VENDO FELICIDAD, NO HELADOS

This Spanish-language YouTube interview ("VENDO FELICIDAD, NO HELADOS") features a conversation where the interviewee describes a trip to Italy that inspired them to introduce Italian-style gelato and bakery display culture to Mexico. The speaker contrasts Mexico's existing "nieve" with the creamier, finer-textured gelato, recounts being mentored by an Italian gelato master named Giovanni (referred to as Giovanni Cita / Giovanni Zita Mira) who taught both technique and philosophy (notably: "la nieve cae del cielo, pero el helado es un arte hacerlo"), and begins to discuss the business vision and use of family contacts to acquire gelato-making machinery.
Dices que tuviste un viaje en Italia en donde ves la cultura del gelato, me recuerda un poquito a la experiencia de Howard Schultz cuando llega y se mete a Starbucks, ¿Cómo fue tu experiencia precisamente? ¿Qué es lo que viste? ¿Qué fue lo que te inspiró? Y cuéntame quién es Giovanni Zita Mira.
Vi las gelaterías, vi las pasticherías, vi todo ese display que te atrapaba, o sea tú caminas por las calles de Italia, de Francia, sobre todo Italia y ves esas panaderías, a la fecha todavía existen con esas cantidades de panes y helados y te empiezas a volver loco, no sabes qué comerte, quieres comer todo, no te alcanza el estómago y en México realmente no existía eso, entonces yo decía ¿Por qué no podemos poner eso también en México? Giovanni Cita Es un personaje muy interesante que existió en mi vida hace mucho tiempo, que era un maestro heladero italiano que se dedicaba a dar capacitación y que fue el primero que me empezó a meter en el mundo un poquito más del helado, entonces él sabía muchísimo de helado, pero era un personaje muy interesante que te apasionaba y te hacía. Él tenía una frase que se me quedó grabada que decía la nieve cae del cielo, pero el helado es un arte hacerlo y tiene toda la razón del mundo, Claro, entendiendo que la nieve aquí en México no nieva, pero que la nieve es una cristalización del agua que inclusive es desagradable para el paladar y el gelato, el helado tiene que tener una textura y una cremosidad increíble que se logra a partir de que las partículas sean muy pequeñas, etcétera. Entonces en esa frase podemos englobar todo lo que pasaba y en México pues en realidad veníamos nieves, no gelatos, sin hacer menos nada, pero se vende mucho o se vendía mucho la nieve, entonces era esa introducción de ese producto mucho más cremoso y más agradable al paladar.
¿Cuál era tu visión del negocio cuando decides empezar a usar los contactos de tu papá para ahora empezar a comprar maquinaria que te permita hacer gelato? ¿Cuál era la visión? ¿A dónde creías que podía llevar un negocio de helados en México?
Mira, la verdad como que en ese momento no era tanto de llegar o no llegar a un lugar, sino de hacer algo en lo que yo creía, en lo que me apasionaba, para mí era algo súper divertido lo que pensaba todo el día. Y estuvo muy interesante porque cuando yo, bueno, yo me acuerdo cuando mamá me llevaba al banco y ahí en Reforma, donde está ahorita la gasolinera, había un danes a 33 que vendían el heladito en un casco de fútbol americano, ¿Te acuerdas? Y bueno, entonces ya llegabas y p Pero a mí me frustraba que mi mamá tenía que pagar, mi mamá y todos los clientes primero el helado antes de que te lo dieran. Entonces pues como niño estabas ansioso de probar el helado. Yo decía ¿Por qué primero tengo que pagar? Entonces nosotros fuimos innovadores en Neo Gelato en decir primero cómete tu helado y luego me lo pagas. Entonces ya no tienes que llegar con el tiquetito a ver qué quieres, ya que estás feliz y ahora sí págame, ya que estás contento, tranquilo. Otra de las cosas que hicimos fue por ejemplo, antes en México era muy dado a que la nieve era más barata y el helado era más caro. Inclusive todavía una cadena que te vende depende del helado que escojas en diferentes precios, que es una locura en tu cabeza. Entonces nosotros dijimos a ver, en el gelato todos los helados cuestan igual. Es cierto que el costo no es el mismo, pero hay gente que yo imagino que puede ser muy susceptible al precio que dice yo quiero el helado de menta con chocolate, pero no quiero gastar dos pesos más y quiero llevarme el de limón. Entonces lo que nosotros hicimos es a ver, quita el tema económico un lado y compra el que realmente quieres. Entonces así fuimos buscando ciertos detallitos que realmente cambiaron la experiencia de compra. Porque mira, tú vas en tu día a día, a lo mejor ahorita ya con la tecnología ya no es tan así porque hay corner shops y eso, pero hace 20 años pues la señora iba al banco, iba a la tintorería, iba al sastre, al súper y se tomaba 10 minutos del día para ella y esos 10 minutos decidí ir a Nebegelato a comprarse un helado. Entonces en ese momento lo que tú no quieres es presionar a la gente. Entonces yo critico un poco las cadenas o conceptos que te hacen cuatro preguntas antes de entregarte el producto. ¿Lo quieres chico o grande? ¿Lo quieres con esta leche o sin esta leche? ¿Lo quieres CON? ¿A ver dime qué quieres? ¿Quieres un helado? ¿De qué lo quieres? Ten, o sea, por qué porque ya he tenido que tomar muchas decisiones en mi día, ya tuve que decidir, los empresarios ya tuvieron que decidir problemas grandes, ya lo que no quiero decidir, ya no me hagas preguntas, dame mi helado y déjame ser feliz. Entonces eso siempre ha sido como lo que está atrás de neve gelato. Nosotros siempre hemos dicho que vendemos felicidad, no que vendemos helados. Y el helado o el gelato es la herramienta a través de la cual vendemos esa felicidad.










