Anecdotal first-person account describing how the speaker and Sergio Rosenhaus spent a weekend translating the Mac operating system into Mexican Spanish without permission because existing Spanish translations used Spain-centric terms. They distributed the localized OS on low-cost diskettes through a non-profit user group; Apple México discovered the diskettes, objected, contacted them, and the speaker eventually ended up working for Apple.
Chapters
Y entonces Sergio Rosenhaus y yo en un fin de semana tradujimos el sistema operativo de Mac a español mexicano sin pedirle permiso a nadie porque estábamos molestos de que estaban traduciéndolo en el español de España, que usaban palabras que el basurero era la papelera, la computadora, el ordenador, un megabyte era un megaocteto. ¿Entonces oías esas palabras y decías, what the hell? Y entonces Sergio una tarde, literalmente estaba un domingo en su departamento ahí traduciendo todo. Entonces empezamos a dar nuestros disquetes de public domain de México, que eran exactamente los mismos que los de San Diego, nada más con el sistema operativo en español. Y además era increíble que en un disquete de K cabía el sistema operativo más el software que corría o el jueguito. Y entonces lo que vendías como grupo de usuarios, que era un non profit, no era el software en sí, sino era el servicio de compilarlo. Yo te compilé el disquete de fonts y eran disquetes de $5. Nada más era para que se mantuviera el. Era el mixtape. Sí, exacto. Sí, sí. Y era para que el user group se mantuviera y podías traer gente, la poca lana que hacía la usabas para traer a alguien, pagarle el boleto de avión y que viniera a dar una plática. Y entonces Apple de México, no sé cómo les llega uno de estos disquetes y empiezan a mentar madres de que ¿Quién carajos hizo esto en español, que no es el oficial? Y pues no, pues estos dos locos ahí les gusta mucho la Mac. Y entonces nos mandan llamar Rest is History. Acabé trabajando ahí.