Comedian Slobotzky describes a panic attack during a performance, hyperventilating and convinced he was having a heart attack. He connects it to the chronic pressure comedians face: impostor syndrome, constant need to prove they're funny, and relying on applause and substances to cope. His advice: work with a psychologist and keep innovating your material.
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Y me empecé a hiperventilar, sentí que me iba a dar como un ataque al corazón, güey, como que no podía respirar, por más que respiraba sentía que me iba a desmayar y las manos me sudaban frío, frío, frío, frío y me hice bolita en el piso y empecé a llorar. De las cosas que le tenemos que agradecer a la ciencia y a la evolución humana es que cada vez somos más conscientes de la salud mental, sobre todo en México, nos vale madre, nuestra generación inmediata anterior son señores que se guardan todo, o es negro o es blanco, no hay matices, o te odio o te amo, y en la industria, pues obviamente constantemente estamos jugando con el síndrome del impostor, con esta onda de si seré realmente bueno para los próximos años, si estaré dando risa, de verdad estoy en una cámara de eco. La salud mental es muy complicada porque además estamos en constante contacto con las drogas, o sea, yo antes de ser comediante te podría decir que si era más aprensivo y estaba más nervioso, pero hoy por hoy mi salud mental sí es algo de lo que estoy más preocupado y más consciente, porque sí entre la marihuana, los medicamentos, la constante exposición pública, el que tengas que estar poniendo tu mejor cara para un meet and greet de 100 personas, 150, 200, que claro que lo agradeces, por supuesto que lo agradeces, pero te desgasta muchísimo, o sea, si es, si terminas en el hotel con la cabeza vacía. Yo creo que como comediante lo primero que recomendaría si te vas a dedicar a esto es que vayas de la mano con un psicólogo, que estés consciente de tu salud, que sepas que es un camino difícil güey, porque al final vivimos del aplauso, del ego, del reconocimiento público, hace muchas bolas tu cabeza, ¿Te da miedo que la gente se deje de reír? La verdad sí, por eso trato de siempre dentro de mi misma comedia innovar, o sea, encontrar herramientas que me sigan manteniendo fresco.