SUFRIR también es PRODUCTIVO I Alex Rovira

Conversation from a YouTube interview in which Alex Rovira describes how his first book, La brújula interior, originated as personal notes during a life-changing period (the simultaneous announcement of his first daughter’s birth and the sudden death of a close friend). Rovira recounts being ~27 years old when these events catalyzed a period of grief, psychoanalysis, and reinvention that led him to leave a successful consultancy career and pursue vocational work in personal growth and accompaniment for individuals and organizations.
Questions this video answers
La brújula interior
27 years old
Laia
23 years old
32 years old
Chapters
La brújula interior, que fue mi primer libro, No tenía vocación de ser un libro. La brújula interior la comienzo a escribir como una serie de apuntes cuyo catalizador, es decir. ¿Por qué comienzo a escribir? Yo no escribía. Yo no escribía. Yo era un profesional de la consultoría que me iba muy bien, tenía mi despacho profesional, teníamos casi 50 empleados, servíamos a las principales firmas de todo el mundo a nivel empresarial. En un momento determinado, yo era muy joven, yo tenía veintisiete años cuando se catalizó todo esto. Veintisiete, veintiocho. Es decir, estaba a punto de hacer los veintiocho, pero yo juraría que esto fue en diciembre. Si, todavía tenía 27. Y entonces se produjeron dos la vida y la muerte. Por un lado, el anuncio del nacimiento de nuestra primera hija, Laia, que ahora tiene 23 años, y por otro lado, un buen amigo mío que era cliente, una persona a la que yo apreciaba mucho, con 32 años, creo recordar que tenía Josep José, aparcó el coche en su casa, llegó de noche, aparcó el coche, era una persona muy fumadora, eso sí, pero era joven, tenía dos niños pequeños, aparcó el coche y murió fulminado de un infarto. Entonces, en el mismo día, por la mañana, nos confirma el ginecólogo que vamos a tener nuestra primera hija, y al mediodía recibo la llamada de la muerte de este amigo inesperado. Entonces, eso provocó algo la vida y la muerte en un mismo momento. La vida de tu primera hija deseada, buscada, amada. Un milagro, pero también la tragedia de una persona joven, apreciada, que de repente se va. Y tuve. A raíz de ahí estuve evidentemente un tiempo de duelo, pero hacia la primavera, un día tomé una libreta con la que yo iba a ver a mis clientes y tomaba notas. En aquel momento no existía el iPad ni nada parecido, y comencé a escribir. Y de esos apuntes salió el que sería mi primer libro y que todavía sigue vivo. Y mira, hoy mismo me han escrito dos personas, que me parece increíble, porque han pasado 20 años y cada día hay correos sobre La brújula interior. Quizás se me conoce más por La buena suerte, por el libro La buena suerte, pero La brújula interior ha tenido un impacto muy fuerte, aparentemente, en muchas personas.
Entiendo que ese libro, tal vez durante el proceso de escritura, o de ya materializarlo como un libro en sí, fue un ejercicio tuyo también medio de reinventarte. ¿Qué querías cambiar en tu vida en ese momento?
Esencialmente fue así, es decir, Exactamente, fue un libro que nació porque fíjate que normalmente tú no te cuestionas la vida hasta que una crisis emerge en tu propia vida. Es decir, a veces el sufrimiento puede ser tremendamente productivo. Hay sufrimientos estériles, hay sufrimientos que si no sacas conclusiones de ellos, si no reflexionas, si no te llevan a una acción determinada, podríamos llamar que no son productivos, que son estériles. Pero hay procesos de sufrimiento que pueden ser radicalmente transformadores, radicalmente catalizadores y productivos. Y yo en aquel momento vivía una serie de circunstancias en mi ámbito profesional que no me hacían estar a gusto, desde el temperamento de una persona que era un jefe, que era una persona que tenía cosas muy buenas, pero también tenía cosas muy complicadas, hasta la tarea que yo hacía. Yo estudié marketing, investigación de mercados, me iba muy bien, se me daba muy bien, pero no era mi vocación. Yo quería haber sido médico, pero mi hermano mayor estudió medicina y cuando me tocó a mí, mi papá me alex, ayúdame en el negocio familiar, un pequeño negocio de artes gráficas, de imprenta, que iba bien, pero era pequeño. Y bueno, yo decidí hacer eso, pero no era mi vocación. Mi vocación era sanar. Era sanar, era cómo evitar el dolor, cómo sanar. Yo quería ser médico, pero claro, yo estaba ya casado, iba a nacer Mi primera hija. ¿Cómo cambias de vida? Entonces ya tenía mis compromisos hipotecarios. Y ahí, pues en el fondo, esas cartas a la brújula interior, que son cartas al lector, eran cartas también a mí mismo. Y en ese proceso, que en paralelo transcurrió con un proceso de psicoanálisis muy fértil, pues se produjo una transformación en muchos sentidos de mi vida. Transformación que periódicamente siempre hago yo, cada ciclo natural, cada seis, siete años, hago una transformación importante, un salto. Este año he hecho otro salto muy importante y muy radical además, en muchos sentidos, pero el cuerpo me lo pide, cada cual es como es, y habrá personas a las que eso el cuerpo no se lo pida, pero en mi caso sí que me lo pidió. Y efectivamente el libro fue una catalización de mi propio proceso, donde dejé progresivamente el mundo de la consultoría, que me iba muy bien, por cierto, y del marketing, y me adentré en el mundo del crecimiento personal de las personas, con todas las derivadas que ha tenido ello en mi vida, tanto en el acompañamiento a corporaciones, empresas, equipos de alta dirección, como también en el acompañamiento a personas que sin ejercer un rol profesional específico quieren transformar su vida, quieren cambiarla. Y ahí, a partir de los 28 años ya comencé a entrar en ese terreno verdaderamente vocacional.










