intensivo de cómo asar pollos. Algunas verdades absolutas. No te pongas en ciudades muy grandes, no cambies el partidero. Verdades absolutas que tuve que ir cambiando sobre el camino de la vida. Pero en ese lugar me dieron un curso de 15 días en una cantina contigua local, estaba una cantina que recuerdo hasta el nombre, se llama La Sirenita. Y como sinodales pusieron unos músicos norteños y tomamos mucha cerveza, me entregaron el título de pollero, me subí al check pay, me vine a Chihuahua y de eso hace 50 años que me dedico a vender pollos. Y vender pollos durante 50 años es una cosa extraordinaria, porque la mayoría de los negocios nacen, crecen y mueren. Es muy difícil. Es más, creo que pocos empresarios que tengan 50 años en el mercado, que hayan puesto una idea y que esté viva después de 50 años vas a encontrar en tu vida. Cuando encuentres uno, tómate una foto con él y mínimo pregúntale cómo le hizo. Entonces me subí al tren a Chihuahua, me bajé en Ciudad Cuauhtémoc, empecé a caminar por las calles de Ciudad Cuauhtémoc buscando un local para vender pollos asados. Cuando llegaba a un local y decía quiero vender pollos asados, me decí está loco, aquí lo que nos cuesta es la carne asada. Estuvieron a punto de echarme la policía como un loco que andaba por la calle buscando un local para vender pollos. Pero finalmente alguien confió en mí, me rentó un local, me puse a vender pollos rápido llegué a tener éxito y nos extendimos el modelo que tenían en la Universidad de Juárez. Y Bollado se clonó en Chihuahua, se clonó en León, Guanajuato, se clonó en muchos otros países, en muchas otras ciudades del país y hoy Pollo Feliz es líder nacional. El líder nacional, de lo cual estamos muy orgullosos porque durante este tiempo hemos generado más de 20 mil empleos, tenemos más de mil sucursales y confiamos de estar vivos en el futuro. Yo hasta confío que Pollo esté vivo, Pollo Feliz esté vivo después de que yo me muera. Pero para poder lograrlo hay que hacer las cosas con pasión. Y mira que nadie está orgulloso de vender pollos, pero yo siempre digo, quiere lo que haces para que termines haciendo lo que quieres. Me encanta dar conferencias, pero para dar conferencias tengo que vender muchos pollos. Yo no puedo ir a compartir un fracaso ahí al público. Tengo que decirles cómo me ha ido bien. Entonces, desde luego que lo he hecho con mucha pasión.
Dices que gran parte del éxito que tuvo Pollo Feliz en sus tiempos iniciales se debe a que cayeron en un círculo virtuoso de mejora. ¿A qué te refieres con eso?
No, no, no. La mejora continua es una necesidad elemental en los negocios. Mira qué negocios van a competir, qué negocios van a sobrevivir, qué negocios van a trascender. Aquellos negocios que estén dentro de una permanente mejora continua. Pero vamos más a lo específico. Van a ser negocios que capaciten a su gente, que hagan diferenciación con su gente. Son negocios que tienen que estar innovando y son negocios que tienen que estar focalizados a solucionar las necesidades de sus clientes. Entonces por eso tenemos que trabajar con agentes, con las personas. Máximo valor a productividad, máximo valor a las personas. Las personas hacen las cosas, la productividad mantiene unida a las personas, porque si no somos capaces de generar recursos, no tiene caso tampoco reunirnos. Y mente abierta nuevamente, mantener a tu gente con mente abierta, porque yo digo y lo sostengo, mentalidad del pasado en tecnología del futuro, solo es frustración. Entonces hay que mantener a las personas con la mente abierta para estas necesidades. Con esas características las empresas van a trascender. ¿Y qué tan importante es que las empresas trasciendan? Bueno, necesitamos empresas vivas, que las que están crezcan, trasciendan, que lleguen del extranjero nuevas empresas y que muchos jóvenes salgan a emprender y todos echándole montón podemos generar los empleos que nuestro país necesita. Porque hay 1500 empleos rezagados entre jóvenes que se incorporan y 1500 jóvenes que se van a los Estados Unidos, 1500 jóvenes que se van a la piratería, a la delincuencia o los tenemos que mantener y un joven sentado en un sillón con sueños, con energías, es un peligro social, tiene que encontrar trabajo, la casa donde vive, el ocio, pone su oficina, el diablo. Y tenemos que generar empleos a esos trabajadores. Y solamente las empresas generan empleos de manera sostenida y permanente. Por eso yo sostengo también que ser empresario en México alcanzas el rango de héroe social, porque genera riqueza, La riqueza que no se genera no se puede repartir. Y además obligados a generar crecimiento, obligados a capacitar, obligado a todos aquellos compromisos sociales que tiene la empresa, porque una empresa no solamente es del dueño, es de la sociedad. Por eso estamos orgullosos de lo que hemos hecho juntos, somos un modelo único a través de un modelo familiar que hemos hecho lo que hemos hecho.
Oso, quiero entender porque hablas del Pollo Feliz como una empresa y es una empresa, como dices, única. Polleros hay muchos, changarros miles. ¿En qué momento deciden convertir el Pollo Feliz en una empresa?
Bueno, no es lo mismo hacer negocio que hacer empresa. El negocio es ganar dinero. Yo te vendo una camioneta y si te descompone en la esquina, ya la vendí, ya gané. Hacer empresa es tener un compromiso con los colaboradores, con la sociedad, con los clientes y con los accionistas. Entonces, si no te constituyes en empresa, es bien probable que un día te alcance el desorden Entonces, por una necesidad natural, nosotros tuvimos en un momento, en una coyuntura de nuestra vida, diseñar un plan estratégico donde pudimos definir con claridad nuestra visión, misión, objetivos, valores, filosofía, y ahí empiezas a constituirte en una empresa comprometida con todos los frentes. Entonces nosotros somos una empresa socialmente comprometida, pero no termina ahí, no termina nuestra tarea en pagar impuestos, no termina nuestra tarea en pagar la nómina y los aguinaldos, tenemos que ir un poquito más allá. Yo sostengo que si queremos hacer un mejor país, el camino más directo y sostenible, vamos formando mejores mexicanos. Y en ningún lugar los empresarios somos más influyentes que con nuestros colaboradores para abrirles una visión de lo que es el mundo, enseñarles muchísimas cosas que el destino nos dio la oportunidad de aprender, las tenemos que compartir con responsabilidad con nuestra gente, porque en este país queremos un mejor México. No es suficiente ser bueno, hay que hacer que otros sean buenos. Y los cambios sociales se dan por los que tiene el poder el poder político, el poder económico, el poder intelectual, el poder militar, de ahí vienen los cambios sociales. Entonces tenemos que trabajar mucho con nuestra gente para ser mejores personas. Entonces son polos de crecimiento nuestro negocio.
¿Hablas de mucho de generar nuevos emprendedores, en qué momento un emprendimiento o un negocio, que como dices todos podemos ser, debe de pensar en convertirse en empresa? ¿Llega el momento correcto o puede pasar cuando sea?
Mira, aquí sí que el cuerpo avisa. En el momento que sientes que te alcanzó el desorden, necesitas estructurar tu empresa. Hay distintas circunstancias, hay muchas empresas que ya nacen con un plan estratégico perfectamente diseñado, pero hay muchas empresas que nacen como pequeños negocios y en el camino van sintiendo que ya necesitan una estructura, porque los negocios se dirigen con un enorme sentido común, pero el sentido común tiene un límite. Cuando ya no ve que está pasando detrás de una pared, ya no puedes aplicar el sentido común. Solamente lo puedes hacer cuando tienes una guía, un mapa de qué es lo que vas a hacer los próximos días. Por eso yo sostengo que en nuestro país no es suficiente trabajar mucho para hacer un patrimonio. Hay personas que trabajan muchísimo y están amoladas, hay personas que saben muchísimo y también están amoladas. El reto es darle valor agregado a cada una de nuestras acciones. Y para darle valor agregado a cada una de nuestras acciones es saber a dónde vamos, es definir un camino y un plan estratégico significa hacer un mapa del camino que voy a recorrer. Eso lo hago con la visión y las acciones que tengo que ejecutar diario para llegar a esa visión. Entonces, darle valor agregado a nuestras acciones significa saber a dónde vamos. ¿A dónde vamos? Y digo tambié el que no sabe a dónde va, ya llegó, que ni se estrese, ya llegó. Y por otra parte, el que sabe dónde va, ya tiene camino andado. No hay viento favorable para aquel que no pone rumbo. Hay que saber hacia dónde vamos y el mundo hasta se pone de acuerdo para dejar pasar al que sabe dónde va.
Hace un momento hablabas del cómo diseñaron este sistema familiar, porque si bien es una empresa Apoyo Feliz, no es una corporación, es una federación, no somos un.
Modelo único, como te comentaba al principio, somos un modelo único de crecimiento. El generar 20.000 empleos a través del modelo familiar que nosotros tenemos, tiene que tener algunas características y algunas condiciones en el mercado especiales para que esto ocurra. El dueño del negocio en Ciudad de Obregón nada tiene que ver conmigo en la ciudad de Puebla. Él tiene su propia empresa y sus propios compromisos. Coincidimos en la imagen corporativa, coincidimos en las gráficas de compra, coincidimos en las producciones publicitarias, en la compra de publicidad, en la compra de pollo donde nos conviene, coincidimos. Pero somos autónomos en cada una de las plazas donde estamos. El que está en Chihuahua es autónomo aquí en Chihuahua, como lo soy yo en Puebla, como lo es en León, Guanajuato, Guanajuato y lo son en Tijuana. Esa es una característica, es una característica que no tiene una central tardada para informar, para decidir si se muere el de Irapuato o no le pasa nada al de León, Guanajuato. Entonces somos consecuencia de ese espíritu de emprendedor, de ese compromiso y todo lo que significa para nosotros esta oportunidad que nos dio el destino, que nos dio la vida. Hay que reconocerlo, porque muchas veces hay que entender que somos consecuencia del esfuerzo, pero también hay un toque de suerte, ahí también hay algo. Yo no dejo de creer en Dios, yo no dejo de creer en Diosidencias, yo no dejo de pensar en que hay fuerzas externas, pero también creo que en época de crisis no hay que levantarse en armas, hay que levantarse más temprano. También creo que la suerte se reparte a las 6 de la mañana y si me levanto tarde. Las oportunidades son como los amaneceres, si tardamos, amanece. Estamos en la jugada.
Este modelo de independencia coordinada, vamos a llamarle del que fuiste presidente, ¿No?
Sí.
Tiene muchos beneficios, como estas economías de escala, sin tener que tener una empresa.
Centralizada, tiene perjuicios y tiene beneficios.
¿Cuáles son?
Pero son malos beneficios. Los perjuicios son que si tratan mal un cliente en Guaymas, se va a dar cuenta toda la República. Y no podemos tener una reacción, ir a regañar de Guaymas, porque si regañamos al de Guaymas, me bueno, pues respóndeme por mis negocios y mi economía. Es autónomo el de Guaymas. Entonces hay quien no usa bien el logotipo, hay quien no tiene nivel de servicio, hay quien inclusive no está creciendo y está dejando abierto un área del mercado, y hay quien no acude ni a las juntas, porque en una familia de 300 personas hay quien yo tengo este changarro y aquí vivo bien y no me molestes, no me interesa crecer. Y hay quien por otro lado, en el otro extremo, está ambicionando el mercado que tiene aquel que no trabaja. Entonces, desde luego que si hay problemas, como problemas hay en todas las empresas, pero en una empresa familiar en alguna ocasión me oye, ¿Y cómo le han hecho para no pelearse en su familia? Desde luego que nos hemos peleado, pero lo hemos superado y estamos juntos y creciendo, porque además nos conviene.
Algo que me encantó del libro y que bueno, creo que todo mundo se ha dado cuenta hoy, es las frases. Eres alguien muy dicharachero y me gusta mucho porque yo soy muy así, pero también das muchos tips de negocio y has dejado ver algunos aquí. Uno de ellos es esta filosofía de que ustedes compraban la tierra de los locales, vamos a decir, no lo rentaban, y decían que así estaban preparándose para los épocas de vacas flacas, donde no tendrían que estar pagando renta, que es un poquito, si conoces la historia de McDonald's, similar a lo que ellos pensaron. ¿El negocio de real estate, podemos ahondar un poco más en este mundo? ¿Lo financias cuando no tiene dinero para comprar un local?
Sí, definitivamente. Hay que manejar las circunstancias. Nosotros hoy, en este momento, en la pandemia, en algunas crisis que hemos vivido durante 50 años, en el 94, en el 82, en el 21, hemos sobrevivido gracias a lo que hicimos en épocas buenas. En épocas buenas, cuando yo llegué a Ciudad Cuauhtémoc a tratar de rentar un local, era prácticamente imposible que yo comprara el local. Pero una vez que me fue bien, sí tuve la oportunidad de poder adquirir un local. Entonces, muchos de los locales son propios, también tenemos rentados. Pero esto es una lectura y una aplicación correcta en el momento que se necesita. Yo sostengo, y dentro de este mundo de frases que mencion ahorita, el dinero se consigue cuando no se necesita. Si ya tienes el problema encima de que hay una crisis y no eres dueño del local. No, eso lo hicimos antes. Entonces lo hicimos cuando pudimos y compramos locales. Pero hay épocas que no podemos comprar locales. Ya los tenemos y disfrutamos de esos beneficios que dan más oxígeno, dan más solvencia a nuestros negocios para encalar, encarar las distintas crisis.
Hace un momento también hablabas de estas verdades universales que se impartían en la Universidad de Juárez y Degollado. Una de estas no contrates a personas más inteligentes que tú.
Claro, en la Juárez y Degollado me dijeron nunca contrates a alguien que traiga corbata porque es más listo que tú y tarde o temprano te chinga. Y le hicimos caso. Pero mira, un reto muy grande. Oso venía en las verdades absolutas. No existen verdades absolutas. Hasta un reloj descompuesto tiene razón dos veces al día. Fíjate, hasta un reloj descompuesto tiene razón dos veces al día. Imagínate las personas ¿Dónde están las verdades absolutas? Y nosotros sí tuvimos que sortear verdades absolutas. No se te ocurra poner negocios en Estados Unidos. En el momento que un mexicano cruza la frontera, le gusta más las hamburguesas que el pollo. No se te ocurra ponerte en una ciudad grande. Vas a quebrar como Ejote si te pone en la Ciudad de México. Son verdades en lo global, pero también en lo específico. Tú tienes que reportar lo que está sucediendo en tu vida. Zarupa, el rancho de nacimos, el Eje, el eslabón de enlace que tenemos nosotros ahí en Zarupa. Pero también no cambies el partidero, que el partido tiene que ser de leña, si no, el pollo sabe de otro modo. Entonces, todas esas cosas las tuvimos que sortear, pero son 50 años. Además, hay otra cosa. México ha cambiado. Si estuviéramos con una sola verdad, México ha cambiado. México ha cambiado y cambiaron nuestros clientes, cambiaron nuestros factores de decisión. Una cosa extraordinaria que nunca imaginamos es que nuestro producto estuviera vigente 40 años después. ¿Cómo encuentras un producto que esté vivo después de 50 años? Hoy hasta coincidimos con algunas tendencias, porque somos sanos, porque no tenemos grasa, porque somos nutritivos, porque tiene muchas características que obviamente no evaluamos en aquel momento. Si a mí me hubieran dicho que el negocio era de cobijas, le entro a vender cobijas, fue de un producto que tenía vida 50 años.
Otra de las grandes lecciones que mencionas y está lleno de joyas este libro es mejor un mal acuerdo con un buen pleito. Y hace poco alguien me habló a pedirme una mentoría y me decían me están chingando, me están robando, me están haciendo un fraude y necesito demandarlos. Le dije mejor un mal acuerdo que un buen pleito.
Acababa yo de leer tu libro.
Cuéntame de alguna vez en la que agradeces haber hecho un mal acuerdo.
Muchas veces, muchas veces. Mira, uno de los conflictos en el ámbito laboral es cuando despides a un colaborador. Un colaborador le pagaste el sueldo, los cinco años que estuvo contigo, le pagaste el aguinaldo, le pegaste las prestaciones y se desarrollan sentidos de pertenencia con el colaborador y contigo que a la hora de negociar una separación y llegas a un escenario legal laboral donde toda la razón tiene el colaborador y con justa razón porque está más amolado ahí he hecho miles de acuerdos que lo que más quiero cuando salgo de la junta de conciliación es olvidarlos. Pero tienes que tener esa capacidad de olvidar y dejar atrás momentos difíciles. Si no te quedas enganchado, ahí termina tu negocio. Eso ha sido en relaciones laborales, pero también he tenido muchos en mil locales que tenemos. Hemos tenido locales donde llegue el dueño del local y quiero mi local y lo quiere para seguir vendiendo pollos y pequeños robos que ocurren con mucha frecuencia dentro de nuestro negocio que tenemos que olvidar. Pero para esto yo hace muchos años leí El Arte de la Guerra, que lo recomiendo donde quiera que voy. Y El Arte de la Guerra nos pelea cuando ya no existe otro recurso. Si vas a pelear a la primera, todo el día vas a pelear, mi hermano, todo el día hay con quien pelear. Pelea cuando el pleito sea el último recurso, no me gusta pelear.
Hoy estamos en un entorno de emprendimiento tratando de comunicar y fomentar este camino de vida. ¿A los emprendedores normalmente se nos cataloga como personas muy arriesgadas, como excesivamente arriesgadas y tú tienes una opinión bastante diferente de eso, no?
Muy diferente, muy diferente. Yo cuando voy a una universidad a platicar precisamente de emprender, las universidades me invitan a dar un testimonio de emprendedor, fundamentar lo importante que es emprender y motivar a emprender. ¿Por qué es importante muchos emprendedores? Porque necesitamos generar empleos. ¿Cómo motivo a los emprendedores? Nada se paga mejor en nuestro país que emprender, que tener un proyecto, ser autónomo y tener éxito. ¿Pero en el tema de emprender, cuando yo estoy en una universidad pregunto quién quiere ser emprendedor? Y levantan la mano todos, porque lo ligan justamente con ser valientes, con ser aventados, con ser arrojados. Y yo sostengo la teoría que antes que ser aventados hay que ser visionario, porque el emprendedor visionario no toma riesgos, administra riesgos en base a la lectura que tiene del mercado donde va a ofrecer sus servicios. Si yo me aviento a lo loco y fracaso es caro, caro en tiempo, caro en dinero y caro en frustraciones, puede ser que no vuelva a emprender. Entonces es una combinación de visionario con aventado, porque nada más aventado se te vuelve hasta costumbre fracasar. Entonces hay que tener una lectura clara de cuál es el producto, cuál es el mercado, cuántos son mis recursos, cuántos son mis socios y si yo me aplico en este tema es bien probable que tenga éxito, porque también estoy convencido que los negocios es un conjunto de recursos materiales y humanos y la parte material es relativamente fácil, un pollo, una parrilla, una camioneta, dinero, la visión, la responsabilidad, la constancia son igualmente importantes y ahí es donde la visión nos tiene que decir dónde nos metemos. Meterse a lo loco y fracasar es muy caro. Analiza bien la necesidad que vas a.
Solucionar en una vida de negocios como la que has tenido, no solo en el mundo del pollo, sino también de bienes raíces y los otros negocios que has empezado. Sí, a veces no hay que pelear, pero para no pelear tenemos que negociar. Tú dices que en la vida se tiene no lo que se merece, sino lo que se negocia. ¿Cuáles son tus tres tips básicos para salir avante en una negociación?
Detecta inmediatamente quién tiene el poder. Date cuenta inmediatamente quién tiene el poder. Y te platico una cosa, yo hago negociaciones con Bachoku, hago negociaciones con Pilgrim, hago negociaciones con las grandes compañías y muchas veces ellos tienen el poder y a veces lo tengo yo. Hay veces que hay que detectar quién tiene el poder. Porque finalmente ahora, antes de la pandemia, el poder lo tenía yo. Porque ningún cliente llega al mostrador de Pollo Feliz y deme un pollo Bachoco, deme un pollo. Y es un pollo mío, es un Pollo Feliz y ninguno deme un pollo Pilgrim. No le interesa lo que hay de ahí para atrás. Y las compañías, estas grandes compañías avícolas en México, nuestras aliadas y nuestras benefactoras en muchos casos están interesados en incentivar el consumo de pollo y lo hacen a través de nosotros. Entonces ahí yo tengo el poder. Pero acaba de ocurrir que la guerra de Ucrania, el cuarto productor de maíz en el mundo, ya no hay maíz, subió el maíz, bajaron la producción y ahora le venden pollos al que quieren. Ahora el poder lo tienen ellos. Entonces hay que detectar inmediata. Si tú no sabes quién tiene el poder en una negociación, quién tiene el poder, puede ser que fracases y te pierdas una oportunidad de negociar. Hay que tener paciencia. Yo digo la paciencia primero escucha y escucha y analiza y propón con objetividad. Entonces detectas quién tiene el poder, tiene la paciencia, detectas tus propias fuerzas y desde luego cómo lo comunicas, cómo lo estructuras, cómo lo vendes. Acuérdate que el 75% de productividad es comunicación. Cómo lo vendes. De ahí emanan muchas otras otras, otras pequeñas cosas. Siempre hay que ser un caballero al negociar. Nunca darle impacto de grosero, siempre deja la puerta abierta para que existan posibilidades de negociación. Aun si la negociación fracasa, deja la puerta abierta. Algo debe pasar.
¿Tienes alguna negociación de la que te sientas particularmente orgulloso?
Muy orgulloso. ¿Alguna de ellas? Muy orgulloso. Yo vivía en Zarupa y en Zarupa no pasaba nada. Llegaban las aguas, luego las aguas se iban y luego nos quedábamos a esperar las aguas de nuevo. Los días se arrastraban lentamente se arrastraba el sol. Y otro día ahí estaba el sol también. Pero ahí vivíamos en Sarupi y no pasaba nada. Cerca de nuestro rancho, en un pueblo minero, había una sociedad diferente a la nuestra. Y dentro de la sociedad del pueblo había chamacos más popov, hijos del dueño de la tienda. Yo no puedo decir fifí porque me voy a ver muy mal, pero había unos chamacos, hijos del dueño de la tienda, hijos del presidente municipal. Y estos chamacos consiguieron un rifle para venir a tirarle a los pichones que crecían en un bosque cerca de Zarupa. Y ahí llegaron, pidieron prestado un rifle a mi tío Nacho. Era un rifle de un solo tiro, que había que sacar el casquillo con una navaja y. Y les prestó Hilario, mi primo, como artillero, para que operara el rifle. Nunca me invitaron a mí. En un morral, Estos chamacos traían 4 latas de leche condensada y 2 paquetes de galletas. Llegaron a tirarle a los pichones. Cuando pasaron por enfrente de mi casa, me incorporé al grupo. Ellos iban disfrazados, con lentes oscuros, parecía que tenían equipo como para caerle en el lomo a un gorila en el Congo, sin que el gorila se diera cuenta. Así pasaron por enfrente de mi casa, pero yo también estaba camuflado, porque mis pantalones me los ponía en junio y me los quitaba en septiembre. Ya estaban matizados al color de la tierra. Me incorporé al grupo, no me vieron, no me vieron. Allá iba al final, primero el del rifle, luego el del lonche, luego el técnico artillero y al último yo. Llegamos y en el momento de iniciar se le salió un tiro a uno de los cazapichones y se lo pegó a la chamarra de mi primo Hilario, dejando descubierta la. La gamuza, el relleno que llevaba la chamarra. Inmediatamente hicieron un conclave ahí para decir qué iban a decir de lo que había pasado. Hicieron todo el conclave y estructuraron toda la reseña del suceso y nunca me tomaron en cuenta a mí. En el último momento, cuando ya estaba todo decidido, a Arnoldo no le hemos dicho, y se acercaron conmigo y me te vamos a dar una galleta y No digas nada. ¿Una galleta? ¿Qué quieres? Pues quiero todas las galletas y toda la leche Nestlé. Y me encanta echar bala se hicieron con Claves una y otra vez. Cuando veía que las negociaciones se trababan, me encaminaba poquito hacia las casas a avisar que le habían dado un balazo. Hilario en el último con Clave salió humo verde y toda la tarde comí galletas y eché bala. Esto ha quedado como un referente en mi vida de que nunca hay que perder la fe.
Hace un momento hablabas de cómo tenemos que cambiar y ser. Cambiar nuestra mentalidad constantemente y romper paradigmas para crecer. Y has mencionado mucho cómo en México la gente tiende a morir en el mismo escalón socioeconómico que nació. Hablas de la necesidad de formatear tu disco una y otra vez. ¿Cuéntame cómo mantienes esta disciplina de formatear tu disco, cómo no pierdes, cómo no te dejas caer en blandito? Porque es muy fácil la comodidad.
Bueno, primero te digo Oso estar dando una entrevista ante 100 personas con un conocimiento amplio de lo que es en México, estar aquí en primer lugar, esto no estaba en el presupuesto el día que salí de Sarupa, el día que salí de salúp éramos 14 bocas y una necesidad de cómo vamos a comer. Entonces en el momento que rompes el primer paradigma y tienes éxito y sientes que estás en otro nivel, eso te da la fuerza para el otro. Yo no conozco nada más motivante que el éxito. He dado conferencias en Argentina, en Las Vegas, en Nueva York, en Vancouver, en España para llegar a ello. Fueron aprender a comer contenedores primero el día que me supo bien la comida. Entonces un éxito te lleva a otro. Yo no conozco nada más motivante que el éxito. Y el éxito es consecuencia. Es consecuencia de planear, es consecuencia de comprometerse, es consecuencia de saber a dónde vas. Es consecuencia de apasionarte. Hombre prevenido vale por dos, dice un dicho popular. Hombre focalizado, hombre apasionado, hombre comprometido vale por 40. Y eso es lo que te lleva al éxito. Entonces yo pude romper el primer paradigma, me interesó el segundo y así me fui y así voy hacia adelante. Y estoy seguro que hay muchas cosas todavía. A mí me mueve la esperanza de un futuro mejor. Yo estoy convencido que una vida sin ilusión se convierte en obligación. La vitalidad se alimenta del futuro. Lo mejor está por venir. El pasado ya lo vivimos. No es motivante el presente son tareas. La vitalidad llega el futuro. Por eso siempre alimenta tu alma con esperanzas, ilusiones y sueños, y tus temores se mueren de hambre. Entonces, si tú naces a un lado, en el momento que das el primer paso, es bien posible que sigas dando los que siguen. El 80% de los mexicanos que nacen pobres mueren pobres. Y los primeros que les reclaman un cambio social son las personas que están a su alrededor. Yo pertenezco a la cultura de Zarupa, a las personas de Zarupa, al entorno de Zarupa. Y en el momento que me ven estudiando un libro que nadie conoce, me ¿Pues ¿Qué te crees? Ahora, en el momento que me pongo una corbata, en el momento que estudio, en el momento que crezco, estoy renunciando a esa identidad. Y no es fácil, porque renuncias a una identidad sin tener una nueva identidad. Y navegar por el mundo sin identidad genera miedo. Entonces yo estoy renunciando a este núcleo familiar que me cobija y que me quiere, y donde me siento cómodo, y quién sabe cómo estoy al que llegue. Entonces es tomar retos. El 80 % de las personas que nacen pobres mueren pobres, porque las atrapa la comodidad. Entonces yo digo, que nada te ponga más incómodo que estar cómodo. Que nada te ponga más incómodo que estar cómodo. Y eso te va a llevar a nuevos escenarios, a nuevos retos. Por eso estoy vigente, porque lo mejor está por venir. Tengo 65 años, el mejor libro todavía no lo escribo, llevo 5. El mejor libro todavía no lo escribo. La mejor conferencia es la que voy a dar enseguida. El mejor viaje todavía no lo hago, es filosofía. Y la filosofía está al servicio de nuestras vidas. Y yo prefiero pensar.
Así. Oye, Nordo, pero entiendo lo que dices. Hace un momento, yo en mi propia conferencia decía que no hay obstáculo más mortal para la transformación, o más grande para la transformación que el éxito. Porque cuando las cosas te salen bien, parece que quieres dejar de cambiar. Y está esta frase de que tiempos duros hacen gente fuerte. Gente fuerte hace tiempos buenos. Tiempos buenos hace gente fácil, gente blanda. Y tú ciertamente vienes de tiempos duros hace gente fuerte. Tú estás creando tiempos buenos. Y estos tiempos, vamos a hablar un poco de tus hijos. ¿Cómo evitas que sean blandos, que sean cómodos, que sientan que esta es la vida que les tocó vivir y que no tienen que trabajar por.
Ella? Bueno, voy a complementar las frases que decías al principio. Por los caminos duros, solo los duros caminantes. Bueno, un detonante en mis primeros años de vida fue el hambre, fue la necesidad. Y es hambre en varios aspectos, porque era hambre también de reconocimiento, de afiliación, de pertenencia, de trascendencia. Pero había hambre primaria también. Si yo no vendía muchos pollos, seguramente iba a trabajar en la obra, porque lo que sabía hacer en el campo no aplica en la ciudad. Tendría que trabajar nuevamente de jardinero, de velador, de jinete, de vaquero, o haciendo zanjas aquí en alguna calle de Chihuahua. Entonces había que hacer vivir el negocio. Entonces había hambre, me quedaban pollos a medio azar, salía y tocaba en las casas de los vecinos y los vendía a medio precio porque significaban la materia prima del día siguiente. Eso es tener hambre. Esa hambre he tratado yo de contagiársela a mis colaboradores. Difícil, porque ellos trabajan conmigo, no son sus propios recursos los que van mañana, pero hemos logrado mucho de ello. ¿Qué pasa con mis hijos que nacieron ya en unas condiciones diferentes? Yo tengo dos hijos, Alejandra y Arnoldo, Los dos son profesionistas, los dos tienen un nivel académico altísimo. Arnoldo es doctor en Planeación Estratégica e Implementación de la Tecnología. Mi hija es egresada de la UDLA con Administración y Finanzas todavía. Entonces están preparadísimos. Entonces, ¿Qué pasa? Los empresarios, a mí me movió el hambre, entonces yo he intentado generar hambre en ellos. Ya no puedo yo generar el hambre primaria en ellos, pero sí hacerles saber que las empresas y los empresarios no solamente queremos dinero, queremos participación social, queremos reconocimiento, queremos mayor participación del mercado donde estamos, queremos trascendencia. Entonces ellos tienen esa hambre reflejada de otra manera, hambre de trascender, hambre de participar, hambre de reconocimiento, hambre de participación. Entonces en eso estamos trabajando. Pero hay culturas en el mundo que dicen de manera clara, si tu hijo no tiene hambre, générasela. Para que sepan lo que cuesta ganarse el dinero. Los japoneses, los suizos, mandan a sus hijos a otros países donde están seguros que van a tener que tender las camas, van a tener que trabajar. Entonces, si tu hijo no tiene hambre, generasela. Porque el hambre es necesaria, lo mismo que el miedo. Muchas veces me han dicho jóvenes emprendedores. Oiga, don Arnoldo, pero yo tengo miedo. Si no tuvieras miedo, no emprendas, muchacho. Porque el miedo es el que te hace levantarte. El miedo es el que te hace responsabilidad, el que te da la constancia. El miedo es necesario también. El hambre es necesario también. Entonces hay que generar, hay que generar el hambre, en este caso que a mí me ocupa en los términos que me he referido. Pero también habrá quien no tiene esta posición cómoda y tendrá que mostrar el camino. Cómo dejar esto atrás. Por eso uno de los grandes valores que tiene esta vida difícil y este origen difícil que yo he tenido es que si yo lo puedo hacer, lo pueden hacer muchos, muchos. Inclusive cuando estoy en una conferencia, mi primer preocupación es no dar una recomendación que no esté al alcance del que la está escuchando. Si yo digo que hagan un aeropuerto en el mar en el Tecnológico de Oaxaca, que me bajen a tomatazos. Y ando diciendo eso de verdad, porque mi primer preocupación es decirle al que escucha cosas que estén a su alcance. Porque finalmente es mucha actitud, es mucha disciplina. En términos de dinero, la gente piensa que el dinero es la solución. Muchos en una sociedad mercantilista y consumista como esta en la que vivimos, piensan que la solución es el dinero. El dinero es una parte, la otra es disciplina. Mira tan solo esto. El dinero se consigue cuando no se necesita. Ser honrado es buen negocio. Los lujos son de contado. Si no, no son lujos, muchachos. Nunca gastes más de lo que ganas, porque estarás en un problema no solamente de dinero, sino de disciplina. Todos estos términos que he mencionado los antecede disciplina. Los antecede disciplina. Si no hay disciplina, el dinero llega y se va. Hay personas que no solucionan Sus problemas con 10, tampoco lo hacen con 100 ni con 1000, porque el problema es de disciplina. Por eso tiene que coincidir la parte humana y la parte material. Entonces volvemos a la si tu hijo no tiene hambre, generasela, ya sea en trascendencia, en reconocimiento o primaria. Y a mí lo que me sobró en el inicio fue hambre. Hambre de chocomil, hambre de quesadillas. Pero llegó un momento que tuve necesidad de otras cosas. Por eso yo también el lujo es una necesidad que comienza cuando termina la necesidad. Ya llegué a un punto, ahora quiero llegar al.
Otro. Hablas ahora del dinero Y tiene una frase tu libro que el que piensa que el dinero trae felicidad, lo único que demuestra es que no tiene.
Dinero. Sí, claro, claro, desde luego que sí. El que diga que el dinero es la felicidad, lo único que está gritando es que no tiene dinero. Y el que no es feliz con lo que tiene, tampoco lo será con lo que consiga. Así de.
Simple. Arnold, hablando de tus hijos, dices que en tu tierra no se hablaba de amor. ¿Cómo en tu tierra no se hablaba de amor? ¿Tú cómo hablas de amor.
Hoy? Mira, los mexicanos somos malos para comunicarnos. Cuando yo doy una conferencia digo muchas veces digo, si de esta conferencia se llevan la tarea de comunicarse mejor, se van a llevar mucho. Porque tenemos que formar a nuestros hijos, porque tenemos que liderar, porque tenemos que ordenar, porque tenemos que hacer equipos, por muchas razones la comunicación es vital en nuestra vida. En mi tierra la comunicación era mala, muy mala. Los adultos platicaban con los adultos, los niños con los niños y había temas tabú que no trataban. La economía. Yo nunca supe cómo funcionaba la economía en mi casa. Sabía que había que llevar calabazas para que las cocieran, pero no había un referente de la economía. Pero tampoco lo había del amor. Si yo llego con mi papá y le papá, necesito saber mucho del amor, me hubiera saque ese chamaco livinidoso. Eso se aprende en la vida y se aprende en la vida, pero se aprende mal. En mi tierra las mujeres eran buenas y eran serias. Si es seria, es buena, decían. Entonces había competencia seria. Competían para verse serias. Sacabas a bailar una muchacha y le decías, ¿Cómo te llamas? Pon Lupe. Pues ¿Cómo cuántos años tienes? Pos 15. ¿Pues cuántos? Así hablaba. Yo me imagino en un escenario de comunicación todo lo que pudo haber dicho ¿Cómo te llamas? Guadalupe Osorio Mejía, para servirle. Virgencita, pero no muy fanática. ¿Y usted de cuáles pilas usa su radio? Entonces es comunicación. Ahora, ¿Por qué importante la comunicación, Oso? Porque vivimos en una sociedad donde nadie gana la guerra solo. Entonces necesitamos comunicarnos mejor, porque necesitamos vender ideas, necesitamos convencer clientes, necesitamos formar a nuestros hijos, hacer equipos. Ahí es importante la comunicación. ¿Y por qué importante el amor? Y me refiero al amor entre un hombre y una mujer. ¿Por qué importante el amor? Porque nada en la búsqueda de la felicidad influye más que con quién decides casarte. O no casarte. Nada influye más en la búsqueda de la felicidad que con quien decides compartir tu vida, con quién casarte. Si le yerras a esta, ya valió. Por eso cuando platico con jóvenes les van a decidir qué estudiar, van a decidir dónde vivir, van a decidir la empresa donde trabajan, pero también van a decidir con quién se casan. Y por eso es importante el amor. Y si tomamos en cuenta que una de las funciones importantes que tenemos es formar mejores mexicanos, esas relaciones son importantísimas, no son las únicas. Mantenemos mente abierta, no son las únicas, pero son muy importantes. Entonces, amor, comunicación y eran cosas justamente que escaseaban en mi.
Tierra. Hablando de tu tierra, mencionas que el pistolerismo, el machismo y el alcoholismo estaban presentes donde tú naciste. Tú decías que tu papá era bueno para cantar, bueno para tomar, bueno para la pistola, bueno para montar. No sé si era bueno, bueno.
Para las muchachas, era una.
Fiera. Pero aquí hablas del machismo y tú eres alguien que habla mucho sobre el empoderamiento de la mujer. Has hablado de cambio de paradigmas. ¿En qué momento llega a ti esta realización de la igualdad, del cambio de paradigma, de una educación que pudo haber sido mandada y verdad.
Absoluta? Bueno, cuando yo cumplí 16 años y me dieron permiso de bailar, acudí con los adultos mayores de mi tierra. Todos eran machos. Por fortuna. Yo tenía un primo, mi primo Hilario, que era dos años mayor. Mi primo Hilario era un marinero fogueado en estas turbulentas aguas del amor. Y cuando yo llegué con él, le aquí cómo corre el mundo del amor, Hilario me llégale a todas. Comienza con las feas para que vayas agarrando confianza, me dijo Hilario. Y continuó diciendo Hilario, no existen mujeres castas, sino mal seducidas. Lo que no se pide no se merece. Hay que caer en los brazos de una mujer, pero jamás en sus manos. En la guerra del amor no basta atacar, hay que tomar la plaza, decía Hilario. Yo acudí a los bailes y las frases de Hilario me resultaron cómodas. Me divertí con la flase de Hilario, le llegué a todas, hice lo que pude de acuerdo a mi formación, la educación que compartió Hilario conmigo. Lo que pasa y lo grave de estas frases es que todas eran machistas al mismo tiempo que a mí me llégale a todas, a las mujeres de mi tierra les la mujer es de un solo hombre. En una sociedad machista educamos los hijos con diferentes mapas para un mismo camino y mandamos a la mujer en desventaja. A mí me resultaron cómodas esta filosofía en los bailes, pero justamente el lunes cumplo 41 años casado con la misma mujer y cada día la quiero más. Soy abuelo, soy padre y en una sociedad machista las que más sufren son las mujeres. Y mi propósito es contribuir con mi pequeño grano de arena a que las mujeres no sufran. Y parece ser que no es un problema grave en nuestro país, pero déjenme decirles el 80% de las obreras mexicanas son madres solteras. Y ahí sí es grave, porque son mujeres que solas tienen que encarar la educación, la manutención de sus hijos y son víctimas del machismo. Estoy seguro que los cambios sociales no son de un día para otro, son generacionales, imperceptibles y queremos educar un hombre hay que comenzar con su abuelo para que su nieto piense diferente. Pero de lo que sí soy seguro que es justo el momento de comenzar a generar conciencia en nuestra relación con las mujeres. La humanidad posee dos alas, el hombre y la mujer. Y hasta que las dos no estén en equilibrio, la humanidad no podrá volar. Las mujeres se respetan, los hombres se respetan, somos un complemento vital, somos la vida, somos la razón de ser en la tierra, ni para un lado ni para otro, en equilibrio y haciendo cada quien su función. Y si queremos hacer mejores mexicanos para ser un mejor México. Nadie influye más en el corazón de los hijos que la madre. Pero si las tenemos en desventaja, no podrán ejercer esa función. Así he transformado ese.
Machismo. Arnoldo, la mejor conferencia será la siguiente.
Conferencia. Te invito a que la.
Escuches. La voy a escuchar con mucho.
Gusto, aunque ya me le eché.
Aquí. Yo no sé qué aquí entre nos. Por eso pedí que el podcast fuera antes que la conferencia. Eres de viajes y el mejor viaje es el que viene. Has hecho caminatas por todo el mundo. ¿Cuál es tu.
Favorita? La Sierra de Chihuahua. He caminado tanto los ríos de la Sierra de Chihuahua que sospecho que el río se dio cuenta y escribió mi nombre debajo de las piedras. Y un día levanté una piedra y ahí estaba mi nombre escrito en el idioma de la naturaleza. Solamente ella lo sabe. Pero los ríos de la Sierra de Chihuahua. Sin embargo, He caminado en Siberia, he caminado en los Andes, he caminado en los Alpes, he caminado en los Apalaches y soy un caminante empedernido. Acabo de publicar un libro que yo camino para amar más a los que ya amo. Hay personas que caminan buscando llegar a lugares hermosos, otros hacen hermosos los lugares donde llegan. Hay personas, hay lugares donde uno se queda y lugares que se quedan en uno, ese libro va a salir. He caminado en la Sierra de chihuahua más de 25 mil kilómetros. Amo la sierra de Chihuahua. Amo la Sierra de Chihuahua. Decidí no solamente observarlas, sino bajarlas, espinarme, dormir en las piedras, sortear los coyotes, cruzar los ríos. Y las amo y las llevo a donde quiera que voy. Soy un promotor convencido que el mejor lugar del mundo para hacer ecoturismo es la Sierra de Chihuahua. Por su diversidad, por todo. Y también muy hermoso Chihuahua. Y nada importa si vengo de Delicia, si soy de Casas Grandes, de Juárez o Parral. Lo que importa que estamos en.
Chihuahua. ¿Qué es lo que te da caminar? Cuando caminas, ¿Qué es lo que te llevas? ¿Qué es lo que te da.
Caminar? Bueno, peregrinar significa reflexionar. Y no hay cosa más hermosa que sólo ir preocupado por llegar a la siguiente curva del camino, escapar de la lluvia, evitar las víboras. Es reflexionar, es armar historias, es ir hacia su interior. Caminando me di cuenta de lo que era capaz de hacer, de concentración. Y acabo de caminar cerca de 50 kilómetros en la Huasteca, en la Mixteca oaxaqueña, por ejemplo. Y a los 65 años, caminar 50 kilómetros en 10 horas es una cosa extraordinaria que solamente se puede hacer cuando de niño buscaba guayabas alrededor de los ríos. Esas guayabas fueron el antecedente para desarrollar los músculos que finalmente me permiten seguir caminando. Ahorita, otra cosa que dejé de hacer en mi tierra fue no volver a tomar vino. Entonces no fumo, no tomo, no bailo apretado, entonces me dedico a caminar. Yo tengo el alma inquieta. Tú te debes de haber dado cuenta, Oso, que yo tengo el alma inquieta. Yo no sé dónde se me encaramaron estos chamucos. Pero si yo me hubiera quedado quieto en una vida tranquila, sosegada, en el ambiente donde yo he nacido, hubiera vivido tranquilo y en orden, en paz, pero hubiera vivido medio muerto, porque tengo el alma alborotada, no sé dónde se subieron estos chamucos, por eso camino, camino y camino. Cuando yo me canso, también se cansan los chamucos, por eso sigo.
Caminando. Arnoldo, así como eres un alma inquieta, dices que siempre estás aprendiendo, que hoy en la mañana estabas estudiando para un examen, ¿Qué estás.
Estudiando? Mira, yo tuve que hacer la carrera ya adulto, hice todos los estudios en secundaria, apenas terminé la primaria en mi tierra, apenas terminé, terminé la primera hasta secundaria, universidad y todo lo tuve que hacer. Después entré al IPADE, soy caso IPADE, que es un privilegio extraordinario para mí ser caso IPADE. Hice distintas maestrías previas y luego, lo que más presumo, hice la D, alta Dirección de Empresas en el IPADE. Entonces sigo estudiando, Mira, en el ámbito de la computación me quedan muchas cosas por aprender. Entonces sigo Yo cuando me ¿No manejas este programa? Mi respuesta todavía no, porque para allá voy. No quiero frenarme, no quiero estar al día, no me quiero ser viejo. Acuérdate que la vejez comienza cuando pesan más los recuerdos que las esperanzas. Y en este caso tengo que estar abriendo brecha todavía para adelante. Lo mejor está por.
Venir. Arnoldo, ¿Cuál es el proyecto, sueño, propósito de los próximos 12 meses al que más le vas a estar dedicando tiempo, energía, el que más te.
Emociona? Bueno, mira, mis negocios me ocupan en gran parte en la parte estratégica y estar pendiente de mis negocios fue un reto sortear la pandemia, lo estamos logrando. Ahora mi reto en los próximos meses es reiniciar el crecimiento de mi empresa. Pero algo que me ocupa y que me apasiona y que me llena plenamente es contribuir a ser un México mejor. Yo estoy convencido que ser bueno no es suficiente, tenemos que influir para que otros sean buenos. Las responsabilidades en México no es lo mismo del que no sabe leer, del que tiene una empresa. Entonces mis máximos esfuerzos en el futuro, sobre todo en esta etapa que mis hijos me están desocupando del negocio, es influir, hacer un México mejor. Yo ya lo estoy haciendo, quiero contagiar a otros que hagan. Además, estoy convencido, Oso, que el amor por nuestra tierra hará la diferenciación. Vivimos en un país que si creemos que se puede, se puede, si creemos que no se puede, también estamos en lo cierto. Yo quiero convencerlos que se puede, porque cuando tenemos fe, tenemos acciones, cuando nos llenamos de tristeza, ahí se acaban las acciones. Quien pierde la esperanza ya no puede perder más porque cae en pasividad, no solamente es un sentimiento, cae en pasividad. Vamos pensando que aquí se puede y comencemos por amar a México, porque lo que se ama no se daña. ¿Qué tienen los países vanguardistas? Los suizos aman Suiza, los japoneses, Japón. A nosotros nos toca amar a México. ¿Tenemos problemas? Claro que tenemos problemas, pero tenemos que solucionar esos problemas. Tenemos mucha agua en Tabasco, poca agua en Coahuila, eso es bueno, eso es malo, Eso es lo que tenemos y eso es lo que tenemos que transformar. Así es que la identidad mexicana de ahí parte una transformación y yo no pierdo la esperanza de que este país maravilloso que tenemos entre en un proceso de mejora continua, si tú quieres, para llegar a ser un mejor país. Así es que la invitación abandonemos la parasitaria tribuna y salgamos a ser protagonistas del destino de nuestro país. A México. Para quererlo hay que conocerlo, hay que entenderlo, no es suficiente, hay que amarlo y para amarlo hay que.
Participar. ¿Arnoldo, creo que va a ser difícil responder esta pregunta porque tienes un directorio completo de dichos y frases para escoger, pero si pudieras escoger un mensaje para escribirlo en el cielo y que todas las personas lo vieran, qué.
Diría? Sólo sin Dios no se vive. Nuevamente, solo sin Dios no se.
Vive, solo sin Dios no se.
Vive. Dios como fe, Dios como guía, Dios como valores, Dios como fortaleza, te sueltas de la mano de Dios y vas a navegar. Solo sin Dios no se vive. Pudiéramos decir 544 frases, pero vamos a dejar es Arnoldo, ha sido un.
Honor, un privilegio y una gozadera. La verdad esta entrevista yo me la llevo en el corazón y gracias a todos los que estuvieron aquí. Eres un crack por lo que has construido, por la filosofía de vida que tienes, por la misión que tienes de inspirarnos a todos como lo estás haciendo hoy, para hacer cosas más grandes, con más impacto y con más corazón. Muchas gracias por estar.
Aquí. Tamar, Encantado. La.
Vida. ¿Dónde puede la gente conocer más de lo que haces, comprar tus libros, seguirte en redes.
Sociales? Aquí venden los libros, aquí hay miles de personas escuchándonos, entonces bueno, están en Sanborns, están en 1500 puntos de venta, están mis libros, yo escribí mis primeros libros y cuando presenté mi libro, la gente se dio cuenta que era yo mejor orador que escritor y que a la gente le gustaba más las historias contadas por mí que leídas por ellos. Pero finalmente hace un par de años se acercó la editorial más grande del mundo, de la cual somos compañeros, Pingo y Random House, pusieron un líder de proyecto, expertos que fueron y le invirtieron muchísimo tiempo y lograron sacar un libro que se llama El sueño mexicano, que es lo más cercano a esto que yo platico, porque finalmente en una conferencia no solamente es lo que digo, sino es lo que transmito. Dos personas se suben a un escenario, una dice bu. Otra buh. Una asusta y otra no. Yo soy de los que asusta. Entonces ahí estamos. Entonces los libros están en 1.500 puntos de venta. A mí me importa mucho que compren el libro, pero más me importa provocar una reacción a quien lo compra, eso me hace más feliz y es un testimonio que verdaderamente es de esfuerzo, es de trabajo, es de constancia y. Y pude. Y si pude yo, pueden muchos. Redes sociales también.
También. ¿Cómo estás en redes.
Sociales? Arnoldo de la.
Rocha. Arnoldo de la Rocha y n. Arnoldo, muchísimas gracias por estar aquí. ¿Algo que quieras.
Agregar? Sí, quería agregar hace un momento, pero ya me olvidó, Perdón, ya le quitó corté la inspiración. No, estoy muy contento de. De que me hayas invitado. Sé todo lo que has trabajado y todo lo que has construido y que compartas ese espacio. Pues me da mucho gusto, lo agradezco y ojalá podamos tocar alguna conciencia por ahí que ame esta tierra. El propósito es comenzar por amar esta.
Tierra. Estoy seguro que así será. Muchas gracias.
Hombre. Muchas gracias a.
Ti. Grabar esto en vivo fue muy divertido y la historia de Arnoldo no podría ser más inspiradora. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link Cracks la. También sigue Cracks Podcast en Spotify o suscríbete en YouTube o itunes y califícanos con cinco estrellas para que más gente nos pueda encontrar. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección que te deja el episodio de hoy como sotraba y no olvides saludar a Arnoldo en Instagram como Arnoldo de la Rocha yn puedes encontrar links a todo lo que hablamos el día de hoy en las notas del episodio en Cracks la 202. Y antes de irte, no olvides que puedes leer mi libro Haz lo que Importa en el que te enseño el método DMS de productividad y diseño de vida y puedes encontrarlo en audio en la aplicación de Bic, en Kindle, en Amazon o también tenerlo en cualquier librería de México, así como Amazon México y busca libre en Colombia y otros países de Centro y Sudamérica. Y segundo, no olvides registrarte para recibir el newsletter viernes de Cracks, que es un correo muy cortito que mando todos los viernes con 5 tips, artículos, libros, gadgets, frases o cosas que encuentro en Internet y que creo que pueden ayudarte a tener una vida más productiva o al menos empezar una conversación interesante. Este fin de semana puedes recibirla totalmente gratis registrándote en Cracks la viernes. Eso es todo por hoy, yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de.










