In this segment of the Cracks Podcast, Gerardo del Villar recounts his experiences photographing tiger sharks in two iconic dive sites: Vega Lagoon in Fiji and Tiger Beach in the Bahamas. He describes the physical layout of Vega Lagoon—a wreck‑filled arena between two reef “mountains” with bait boxes on either side, surrounded by a team of safety divers due to the presence of around a hundred potentially dangerous sharks. He explains his photographic tactics, positioning himself either before the bait box for frontal shots or after it to capture open jaws. He contrasts this with the shallow, clear waters of Tiger Beach, where sharks circle a bait box in a “beach”‑like environment, allowing distant observation. Gerardo also introduces two local figures, Tukai and Héctor, who facilitate his dives and provide local insight. Throughout, he conveys enthusiasm for the visual spectacle of tiger sharks while acknowledging the ethical tension of photographing them in predatory moments.
Chapters
Entonces bajas. Este es un buceo en Vega Lagoon. Imagínate que estás en medio de dos montañas, que son dos arrecifes. Tiene un barco hundido, volteado de cabeza, y abajo hay una especie de ruedo formado, y las tablas del ruedo están formadas por piedras. Entonces ahí ponen a los buzos, porque ahí todos los. La gente está de Fiji. Ponen los buzos y luego adelante en la arena está el alimentador con la caja de carnada. Hay dos alimentadores, uno de un lado, uno del otro lado. Y atrás de los buzos hay como 8 buzos de seguridad, porque hay 100 tiburones, y tiburones considerados peligrosos. Y a mí, pues siempre me da la oportunidad de, cuando yo quiero, de acercarme al de la caja de la carnada para tomar estas fotos, que son muy bonitas, espectaculares, con la mandíbula abierta, que no es lo ideal para hablar de conservación tiburones o de lograr empatía hacia los tiburones, pero me gusta tomar. Y entonces yo había tenido la oportunidad de fotografiar mucho tiburón tigre en las Bahamas. En las Bahamas los tiburones tigre siguen un patrón muy similar. Es un lugar que se llama Tiger Beach, y es como una playa submarina a 15 metros de profundidad, muy bajita, pero es una playa gigante. Entonces no hay casi arrecifes, no hay casi montañas. Y los tiburones tigres, con la claridad de las Bahamas, los puedes ver desde lejísimos. Entonces el tiburón lo que hace, da la vuelta, entra a la caja de la carnada, lo alimentan, se da otra vuelta, entra, entra otro tiburón, así como cola, ¿No? Entra a la caja de carnada, lo alimentan. Y cuando el tiburón se está acercando a la caja de la carnada, a mí me gustaba hacer. Bueno, me gusta hacer dos cosas. Una, ponerme antes de la caja de la carnada, antes de que pase a comer, para poder tomar fotos, digamos, más de frente y no laterales, que son horribles, o me gusta ponerme después de la caja de la carnada para tomar fotos de las mandíbulas abiertas. Yo llegué a las. Ahí a Fiji, a Vega Lagoon, y me encuentro Tukai. Tukai, no sabes qué personaje, un cuate de tu tamaño más o menos, pero ancho, fuerte, así moreno de. Ya seas un fiyano así. Yo digo que es como el de la Maui, como el de la película. Y. Y un tipazo aparte, bueno, noble, noble, noble. De esas personas Así que respiran bondad y le digo oye, yo fotografié muchos tiburones tigre en Fiji, perdón, en Bahamas. Me encantaría tener la oportunidad. Sí Gerardo, yo te pongo aquí al lado de la caja la carnada. Y recuerdo que Héctor me dice que venía conmigo. Me dice Gerardo, no has abusado. Aquí no es. No, yo sé perfecto cómo cómo se mueven los tiburones. Aquí estuvimos dos o tres días y solo había tiburones toro. Tomamos unas fotos bonitas y como el quinto día, de repente nada más veo la señal de tu cai y hace como la seña de tigre y sale esta hembra.