SECUESTRARÓN A MI TÍO

Saskia Niño de Rivera describes how her uncle's kidnapping when she was 17 changed everything for her family. They had to separate when traveling, coordinate who used which car and property. The abduction pushed her toward criminology.
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Vamos a entrarle a quién eres y de dónde nace tu gran interés por la criminalística porque a ver, vamos. Quiero entrarle por un lado que creo que puede explicar muchas cosas. Cuéntame quién es Pablo Carstens y cómo nace tu relación para él con él.
OK, Pablo es un hombre increíble, increíble, un hombre que admiro muchísimo, que la verdad me apostó por mí y te voy a contar, cuando yo tenía 17 años secuestraron a un familiar mío y eso fue muy duro porque era un tío, hermano de mi papá, que éramos muy cercanos, esta parte de la familia donde todos, todos lo hacíamos juntos todo el tiempo, no había. Incluso las cosas que compraba mi papá y que compraba mi tío eran coordinadas, o sea, si mi tío tenía el barco en Miami, mi papá entonces ponía las camionetas, si teníamos un departamento en Miami, mis tíos tenían el departamento de abajo y así se coordinaba, si íbamos a Disney hacíamos una cosa donde no viajábamos juntos, viajábamos en aviones distintos, entonces a mí de repente me tocaba en un avión con mi tía, una de.
Mis hermanas y dos Explícame un poquito.
Por qué eso, por si se llegaba a caer el avión se quedara alguien encargado de. Todos éramos como en paquete entonces nunca, yo nunca viajaba con todos mis hermanos o mis primos, nunca viajaban todos mis primos juntos o nunca había de que mamá y papá en el mismo avión con los. Si, estábamos todos, éramos todos.
Me puedes explicar un poco de dónde viene esta paranoia, o sea. No sé, entiendo que los gobiernos lo hacen, algunas empresas tienen cláusulas de que todo el board no puede viajar juntos, pero en una familia nunca lo había.
¿Si nosotros, no sé por qué, pero así se, así se, así se determinó, o sea fue como.
Así secuestran a tu tío?
Secuestran a mi tío, bueno hay un secuestro con mi tío y fue muy doloroso porque quien negocia es mi papá, entonces obviamente casi que nos mudamos a casa de mis primos y fue un mes de mucho dolor. La verdad es que el secuestro y quien ha vivido un secuestro no es nada más un cautiverio de la persona que está cautiva, sino también de la familia, es como son los otros secuestrados, porque estás secuestrada en un día a día donde no sabes qué va a pasar mañana, donde no sabes si el teléfono va a sonar en la madrugada o no va a sonar en la madrugada. No sabes en qué momento se va a abrir la puerta de tu casa y va a entrar tu familiar o no va a entrar tu familiar. No sabes cuándo van a decidir hablar los secuestradores o no hablar los secuestradores. Entonces vives en una pausa, vives en un cautiverio de ellos. Y la verdad es que sí fue súper doloroso, pero Pablo Karstens, que tenía en ese momento una empresa que se llama The Christmark Institute, en ese momento se llamaba The Carstens Institute, ahora se llama The Christmark Institute, se dedicaba a acompañar a familias para asesorar y acompañar en materia de secuestro. Y básicamente se mudan a tu casa durante todo el tiempo y te preparan, porque en México es ilegal que alguien negocie el secuestro por ti, tiene que ser un familiar y demás. Entonces lo que lo que hacen es que entrenan, o sea, la policía lo que hace es entrena al familiar que se decide que va a negociar el secuestro. Te van diciendo que lo más probable es que en esta llamada pase esto, pase esto, pase esto, tú tienes que decir esto, es muy importante que no reacciones así, es muy importante esto. Y van un poco como analizando cómo va avanzando la negociación y. Y la verdad es que quienes hemos estado en muchas negociaciones, te das cuenta que hay como un patrón en las negociaciones de secuestro. Y patrón, Yo después hice un perfil de secuestradores donde entrevisté y trabajé con 800 secuestradores. Y entiendes que también ellos ya tienen eso, ellos mismos te dicen, yo ofrezco, pido tanto porque sé que me van a dar tanto. Ya se sabe que hay como este periodo de negociación. Entonces para mí, yo como que me obsesioné, tuve esta cosa rarísima donde me obsesioné, Cañón, así, pero cañón, cañón, cañón con el secuestro y con todo lo que era. Tuve una reflexión el tercer domingo donde me di cuenta que los domingos no solían hablar. Entonces yo cuestioné muchísimo el por qué no hablan los domingos. Y fue ahí donde dije, pues puede que estos cabrones también tengan familia. Los domingos son domingos familiares, igual iban a misa o igual están enlazado con carnes y con chelas y toda la familia juntos. ¿Y pues no es momento de estarle pegando al teléfono, no? Este no. ¿Y obviamente esa teoría, después la desvanecí porque en mi cabeza eran estos monstruos de dos cabezas y seis brazos que se atrevían a hacer esto, pero después también dije, bueno, qué pasa en la cabeza de un hombre? Porque son en su mayoría hombres quienes deciden que tienen licencia o que tienen la ausencia empática suficiente para hacer esto que hacen. Porque empecé a investigar muchísimo y entonces ya había ahí los Tolmex, estaba los Petricholet, estaba todo el tema de la banda de la Flor, estaba pasando, bueno, después pasó todo el tema de Fernando Martí, o sea, fue como una etapa de una ola de secuestros muy fuertes en México y empecé a investigarme muchísimo y luego entré a la cárcel y platiqué con secuestradores y eso fue bien interesante porque me di cuenta que son personas como tú y yo, son personas como cualquier otra persona, tienen características más antisociales, sin duda alguna, no estoy diciendo que no. Sin embargo, también hay una corresponsabilidad muy fuerte en el México que vivimos de la marginación que hay, y no estoy hablando económicamente nada más, estoy hablando en todos los aspectos. Y hoy más que nada, teniendo una fundación, te puedo decir que la delincuencia en este país es la suma de una serie de factores, y en esa suma de esos factores, si los individualizamos cada uno de los factores, la sociedad tiene mucho que ver.










