Transcripción de un fragmento del podcast Cracks donde Bosco Gutiérrez relata una oración y su reflexión después de haber sido secuestrado. Bosco explica que vive con la sensación de estar “de paso” y “en deuda” —deuda hacia su familia por el rescate y deuda moral hacia los demás— y propone que esas dos ideas transforman la vida: desprendimiento de bienes y una actitud de servicio. El pasaje incluye una anécdota con Rómulo Farril que refuerza la idea de condensar la lección en una frase diaria.
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Esto fue una oración que recé cuando vino Semana Santa y le pedí al secuestrador que me consiguiera un Cristito, un Cristo. Me consiguió un Cristo de pasta, bastante chafa la verdad, Pero me pasó una cosa que fue una experiencia que me dio muchísimo sentimiento ver un Cristo. Y la verdad es que es algo que ya no normalmente sentimos cuando vemos un Cristo, porque los Cristos se han convertido como en objetos de arte, más que en un acto de sacrificio como lo era entonces. Cuando lo veo digo Señor, y es cuando yo le escribí esta oración que trato de repetir todos los días para no perderme en ese foco. Señor, yo voy a vivir en deuda con mi familia por el precio de mi rescate, deuda que tendré que pagar toda mi vida con la entrega de mi vida hacia los demás, no tendré otra manera de pagar más que queriendo a mis hermanos, atendiendo, pagándoles. Pero tú también Señor, pagaste por mi vida, fíjate el paralelismo, pero no pagaste por mi vida que dura unos años como está pagando mi familia, porque te secuestran, te rescatan y luego vives hasta que te mueras unos años. No, tú estás pagando por mi vida eterna y no estás pagando con dinero, estás pagando con tu vida. Señor, hay crucificado, por lo tanto tendré que seguir pagando con lo que tenga. Ya no me pertenezco ni aquí ni allá, pues me debo a ti y a mis hermanos. Ayúdame a vivir esta nueva responsabilidad, vieja y nueva, pero ahora comprendida de deudor. Estoy de paso y estoy en deuda. Y alguna vez te cuento, Oso, saliendo del secuestro me fui a comer con una persona, un empresario importante que era don Rómulo Farril, ¿Te acuerdas de don Rómulo Farril? ¿Que era uno de los grandes inversionistas de Televisa, Era una gente muy importante y don Rómulo ya de ochenta y tantos años me dijo Bosco, yo no tengo tiempo para que? Ya te oí cuatro horas hablando de tu secuestro, dime una frase que voy a memorizar porque yo ya no me acuerdo de muchas cosas de las que me platica, entonces más bien dime una sola frase de dos palabras que sientas que es lo más importante de tu rollo, ¿No? Y dijeron Rómulo, que nada más se acuerde diario que estamos de paso y que estamos en deuda, porque eso lo va a hacer vivir diferente. Y me acuerdo de eso, porque la verdad si son dos pensamientos que si los piensas diario te cambian. Primero porque si te sientes de paso porque así estamos, porque vamos a vivir unos años treinta, cuarenta, veinte, treinta, tú más, posiblemente yo menos, pero estamos de paso, por lo tanto no te vas a llevar nada, ni una cuenta de cheques, ni un ahorro, ni un bien, nada te vas a llevar. Por lo tanto tienes que vivir ligerito, ligerito me refiero no, no digamos adueñándote de los bienes como una extrema necesidad, tiene que ser desprendido de los bienes. Y la otra, esa te cambiaría mucho la vida en tus preocupaciones, en tu libertad, en tu forma de ser y en deuda porque todo lo que tenemos tú y yo oso, ha sido regalado, nos han regalado la vida, nos han regalado los ojos, nos han regalado la vista, nos han regalado este tiempo que estamos pasando tú y ahorita. ¿Bueno pues hay que vivir pagando no? ¿Cómo vives pagando? Con una actitud de menos soberbia, una actitud de servicio, una actitud de buena onda con los demás, una actitud de. Entonces el tono humano que te cambia viviendo de paso y viviendo en deuda es muy, muy valioso y por eso siento que son dos palabras que nos tendríamos que preguntar diario o replantear diario. Bosco, llega el momento de tu.