Simón Cohen | Ambición vs Gratitud, Lecciones del Empresario Más Feliz del Mundo #192

Simón Cohen built ENCO into a major logistics company, then suffered a heart attack that forced him to rethink everything. He talks about shifting from chasing profit to building a culture where people actually want to work, and what he learned about ambition, gratitude, and staying alive long enough to enjoy what you built.
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Simón, bienvenido a Cracks Podcast.
Gracias, Oso. Qué placer estar contigo, hermano.
Ahora sí que de los. De los pocos episodios que preparo con tanta anticipación. Porque yo leí tu libro ya hace un par de meses y tenía muchas ganas de platicar contigo. Y si bien vamos a hablar del libro y vamos a leer toda tu historia, quiero empezar por que me cuentes quién es el Doctor Ishaac Adises.
Órale, gracias. La verdad es que estoy muy honrado de estar aquí. Tengo que empezar con eso antes de que nos vayamos directo a la pregunta. Te he seguido la huella, Oso. Escuché tu libro, me encantó. Es una persona que dejas huella. Sigue así, hermano, porque de verdad lo haces muy bien y sigue por ese camino de conquistar masas porque lo haces como nadie. Así que gracias por la invitación. Y Chaca, dices, es una persona que llegó a mi vida por un foro hace unos. En 2004-2005 empecé a aprender de él y de sus ideas. Y Chuck es un señor nacido en Macedonia, sobreviviente del Holocausto, que se fue a dar clases a Stanford y se salió porque no cuadraban sus ideas con la academia. Y entonces él dijo, yo tengo que enseñar la verdad de los negocios, no tengo que enseñar lo que dicen los libros. Y empezó a hacer su propia metodología y logró crear un método para cambiar la dinámica de las empresas que a nosotros nos ha servido fantásticamente. Este señor es una persona muy parca, muy seco. Es una persona que te habla derecho y te dice lo que te gusta y también te dice lo que no te gusta. Y eso es donde más aprendes. A veces los consultores o la gente que te viene a dar esa. Esa asesoría o te vienen a platicar algo, te hablan de frente, pero a veces no, este hombre va y te dice, a ver, tú tienes que hacer esto, tu meta es llegar a tanto, tú estás haciendo mal esto, eres un tonto en esto y eres muy bueno en esto. Y eso me ha servido muchísimo. Su metodología habla de integrar equipos, de trabajar con confianza y respeto mutuo y de llevarlos al siguiente nivel. Entonces eso nosotros lo hemos empezado, lo hemos implementado, perdón, en enco desde el 2012, por ahí, 2013. Y la verdad, yo creo que mi empresa no estaría donde está si no fuera por esta metodología tan increíble.
Cuando dices que te dice lo que no te gusta. ¿Tienes algún ejemplo de algo que te haya dicho, que te haya incluso hasta lastimado?
Salte de la empresa. Tú estorbas. No, o sea, a veces te dicen así tajante, no, tú tienes que dejar a la gente dirigir. Deja de meterte en el trabajo de los demás si tú quieres crecer. ¿Cuál es el paso más difícil de un empresario? Perdón, de un emprendedor. ¿Cuál es el paso más difícil de un emprendedor? Pasar de emprendedor a empresario. Cuando das ese paso de la muerte y lo haces bien, esto es increíble, pero empezar a delegar, soltar lo que tú sabes hacer, decir yo ya no soy el mejor para hacer X, Y o Z proceso, entonces ahí te conviertes en empresario y dejas de ser emprendedor. Ese paso es muy complicado y este hombre llegó y nos dijo un día, a ver Simón, si quieres que tu empresa crezca, quítate de ahí. Y la verdad, un proceso doloroso. Dejar la silla del todopoderoso dentro de la empresa y dejar de ser emprendedor y pasar a ser empresario. Es un tema que duele, que te cuesta tiempo, que hay mucho dinero involucrado, que tienes que correr riesgos, que tú tienes que aceptar que alguien más haga tu chamba y tienes que dejar de hacerla tú. Y a veces las cosas salen bien y todo va padre, pero cuando no salen bien, you have to trust the system, No, tienes que confiar en el sistema y dejar que las cosas fluyan. En 2016 cedí la silla de CEO a Manuel González, mi querido amigo Manuel González, y él ha hecho las cosas mucho mejor que yo. Él ha llevado la empresa mucho más lejos que lo que yo hubiera podido. Ahora, eso me liberó a mí tiempo y yo puedo hacer otras cosas que también le traen a la empresa un crecimiento exponencial.
¿Tienes a un amigo como CEO el día de hoy? ¿Tú ya tuviste una no tan buena experiencia trabajando con un amigo?
Mira, Manuel y yo nos conocimos en prepa, estudiamos en la misma, en la misma prepa, en la misma carrera, hicimos la carrera de Comercio Internacional juntos en el TEC. Y este hombre era el mejor estudiante de la generación, era un tipo brillante que leía un poquito los apuntes y verdaderamente tiene una forma de desmenuzar los problemas únicos. Cuando tú ves que ese hombre complementa lo que tú tienes. Lo que yo tengo es que yo me considero una persona muy street smart, Él es muy book smart. Entonces cuando combinas ese, esa ganas de socializar y de exponencializar tu vida hacia afuera y alguien que te pueda tener control hacia adentro. Porque la como dice la metodología de A dices tú tienes que tener flexibilidad y control. Cuando las empresas nacen tienen mucha flexibilidad, poco control, van creciendo, pierden control, ganan perdón, pierden flexibilidad, ganan control. Y donde se juntan esas dos líneas, ahí estás en prime, estás en tu mejor momento. Pero luego las empresas tienen mucho control y poca flexibilidad. Manuel es el control, yo soy la flexibilidad, Manuel es el high performance, yo soy el happy people. Dentro de nuestra metodología esto es así. Y lo que hemos logrado es ese balance. Entonces yo lo conozco en carrera, siempre dijimos vamos a hacer algo juntos, vamos a trabajar juntos algún día nos graduamos y cada quien tomó su camino. Nos dejamos de ver por años. Obviamente nos hablábamos como amigos, nos veíamos en reuniones, nos juntábamos de vez en cuando para comer o algo así. Y un día le dije oye, me tengo que ir a vivir a México. Y yo plan con maña. Este ya sabía que lo quería él como CEO. Le dije oye, ¿Por qué no te vienes a trabajar conmigo a hacerme un panel de control? Nosotros vivíamos en Monterrey entonces y la empresa, toda la matriz sigue estando en Monterrey y yo tenía que hacer ese cambio. Entonces cuando decidí moverme de Monterrey a México y le digo a él que me haga ese panel control, yo ya sabía que lo quería como CEO. Entonces agarré y le dije oye, vente para acá, trabájame tres meses en este proyecto como independiente. Si te sale todo padre y te sale todo bien, este, pues te vas a ganar una lana y vamos a convivir más. Cuando terminó el proyecto me oye, ¿Te gustó cómo quedó? Y le dije, no me tiene que gustar a mí, te tiene que gustar a ti. Me dice ¿Por qué? Porque lo que lo vas a usar eres tú. Bienvenido a Enko. Este fue su primer paso de una gran empresa donde él trabajaba a venir una empresa que venía en pleno crecimiento, pero que todavía no éramos lo que hoy somos. Es una empresa chiquita con una estructura pequeña, éramos más o menos 70 colaboradores. Y dar ese paso para él fue importante. Y hoy en día creo que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado yo y él como amigos nos llevamos a todo dar, la pasamos muy, muy bien y en 11 años, te lo juro, no hemos tenido un solo problema, gracias a Dios.
Cuando hablas de implementar metodologías, que hoy se implementa tu metodología en muchas empresas y tú has implementado varias dentro de ENCO, siempre hay un periodo de desestabilización porque empiezas a quitar sistemas viejos, a meter nuevas reglas, pero todavía no las saben usar bien. Y es como esta curva J, ¿No? Que tienes que pasar medio por un periodo de deficiencias de inversión. ¿Cuál ha sido el proceso más difícil, digamos, desde 2012 que empezaste a cambiar la manera en la que trabajaban en ENCO?
Mira, Oso, yo creo que no hay sistema perfecto.
No hay.
No hay metodología perfecta. No existe. Y tú tienes que ser muy ágil e ir virando conforme va llevándote el viento. Tú tienes que navegar hacia donde tú quieres llegar, pero vas a ir navegando conforme te van llevando las cosas y ajustando de acuerdo a lo que es tu industria. ¿No es lo mismo vender termos de agua que vender fletes, no? No es lo mismo vender contenedores marítimos que vender, no sé, mesas. Muy complicado. El negocio de nosotros es 24 7. Tienes que estar despierto y alerta todos los días del año o te va mal y es culpa tuya. Si un chofer en Shanghái no llega a tiempo a recoger un contenedor y tú ni siquiera conoces esa persona, la responsabilidad es muy grande. Tú cargas una responsabilidad como el pípila. Entonces tenemos que poner nosotros una buena actitud, una buena energía, tenemos que estar siempre de buenas porque si no te mueres, te da el telele. El secreto del éxito, una empresa logística, así como todos estos negocios que son súper estresantes, es sonreír nada más. Así de fácil. Tú tienes un negocio y le pones buena energía, es como un espejo, se refleja. Tú le pones mala energía y se va a ver, lo van a percibir tus proveedores, tus clientes, familiares, todos. Entonces no hay metodología perfecta. Ese learning curve, esa curva de aprendizaje que todas las metodologías tienen, tienen que ir junto y de la mano con un proceso de aprendizaje. Hermano, esto no puede ser nada más así. Hay te sigo al pie de la letra. Tu metodología Y tú sabes más que yo. No, yo sé mucho de mi industria, tú sabes mucho de tu método. Cómo combinamos lo tuyo con lo mío para hacer algo padrísimo y que se exponencialice y llevar eso al siguiente nivel. Nuestra empresa hace 20 años era 0.0. Éramos una pequeña empresa empezando y vamos a cumplir 25 años en abril. Pero los primeros cinco años, ráscale y ráscale y trabajar y trabajar y trabajarle. Metes el primer cambio, freno de mano, metes el primer software, ya no haces todo a mano y. Y es difícil, la gente tiene una resistencia al cambio. Pero conforme va pasando el tiempo, hermano, vas creciendo, creciendo y creciendo y te das cuenta que todo valió la pena. Pero ojo, no puedes hacerle caso al consultor al 100. Tú tienes que hacerle caso a su metodología con tu expertise de la empresa y con sentido común. Ese es el perfecto triángulo que yo veo para el tema de los consultores y de los asesores externos.
Tengo entendido que una de las conversaciones que tuviste y que tal vez mayor impacto tuvo con el Dr. Adises fue en la que te dijo que no todo en la vida era ser millonario. Platícame un poco cómo era tu manera de pensar sobre el dinero antes de darle tanto peso como hoy se lo das a la felicidad, el bienestar, la salud.
Mira, yo creo que no. No sé si. Si fue. Y el que me dijo esto, no recuerdo esa parte. Yo creo que fue el wake up call que tuve en China, ¿No? Cuando. Y todo el mundo puede leer esta historia, esta anécdota en el libro, o puede verlo en cualquier otro episodio, este que está allá arriba en las nubes de mis conferencias, pero cuando a mí me detectan con un problema en el corazón, y estoy cargado de estrés y depresión, y estoy en la mitad de la nada, y abro los ojos en una ambulancia en China, y me dicen, te vas a morir, te acabaron ataque al corazón. Y yo tengo 32 años, tres hijas chiquitas, y estoy viendo para arriba, todo conectado, lleno de aparatos, y voy en una ambulancia que ni siquiera le entiendo al señor que está ahí, el paramédico. Yo no pensé cuántos contenedores muevo, Yo no pensé oso cuántos kilos de carga aérea manejo. Yo no pensé cuántos despachos aduanales o cuántas posiciones de pallets tengo en mis bodegas. Yo solamente estaba pensando en cómo iba a dejar a mis hijas sin papá. Yo estaba pensando en ese momento que me estaba muriendo a mis 32 años, que como iba a dejar a mi esposa viuda o a mis papás sin un hijo. Era una cosa ridícula, el dolor que yo sentía por ellos era absurdo. Nunca pensé cuánto dinero tengo en el banco, nunca pensé qué tamaño era mi casa o que marques mi coche o si tengo un cinturón Ferragamo. No, yo pensaba en cómo iba a despedir a mis amigos, cómo iba a llegar con mis colaboradores, qué iba a pasar con ellos, qué iba a pasar verdaderamente con la gente que yo procuro, que yo quiero. Mis papás iban a perder un hijo, mis hijas iban a perder un padre. Yo no podía permitir que eso pase. Y obviamente como no depende de mí, lo único que dije es si Dios me da otra oportunidad de vivir, yo voy a ser la persona más feliz del mundo y lo voy a hacer de día y de noche y no va a haber nada ni nadie que me detenga. Mi camino a la felicidad va a ser directo y sin escalas. ¿Entonces te pones a pensar y pones una balanza o so qué significa la parte económica y qué significa la parte espiritual, de cariño, de familia, de valores? Y ahí es donde cambia mi percepción de lo que yo, digamos, quería en la vida, que mi sueño era tener muchísimo dinero.
¿Cómo era, cómo era esta vida antes, o sea tu sueño era tener mucho dinero, cómo te imaginabas, cómo jugaba en tus decisiones diarias?
Mira, mi padre tuvo un roller coaster, una montaña rusa en su vida económica, ¿No? En el año 80 que nos fuimos a vivir a Monterrey, nos fuimos literalmente sin nada. Llegamos a vivir a casa de un tío porque no teníamos dinero para pagar una renta, tuvimos que estar becados en la escuela porque no teníamos cómo pagar colegiaturas, verdaderamente no había nada. Luego le fue muy bien y nos fue muy bien, tan bien que mi juventud era una juventud de niño acomodado, no quiero decir nada malo, pero me iba muy bien y tenía mi coche y viajaba y me la pasaba todo dar. Y de repente en el 94 mi papá vuelve a quebrar y cuando vuelve a quebrar y él está en ceros, yo digo, papá, acuérdate, cuando no teníamos nada éramos felices porque ahorita que tenemos, no podemos ser felices. Y luego otra vez, cuando quebramos, no podemos ser felices. No podemos estar en paz. Y yo me obsesioné porque ese rollercoaster que vivió, él dije yo voy a trabajar tanto y tanto para guardar y que cuando vengan las vacas flacas yo tenga guardadito en el banco. Y me metí durísimo a eso. Me metí durísimo y mi obsesión era tener mucha lana. Y tanto me obsesioné que mi día laboral empezaba a las 2 de la mañana. Yo a las 2 de la mañman sonaba el despertador, me levantaba a contestar, me salía despacito de mi cuarto para no despertar a mi esposa, me iba al estudio, abría mi computadora, contestaba los mails con China y le ganaba un día mi competencia. Esa era mi ventaja competitiva. ¿Pero qué crees? Lo hacía yo. Y yo era tan estúpido que pensaba que nadie más lo podía hacer más que Simón y que tú no eras tan capaz como yo de hacerlo. Entonces yo me iba a chambear, contestaba los mails, me dormía a las cuatro y media de la mañana, a las siete ya está en la oficina, regresaba a las once. Ese era mi rutina diaria, compadre. Es una friega. No hay cuerpo que aguante. Estuve nueve años así. Entonces el cuerpo reventó y revienta. Pero yo estaba obsesionado con hacer lana. Y cuando estás obsesionado con hacer lana y te empieza a ir bien y la adrenalina sube, te olvidas de comer, te olvidas de dormir, te olvidas de ejercicio, te olvidas de tus amigos, te olvidas de tu familia, te olvidas de todo porque te está yendo bien. Y eso es veneno. Eso es veneno. Eso te va a llevar a fracasar. Porque hay gente tan rica que tiene perdón, Hay gente tan pobre en el mundo que lo único que tiene es dinero. Y yo no quería eso, hermano. Yo no quería eso. Y cuando me doy cuenta y despierto en la ambulancia y me dicen, güey, te vas a morir. ¿De qué te sirve tanta lana? No vas a ser el hombre más rico del cementerio. Empecé a cambiar de un Profit Oriente Organization, una organización enfocada al profit, a un Purpose Oriente Organization que es enfocada al propósito. Y yo me enfoqué a tener a mis colaboradores felices. Yo me enfoqué a que ellos coman bien, duerman bien, hagan ejercicio. Y empezamos a meter metodologías y dije tú quieres tanto a tus hijos como yo a los míos.
Antes de llegar a eso, me gustaría ahondar un poquito en esta filosofía del dinero, porque ciertamente yo también creo que el dinero no es lo más importante cuando lo hay, no.
Cuando no lo hay, es lo más importante.
Es lo más importante cuando no puedes pagar el doctor, a tus hijos, la escuela, cuando estás pensando cómo vas a llegar a la renta. Hasta qué punto una ambición o una. No sé, algún. Alguna. Sí, voy a decir, la ambición puede ser saludable.
Mira, es muy saludable. Yo sigo siendo un tipo muy ambicioso. Yo quiero tener la empresa más grande del mundo, punto. Y voy a lograrlo. Y estoy rodeado de gente tan fregona que me van a llevar a mí a hacerlo. Y no es por mí, es por dejar un legado, es por decirle al mundo que los mexicanos sí podemos. El dinero es muy importante, la ambición es muy importante, pero sin que te quite el sueño. Obviamente, cuando no hay nada, hay una parte, es la pirámide de Maslow, la parte de abajo está cubierta. Después todo lo demás es lujo. En la parte de lujo es cuando puedes jugar. Cuando no tienes para comer, dale y acelera a fondo y así te enfermes, no importa, pero tienes que darle de comer a tus hijos. Entonces eso es lo que yo, digamos, no supe parar. Yo cuando ya estaba un poco cómodo, no paré, porque la ambición te lleva a pensar en más cosas y en tener una cuenta de cheques más grande y en ahorrar más dinero, y eso es un poco veneno.
Cuéntame un poco entonces, ¿Cómo cambia la manera de operar? Para dar contexto, qué es ENCO lo empieza hace 25 años y en este momento de quiebre, a tus 32, ¿Qué es lo que cambia dentro de la empresa?
Mira, al principio yo hacía todo. Yo empecé esta empresa por casualidades del destino. Estábamos asociados con una empresa alemana. En 2006 los. Perdón, en 2007 los compramos nosotros a ellos y nos quedamos como únicos dueños, mi familia y yo. Pero hay muchos factores oso dentro de esto. Mi familia es un factor fundamental. Después de lo que me pasó, le puse un peso más específico a mi familia. Incluso con mis hermanos y mi papá, que estábamos discutiendo que si acciones, que si no, que sueldos, que sal. Oye, vamos a juntarnos, dejemos de pelear y vamos a crecer. Tú sabes hacer cosas mejor que yo, yo sé hacer cosas mejor que tú y nos complementamos más. Yo estaba obsesionado con la chamba, trabajar, trabajar, trabajar, trabajar, trabajar. Era todo lo que había en mi vida. Me olvidé de todo. ¿Y qué pasa después de ese quiebre? Cuando me pasa esto a los 32 años, empiezo a pensar más en cómo hacer una empresa con propósito, cómo hacer para que la gente esté mejor. Y si yo hago que mi gente esté mejor, ellos van a producir más. Y ahí te va el ejemplo. Yo tuve que delegar a fuerzas. Yo regreso de China con este diagnóstico de Wolf Parkinson White en el corazón y con una carga de estrés estúpida. No, o sea, verdaderamente me decían oye, bájale a tu estrés o te vas a morir. Yo pensaba que cuando te iba bien no te daba estrés. Cuando te va bien, ¿Por qué estás estresado? Si te va bien, pues claro que te estresas y claro que te enfermas. El dinero tiene que ser una consecuencia, no un propósito. Cuando tú te obsesionas con el dinero como propósito, seguramente te vas a caer, te vas a romper los dientes y te va a salir una cicatriz. Ojo ahí, cuando tú te obsesionas con un propósito, la consecuencia es que va a llegar la parte económica. Entonces ahí yo delegué a fuerzas. Llego de China, me diagnostican el problema en el corazón y me llena los doctores de medicinas y yo estoy como un Muppet, no puedo moverme, no puedo pensar, no puedo actuar y la empresa tiene que seguir. Y la única solución que yo tenía era delegar. Un evento espectacular que me pasó en mi vida es que todos mis colaboradores vinieron un día a mi oficina cuando yo estaba en el peor momento de mi vida. Me abrazaron todos y cada uno de ellos y me dijeron, Simón, estamos contigo y nosotros vamos a ser toda tu chamba y vamos a llevar esta empresa al siguiente nivel. Y la empresa no eres tú, la empresa somos todos. Y hoy es momento de demostrarte lo que tú nos has demostrado siempre. Tú nos has querido un chingo siempre, ahora es momento que nosotros queramos más. Y ahí me rompí a llorar y la empresa empezó a funcionar mejor. Y yo me di cuenta que había gente mejor que yo y yo me di cuenta que había personas que sabían más de logística que yo. Y yo me di cuenta que había gente que administraba mejor que yo. Y ese es el síndrome del emprendedor. ¿Piensas que tú eres el todopoderoso en la empresa? No. Si quieres ser exitoso, rodéate de gente mejor que tú. Yo tenía gente muy, muy buena, pero no los dejaba volar. Y eso cambió fundamentalmente. Oso para mí el hecho de empezar a hacer equipo, entender que se pega más duro con un puño que con un dedo, eso me cambió la vida y eso me llevó a ser un empresario, insisto, y no un emprendedor.
Cuando hablas de la gran diferencia entre empresario y emprendedor es rodarte de un mejor equipo y delegar. Que delegar es la palabra que se repite una y otra y otra vez en estas empresas que escalan a miles de empleados y un impacto global. Pero yo creo que las cosas más difíciles que puedes intentar hacer en la práctica ¿Cómo se delega efectivamente? Porque delegar no es dejo de hacer y chingu su madre.
No, obvio no. A ver, yo entendí que el liderazgo no se ejerce de arriba para abajo. La cultura de la empresa nace de abajo para arriba. El liderazgo de la empresa nace de arriba para abajo, pero con una pirámide invertida. Déjame te explico. El liderazgo normalmente nos los pintan en la escuela, en el salón de clases, como una pirámide y el de abajo sirviendo al de arriba. El de abajo que tiene el puesto más bajo tiene que atender al, voy a decir jepe, luego el jefe al supervisor, el supervisor al gerente y el gerente al director. Eso es lo normal, todo mundo nos explica eso. Cuando yo entendí que yo estoy aquí para servir y yo volteé esa pirámide y lo único que estoy haciendo es yo servir a mis colaboradores, los hago exponencialmente mejores. Cuando tú como líder te pones al servicio con humildad, con dedicación, con entrega de tus colaboradores y en vez de pedir que te hagan el café y que te pongan las galletitas, lo haces tú a ellos, hay magia.
Ese ejemplo creo que se entiende el café. Pero soy gran partidario de liderazgo servicial. ¿Dónde está la línea? Y después voy a regresar a cómo delegas, porque sí me interesa mucho pensar, saber cómo piensas tú. ¿Pero dónde está la línea entre voy a servirte y voy a hacer tu chamba?
No, yo no hago tu chamba, yo lo que hago es, te enseño a hacerla y es un proceso donde dos líneas se cruzan otra vez, donde empiezo haciéndolo yo y tú viendo cómo lo hago. Y luego te voy delegando un poquito y tú lo haces un poquito y bajamos, bajamos hasta que se cruza 50-50 tú y yo, la misma chamba. Y después sueltas y ese es el paso de la muerte, cuando sueltas y entonces él ya tiene que hacer o ella ya tiene que hacer todo y tú ya no más estás supervisando cómo sirves. En ese momento tú te pones al servicio de la gente y te pones a hacer otras cosas. Porque el tiempo tuyo es el que más vale. El tiempo es lo que más vale. El tiempo de la gente es lo que más vale. Y lo que tenemos que hacer es exponencializar a la gente. Oye, tú vas a hacer esta chamba, pero yo entonces voy a estar libre y puedo hacer esta otra. ¿Que nos genera más ingresos? ¿Que nos genera mÁs visión? Un brand recognition diferente. Que tú sepas quién es ENCO Global en cualquier rincón del planeta. Hace cinco años nadie nos conocía. Cuando yo delego la responsabilidad de ser CEO y operar una empresa a Manuel, por ejemplo, yo tengo tiempo de manejar la mercadotecnia de la empresa. Y hoy en día cualquier persona que tú le preguntes que trabaje en logística o que sepa de comercio internacional, saben quién es en co global. Antes no sabía nadie.
Y en estos 25 años, además del momento en el que casi te mueres, que creo que es obvio, ¿Cuál crees que ha sido el momento más difícil que han pasado como empresa?
Yo creo que a principios de la pandemia, cuando empezó la pandemia, no sabíamos si alguien iba a volver un contenedor. En no sé cuántos años empezaron a cerrar fronteras. No sé si acuerdas, pero algunos países de Centro y Sudamérica cerraron sus fronteras. Y yo me junté oso con todos mis colaboradores y les dije más o menos lo siguiente. Chavos, ustedes llevan 22 años cuidando la empresa. Es momento que la empresa los cuide ustedes. Ustedes lo han hecho muy bien. Ahora es momento de mostrarles yo lo que puedo hacer por ustedes. No va a haber ningún despido y no les voy a bajar el sueldo a nadie. Así me quede pobre, así tenga que vender algún activo, ustedes no se van a quedar sin trabajo, por lo menos les garantizo eso dos años. Así que vamos a fregarle todos juntos, vamos a echarle todas las ganas del mundo juntos y vamos a salir de esta juntos. Tuvimos cero bajas durante dos años.
Cero.
Obviamente después las cosas empezaron a funcionar de manera diferente y obviamente hubo bajas y altas y todo, pero tuvimos un compromiso de todos los que estábamos en la empresa de entregarnos con cuerpo y alma al propósito que teníamos. Entonces, cuando tú cuidas a tu gente de esa manera, tu gente te cuida de la misma manera. La gente nos dijo, yo me bajo el sueldo si es necesario. Y venían ellos a decírmelo a mí, me sacaban lágrimas, venían, yo necesito el dinero, pero sé que la empresa se puede morir y yo no quiero que se muera. Vamos a echarle ganas. Y luego vino ahí una revolución en los fletes internacionales. Los que están aquí, tu auditorio, que conocen esto, pues un flete de mil se fue a quince mil. No, o sea, en meses. Y fue una locura. ¿Y entonces pasamos de una crisis absurda a una situación donde teníamos que manejar los flujos de efectivo porque pues cómo, cómo le haces, no? Entonces fue una situación muy padre donde vimos una solidaridad, una empatía de la gente, nos vimos todos vulnerables, nos quitamos las máscaras, nos dijimos la verdad. Derecho y sin escalas, oso. Y era vamos juntos.
Me interesa mucho hacer doble clic en las estrategias que utilizaste para manejar el flujo efectivo. En tu caso, tenías tú que financiar a los clientes y por eso estabas como que en un crunch de capital de trabajo o era tanto el flujo que no sabías que.
A ver, déjame te explico bien. Hay veces que tú cobras fletes, tú das crédito, ¿No? Entonces tú estás cobrando fletes de mil dólares y de repente el flete se va a 15 mil, pero estás pagando el costo de contado. Esa curva es la que duele. ¿Como pago fletes de 15.000? Cobrando fletes de 1.000 o de 2.000 o de 3.000. Entonces se convirtió en un challenge financiero espectacular y logramos salir padrísimamente bien librado. No, pero es un reto. Es un reto manejar tus flujos de efectivo en una empresa. Ahora, ese proceso se invierte si las tarifas bajan. Tú Cobras fletes de 15 y pagas fletes de 3. No estoy inventando. Entonces, ese proceso es un proceso mágico. Llevamos veinte años haciéndolo, veinticinco años haciéndolo. Pero ¿Qué pasa? Esta vez fue exponencial. Nunca había pasado. Nunca había pagado yo un contenedor de China, México, más de, voy a decirte algo, 4 mil, 5 mil dólares. Hoy se fue a 15. Había contenedores de 20. Y dices, ¿Qué hago con eso? ¿Cómo controlo eso? No, no se puede. Es algo prácticamente imposible.
Oye, y en un como side note, ¿Cómo piensas tú sobre esta revolución digital que se está dando en tu industria con jugadores como Nuevo Cargo, como Nowports, que Poncho ha estado aquí?
Saludos a Poncho y a todos, a Deepak, a todos. Les mando un abrazo, los conozco muy bien.
¿Cómo ¿Qué relación tiene lo que tú haces con lo que está pasando en ese sector?
Mira, yo creo, y lo digo con mucho respeto, es un humilde punto de vista porque insisto, lo respeto mucho. Yo soy de estas personas que soy amigo de mis competidores, yo soy amigo de las nuevas tendencias y los recibo con los brazos abiertos. Hicimos un Demo Day en nuestra empresa hace cuatro años y de hecho Poncho estuvo metido en Hubo Cargo, no pudo venir porque tuvo alguna situación, pero estuvieron siete startups de logística muy importantes tratando de presentarnos qué es lo que iba a ser la revolución. Lo que creo que no está bien definido es que las startups piensan que los incumbents o los que estamos jugando por muchos años no le vamos a meter dinero a la digitalización. Todos somos digitales. Esto es un ticket to play, o sea, esto si no lo tienes, te mueres. Entonces, nosotros hemos hecho cosas, creo yo, en digitalización mucho mejores que muchas otras empresas. No quiero poner nombres porque de verdad hay gente muy capaz allá afuera y sé que lo hacen muy, muy bien, pero luego hay gente que viene y te vendes espejitos, ¿No? Y mucha gente compra el ticket y si, se vale, pero nosotros tenemos que ejecutar. Nosotros no tenemos tiempo para salir a levantar capital, no tenemos tiempo para andar buscando inversionistas, no tenemos tiempo para andar vendiendo nuestro software afuera. Nosotros lo que tenemos tiempo es de ejecutar y de vivir la vida felices, ¿No? Entonces, respeto mucho estas startups, a todas las respeto muchísimo. Hay gente mucho más capaz que yo, lo reconozco, lo sé. Existe afuera gente muy talentosa y yo lo único que tengo que hacer es ponerme a la altura como empresa tenemos que estar jugando el mismo juego, tenemos que enfocarnos en lo que tenemos que hacer y que el cliente cuando quiera saber dónde está su contenedor, agarro su celular, le ponga un botón y sepa dónde está el celular. Si quiere cambiar los documentos, le pica un botón y cambia los documentos. Y eso ya existe. Insisto, ese no es un ticket to win, ese es un ticket to play. Eso no va a ser un diferenciador mañana. Todo el mundo lo tiene que tener y el que no lo tenga va a quebrar.
Mismo caso con Uber Freight, por ejemplo.
Mira, Uber Freight, conozco muy bien a Bill Digger, es el CEO, Lo conocí hace unos años en San Francisco. Bill es un tipo muy, muy eficiente y tenían una idea padrísima, pero si ellos no hubieran comprado transplates, no hubieran tenido ese tracción de carga que tienen hoy en día. Y eso es lo que está sucediendo. Entonces yo creo en mucho en las alianzas, creo mucho firmemente en las colaboraciones, creo mucho en M A. Insisto, yo creo mucho en eso. Yo creo que el dinero se acaba eventualmente, no las las startups que inyectan dinero, que los venture capitals inyectan dinero y no tienen un fundamento, eventualmente pueden explotar. Eso es lo que creo y lo he visto cien veces. Yo he invertido personalmente en startups que me han dejado inversión cero y metido en startups que han volado.
¿Entonces, en qué sector te gusta invertir?
¿Mira, en todos, no? Pero principalmente en el que conozco. ¿Has invertido entonces en algunas logísticas? Sí.
¿Alguna que sea tu favorita?
Las quiero a todas igual. Mira, me encanta, me encanta el hecho de tener esa energía con los chavos jóvenes. Yo trabajo muy bien con la gente joven, me conecto bastante, bastante bien y me gusta aprender de ellos. Soy cero arrogante como persona, 48 años. Cuando llega un niño de 22, yo quiero aprender de él. Literal, me manejo de esa manera. Y le puedes preguntar a muchos colegas, competidores jóvenes que están por ahí, incluso yo los he formado. Incluso creo que en tu podcast Poncho menciona que yo fui el primero que lo ayudé. Estoy casi seguro que fue aquí.
Vamos a checar.
Está ahí. Sí, yo hice un embarque para ellos cuando no tenían la estructura y lo hago con mucho gusto y lo hice con mucho gusto y de verdad insisto, Poncho y Maxi son grandes amigos, los aprecio mucho, los respeto por lo que han hecho, han levantado un fondo, un capital increíble de fondos internacionales impresionantes. ¿Pero al final del día, pues son cosas distintas lo que donde están ellos, donde estoy yo? Y de eso se trata la vida. Yo te respeto por lo que haces y yo creo que es mutuo ese respeto. Nos hemos ganado nosotros, creo, una posición en el mercado tan padrioso donde yo creo que ven a ENCO como gente buena, como gente noble, como que estamos aquí para colaborar y para crecer. No estamos aquí para fregar a nadie. Yo no estoy aquí para romperle las piernas a nadie. Yo estoy aquí para ser mejor que yo cada día. Yo estoy en esta empresa para ir adelante de mí mismo ayer. Yo quiero ser mejor que yo ayer y me tengo que capacitar y tengo que entrenar para lograr eso. Si yo me pongo a ver a mis competidores, ya estaría pues literalmente muerto. Hay empresas que facturan billones de dólares en nuestra industria, multinacionales que son inmensamente grandes e inmensamente profitable, no rentables. Hay muchísimo dinero en esta. En estas empresas multinacionales. Si me pongo a comparar con ellos, yo soy un idiota. Si me pongo a comparar contra mí mismo, todos los días he ido un pasito adelante y eso es lo que me da a mí esa gasolina para seguir.
Háblame más de esta filosofía High Performance Happy People. ¿Cómo? ¿Qué significa? ¿Ya nos hablaste, quieres que tu gente sea feliz, que haga ejercicio, que duerma bien, pero cómo se implementa y cómo se ve en el día a día de una empresa?
Sí, mira, High Performance Happy People nace porque yo quiero vivir mi vida diferente. Y cuando yo decido cómo vivir yo mi vida diferente para estar bien y estar en balance, porque yo perdí el equilibrio en ese incidente que ya platicamos mucho que tengo que hacer bien, lo primero que te dicen los libritos es come bien, Perfecto. Duerme bien. Perfecto. Hace ejercicio. Perfecto. Medita Perfecto. Ayuda a los demás. Perfecto. ¿Como lo pongo en un sistema para que todos los que trabajamos juntos lo puedan llevar a cabo? Entonces, High Performance Happy People son cuatro pilares fundamentales. El primero es Wellness. Come bien, duerme bien y haz ejercicio. Todas las personas que entran a trabajar a ENCO toman un curso de cómo dormir obligatorio por ejemplo, es obligatorio, enseñe.
Ese curso, Cuéntame cómo duermes.
Sí, tenemos doctores especialistas en el sueño, desde cómo preparas tu cuarto para dormir bien hasta cómo hacer cuando tienes insomnio, cuando no puedes descansar bien, cuando tienes el hámster corriendo, porque a todos nos pasa, cuando te da ansiedad, cómo respirar y nos enseñan a dormir bien y ya si no duermes, cómo puedes trabajar si estás cansado, cómo puede ser efectivo tú preguntarle a cualquier deportista olímpico cómo le haces para ser un buen deportista, comer bien, dormir bien y entrenar un montón. ¿Entonces empezamos con ese tema, cómo le haces para dormir bien? Después hay nutriólogos, como comes bien, o sea la comida, tú eres lo que comes, la comida es muy importante y si le das mugrero a tu cuerpo, tu cuerpo te regresa poca energía, el cuerpo es mágico, hacemos magia con lo que le metemos al tamal, ya sabes. Pero sabes una cosa, al final del día yo creo que tenemos que enseñar a la gente porque no comen mal, porque no saben, o sea ellos comen mal porque no tienen conocimiento, entonces les enseñas y ya es decisión de cada quien. Luego ejercicio, obviamente tenemos planes para que haga ejercicio la gente a la forma y el tiempo que quieran. Luego hacemos el segundo pilar es mindfulness, es estar consciente de que estamos vivos, nos estamos muriendo minuto a minuto, no nos damos cuenta, ya tenemos una hora menos de vida desde que empezamos el podcast, una hora menos y mañana va a ser un día menos y pasado una semana menos y se va a la vida y cuando te das cuenta tiene 75 años y ya te estás muriendo. No se puede tener una vida feliz si no eres feliz en tu chamba. Uno no puede dejar de vivir y decir ay déjame, pongo mi vida en stand by, me voy a la oficina, la paso mal, soy un amargado y regreso a mi vida feliz, no se puede güey, lo único que le pido a la gente es balancea para que estés feliz. Y eso es mindfulness, estar consciente de dónde estás. Vivir en ataraxia, ataraxia es la falta de miedo, falta de temor y también la falta de ansiedad. El pasado te trae depresión, el futuro te trae ansiedad, vive en el presente, eso es vivir en ataraxia y eso está en mindfulness. Y luego viene happiness. ¿Y qué es happiness? Happiness Se vale reírte en la chamba, te puedes reír en la oficina. Todo mundo llega muy serios. Estamos trabajando. No güey, ríete de ti mismo. ¿La regaste? Ríete de ti. Aprende de tus errores, disfruta la vida, ríete con tus amigos. Mis juntas comienzan con carrilla, con desmadre. Vamos a reírnos un rato y te puede echar carrilla de la América si le vas, o del Toluca, o de los Tigres, los Rayados de la NFL, de lo que sea, pero ríete un rato, afloja la quijada, pega los labios a las orejas, descansa, ríete y ahora sí, cuando hay que trabajar, vamos con todo. Pero también dentro del tema de happiness está mucho, mucho el ayudar a los demás. Somos una empresa que verdaderamente nos preocupamos por dar a los demás un poquito y cada día un poquito más. Yo siempre te he dicho que para mí el hecho de tener es una responsabilidad. Tú tienes que compartir. Y si tienes la dicha de estar más o menos en una posición de liderazgo, no te olvides de cuando tú estabas allá abajo. No te olvides nunca de que empezaste desde bien abajo. Y el cuarto pilar es high performance. Si tú duermes bien, comes bien, haces ejercicio, meditas, ayudas a los demás, te ríes mucho, ¿Qué va a pasar cuando llegues a chambear? Tú dime, vas a ser un atleta olímpico. ¿Estás listo? ¿Estás preparadísimo? Es como Michael Phelps cuando iban a dar el 200 mariposa en la final de las olimpiadas. Hizo todo bien antes y en el momento de la verdad estaba listo. Y eso es lo que nosotros hacemos más o menos dentro de la empresa. Y lo ejecutamos pues tal cual como te lo platico. Es muy sencillo. Nos han dado premios en todo el mundo por esta filosofía. Tengo un caso en Harvard por este premio por esta filosofía. Tenemos un caso en London Business School, tenemos publicaciones en HBR, tenemos en todas porque. Y siento que es tan sencillo y es tan lógico que por eso me gusta compartirlo.
¿Y qué pasa cuando tú das todo de ti en términos de la empresa en estos sistemas, das las herramientas y hay gente que simplemente no la quiere usar?
Esto no es para todos, brother. Hay gente que simplemente no quiere ser feliz. Hay gente que no le gusta trabajar así, hay gente que le gusta trabajar de otra manera. Esto no es para todos. Y hay gente que yo contrato y le digo, oye, vente, vamos a echarle ganas juntos a este proyecto. Y si es que no me siento cómodo, o sabes que yo voy a ser amargado. A mí no me importa ese ambiente tan padre que tienes, yo me quedo solo y solito. El sistema los echa. Este sistema está diseñado bottom up. Esto viene de abajo. Yo aprendí a ser feliz por mis colaboradores. Mis amigos que trabajan conmigo me enseñaron a trabajar feliz. Mi papá tenía un sistema de trabajar diferente al mío, era muy distinto. Y yo lo único que quería era aprender de estos. De estas personas que me enseñaron a trabajar con sonrisa. Yo decía, ¿Por qué no me puedo reír? Hay una anécdota increíble, te la cuento en un minuto. Cuando mi hija Joana, la mayor, cumplió, no sé, tal vez cuatro o cinco añitos, estaba en Monterrey, éramos poquitos en la empresa, y era el Día de las Madres. Entonces yo me salgo a las 11 de la mañana para ir al festival. Voy al festival, la veo, regreso, ya ves, ya va mi camarita. Tomo el video, regreso a la oficina. Y Héctor Carmona, que es el empleado número uno que tuvimos en ENCO, es el primero que empezó a trabajar con nosotros, estaba ahí. Le digo, Héctor, ven, mira, te voy a enseñar lo que hizo Joana. Mira qué chistoso. Y agarro el video, se lo enseño y me dice, oye, qué padre, qué cool está. Y nos reímos un rato de lo que hizo. No sé qué. Le digo, ¿Cuándo es el festival de tu hija? Me fue hoy. Le digo, ¿Cómo? ¿Y por qué no fuiste? No, porque tengo chamba. Y yo, pero si yo puedo ir al festival del Día de las Madres de mi hija, ¿Por qué tú no puedes ir al festival de las madres de tu hija? Tú quieres tanto a tu hija como yo a la mía. Tengo que cambiar. Estoy siendo un mal ser humano. Y a partir de ahí cambiamos toda la filosofía. Yo me sentí tan mal porque no es mi esclavo, es mi amigo. Trabajamos juntos para un mismo propósito. Y yo sí puedo hacerlo. Y él no se vale, no se vale. Tenemos que cambiar esa forma de trabajar. Y cuando lo haces, los derechos crecen, pero las obligaciones crecen más. Y el compromiso que tienen ellos de trabajar a las 3 de la mañana es igual o mayor al mío. Y entonces, cuando das esa libertad con gente realmente buena o las cosas resultan muy padres y el resultado para todos es exponencial.
Si, eso me llama la atención porque dices, este sistema no es para todos y hay gente que no quiere trabajar en ese sistema pero hay gente que quiere los beneficios y no está dispuesta a pagar con compromiso. ¿Cómo manejas una situación así?
Yo a mí me preguntan mucho, en la empresa más feliz del mundo corren a gente. Sí, sí. Oye, hay gente que no tiene buenos indicadores. Pues te vas güey, o sea, High Performance va primero que Happy People. No, aquí no es la mejor empresa para echar la hueva. This is not a great place to echar la hueva. This is a great place to work. Aquí estamos para trabajar y para ser eficientes y para romperle la cara a todo lo que se pueda, ¿No? En buen sentido. JP Morgan nos nombró este año como la empresa más eficiente del mundo. En nuestra industria del mundo nadie produce más dólares por empleado que nosotros en el mundo. Y no estoy diciendo con eso que seamos billonarios, no, no, no. A ver, somos una empresa muy eficiente y luego llegan y me preguntan, oye, ¿Por qué eres tan eficiente si le inviertes tanto tiempo en esos cursitos raros? Pues por eso güey, precisamente por eso somos tan eficientes. Entonces yo creo que la gente cuando se engancha en este sistema, se engancha para siempre y no pueden irse a otro lugar a trabajar que no los trate igual o mejor. Yo tengo un indicador y eso es acá entre nos nomás no le cuentes a nadie, ni a la gente de tu podcast, nomás entre todos los que oigan el podcast, tú y yo. ¿OK? Tenemos un indicador que se llama los boomerangs. ¿Qué son los boomerangs?
Los que se van y regresan.
100% es el mejor indicador de que estás haciendo las cosas bien. Hay mucha gente que se va, que regresa y que dice no me importa cuánto me pagues, quiero estar aquí. Obviamente somos muy buenos pagadores con la gente, los tratamos muy, muy bien, no me malinterpretes, pero se van y regresan. Esa gente se convierte en tu familia para siempre. ¿No van a cambiar nunca porque ya vieron que se van y luego regresan, se vuelven a sentir cómodos y ellos son ejemplo para los demás para que no hagan ese tipo de pasos de la muerte que a veces te perjudican tu carrera profesional, a veces no, a veces les va muy bien, hay empresas muy buenas allá afuera, mejores que nosotros? Claro que sí.
¿Cuál es tu filosofía sobre retener a gente que se quiere ir?
Depende de quién y cómo, o sea depende de lo estratégico que sea. Si hay una persona que no le gusta estar aquí, no la obligues a quedarse. Si hay una persona que se está yendo por más dinero y es una oportunidad buena para él y tú no lo puedes empatar, déjalo volar. Si hay una persona que se está yendo porque quiere hacer una maestría en el extranjero, impúlsalo y déjalo irse, oye me voy a casar y me voy a Londres para hacer maestría, good for you y vámonos y te aplaudo. ¿Pero hay gente que se la quieren piratear porque piensan que pirateándose una persona de mi empresa se van a llevar mi cultura y mi filosofía y la respuesta es llévatelos, o sea, tengo competidores que se han llevado bonches de 15 personas y pues ni modo, te quieres ir? Vete y good for you, aumentas tu costo radicalmente es bueno para ellos porque ganan más lana pero eventualmente la cultura es de todos. No es tan difícil ser feliz, este gozo es un tema de actitud, no es tan difícil trabajar de buenas, no es tan difícil estar de buen humor. Si vas en tu coche, te cierra el taxista y le mentas la madre y te vas a madrearte con él y te vas a dar de golpes pues probablemente él te mate y vas a morir como un tipo bien valiente. Si en cambio este hombre mismito te cierra y le dejas pasar, lo saludas, le sonríes y sigues derecho, créeme que no te está echando su basura encima, no dejes que te tiren su basura encima, no dejemos que esos problemas sucedan. Entonces es un tema de actitud. Ahora me dicen oye tú eres el empresario más feliz del mundo, Ewai te puso en un lado como el empresario más feliz del mundo, ¿Te enojas a veces? ¿Claro que me enojo, por supuesto que si tú agarras ahorita y me hace un madrazo en la cara, claro que me enojo, pero qué pasa? La felicidad y esta filosofía te sacan más rápido de ese loop.
¿Platícame cómo es este proceso de asimilar y trascender la furia?
Mira, la furia no tiene que llegar nunca, lo que puede llegar es el coraje, la incomodidad, pero no dejes que esa furia se suba a tu cabeza y te caliente para siempre. El hecho de meditar y de tener tu mente en paz y de hacer las cosas bien y de tener integridad y no deberle nada a nadie y no chingarte a nadie y no joderte a nadie y hacer las cosas una dentro de todo lo posible, no somos seres perfectos. Te ayuda a no llegar a la furia. Si te vas a calentar, si te van a molestar cosas, insisto, si me golpean, si pierdo un cliente, si hice una tontería, obviamente te sientes incómodo. Pero esta filosofía y el estar bien contigo mismo te lleva a salir de eso. Y eso es muchas veces lo que me preguntan, Oye, ¿Tú eres feliz o estás pleno? Así se llama mi libro, ¿No? Pleno. ¿Y por qué se llama pleno? ¿Cuál es la diferencia entre felicidad y plenitud? La diferencia entre felicidad y plenitud es que la felicidad es bidimensional. Yo estoy feliz de estar aquí, pero no es el caso. Pero puedo estar infeliz en mi chamba. Puedo estar feliz en mi chamba, pero estar infeliz en mi casa. Puedo estar feliz en mi casa, pero estar infeliz con mis amigos. En cambio, la plenitud es cuando tú te ves al espejo y escúchenme bien todos, y estás en paz. No confundan la felicidad con euforia. Estás en paz. Te ves y dices, estoy en paz, me gusta lo que veo. Volteas a ver a tu familia, estás en paz. Ves a tu esposa, a tu esposo y estás en paz. A tus papás y estás en paz. A tus amigos y estás en paz. A tu chamba y estás en paz. Y luego le das la vuelta a 360, a todos los, digamos, factores de tu vida, y llegas otra vez al espejo y estás en paz. Cuando tú haces eso y das la vuelta completa y estás en paz, entonces estás pleno. Tú puedes estar feliz con una cosa en tu vida, pero si quieres estar pleno, tienes que estar en paz con todas. Y ahí está la magia, ahí está lo bonito de la plenitud.
Gran parte de tener esta plenitud yo creo que tiene que ver con el saber por qué está haciendo las cosas, ¿No? Y es algo de lo que hablo mucho en el libro Haz lo que importa. Tú hablas de, y lo mencionaste hace un momento, de que convertiste a Enko en una empresa con propósito. ¿Háblame un poquito de cuál es este propósito y cómo logras que el propósito empate con la gente que trabaja en la organización?
Mira, yo creo que comunicándolo bien, no, el propósito de nosotros es trascender y crear gente feliz y altamente productiva. Yo creo que es muy fácil comunicar esto, yo creo que un líder tiene que tener dos cosas muy buenas, el primero es hablar bien y el segundo es escribir bien porque si no te entienden lo que quieren es imposible que cumplan las metas, o sea, tú tienes que comunicarte bien con la gente para que la gente esté alineada a las metas y objetivos de la empresa. Entonces yo creo que es eso, no, o sea, para mí el hecho de yo comunicarme bien con mi gente y decirles lo que queremos y el estar machacándoles todos los días de que oigan chavos aquí vamos a estar contentos, vamos a ser gente buena, cero tolerancia a la corrupción, cero tolerancia a las trampas, vamos a procurar no decir mentiras por favor, porque aquí no se vive así y vamos a vivir tranquilos internamente para poder externar esa misma energía. Entonces yo creo es cuando la magia, insisto, sucede, no somos perfectos, tenemos muchas áreas de oportunidad, tenemos muchas áreas de vulnerabilidad, pero te juro que cuando tienes una buena actitud, reconoces esas áreas de oportunidad y las corriges mucho más fácil que si eres arrogante y dices es que así lo he hecho siempre, es que esta es la forma en que yo he trabajado siempre y me ha dado resultados, ahí está, muevo muchos contenedores y así lo he hecho siempre. No tenemos dos oídos y una boca para escuchar el doble y ahora la mitad, tenemos que escuchar lo que está pasando y si hay algo que podemos hacer mejor, tenemos que ser lo suficientemente humildes para poner los pies en la tierra y salir adelante. Hay un dicho que me procura ser tan grande que todos quieran alcanzarte y tan humilde que todos quieran estar contigo. Lo repito, procura ser tan grande que todos quieran alcanzarte y tan humilde que todos quieran estar contigo. Esa frase es mi mantra, ahí quiero estar, quiero ser, que las personas digan no manches qué feliz es este güey, qué padre, está increíble su filosofía, su metodología, todo lo que está haciendo en todo lo que estamos haciendo como empresa, como familia, pero al otro lado voltearme y decir oye wow, es rico estar contigo, es padre platicar es padre verte, saludarte y que me pongas atención. Eso es lo que yo quiero.
¿Y cómo se logra esto? Y no sé si tienes tú la respuesta, porque suena a que mucha de esta cultura se crea cara a cara en una oficina. Y ahorita quiero que practiques que son los en congresos. ¿Cómo crees que se puede lograr esto en una época en la que cada vez menos gente va a regresar a la oficina o se tienen equipos distribuidos globales por Zoom?
Sí, sí se puede. A ver, nosotros seguimos en home Office en la Ciudad de México. La gente no quiere regresar a la oficina y estamos haciéndolo muy bien. Se hace a través de comunicación, a través de boletines, a través de hablarles. Yo hablo con mi gente una vez al mes y les explico lo que está pasando en geopolítica, por ejemplo, que me encanta. ¿Y les explico, oye, cómo está el mundo hoy en día? ¿Y en base a eso, cómo está la logística hoy en día? ¿Y en base a eso, qué es lo que va a pasar mañana con nuestros buques y a dónde van a llevar los contenedores y qué va a pasar con las tarifas? ¿Y hay guerra entre, voy a decir algo, con Taiwán y China, y qué va a pasar con los gringos? Y a dónde se van a venir las empresas y dónde va a estar la inversión y a dónde vamos a mover nuestras fichas. Entonces, esa comunicación y esa motivación constante nos lleva a seguir con una cultura organizacional buena. Ahora, no es lo mismo, no es lo mismo por Zoom que face to face. No es lo mismo, pero sí ayuda mucho cuando la gente está en otro país y digo, tenemos que aprovechar la tecnología. La tecnología está ahí, hermano, no la podemos desaprovechar. Si hay alguien que está en Londres, no necesitas ir a Londres a hablar con él, te echas un Zoom. No es lo mismo que echarte un vino en una cena, pero puedes avanzar muchísimo y el día que sea necesario, pull the trigger, agarras un avión, te vas a Londres o a París o donde tengas que ir. A mí yo me la paso en los aviones. Esa es mi chamba, o sea, mi chamba es mañana. Hay un contrato que cerrará en Shanghái. Agárrate un avión y vete a Shanghái. Así, de eso se trata mi chamba. Oye, te toca ir a Chile, Pues ve a Chile. Te toca ir a Europa, ve Europa. Te toca ir a Estados Unidos, Agarra el avión y ve en pandemia, dos años no salí ni a la esquina.
¿Cómo viviste eso?
Y fue como la empresa, fue cuando la empresa creció más. ¿Cómo lo viví? ¿Pues padre, no? Me encantó ver crecer a mis hijas.
Gozamos cuando la empresa creció más. ¿Por qué no tratar de implementar alguna de esas prácticas de estos últimos dos años ya de una forma más permanente?
Están implementadas, obviamente ya aprendimos de lo que hacíamos bien antes y lo que hacíamos mal antes y ahorita están implementadas, obviamente hemos sido cada vez una empresa más madura. 25 años no son pocos, o sea, en abril cumplimos 25 años de que fundamos este changarro. No, está increíble, hemos aprendido mucho, pero la vida te enseña cosas y hay gente que las toma y las hace suyas y hay de gente que las deja ir. Mi papá decía siempre, en paz descanse mi viejo, que en la vida siempre hay oportunidades y es como un carrusel, pero es un carrusel que nomás tiene un sentido. Entonces le pasan a todos por adelante las oportunidades y el vivo es el que las agarra y las hace suyas y las trabaja. Hay otros que nomás la ven pasar y se quedan viendo. Y se va, se va, se va y nunca vuelve, nunca vuelve. Entonces cuando veas algo, agárralo, haz lo tuyo, aprende, mejora, ponte las pilas, porque eso es donde está el éxito, el crecimiento intelectual. A ti te encanta estudiar igual que a mí, te encanta leer igual que a mí, te encanta ir a cursos igual que a mí y te encanta compartir eso con la gente. Cuando tú estudias y aprendes algo, ese algo puede cambiar la vida a miles de personas con tu proyección que tienes. Por ejemplo, si tú agarras un concepto nuevo y lo distribuyes en tus miles, cientos de miles de seguidores, ese concepto puede llegar a la luna. The sky's the limit. ¿Entonces por qué no aprender más y contagiar eso más? Y esa es también mi misma filosofía.
Sí, creo que a veces creemos que para poder compartir algo tenemos que ser los originadores de esta idea nueva, revolucionaria. Yo te he oído a ti decirlo y después hablando con Tami, tu esposa, me decía que algo de lo que más te sorprende es como conceptos tan sencillos, tan de sentido común.
A la.
Gente le vuela la cabeza, o sea, como que los sorprende cuando siempre han estado ahí. Tú no estás diciendo nada que no.
Existiera nada y ¿Sabes que me da mucha risa? Tengo varias experiencias, anécdotas muy padres, porque le decía a mi señora cuando empezaba a dar estas conferencias masivas, le digo, gorda, me siento como un rockstar, voy y hablo y la gente viene literalmente llorando a decirme que les cambié la vida. Yo no entiendo, me dice, no es cierto, no es cierto. Entonces una vez le invito a una de estas macro conferencias que me aviento, llego, hablo y fila de gente, pero había, no sé, 200 personas queriendo decirme algo y unas con lágrimas y me abrazaban y la gente simplemente expresa lo que siente y mi señora se quedó sorprendida y me dice, wow, pues vamos a echarle más ganas porque estás cambiando vidas, ¿No? Y no es generar solamente más negocio, obviamente el negocio es importante, pero no es tan importante como el impacto que puedes tener tú en la vida de los demás. Cuando tú ves que alguien te dice o te escribe o te manda un mensajito y seguramente te ha pasado miles de veces que dices, oye compadre, me cambiaste la vida, a partir de hoy voy a ser una persona más feliz o voy a ser una persona más honesta, voy a ser una persona más tranquila, te sientes satisfecho y es cuando te llena el alma este trabajo que tenemos de comunicar.
Dime algo, ¿En qué momento, Porque viendo tu LinkedIn te pones como public speaker profesional, ¿En qué momento te vuelves un orador profesional? ¿Por qué lo haces? Porque como tú me decías hace un momento, yo soy empresario, yo no soy influencer, yo no soy tiktoker, ¿Por qué hacer esto? ¿Y que te quita tanto tiempo? Porque si estás viajando, estás. Te quita mucha energía hablarle a 10.000 personas.
Sí, a ver, todo nace porque London Business School escribe nuestra historia. Entonces John Mullins, el autor de este caso, que es como el Michael Porter de LBS, ¿No? Este verdaderamente un tipo con muchas credenciales, a quien le mando un abrazo, te lo quiero un montón. Él escribe el caso y me invita a presentar el caso por primera vez en Londres por allá del 2010-2011. ¿Entonces le digo a mi esposa todo emocionado, oye, gorda, vámonos a Londres, vamos a presentar el caso, no sé, hay 40 diferentes países, hay 400 empres, les vamos a hablar a esta gente, Pues acompáñame no, sí, qué cool, pues de qué vas a hablar? Del caso, no, de tu historia. ¿Cómo preparas platicar tu vida? Pues no preparas nada, yo llegué y me senté en una silla, me acuerdo perfectamente, me pusieron un letrero que sea José González para que la gente no sepa que yo soy quien soy, entonces saludando raza hola, yo soy José González, mucho gusto. Voy, me siento atrás, presentan el caso y la gente empieza a decir no, pues cosas muy buenas de Simón y cosas muy malas de Simón porque el caso no termina. No, lo dejan al aire.
Claro, para que digan que harían.
Exacto. ¿Entonces empiezan a discutir y yo escuchando que hay gente que dice no, este güey es un mentiroso y este güey es malo y este güey no sé qué y otros diciendo este es un genio, entonces de repente me doy cuenta que hay esta polaridad creada, esta discusión por el mismo caso y me dice John Mullins OK, so if you want to know the answer, why don't we ask Simon to come down? ¿Y de repente todos se voltean y José González se convierte en Simón Cohen, bajo al stage, hablo, yo estaba entre motivado y enojado porque me encanta que me digas lo bueno, pero me encabrona que me digas lo malo, no, entonces yo estaba medio trancado y les cuento la historia, al final todo mundo se para aplaudir, cuando les cuento el final se acerca el tipo que me dice, le digo do you still think that I'm an asshole? ¿Este, porque alguien sí literalmente se expresó de mí así, entonces cuando le digo me dice no, I'm sorry, no sabía el final y todo el mundo me empieza a decir oye me encantó cómo hablas, me encanta la pasión que le pones a tu historia, me fascina el concepto de enseñanza que das, porque no vienes a mi país a dar una plática y de los cuarenta y pico países que había, pues veinte me invitaron a ir a hablar a sus países y yo de qué les voy a hablar? Entonces me inventé en ese momento mi carrera digamos de speaker no, o empecé a decir oye voy a ir a compartir estos conocimientos con algunas personas y he dado conferencias desde China por decirte algo en la Universidad de Fujian hasta Hong Kong, he estado hablando en Europa, estaba hablando en Estados Unidos, en cualquier lugar, en cualquier cantidad de ciudades, en universidades en Sudamérica, o sea, la verdad es que he recorrido el mundo pasando este mensaje, ¿No?
Y siempre el mismo mensaje, No, no.
Tengo diferentes mensajes y me gusta mucho improvisar. Depende un poquito también el feeling que tienes con la audiencia. Empiezas por un lado y luego te vas para otro lado. Pero cuando nadie ha oído la historia, lo primero que cuento es la historia.
Claro.
¿Porque pues tú por qué estás aquí, no? Y es lo primero que te preguntan.
Y dime algo, ¿Cómo te preparas? Porque hace un momento me decías que tienes tu rutina antes de pisar un escenario. Y lo pregunto porque de la nada, digo, en pandemia empecé a dar algunas conferencias vía Zoom, todo muy bonito, y los últimos dos o tres meses no me he bajado del avión y todavía no estoy por tantos países como tú. Ya tengo algunos, pero estoy por todos lados dando conferencias y es algo que me fascina. Es muy desgastante en términos de energía, ¿No? Porque si te bajas y estás entregándote mucho en un escenario, tratando de comunicar la importancia del mensaje que quieres dar, ¿Tú cómo te preparas?
Mira, no hay. No hay receta secreta del crujipollo. Acá cada quien se prepara a su manera. Y a mí me gusta mucho el micrófono. A mí me gusta mucho hablar en público. Yo creo que nunca he tomado un curso de public speaking. Lo hago y me gusta natural. Entonces lo único que digo es, yo tengo este mensaje que quiero dar y haz lo mejor que puedas. Salir, rómpete la madre y dilo bien padre y haz lo mejor que puedas. Y lo mejor que puedas puede ser no tan bueno para tus estándares y puede ser extraordinario para los estándares del público. Entonces yo medito, tengo una meditación que bajo de una que te ayuda para el tema de public speaking.
¿Que apes?
Se llama Simple Minds.
Simple Habits.
Simple Habits. Perdóname, uso las dos, por eso estoy. Se llama Simple Habits y tiene una sección de public speaking. Y te tardas literalmente cinco, diez, quince o veinte minutos, depende lo que tú quieras. Y te empieza a hablar un poco de respirar, después te empieza a hablar de que la gente puede tener más miedo que tú de estar en el escenario, de que tú eres humano, que eres vulnerable, que seas humilde, que si te equivocas, que no pasa nada, que te diviertas. Y de repente te das cuenta que acabó la meditación, respiras profundo y sales al escenario. Obviamente me ha pasado en muchos lugares que hago así. La conferencia más grande que he dado fue en Pabellón M, Monterrey, un lugar llenísimo, no sé si son ocho o diez mil personas. Y la verdad es que sí te impacta estar parado ahí. Y te voy a contar algo, esa conferencia que ha sido la más, digamos, grande en tamaño presencial, fue 15 días después que me dieron la noticia de que mi papá se iba a morir. Y cuando yo regresé de Jacksonville directamente de la clínica a Monterrey para dar esta conferencia, yo me preguntaba ¿Cómo voy a hablar de felicidad cuando mi papá se está muriendo? ¿Cómo puedo hablarte de felicidad cuando yo estoy roto por dentro? Al mismo tiempo se estaba muriendo mi suegra, los dos de un cáncer horrible, cada uno diferente, pero horribles los dos. Ay, se feliz, güey. Ven y háblame de felicidad. Fue muy complicado. Me subí al escenario ese día, hice mi meditación y hay días, y tú lo sabes como public speaker mejor que yo, hay días que te toca un ángel acá y todo te sale perfecto, todo fluye, tus palabras vienen, tu cabeza va más rápido que tu boca, que eso es clave para hablar bien en público. Y de repente yo lo único que pedía era que no me pregunten qué pasa cuando las cosas van mal para estar feliz. Termino mi conferencia, se paran a aplaudirme todos, me fue increíble, tengo la piel de gallina. Y Q a empiezan las preguntas y todas las preguntas muy padres. La última pregunta yo dije, ya la hice. ¿Y qué pasa cuando las cosas no van bien y tú quieres ser feliz? En ese momento me vino una iluminación y me vino esta idea y fue exactamente lo que contesté. Ser feliz no quiere decir no sufrir. Cuando un familiar se está muriendo, si tu familiar está enfermo y tú estás triste, eso es parte de un sistema de felicidad porque eres humano. La felicidad no es euforia, como dije anteriormente. Si tú estás triste, goza tu tristeza, vive la profundamente. Un duelo es un duelo. Tú no puedes dejar de vivir un duelo porque dice ser la persona más feliz del mundo. Ahí está siendo hipócrita. Cuando estás verdaderamente triste, ponte triste. Y al final, cuando salgo de este escenario, me voy al camerino, me pongo una toalla, me pongo a llorar y literalmente estaba muy triste por mi viejo. Me cayó como balde de agua fría lo de mi papá, un glioblastoma categoría 4 en el cerebro, espantoso. Y llegó el comité organizador de este evento, que era toda la gente del Tec de Monterrey y todos los grandes empresarios llegaron a saludarme y me encuentran roto, llorando y me dicen pasa. Y cuando les dije mi papá está pasando por estas y mi suegra también, me dieron un abrazo. Me da una energía increíble. Regreso a México, llegó a mi casa más o menos 11 de la noche, empiezo a platicar con mi esposa de cómo había estado mi viaje con mi papá en Jacksonville, mi conferencia y luego ella en Bogotá con mi suegra y nos platicamos unas, no sé, dos, tres horas sobre el tema. Nos dormimos y a las cinco de la mañana suena el teléfono y era mi cuñado diciéndome que mi suegra había fallecido. Es difícil. Te duele, güey. Cuando alguien muere, duele. Eso no quiere decir que no tengas una vida plena. La vida es así, nos vamos a morir. Estamos poco a poco muriendo lento, como dice la canción. Nos estamos yendo. Cuando naces te voltean este reloj de arena, la arena empieza a caer y no la puedes parar. Y el problema más grave, oso, es que no sabemos cuánta arena tiene tu reloj o mi reloj. Vivan plenamente todos los días, no se fijen en pendejadas, no te claves en una cosa tonta para vivir tu vida amargado. Nos estamos yendo. Yo creo que tenemos que vivir cada momento de la mejor manera posible y ser apasionado en las buenas y ser apasionado en las malas. Y cuando te duele, llóralo, pero cuando estás de buenas, vívelo y no dejes que una cosa pequeña te contagie y te quite esa energía de felicidad que tanto necesita, tanta necesidad tiene el mundo. Estamos vibrando muy bajo, el mundo está muy estresado. Si no subimos esa vibración y la ponemos en un nivel de paz, este mundo va a explotar.
Quiero tocar el punto de la enfermedad de tu papá porque ciertamente fue un catalizador para lo que hoy, pues te tienen la boca de mucha gente y que te está ayudando a compartir el mensaje de una forma tal vez mucho más profunda. El libro Pleno Cuando se enferma tu papá, tú no tenías ni siquiera la más mínima intención de escribir el libro y le haces este compromiso. ¿Cómo se da la idea de escribir el libro?
Si es una historia bien bonita. Cuando fallece mi suegra y continuó con esta historia, para llegar ahí, yo tomo la decisión de tomar, de gastar o de invertir el mayor tiempo posible con mi viejo. Tomo un avión y me voy a Jacksonville. Ellos habían rentado una pequeña casita enfrente del mar y mi papá hacía sus quimioterapias todos los días en la mañana, de 8 a 9 de la mañana y después ya no había nada que hacer. Yo lo llevaba al hospital, hacíamos sus quimios y regresábamos mis hermanos y yo. Y obviamente mi mamá estuvo ahí todos los días. Mi mamá es una guerrera, es mi héroe, es lo máximo. Es una mujer que verdaderamente me ha enseñado a luchar. Ella estaba ahí siempre. Mis hermanos íbamos y nos hacíamos relevos. Estas semanas a mí me tocaban. Entonces llegaba yo a mi casa o a la casa rentada, sacábamos estas dos sillitas a la playa, abría mi laptop y le pregunté a mi papá todo. Cuéntame de mí cuando era chiquito, cuéntame historias de mí que yo no sepa. Cuéntame de ti, de tu vida, de tus travesuras, de tus secretos. Cuéntamelo todo. Platícame qué quieres que sepan mis hijos de ti cuando no estés, qué quieres que sepan mis nietos de ti cuando ya estés en la siguiente, en el siguiente nivel. Cuéntame cómo quieres trascender, cuál quieres que sea tu legado. Y a veces platicamos cosas tan profundas. Yo le decía, tú vas a llegar al cielo primero. ¿Aparta mesa, no? Ahí vamos, güey. Y nos sentamos a llorar y le decía yo, pa, aparta mesa de pista porque no nos gusta estar muy lejos, así que si llegas, agarra una buena mesa porque para allá vamos todos. Y nos reíamos y llorábamos. Y cuando estábamos ya medio rotos y cansados y ya no tenías más preguntas, abría la laptop, ponía karaoke y nos poníamos como dos borrachotes a cantar y a despedirnos. Y cuando tú entregas el 110% de tu vida en vida, no hay regrets. El dolor duele, pero el arrepentimiento y esa situación de decir pude haber hecho algo diferente es la que duele más. Entonces lo único que yo dije voy a dar todo en vida, todo. Y obviamente fue un buen hijo durante todos los años de vida de mi padre y los años de vida míos. Pero cuando llega ese momento y cambia la dinámica y vemos que ya hay un countdown, digo, tengo que actuar diferente. Ese momento me marcó. Total, en enero, eso fue más o menos noviembre diciembre. En enero, el 13 de enero del año 2020 nos invitan a presentar el caso en Harvard. Escribió Francesca, Gino y todo su equipo un caso de nuestra historia en Harvard. Entonces nos invitan a ser presencial y ahí vamos pues con mucho orgullo a presentarlo. Invité a mi papá, a mi mamá y a mis dos hermanos. Y esta vez por primera vez no invité a mi esposa, que es la persona que más admiro del mundo y literalmente Tami es lo máximo, es lo mejor que me ha pasado a mí. Y llegó a la Universidad de Harvard, oso y nos han hecho unas standing ovations espectaculares. Mi papá no paró de llorar ni un minuto, mi mamá menos. Mis hermanos y yo orgullosísimos de la familia que hemos formado. Y lo que te puedo decir es que en la Universidad de Harvard no nos premiaron por ser los más ricos, porque no lo somos, muy lejos de eso. No nos premiaron por ser la empresa que más contenedores mueve en el mundo, porque no lo somos. No nos premiaron por ser la empresa que más con carga aérea mueve o más despachos de aduana hace. Nos premiaron por ser buenos seres humanos. Cuando termina este aplauso enorme, mi papá cae en un llanto desconsolable. No estaba llorando mucho porque obviamente él sabía que era un tema de despedida. Sale hacia el exterior del escenario, se va a una salita que había al lado de este recinto. Cuando está sentado ahí, nos llama y nos abrazamos los cinco. Fue el último abrazo que nos dimos los cinco juntos. ¿Y ahí me dijo Simón, porque no escribes un libro? Cuenta tu historia, más gente, cuenten su historia, tus hermanos y tú, a toda la gente que puede llegar. Y fue por eso que escribí Pleno. Esa fue mi promesa a mi papá y afortunadamente le pude leer todas las páginas del libro antes de que fallezca. Y esa fue, Ese es mi homenaje de vida para él. Y yo no soy Gabriel García Márquez, ni soy Mario Vargas Llosa, ni soy Pablo Coelho, ni. Ni soy. Ni cualquiera de estos grandes autores. Yo escribí con el alma y yo creo que se refleja en las páginas de Pleno.
Es un libro que me llama mucho la atención porque son, al igual que el mío, conceptos muy básicos. Que tal vez has oído millones de veces. ¿El tuyo está lleno de frases, cuál es alguna de tus frases favoritas?
Mira, yo soy una persona de frases, tengo un chat con mis amigos de la escuela, de la universidad, que nos intercambiamos frases todos los días y me encanta, cada quien manda una por aquí, una por allá, pero todos los días nos llega una frasecita muy cool. A mí los quotes me encantan. Una de mis frases favoritas me lleva a vivir la vida con más paz y se las comparto, es Cuando consigues lo que quieres, es la vida dirigiéndote. Cuando no consigues lo que quieres, es la vida protegiéndote. Todo pasa por algo y por algo bueno. Las dos peores noticias que me han dado en mi vida se convirtieron con el tiempo en las dos mejores noticias que me han dado en mi vida.
¿Cuáles son esas dos?
Que me voy a morir, si no me hubiera pasado eso yo no estaría donde estoy, dice Confucio. Tenemos dos vidas, la segunda empieza cuando te das cuenta que solamente tenemos una. Ese año 2006, 20 de mayo en Hong Kong, cuando me dijeron te vas a morir, yo empecé a vivir una vida distinta. Por ahí va, no, no hay, no hay, no hay secretos en esto, no hay una receta secreta para vivir feliz. Tienes que concientizar lo que está pasando en tu vida para poder exponencializar lo que quieres tú de ti, siempre con buenos valores.
La segunda, el segundo momento más.
El segundo momento fue cuando. Perdóname, se me fue la onda. El segundo momento fue cuando me dijeron en el año 96 que no iba a ir a los Olímpicos. ¿Yo entrené mucho para llegar allá y obviamente no estoy físicamente dotado para ser un nadador de alto rendimiento, pero mi mentalidad, a mí me decían muchos apodos en la natación, entre ellos, uno de ellos era Milagros, no? ¿Porque yo no era el que chambeaba más fuerte, o sea, la verdad es que yo no tengo cuerpo nadador, yo no soy muy alto, yo no soy muy fuerte, hasta esto soy medio choncho, no? ¿Medio gordito, tengo mis cachetitos bien puestos y me cuesta trabajo mantener mi peso y cuando nada, pues comes como loco, no? Quemas un millón de calorías y comes mucho. Y me quedé muy cerca de los Olímpicos de Atlanta y cuando te dije, cuando te dicen no llegaste, no eres suficientemente bueno, yo me frustré porque pasé toda mi juventud, toda mi vida de desmadre, de pachanga, de novias, de amigos, de borracheras, la pasé en una alberca con un grupo de amigos. Extraordinario, pero extraordinario. ¿Era una cosa, me divertía muchísimo, pero cuando te dices no vas a las olimpiadas, te frustras, dices, porque hice todo esto? ¿Porque queme todos estos años de mi vida haciendo esto y no llegué al objetivo? Pero a raíz de eso me casé con la mujer de mis sueños, tengo tres hijas espectaculares, empecé el negocio que me apasiona y soy quien soy gracias a que no fui a las olimpiadas. Entonces vuelve a la frase que te dije al principio, cuando consigues lo que quieres es la vida dirigiéndote, cuando no consigues lo que quieres es la vida protegiéndote, o sea, eso fue la diferencia y está muy cool, por algo pasan las cosas y cuando vives con esa mentalidad vas a vivir más en paz, más tranquilo, más relajado porque you trust the system, no confía en el sistema y lo que controla, lo que puedas controlar y lo que no, hazlo bolita, échalo para arriba y que el universo lo arregle. That's it, control the controllables.
Oye, te casaste a los 22, empezaste en co igual de chavito, o sea, cómo, cómo piensas en la etapa de la vida o incluso Hoy que tienes 48 años, las decisiones difíciles, las que sabes que pueden ser verdaderamente trascendentes, las que tal vez no, pueden ser retro corregibles fácilmente. ¿Cómo es este proceso que llevas para tomar una decisión?
Mira, yo soy mucho de instintos, ¿No? Yo creo que life is whispering to you every day. La vida te susurra al oído todos los días, ponle atención. La vida te va diciendo a dónde irte, todos sabemos qué tenemos que hacer. El mundo te va poniendo encima decisiones y te va poniendo la información de cómo tomar esas decisiones. Lo más que no lo queremos ver, estamos muy ocupados viendo tarugadas y perdiendo el tiempo allá afuera, pero la vida te susurra y te habla al oído y si le pones atención te va a decir por dónde irte. Yo sí soy mucho de sentimientos, yo le oigo muchísimo a mi instinto, si el instinto me dice acelera, acelero, si el instinto me dice frena, freno, si el instinto me dice oye ve para adelante y nomás con cautela lo hago de esa manera. Pero yo creo que la vida te va diciendo porque tú tienes en tu cerebro una cantidad de información que tú conscientemente no puedes contar, pero tu inconsciente la sabe. Es por eso que si te regresan a cualquier momento de tu vida, en cualquier instante vas a tomar siempre la misma decisión, no puedes tomar otra decisión porque no tienes más input. Si tú naces y te ponen las mismas condiciones desde que naciste y hay el mismo ruido en el hospital y hay el mismo, la misma temperatura y el mismo clima y el doctor dice las mismas palabras y todo hasta el día de hoy, vas a tomar siempre la misma decisión porque no tienes más información. Tu consciente no lo sabe, tu inconsciente sí lo sabe. Entonces toda esa información la maneja el inconsciente y entonces Trust the system.
Ahí te va un reto. ¿Si hoy sabiendo lo que hoy ya sabes y que en ese momento no sabías, pudieras regresar y cambiar una decisión que has tomado, lo harías? ¿Y cuál sería esa decisión?
Amo mi vida, me encanta donde estoy y no cambiaría nada porque las pendejadas que hice son las que me trajeron a donde estoy. Si yo no hubiera cometido esos errores no estaría donde estoy. Se vale caerse y tropezarse y pegarse. Claro que sí. ¿Y tú dime a mí, o sea la primera borrachera que te pusiste a tus catorce, quince años y que te lastimó, te dejó con ganas de no probar el tequila 5 años, no? Entonces lo mismo que nos pasa a todos, pero tenemos que ir aprendiendo una por una de las cosas, tenemos que ir tomando esa experiencia para llegar a donde estás o son. No hay cosa que pase en la vida que no puedas aprender de ella. Y a veces cuando estás en lo más negro, en lo más profundo y estoy la gran depresión de mi vida, abre los ojos, ahí hay algo que tienes que aprender, algo que la vida te está tratando de enseñar. Abre los ojos, voltea tu alrededor, porque estoy tan jodido, porque estoy tan mal, porque me siento mal y te vas a encontrar con unas respuestas y con un valor increíble si es que abres los ojos, si no vas a seguir cavando en ese abismo imposible de salir de ahí. Abre los ojos, voltea, mira qué cosas buenas hay, mira que aprendiste de esa lección y sigue adelante. Hay que chingarle. La vida es para adelante y hay que aprender de los errores. Como decía Nelson Mandela, I either win or learn. No, I never lose. Entonces yo nunca pierdo. Yo o gano o aprendo. Ahí está la lección, ahí está la diferencia.
Ahora, mucha gente cree que puede ser tan positivo solo porque tienes éxito, o sea que es como el dinero, ¿No? Es muy fácil decir que el dinero no importa cuando lo tienes. Tú dices que tienes dinero y eres exitoso porque eres positivo. El orden de los factores afecta el resultado.
Sí, 100%, o sea, yo. Olvídate el dinero. El dinero a mí verdaderamente creo que es algo temporal y lo he hecho siempre. Yo no soy una persona que me considero ni rica ni acaudalada. Yo soy quien soy y me encanta donde estoy. Lo único que sí te digo es que cuando tú aceleras en un proceso donde quiere llegar de 0 a 100 en 5 segundos y la vida te dice son 6 o 7, tómalos. Hay un libro que me encanta que se llama Slow. No recuerdo el nombre del autor.
Lo voy a buscar y lo vamos a poner en las notas del episodio.
Sí, lo voy a buscar. No recuerdo el nombre del autor, pero se llama Slow. Si quieres ir rápido, ve lento. Y a veces vamos tan rápido que no sabemos a dónde vamos. Ahí vas hecho madre, corriendo ¿A dónde? No sé, pero hecho madre, traigo prisa, despacio. Entonces, el tema de la parte económica es una parte súper delicada porque sí es muy importante, obviamente, pero como te digo, en la parte de la pirámide Maslow, en la parte de abajo, cuando cubres tus necesidades básicas y tienes un poco de extras, ya no quieres ir más allá. Yo soy exitoso porque soy feliz, eso te lo garantizo. ¿Y el éxito qué es? El éxito no es tener una cuenta de cheques bien grandota. El éxito no es tener un chorro de lana y tener tu casa grandota y tu coche nuevo y un yate y un avión. No, eso no es éxito. El éxito es un sentimiento. El éxito es el delta que hay entre tus expectativas y tu realidad. Y entre más corto se hace delta, más exitoso te sientes. Ese sentimiento es el que te hace seguir adelante. Y ahí es donde yo creo que está la diferencia entre la gente común y corriente y la gente que sobresale. Cuando tú verdaderamente quieres aprender y quieres disminuir ese delta siempre en un constante crecimiento, siempre viendo para adelante en esa gráfica de dos ejes, siempre ir creciendo pero cuidando el delta que hay entre tus expectativas y tu realidad, porque si no entras en un nivel de frustración que es imposible salir de ahí.
Y ahí tengo una pregunta subsecuente que es, hablas de que eres muy ambicioso.
¿Cuál es el buen sentido?
No, perdón, que entiendo cuál es la diferencia, porque mucha gente cree que no tener expectativas altas es no tener ambición y que ser agradecido es ser conformista.
No ser agradecido es la bendición más grande que hay en la vida, o sea, no toda la gente que es feliz es agradecida, pero si toda la gente que es agradecida es feliz. Hay que estar agradecidos lo que tienes o lo que no tienes, porque yo tengo que estar agradecido por lo que tengo, pero también tengo que estar agradecido por lo que no tengo. Ojo, hoy gracias a Dios tú no tienes ninguna enfermedad, tienes que estar agradecido por no tener eso y estoy poniendo un extremo, ¿No? Y hay veces que dices, ay, yo quiero tener esta casa o este coche o esta compu o lo que sea y no lo tienes, agradece que no lo tienes, si lo tuvieras probablemente estarías en otro camino muy distinto al que tienes ahorita. Entonces un poco filosófico este asunto, pero tú tienes que agradecer siempre y perdón que me siga insistiendo con el tema del agradecimiento, pero la persona que no es agradecida verdaderamente le auguro que no va a ser muy exitosa en su vida.
Hablabas hace rato de los cuatro pilares de la filosofía y de la cultura, de temas de wellness, mindfulness, sueño, cómo se ve tu día, cómo se ven las primeras dos horas de tu mañana, cómo te alimentas, cómo duermes.
Si, mira, mi día cambia muchísimo porque como te digo, me la paso en aviones y depende de mi agenda, pero mira, procuro dormir siete, ocho horas por noche, no me gusta descansar bien, me gusta estar al 100% y es una persona que mi cuerpo me demanda horas de sueño. ¿Obviamente es bien difícil cuando tienes un nivel de estrés alto bajar el ritmo, entonces le dedico una o dos horas para hacer un un cooldown antes de dormir, no? Difícil, pues descansar, dejar el celular, dejar de andar contestando correos de chamba, WhatsApp, mi trabajo es 24 horas, nuestra chamba de logísticos globales es 24 7, ENCO es una empresa que funciona 24 7, si tú dejas un minuto te lo gana la competencia. ¿Entonces yo podría trabajar 24 horas? La respuesta es sí, pero tengo que hacer un cooldown, obviamente cuando tengo algo que hacer lo hago, entonces me voy, me duermo en las mañanas, normalmente voy al gym, es lo que me gusta, me gusta estar ahí, obviamente cuando no puedo ir en la mañana porque tengo alguna reunión, voy en la noche o si no puedo hacer ejercicio un día, al siguiente día es forzoso tener que hacerlo.
¿No dejas pasar dos días?
No dejo de pasar dos, tres días, sí, porque verdaderamente creo que me hace la diferencia, ¿No? Yo tengo problemas de espalda baja y el día que no hago ejercicio me empieza a doler, entonces tengo mi alarmita, ¿No? Tengo dos alarmas muy fregonas en mi cuerpo, la primera es la espalda baja, cuando yo dejo de hacer ejercicio empieza a joder, empiezo a estar incómodo y empieza a doler y la segunda es cuando estoy muy estresado, el motorcito, el corazón empieza a dar mucha lata, mi Wolf Parkinson White se exalta y empieza a joder cuando siento ya que está palpitando fuera de ritmo, o le bajas o te mueres güey, o sea, no hay otra, ¿No? La enfermedad que yo tengo es una enfermedad que es una bendición si la sabes manejar, es una cosa de locos, tienes un wake up call todos los días que te dice oye compadre, este, bájale, no, está increíble. Entonces hago ejercicio normalmente, desayuno siempre sentado, yo siempre desayunaba mis quesadillas yendo a la oficina, siempre iba en el coche, me pedía unas quesadillas, un café y un agüita y me las llevaba a la oficina. Mi suegro un día me dijo, mi suegro en paz descanse que también era una gran, gran persona, este, me dijo, siéntate a desayunar, tómate 15 minutos y desayuna güey. Y yo, pero es que tengo mucha prisa, levántate 15 minutos antes o tómate 15 minutos menos de esa junta, pero siéntate a desayunar. Entonces hoy me siento, me como mi fruta, a lo mejor un par de huevos revueltos, lo que sea, algún carbohidrato, algún pequeño carbohidrato, alguna proteína, y vámonos. La oficina, Me encanta mi oficina, me encanta mi chamba. Tres y media, comemos con mis hijas en la casa. Normalmente me vuelvo a la oficina, vivo muy cerca de donde trabajo, entonces me voy a la oficina otra vez, regreso, ocho de la noche, siete y media, estoy con ellas, platicamos, cenamos y a dormir. Ese es un día normal, común y corriente de mi vida laboral. Ahora bien, un fin de semana, pues cambia de muchas maneras, ¿No? Me gusta mucho pasar tiempo con ella. Siempre comemos juntos, visito mucho a mi madre, este, estoy con mis amigos, salimos a reírnos un rato. Depende, ¿No? Es una vida muy variada hoy.
Simón, entiendo que también eres gran practicante, o al menos lo fuiste cuando eras atleta de la visualización, y algo que me llamó mucho la atención es que lo utilizas en entrevistas de trabajo.
Si, yo creo que es muy importante saber a dónde quiere ir la gente, ¿No? Yo creo que si no sueñas, no llegas. El soñar es lo más bonito que tiene el ser humano. Tú puedes cerrar los ojos y hacer lo que tú quieras, lo que tú quieras. Puedes estar en el lugar que quieras, con quien tú quieras y hacer lo que tú pienses, ¿No? Pero cuando te visualizas positivo, muy probablemente vas a ser positivo. Si te visualizas exitoso, muy probablemente vas a ser exitoso. Si te visualizas fracasado, y si te visualizas con miedos, seguramente te vas a estrellar con una pared algún día. Yo creo mucho en eso. Yo cuando entrenaba natación, yo siempre me visualizaba ganando. No siempre gané, pero siempre me visualizaba ganando y haciendo una buena prueba. Teníamos un protocolo que hacíamos mucho con el entrenador Juan Manuel Roter, que le mando un abrazo a Juan Manuel, y todos mis compañeros de la natación. Nos acostábamos en un gimnasio, nos ponían un cronómetro en la mano de esos cronómetros deportivos, nos acostaban y nos metían en un cierto nivel de meditación y respirar y relajarnos, respirar, relajarnos, y luego te decían, ya estás listo para tu prueba. Entonces empezabas a nadar. La prueba mental. Llegas al banco de salida, súbete, se empieza a oír el público, levántate del banco, pita el juez, empiezas a subir el banco, en sus marcas, pum. Y te suena la alerta de que está saliendo, ¿No? Y tú en ese momento le picas al reloj y empiezas a nadar tu prueba, yo nada, pecho y recibí. Yo sentía las respiraciones, sentía mi ritmo cardíaco, cómo se elevaba, sentía todo el tema del ácido láctico en mis músculos, daba la vuelta, llegaba y tocaba la pared y normalmente no fallaba. Más o menos medio segundo de la prueba mental a la prueba real. El día que mi prueba mental era buena, mi prueba real era buena y eso me dijo, me hizo saber, me hizo ver que la visualización funciona. Si tú te ves exitoso y tú te ves haciendo las cosas bien, vas a alinear todos los actos de tu vida a esa meta. Si no la tienes, a que la líneas, cierra los ojos, piensa, visualízate exitoso, visual, visualízate sano, visualízate rodeado de gente buena, de amigos, de gente que te haga reír, de gente que te haga crecer. Si te juntas de cinco personas que le gusta el arte, tú vas a ser el sexto. Si te juntas de cinco personas que les gusta el deporte, tú vas a ser el sexto. Si te juntas de cinco flojos, tú vas a ser el sexto. Y eso es un poco el tema de la visualización, dónde estoy, dónde quiero estar y cómo voy a llegar.
Y en cuanto a mindfulness, además de lo que haces antes de las conferencias, ¿Tienes alguna otra práctica diaria?
No, simplemente respirar. Me gusta mucho de repente el language nos ayuda mucho a repente recordarte, respira. Yo aquí en Ciudad de México, la altura pues nos afecta a todos, ¿No? Y de repente te olvidas de respirar. Respira, o sea, insisto, hay que ir despacio a veces para ir rápido y a veces tengo días de que no me acuerdo de hacer las cosas que quiero hacer. Sí, sí me pasa y a veces me divierto tanto con mi chamba y me apasiona tanto, o sea, yo llego a mi oficina y llego feliz, cabrón, feliz. Yo llego con mis compañeros de chamba a una junta y me muero de la felicidad, estoy llegando con mis amigos, imagínate que te paguen por jugar no sé que, tu deporte favorito, tenis o fútbol que sea, imagínense que paguen una lana por hacer eso. Pues eso es lo que me pasa a mí en mi chamba, yo llego a mi chamba y me la paso a toda madre me divierte mucho trabajar. Me divierto, me la paso bien. Obviamente, cuando las cosas van mal, no tanto, ¿No? Pero me gusta. Entonces mi ritual es muy sencillo. Llega y goza en you the moment. Este momento nunca se va a repetir. Concientízalo, digiérelo, disfrútalo. Y entonces ahí pasan las cosas que tienen que pasar y las carcajadas llegan como tienen que llegar.
Simón, ¿Qué es lo que te emociona más de los próximos 12 meses? ¿En qué proyecto te estás invirtiendo más?
En tema laboral, creo que ENCO va a llegar a ser en unos años la primera empresa multinacional o global mexicana de logística. Estamos en un plan de expansión súper padre. Queremos enseñarle al mundo que los mexicanos sí podemos. Queremos enseñarle al mundo que los mexicanos somos mejores que muchos otros en muchas cosas. El servicio que da el mexicano no tiene comparación con ninguno en el mundo. No es lo mismo irte a un hotel de lujo en Punta Mita o en Cancún que irte a un hotel de lujo en Canadá o en Estados Unidos. No es lo mismo. Somos expertos en atender nuestra industria. Es de servicio, es de dar, es de entregarte. Yo quiero que la gente vea que verdaderamente podemos ser la diferencia y que verdaderamente podemos llegar a un nivel que le podemos competir a cualquiera. Y no lo voy a hacer, digamos, por trascender en el aspecto económico. Lo quiero hacer por trascender como mexicano. Yo creo que mexicano tiene muchos talentos y muchas veces nos falta creérnosla para llegar a donde podemos llegar. México está en el mejor momento de su historia. Estamos en un momento donde China y Estados Unidos están complicados y donde la única, única solución para los gringos es México. No tienen otra. Si nosotros aprovechamos ese momento, vamos a llegar muy, pero muy lejos. ¿Cómo hacemos para aprovechar eso? ¿Cómo hacEMOS todos los mexicanos, los que están escuchándonos, para sacar un poquito de ventaja de esa gran situación geográfica y geopolítica que está pasando y llevar a México al siguiente nivel? Dejemos de estar peleando, cabrón. Déjense de estar peleando. Dios te da una botellita de energía todos los días. Te la pone al lado del buró. La energía no se produce, solo se transforma. Tú tienes una botellita de energía. Decide si te quieres pelear o quieres producir y ser creativo. Tú decides. ¿Por qué carajo nos estamos matando? Pónganse a producir, a crear, a llevar a México al siguiente nivel. Tenemos mucho por hacer y estamos en un gran momento. No nos atontemos, por favor. Tenemos todo para llevar a México al siguiente nivel.
Pues tal vez está un poco redundante la pregunta, pero si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Que diría?
Híjole, de bote pronto, ponte a jalar, ¿No? Así de fácil. Yo creo que ponte a chambear y échale muchas ganas y deja de hacer trampas. Cuida a los demás. Yo creo que el problema del mexicano es que no pensamos más que nosotros, ¿No? Y verdaderamente, el día que nosotros pensemos en el éxito de los demás, entonces vamos a crecer como equipo. Hay una frase en pleno que me encanta, que dice si te pone feliz el éxito de los demás, Lo entendiste todo. ¿Qué pasa en México? Tenemos la ley del cangrejo. Por somos el mejor país del mundo, estamos mejor ubicados que nadie. Tenemos las mejores montañas, los mejores litorales. ¿Por qué no dejamos que la gente crezca? Vamos a empujar a la gente para que vivan, para que vibren y sean exitosos. Nos gusta jalarle la patita. No, no se vale. Entonces eso les pondría si te pone feliz el éxito de los demás, entendiste todo.
Pues, Simón, ha sido una plática increíble. De verdad, muchísimas gracias por estar hoy aquí. Eres un crack. Me encanta lo que han hecho en la empresa, obviamente la misión que tienes, pero sobre todo, pues el impacto que estás teniendo en tu círculo cercano. Y ahora, gracias al libro, gracias a tus conferencias, mucho más allá. ¿Algo que quieras agregar? ¿Dónde puede seguirte la gente?
Sí, claro. Estoy en redes sociales como Simón Cohen s. Al final, una s de sal. Simón Cohen s. Estoy en todas las redes sociales. Insisto, no soy de esos que publican diario, pero cuando publico, seguramente el mensaje les va a gustar. Traigo mensajes muy profundos y ahí comparto algunas cositas de mi vida personal que me gusta compartir en cuanto a crecimiento. Entonces, en redes sociales, Simón Cohense Y yo te voy a cambiar este final de programa, Oso el crack. Aquí eres tú. El que aprende muchísimo eres tú. Y el que está llevando a México a ser un país diferente eres tú. Y te agradezco y te felicito por eso.
En eso sí no te equivocas. Aquí que aprende soy yo. Exacto.
No y el que tienes que aprender porque tienes 200 episodios, ya que estás aprendiendo de gente increíblemente buena. Eres una persona que eres muy perceptiva, que te encanta pasar ese mensaje. Y verdaderamente yo en lo personal, aunque no tenía el gusto de conocerte personalmente, te he seguido, te admiro, veo que vas hacia adelante, veo que vas con una velocidad como pocos y sigue rompiendo la crack, que tú eres el verdadero crack.
Muchas gracias, Simón.
Gracias a ti.
Simón tiene una energía magnética y una gran capacidad para conectar con todo tipo de sentimientos. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link Cracks LA donde también encontrarás todas las notas de este episodio. Sigue también a Cracks Podcast en Spotify o suscríbete en YouTube o itunes y califícanos con 5 estrellas para que más gente nos pueda encontrar y tengamos a más y mejores invitados. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección que te deja el episodio de hoy como osotraba y no olvides saludar a Simón en Instagram como imoncoens. Y antes de irte, quiero recordarte dos cosas. La primera, ya está disponible mi libro Haz lo que Importa, en el que te enseño el Método de Diseño de Vida y Productividad dms y lo puedes escuchar en BIC u ordenarlo impreso ya en Amazon México. Y segundo, no olvides registrarte para recibir mi newsletter viernes de Cracks, que es un correo muy cortito que mando todos los viernes con 5 tips, artículos, libros, gadgets, frases o cosas que encuentro en Internet y que creo que pueden ayudarte a tener una vida más productiva o al menos empezar una conversación interesante este fin de semana. Puedes registrarte gratis en Cracks LA viernes. Eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de Cracks.










