Un buen LÍDER conoce a sus EMPLEADOS I Marisa Lazo

Marisa Lazo built her company to over 1,000 employees during the pandemic by hiring people instead of automating, and staying close to each one. She helped a hospitalized employee's family get video calls, and years later that worker gave her an emotional gift. She believes a good leader knows their people.
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Hoy estamos en que somos un poquito más de mil colaboradores. Estaba feliz y emocionada cuando me mandaron la foto de la credencial número 1001. Yo no lo podía creer en plena pandemia, porque seguimos creciendo y seguimos contratando. Y algo que siempre me gusta compartir es que a mí me hace más feliz pensar que tengo más colaboradores, a pensar que ganamos más dinero o que tenemos más sucursales. Yo nunca abro una sucursal, jamás en mi vida y saco cuentas y digo a ver cuánto voy a ganar aquí. Siempre digo va a vender un montón de galletas, voy a vender más pasteles, pero nunca saco la cuenta de los pesos. Y la otra cosa que me doy cuenta que me hace diferente es que muchos empresarios se quejan mucho de sus colaboradores, se quejan mucho de sus empleados o de tener tantos o de lo que sucede en el día a día y muchos prefieren la máquina y dicen ay no qué maravilla, prefiero una máquina que haga esto y no tengo que estar lidiando con otros 50 más. Y yo soy todo lo contrario, a mí me fascina contratar gente, me fascina tener más colaboradores, estar cerca de ellos y y estoy convencida que como tú miras a la gente, la gente te responde. Y entonces si tú estás mirando a la gente pensando ay a ver en qué momento me friegas, ay a ver en qué momento te vas con mi receta, ay a ver en qué momento te aprovechas, pues la gente te va a responder. Igual que los hijos. Es que nuestra mirada como líderes, seamos líderes papás o líderes en una empresa o líder que te toque un cachito chiquito dentro de la organización en la que estés, tu mirada es la que construye a la gente, tu mirada es lo que está esperando y esa energía se siente. Y yo a mí no, al contrario, a mí me encanta que haya más y más colaboradores, me encanta cada vez que la posada ya no cambiamos y tenemos que estar buscando lugares más grandes para hacer nuestra posada, me fascina y me emociona.
Ciertamente es un don disfrutar una empresa con esas complejidades. Yo mi empresa más grande que he tenido en términos de colaboradores tenía 150 y de retail, un poco tal vez como los tuyos. Y las historias que te topas en cómo vive esas personas. Un día me acuerdo que se había desbordado el canal de Aguas Negras cerca de la casa de uno, de varios de ellos, o sea, es muy difícil y ciertamente cada persona trae un nivel de complejidad incrementar a la organización, así que yo entiendo lo difícil que es y admiro lo que estás haciendo.
Gracias. ¿Y sabes que? Solamente quiero sumar un poquito a lo que estás diciendo, esta parte que compartes de saber si se les desbordó su casa, eso es lo que te hace una diferencia de líder. Yo lo que trato es, en un principio me sabía el nombre de la gran mayoría de ellos, hoy no me puedo aprender, me cuesta mucho trabajo saber el nombre de todas, pero sí me sé sus historias y sí sé si alguien la está pasando más mal o no le dan cita en el seguro o su hija le urge una operación o algo y me muevo para ver que le buscamos en el Seguro Social con alguna persona que conozco que lo reciban antes o si a la mamá de alguno de ellos también lo operaron, entonces preguntar cómo está o si fue la primera como del hijo de Anabel, pues regresó Anabel, enséñame las fotos, me tienes que traer las fotos para ver a tu hijo en la primera comunión. Ese tipo de cercanía es la que hace la diferencia y aunque hoy en día obviamente me podrás decir Marisa, pero pues ya no lo puedes hacer para los mil, no, no importa, a lo mejor lo hago para 10, pero esos 10 lo platican y eso se siente y la gente sabe que te importa. Entonces esa manera de ser líder es la que hace la diferencia. Hace unas semanas estaba saliendo de la fábrica y se acerca Rubén, uno de sus colaboradores que ya tiene más años conmigo, ya es un señor mucho mayor y me da un regalo y entonces yo me fui a la casa, luego lo ve usted en su casa, perfecto. Llegué a la casa, pensé que me había dado algo de comida, algo que habían preparado y lo abro y para mi sorpresa no era, no era una taza que le había puesto por un lado mi foto, esas tazas que las imprimen y por la parte de atrás decía para una señora Marisa, una patrona, algo así que se preocupa por sus colaboradores, algo así súper bonito y yo obviamente lloraba como no te puedes imaginar, con la tasa de la emoción y le dije a mis hijas, es que para esto es para lo que vale la pena tener la empresa. Justo la esposa de Robin, que también trabaja con nosotros, le había dado Covid, se puso súper mala y fue de las pocas que sí terminaron hospitalizándola y estaba muy grave y llevaba varias semanas y. Y no tenía mejoría. Y entonces yo le dije a Mariana, a la chava de recursos humanos, tenemos que encontrar una forma de que la puedan ver por video. Entonces moviéndonos, preguntándole a la doctora de uno y al otro doctor y así llegamos hasta una enfermera del piso donde estaba ella y le pedimos el favor, le mandamos galletas y le pedimos el favor, la enfermera le presta el video, les avisamos a Robin y a su familia y se conectan y la ven y bueno, todos emocionados, lloraban, ella se emocionó muchísimo de verlo, le echaron mil porras y a partir de ahí empezó a subir, salió del hospital perfecta y todo. Y me mandan una voice note su él y su familia dándome las gracias después de la llamada. Yo lloraba de escuchar la llamada, lloraba de pensar que habíamos podido hacer esa diferencia. Entonces ahí es cuando dices, es el tipo de líder que me gusta ser y es el tipo de líder que quiero seguir siendo.










