Trastorno de INTEGRACIÓN Sensorial, Cómo Poner LÍMITES a Nuestros Hijos | PAMELA CASSIS #187

YouTube podcast episode (Cracks Podcast #187) featuring Pamela Cassis in conversation with Oso Trava about parenting children with sensory processing / integration difficulties and how parents can help children mature. Pamela recounts her personal experience with one son who had developmental delays and pronounced sensory/emotional sensitivity, describes neurodevelopmental assessment and occupational therapy, and explains her adoption of Gordon Neufeld’s attachment-based model emphasizing contención (containment), clear limits, and parental leadership. The episode covers how to work with schools, align parental couple dynamics, avoid over-reliance on punishment, build children’s self-esteem via relationship-based strategies, practical self-care for parents, and announces Pamela’s upcoming courses (module start Oct 2022).
Chapters
Pame, bienvenida a Cracks Podcast.
Oso, gracias por la invitación. Feliz de estar aquí contigo y con toda tu gente. Feliz.
¿Alguna vez te imaginaste que íbamos a estar haciendo esto cuando estábamos en prepa?
Nunca. ¿Nunca? Nunca. Nunca me hubiera imaginado porque realmente yo me acuerdo perfecto de ti en prepa. En prepa que tú eras una persona bien disciplinada, la verdad. Sí. No es que no seas al revés. Nunca me imaginé estar con alguien que compartes en prepa, que al final te vas de fiesta, echas relajo y aparte yo siempre te veía a ti muy dedicado, muy estudioso. Y yo por el contrario, creo que.
Puedo decir lo mismo. Pero en estas etapas que han pasado desde hace veintitantos años, veinticinco años que salimos de prepago, que yo.
No lo digas tan en fuerte, Oso.
Ha habido muchos cambios y eso nos tiene aquí. Y uno de esos cambios o aventuras que me gustaría que me contaras es. Es aquel día que hiciste tu casting para Operación Triunfo.
Fuiste. Híjole, Oso. Ay, Oso. A ver qué te platico. Yo desde chica yo quería ser artista, ¿No? Quería ser artista, pero la vida no me dio el don, pero yo sentía que yo podía ser artista. Entonces una vez yo me imaginaba siendo cantante también, además de lo que me dedico, lo admito. Entonces, ¿Te acuerdas esa época que salió Operación Triunfo que era muy de moda y así? Yo les dije a mis amigas, yo voy a ir y me dicen si, Ajá. Digo, yo me voy a inscribir. Cantas pésimo. No es cierto. Yo ya tengo ensayadísima mi canción.
¿Cuál era?
No, si me acuerdo porque se burlaron mucho de mí, pero era una Dana Gabriel y no la voy a cantar porque por eso no me escogieron. Pero se llamaba La canción de quién como tú. Y hasta me da pena, me da pena platicar, pero bueno. Entonces yo estaba convencida que ya sabes que estás medio desubicada. Entonces dije yo voy a enseñarles cómo si voy a ir a mi casting a cantar, me inscribo y me dan mi número. Y yo estaba tan orgullosa con solo haber levantado el teléfono y ya tener mi número de audición. Y recuerdo que había ido con mi novio en aquel entonces a una graduación, nos habíamos desvelado durísimo y yo tenía que llegar a mi casting, yo tenía que llegar a mi audición, yo tenía que cumplir mi palabra de que yo iba a ir y todo mundo estaba al pendiente si iba a ir o no. Llegué un poco tarde la verdad, porque estábamos desvelados de una graduación, ya sabes que terminan muy tarde y me bajo del coche y pues la verdad traía lentes oscuros, estaba peinada, no me dio tiempo más que de salir y correr para la audición. Y al bajarme estaba fuera de Televisa y entonces yo veía toda la gente que me volteaba a ver y entonces yo creo que empezaron a creer que yo era artista. Entonces yo me bajo del coche, pero la verdad estaba un poco desvelada. Entonces llego a, le vengo a hacer mi audición, soy el número tal y me uy no señorita, ya se acabó el tiempo. Digo no, no, no, es que de verdad yo vengo a hacer la audición y soy el número tal. Llegué un poquito tarde y entonces empieza a ver, la verdad yo tenía que lograrme objetivos, entonces les empecé a decir que yo iba a ser famosa. Entonces empecé a decirle mira todo soy famosa porque me empezaban a tomar fotos, o sea como que me veían así alrededor de mira quién está y yo decía pues ya voy a aprovechar. Dije mire, la verdad es que yo voy a ser famosa, entonces necesito que me pase y mire aquí está parte del público que viene a apoyarme. Yo tenía que lograr mi objetivo que era la apuesta. Entonces le mandan a hablar a no sé quién, le dicen pásenla. Yo nada más con el hecho de haber cruzado la puerta dije ya gané, ya gané, ya la hice, ya demostré que aquí estoy. Lo difícil fue cuando te dicen ponte a cantar. Yo ya había practicado mi canción, pero en ese momento estoy desvelada y empiezo a cantar, obviamente canté horrible, se me queda viendo como diciendo ¿Es en serio que dijiste que ibas a ser famosa? Y dije bueno, pues el intento lo hice, pero si me quieren para otra cosa, aquí estoy. Me fui, me fui. Yo salí orgullosa de mí, con una vergüenza después porque me dijeron que hice el oso, ahora sí que hice el oso celoso, pero salí muy contenta y sí, sí me di cuenta que lo mío, mío no era realmente la cantada.
Y hoy lo tuyo, tuyo es dar asesorías, consultas psicológicas a padres de familia. ¿Cómo es que llegas ahí y para eso me gustaría que me contaras quién es Gordon Neufeld?
Fíjate que todo va de la mano, yo creo que el universo te lo va poniendo y es saber elegir en el momento adecuado. Yo estudié realmente, pues me metí a la parte psicología. Bueno, yo estudié primero la carrera de comunicación. ¿Por qué? Porque yo iba a ser actriz, yo iba a ser actriz, cantante, yo nada más me veía en el escenario. Hasta que de repente me di cuenta que por ahí no iba mi carrera. Y me caso, tengo hijos y yo ya estaba dando, yo hice la maestría en psicoterapia porque sí me interesaba muchísimo la parte psicología, de entender la mente, porque unos reaccionan así, entender realmente el comportamiento del ser humano y por qué yo era como era. De ahí empezó todo y yo empecé a dar terapia adultos, que es lo que hago ahorita, doy terapia adultos y a parejas. Pero de repente la vida me lleva al mundo de los niños. Cuando tengo mi segundo hijo, mi primera hija, ya sabes, la típica, fácil, hasta yo decía ¿Por qué los papás se quejan de tener hijos difíciles? Porque yo podría tener cinco. Si es como mi hija, la niña feliz, fácil, buena onda, empezó a hablar, caminar, todo lo hacía muy fácil. Entonces yo dije qué fácil. Y la vida me manda a mi segundo hijo, el opuesto, o sea, el opuesto. Te estoy diciendo, yo estaba a la mitad de la maestría cuando nace mi segundo hijo, yo dije ¿Qué es esto? No puede ser un niño que todo era difícil, que comiera, que se bañara, que se peinara, o sea, todo era complicado, muy agresivo, berrinche sin parar. Y yo decía por Soy la misma mamá y no puedo con este segundo hijo.
¿Desde qué edad te empezaste a dar cuenta de esto?
Fíjate que desde que nacieron, porque desde que nacieron yo veía que Pame, mi hija, me fijaba la mirada, me seguía, se reía y él no. Entonces yo decía, bueno, es diferente, es niño, los niños son diferentes. Pero yo veía que me hacía mucho más, tuvo reflujo, lloraba mucho más. Yo dije, bueno, es lo que toca de ser niño. Pero cuando me brincó muy fuerte, fue al año dos, cuando él tenía un año dos meses, de repente dije, este niño no es normal porque todo es un problema. Entonces le hice una evaluación.
¿Qué tipo de evaluación?
Una evaluación de neurodesarrollo. Yo la verdad no tenía mucho conocimiento sobre eso porque yo estaba entrenada para adultos y yo no tenía, pero quieras o no se te desarrolla ese ojo, ese sexto sentido que tienes como mamá que te dice más la teoría que algo te dice que no está bien. Entonces le hago una evaluación de neurodesarrollo y me dijeron mira si va atrasado en su desarrollo, pero solo son tres meses, no está mal, tiene un año, tiene un año tres, pero va a ir. ¿Y dije bueno empiezas porque dices no, está chiquito, no pasa nada, empieza a pasar el tiempo y cuando él tiene dos años y tres meses lo vuelve a hacer una evaluación porque era ya imposible comer, dormir, bañar, no me soltaba ni un minuto, me perseguía, pegaba, o sea se salía del salón, tenía, lo metí al kinder porque ya no podía con él, yo no podía con él y dije te vas al kínder como tu hermana? La metí al año 11 y de repente me decían las mises es que no puede estar quieto en un salón, se escapa, le pega, le pega la MIS y yo le hago otra evaluación y me dicen oye tu hijo tiene atrasado en su desarrollo 8 meses, entonces si tiene ya 2 años y 3 meses y atrasado 8 meses ya era demasiado grande y si yo comparaba a mi hija con mi hijo, ya no te puedo decir ni qué pensé, o sea yo dije ¿Qué pensaste? Realmente pensé que había un problema grande, o sea no era normal que una niña pudiera hacer cosas, le llevaba un año y medio de ventaja comparándolos en su misma edad, yo decía algo viene mal, pero todo mundo te dice está chiquito, no pasa nada y esa parte como intuitiva de mamá te dice no, no es normal, soy la misma mamá pero no estoy pudiendo con mi hijo, al grado que una vez lo traté como de ahorcar, o sea no para matarlo, no, pero decir ya no puedo contigo, me acuerdo que lo aventé y dije algo no está bien. Una amiga muy cercana me dice oye Pamela, va a venir un curso de un doctor que se llama Gordon Nufel, que él tuvo un hijo autista, yo ahí no tenía ni idea la palabra radar que pudiera estar dentro del espectro, pero los cursos son buenísimos y yo le dije a mi amiga no puedo ni con mi hijo, ¿Cómo va a tomar un curso? ¿No lo voy a tomar y me dice espérame, yo voy a tomar este y viene un intensivo, te va a ayudar, termina, toma el curso, que son los que ahorita me dedico gracias a eso, y de repente me dice entrale, haz de cuenta que empecé a escuchar algo que me hacía sentido, no sabía cómo hacerle, pero yo al escuchar la teoría de este doctor, yo dije a ver, el habla sobre la madurez de los niños, se da a través de las emociones, lo que te lleva a madurar es que pueda sentir un niño vulnerabilidad y lo que yo veía era un niño muy enojado, muy enojado, muy agresivo, donde no podía ver esta parte vulnerable, ni me despertaba emociones de cariño ni de cuidado, o sea realmente entre su papá y yo decíamos safo, las.
Emociones que no podía sentir eran él o ustedes no las sentían?
Fíjate que ahorita que lo dices oso los dos, el niño no puede por defensas, no es un mundo, es lo que yo llamo un niño altamente sensible, donde es tan vulnerable el mundo, sus filtros, los filtros sensoriales los tiene tan abierto que entra de golpe y entonces el cerebro siempre va a elegir defenderse de tanto estímulo, de tanto que entra a costa de madurar, no puede hacer las dos, entonces cuando sucede son niños, en el caso de mi hijo que es como si te pusieras un casco de americano, dices oye mucho estímulo, ruido, gritos, la comida no me gusta, me cambian las cosas, es demasiado, se vuelve sobresaturante el cerebro que genera mucha agresión en el caso de mi hijo, entonces dije el cerebro o te defiende de defenderte de todo lo que hay alrededor o te lleva a madurar, no puede ser las dos, y yo realmente no tenía el conocimiento para ver qué pasaba y es como llego con el doctor.
Ayúdame a desempacar este concepto que acabas de compartir, el cerebro o te defiende o se desarrolla.
Se desarrolla, pero una cosa es desarrollar un cerebro, el niño pueda desarrollar su potencial humano que es a través de sentir vulnerabilidad con unos papás que te lleven a madurar y que te acompañen a sentir esa vulnerabilidad y un niño.
A ver, esto que me dices que tenía tu hijo es esto que le llaman SPD Sensory Processing Disorder. Si es eso es un problema procesamiento o de integración sensorial.
Exactamente. ¿Qué es? ¿Ah, se los explico, se los voy a explicar de la manera más fácil, no? Nosotros percibimos el mundo solamente a través de los sentidos, si te veo, si te escucho, si te siento, es la única forma que nosotros entra al mundo. Entonces este tipo de niños dependiendo los filtros, entre más abierto el filtro más entra el mundo. Entonces en el I no sé si te fijas que tú puedas tener un hijo o tú mismo tengas un sentido más desarrollado, huelas más, tengas más desarrollado la vista, que puedas percibir ciertos detalles, puedas percibir los cambios, generalmente te suelan no gustar texturas en la ropa, la arena, la regadera que te cae, son varios síntomas que dices ¿Por qué mi hijo es mañoso? ¿Por qué le molesta las etiquetas? ¿Por qué dice que le duele el zapato? ¿Por qué no le gusta que le corten las uñas, o sea toda una cosa que yo decía, mi hijo calificaba en todas oso, ya sabes, y en cambio tenía una niña que no había conflicto en nada, que yo la podía dejar en un kinder, la podía dejar con amigas y no pasaba nada, y al mío lo dejaba en algún lugar y agredía, entonces yo le decía a la gente porfa no lo saluden, ¿Por qué? Porque visualmente era amenazante mi hijo, o sea si tú le decías no te conoce, imagínate que no te conoce y tú le dices hola Pato, él te gritaba y yo le decía es que seguro ve Shrek, entonces imita Shrek, nada más hace. Entonces yo le decía a la gente porfa no lo saluden y yo después entendí que era agresivo que un desconocido le dirigiera la palabra, entonces yo ya nada más llegaba no lo saluden, por favor no lo saluden porque le agredía y a ti como mamá te da vergüenza, te da pena, que dicen oye qué malo educas, ponle límites, no puede ser, entonces decía no saluden a Patito, no lo saluden. Y entonces cuando yo encuentro a este el modelo de este doctor que se llama Gordon Nufel, que lo quiero muchísimo, realmente me di cuenta cómo transformó mi casa y toda mi familia, o sea mi futuro realmente fue determinado por esta persona que me dijo métete este curso, yo creo que te va a ayudar, me meto y empiezo ¿No? A encontrar respuestas rápidas, a entender qué papel tengo yo como mamá para ayudar este niño a desarrollar su potencial.
Antes de llegar ahí me gustaría entender más el origen de me quedé en eso.
Entonces, ¿Qué pasa? Cuando los filtros los tienes más abierto, escuchas más, ves más, todo lo todo, es como si tu cerebro no puede discernir que entra o no. Haz de cuenta, tú y yo estamos platicando y si alguien tiene el filtro auditivo muy abierto, puede estar escuchando el avión que acaba de pasar. Entonces eso lo distrae y cuesta mucho trabajo decir no te distraigas, no te distraigas, pon atención. Y eso quiere decir porque está más abierto el canal auditivo y es muy fácil que se distraigan este tipo de niños. ¿Qué sucede? Que además del filtro de los sentidos que lo tienen abierto, que escuchan más, ven más, o sea, sienten más, hay otro gozo que tenemos el filtro emocional abierto. Este tipo de niños que son altamente sensibles, que tienden a tener, no todos los niños altamente sensibles emocionalmente tienen todos los filtros sensoriales abiertos, más muchos niños que puedo decir que casi todos los niños que tienen muchos problemas de integración sensorial, donde varios sentidos están afectados, van a tener el filtro emocional abierto. ¿Qué es el filtro emocional abierto? Son niños que son fácilmente heridos. Esos niños que tú dices, este niño es dramático, intenso, expresamente explosivo y de repente lo ve súper feliz, con cambios de humor, que luego dices que ve.
Algo y se emociona y grita y sí, sí, sí.
¿Son niños sumamente creativos, muy musicales, muy artísticos, me explico? Viven con mucha profundidad, pero lo más importante de todo es que observan a los papás todo el tiempo. El filtro está tan abierto que se dan cuenta que te gusta, que no te gusta, con que cuando enfrentan es muy fácilmente lastimados cuando de repente se dan cuenta que tú solamente le ofreciste primero a tu otro hijo la paleta o le ofreciste primero algo, entonces se dan cuenta, se lo ofreció primero y tú ni te estás dando cuenta que está haciendo mal papá o es un reto ser papá de estos niños porque tienes que estar muy atento de quién es el niño y no puede ser el papá, el mismo papá con tus dos o tres o cuatro hijos que tengas.
Y entonces este, no sé cómo llamarles, Bueno, es el desorden, ¿Como se llama? ¿De dónde se genera? ¿Es un tema genético? Hablaste que era parte de un espectro autista. Háblame un poco más del origen.
El origen es 100% genético.
¿Genético ya.
O lo tiene la mamá? No, hay varios factores genéticamente, si tú tienes un hijo altamente sensible, es muy probable que el papá o la mamá lo tenga, nada más que no tiene que ser la misma dimensión o el mismo grado. Por otro lado, yo he encontrado muchísimo que hoy los niños ya pueden sobrevivir desde que nacen embarazados, desde semanas, a las 27 semanas te meten una incubadora y todo ese también tecnología que ayuda a que los niños sobrevivan A ha sido un factor que por eso aumentado. Ha aumentado los niños con alta sensibilidad. Es más, acabo justo de leer un estudio donde se cree que el 20% de los niños son así, pero un estudio de muchos años que decían y que la mayoría del porcentaje eran hombres. Yo lo que me he dado cuenta que yo creo que es un 50 50 hoy si tú vas a todas las terapias, ves el 80% hombres y el 20% niñas y se cree que realmente vienen peor hechos los hombres, por así decir, que tienen menos conexiones neurológicas. Que hay una parte que es verdad, pero la diferencia entre hombres y mujeres, Oso, es que las mujeres sí tienen más conexiones neurológicas, por eso se disfraza el síntoma. Haz de cuenta que voy a inventar, el hombre nace con 10 conexiones neurológicas, no hace bien conexiones, con 4 se va a ver el déficit, no sabe leer, no sabe escribir, le cuesta trabajo la motricidad gruesa, la motricidad fina. Pero la mujer nace con 15 conexiones neurológicas y se le dañan las mismas cuatro, entonces tiene más para compensar. Entonces, ¿Qué me he dado cuenta? Que es muy difícil diagnosticar a las niñas, que se cree que se da mucho más en hombres, pero es más difícil diagnosticar a las niñas todo eso porque parecen muy duras, muy independientes, mandonas, son bien vivas las mujeres. Ya, ya, eso ya lo sabemos, ¿No? ¿Y qué pasa, Oso? Que lo que empieza a suceder es que después, como ya hay formas de sobrevivir, a pesar de que el niño no está listo, la naturaleza te dice no está listo para nacer, No está listo. ¿Qué sucede? Lo que he encontrado es que niños prematuros o niños con cesáreas que no llegan a término, tienden a tener esta alta sensibilidad. Por qué el cerebro no está listo. La naturaleza tiene un plan perfecto. La naturaleza es el motor principal para el desarrollo de un niño. Entonces hoy en día el doctor puede creer que porque tenga 4 kilos de peso y mida 55 centímetros ya está maduro. Y no tiene nada que ver el peso ni el tamaño con la madurez de un niño. Por eso la naturaleza te dice, espérate, ahí voy, voy a empezar a echarte contracciones para que prepare al niño para nacer. Pero si sacan a un niño que trae el gen, por así decir, más cesárea, más no llega a término al nacer, el cerebro se expone de forma brutal. Entonces el cerebro al exponerse de forma brutal va a decir, espérate, este es demasiado estímulo que yo puedo tolerar. Entonces genera automáticamente defensas y las defensas es a no sentir, evitan sentir la amenaza del medio externo y entonces se crean esa burbuja, se meten a su burbuja y empieza a darse un proceso que como te dije, con defensas no se da la madurez. Hay una premisa muy importante que todos crecemos y la dice mucho el doctor, todos crecemos, pero no todos maduramos. El desarrollo se va a dar, pero la madurez es un lujo. ¿Cuántos adultos tú puedes conocer que dices, este güey tiene 50 años y cuándo va a madurar? ¿Por qué? Porque la madurez tiene que ver con las emociones, no tiene que ver ni con las habilidades, ni con los estudios que tuviste, ni con nada. Es con realmente contactar contigo mismo y esa parte vulnerable.
Como dices, que tú empezaste a ver algo raro al año, dos meses, dos años, tres meses. Pero pues muchos de estos niños simplemente son etiquetados como el maleducado, el violento, el tonto y se les deja así y se ahora sí que se va. Los cambian de escuela y evolucionan a ser niños o incluso adolescentes. ¿Problema cómo? ¿En qué momento decides o recomendarías evaluar a alguien?
Mira, eso es algo. Cuando llega un papá y le digo, ¿Cómo vas? Me dice, ya no puedo conmigo. Lo primero que hago es revisar siempre los filtros, cómo están los filtros. Si es un problema del niño de nacimiento, si es un problema de relación, es un problema de madurez. Es lo que primero hago. Pero estos niños tienden a no calmarse fácilmente, se viven, son muy demandantes, se frustran, se enojan. Es lo que tú dices. Ya no puedo con mi hijo. Cuando llega un papá me dice, ya no puedo con mi hijo ¿Y por qué mi otra hija sí funciona? Es porque uno procesa bien la información y el otro no. Entonces no es que te salió. Bueno, hay un error que cometemos los papás, es salió al papá idéntico, al papá igual de enojón, berrinchudo. Y entonces le digo, no, no, es que el gen lo trae, pero la personalidad se va desarrollando conforme al ambiente y el rol que tú hagas en tu casa. Entonces cuando yo veo una mamá que realmente no puede con su hijo, que no sigue bien instrucciones, que es que lo normal se vuelve algo cotidiano, como es vestirse, comer, bañarse, cambiar un pañal y todo eso se vuelve complicado. Hay una razón de ceros. El niño no quiere. No, haz de cuenta como yo le digo a las mamás, ¿Por qué mi hija puede sumar rapidísimo? Oye, te explico una vez, dos más dos es cuatro. Entendí. ¿Y por qué a otro le puedes dar tres AP todo el tiempo y el güey no aprende? ¿Por qué? Porque uno tiene acomodado. El niño altamente con problemas de integración, si tiene las piezas, no son mensos, al revés, tienen IQ bien altos este tipo de niños porque pueden ver una profundidad muy grande en las cosas. Pero es como si yo te explicara que todos tenemos piezas de Lego. El niño que no tiene como problemas en su procesamiento, las tiene así bien, la información entra muy clara y el niño con problemas de integración hace cuenta que el ego está mal armado, entonces no entra clara la señal y se tarda mucho en acomodarla. No es porque sea flojo, ni burro, ni menso. Todo niño lo que le cueste trabajo lo va a dejar oso.
Ahora, no todos los niños que tienen este tipo de situación se les expresa igual. Entiendo que hay niños que lo tienen y son más malos para, digamos, la parte lógica numérica y son extraordinarios para la parte artística y hay unos que son al revés.
Exactamente. ¿Por qué? Porque no todo mundo va a tener el mismo déficit. ¿Me explico? No todo mundo. Uno lo va a manifestar en un área, el otro lo va a manifestar en otro área, pero hay algo que no está procesando como se debe. ¿Ahora, cuando realmente entras en un proceso de integración, cuando? Cuando tiene muchos sentidos alterados, no tanto es el tacto, como es el gusto, como es la vista, como el auditivo, entonces ahí ya puedes decir que tiene un problema de integración. Pero si tu hijo nada más es un niño que no tiene problemas con las texturas, pero lo demás no entra en este diagnóstico, porque todos tenemos un sentido más desarrollado, todos. ¿Tú te puedes dar cuenta si tú tienes uno, uno de tus hijos, el problema es que lo desorganiza, el problema cómo es? Haz de cuenta si tienes un niño que le molesta mucho la ropa, las texturas, si siente que le está raspando la etiqueta, el problema es que no lo va a dejar poner atención enfrente y su mente está pensando me molesta la etiqueta, me molesta la etiqueta y tú pon atención, es que nadie me entiende, me molesta la etiqueta. Entonces le digo a los papás, quítale la etiqueta, quítale el ruido que le genera esa sensibilidad, revisa quién es. Pero hay papás que dicen, lo quiero tener vestido hermoso, precioso, ya sabes, con el típico suéter, te acuerdas esos detalles que te picaban.
Pero a ver, ahí ya me entro yo un poquito en conflicto, porque entonces, y tal vez es falta de conocimiento, que eso me sorprende, que todos o la gran mayoría de los seres humanos en algún momento vamos a tener que cuidar a un niñito y nadie te enseña nada. Te enseñan a hacer anuncios de Facebook y a bailar en TikTok y cómo hacer que más gente te vea, pero no te enseñan a tener un hijo. Y cuando piensas en tengo un niño, mañocito, ahora lo que voy a hacer es lo voy a ordenar, lo voy a enderezar, no necesariamente le va a cumplir sus caprichitos primero. Y para llegar ya muy de lleno a cómo tratar o cómo ayudar a niños con desorden de procesamiento sensorial o de integración, cómo se diagnostica, con quién se acude, ¿Qué tipo de pruebas se hacen?
¿Ok, fíjate que no terminé de contestar la pregunta que tú me dijiste, cuando etiquetan al niño? ¿Y me gustaría regresar eso porque me recordaste ahorita eso, Oso, no solo etiquetan al niño, se van a etiquetar al niño y a los papás, no? ¿El niño es un grosero, es un manipulador, es un retador, no sigue instrucciones y al papá le faltan límites y le falta estructura y así yo lo viví, no? ¿Yo lo viví cuando me dijeron no, no, no, es que Pamela, te tengo que explicar, iban a ser mi tercer hijo, no? Que me repitió peor, Oso, luego nunca digas qué va a pasar en tu vida para que te repita igual. A mí una del kinder me dijo, oye Pamela, ¿Por qué vas a tener otro hijo así? Porque ya conocían Pato. ¿Era famoso, no? Era famoso porque pegaba, gritaba y no lo aguantaba. Entonces le dije, porque peor no me puede salir. Así fue mi chiste. Pésimo chiste, porque tú nada más vámonos. Me repitió un niño completamente como tú dices, con otra forma distinta donde tienes que leer a otro niño. Pero si fue mi maestría y mi doctorado. Ahora sí mis hijos no, Pero si etiquetan mucho a los papás de falta de límites, de falta de eso. Y entiendo a los papás que no es que no, que con niños muy difíciles o son. No estoy hablando de todos. Con niños muy difíciles es muy difícil poder controlar las emociones de un niño. No se puede controlar las emociones de un niño. Nuestro papel va a ser contener y ayudar a que ese niño pueda madurar. Por otro lado, yo lo que les digo a las mamás, si realmente los papás si tienen un niño muy difícil, que desde chico dices, este niño no es normal. ¿Era lo que decías, que por qué no es normal? ¿Esa era mi frase que constantemente decía por qué todo es un problema? Cuando tienes esa sensación de todo es un problema, ahí es cuando yo les digo que se vale acudir a una. Que le hagan una evaluación de integración sensorial. Hay varios centros, hay varios terapeutas que son los terapeutas ocupacionales, donde se dedican a evaluar toda esta parte de cómo está el funcionamiento. Porque esos niños hay que ayudarles un poquito a acomodar. Son herramientas, ¿No? Son herramientas para ayudar a acomodar. ¿Pero qué crees? Lo que descubrí en base a lo que estudié es que el rol principal para ayudar a estos niños somos los papás.
Esa era mi pregunta. ¿Por qué tratar papás y no niños lazos en tu caso?
Yo hice las dos. Yo hice las dos porque yo no sabía que con lo que yo estaba haciendo era suficiente. ¿Me explico? Y yo siempre creo que si le puedes dar una herramienta más a un niño. Las herramientas en terapia no son para madurar, son para enseñar habilidades, para organizarlo un poquito mejor. Pero yo me quería ir a la raíz. ¿Qué está pasando que mi hijo no está desarrollando su potencial como cualquier otro niño porque ya va atrasado? ¿Qué está pasando? Y me di cuenta que el rol de los papás es clave, o sea clave Oso, a tal grado que cuando yo metí a mi hijo a terapia, claramente estuvo varios tiempo en terapia de integración.
¿Y cómo es esa terapia? Las que van a jugar como terapia.
Ocupacional, es una terapia ocupacional, iba dos veces por semana, yo lo esperaba, llegaban ahí, se trabajaba, pero yo al mismo tiempo me estaba, yo estaba trabajando la parte de la relación dos de estos.
Niños, no te deja relación papá niño.
Papá niño, como decir cuál es el rol, Lo que aprendí es qué rol tenemos nosotros para llevar a madurar a un niño. Entonces cuando yo escucho este doctor que dice todo niño puede llegar si nace con este potencial, lo puedes llevar hasta acá al lado tuyo. Entonces yo dije bueno, si yo me siento tan perdida y me hace mucho sentido lo que dice este doctor, lo voy a aplicar. Y entonces ahora sí que Oso me aventé como el borras lo que iba entendiendo del curso, del modelo que me lo dio mi director en México y luego el tercer módulo lo tomé con Gordon directamente. Yo lo que hice fue lo que entiendo lo voy a aplicar. A mí me dijeron que un niño para madurar necesita sentir vulnerabilidad, porque tú lo sabes, cuando hablas de inteligencia emocional, a final de cuentas estás hablando de una persona que tiene autocontrol y es a través de las emociones. Entonces se la compré Oso, se la compré por desesperación, se la compré porque no veía una gran salida. Entonces yo dije yo voy a trabajar con mi hijo desde mi perspectiva, seguí estudiando en el instituto, tomé todos los tres módulos, el tercero con él y dije yo me quiero capacitar, estoy encontrando realmente la respuesta para mi hijo. Y entonces me puse a trabajar en la terapia, me dijeron tu hijo no va a poder entrar a una escuela normal, voy a, bueno no una escuela tampoco tan normal, me dijeron no, mis hijos hoy van en el Vistahermosa, es una escuela tradicional, es una escuela exigente, me dijeron no va a poder entrar ahí en el kinder me dicen, uy no, olvídate, ahí no va a poder entrar nunca. Porque claro, no podía leer, no podía escribir, no podía hablar o a los tenía tres años y decía BL, me decía la mis oye Pamela, ¿Qué dijo tu hijo? Digo no sé, no, pero tradúceme. Yo es que no sé, porque no trata de decir palabras, hablaba, no sé, adivínale tú, yo no podía. Y cuando nace mi tercer hijo se puso peor, más agresivo, hasta que me dijeron de la escuela ya no podemos con tu hijo. Yo les dije, les avisé que algo tenía y que necesitaba ayuda, ahora se lo quedan porque voy a tener al tercero. ¿Qué hacía yo? Ya no podía con tanto.
Y en este momento, haciendo una pausa en el desarrollo de tu hijo y la historia, ¿Cómo te sientes tú como mamá?
¿Qué buena pregunta Oso, porque en ese momento claro que había mucha frustración, mucha impotencia, porque dices por qué con una hija todo funciona y con al otro ya no puedo más? A ver Oso, te voy a poner al grado que no funcionaba mi hijo, que casi nos regresamos de una vacación con. Porque uno, el que tenía justo dos años, dos meses, me acuerdo perfecto, casi me regreso de una vacación, ya estaba yo embarazada porque no podíamos con él y todo mundo dice ay no puede ser que no puedas con él, con él no podíamos, acababa con la familia, berrinche tras berrinche, como loca, en un viaje que no hay estructura, que hay cambios de horarios, no podía ir. Entonces era muy, muy agresivo, berrinches de una hora, se quedaba tirado, todo mundo te ve, ya sabes que vas con familiares y te ven con cara de ya calle al niño, métele tres nalgadas, ya no lo soporto. Y yo sufriendo por no quedar mal con ellos, pero no, no, no. Si me preguntas ahorita que me lo hiciste recordar, fue difícil, fue muy difícil, pero ahora que me veo de afuera no me di cuenta lo difícil que fue. Cuando estás dentro tienes que buscar una salida y así me lo puse. Yo dije, me da más miedo, como bien dijiste, que estos niños muchas veces terminan en los niños señalados, etiquetados, corridos y así te puedo seguir la lista, que me daba más miedo aventarme eso que aventarme ahorita todos sus gritos y berrinches y todo eso. Entonces sí fue mucha frustración, mucha impotencia, pero cuando vi luz me enfoqué ahí, yo dije, esto me hace sentido en cómo se desarrolla el ser humano, cómo se desarrolla el cerebro, qué se necesita para madurar. Se la compré a ciegas, o sea, ahí sí es donde yo creo que fui afortunada.
¿Cuál fue el primer cambio que recuerdas haber hecho en tu dinámica familiar que dijiste aquí hay algo.
En cuestión de mejorar? Dejé, dejé de gritar, Dejé de gritarle, dejé de ceder, era muy demandante, decirle un no, era un problemón. Yo decía ya que se calle, ¿No? Entonces decía, a ver, me dijeron que atrás de un no tiene que tomar pérdida. Y estos niños no les gusta tomar pérdida. Y fíjate qué es lo que está pasando, Déjate con niños que tengan problemas de integración con la sociedad. ¿Los niños de hoy no les gusta, no? Entonces cuando de repente yo escuché, tiene que tú tienes que dar amor, dar contención y cuando seas pones, lo único que más recuerdo, poner un límite y que lo llore. Entonces así yo muy rústica, ahora sí que muy rústica, yo dije OK, voy a seguir, me dijeron que debo de dar amor, lo voy a cuidar, todo es un problema, no te enganches, no grites porque vas a generar más defensas, quédate callada, marca el límite y que llore. Pero Oso lloraba por una hora, una hora y media, se pegaba en el suelo. A ver, una vez lo metí a la regadera, ya no podía más y se desorbitaba. Lo vi tan fuera de sí cuando le puse un límite que dije, se me está volviendo loco, lo voy a hacer reaccionar. Lo metí a la regadera con agua fría. Sí, todos la regamos nosotros.
No, no, no, no te estoy diciendo a ti, me estoy poniendo en tu lugar. Sí, es que cuando yo he vivido muchas cosas similares.
Sí. ¿Entonces puedes entender lo difícil que es, no? Lo metí en la regadera y no reaccionó. Ahí me asusté, dije agua fría y yo vi a los L y dije este niño realmente está mal. Pero yo tenía que sostenerme de algo y lo que me sostenía me hacía mucho sentido la teoría de este doctor, la teoría que es la psicología evolutiva, a final de cuentas, la evolución del ser humano, que siempre hay para adelante, siempre puedes aprender algo nuevo, siempre puedes hacer conexiones. Pues Oso, de repente cuando empecé a decir no puedo creer, es cuando empezaron a haber menos conflictos, cuando de repente yo decía ya no luché diez veces, ya luché ocho, ¿Me explico? Ya empecé a ver que reducían los conflictos. Pero mi premio mayor, puedo decir, uno de los premios mayor, que es cuando los de afuera se dan cuenta, cuando de repente te dicen, oye, veo mejor a este niño, oye, lo veo un poquito más tranquilo. Cuando el externo empieza a notar lo que tú por dentro sabes. Dices voy bien. Hasta que llego a la escuela y me dicen Pamela, no entiendo por qué va tan bien Pato, no lo entiendo. Y entonces yo le dije, yo estoy trabajando con él. La terapeuta por su lado en diferente tiempo, me dice, no sé qué estás haciendo, pero va muy bien. Yo pues entonces voy por el camino correcto. Y profundice más en todo esto para entender cómo no solo funcionan estos niños, sino toda la crianza y el rol que tenemos nosotros. Y te puedo decir Oso, que si entró a Luis Hermosa llegó a estar en escolta de 10. Cuando me dijeron, este niño no sabe escribir, no sabe leer, ya sabes, todo su atraso llegó a estar. Y hoy en día lo puedo decir con mucho orgullo. ¿Realmente que evaluaron a los niños por sus habilidades y con él me dijeron, digo, oye Pato, que te tocó a ti Ayma? Pues me dijeron que inteligencia emocional, ahí está mi trofeo, ahí está. No es el premio más grande. Como mamá te puedo decir ver que todos esos años sí fue desgastante. Cansado. Ser papá es cansado. Ser papá tiene un reto muy grande, pero hacerlo de la forma correcta da frutos. Entonces como yo le digo a los papás, es cansado ser papá, pero cánsate de la forma correcta. Y eso solamente te da regresar a la intuición y a la teoría juntas.
Haces muchas cosas, hablas mucho del trabajo que se hace en casa y cómo tomaste tú las riendas de este proceso con Pato. Pero también creo que a veces creemos que los eduquen en la escuela. ¿Qué rol debe de jugar la escuela? ¿Qué rol se debe de jugar en la casa? ¿Y dentro de la casa? ¿Qué rol juega la dinámica de pareja?
Muy buenas. Son tres preguntas y las tres le dice a Blanco, porque las tres van de la mano. Principalmente es el rol de tu papá con el hijo. Cuando tú te haces cargo de un.
Hijo, papá, papá, mamá, papá, mamÁ.
Sí, cuando hablo siempre voy a hacer los dos, siempre, siempre es papá, mamá, el que esté más a cargo. Realmente somos los dos, pero hablo en plural, o sea el paquete de los dos. ¿Qué pasa uso que cuando el papá está a cargo, papá, mamá, están a cargo, leen lo que corresponde? Tú eres la respuesta para tu hijo, tú eres que corresponde. Y ahí es donde te mueves, porque sabes que uno de sus vínculos más fuertes va a ser la escuela. Entonces tú tienes que ir a la escuela muchas veces, explicar quién es tu hijo, quién es, no es que es un niño retador, no es que es un niño que no te quiere poner a hacer caso, es que le cuesta trabajo poner atención, es que se dispersa muy fácil. Hay que decir, yo tuve que ir a hablar, a explicar quién era mi hijo, porque ellos lo que ven nada más era un niño grosero, que pega falta de límites, no empático, bueno, te puedo echar lista, Hasta que les dije no están entendiendo quién es. Es un niño muy fácilmente lastimado y cuando se siente mal, lastimado, va a atacar. Es un niño que se distrae fácilmente, no lo hace a propósito. Entonces yo te voy a pedir que seas la mis de mi hijo. Y como yo le decía a los maestros cuando hablé con ellos, yo les dije, dentro de tu salón de 20 niños, solo yo ya bueno, ya creo que aumentó la cifra, no es el 20%, pero yo sí creo que aumentó un 40% de alta sensibilidad por todos los factores después de nacimiento, de cómo pueden sobrevivir y muchos factores pantallas en estos niños están deshacendo las pantallas, estar en el iPad, en todo eso está generando obsesión en este tipo de niños también. Pero yo les voy a decir quién era y qué necesitaba de ellos. Realmente yo tuve un gran apoyo ahí sí te puedo decir, gran, gran apoyo, donde a través de yo llegarles a ver quiénes, ellos no tienen por qué saber bien quién es tu hijo, no lo saben, no, ellos manejan un chorro de niños, pero en un salón difícil solo te van a brincar de 20, van a brincar de 4 a 6 niños. Y realmente un maestro solo tiene que controlar esos 4 a 6 niños, no tiene que controlar a los 20, los otros van a seguir naturalmente, pero si tú sabes manejar a esa minoría que es la que te da lata, los demás van a fluir. Entonces yo les dije que necesitaba con Pato, realmente fue con Pato y después con Fer, mi otro hijo, pero tuve el apoyo, me escucharon y eso voy a estar siempre agradecida porque me dieron la oportunidad de hacerlo y se dieron cuenta que funcionaba. Y después hasta me pidieron que si podía dar una plática y dar todo eso por razones ya no se dio, ya no se dio. Pero si el rol del papá es hacerle saber a la escuela, el que está a cargo del vínculo en la escuela, quién es su hijo, ¿Para qué? Para que lo entienda y se pueda apoyar en ese vínculo cuando no estamos nosotros. Ahora pasamos al de la pareja. El de la pareja también es un rol importante porque este aparte, en general los niños, no solamente los sensibles o no, en general los niños están viendo que papá le conviene obedecer, a quién le conviene. Entonces como papá es mucho más fácil para sacar a niños estar en el mismo barco. ¿Que es estar en el mismo barco? No contradecirse el uno enfrente del otro. Si ya ves que la está regando tu pareja en ese momento tú no puedes desvalidarla. Es OK, la escuchaste, la llamas y le dices oye, espérate, esto no creo que vaya por ahí. Lo platicas y juntos salen a decir la nueva noticia. Pero lo que pasa es que si tú como papá desvalidas a mamá o mamá desvalida a papá, el niño empieza a generar un no la voy a respetar porque la desvalidó. Entonces restamos importante. Otro ejemplo, cuando le dices, oye mamá, ¿Puedo ir a casa de mi amigo? Y la mamá contesta pregúntale a tu papá, error. ¿Qué mensaje le estás diciendo al niño? Yo no tengo autoridad. Claro, yo no soy tu alfa, yo no soy tu guía, yo no soy tu orientación, el poder lo tiene él, tu seguridad es él. Entonces yo le digo a la mamá, si no sabes qué responder, dile lo vamos a platicar papá y yo y al ratito te digo, pero no pierdes esa jerarquía. Entonces el niño te dice, OK, OK, ya entendí. Entonces papá y mamá tienen que estar alineados. Cuando yo trabajo con papá Soso, mi requisito últimamente es para yo verlos en una asesoría, los requiero a los dos. ¿Por qué? Porque trabajando en equipo salen de volada. Cuando una mamá está trabajando por recuperar la relación, por no utilizar esta disciplina que nos enseñaron de amenaza, castigo, consecuencia, todo eso, y una mamá trabaja para eso y luego, o viceversa, el papá lo hace bien y la mamá llega a regarla todo, digo, están los dos desgastándose, desgastando la relación de ustedes también, y qué mejor alinear a los dos en un mismo barco. Vamos a probar, les digo, vamos a probar a ver si funciona, si no funciona, mándenme a volar, ¿No? Y cuando se trepan los dos, oso. Es impresionante los cambios que da, y me sorprende mucho el hombre. El hombre tiene una capacidad de ejecutar muy rápido cuando le dices le cae muy rápido el 20 por así decirlo.
Le des las reglas.
Sí, sí, yo me he encontrado, es algo que me ha sorprendido mucho que puedo tener a una Macri muchas ganas que le eche, pero le echa muchas ganas. Tengo una, dos sesiones con el hombre, lo entiende y lo aterriza y lo ejecuta y cuando logro que el hombre lo capte y haga equipo con la mamá, el cambio en conductas que vean en tu hijo mejoran automáticamente mejoran y ese es el trabajo en equipo que hay que hacer. Nada más que es bien difícil porque todos traemos cargando la educación de nuestras casas a la crianza y romper lo que te enseñaron a ti con tus hijos es difícil porque muchas veces no reconocemos que lo que vivimos podría haber algo mal y eso es como también trabajo. Cuando yo voy a una asesoría no solo hablo del niño, te pregunto de ti, cómo fueron en tu casa, no como fueron en la casa de ella, hasta te digo oye critícame a tu esposa, critica al otro.
Yo ahorita me está está haciendo un episodio bastante. No sé si es emocional o difícil para mí porque muchas de las cosas que dices, o sea, las hago y los errores que tú comentas los cometo y puede ser que es porque así me educaron a mí, pero pues no es la razón suficiente para seguir. Hay ciertas cosas que hago yo que después las veo en uno de mis hijos que tiene características muy similares a lo que hemos estado hablando hoy y sé que lo está haciendo porque yo lo hago, o sea, está siguiendo. Exacto. Eso que odio que haga lo hago yo y es como verte en un espejo algo que no gusta. No te gusta y saber que lejos de que no te guste quién eres tú estás jodiendo la vida.
Esta personita Mira, yo quitaría el jodiéndole. No, Jodiendole es muy duro, es ser muy duro contigo. Jodiéndole es sin quereros o repetimos porque lo que más queremos en ellos pero no nos damos cuenta que ciertas cosas en nosotros las podemos repetir. Fíjate que yo tengo una teoría, Oso. Mi teoría es lo que sufriste de tu crianza, lo que realmente te dolió en tu crianza no lo vas a repetir. Lo que realmente si tú odiabas que te pusieran tantos límites y te chocaba y la pasaste mal porque tus amigos se la pasaban increíble y tú no, es probable que seas un papá muy permisivo, que seas el bonachón, ve porque lo sufriste y no quieres que se vuelva a repetir. ¿Pero qué crees Oso? Si tú no sufriste porque no te diste la oportunidad de sentir el niño no podía sentir ese dolor, ¿Lo vas a repetir? Es algo muy curioso, pero ese es.
Un tema que a mí, y cada vez que hablo de paternidad como que regreso a A ver, yo soy ingeniero y he estado involucrado en desarrollo de software los últimos 10 años y sé que como funciona es iteración rápida, ¿No? Experimentas, mides, entiendes, tomas decisiones, haces cambios y vuelves a experimentar y es lo que genera este interés compuesto de conocimiento. OK, tú estás diciendo exactamente lo mismo. El tema es que los ciclos de retroalimentación son generacionales, o sea, tardas 40 años de que sufriste y dijiste nunca en la vida voy a hacer esto, a que tienes un hijo y pones en práctica la nueva versión del experimento y tardas 40 años a ver cómo salió.
No, no, este es el chiste que. ¿No, no, no, no, el punto es el siguiente, tú te tienes que preguntar muchas veces qué necesita tu hijo de ti? ¿Qué está pasando? ¿Qué está Pasando que tú estés repitiendo lo mismo? Hay un patrón que se repite aunque no te des cuenta y cuando lo haces consciente lo puedes cambiar, si no lo haces consciente se va a repetir los 40 años, ¿Me explico? Entonces yo en este caso, la verdad no conozco tu historia, no conozco la historia de tu hijo, entonces no te podría decir qué está percibiendo tu hijo, pero hay una parte que él está percibiendo, o sea, tendría que entrar más en específico que tú me dijeras, o sea, lo que me es claro es lo si tú no te das cuenta de qué patrones repites en casa, los vas a hacer y tú no vas a entender por qué es algo ciego para ti y es mucho más fácil que de fuera te digan oye, tú ya estás viendo que se repite, por lo tanto estás haciendo lo mismo que te hicieron de otra forma. Puede ser que una forma más sutil, pero puede ser que no sé si tenga que ver con exigencia de tener que dar el ancho, entonces el niño que es muy sensible, domina qué se espera de él. Puede ser que si regañas al hermano y papá se enoja fuerte, cuando regañas al hermano él dice me la voy a tragar, yo no quiero defraudar a papá. Entonces si ya vi cómo le fue a mi hermano por haberlo regañado, yo me voy a tragar eso para encajar en el modelo de papá. Pero es que tendría que conocer realmente tu historia, Oso. Pero lo que sí te digo y estoy convencida es que todo patrón se puede resolver muy rápido, muy rápido. ¿Y es más, tengo muchos casos de que me hablan y me dicen Pamela, no puede ser, como en tan poco tiempo se transformó mi casa? Porque eso es algo que yo hago y lo viví. Yo nunca pensé que donde estaban parados mis dos hijos, porque realmente te hablé del segundo, pero del tercero llegó una neurocientífica en Canadá y expuse un caso de mi hijo de chiquito. El tercero me dijo oye, tu hijo es autista. Yo no, no, no, no, a ver, yo estaba cegada, Oso, yo ya tenía el problemón del segundo para yo admitir que el tercero venía mal. No, no, no, el mío, ese no, ese es el segundo. Cuatro años después me cayó el veinte y dije no podía ver porque era demasiado para mí ver que me repitió el tercero en diferente forma. ¿Me explico? Entonces es esta parte donde tuve que yo ajustarme y entender que sí podía transformar a alguien a través de la relación. Y a qué voy, que ella cuando le platiqué el caso de éxito más adelante me dijo es que es de los primeros niños que entran con este nivel de alta sensibilidad que ya ni los etiqueto dentro de qué, del espectro. Para mí es una alta sensibilidad que se resuelve niñez. Y ese es el primer caso en el instituto. ¿Cómo me di cuenta? Porque yo fui una salvaje, o fui una salvaje. Yo me dijeron, yo entendí literal el modelo, ponle límite que llore hasta que se canse. Contenlo, acompáñenmelo, pero hasta que se canse. Entonces cuando fui al congreso, ahí fue un congreso de está en 16 países, fue Gordon y todo. Cuando yo platicaba mi historia de cómo lo dejas llorar una hora, sí, que.
Ustedes no, eso me dijeron, sí, yo.
Entendí que hay que dejar que el niño pase de esto a esto. Facilitadoras igual que se dedicaban, me volteaban a ver con cara de estás loca y yo juré que todo mundo lo hacía oso. La diferencia es que por eso entendí por qué se revirtió. Bajé defensas, bajé defensas, bajé defensas. Como, como Dios me dio entender y vi luz, dije este es el caminito, tengo que poder y se transformó realmente.
Yo quiero entender ese camino porque con uno de mis hijos fuimos a dar a un centro muy, muy reconocido en Miami, bueno, en el área de Miami, en la que pagas una fortuna y son ocho semanas, no me acuerdo, son seis semanas en las que llevas a tu hijo todos los días ahí y el concepto te lo diagnostican, bla, bla, bla, y le ponen límites, pero las instrucciones son pones límites, lo dejas llorar, este no, lo contienes aquí tú hablaste de contención y me gustaría que me ayudaras a entender qué es contención y por qué. Sí, porque no, pero había partes de la terapia que yo creo y viéndolo desde afuera rayaban en abuso, o sea, muy, muy, muy duro, muy duro para Lucille, para mí fue una experiencia más, para ella que lo vivió todos los días presentemente ahí, yo estuve todo el tiempo allá, pero no entraba a las terapias, durísimo. Y entonces me gustaría llegar a esto. Has hablado mucho de poner límites y y exponer la vulnerabilidad, ¿Cómo se hace? ¿Hablas de ser un animal, o sea, fuiste una bárbara, pero qué significa eso?
Me encanta tu pregunta porque se puede confundir. No, sí lo platico con mucha fuerza porque me acuerdo que sufrí, no fue difícil, fue duro y sí sé del instituto que me hablas, no, sí sé un poquito de cómo trabajan ahí y había una cosa que me brincaba muy fuerte de ese lugar, a mí que lo respeto mucho, que, que da avances, por supuesto, pero no tomaban en cuenta las emociones, no había esta parte de tomar en cuenta qué pasa con el niño, es ahora sí que ahí es te pongo el límite y te friegas, o sea, me vale gorro. ¿Y yo siempre hablo, para mí la clave de un límite cuál es? Es decir, no muy claro, firme y con amor, eso es la contención. Contención es sé que te está doliendo lo que te. El límite que te estoy poniendo, desde no te voy a comprar otro juguete, desde se te cayó tu bola de helado, lo siento, desde no te voy a dar permiso de ir a casa con tus amigos, ni te vas a llevar el coche. Cualquier límite que pongas, y estás hablando.
De límites a lo largo de un espectro de años, o sea, del coche.
Hasta la paleta, 100% límites, apaga la tele, no te doy el iPad, no te doy dinero, no te doy permiso. ¿Es el no o realmente es cuando nosotros ponemos el límite o cuando la vida les genera frustración a ellos? Cuando no lo escogieron para la selección de fútbol, cuando no lo llevaste tú a algún lugar, eso es frustración. Y parte de la teoría es que atrás de la frustración hay tristeza o hay pérdida, hay dolor, pero el cerebro te va a evitar sentir dolor. Entonces cuando yo hablo de contención, que es nosotros poner un límite claroso, firme y simplemente dar espacio emocional donde no voy a frenar tus emociones, al contrario, te las voy a validar, voy a empatizar y te voy a decir sé que te morías de ganas de ir a casa de tus amigos, sé que te morías de ganas de que era la última fiesta, sé que te morías de ganas por la 50 galleta, ¿Me explico? Ya sé que quiere seguir jugando más tiempo conmigo. Fíjate cómo estoy empatizando con el niño y lo estoy validando y sé que estás enojado y te entiendo. Cuando tú hablas desde ese lugar, el poder de las palabras oso se comunican directamente al cerebro y es cuando el niño o genera resistencia o genera escucha. Entonces cuando yo les digo a mis hijos ya sé que te mueres de ganas de hacer tal cosa, de ver más tiempo el iPad, deber más tiempo lo te entiendo, sé que te mueres, ganas por otro lado, no lo vas.
A hacer, pero eso genera furia. Claro, y cómo, o sea, si en ese momento revienta el berrinche, ese es.
El chiste, os atrás del berrinche está la pérdida, está el dolor. Entonces lo que corresponde es que cuando tú le pones el límite a un niño, es que su frustración salga muy fuerte. Hay niños que toman el límite muy rápido, te dice OK ma, se adaptó, sintió esa parte de chin, ya me fregué, ya no lo logré, ya sentí la gente que ahora sí que es una frase que uso comúnmente, es que el que yo el camino del ya me chingué. Esa frase si la uso mucho en todos los cursos donde el niño dice haga lo que haga, no puedo cambiar a mamá, yo me tengo que adaptar, es un golpe emocional. Ese golpe emocional acompañado de un adulto que no te alejó, no te gritó, no te dijo, deja de ser berrinche, ya cállate, ya no te aguanto, vete para allá. Todo eso le aseguras el niño que lo quieres con todas sus emociones, no te acepto. Sé que te dolió que te pusiera un límite, sé que te dolió que no te escogieran en el equipo de fútbol, en que la mis te pusiera un 8.
Cualquier berrinche tiene que ser, o sea, cualquiera, hasta de una cosa tan tonta como él tiene más boletos que yo, no puedes decirle eso. Por eso no se llora nunca.
A ver, no hay nada de nunca. Hay veces que le vas a decir que ya estás hasta el gorro, ya cállate por favor. Pero debe ser la minoría, ¿No? Pero cuando muchas veces, oso, los niños por una tontería se desbordan, pero yo le digo a los papás, no es la tontería, es el cúmulo de frustración que tienen en su vida. Y no sé si a ti te pasa que imagínate, yo hubiera llegado tarde en la mañana, no llegó el de la cámara, oso, Luego el que te graba el audio, se le olvidó el material, luego pediste comida y no llega, Oso. Entonces fíjate como tú ya estás cargado de frustración y yo de repente te dice uno de tus asistentes, chino, grabé, ¿Qué haces? Yo me vuelvo a echar la entrevista contigo feliz y sigo platicando. Pero explotas, ¿No? Y yo sé que no solo fue eso, que seguramente es grave, pero ya ese es el cúmulo que traes. Entonces cuando el niño te dice mis boletos es ¿Que está pasando en la vida de ese niño para que explote por todo? Y tiene que ver eso con la relación con nosotros, que eso no lo sabe, los papás no lo sabemos, No sabemos que un niño, te voy a poner, me encanta el ejemplo del vaso, aunque ya me tomé la mitad, ahí te va. Un niño necesita el papá llenar el vaso de vínculo. ¿Que es llenar el vaso de vínculo? Es yo te busco, yo me intereso por tus cosas, te ofrezco jugar. ¿Solo una persona se siente querida o si la buscan, no, si cumples de papi juegas conmigo? Si mi amor. No solamente el niño se siente querido si lo ofrecen. ¿Como sabes en tus épocas de soltero que le gustas una niña o como conquistabas una niña tú? A fuerza. Es la única forma. Si no te buscan, no saben que te quieren. Entonces la chamba del papá es buscar ese niño, buscar llenar este vasito. Pero si yo lleno, lleno, lleno, ya se me llenó el vaso con agua, ¿Qué tengo que hacer ahora?
Vaciar.
Claro, lo tengo que vaciar y ahí es donde entra el límite. ¿Os qué hago? Ya te llené, ya te llevé, ya.
Jugué contigo, ya te lo necesito vaciarlo.
Porque nadie va a sentir satisfacción en la vida si no siente el vacío. Tú no puedes sentir satisfacción de lo que tienes si no has sentido el vacío de no tenerlos.
Necesitamos lo amargo para disfrutar lo dulce.
A fuerza, A fuerza. Solamente a través de sentir lo que no tienes, cuando lo tienes, sientes ese gusto. ¿Y qué pasa hoy día con los niños? Tienen todo inmediato, entonces nada never is enough con esos niños hay una pan. Yo veo la pandemia de niños, de nada de lo que hacemos los pap por ellos es suficiente. ¿Por qué? Por dos razones. ¿Una, estamos cumpliendo demandas, bailamos a su ritmo, bailamos a su ritmo de pa, juegas conmigo? ¿Sí pa, quiero esto, Sí pa, vienes o ma, ahorita? Porque estoy hablando contigo, pero es mamá, mamá, yo digo las mamás. La mamá que escucha demasiadas veces la palabra mamá, ya lo está haciendo mal. ¿Por qué? Porque está buscando. El niño está buscando, está buscando. ¿El niño en lo último que debe pensar es dónde está mamá? ¿Por qué? Porque la energía que no ocupa para buscar a mamá la va a ocupar en madurar, en emerger, en ser su propia persona. Pero si el niño está pensando, no.
Te vuelves entonces esclava de tus hijos.
Al revés, esclava cuando cumples demandas o imagínate ma viene sí maz de cuenta que tienes tres hijos, Oye mami, ayuda, Sí mi amor, ahorita vengo, oye mamá, ¿Me ayudas? Y el otro no, espérame, ayúdame así ahorita vengo. Entonces fíjate cómo tú estás bailando al ritmo de los niños. El papá líder lo que hace es a ver, yo tengo tres hijos, este necesita más ayuda para este, a este no he pasado tanto tiempo con el otro, entonces voy a estructurar mi casa para yo darle a cada uno lo que necesita sin que me lo pida. Entonces yo sé que si no he acompañado a mi hijo a su clase de tenis dos veces, en vez de que me espere, me diga mami, ya me puedes venir a ver a mí. Entonces si tú le dices sí mi amor, el cerebro del niño dice qué bueno que le pedí, porque si no lo pido no me ve, no me quiere. ¿Entonces cuando yo ya llego un hijo mío que me gana y me dice oye ma, me llevas a la escuela? Yo le digo ya tiene pensado llevarte, La hago creer que fue mi idea para que no vea. Entonces yo registro y digo le tengo que dar más tiempo. Entonces al día siguiente le digo acompáñame al súper, oye, vámonos por un helado o platícame de tu cuento que estamos haciendo. No revelo lo que ya sé, pero lo ejecuto. Entonces una mamá que es esclava es la que oye mamá, viene mamá y ahí va corriendo por todos lados. ¿Y qué crees? El cerebro del niño aprende. Para tener a mamá hay que pedir, para tener que mamá hay que llorar, o para tener a mamá, la vista de mamá hay que pegarle al hermano. Todos los niños quieren llamar la atención y porque es una necesidad legítima de ser vistos por quien soy. Entonces cuando yo les digo a los papás cuál es el rol que nos toca adelantarnos, anticípate. Solamente se va a sentir querido si te acercas y lo escuchas. Entonces agarras y vas a llenar el vaso, ahí nos quedamos. Ya llené el vaso, ya en la mañana lo ayudé a vestir, le ayudé a hacer sus cosas, me interesé, platiqué, se va a despertar en el niño más, quiero más. Porque eso genera el vínculo, ¿No? Cercanía. Pero tú oso, ya sabes que jugaste, ya hiciste, ahora le toca. No, me tengo que ir a trabajar.
¿No te das totaco?
Claro, como yo les digo a mis hijos, oigan, ya me voy. ¿A donde? ¿A mi cuarto, a qué hacer?
Nada.
¿Ay, vas a jugar? No, pero si se los digo. No, porfa. Y Leo, ya sé que se mueren de ganas de jugar.
¿Y no te rompe a veces el corazón eso a ti te digo la verdad o son?
¿Por qué? Porque cuando ves los frutos de eso, ¿Que haces? Cuando ves los frutos que de repente emergen y sienten satisfacción cuando chaparros, mañana voy a jugar con ustedes y sientes ese gozo, esa felicidad. Cuando sí lo haces, se llenan, Oso, se llenan. Entonces cuando yo ya sé que di, ya puedo decir no. Imagínate si no sería la esclava. ¿Cómo le hago para trabajar? ¿Cómo le hgo para hacer mis cosas? Yo necesito, para ser una buena mamá también necesito autocuidado, ¿No? Necesito ver por mí, tener mis áreas cubiertas para poder ser esa gran mamá que intento ser. ¿Que fallo? Y las que me conocen saben que hay veces que me desespero, como todas, pero trato de hacer realmente yo creo que algo que me llevó a entender a todos es que la teoría la vivencié al 100, puse en práctica todo. Y cuando ves los frutos, Oso, como yo les digo a las mamás, ya se, suena muy cruel, suena muy cruel lo que voy a decir. Cuando ves el gesto de tristeza y de dolor en tu hijo, apláudetelo. Es horrible. Sientes horrible, Oso, sientes horribles. Pero cuando un niño logra llegar a ese nivel de tristeza y tú lo contienes, se generan conexiones neurológicas.
Hay algo que te he oído decir y regresando al tema de pones un límite y se genera la furia y tu trabajo es llevarlo de la furia a la tristeza. ¿Cómo sucede eso?
Bueno, eso es un round Todo niño se llama. ¿Cómo puedo llegar a un niño que sienta tristeza? Hay tres formas. Uso cuando la clave es, haz de cuenta, me gustaría explicártelo, cuando alguien se frustra, lo primero que va a hacer el cerebro es tratar de hacer un cambio. Tú vas al cine, tienes uno enorme que no te deja ver. Lo primero, ya te frustraste, no puedes ver la película. Lo primero es que vas a buscar un cambio. ¿Me cambio de lugar? Si logras cambiarte de lugar, ya salió tu frustración. Pero imagínate, Oso, que no se mueve el cuarto, o que no le das la galleta a tu hijo. Va a poner la galleta, pero es lo que sea que te pida, Pa, ¿Me das otra galleta? Entonces tú dices, no, no te la voy a dar. La frustración no sale, sigue adentro del niño porque no consiguió lo que quería. La segunda salida, que es el camino realmente de la madurez, de la adaptación, de la resiliencia, es cuando toma la pérdida, pero sin que nosotros amenacemos ni gritemos, es decirle, no entiendo, ya te comiste tres galletas y no te voy a dar ninguna. Más, es que porque a mi hermano le diste y ayer tú me prometiste. Todo niño te va a decir cosas para convencerte y salirse con la suya. Entonces yo les digo, pónganse modo avión, tú nada más se firma en tu límite, tú ya sabes que no corresponde otra galleta más porque se come otra, va a vomitar o ya es la hora de la comida y no va a comer. Entonces tú nada más dile, no sé, no los escuches, no discutas porque es clarísimo para ti. Entonces dices no, el niño va a explotar. ¿Y muchas veces si tiene defensas a no tomar pérdida o no sentir dolor, va a atacarte, es lo que hacen muchos niños, empiezan a atacarte a ti o al hermano, es que por qué a él? Ya empiezan a vencer cosas y ahí es lo difícil para el papá de no engancharte, no te enganches, porque atrás de esa reacción lo que busca es que se lo des. Pero si tú le dices, sé que estás muy enojado, no pegas, quitas las cosas hasta que el niño se calme solo, pero no lo alejas, simplemente lo ves, aquí estoy, te quiero mucho, hasta que te. Pero no es nudo, es más, te voy a platicar una historia. Una vez estaba en Coscu, ya sabes que iba corriendo y fue muy al inicio de la pandemia que las filas de Coscu eran larguísimas, larguísimas, que todo mundo creía que se la comida y el mundo. Entonces fue muy al principio de la pandemia, entonces de repente ya por fin estaba pagando, pero yo en la fila muy larga veía una mamá que tenía cuatro hijos y de repente toda la fila me lo eché con su cuarto hijo, tenía los tres, ella iba sola y con su cuarto hijo aventaba el zapato, pero gritaba, pero se encueraba, o sea ya no podía. Y yo veía a la mamá oso, ecuánime, ecuánime, tranquila, toda la fila, ya estaba seguro, harto, ¿No? Y yo me estaba dando gusto, o sea dije qué buena onda, estoy viendo una mamá que no está perdiendo la calma, que el niño está haciendo un berrinche y para salirse con la suya aventó un zapato, se quitó el calcetín y la mamá no luchó contra el niño, que eso fue lo que me dio más gusto. No podemos controlar. Un niño agarró, tiraba el zapato, la mamá guardaba el zapato, el niño ya se quería salir, estaba amarrado, como loco, pero ya sabes que estaba quitándole la paz a todo Costco y entonces, pero yo veía la mamá muy tranquila, no me pude aguantar o solo me pude aguantar al final y le dije realmente te felicito, realmente te felicito. Me dice sí, mira, es mi cuarto y si yo caigo en sus berrinches de esto se me van a brincar los otros, entonces nada más lo acompaño.
Y eso empíricamente así es porque es.
Instintivo, el niño tiene que saber tomar pérdidas y muchas veces los niños dicen ¿Cómo lo consigo haciendo? Insistiendo. ¿Insistiendo, si mamá me vas a dar permiso? Hasta que terminas gritando sí, ya cállate, ya no te aguanto. Porque el cerebro está diseñado a eso. Entonces cuando le di a la mamá no lo regañó, no lo castigó, no lo calló, nada más nos castigó a todo. A todo el público.
Exacto. ¿Ahí cómo evalúas los costos? Tal vez ganando, pero el costo para la comunidad fue.
Le valió gorro. Le valió gorro. La mamá dijo que prefiero de que.
Lloren en mi casa.
Exactamente. A que se chuten Y la verdad eligió bien porque seguramente el niño entendió que hiciera lo que quisiera, no iba a cambiar, pero no lo alejaron de ti. Y esa es la contención Oso, Tú al poner un límite y un niño con defensas que no te acepta, el no rápido va a atacar. Es lo que corresponde a la salida de la frustración Y si tú te lo tomas personal y entiendes donde entiendo que te enojes, no, pero no es deja de aventar, no hagas nada, lo va a hacer más. Entonces dices sé que estás muy enojado, no me voy a enojar, pero no.
Es, no existe un punto de no retorno, o sea, llevas, tienes un hijo de 8 años, 10 años, 12 años con el que nunca has tenido este tipo de mecánicas o de fijación de límites y un día vas con Gurú Pamela y te dice que se chingue, no, pero. Y entonces decides, órale, voy, voy, voy duro, voy animal mode y voy a empezar ahora a poner las reglas.
¿Pero es que qué crees? Aquí es una mezcla de amor con firmeza, Oso, no hay forma, el vínculo y el respeto se gana, me explico, o sea, yo le digo al papá, no, porque eres el papá te van a aceptar tu límite te tienes que ganar el derecho a ser papá y eso es trabajar la relación Oso. No hay forma que tú llegues a imponerte a alguien a decirle pues no y te va a comprobar tu hijo pues ¿Sí me explico? Pero lo que hace la relación y el buen vinculoso hace que el niño tenga influencia sobre ese niño. Cuando tú tienes buena relación con alguien, tienes influencia y autoridad sobre esa persona. Entonces cuando llega un. Es más, te puedes ir, vas de cuenta que parece que leíste en Instagram porque justo me escribió un papá que quiere recuperar la relación con su hijo y justo tiene justamente su hijo tiene 14 años, me escribió y me dice ayúdame a recuperar la relación. Y la relación no se recupera en base a límites, se recupera a través de irte ganando a ese niño, que ese niño está muy enojado, muy. Es difícil, pero lo primero ya lo tengo a intención del papá, no, no lo he visto porque lo voy a ver la semana que entra, pero hay la intención y me dice estoy dispuesto a hacer lo que sea para recuperarlo porque se me está yendo de las manos. ¿Y qué crees? Te puedo asegurar que ese papá ha tratado de poner mil límites.
¿Y cuál sería, cuál sería la recomendación?
¿La recomendación es hay que ver qué lo llevó, primero, que lo llevó a que su hijo esté tan enojado Y segunda, no es qué hago con mi hijo, es qué crees que tu hijo necesita de ti? Será la primera pregunta que yo le haría a él, ¿Qué le está faltando tu hijo en la relación contigo? ¿Será que siente que no lo entiendes? ¿Será que sIente que eres muy duro? ¿Será que puede ser que no lo ha tomado en cuenta? ¿Que prefieres a su hermano? Les empiezo a hacer preguntas para cuestionarlos a ellos, para entender la dinámica familiar. Entonces lo que yo les doy, la herramienta es vamos primero a recuperar relación. Vamos a recuperar la relación. ¿Cómo? ¿Te vas a interesar por sus cosas, Te vas a acercar y te vas a decir desde este lenguaje de sé que estás enojado conmigo, sé que la he regado y estoy aquí para que me digas qué vamos a hacer? Dime. Darle el espacio y la confianza de ahora te escucho desde otro lugar, quiero que me digas en qué fallado, por así decir. Cuando tú le dices al niño te doy el espacio, el niño cambia y dice ¿Cómo me está tomando en cuenta? No estoy loco, me está validando lo que siento. Entonces tú como papá le dices si, puede ser, si, en ocasiones me he equivocado, pero hoy quiero mejorar la relación contigo. Y sabes cómo se mejora una relación o so no diciendo te quiero mucho, no diciendo wow, eres el mejor en fútbol. La relación se demuestra con hechos, las palabras se las lleva al viento. Pero si tú como papá con hechos de muestras de ahora, sin que tú me pidas hijo, hoy te voy a echar la mano, te voy a ayudar en una cosa a la escuela, oye, te voy a pedir tu opinión en ciertas cosas, oye, te voy a llevar contigo. No, no quiero ir contigo, si, yo quiero que venga, vamos a echar unos tacos. Empiezas a demostrar con hechos que te quiero recuperar. ¿Pero qué crees que pasa Oso? Al principio cuando un papá quiere recuperar a su hijo, lo primero que va a haber es rechazo por parte de del niño a fuerza. ¿Por qué? Porque no te quiero volver a creer, porque si te creo que me quieres, me va a doler cuando me vuelvas a gritar, me vuelvas a castigar, me vuelvas a utilizar lo que me gusta a mí en mi contra para obtener la conducta. Entonces el niño te va a rechazar, Bueno, el adolescente aquí lo va a rechazar, pero te está poniendo a prueba ese niño. ¿Si me quieres, aguanta vara, no? Si me quieres aguanta vara. Entonces yo lo que va a trabajar con el papá es te va a rechazar. Y hay veces que le digo no las ganamos, ningún papá va a ser perfecto, la vamos a regar todos. Pero cuando eres consciente de eso y tienes luchar, vuélvelo a buscar las veces que sea necesario para que lo convenzas que ahora sí es de verdad y que puedes con él y sus emociones y su rechazo. Cuando el cerebro del niño percibe a papá que lo sigue buscando y sigue y se pone de su lado y no se engancha a sus reacciones, en empieza solito a bajar defensas, Entonces te empieza a dar chance de te vuelvo a dejar entrar a mi vida papá. Pero el papá tiene que demostrarlo con.
Ahora, todo esto que me estás diciendo es para niños y relaciones con papás, independientemente de que tengan un tema de integración sensorial.
Es que es la misma forma, Mira, yo les digo a las mamás, si yo logré darle vuelta al niño donde me dijeron que tenía muchos déficits en su desarrollo y hoy es un niño 100% funcional, académicamente le va muy bien, socialmente le va muy bien. ¿Qué podrían hacer con su hijo que no tiene este tipo de problemas? Maravillas. Mira, la vida. Yo no entendía por qué me había mandado tantos extremos. Así lo voy a poner. Va a haber una niña realmente muy desarrollada, muy fácil, aprendió a leer.
Cantante también.
Esa sí me salió. Esa sí me salió. Esa me quitó todo mi talento y se lo quedó ella, porque esa canta padrísimo. Ese sí canta padrísimo y actúa y baila. Me quitó todo lo que yo deseaba tener, pero bueno, lo tiene ella. Ya le dije que lo sacó de su mamá. El caso es que ella aprendió, imagínate, a sumar a los dos años a leer sola. Y yo al otro casi casi le daba zapes porque no podía decir a e i o, no sé, casi me vuelvo loca. Y lo que descubrí es que no entendía por qué la vida me mandó tanto extremo. Y lo que llegué después de muchos años a realizar es la teoría te dice que tú puedes llevar a un niño a desarrollar su completo potencial y nunca sabes hasta dónde su completo potencial, hasta lo que más puede dar. ¿Entonces yo dije por qué la vida no me dio un niño normal? Tenía a la niña muy fácil, avanzada y a los dos que estaban dando cuenta que si esta es la media, dos de este lado, uno acá. Es que yo no sé cuál es el normal, tengo una muy fácil. Y eso me enseñó a que si hubiera tenido una niña normal, promedio, bien, yo hubiera llevado a mis dos hijos de acá acá. Y cuando te das cuenta que alguien puede desarrollar todo, logré llevar.
Bueno, si, te anclaste alto.
Exactamente. Porque yo dije bueno, y ahora son niños que son niños oso, se pelean como todos hacen sus cosas, se van a meter en problemas pero desde otro lugar, desde un lugar donde pueden tener confianza, desde un lugar distinto. Son niños, no la tengo comprada. El vínculo se trabaja todos los días. Todos los días. Hay que estar ahí, Hay que estar ahí. Pero si te das cuenta de que puedes llevar algo a mucho más.
Creo que un gran riesgo, y no solo en los niños con problemas de integración sensorial, sino con todos los niños, es desarrollar una baja autoestima. Hace poco veía un video en Internet de Gary Vaynerchuk y le habla mucho adolescentes y él decía a ti, a un niño de 11 o 12 años, además de desearte toda la salud que pudieras tener. Te deseo una cosa más, que tengas autoconocimiento y eso quiere decir que sepas quién eres y que confíes en eso. ¿Cómo desarrollas la confianza en un niño al que no le están saliendo las cosas?
Esa pregunta, Ozo, ahí te va, ahí te va la respuesta. No es sólo un camino, yo creo que son dos caminos. ¿Primero, cuando ya tienes un niño de esa edad, donde quiere generar confianza?
¿Qué edad es? ¿César?
Ahorita dijiste no, sí eso era un.
Video de once, doce, pero yo estoy hablando de niños de cinco, seis, siete, ocho, nueve.
Te voy a explicar de dónde viene el autoestima. Primero hay que ver de dónde, dónde surge la autoestima. Y lo digo así, el autoestima surge de la estima que percibo que hay en mí en casa. Si yo en casa me siento que soy aceptado, querido, validado, me aceptan como soy, la estima que percibo de mis papás hacia mí es enorme, por lo tanto lo voy a reflejar afuera. Oso, hijo, pero es que te tengo que explicar muchas cosas. Por otro lado, si yo en mi casa me siento que soy el flojo, el enojón, el que me meto en problemas, el que no sé matemáticas, me siento el burro, si así siento que me perciben mis papás, ese es el autoestima con el cual me voy a llevar. Por otro lado, yo tengo niños bien, bien maduros, que hacen todo bien, que son los niños perfectos, disciplinados, pero en el fondo tienen su autoestima bajo. Tú dices, oye Pamela, pero mira, en este caso de este tipo de niños, pues no tienen, le van bien académicamente, le van en todo, pero lo veo muy inseguro, lo veo que realmente tiene una autoestima bajo. ¿Y ahí te va otra ecuación, la crianza se da de esta forma, no? Papá hijo, el papá va a cuidar más lo que es más vulnerable. Si tú tienes un hijo muy maduro, como me pasó con Pame, mi hija la fácil, mi cerebro se va a preocupar por la fácil, no se preocupa por la fácil, me salió madura, 10, todo bien, la niña feliz, no se mete en problemas, socialmente bien, mi cerebro no iba a cuidar a mi hija grande, por lo tanto ella se dio cuenta que mi mirada estaba para los otros dos, no para ella. Entonces yo estaba cuidando ellos dos y ella estaba viendo ser la buena niña de no darle lata mamá, porque pobre mamá, ya tiene esos dos. ¿Pero qué crees? Fíjate lo que acabo de decir, el autoestima viene de la mirada en casa y no tenía mi mirada, mi mirada la tenían los otros dos. Entonces ella decía ¿Qué tengo que ser para ser vista la perfecta? ¿Voy a ser la que sacó 10, voy a ser la buena?
Y eso venía de un lugar de carencia.
Claro, la verdad lo agarré muy chica, cuando ya estaba muy chica me di cuenta muy rápido lo pude invertir, pero hoy lo veo muy seguidoso que al niño que más difícil le tocó resulta que es el que mejor surge después porque tuvo el cuidado y estuvieron a cargo de él. Y al niño fácil, maduro, lindo, que todo hacía bien, es el que muchas veces tiene muchos problemas. Dos cosas veo muy ansiedad e inseguridad. ¿Por qué? Porque tiene una autoestima bajo, porque no se fueron tan cuidados. Entonces el autoestima viene no sólo de alabar a un niño, al revés, tú alaba mucho a un niño y se despiertan pensamientos de inseguridad automáticamente. Está cañón que metiste tres goles. De repente puede pensar el niño, y si la próxima vez no meto gol, ¿Qué va a pasar?
¿Y entonces qué le dices?
Se vale decir felicidades Chaparro, muy bien, me encantó el esfuerzo que hiciste, estuvo increíble tu gol. Pero no pones tanto énfasis en el resultado. Exacto, no pongas tanto énfasis en el resultado, sino en cómo logró llegar al resultado. ¿Porque entonces el niño dice no le quiero fallar a papá, y si de repente no meto goles porque a papá vi que le presumió a sus amigos tres goles y te está oyendo, el niño entonces dice si no los meto esta vez no, prefiero no jugar, me duele la panza, no me explico, o es un niño que dice se va a vivir muy frustrado en el partido para lograr su objetivo Y lo logran? Muchas veces no, tampoco hay perfección, simplemente no enfocarnos tanto en los logros, sino en quién es el niño, qué hizo para lograrlo. No en lo que eres, no lo que haces, perdón, sino en quién eres tú. Y eso pues claramente el niño cuando es reconocido por sus logros, hay una parte de vacío emocional. Solo si hago soy visto, solo si obtengo soy visto, solo si logro tantas metas me aplaude y me sonríe. ¿Papá ya me cansé de lograr tantas metas, ya me cansé y es cuando hay muchos niños de esa edad que entre la adolescencia a la rebeldía, no todos, hay unos que siguen siguiendo eso, hay otros que dicen ya me cansé de ser la buena del cuento, ya me cansé ser la hermana bonita, sí, pero nunca me pelaron, saben que? A volar. Hasta una vez me dijo mi hija oye mamá, ¿En serio quieres que repruebe materias para que me hagas caso así? ¿En serio quieres que deje de hacer tareas? ¿Y yo me dije claro, ahí me di cuenta, pame ahorita tiene 14, pero en ese momento, en ese momento tenía como justo que será? ¿Once años, once años, digo en serio quieres que deje? Y ahí es cuando me surgió una frase que la amo, esa frase que dice mamá no tiene hijos favoritos, solo cuida al más güey y ahí se describe realmente por qué el niño dice es que su favorito es este, no le das más tiempo y atención al que te preocupa y al que no te preocupa no lo pelas, o sea porque puede. Entonces cuando me dijo eso me encargué de checarle todos los días la tarea, me dice ya sabes que sí la hago, por supuesto que quiero ver que la hagas, oye y enséñame esta cosa, entonces le dije y acompáñame. ¿Entonces a final de cuentas me estaba pidiendo tiempo pero no quería que me lo gana, me dice quieres que por la mala casi casi tenga el vínculo Y son historias, bueno con mis hijos te puedo platicar 500 oso 500, o sea cuando de repente escucho a las mamás que me platican me doy cuenta, pasé por tantas con ellos, tantas que muchas veces digo cómo aguanté? Pero cuando vas viendo y eso que dijiste eso no te tienes que esperar 40 años, cuando empiezas a trabajar en la relación, cuando empiezas a realmente validar las emociones, cuando dejas la amenaza y el castigo constante, cuando entiendes que todo mundo nos frustramos y hay veces que sólo queremos gritar, mentar madres por así decir, cuando te das cuenta de eso, cuando ponemos prioridad a la relación, los cambios se empiezan a dar automáticos.
Esta manera de educar de consecuencias que entienden que cualquier acción tiene consecuencia no es recomendable.
Sí mira, hay algo que realmente que los papás a los niños más inmaduros les ponen un chorro de castigos y consecuencias. Y hay algo real, el niño inmaduro no aprende de las consecuencias porque no las puede registrar, no las siente, no siente que se equivocó. Solo el niño maduro siente que se equivocó y aprende del error. El niño inmaduro no. Y los papás aplicamos más castigos, más amenazas al que no va a aprender. Porque yo me dicen, es que ya le castigué de todo, ya hice de todo y sigue peor. Le digo, y es que no va a cambiar, el que tiene que cambiar ese es tú, que no te está funcionando ahorita. Y es difícil. Hay una cosa que son los castigos y otra cosa que yo llamo las reglas y la estructura de la casa. Os Entonces ya es muy fácil. Las reglas de Mi casa es ¿Puede salir a jugar si terminas tu tarea? No le estoy castigando, simplemente es la estructura de la regla. ¿Terminaste tu tarea? No, Entonces no puede salir. ¿Pero qué pasa? Muchas mamás persiguen al niño para que cumpla el límite y no lo dejan vivir la consecuencia de que se friegue, ¿No? Oye, haz tu tarea, haz tu tarea, déjalo que no la lleve y que lo dejen sin recreo. Ay no, pobrecito padre. No es. ¿Pero para que eres la mala? Tú deja que la mala sea la misma y que el niño aprenda. No dejamos que el niño viva las consecuencias, pero como no dejamos que vivan esa consecuencia, les castigamos el iPad, le castigamos sus cosas.
Hablamos, hablamos mucho de con estos niños que no procesan bien cómo los perciben en la escuela, los maestros, pero no hemos hablado, y perdón que me regrese.
No, regrésate, vámonos de regreso.
No hemos hablado de cómo los perciben los otros niños. Porque es ahí cuando un niño deja de encajar socialmente. Tal vez es un niño agresivo, tal vez un niño que llega gritando, tal vez un niño que no conecta y no te habla a los ojos, o no es muy intenso y te invade tu espacio personal y entonces empieza el radito, ¿No? Y los niños son.
Son duros, no hay heridas más fuertes que la de los mismos niños. Eso es real.
¿Como lidias con? ¿No? ¿Como lidias, como? ¿Como trabajas con un niño que por este tipo de situaciones está teniendo problemas sociales en la escuela, incluso bullying?
Perfecto, perfecto. Y tiene que ver, va de la mano con el tema la autoestima. Exactamente. Mira, por lo que me dices puedo, puedo darme la idea Oso, que es un niño que tiene el filtro emocional muy abierto. Cuando un niño tiene un filtro emocional muy abierto es muy fácilmente herida, herido. La fuente de más heridas siempre van a ser tus pares, la escuela, los niños. ¿Qué sucede con estos niños? Que tienen una característica que sí son fácilmente heridos, o sea, sí son, cuando le dices tú no juegas, lo sienten profundo, cuando le dicen pareces tonto, lo sienten profundo. ¿Qué se hace con estos niños? Se hacen dos cosas. Una, sabemos que es muy fácilmente lastimados, pero por otro lado nosotros construimos el autoestima. ¿Cómo se construye la autoestima? Cuando, como yo te decía, lo que va a ayudar al niño a tolerar las salidas de afuera es la relación que tenga en casa. ¿Por qué? Porque, ay, ¿Por qué hay niños que le dicen estás gordo y feo y se ríe y hay gordos, me dijeron gordo y feo? Tiene que ver con el autoestima. Entonces si yo, tú trabajas la relación con él, ¿Qué es trabajar la relación? Yo te voy a llenar ese vaso, después te voy a poner límites a tu límite, yo sé que no te va a gustar y vas a sentir tristeza y vas a sentir dolor y vas a gritarme, me vas a decir, pero yo no voy a perder la calma porque yo, tú necesitas calma mía para tú lograr tomar pérdida, entonces te voy a acompañar. No, porque cuando un niño toma la pérdida contigo y tú lo contienes, contener es abrazar, es decir, aquí estoy, lo siento, pero aquí estoy, se genera una conexión profunda, una conexión profunda de vínculo. Esa persona me quiere, me ama, eso se va construyendo. Entonces a través de la influencia de tu vínculo le puedes decir yo sé que te lastimaron en la escuela y no te gustó, ¿Verdad? Por otro lado, a través de nuestra influencia le damos un guión de cómo actuar para la siguiente. ¿Qué te parece mi amor? Si a la siguiente que te estén buleando por así decir, en vez de ponerte a llorar, que muchas veces eso tienden a ser los niños, muestran vulnerabilidad y es el alimento del bullying, nada más te ve que ya te logró sacar una lágrima y eres mi presa, yo sé que te van a dar ganas de llorar le vas a decir, yo sé que te van a dar ganas de llorar, pero necesito contar contigo para que te aguantes y salgas corriendo. Y le das un guión para decirle a la mis o para irte al otro lado, pero no quiero que ese niño te vea así. Entonces nosotros lo que hacemos es a través de una conexión con nosotros fuerte, va a ser receptivo a nosotros y le vamos a dar un guión que concuerde con la realidad. No le puedes decir, pues dile que tú eres un tonto, si no existe en él va a decir, estoy mal yo, ¿Por qué me piden mis papás que me defienda si no puedo, entonces todavía hay algo peor en mí, me están pidiendo algo que no puedo hacer? Entonces tú tienes que ajustar a decir y esto se va construyéndo, no es de la noche a la mañana. Entonces cuando le salga una vez el guión que le diste, va a tener esa dosis de autoestima, va a sentir que lo logró y le vas a decir chaparro y mañana vamos a planear algo. Tú trabajas la relación, le empiezas a dar juego, le pones tus límites con amor, llora lo que quieras, pero va a seguir tu influencia y así lo va a ir practicando hasta que se va a sentir. Lo que protege a los niños sensibles es tu vínculo. Es más, te voy a poner un ejemplo del mío, tengo muchos, la historia de Patito ese, tengo de todas. ¿Me dice mamá, qué crees? Y me dice ¿Qué pasó? Es que hay una niña de mi salón que me dice que soy café. Café, café del color. Y le digo ¿Y que sentiste? Pues ma, no soy café, o sea, sí soy moreno, pero. Pero sí empezó y es que aparte lo dijo enfrente de todos y que yo era café y me dio mucha pena y no sabía qué hacer, pero, pero estaba muy. Y le dije yo sé que no te gustó. Me dice no, fue horrible, no, y te dio mucha vergüenza que te dijera café. Le digo sí, validé su emoción, fui empática. Lo primero que quiero es resolver el problema, es decirle a ver mi amor, tú dile que los cafés somos, no nos llama, no nos quemamos por el sol, o sea, no nos ardemos en el sol. Lo primero que tiende a hacer el papá es dar la respuesta. No funciona. Si queremos solucionar rapidísimo, no funciona porque el niño no ha liberado. Cuando el niño llega con la emoción de me lastimaron, me dijeron café. Las emociones están prendidas, Oso. La razón no escucha. Tenemos que vaciar la emoción para después darle el guión. Entonces yo le dije, ¿Te dijeron café? ¿No te gustó? Alimenté el dolor. Me dice sí. Dije bueno, entiendo que no te gusta. Te voy a hacer una pregunta Pat, ¿Quién más es café de la casa? Tú. ¿Entonces tú y yo somos cafés? Sí, Matu y yo somos cafés. Perfecto. ¿Oye, y para ti mamá está guapa o está fea? Y me dice guapa. Perfecto. Entonces ¿Y quién se parece a mamá? Porque aparte es idéntico a mí. Yo. Y le dije entonces tú y yo somos guapos, ¿Verdad? Y me dice sí. ¿Entonces no es más cool ser café? Te lo juro que después de ese evento él llegó a decir que si. Él era café. Ya déjate moreno, no café. Ya la parte somos cafés. Y hubo una época en mi casa que te lo juro que mis tres hijos peleaban. ¿Quién era más moreno de los tres? Yo soy más moreno. No, yo soy más. Y hasta mi hija se quería solear, porque ahora a través de tener buena relación, querían ser como yo y todo era más cool ser café. Y lo que se volvió para Pato una herida, se volvió su fortaleza. ¿Como? A través de dándole espacio, validando de si se siente feo. Pero por otro lado, ¿Qué crees chaparro? La suerte que yo soy café y yo me llevo contigo y mi vínculo le dio la seguridad y entonces ahorita ya, ya es. Ya no tiene ese conflicto. Pero eso es en base a la relación, ¿No? Si tú te enganchas con un niño, dile que él es chaparro. No va a servir. Tienes que fortalecer la relación.
Pame, todo esto que me dices y porque yo he vivido el proceso, debe de requerir una energía monumental, ¿No? Y hace un momento hablabas de que es importante estar bien contigo, estar bien en pareja, Estar bien contigo. ¿Qué significa estar bien?
Mira Oso, lo primero, estar bien contigo. Me voy a ser muy puntual y muy clara. Necesito una mamá descansada, ¿No? Y que pueda conocer sus niveles de estrés que tiene. Yo necesito ver a una mamá que se da su tiempo, se da su espacio, tiene autocuidado. ¿Por qué? Porque si yo no estoy bien, no puedo sostener a mis hijos. Si yo emocionalmente tampoco estoy bien, no puedo sostener a mis hijos. Realmente Entonces yo les digo a las mamás, yo no quiero que sean mamás 24 horas, es una chamba, como bien dijiste, agotadora, o sea, yo no me puedo jugar mucho tiempo con mis hijos, me canso, pero que no lo escuchen, pero saben que nos las pasamos bien, pero corto mi tiempo porque yo sé hasta dónde aguantoso. Entonces yo lo que hago es saber que yo necesito mi tiempo y mi espacio y por eso pongo los límites a ellos y por eso digo, para yo poderme dar el lujo de decir ya no juego contigo, ya lo hice antes, pero lo ofrecí, entonces lo doy y de repente les digo a las mamás, hagan algo que las haga feliz, si ven que ya no pueden, sálganse de su casa y vayan a platicar con una amiga. Toda la frustración que vivan, si no la sacan por otro lado, ya sea en una terapia, en un hobby, en una meditación o trabajo o en el trabajo, lo van a desplazar para sus hijos. No, esa es la punta del iceberg. Ya vienes frustrada de mil cosas que no funcionan en tu vida, tu hijo rompe algo, le pega al otro y sale tu grito a atacar. Entonces yo necesito una mamá que tenga conciencia de que si ella está muy frustrada y muy rebasada, lo va a contagiar a sus hijos.
¿Cómo, cómo recomiendas, dijiste medir tu nivel de estrés, ¿Cómo podemos cuantificar nuestro nivel de estrés?
Qué difícil, ¿Verdad? Fíjate que ahorita que hablas de eso, uno de los síntomas que viene terapia de pacientes es que la gente perdió justamente eso, darse cuenta de qué tan estresados están cuando vino la pandemia. Ya sé que me desvío el tema, pero lo que acabas de decir es lo más difícil que estoy viendo ahorita. Lo que generó es estar en alerta todo el tiempo con el Covid, ¿Te acuerdas que todo mundo era una realmente una amenaza real de que la gente se moría y todo eso? El cerebro se acostumbró por mucho tiempo estar en un nivel de estrés constante. Entonces pasa, ya baja la ola de amenaza tan fuerte del Covid, pero la gente se quedó con ese nivel, más súmale lo nuevo, no está reconociendo los niveles de estrés que traen. ¿Cómo te das cuenta del nivel de estrés que trae? Lo primero es tu tolerancia y tu paciencia. Cuando un papá está sumamente estresado y muy rebasado, la tolerancia y paciencia es mínima. Entonces ahí cuando tú te das cuenta como papá que estás explotando a cada rato, ahí es cuando tú tienes un problema de que no estás sabiendo manejar el estrés y tu frustración de lo que no está funcionando realmente en tu vida como quisiera, la estás desplazando con tus hijos. Entonces yo sugiero a los papás cuando sientan que quieren explotar con sus hijos, bueno, es una herramienta para detenerse, lo hacemos de la emoción instantáneo, entonces yo le digo, espérate, detente, siéntelo en el cuerpo, porque si lo haces consciente lo puedes detener. Pero en las mañanas hacer una evaluación de Oso de Cómo estoy hoy, ¿Amanecí frustrada? ¿Amanecí de malas? ¿Dormí bien? ¿No dormí bien? Si una mamá que no duerme bien.
Oso, ¿Cuánto duermes tú?
Bueno, yo no duermo tanto, ahorita que lo dices, yo duermo alrededor de, yo creo que entre seis, siete horas máximo. Siete, siete máximo. Muchas veces no duermo mucho, soy de sueño ligero, pero bueno, la voy llevando bien y hay veces que me pasa que si duermo de más, me siento con menos energía. Es muy curioso, o sea, no siempre que duermo más, pero funciono bien, entre seis, siete horas, la libro perfecto, no tengo problema. Pero una mamá que se despierta constantemente, que le lleve el niño a la cama, que lo tiene que ir a dejar y una mamá muy cansada, bueno, velo con los niños, niños sobre cansados son un desastre. Una mamá cansada, un papá cansado o estresado de la chamba es un desastre también. Entonces hay que buscar espacios para que tú puedas disfrutar de la vida y lo que te da el disfrute son tus hobbies.
¿Qué haces tú para disfrutar, qué es para recargar energías?
Yo para recargar energías me encanta la gente, me encanta platicar, me encanta cotorrear, echar chistes, yo siempre me doy mi espacio para buscar a mi gente. Por otro lado, lo combino con el ejercicio. Parte del ejercicio que me hace feliz es jugar pádel, donde juego con mis amigas, porque se me mezcla todo el deporte que más me gusta y mis amigas que me la paso divertida. Yo trato de disfrutar los momentos comunes, muchas risas, con muchas pláticas y busco darme siempre mi espacio. Yo sé que soy una persona que muchas veces busco un espacio, pareciera que no porque siempre estoy contenta y de fiesta, pero cuando yo sé que me sobresaturo, cuando siento que ya estoy, busco un espacio y me aíslo tantito, meíslo 10 minutos, me voy sola a mi cuarto, respiro tantito, veo cosas para bajar mi. Mi sistema nervioso un poquito, entonces recargo energías y vuelvo a salir. Pero esa es la parte del autoconocimiento, donde me conozco que si yo estoy viendo tanto tiempo pelear a mis hijos, por así decir, voy a explotar. Entonces tengo dos opciones, o explotar, hacer un cambio, inventar un les dejo ver el iPad, hagan lo que quieran o me retiro. ¿Por qué? Porque yo prefiero retirar y decir oigan, tengo que trabajar ahorita vengo a yo lastimar.
Y hay momentos en los que se vale rendirse, se vale evitar el conflicto.
Sí, pero soy consciente cuando lo evito porque sé que no puedo sostener eso. ¿Me explico? No les digo hagan lo que quieran, no les digo ahorita regreso, voy a hacer cosas, pero no tiro mi autoridad, desde mi autoridad les digo, ¿Saben qué? Pelense, resuélvanlo ya digo la bendición, pero estoy agotada, cansada. Mamá. Les dije que la única palabra era prohibido decir mamá. Si dices mamá pierdes en el juego. No, eso me creo que siempre juego. Yo siempre meto mucho chiste en todo esto para decir voy a poner un límite, pero no me molesten cuando no estoy. Y todos tenemos periodos difíciles en la vida, no hay cansancio en la vida o so. Y la clave es saberte retirar, tomarte tu espacio para no desplazarlo dentro de tu casa. Entonces hay que hacer lo que uno le guste, lo que le dé paz. La meditación es una maravilla.
¿Meditas?
Si, fíjate que me costó trabajo. No, no te puedo decir que no, pero me. Al principio me costaba trabajo poder apagar.
¿Usas alguna app o?
Sí, uso apps, tengo varias, ya sabes que uso. Uso apps. Me cuesta un poco trabajo la constancia, pero cuando me percibo mucho más así, entro en esto y medito las noches, me ayuda muchísimo más que la mañana. Fíjate, me encontré que la mañana me costaba mucho más trabajo que en la noche. Es preferible en la mañana. Una mamá yo le digo cuando tienes esos niveles de ansiedad, 10 minutos que te des 10 oso en la mañana de meditación y arrancas mejor tu día. La verdad yo ahorita lo puedo manejar bien, lo hago en mis ratos, cuando puedo hago ejercicio, cuando puedo platico con mis amigas y con amigos a divertirme, me encanta. Ahí es donde me lleno muchas veces de energía hasta que llega un tope y me recargo. Y esa es la forma que encuentro el equilibrio. El equilibrio donde tengo que ser congruente con lo que hago y quién soy para mis hijos. ¿Porque no me puedo llenar de trabajo de una mañana y en la tarde, porque entonces en qué momento puedo hacer lo que yo enseño? Tengo que encontrar ese equilibrio donde cuando estoy en mi chamba, voy a hacer mi chamba bien, siempre me desconecto. De repente estoy en modo trabajo y me meto modo trabajo. Cuando llego a modo mamá intento, no te puedo decir que es muy fácil intentar, intento porque ya sabes que por el WhatsApp y por todo eso es complicado, pero sí trato de mantener ciertos momentos aunque sea cortos de calidad, me enfoco, no digo a ver y lo pongo como un poco de tarea de voy a chambear tanto con esto, le voy a preguntar, me voy a interesar, voy a tener paciencia, a ti chaparro te voy a llevar. Meto una estructura donde tienen su espacio y cuando un hijo me brinca un poquito más, automáticamente sin decirle lo invito a algún lado. Solo siempre cuando.
Eso es algo que creo que deberíamos de hacer más los papás porque los empaquetamos y nos lo llevamos ahí de.
Familia, telerín y hasta no, tienes que llevártelo algún lado. Si tú de repente un domingo de repente dices sabes que la única forma que realmente se nutre el vínculo es one on one, no, realmente para conectar más fuerte es one on one.
Ahorita lo viví, me fui a una cosa que como un camp de una noche con uno de mis hijos solo, la relación cambió impresionante.
¿Te diste cuenta como en una noche puede cambiar algo? Y es lo mismo que yo te.
Sabes que fue una noche y un par de días en los que tampoco había celular.
La competencia de vínculo más grande oso que enfrentan los niños con los papás no son tus amigos, cuando con tus patas es tu celular. La competencia es lo que me aleje de papá o de mamá. Entonces si papá todo el tiempo está en el celular, él prefiere su celular que a mí. Por eso niños, deja tu celular, deja tu celular. Cuando realmente sacas a la competencia, que en este caso es el teléfono y al hermano o a quien sea y estoy es papá, me estás llenando completamente. Y lo que despierta el buen vínculo, la buena relación es el deseo de ser buena onda para ti, del deseo de agradarte, hacer las cosas bien, de obedecerte. De ahí es donde surge la obediencia en un niño. Cuando siento que pertenezco a ti y voy a ser leal a tipa, entonces lo que me digas lo voy a hacer porque pertenezco a ti. Pero si yo siento que prefieres a mi hermano, si yo siento que a mí no, ¿Me entiendes? No vas a tener mi obediencia, entonces vas a tener que utilizar la fuerza, vas a tener que usar la amenaza y el castigo. Pero si tú trabajas la relación, me trabajas la relación, que es lo que pretendo hacer con este señor, va a surgir en el niño el deseo de hacer las cosas bien para ti. Entonces si te digo, mira, tengo una historia, es que tengo muchas historias, porque veo muchas historias de pacientes, nunca reveló la identidad, pero una que casi me saca una lagrimita. Realmente es una historia que son dos doctores, estaban trabajando con su hijo y yo veía una situación compleja, compleja por las actitudes del niño, ¿No? ¿Y qué crees? En tres semanas de un niño alrededor de nueve, diez años por ahí, agresivo, que se metían muchos, mucha agresión, insultos a papá y a mamá, agresión en la escuela, con compañeros. En tres semanas, cuando los dos papás reconocieron lo que les faltaba, ese pusieron a chambear, me dijeron que se transformó su casa. ¿En tres semanas? En tres semanas. Entonces le dije wow, no, qué increíble que pudieron aplicarlo, entenderlo, alinearse los dos y ser esos papás para ese niño. Tu otro hijo puede ser que necesite otras cosas, pero él necesita un poquito más de contención, un poquito más de paciencia, un poquito más de guía, un poquito más de liderazgo en este caso. Y cuando vi el papá me lo dijo llorando, llorando Entonces yo dije wow. Y me dice no puedo creer que lo que llevamos peleando tanto tiempo se pudo haber dado la vuelta en tres semanas realmente. Y esa es la relación y es lo que tú viviste en dos días con tu hijo. ¿Lo que pasa, hay que tener mucho cuidado cuando un niño recibe tanta emoción y luego ya no lo tiene, entra en enojo porque dice la pasé tan, tan bien y cuando voy a volver a tener eso como papá? Entonces para recuperar una relación se hace lo que tú hiciste, pero después hay que regar la plantita un poquita agua todos los días. Ya le tienes que dar poquito. Oye campeón, luego nos vemos tú y yo, oye campeón, tú y yo nos parecemos muy bien, mañana te echo un. Eso todo el tiempo es asegurarle, me vas a tener, me vas a tener. Entonces algo que tengas tú en común con tu hijo, que sólo sea tuyo y de él. Y ese regar la plantita, yo le digo a los papás, requiere de tanta energía, sino de más creatividad. ¿Cómo le hago? Espero que mis hijos no escuchen, porque siempre me escuchan, siempre me escuchan. Ya mi hija me da unas vueltas, pero a ver, yo se los demuestro, ¿No? ¿Pero cómo le hago creer a mi hijo que realmente me importa, lo quiero y que es lo máximo para mí? Y para eso la tecnología ayuda. Le puedes mandar en Messenger Kids una carita tuya diciendo hola y se va a reír y te hiciste presente en su vida. Esos son detallitos que podemos hacer para recordar aquí estoy, me interesas y estoy pensando en ti. Toda persona quiere saber qué piensas en ella y el chiste es demostrárselo, que estoy pensando en ti. Pero sí, sí se puede transformar una relación en corto tiempo, no se necesita tanto.
Oye Pame, tú aparte de tu práctica individual, te has dedicado a dar cursos y has ayudado a cientos de familias.
Sí, gracias a Dios.
Cuéntanos qué tienes planeado para los siguientes 12 meses.
Los siguientes 12 meses, pues ahora sí que seguir chambeando en esto, ¿No? En septiembre arranco lo que es el curso uno que es El Poder de la paternidad, que son cursos del Instituto Nufel, donde soy facilitadora de ahí presenciales, en línea. Los voy a volver a dar uso, me da mucho gusto decir que los voy a volver a dar híbrida. Antes de la pandemia los daba presencial y también online. Porque no habías suficiente cupo. Y luego se me pasó a que puro zoom, puro zoom. Y ahora me sucedió el semestre pasado que nadie quería regresar presencial. Nadie, nadie, nadie. Se volvió muy cómodo, todo el mundo se empezó a ajustar, aunque el contacto con la gente para ir leyendo al grupo me encanta. Entonces voy a volver a arrancar el 1, lo que es el módulo 1, donde es la base de la crianza. Qué rol tenemos nosotros, qué papel tenemos nosotros para sacar a cualquier niño adelante Y más si tienes un niño con estos problemas de integración sensorial o alta sensibilidad. Es el camino realmente que yo encontré, me funcionó. Habrá otros caminos, pero este lo estudié y lo experimenté y funciona. Y es esa parte que puedo compartir a todos, que me encanta y me apasiona realmente, porque realmente te puedo decir que transformó mi casa, mi vida y lo que me imaginaba en mi futuro. Arranco también otro taller, Oso, pero no es del instituto, es un taller mío que es un taller de límites, que lo que más me he encontrado es estos papás que digan no sé cómo poner un límite, no sé si estoy poniendo los límites correctos, es que no sé si lo estoy haciendo bien, si lo estoy haciendo mal, cuántos son, cuántos no. Entonces hay mucha, hay mucha. Es muy ambiguo lo que es un límite, ¿No? Porque lo que puede ser un límite para ti, o puede ser que en mi casa no puede ser que tú permitas en tu casa comer con el iPad. Entonces yo le puedo preguntar a 10 papás ¿Quién lo hace? Yo. Está bien, si es una regla de tu casa es muy respetable, ¿No? Pero aquí la clave es poner realmente que nadie sabe que lo más importante. Y lo mencionaste y tú te diste cuenta, fíjate, brincaste, brincaste. Hay que poner límites. Claro, todos los papás ponen límites, no hay uno que te diga que no, pero no quiere decir que les funcione. Entonces para poner un límite tienes que tener ese liderazgo en tu casa. Tienes que poner un liderazgo en tu casa, pero la clave es la forma, el cómo y el cuándo. También por otro lado, creemos que poner un límite solo es en modales, horarios, estructura, a qué horas te metes a bañar, permisos y todo eso. Y solamente ponemos límites a lo que es nuestra prioridad. Oso, si para ti es muy importante el deporte, tú te vas a enfocar a que tienen que hacer ejercicio todos los días. Si para otra mamá su prioridad es la comida, solo va a poner límites en no puedes comer queso, ni dulce, ni azúcar, ni nada de eso. Si para otra mamá son los modales, solo se ve enfocar en agarra bien el tenedor, no te pares de la mesa. ¿Por eso cuando le preguntan a los papás, oye, pones límites? Todos te dicen que sí, pero no todos aceptan los límites y no todos pueden con los límites. ¿Entonces lo que ha encontrado su que realmente la vida de por sí sola tiene límites y el límite se hace en todo, no? Pero lo más importante que los papás no saben es que tienes que poner límites a tu vínculo. Y era justamente lo que me decías cuando te dice tu hijo, pa, juegas conmigo. Y eso es lo que no saben los papás. Porque nunca voy a sentir satisfacción o vuelvo a lo mismo si siempre me cumples lo que te pido. Si siempre me cumples, pa, juegas para. ¿Es como si de repente tu esposa, tú le dices todo el día tu esposa, oye, me das un beso? ¿Oye, me das un abrazo? Y ella te dice sí mi amor, sí mi amor, si te doy un beso.
Pero nunca lo inicia.
Exacto, pero nunca lo inicia. En el fondo vas a decir me quiere porque todo el día le tengo que estar pidiendo porque no se da cuenta que también me gustaría que me diera un abrazo y un beso, que me ofreciera ayuda sin que yo le esté pidiendo que me invite a cenar, porque le estoy diciendo oye, vamos todo el tiempo pedir. Entonces cuando el papá tú dices, ahora sí voy a conquistar a mi esposa, voy a agarrar y la vas a buscar, le vas a decir que la quieres mucho, le vas a invitar a cenar y a ella ya le gustó. Ya le gustó. Entonces va a querer más. ¿A quién le gusta frenar lo bonito? A nadie. Entonces va a querer más. Pero como tú sabes que ya diste estas tres, le puedes decir no mi amor, ya no te voy a dar. Y ella empieza a enojarse. Claro. Va a decir, pues sí, pues sí tiene razón, ya me llevó a cenar, ya me llevó a hacer eso. Pero si no tomas iniciativa y luego dices no. ¿Me explico? Exactamente. Y pura pérdida. Exactamente. ¿Entonces le digo a los papás, puede ser las mamás esas te digo quienes caen? Las mamás sobreprotectoras, buena onda, las mamás no quieren evitar mucho conflicto, no tiene, son mamás que dicen, pero pues qué tiene de malo que le pase el vaso, qué tiene de malo que le dé, Bueno, ya comiste otra, Bueno, no pasa nada, son frases todo el tiempo.
¿Y este curso lo das híbrido también o es virtual?
Este lo voy a dar solamente virtual, en vivo conmigo.
¿Cuándo empieza?
Está planeado para octubre, Oso, Está planeado para octubre 2022.
¿Escuchan esto?
Sí, ¿Verdad? Este es octubre 2022. Por lo regular ese es probable que se quede. Estoy decidiendo si se queda, si los voy a estar dando en vivo ahorita o lo que deja grabado. Voy a lanzar la convocatoria en dos semanas. En dos semanas ya con fecha específica. Pero es un curso muy atractivo donde vas a entender qué tipo de papá eres. Si tú eres un papá, tiendes a lo permisivo, tienes a lo autoritario.
¿Y en dónde pueden saber más de este curso?
Me pueden encontrar en mi página de Instagram en Pamela casiskara mozo, ahí me pueden encontrar también en mi página web, igual es el mismo nombre, Pamela Casis. Caramba. Y ahí vienen informes todavía te digo, denme chance, denme chance, dos semanas para que ya salga el producto. Pero lo padre es que es esta oportunidad de hacerlo en vivo, ¿No? De poderle decir a la gente aquí estoy, te escucho y sesión de preguntas y respuestas y vienen con todo y esa es la parte que más me gusta, la parte de poder contestar.
Pame, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
Definitivamente Oso, Yo diría hazle caso a tu intuición porque tú eres la respuesta para ellos. Esa sería tu intuición, esa vocecita interna que te dice escúchala, escúchala porque la mejor apuesta para tus hijos vas a ser tú. Tú eres el que más lo conoce, tú sabes qué es lo que más corresponde. Un papá que no duda no es un papá maduro, un papá que tiene certeza, no está viendo realmente el panorama. Entonces sigue tu intuición, duda, vive el conflicto, ¿No? Vive el conflicto y la respuesta eres tú para ellos. La mejor apuesta puedo decir que eres tú para tus hijos.
Pame, ha sido increíble esta plática y me llevo muchísimo valor. Yo más allá que hoy, ahora sí que jugaste a que no, a que no sabías nada. Pero bueno, los dos sabemos que sabes mucho más de mi historia de lo que pudiste platicar hoy. Eres una crack. Me encanta tenerte aquí, Me encanta lo que estás haciendo. He visto pues, la evolución en tu vida y la evolución en la mía, gracias a tu ayuda. Me encanta tenerte aquí. Muchísimas gracias. ¿Algo que quieras agregar, Oso?
Al revés, gracias por la oportunidad, porque es porque puedo llegar a más gente. No, yo estoy convencido de meter un granito de arena, una semillita donde te pueda cuestionar de qué rol puedas tener. Al revés, yo creo que yo agradezco a ti y también a tu esposa la oportunidad de que me dejaron entrar en su vida, en sus casas. No es fácil meterte en la vida de ustedes y darme la oportunidad de poder meter ese granito de. Ese granito de arena que puede ser muchas veces una pequeña diferencia. Y eso es lo que me llevo yo de ti. Gracias por invitarme. Felicidades por tu programa, poder llegar a tanta gente. Y de verdad te deseo lo mejor como familiarmente con tus hijos y éxito y salud y amor. Yo soy mucho de amor.
Pues muchas gracias, Pame.
Gracias, Oso. Igualmente. Gracias a todos.
Las herramientas que comparte Pamela definitivamente son un must para cualquiera que tenga hijos o esté considerando hacerlo. Si te gustó el episodio, compártelo por favor con alguien usando el link cracks la. También sigue crackspodcast en Spotify o suscríbete en YouTube o itunes y califícanos ahí con cinco estrellas para que más gente nos encuentre. Mencióname en Instagram o Twitter con la elección que más te llevas como sotraba. Y no olvides saludar a Pamela en Instagram como amelacasizkaram kasis con doble s, karam con k. Puedes encontrar links a todo lo que mencionamos el día de hoy en las notas del episodio en Cracks la 187. Y antes de irte, si quieres escuchar mi libro, Haz lo que importa. Por el momento solo está disponible en audio en Bic. Sale nuevamente impreso el 22 de septiembre. Y segundo, no olvides registrarte para recibir mi newsletter, viernes de Cracks. Que es un correo muy corto que mando cada viernes con 5 tips, artículos, libros, gadgets, frases o cosas que encuentro en Internet y que creo que pueden ayudarte a tener una vida más productiva. O al menos empezar una conversación interesante este fin de semana. Ya son casi 100.000 personas las que lo reciben cada semana y puedes recibirlo totalmente gratis registrándote en Cracks la viernes. Eso es todo por hoy, yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de cracks.










