Pati Jinich recounts how she began promoting her cooking classes by cold-calling companies (Maseca, La Costeña) and contacting neighbors, friends, and parents of children at baseball games to recruit attendees. Despite initial awkwardness and taking about a year-and-a-half to secure sponsorship, she persisted; once sponsors were secured she had paying students, faced venue requirements (the institute required 100 students to run a class), and pursued radio and TV appearances by contacting local stations and producers.
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Cocinadores fácil, empecé a cold call, a las compañías que yo veía, o sea en mi, en mi almacén, yo abría ahí Maseca, pues hablarle a Maseca, la Costeña, pues hablarle a Costeña, y era hace no sé, dieciséis, diecisiete años era ¿Quién es el director de marketing? Y ahí va, soy Pati Jinich, estoy empezando unas clases en, o sea era de que a veces les daba ternura, a veces les daba risa, pero fue yo creo que este como esfuerzo raw así crudo, tenía yo tanto entusiasmo o tenía tanta ignorancia que yo creo que por eso me tomó como un año y medio lograr conseguir apoyo y ya que conseguí apoyo fue va a para ti las clases y dije OK, empecé a decirle a mis vecinas, a mis amigos que si llevaba a mis hijos a jugar béisbol, a los papás, ya tenía yo como 15 gentes que se animaban y me dijeron en el instituto no, pero las clases aquí tienen que ser para 100, pues si no, no vale la pena, hay que vender tickets y ve el espacio y así de pues qué hago, o sea ya estaba las clases impresas, pues a cold co, al radio y a tele, yo nunca había hecho radio, eso nunca había hecho tele, fui a la estación local W usa 9 o algo, yo le hablé a la productora de buscar en el sitio, ¿Quién es la productora? Hola, soy Pati, va a ser 5-5, ¿Quieres que vaya a cocinar? Tinga, o sea si, ignorancia, oso, me dijeron si puedes venir a cocinar Tingo, pues claro, están buscando siempre contenido, estos noticieros todos los días.