Excerpt from a Cracks Podcast interview with Arnoldo de la Rocha about 'hunger' (ambition/drive) as a key motivator in life and business. De la Rocha recounts childhood scarcity (selling chickens to survive) and how that primary hunger drove him to work hard. He describes attempting to instill hunger in employees and his two adult children (Alejandra and Arnoldo), distinguishes types of hunger (primary needs, recognition, transcendence, market participation), and argues that both hunger and fear are necessary motivators. He emphasizes discipline as the prerequisite for lasting financial success ("never spend more than you earn"), critiques assuming money is the sole solution, and notes cultural practices (e.g., Japanese/Swiss sending children abroad) to generate hunger/independence. He frames luxury as a later-stage need once primary needs are met.
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Bueno, un detonante en mis primeros años de vida fue el hambre, fue la necesidad. Y es hambre en varios aspectos, porque era hambre también de reconocimiento, de afiliación, de pertenencia, de trascendencia, pero había hambre primaria también. Si yo no vendía muchos pollos, seguramente iba a trabajar en la obra, porque lo que sabía hacer en el campo no aplica en la ciudad. Tendría que trabajar nuevamente de jardinero, de velador, de jinete, de vaquero, o haciendo zanjas aquí en alguna calle de Chihuahua. Entonces había que hacer vivir el negocio. Entonces había hambre, me quedaban pollos a medio azar, salía y tocaba en las casas de los vecinos y los vendía a medio precio, porque significaban la materia prima del día siguiente. Eso es tener hambre, es hambre. He tratado yo de contagiársela a mis colaboradores. Difícil, porque ellos trabajan conmigo, no son sus propios recursos los que van mañana, pero hemos logrado mucho de ello. ¿Qué pasa con mis hijos que nacieron ya en unas condiciones diferentes? Yo tengo dos hijos, Alejandra y Arnoldo, los dos son profesionistas, los dos tienen un nivel académico altísimo, los empresarios. A mí me movió el hambre, entonces yo he intentado generar hambre en ellos. Ya no puedo yo generar el hambre primaria en ellos, pero sí hacerles saber que las empresas y los empresarios no solamente queremos dinero, queremos participación social, queremos reconocimiento, queremos mayor participación del mercado donde estamos, queremos trascendencia. Entonces ellos tienen esa hambre reflejada de otra manera, hambre de trascender, hambre de participar, hambre de reconocimiento, hambre de participación. Entonces en eso estamos trabajando. Pero hay culturas en el mundo que dicen de manera si tu hijo no tiene hambre, générasela, Para que sepan lo que cuesta ganarse el dinero. Los japoneses, los suizos, mandan a sus hijos a otros países donde están seguros que van a tener que tender las camas, van a tener que trabajar. Entonces, si tu hijo no tiene hambre, generasela. Porque el hambre es necesaria, lo mismo que el miedo. Muchas veces me han dicho jóvenes emprendedores, oiga don Arnoldo, pero yo tengo miedo. Si no tuvieras miedo, no emprendas, muchacho. Porque el miedo es el que te hace levantarte, el miedo es el que te hace responsabilizarte, el que te da la constancia. El miedo es necesario también. El hambre es necesaria también. Entonces hay que generar el hambre, en este caso que a mí me ocupa en los términos que me he referido, pero también habrá quien no tiene esta posición cómoda y tendrá que mostrar el camino cómo dejar esto atrás. Por eso uno de los grandes valores que tienen esta vida difícil y este origen difícil que yo he tenido es que si yo lo puedo hacer, lo pueden hacer muchos, muchos. Inclusive cuando estoy en una conferencia, mi primera preocupación es no dar una recomendación que no esté al alcance del que la está escuchando. Si yo digo que hagan un aeropuerto en el mar en el Tecnológico de Oaxaca, que me bajen a tomatazos, y ando diciendo eso de verdad, porque mi primer preocupación es decirle al que escucha cosas que estén a su alcance, porque finalmente es mucha actitud, es mucha disciplina. En términos de dinero, la gente piensa que el dinero es la solución. Muchos en una sociedad mercantilista y consumista como esta en la que vivimos, piensan que la solución es el dinero. El dinero es una parte, la otra es disciplina. Mira tan solo esto, el dinero se consigue cuando no se necesita. Ser honrado es buen negocio. Los lujos son de contados y no, no son lujos, muchachos. Nunca gastes más de lo que ganas porque estarás en un problema no solamente de dinero, sino de disciplina. Todos estos términos que he mencionado los antecede disciplina, los antecedentes. Disciplina sin. Si no hay disciplina, el dinero llega y se va. Hay personas que no solucionan Sus problemas con 10, tampoco lo hacen con 100 ni con 1000, porque el problema es de disciplina. Por eso tiene que coincidir la parte humana y la parte material. Entonces volvemos a la pregunta, si tu hijo no tiene hambre, générasela, ya sea en trascendencia, en reconocimiento o primaria. Y a mí lo que me sobró en el inicio fue hambre, hambre de chocomil, hambre de quesadillas, pero llegó un momento que tuve necesidad de otras cosas. Por eso yo también digo, el lujo es una necesidad que comienza cuando termina la necesidad. Ya llegué a un punto, ahora quiero llegar al otro. Hablas ahora del dinero y tiene una frase tu libro que dice el único.