Horacio Fernández lost everything in a business crisis and creditors demanded his house. He spent six to eight years paying it back, leaning on his wife, faith, and a strict midweek golf routine where business talk was banned to survive the stress.
Questions this video answers
About six or seven years (Horacio: "cerramos a los seis o siete años esa deuda").
Seven to eight years (host references it as a period of "7 años, 8 años").
Midday golf on Wednesdays with a prohibition on talking about business or numbers.
Chapters
Mira, si te vamos a aceptar tu.
Propuesta, pero tienes que darnos tu casa para que sepas lo que es perder tu casa. Pensé que era una broma. ¿Estás diciendo? ¿Es en serio?
Sí, sí, es en serio.
Entonces dije ya no, aquí ya no hay manera, se acabó. Entonces sí, ya nos blindamos y le pagamos con los años algo justo y cerramos a los seis o siete años esa deuda. Pero eso fue como lo más traumático, ¿No?
Explícame cómo manejas la presión sobre todo. A ver, ya tenías una trayectoria de 15 años como empresario, tenías toda la escuela de haber visto a tu papá tener muchos negocios, este momento debe haber sido, y no es un momento, es un periodo de 7 años, 8 años de tu vida.
Muy estresante, muy estresante, si esto no.
Es posible, si no tienes una esposa que te apoye, si no tienes una mujer que tenga esa formación también empresarial, pero parte humana y espiritual y sin Dios, porque como decía mi papá, mucha.
Gente por menos ya se o ya.
Se fue del país. También tienes que tener algo de hígado, yo creo que no es.
No toda la gente tiene la misma resistencia, eso está claro.
Entonces, pues sí, teníamos hígado.
¿Y recuerdas haberte alguna práctica que te ayudara a centrarte, mínimo, a poner las cosas en perspectiva?
Yo nunca quise jugar golf, nunca. Se me hacía un deporte de viejitos. ¿Un deporte? No deporte, uno pasatiempo, pero en ese tiempo uno de mis amigos, mejores amigos, que había jugado golf, nos empezó a invitar, nos metimos a un club y lo que hicimos fue trabajar como si fuera el primer día, lunes, martes y.
La mitad del miércoles, y el miércoles al mediodía nos íbamos.
Estaba prohibido hablar de negocios, de números.
De nada, o sea, era caminar en.
Lo verde, pegarle a la pelota y al final una cerveza y te ibas a tu casa a dormir, y luego trabajar todo el jueves, el viernes y el sábado. Una de las cosas que aprendí es el valor de la familia y el valor del trabajo, o sea, tener un trabajo y tener de dónde vivir es muy importante.
Me llama mucho la atención que en un momento tan crítico decidas tomarte mediodía para jugar golf. Parecería que es lo contraintuitivo, lo contraindicado, hay que ahora estar todo el tiempo ahí. ¿Y tú encontraste paz?
Yo creo que, bueno, en tu vida.
Espiritual primero, pero también los espacios, eso. ¿Siempre he pensado que el trabajo tiene que ser también diversión, tienes que gozar.