Trabajando en General Electric

A speaker recalls getting a LinkedIn message from a London headhunter while walking the Camino de Santiago in March 2014, which led to an offer as operations director at a fintech. The pilgrimage gave them space to leave a corporate job where they felt stuck and reconsider earlier dreams like painting and studying International Relations.
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En marzo 2014 creo, y nos avisa que va, que van a vender todo el brazo financiero en México. No tenía idea quién iba a comprar, ni siquiera tenía idea que quería seguir en ese sector. Pero en el Camino de Santiago, cuando me di este tiempo de hacer más de dos semanas el Camino de Santiago en bici, estas vacaciones me permitieron ver mensajes de LinkedIn que me llegaban, cosas que antes ignoraba porque estaba muy concentrada en lo mío, en mi trabajo. Tuve la suerte de que abrí un mensaje que me llegó de una headhunter de Londres, me ofreció entrevista para trabajar para una fintech. Esta es una decisión clave en mi vida, o sea, el haber podido ver ese mensaje, el haber abierto y responderles. Primero les preguntaba que era fintech, no tenía idea, no tenía en serio nada de idea que era fintech. Le dije que sí y el Camino de Santiago, porque estaba de vacaciones, a mí me permitió tomar muchas decisiones en adelante. Primero darme cuenta que no estaba siendo feliz donde estaba, que ya había dado lo que yo creía que podía aportar ahí ya no estaba sintiéndome retada. Y fue este, esta pausa lo que te hizo conectar. Es que ese viaje te lo recomiendo hacer y si puedes con tus hijos mejor. Es un viaje que estás solo mucho tiempo, te permite pensar mucho en tu vida y reflexionar. Yo tenía muchos temas pendientes que pensar con respecto hacia dónde quería llevar mi camino, mi vida, porque mi sueño, como dije en un principio, era ser pintora, pero eso, o sea, acabó como los 18, ya tenía claridad que eso era nada más una ilusión de joven. Después de que decidí estudiar Relaciones Internacionales, lo hice porque quería trabajar para el gobierno mexicano, porque según yo, en mi cabeza era la manera en la que yo iba a ayudar a México, presentando a México en el extranjero, haciendo posible que México firmara tratados de libre comercio, como ayudar a mi país de esa manera. Dije que escogí esta carrera porque mi papá de cierta manera me inspiró, porque mi papá siempre fue, además de ser doctor, una persona muy culta, leía mucho y entonces me dijo papá, una carrera que te va a permitir aprender mucho y leer es Relaciones Internacionales. Ellos estudian mucho, hablan muchos idiomas. En este Camino de Santiago reflexioné mucho de cómo me había desviado en este sueño de ayudar a México, de hacer algo. Sin duda yo tenía éxito profesional, pero no me sent sentía realizada, me estaba muy frustrada y yo creo que mis amigos más cercanos en esa época yo les decía mucho este tema de lo frustrada que me sentía y lo poco realizada, me sentía como un fracaso a pesar de que me estaba yendo bien en un corporativo, mi trabajo no era, no era relevante, o sea, no estaba haciendo absolutamente nada por nadie. Y mi esposo siempre me dijo, o sea, no te frustres, o sea, todo esto que está haciendo es por algo. En algún momento va a llegar esa oportunidad que estás buscando de hacer algo que tú creas que es realmente relevante. Y entonces en el camino de Santiago se juntaron varias cosas. Uno, el momento de poner una pausa y ponerme a reflexionar de por qué se me olvidó con el tiempo olvidé realmente lo que estaba buscando en mi vida. Y otra, que me di el tiempo de poder abrir ese mensaje que me llegó y hacer los exámenes y las entrevistas que me ofrecieron para esta posición. Acabando el camino de Santiago me ofrecieron entrar a esta fintech, me ofrecieron la dirección de operaciones y me dice.










