This is a clip from a YouTube video (Ser VAGABUNDO por un día) in which Pablo Sánchez recounts a personal development exercise in which he lived as a homeless person. The multi-step exercise involved: one week of choosing and observing a homeless person without contact; an attempted clothes-exchange so he could wear the homeless person’s clothes during the immersion; and a two-day period living on the street (or simulating it if the clothes swap failed) by avoiding bathing, asking for money, staying near food sources, and relying on small earnings to survive. Sánchez (then ~20 years old) describes emotional shocks: the difficulty of simply asking for money (he first asked for 5 pesos), a blunt insult from a bystander that forced self-reflection, and many resulting lessons—greater empathy for people experiencing homelessness, discounted weight given to external judgment, and occasional acts of kindness (he mentions leaving home with 500–1,000 pesos to give away to someone).
Questions this video answers
Two days.
About 20 years old.
5 pesos.
500–1,000 pesos (he says he leaves home with 500 pesos, mil pesos).
Chapters
Y uno de esos ejercicios era ser indigente y el ejercicio era primero una semana escoger a un indigente y observarlo. Salí de mi casa y empecé a buscar un indigente y de repente encontré a uno y lo empecé a observar. Lo empecé a observar, estuve ahí bastante presente observándolo.
Sin hacer contacto.
Sin hacer contacto. Y después el ejercicio era que un día antes de salir a ser indigente, porque el ejercicio del indigente irte era dos días a ser indigente, era hablar con esta persona que habías escogido y ofrecerle cambiarle la ropa. Lo que realmente aprendí en eso fue mucha empatía y yo creo que es algo que muchas veces no los vemos en los indigentes, como que los vemos como entes aparte de nuestra vida y es como. Y aparte viene mucho juicio, qué haces ahí, Ponte a trabajar, eres un huevón, etc. Lo que yo sentí fue muchísima empatía y tratar de entender qué tuvo que haber pasado en su cabeza y qué tuvo que haber pasado en su vida para llegar a esa situación y tratar de entenderme a mí qué tendría que pasar en mi vida para que yo llegara ahí.
Y entonces ofreces cambiarle la ropa.
Entonces ofrezco cambiar la ropa y la idea era ofrecerle cambiar la ropa para que tú te pusieras su ropa y entonces la experiencia del indigente la vivieras con la ropa del indigente. Tuve que trabajar en ese miedo, decir bueno, pues quién sabe qué vaya a pasar, no sé cuál va a ser la reacción de este cuate. Y después obviamente eso me iba a ayudar para el trabajo posterior de realmente vivir la experiencia indigente. Entonces pues voy, le pido la ropa y dicho y hecho, o sea, me menta la madre. No me acuerdo bien cuáles fueron las palabras, pero el approach fue un poco como desde el servicio, que a lo mejor ahí estuvo mal, oye, me gusta condescendiente, sí me gustaría a lo mejor darte mi ropa, a lo mejor te ayuda, está limpia, seguramente te caería bien, etcétera, te la cambio. Y yo creo que tú te acercaste.
Desde un punto de vista de hacer un buen trade. En su mente.
En su mente. Esa era una estrategia, era una estrategia mía, pero a lo mejor él lo percibió desde un lado como y tú qué, o sea, tú por qué sabes qué es lo que yo necesito, llégale. Entonces bueno, últimamente no se dio esa parte del proceso, no me pude poner la ropa del indigente, pero bueno, había un plan B que si no podías hacer eso tenías que tratar de llegar un poco a esas circunstancias y situaciones en donde no te podías bañar tres días antes, ni lavar los dientes ni nada, o sea tratar de estar un poquito más en situación que obviamente nunca vas a llegar, pero más en situación de calle y a partir de ahí entrar al proceso de salir a la calle y ser.
¿Y cómo fue la experiencia de ser un indigente por dos días?
¿Fue pues fue muy retadora, fue al principio pues como muy en automático de bueno pues venga vamos a ver qué pasa obviamente hay que poner el contexto que yo estaba chiquillo, yo tenía 20 años, no tenía mucha conciencia de lo que estaba haciendo y pues como que me dejé en el ejercicio, fue una experiencia de salir de mi casa sin un peso, sin nada, tratar de llegar a donde quería llegar, que me fui ahí a un mercado por la raza me acuerdo porque dije bueno cómo sobrevivo? Voy a estar cerca de donde haya comida, a ver si alguien me puede dar comida, voy a pedir algo, dinero porque la idea era hacer todo el ejercicio y después con lo que ganabas pues sobrevivir ese día o dos días que ibas a estar y podías regresar a tu casa. Entonces fui a este lugar, pues ahí primero pedí algo de dinero, 5 pesos, me pude subir al metro, me fui a este sitio y estuve todo el día en el mercado haciendo este ejercicio de pedir. ¿Creo que el primer gran choque es el ejercicio de pedir, me das dinero así por nada? Porque yo siempre también he estado muy acostumbrado desde esta parte del significado de la valía, que yo tengo que dar muchísimo más valor del que recibo, siempre estoy tratando de dar más valor del que recibo en mis relaciones, en mis trabajos, etc. Y esta parte de solamente pedir por pedir sin ningún tipo de valor que tú le estás dando a la sociedad, es fuertísimo confrontarte con encuerarte y decir dame dinero, no tengo nada que ofrecerte, solo dame dinero. Entonces ese fue el primer gran aprendizaje Y el segundo que después analizándolo tuvo todo que ver con mi vida, fue un comentario que me dijo una señora que me aco perfecto, que me dijo mírate nada más, tan guapito y tan huevón cabrón, no sirves para nada entonces fue como un choque que me recordó todo mi proceso, este proceso del juego, del juego del significado del juego de que siempre me había creído igual, pues como el juego, el guapito había jugado ese juego y el juego del significado de sí sirvo para algo, sí soy un chingón y que otra persona te diga aquí está tu issue, tu issue es el significado, tu issue es la valía, vela a trabajar. Entonces me acuerdo que ahí me quedé como bastante frío y bueno, últimamente pude lograr la experiencia, pude perder dinero, pude comer, pude regresar a mi casa y es algo que me dejó muchos aprendizajes.
¿Hay algo que hayas adoptado o aprendido en esa experiencia que hoy todavía utilizas o recuerdas, aplicas en situaciones muy particulares?
Creo que dos el juicio de la gente externa no tomarlo mucho en cuenta o mínimo analizar de dónde puede venir su juicio, o sea, el juicio que me dio esta señora pues no tenía ni idea yo que estaba pasando, o sea, o sea, ni siquiera sabía que yo no era un indigente, solamente era un ejercicio que estaba haciendo desarrollo personal. Entonces el entender que muchas veces el juicio de las personas está totalmente nublado y que no entiende nada de tu contexto es algo que me ha ayudado mucho. Y la segunda tiene que ver con el indigente, como con la empatía con el indigente, en tratar de ser empático con las personas, en entender esa perspectiva y también tratar de ayudar y tratar de hacer estos. Hay veces que yo me salgo los domingos de mi casa, vivo ahí en Polanco, me salgo y con la intención nada más como de hacer este single act of kindness, ya sabes, decir bueno, me salgo de mi casa con 500 pesos, mil pesos y voy y digo bueno pues voy a tratar de buscar una persona nada más a nivel conciencia y regalarle esto nada más porque sí.